La OCDE ha sido la última organización en pronosticar, este mes de junio, que España crecerá este año un +2,2%, casi el triple que la eurozona (+0,8%) y más incluso que Estados Unidos (+2%). De confirmarse, será el 6ª año consecutivo (de 2021 a 2026) en que España crece más que el resto de Europa, empujados por el turismo, el consumo privado, los inmigrantes y las exportaciones, sin olvidar los Fondos europeos. Pero lo importante para un país no es sólo lo que crezca su PIB (somos el 4º país con el PIB más alto, tras Alemania, Francia e Italia) sino lo que aumente su PIB por habitante, el indicativo de la productividad de un país y, en consecuencia, de su nivel de vida. Producimos mucho más cada año, pero con 3.326.100 trabajadores más que en 2019. Ahí está “el truco”.
Y aquí, en el PIB
por habitante, España ha vuelto a “pinchar” en 2025, según los datos de Eurostat:
somos el país nº 15 en el ranking europeo de producción por habitante real (descontando
la inflación), con 38.272 euros por habitante, el
92% del PIB por habitante real de la UE-27 (41.600 euros). Y
estamos por detrás de la producción por habitante de Luxemburgo (239%
del PIB per cápita europeo), Irlanda (238%), Paises Bajos (133%),
Dinamarca (127%) o Austria (118% del PIB habitante europeo),
paises mucho más pequeños que España pero más productivos y que por eso tienen
más renta y mejores salarios. También estamos por detrás del PIB por habitante
real de Alemania (115% de la media UE-27), Bélgica (114%), Suecia (111%), Malta
(110%) o Finlandia (101%), que cierran la lista de los 10 paises europeos
con un PIB por habitante superior a la media UE-27. Les siguen Francia y
Chipre (98% del PIB por habitante europeo), Italia (96%) y Chequia (92%). Y a
continuación, en
el puesto 15º se encuentra España, con el 92% del PIB por
habitante europeo. Un nivel y un puesto similar a los de 2023 (91%) y 2024 (92%),
que cayó del 90% entre 2020 y 2022 por la pandemia y que está por debajo de la media desde 2010
(96%).

