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jueves, 4 de junio de 2026

Salarios: España, un país de mileuristas

Este verano aumentará la inflación, cerca del 3,5%, por la subida de la luz, los alimentos, el turismo y los viajes. Mientras, los sueldos suben menos del 3%. Esto agrava un problema de fondo, que explica por qué bastantes familias no llegan a fin de mes: muchos sueldos son demasiado bajos, según acaba de confirmar el INE. Tres datos. El salario más frecuente (1.080 euros netos) es más bajo ahora que en 2019. Casi el 30% de los sueldos están entre 1.046 y 1.326 euros netos (en 14 pagas). Y más de dos tercios de los trabajadores (12,4 millones de asalariados) ganan entre 1 vez el salario mínimo (1.038 euros netos en 14 pagas) y 2 veces el SMI (1.711 euros netos). Somos un país de mileuristas, con unos sueldos un 25,6% más bajos que en Europa. Por eso, los sindicatos piden subidas del 4 al 7%, ahora que las empresas llevan 5 años subiendo ventas y beneficios. Pero la negociación salarial no ha empezado y podría no haber acuerdo.

                            Enrique Ortega

Casi la mitad de las familias españolas  tienen problemas para llegar a fin de mes (el 44,2%, según el INE), básicamente porque la inflación acumulada (+23,5% entre 2020 y 2025) ha crecido más que los salarios (+16,66% en estos 6 años). Y con los precios altos, por el encarecimiento de la energía, las materias primas y los alimentos, los salarios crecen este año menos que la inflación: +2,94% en los convenios firmados hasta abril, mientras la inflación está en el 3,2% anual en abril y subirá más este verano, por el encarecimiento de la luz (han vuelto a subir el IVA y el impuesto de la electricidad el 1 de junio), los carburantes, los alimentos, la hostelería, el turismo y los viajes. Así que seguirá siendo difícil llegar a fin de mes, sobre todo los que pagan además alquileres altos e hipotecas más caras.

La clave vuelve a estar en los salarios, que son demasiado bajos para muchos trabajadores, según acaba de desvelar el INE, con su última estadística de estructura salarial (referida a 2024): el salario medio anual en España es de 29.540 euros brutos, lo que significa 1.631 euros netos en 14 pagas. Un sueldo medio que es mayor para los hombres (32.057,55 euros brutos, 1.748 netos en 14 pagas) que para las mujeres (26.904,90 euros brutos, 1.507 euros netos), cuya “brecha” salarial es el 16,8% que cobran de menos. Este sueldo medio ha subido 5.144,28 euros brutos desde 2019, un aumento medio del +21%. Subida que se ha comido la inflación, porque los precios subieron el +21.3% en estos 6 años.

Pero este dato es el salario medio anual, que se obtiene como media entre los que más ganan y los que menos. Un dato más relevante es el salario mediano, que es el salario que divide a los trabajadores en dos partes: la mitad que gana más y la mitad que gana menos. En 2024 era menor, 24.497,17 euros brutos, unos 1.352 euros netos (14 pagas). Un salario mediano que ha crecido menos desde 2019 (+4.146 euros), un +20,37% (+21,3% el IPC).

Y queda un tercer dato que es más revelador: el salario más frecuente, el que ganan un mayor porcentaje de trabajadores. En 2024 era aún menor, según el INE, de 16.520,18 euros brutos (1.080 euros netos en 14 pagas), el sueldo que cobraban el 3,84% de los asalariados. Y lo peor es que este salario más frecuente ha caído en los últimos 6 años: era de 18.489 euros brutos en 2019 y ahora está en 16.520 euros, lo que significa que el sueldo que ganan ahora el mayor grupo de trabajadores es un 10,6% más bajo. Además, si miramos cuantos trabajadores ganaban entre 16.000 euros brutos (1.046 euros netos en 14 pagas) y 23.000 euros brutos (1.326 euros netos), son casi un tercio ( el 29,5%) de los asalariados, casi 5,5 millones de asalariados que son “mileuristas.

Y otro dato llamativo: más de dos tercios de los trabajadores (el 67,01%) ganaban en 2024 entre 1 vez y 2 veces el salario mínimo (SMI), entre 15.876 euros brutos entonces (1.038 euros netos en 14 pagas) y 31.752 euros brutos (1.711 euros netos en 14 pagas). Eso significa que 12,45 millones de asalariados ganan menos de 1.711 euros netos al mes (en 14 pagas), una cantidad con la que difícilmente se puede sobrevivir si no hay otro sueldo, si hay hijos y si encima hay que pagar un alquiler o una hipoteca. Esta es la realidad de la mayoría de los salarios que nos reflejan los datos del INE, aunque sean de 2024.

Además de tener sueldos mayoritariamente bajos, en España hay grandes diferencias de salarios por sectores, ocupaciones y autonomías, según reflejan los datos del INE. Hay 6 sectores económicos especialmente mal pagados, cuyo sueldo medio (ojo, las medias no reflejan los muchos sueldos más bajos) está por debajo del sueldo medio de toda la economía, esos 29.540 euros brutos (1.631 euros netos en 14 pagas): son la hostelería (17.653 euros brutos, 1.139 euros netos en 14 pagas), las actividades artísticas (20.383 euros brutos, 1.241 euros netos), actividades administrativas (21.096 euros brutos, 1.265 euros mensuales netos), comercio (25.778 euros brutos, 1.545 mensuales netos), construcción (26.965 euros brutos, 1.616 euros netos mensuales) e inmobiliarias (28.854 euros brutos). Y cobran por encima de la media, 4 sectores económicos: suministro de energía (57.931 euros brutos, 2.873 euros netos mensuales), industrias extractivas (41.951 euros brutos), industria manufacturera (32.281 euros brutos) y suministro de agua (32.362 euros brutos).

El sueldo tiene mucho que ver no sólo con el sector, sino con el puesto que se ocupa en la empresa. Así, los que más ganan son los directores y gerentes (63.865 euros brutos, más del doble que la media), seguidos de lejos por técnicos y profesionales (entre 45.513 y 40.554 euros brutos) , siendo los sueldos más bajos los de los trabajadores no cualificados de los servicios (16.062 euros brutos, 1.050 euros netos mensuales), los trabajadores de la restauración (18.918 euros brutos), de la salud (19.479 euros brutos) y los peones del campo o la construcción (22.030 euros sueldo medio bruto). Y estas diferencias se multiplican entre los grandes ejecutivos de grandes empresas: ganan hasta 111 veces más que su empleado medio, hasta 4,4 millones de euros anuales, según Intermón Oxfam.

También hay grandes diferencias de sueldos por autonomías, en función del mayor o menor peso de los sectores mejor pagados y de su productividad y su aportación a la riqueza (PIB). Hay 4 regiones con el sueldo medio por encima de la media de España (29.540 euros, 1.643 euros netos mensuales): País Vasco (35.170 euros brutos anuales , 1.894 euros netos mensuales), Madrid (34.410 euros brutos), Navarra (32.605 euros brutos) y Cataluña (31.730 euros brutos. Los sueldos medios más bajos se cobran en Extremadura (24.974 euros brutos, 1.417 euros netos mensuales), Canarias (25.120 euros brutos), Castilla la Mancha (26.062), Andalucía (26.089), Castilla y León (26.177), Murcia (26.349), Galicia (26.547) y la Comunidad Valenciana (26.816 euros brutos).

Ya no es sólo que España tenga sueldos bajos y muchos trabajadores sean “mileuristas”, sino que seguimos con sueldos mucho más bajos que en bastantes paises de Europa. Así, el salario por hora trabajada fue en España de 19,5 euros en 2025, un 25,6% del sueldo medio por hora pagado en la UE-27 (26,2 euros/hora), según Eurostat. Y quedamos muy lejos de lo que se paga por hora de trabajo en Luxemburgo (49,7 euros/hora), Dinamarca (44,7 euros), Irlanda (36,6 euros),Paises Bajos (36,3 euros), Alemania (34,5 euros), Francia (30 euros) o Italia (23 euros/hora), superando sólo a Portugal (15,6 euros) y Grecia (14,5 euros). Y no sólo se cobra menos ahora sino que el salario/hora ha crecido mucho menos en España que en Europa desde 2008 (+36,3% frente a +62,7% en la UE-27) y desde 2020 (+14,7% frente a +21,8% que ha subido el salario hora en la UE-27).

Al final, resulta que los sueldos en España ocupaban en 2025 el puesto 16 en el ranking de los 27 paises europeos desarrollados que integran la OCDE, encabezado por Suiza (107.487 euros brutos de sueldo medio), con Dinamarca en el 4º puesto (71.961 euros brutos), en el 5º Paises Bajos (69.028 euros), en el 7º Alemania (66.700 euros), en el 8º Reino Unido (65.340), en el 10º Bélgica (62.348 euros), en el 11º Irlanda (60.258 euros), en el 13º Suecia (50.338 euros), en el 14º Francia (45.964 euros), en el 15º Italia (36.594 euros) y en el puesto 16º España (32.678 euros brutos de media en 2025), quedando 9 paises europeos por debajo de los 30.000 euros de sueldo bruto medio (Portugal, el 22º, con 24.254 euros).

Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), las diferencias salariales en Europa, con sueldos más altos en el centro y norte que en el sur, se deben a 3 factores: la estructura económica y la mayor o menor productividad (muy ligada a la tecnología, el tamaño de las empresas y a la organización del trabajo), las instituciones del mercado laboral (más sueldos en los paises con sindicatos más fuertes y una negociación colectiva consolidada) y un mayor o menor coste de la vida (la alta inflación presiona al alza los salarios).

En España, la queja de los sindicatos es que el fuerte crecimiento de la economía y el aumento de ventas tras la pandemia ha beneficiado a las empresas, que han aumentado márgenes y beneficios, pero no a los trabajadores, cuyos sueldos crecen menos. Y aportan los últimos datos del Observatorio de Márgenes empresariales. Uno, que el valor añadido sobre ventas (ingresos menos costes) ha crecido un 24,5% en los últimos 4 trimestres (marzo 2026-marzo 2025), frente al 21,9% que crecieron de promedio entre 2009 y 2021. Y el margen bruto de las empresas (su rentabilidad operativa) es del 12,8%, frente a una tasa promedio del 10,5% entre 2009 y 2021. Y además, añaden, ha crecido más la productividad que los sueldos: entre 2018 y 2026, el margen bruto por asalariado que obtienen las empresas ha crecido un +53%, frente al +33% que ha crecido la remuneración media por asalariado en estos 8 años.

En definitiva, que en el reparto de la tarta del crecimiento y la riqueza, las empresas se llevan una mayor parte que los trabajadores. Y por eso, los sindicatos creen que es hora de que los salarios crezcan más, de repartir mejor el crecimiento. En el V Acuerdo para el Empleo y la negociación Colectiva (AENC) , firmado por los sindicatos y la patronal en 2023, se pactó una subida salarial del +4% para 2023 y del +3% para 2024 y 2025, más una cláusula de revisión del 1% si se disparaba la inflación, subidas que han sido básicamente respetadas en los convenios firmados (han subido un 10,46% estos tres años) y que han superado a la inflación (+9% de media los 3 años), mejorando algo el poder adquisitivo.

Ahora, cara a la firma del VI AENC, que debe pactar las subidas salariales para 2026, 2027 y 2028, los sindicatos exigen subidas mayores que las de los pasados años. Primero, porque los conflictos geopolíticos hacen temer un repunte de la inflación en todo el mundo y en Europa, donde la Comisión prevé una inflación del +3,1% este año (y del +3% en España), que podría aumentar si no acaba la guerra en Oriente Medio. Y segundo, porque los sindicatos creen que ya es hora de que los trabajadores se beneficien del crecimiento en sus sueldos, como han hecho las empresas con sus beneficios. Sobre todo los trabajadores que menos ganan, esos 5,5 millones de asalariados que ganan entre 16.000 y 23.000 euros brutos.

Por todo esto, el 29 de enero, UGT y CCOO presentaron su propuesta de negociación para acordar con la patronal el VI AENC que ampare los convenios de 2026 a 2028. Su posición de partida es exigir una subida salarial del 4% para 2026, 2027 y 2028, más una subida extra del 1 al 3% adicional para los trabajadores que ganan ahora entre el 10% y el 30% por debajo del salario medio anual en España (29.540 euros), además de una cláusula del revisión salarial del 1,5% por si se dispara la inflación. Además, quieren incluir en esta negociación colectiva la supresión de las horas extras gratis, la reducción de jornada, la precariedad laboral de los jóvenes y las mujeres, el grave problema de la vivienda para muchos trabajadores (y sus empresas), además de la regulación de los algoritmos y la Inteligencia Artificial.

Ha pasado casi medio año y no hay avances en la negociación salarial para 2026 y los dos años siguientes, cuando el V AENC se firmó el 10 de mayo de 2023. La patronal CEOE no parece interesada en sentarse con los sindicatos a negociar y muchas empresas, sobre todo las más pequeñas, creen que la subida será menor si no hay un aumento pactado. Además, la patronal CEOE lleva unos meses muy radicalizada, levantándose de las mesas de concertación (como en el tema de la reducción de jornada) y culpando al Gobierno (y a los sindicatos) de querer “imponerles” cambios legales, quejándose del exceso de absentismo y bajas laborales (en gran parte, por los problemas de la sanidad pública). Todo apunta a que los sindicatos presionarán a la patronal en septiembre, pero será un mal momento para la CEOE, porque en noviembre hay elecciones y quiere volver a presentarse Antonio Garamendi. Así que no está claro que este otoño se negocien las futuras subidas salariales, como se hace desde 2010.

Pero los bajos salarios son un problema, no sólo para los trabajadores que los cobran sino para el conjunto de la economía: si los salarios no suben algo más que la inflación, será difícil sostener el aumento del consumo, uno de los motores del crecimiento y el empleo. Así que mejorar los salarios, para que sean más “europeos” no sólo es una cuestión de justicia (el 64% de los trabajadores están por debajo del salario medio, según los sindicatos) sino también de economía: necesitamos mejorar los salarios para mantener el consumo y seguir creciendo y creando empleo. Hay que conseguir que más españoles noten la mejoría de la economía, repartir mejor el crecimiento. Y para eso tienen que subir más los salarios en los próximos años, sobre todo los más bajos. Se puede y se debe.

lunes, 6 de octubre de 2025

Los salarios crecen, pero menos

Los sueldos subieron un +2,7% anual en el 2º trimestre, la menor subida en los últimos años y menos de lo que suben los precios (+2,9%). Lo peor es que los salarios llevan varios años creciendo poco y los trabajadores han perdido poder adquisitivo desde 2019. Y aumenta la brecha con los sueldos europeos, un 25% más altos. Por ello, casi la mitad de hogares tienen problemas para llegar a fin de mes, según el INE. Sobre todo jóvenes, mujeres y los que trabajan en los sectores y regiones peor pagados, porque en España hay enormes diferencias de sueldos, mientras el 70% de asalariados ganan menos de 2.500 euros brutos mensuales. Estos bajos sueldos explican que mucha gente no sienta en sus bolsillos la buena situación de la economía española, que crece más que el resto. Ahora que toca a sindicatos y patronal negociar las subidas salariales para 2026-28, urge mejorar los sueldos más bajos, no sólo el salario mínimo. Para repartir mejor el crecimiento y que lo note más gente.

                            Enrique Ortega

Por 5º año consecutivo, España será otra vez el país occidental que más crecerá en 2025 (+2,6%), según acaba de vaticinar la OCDE, tras haber crecido por encima de la media europea en 2021 (+6,7%), 2022 (+6,4%), 2023 (+2,5%) y 2024 (+3,5%), según el INE. Pero la realidad es que muchos españoles no notan en sus hogares esta “bonanza económica, la mayoría porque la inflación de estos años “se ha comido” la subida de sueldos y además ven que han de gastar mucho más para alquilar una vivienda (comprarla es imposible para muchos) y han de dedicar más dinero para la sanidad, la educación o el cuidado de los mayores, por el peor funcionamiento del “Estado del Bienestar”, porque las autonomías han reducido el peso de los gastos sociales en sus Presupuestos.

La consecuencia es, que aunque crecemos más que Europa y creamos más empleo que nunca (hay 22 millones de personas trabajando) hay muchas personas que no llegan a fin de mes, según la Encuesta de Condiciones de Vida del INE : el 9,1% de los españoles llega “con mucha dificultad” (eran el 7,8% en 2019), el 12,7% llegan “con dificultad” (14,2% en 2019) y el 25,6% llegan “con cierta dificultad” (27,3% en 2019). O sea, que el 47,4% de los españoles tienen algún problema para llegar a fin de mes (49,3% en 2019), a pesar de los buenos datos económicos. Y eso, sin olvidar que España es el 5º país con más pobreza de Europa (19,7% de la población, 9,6 millones de españoles ingresan menos del 60% de la media del país). Y el 2º país europeo, tras Rumanía, con más pobreza infantil: 2,5 millones de niños y niñas que viven en hogares pobres, casi 1 millón de ellos con pobreza “severa”.

Así que la economía va bien”, pero mucha gente no lo nota y tiene dificultades económicas, como reconocen los Barómetros del CIS. ¿Qué está pasando? Básicamente, que muchos españoles tienen sueldos bajos y la inflación acumulada desde la pandemia se ha comido su poder adquisitivo, junto al mayor gasto en vivienda y servicios sociales. Y encima, los salarios están creciendo menos que antes: el coste salarial total en el 2º trimestre fue de 2.416,50 euros brutos por trabajador, un aumento del 2,7% anual, menor al del trimestre anterior (+3,8%) y al de un año antes (+4,1% en el 2º trimestre 2024) y el menor aumento salarial de los últimos años, según la Encuesta trimestral de Coste Laboral del INE.

Eso significa que los salarios están subiendo este año menos que la inflación (+2,9% hasta septiembre). Y si tomamos los años anteriores, vemos que los trabajadores han perdido poder adquisitivo: el coste salarial ha subido de 2.075,43 euros a finales de 2019 a 2.416,50 euros (brutos) ahora, un aumento salarial del +16,4%. Pero en ese mismo periodo, los precios (el IPC) han subido un +22,4%, así que la pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores ha sido del -6% en estos 5 años y medio. Y si tomamos sólo los trabajadores con convenio (menos que los incluidos la Encuesta del INE), la subida salarial pactada entre 2020 y 2025 ha sido de +16,64%, lo que revela una pérdida de poder adquisitivo similar (-5,76%).

Esto explica porque los trabajadores y sus familias tienen problemas para llegar a fin de mes, sobre todo los jóvenes, las mujeres y las familias con hijos o dependientes y que pagan un alquiler o una hipoteca. Además, tras la pandemia, la brecha salarial que hemos tenido siempre con Europa se ha agravado, porque los salarios españoles han crecido menos. Los datos de Eurostat son claros: el salario por hora en España era en 2024 de 18,9 euros, un 25% menos que el salario medio por hora de la UE-27 (25,2 euros) y aún más alejado de los 27,8 euros por hora que se pagan en la zona euro, los 22,3 euros en Italia, los 29,7 euros en Francia, los 33,3 euros/hora en Alemania o los 43,6 euros que se pagan en Dinamarca. Y además, entre 2020 y 2024, el salario por hora ha subido un +11,17% en España, menos que el +17,2% que han subido en la UE-27, el +12,92% en Francia o el +16,4% que han subido en Alemania (en Italia han subido un +6,19%, pero en Portugal un +19,5% y en Grecia un +20,9%).

Así que los salarios en España siguen siendo de los más bajos de Europa y crecen poco, menos que en la mayoría del continente. Y así viene pasando desde principios de siglo: los salarios reales en España (descontando la inflación) han subido sólo un +5,1% entre los años 2000 y 2024, mientras han crecido mucho más en la mayoría de Europa, según los datos del profesor Manuel Alejandro Hidalgo, que trata de explicar por qué los salarios medios en España son entre un 35 y un 40% inferiores a los de Alemania, Francia y los paises nórdicos.

La razón principal es que somos un país menos productivo que ellos: producimos menos por trabajador y por eso los sueldos son más bajos. De hecho, España es la 4ª mayor economía europea, porque el valor de lo producido (PIB: 1.594.330 millones de euros en 2024) sólo lo superan Alemania (4.328.970 millones euros), Francia ( 2.921.412 millones)  e Italia ( 2.199.619 millones euros). Pero este es un dato engañoso, porque hay que tener en cuenta la población, lo que produce cada país por habitante. Y lo que ha pasado en España tras la pandemia es que el PIB ha crecido mucho (+27% entre 2019 y 2024) pero también ha crecido mucho la población residente, por los inmigrantes (de 47 a 49 millones). Así que el PIB por habitante ha crecido menos (de 26.670 euros en 2019 a 32.461 en 2024, +21,7%).

Y al tener en cuenta lo que producimos por habitante, España ya no es la 4ª principal economía de Europa, sino que somos el país europeo nº 14  por productividad (PIB por habitante), por detrás de Luxemburgo, Irlanda, Paises Bajos, Dinamarca, Bélgica, Austria, Alemania, Suecia y Malta (los 9 paises más productivos que la media de la UE-27), Finlandia, Francia, Italia y Chipre. Concretamente, producimos por habitante el 92% de la media europea, mientras Francia produce el 99%, Alemania el 115% y Paises Bajos el 136%. Por eso, los salarios españoles son más bajos que los de otros paises.

Pero hay otras razones que explican esta menor productividad y están detrás de que España tenga los sueldos entre un 35 y un 40% más bajos que los paises más productivos de Europa. Una, que estamos comparando el total de los trabajadores de cada país: si comparásemos trabajadores similares de España y Alemania (con similar edad, formación, ocupación y tipo de contrato), la “brecha salarial” se reduciría a la mitad (al 17%), según el profesor Hidalgo, quien hace hincapié en dos factores que explican la mitad de la diferencia salarial de España con Alemania y la Europa rica: la formación y la experiencia de los trabajadores.

La menor formación de la mayoría de los trabajadores españoles explicaría por sí sola una cuarta parte de la brecha salarial con Alemania, por ejemplo. Y otra cuarta parte viene de la “menor experiencia” de nuestra mano de obra, debido a que la anterior regulación laboral ha incentivado una excesiva rotación en los empleos, acumulando menos experiencia. Además, hay otros factores que explican la menor productividad y la consiguiente diferencia salarial: el tipo de economía (en España pesan más los servicios que la industria, mejor pagada), el menor uso de la tecnología y la digitalización, la menor tecnología e innovación en los procesos productivos, el menor tamaño de nuestras empresas (las grandes son más productivas), la menor internacionalización (los exportadores son más productivos), la menor formación de los empresarios, una sindicalización menor y una mayor regulación y burocracia…

Así que ya sabemos el camino (no sencillo) para conseguir subir más los salarios y acercarnos a los europeos: más formación, más tecnología e innovación, empresas más grandes y mejor gestionadas, menos regulación, más industria y más exportación… En definitiva, modernizar la economía y capacitar a los trabajadores para producir más por persona y así cobrar más. Un proceso que tarda años y que es el objetivo a medio plazo del Plan de recuperación y de los Fondos europeos. Pero antes, hay que mejorar cuanto antes una parte de los salarios que tenemos, los más bajos, porque es la única manera de seguir alimentando el consumo, que junto al turismo y las exportaciones, son el motor del crecimiento español. No basta sólo con que el conjunto de salarios suban más (y no pierdan poder adquisitivo) sino empezar a corregir la desigualdad salarial que hay en España, que es tremenda.

El gran problema de los salarios españoles es que muchos de ellos son bajos, con lo que hay muchos trabajadores propensos a tener problemas para llegar a fin de mes. Lo revelan los últimos datos del INE (Decil de salarios 2023): el salario medio bruto era de 2.273 euros mensuales en 2023 (1.932 euros netos), sólo 290 euros más que en 2019 (ha subido un +14,66% mientras la inflación subía más estos cuatro años: +17,9%). Pero lo más llamativo es que 5,4 millones de asalariados cobran menos de 1.534,7 euros brutos mensuales (1.304 netos) y otros 7,2 millones ganan entre 1.534 euros brutos y 2.548 euros (2.166 netos). En definitiva, que el 70% de los asalariados (12.600.000) ganan menos de 2.166 euros netos al mes. Y ganan aún menos las mujeres (2.063 euros brutos), los más jóvenes (1.387 euros brutos entre 16 y 24 años), los poco formados, los que trabajan a media jornada (ganan menos de 1.534 euros brutos), los que tienen contrato temporal (1.832 euros brutos), los que trabajan en el campo, la hostelería, el servicio doméstico y la construcción, los que trabajan en micropymes (la mayoría ganan menos de 1.534 euros brutos) y los asalariados de Extremadura, Canarias, Castilla la Mancha, Murcia, Valencia o Andalucía.

Todos estos colectivos son los que las pasan canutas para llegar a fin de mes y no acaban de ver que la economía “vaya bien” , aunque crezcamos más que el resto. Por eso, la prioridad de la próxima negociación salarial, que deben abordar sindicatos y patronal para firmar otro Acuerdo para 2026-2028, debería ser subir más los salarios más bajos, para reducir las tremendas desigualdades actuales y mejorar la vida de muchos hogares con problemas para llegar a fin de mes. Una medida importante será volver a subir el Salario Mínimo en 2026, tras subirlo de 735 euros en 2018 a 1.184 en 2025 (+61%), porque afecta a 2,5 millones de asalariados con los sueldo más bajos (dos tercios mujeres y una cuarta parte jóvenes) y porque la subida del SMI “tira” del resto. Pero además, habría que ir sector a sector subiendo los sueldos más bajos, para reducir desigualdades.

España lleva décadas compitiendo en el mundo gracias a nuestros bajos sueldos. Es hora de dejar de ser “la China de Europa” y empezar a competir más en innovación, tecnología y bajando otros costes (la energía, por ejemplo, gracias a las renovables), aumentando el peso de la industria y los sectores de futuro, que conllevan más productividad y mejores sueldos. Las empresas llevan 5 años mejorando ventas y márgenes, aumentando sus beneficios, y es hora de que también los trabajadores se beneficien de la recuperación, con mejores sueldos, sobre todo los que menos ganan. Unos sueldos más decentes son además la base de un mayor consumo, mayor crecimiento y más empleo. Hay que conseguir que más españoles noten la mejoría de la economía, repartir mejor el crecimiento. Y para eso tienen que subir más los salarios en los próximos años, sobre todo los más bajos. Se puede y se debe.

jueves, 18 de enero de 2024

Los salarios no ganan a la inflación

Finalmente, 2023 acabó con una subida media de la inflación del +3,55%, menos de la mitad que en 2022 (+8,40%). Pero como los sueldos en los convenios subieron un +3,46%, los trabajadores volvieron a perder algo de poder adquisitivo el año pasado. Y van tres años seguidos: entre 2021 y 2023, los salarios han perdido un -8,67% frente a la inflación. Ahora, en 2024, todo apunta a que los salarios perderán algo de poder adquisitivo, por 4ª año consecutivo, con subidas entre el 3 y el 3,5%, algo menos de la inflación prevista. Y también los funcionarios perderán poder adquisitivo, aunque no los que cobran el salario mínimo (+5%) ni los pensionistas (+3,8%), que lo volverán a ganar. Mientras, las empresas suben más que la inflación sus ventas, beneficios, dividendos y sueldos de los ejecutivos, aumentando la desigualdad en el reparto del crecimiento. Ahora, la clave es moderar márgenes y beneficios para subir más los salarios, el requisito para crecer y crear empleo en 2024.

                  Enrique Ortega

La inflación cerró 2023 moderándose algo más, con una subida anual del +3,1% en diciembre, frente al 4,1% que teníamos en abril y el 3,5% de septiembre y octubre. Con ello, la inflación media de 2023 fue del +3,55%, menos de la mitad que en 2022 (+8,40%) y también por debajo de 2021 (+4,43%). Una buena noticia para los consumidores, aunque no podemos olvidar otra: la inflación ha subido más que los salarios de la mayoría de trabajadores en 2023. Y es ya el tercer año consecutivo en que los salarios pierden poder adquisitivo, tras lo perdido en 2021 y, sobre todo, en 2022. Veamos los datos.

En 2023, unos 11 millones de trabajadores asalariados, afectados por 3.512 convenios (con vigencia en 2023) tuvieron una subida media del +3,46%, según Trabajo,  superior a la subida de 2022 (+2,78%) y de 2021 (+1,47%), pero inferior a la subida media del IPC en 2023 (+3,55%, según el INE). Son los asalariados con convenio, porque hay otros (unos 6 millones) que no tienen convenio, porque no se ha firmado o porque trabajan en pymes sin convenio o son autónomos. Y en estos casos, lo habitual es que su subida en 2023 haya sido inferior al 3,46% de los convenios, con lo que esos trabajadores habrán perdido más poder adquisitivo.

Lo mismo les pasa a los 3,5 millones de funcionarios y personal de las Administraciones públicas. Según un acuerdo plurianual pactado con los sindicatos en octubre de 2022, en 2023 tuvieron una subida salarial del +3% (más otro 0,5% en caso de que el PIB supere el previsto, como así podría ser: +2,4% esperado frente al 2,1% estimado en los Presupuestos 2023). De momento, los funcionarios han perdido el año pasado -0,55% de poder adquisitivo, aunque podría acabar siendo sólo el -0,05% si se confirma el mayor crecimiento.

Eso sí, hay dos colectivos que han ganado poder adquisitivo en 2023. Uno, los 2,5 millones de trabajadores que cobran el salario mínimo interprofesional (SMI), mayoritariamente mujeres (empleadas limpieza y hogar), jóvenes y trabajadores del campo: el Gobierno Sánchez les aprobó una subida del +3,63% en 2023 (1.080 euros), algo superior a la inflación media final (+3,55%). Y también han ganado poder adquisitivo los 10 millones de pensionistas, cuya pensión sube este año una media del +3,8% (por encima del IPC medio de 3,55% en 2023), con una subida mayor, del 5 al 7%, para las pensiones mínimas.

Con este balance, la mayoría de trabajadores y funcionarios perdieron algo de poder adquisitivo en 2023, aunque mucho menos que en los dos años anteriores. En 2021, los trabajadores asalariados con convenio perdieron -2,96% (1,47% subieron los convenios y 4,43% la inflación media) y en 2022, el año con la inflación más disparada, perdieron -5,62% de poder adquisitivo (2,78% subieron los convenios frente al 8,40% de inflación media). Así que, en los tres últimos años (2021, 2022 y 2023), los 11 millones de trabajadores con convenio han perdido -8,67% de poder adquisitivo. Y 6 millones sin convenio, más.

En paralelo, los 3,5 millones de funcionarios y empleados públicos también han perdido poder adquisitivo estos tres últimos años, sobre todo en 2022 (cuando sus sueldos subieron un 3,5% y la inflación el 8,40% de media), aunque también en 2021 (sus salarios subieron un 1,4%, frente al 4,43% que subió la inflación ese año) y algo en 2023 (entre 0,5% y 0,05%). Sumando los tres años, los funcionarios y empleados públicos habrán perdido -8.43% de poder adquisitivo, en línea con lo perdido por el resto trabajadores (-8,67%).

El balance de estos últimos tres años es más positivo para los 2,5 millones de trabajadores que reciben el salario mínimo (SMI), aunque también han perdido poder adquisitivo: su sueldo les subió un +13,68% entre 2020 (950 euros) y 2023 (1.080 euros), frente al 16,38% que subió  la inflación media entre 2021 y 2023. Una pérdida de poder adquisitivo del -2,70%, que se compensará en parte en 2024, con una subida del +5% que superará la inflación prevista (entre el 3 y el 3,5%).

Los únicos que no han perdido poder adquisitivo estos tres años de alta inflación son los 10 millones de pensionistas. Y eso gracias a que el 1 de enero de 2022 entró en vigor la nueva Ley (21/2021, de 28 de diciembre de 2021), que aprobó la revalorización automática de las pensiones con el IPC (suben cada año la inflación media hasta noviembre del año anterior), que salió adelante con el voto en contra de PP y Vox. Gracias al nuevo sistema, las pensiones han tenido subidas superiores a la inflación: +2,5% en 2022 (la inflación media entre diciembre 2020 y noviembre 2021), +8,5% en 2023 (+8,40% inflación 2022) y +3,8% en 2024 (+3,55% inflación en 2021). Ya antes, entre 2018 a 2021, también mantuvieron su poder adquisitivo: subían según el IPC esperado y luego, si era mayor, el Gobierno aprobaba un complemento (la “paguilla”), que se cobraba en enero siguiente.

En estos tres últimos años, España ha tenido menos inflación que la mayoría de Europa (cerró 2023 con una inflación homologable del 3,3%, frente al 3,4% de media en la UE-27, el 3,8% en Alemania, el 4,1% en Francia y el 0,5% en Italia, según Eurostat),  pero también los salarios han subido algo menos, con lo que los trabajadores españoles están entre los que han perdido más poder adquisitivo: han perdido un -0,4% desde el año 2.000, según la OCDE, y sólo tienen peor balance Grecia (-12,8%), México (-3,6%) e Italia (-0,9%). Y otro reciente informe de la OCDE alerta de la pérdida de poder adquisitivo entre los trabajadores que menos ganan, por lo que piden reforzar los salarios más bajos en la negociación colectiva.

Los últimos datos disponibles (Eurostat) revelan que tanto en 2022 como en 2023 (los años de alta inflación), las subidas de sueldos en España han sido inferiores a la media europea y de los grandes paises. Así, en 2022, la subida media fue del +3%, frente al +4,4% en la UE-27 y en Alemania, el 3,7% de Francia, el 3,5% de Paises Bajos o el 4,3% de Portugal, siendo sólo menor la subida en Italia (+2,3%). Y en el tercer trimestre de 2023 (último dato), la subida anual de salarios era del +4,7% en España, frente al +6,1% en la UE-27, el 6,2% en Alemania, el 8,1% en Bélgica, , el 7,4% en Paises Bajos o el 4,7% en Portugal, siendo sólo menor la subida Francia (+4,2%) y en Italia (+3,1%).

Estas menores subidas de sueldos en España se arrastran desde 2009, por lo que se mantiene y crece la brecha de sueldos entre España y Europa. Así, en 2022, el sueldo por hora en España era de 17,50 euros, un 24% inferior al de la UE-27 (22,9 euros por hora) y un 42% inferior a Alemania (30,3 euros/hora), siendo también menor al de Francia (27,7 euros), Paises Bajos (30,7 euros), Bélgica (33,4 euros), Dinamarca (41 euros por hora) e Italia (21,2 euros por hora.), según Eurostat. Eso se traduce en que el salario medio mensual en España es de 1.822 euros (2022), frente a 2.302 euros de media en la UE-27, 3.148 euros en Alemania, 2.964 euros en Paises Bajos, 2.574 en Francia y 2.174 euros mensuales en Italia, según el IX Monitor anual de Adecco.

Cara a la negociación salarial en 2024, la ventaja es que se espera una inflación similar o algo menor a la de 2023 (3,55% de media): el Banco de España apuesta porque subirá el 3,3%, pero el Gobierno y Funcas (Cajas) apuestan por una inflación del 3,5 al 3,6%. Todo va a depender de lo que hagan la energía (petróleo y gas), la luz (la factura subirá, por la subida de impuestos y el nuevo sistema de fijación de precios) y los alimentos (clima), lo que dependerá mucho de los conflictos geopolíticos: si persisten la guerra en Ucrania y se colapsa el canal de Suez, por la guerra en Palestina, la inflación podría repuntar

Suponiendo que no haya “sustos” y la inflación se estabilice entre el 3 y el 3,5% de media anual, los salarios no van a subir más que esa inflación y podríamos ver el 4º año de pérdida de poder adquisitivo (pequeña). El acuerdo salarial pactado en mayo pasado entre la CEOE, UGT y CCOO establece una subida del +3% en 2024, con la salvaguarda de que si el IPC anual supera el 3% (bastante posible), se recuperaría la mayor inflación en 2025 (hasta un 1% adicional). Y lo mismo para 2025. Según CCOO, conforme a este acuerdo,  la subida media ya pactada  para este año es del +4,1%. Pero eso sucede porque algunas grandes empresas contemplan subidas del 4% este año, pero la mayoría de empresas no están ofreciendo más del 3% de aumento. Y muchas ofrecen menos. De hecho, una Encuesta entre empresas hecha por Randstad indica que el abanico de subidas ofrecidas para 2024 oscila entre el +2 y el +3,5%. 

Veamos cómo apuntan las negociaciones en algunos sectores y grandes empresas para 2024. La banca ofrece una subida del +2,25% (mientras sus beneficios podrían haber subido un +24% en 2023) y los seguros un +3,25%. Las grandes del automóvil varían entre el +3,1% de Stellantis y el +3,25% de Ford. En el sector turístico, las subidas ofrecidas varían entre el +2,5 y el +3,5%. En distribución, las subidas llegan al 4,5% (y hasta el 6% Mercadona). En energía, la subida ofertada es del +1,75% (+0,5% en Repsol y +0,7% en Iberdrola). En la industria se ofrecen subidas del +3,6% y en la construcción el +3%. Y tanto Telefónica como Orange ofrecen subir el +3,1%.

Por este camino, no parece que en 2024 los salarios recuperen poder adquisitivo. El Banco de España estima que los salarios no lo recuperarán hasta 2026, cuando la inflación baje del  2% anual. La injusticia es que los salarios crecen moderadamente, por 4º año consecutivo, mientras las empresas han recuperado ya sus ventas, márgenes y beneficios de 2019, antes de la pandemia. En 2022, los ingresos de las empresas crecieron un +27% (y un +43% desde 2020), los resultados de explotación (beneficios brutos) un +23% (el triple que en 2020), los dividendos repartidos a accionistas rozaron los 26.000 millones, los más altos desde 2019) y sin embargo los sueldos medios de las 50 grandes empresas crecieron sólo un +8%, según un reciente Informe de Oxfam Intermón. Y según la Agencia Tributaria, en 2023 (hasta julio), el beneficio empresarial creció un +25% (y +17,5% en todo 2022) mientras los salarios declarados subieron un +8% (y sólo el 3,4% en todo 2022).

No se trata sólo de que los salarios españoles sean de los más bajos de Europa y que suban muy poco en relación al aumento de ventas, beneficios y dividendos de las empresas. Es que además, hay grandes diferencias de sueldos, que se mantienen y agravan año tras  año. En 2022, el salario de 74.258 directivos superó los 260.000 euros, 11 veces más de sueldo que el resto de asalariados (que ganan 23.464 euros de media), según la Agencia Tributaria. Y dentro de los trabajadores “normales”, hay discriminación en dos colectivos: los jóvenes (ganan de media 1.005,21 euros al mes, en 12 pagas, según el último Observatorio del Consejo de la Juventud) y las mujeres, que ganan de media un 20,9% menos que los hombres (22.601 euros brutos en 2021 frente a 27.322 euros, según el INE).

Visto el panorama, España tiene un problema de bajos salarios y una tremenda desigualdad a la hora de repartir la riqueza (el PIB), dado que los sueldos crecen mucho menos que las ventas, los márgenes, beneficios y dividendos de las empresas. Ha llegado la hora de que los salarios recuperen parte de lo perdido entre 2021 y 2023 y los beneficios empresariales se moderen, para poder subir algo más los salarios sin riesgo de que repunte la inflación. Porque en los dos últimos años, la subida extra de la inflación no ha sido por culpa de los trabajadores sino del aumento de costes y los mayores márgenes empresariales, que se ha trasladado a los precios, aumentando beneficios. Lo reconoce el Banco Central Europeo (BCE), al estimar que dos tercios de la inflación en 2022 se debieron a una subida de márgenes y beneficios empresariales. Y también la OCDE ha demostrado que tres cuartas partes de la subida de la inflación en Europa se ha debido a la subida de los márgenes (y beneficios) empresariales y que sólo la cuarta parte restante se debe a los salarios.

Ahora, cara a 2024, el dilema es claro: o los salarios se moderan (como proponen las subidas ofrecidas por la patronal) o las empresas moderan sus márgenes y beneficios, para poder subir algo más los salarios sin que repunte la inflación. Es lo que llaman un “Pacto de rentas, algo de lo que no quieren hablar la patronal y la derecha. Y por eso, otro año más, intentarán “moderar” los salarios para no “moderar” los beneficios. Una opción que no sólo es injusta socialmente, sino también perjudicial para la economía: necesitamos que el consumo familiar  siga tirando de la economía, para que no se frenen el crecimiento y el empleo. Y eso será difícil si los sueldos crecen el 3% o menos, como muchos proponen. Así que las empresas deberían pagar salarios más altos (aunque porcentualmente ganen menos) para vender más y que la economía crezca en 2024. Si no, la economía se desinflará y todos saldremos perdiendo.