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lunes, 25 de octubre de 2021

La pandemia, casi bajo control

Tras 20 meses interminables, la pandemia parece bajo control, aunque con incertidumbres ante un invierno donde se unirá la gripe y nuevas variantes (Delta Plus). De momento, España lleva desde el 6 de octubre con una incidencia “baja”, inferior a los 50 contagios por 100.000 habitantes, el mejor dato en toda Europa. Y han bajado drásticamente las hospitalizaciones, enfermos en UCIs y muertes (30 el viernes). Pero no cantemos victoria, porque los contagios repuntan ligeramente en los últimos 10 días, por la mayor movilidad en el puente del Pilar. Y se ha atenuado el ritmo de vacunaciones, complicándose inmunizar a todos los mayores de 40 años (falta poner la 2ª dosis a 1.626.000 personas) y a los más jóvenes (falta inmunizar a  otras 3.184.000 personas de 12 a 40 años). Hay que seguir con mascarilla en interiores y distancia (incluyendo colegios), al menos hasta primavera. No podemos dar marcha atrás, con la recuperación en marcha. Y urge reforzar la atención primaria, destrozada  por la pandemia.

Enrique Ortega

La pandemia en el mundo lleva dos meses mejorando, con una fuerte bajada en los contagios diarios (de 4,6 millones a finales de agosto a 2,9 millones ahora), salvo en Rusia y la Europa del Este. Hoy son ya 243,66 millones de personas contagiadas por COVID 19 en 193 paises, el 3,2% de la población mundial, según la Universidad John Hopkins. El continente más afectado sigue siendo América, con 92,64 millones de contagiados, seguido de cerca por Europa (74,46)) y, a distancia, el sudeste de Asia (43,72), el Mediterráneo oriental (16,20), el Pacífico (9,19) y África (6,12 millones), según la OMS. Por paises, lideran los contagios EEUU (45,44 millones), India (34,18) y Brasil (21,72), seguidos a distancia por Reino Unido (8,81 millones), Rusia (8,11), Turquía (7,85), Francia (7,22), Irán (5,86), Argentina (5,28), Colombia (4,99), Italia (4,74), España (4.997.732 contagiados) y Alemania (4,47 millones).

Los muertos por la pandemia en el mundo también llevan ocho semanas bajando, de 69.500 semanales a finales de agosto a unos 49.000 ahora. Hoy se alcanzan los 4.948.516 muertos por COVID 19 (3 millones de ellos fallecidos este año 2021, el 60% del total), según la Universidad John Hopkins. Casi la mitad de los muertos se han producido en América (2.272.988 fallecidos) y otra cuarta parte larga en Europa (1.394.726 fallecidos), seguidas del sudeste de Asia (686.348 muertos), el Mediterráneo oriental (298.038), África (149.696) y el Pacífico (125.914 muertos), según la OMS. Los paises con más muertos por la pandemia son EEUU (735.941), Brasil (605.644) e India (454.712 fallecidos), seguidos a distancia por México (286,346 muertos), Rusia (226.464), Reino Unido (139.950), Italia (131.826), Colombia (127.067), Irán (125.223), Francia (118.405), Argentina (115.826), Alemania (95.121) y España (87.132 muertos, 36.300 de ellos este año 2021).

En Europa, los contagios por COVID 19 han aumentado en octubre, alcanzando ahora una media de 190 contagios por 100.000 habitantes, según el Centro Europeo de Prevención de Enfermedades (ECDC), que vaticina una subida de la incidencia en las próximas dos semanas, sobre todo en la Europa del Este y Alemania, con bajadas en España, que es hoy el país europeo con menor incidencia: 44,49 contagios por 100.000 habitantes (últimos 14 días) el viernes 22 de octubre, frente a 62 contagios en Italia, 83 en Portugal, 96 en Francia, 172 en Alemania y 894 contagios en Reino Unido, donde la epidemia está descontrolada (tenían 650 contagios hace un mes). Y preocupan los repuntes en la Europa del Este, especialmente en Lituania (1.163 contagios/100.000 habitantes), Estonia (1.086), Rumanía (942), Eslovenia (624), Bulgaria (498) y Hungría (484).

España ha ido reduciendo drásticamente el nivel de contagios de esta 5ª ola, desde el “techo” alcanzado el 27 de julio (701,92 contagios por 100.000 habitantes) a sólo 69 contagios dos meses después (24 de septiembre) y un “suelo” de 40,52 contagios el pasado 14 de octubre. Y a partir de ahí, han vuelto a aumentar los contagios día a día, muy suavemente, probablemente por la mayor movilidad durante el puente del Pilar, alcanzando los 44,49 contagios por 100.000 habitantes el viernes 22 de octubre, según Sanidad. Una incidencia que coloca a España en riesgo “bajo”, aunque hay 6 autonomías en riesgo “medio” (contagios de 50 a 150): País Vasco (69,26), Navarra (61,25), Baleares (59,73), Cataluña (59,46) y Murcia (55,12). Pero también hay otras 3 regiones en situación de “normalidad” (menos de 25 contagios/100.000 habitantes): Galicia (14,14), Ceuta (21,38) y Asturias (24,93).

Los nuevos contagios se producen casi todos (del 85 al 100% de los positivos) por la variante Delta (India), más contagiosa y proclive a la hospitalización. Y siguen contagiándose más que la media los niños (55,51 contagios/100.000 habitantes en menores de 11 años), los jóvenes (48,39 contagios entre 30 y 39 años) y “cuarentones” (49,76 contagios entre 40 y 49 años), según Sanidad. Han vuelto los contagios a los mayores de 80 años (40,13 contagios) aunque son menos graves porque están todos vacunados. Ahora  se están haciendo menos pruebas (PCR y test antígenos), unas 530.000 diarias frente a 717.000 a principios de septiembre, pero han bajado mucho los positivos: son el 2,23% de media (sólo País Vasco, Aragón, Comunidad Valenciana y Murcia superan el 3% de positivos), todos por debajo del 4% que la OMS utiliza como umbral para considerar una pandemia “bajo control”. Eso sí,  la velocidad de transmisión (Rt) del virus ha subido al 0,95 (cada positivo contagia casi a otro), cuando hace un mes era 0,64. Y preocupa que en 6 autonomías supere el 1 (Asturias, País Vasco, Castilla y León, Navarra, Murcia y Comunidad Valenciana).

Esta bajada drástica de positivos y contagiados se traduce en una caída importante de las hospitalizaciones por COVID: de alcanzar un máximo de 10.578 hospitalizados (el 8,90% de las camas disponibles) el 2 de agosto se pasó a 6.245 el 3 de septiembre y a 1.730 este viernes 22. Un 1,41% de ocupación hospitalaria, un “riesgo bajo”, sólo algo mayor en el País Vasco (3,07%), Madrid (2,22%) y Baleares (2,06%), con las otras 16 regiones en situación de “normalidad hospitalaria” (menos 2% camas COVID), según Sanidad. En paralelo, también han caído drásticamente los enfermos COVID en UCIs: de un máximo de 2.031 camas ocupadas el 9 de agosto (el 21,98  % de las UCIS) se pasó a 1.460 el 3 de septiembre y a 435 camas COVID en UCIs el viernes. Un 4,78% de ocupación UCI, que significa “normalidad”, aunque se supera en Cataluña (7,80%), Madrid (7,71%), La Rioja  (7,55%), Comunidad Valenciana (6,99%), y León (6,45%), Aragón (6,36%), Baleares (6,06%) y País Vasco (6,03%), todas en riesgo “bajo” (5-10% de ocupación UCIs).

Estas menores hospitalizaciones y estancias en UCIs se traducen en menos muertes por COVID 19: han pasado de 1.530 muertes la cuarta semana de agosto a  446 muertes la tercera semana de septiembre, 315 la primera semana de octubre y 158 muertes la última semana (viernes 15 al viernes 22 de octubre), con “sólo” 30 muertos el viernes (frente a 44 hace un mes). Las autonomías con más muertos la última semana son Andalucía (+11), Madrid (+9), Aragón (+7), Comunidad Valenciana (+6) y País Vasco (+5), sobre todo personas sin vacunar de más de 40 años y patologías previas. Mientras, en las residencias siguen bajando drásticamente los contagios (de 1.311 la 1ª semana de agosto a 190 semanales ahora) y las muertes (de 172 semanales en agosto a 14 la última semana).

Esta importante mejoría en la pandemia, desde los contagios y hospitalizaciones a las muertes, se debe básicamente a las vacunaciones, que sitúan a España a la cabeza de Europa y del mundo, aunque se han “ralentizado” después del verano, básicamente porque es más difícil “repescar” a los no vacunados y porque sigue habiendo una minoría que no quiere vacunarse. Con los últimos datos de Sanidad (21 de octubre) son ya 37.954.027 personas las que han recibido 1 dosis  (el 80% de la población total y el 90,1% de los que pueden vacunarse) y 37.199.581 personas las que tienen ya las 2 dosis (el 78,4% de toda la población y el 88,3% de los mayores de 12 años, los que pueden vacunarse).

Estas cifras reflejan que todavía hay muchas personas sin vacunar totalmente, lo que alimenta los nuevos contagios, hospitalizaciones y muertes. En total, son 4.811.569 personas mayores de 12 años. Lo prioritario debería ser inmunizar a los mayores de 60 años, donde todavía hay 171.645 personas pendientes de completar las 2 dosis (43.571 tienen entre 70 y 79 años y 128.034 entre 60 y 79 años). Y también completar la vacunación de otras 1.455.522 personas entre 40 y 60 años. El tercer frente es vacunar completamente a los más jóvenes, donde más se concentran los contagios: falta inmunizar a 3.184.699 personas entre 12 y 40 años, siendo la franja con más retraso las personas con 30 a 39 años (faltan 1.502.337), seguidas de lejos por los que tienen de 20 a 29 años (falta inmunizar a  970.422 jóvenes) y los de 12 a 19 años (faltan 711.940).

Habría que centrar los esfuerzos en vacunar antes de Navidad a la mayoría de esos 4,8 millones de personas “pendientes”, sobre todo a los mayores de 60 años, que son más vulnerables. Y acelerar la 3ª dosis de la vacuna de la COVID, junto a la vacuna de la gripe a los mayores de 70 años, lo que va a exigir un tremendo esfuerzo a los centros de salud, porque son 6.864.517 mayores a los que pinchar en los dos brazos. No parece que muchas autonomías estén preparadas para este enorme esfuerzo de intendencia. De hecho, en Madrid anunciaron que se iba a poner la doble vacuna  a los mayores de 70 años desde hoy 25 de octubre, pero los ambulatorios dicen que “no saben nada”.

Esto revela la grave situación de la atención primaria, de los ambulatorios y centros de Salud, “destrozados” tras 20 meses en primera línea de la pandemia. Faltan medios y personal y hay un exceso de cansancio y tensión, sobre todo en las grandes ciudades, con un enorme retraso en la atención a los pacientes no COVID. Baste un ejemplo. He intentado pedir cita con mi médico de cabecera, en un Centro de Salud de Madrid, y por Internet me han dicho que “no hay cita en las próximas 2 semanas”. Y no conseguí que me cogieran el teléfono. Al final, tuve que ir en persona y ser atendido por “una médico de urgencia” sobrepasada…

La situación de la atención primaria post COVID es tan preocupante que Sanidad y las autonomías han acordado aprobar antes de fin de año un Plan de acción para reforzarla, tomando como referencia el Marco estratégico para la atención primaria que se aprobó en abril de 2019 y que no se llegó a aplicar totalmente. Urge poner dinero sobre la mesa y abrir la contratación inmediata de médicos de familia y enfermeras (faltan 9.500 médicos de familia y pediatras para acercarnos a la media europea, además de 20.000 enfermeras), invirtiendo también en nuevos centros de atención primaria en las zonas más colapsadas de las grandes ciudades y en los pueblos de la España vaciada. Si no se hace, será imposible recuperar la atención sanitaria de antes del COVID, que ya era precaria en muchas zonas. Y los españoles lo afrontan contratando un seguro privado de salud: ya lo tienen 11 millones de personas (el 23%), casi medio millón más que antes de la pandemia.

Mientras, es importante no bajar la guardia frente al COVID, que sigue ahí. Eso exige mantener las medidas de prevención, en especial respetar la distancia de seguridad y mantener las mascarillas en interiores (paises que no las utilizan, como Reino Unido, estudian ahora imponerlas). La presidenta de Madrid ha querido de nuevo ser “la abanderada de la libertad”, anunciando que “va a quitar las mascarillas a los niños en los patios de los colegios”. Pero Sanidad le ha recordado que la Ley no lo permite si no se garantiza la distancia de seguridad, lo que la ha obligado a “recular” y admitir que se podrá quitar la mascarilla si se respeta la distancia de seguridad (difícil con los más niños), lo mismo que ya se hace en toda España. Y aunque hay presiones de muchas autonomías para quitar las mascarillas en interiores, los expertos dicen que no debía hacerse hasta la primavera.

Y es que temen ahora que el invierno y la gripe compliquen la pandemia. Y también que el COVID, al reducir su presencia, mute en nuevas variantes más peligrosas. De hecho, en Reino Unido se ha detectado una nueva variante, la Delta plus (denominada AY.4.2.) que supone ya un 6% de los contagios británicos y es 10 veces más virulenta en la transmisión, según los expertos. Y parece que ha llegado ya  44 paises, entre ellos a España (Cataluña dice que ha detectado 5 casos...), aunque no se hacen suficientes secuenciaciones de las pruebas PCR para saber su alcance real.

En resumen, que la pandemia parece bajo control (“casi”), pero todavía hay muchos riesgos, ligados a que todavía no se ha completado la vacunación (quedan 4,8 millones de españoles sin inmunizar), que hasta final de año no habrá una vacuna autorizada para los niños (5.330.968 menores de 12 años, que se pueden contagiar y contagiar a su familia) y que con el invierno y la gripe el COVID podría mutar y ser más virulento. Y hay otro riesgo del que no se habla: fuera de Europa (70% adultos vacunados), la vacunación en el mundo va muy retrasada: sólo un 8% en África, el 55% en Asia y Oceanía, el 60% en Norteamérica y el 65% en Latinoamérica, lo que podría afectarnos muy negativamente si se reducen los controles para viajar. Así que ojo: tenemos que seguir vigilantes y cuidándonos. Por la salud y la economía.

lunes, 15 de marzo de 2021

Pandemia: los riesgos de la 4ª ola


Los contagios llevan mes y medio bajando, desde el 28 de enero, pero la 3ª ola ha tocado suelo y en 5 regiones suben los contagios, aunque somos el segundo país de Europa con menos contagios (130/100.000 habitantes), tras Portugal. Ahora, el riesgo es que iniciemos una 4ª ola hasta el verano, no con otro pico alto de contagios sino con una “meseta”, entre 100 y 130 contagiados, muy por encima del objetivo de 25. Juegan a favor el aumento de la variante británica (más contagiosa), la mayor movilidad (pese a las restricciones aprobadas para Semana Santa) y el bajo nivel de vacunación: sólo 1,5 millones con dos dosis de los 27,5 millones objetivo para septiembre. Todo ello retrasa la recuperación y ha obligado a nuevas ayudas al turismo y la hostelería que llegan tarde, con 4 millones de parados y 900.000 en ERTEs. La ayuda más eficaz sería reducir drásticamente la movilidad y agilizar la vacunación, para salvar vidas y empleos.

Enrique Ortega a partir de El séptimo sello de Ingmar Bergman

Un año después de que la OMS declarara oficialmente la pandemia (11 marzo), el COVID 19 sigue contagiando por todo el mundo, a menor ritmo, aunque los contagios han subido en las últimas tres semanas por encima de los 400.000 diarios. Hoy, son ya 119.882.403 contagiados en 192 paises, según los datos de la Universidad Johns Hopkins, con el epicentro de la pandemia en América (52.775.904 contagiados) y Europa (41.039.452), seguidos de lejos por el Sudeste asiático (13.884.388 contagiados), Oriente Medio (6.860.421), África (2.948.316) y el Pacífico (1.711.455), según la OMS.  Por paises, lideran el ranking de contagios Estados Unidos (29.438.779), Brasil (11.483.370) e India (11.385.339), seguidos de Rusia (4.341.381), Reino Unido (4.271.710), Francia (4.1.31.381), Italia (3.223.142), España (3.183.704), Turquía (2.879.390), Alemania (2.578.842), Colombia (2.303.144), Argentina (2.195.722), México (2.166.290) y Polonia (1.906.632), según la Universidad Johns Hopkins.

Los muertos por la pandemia en el mundo también aumentan menos, no llegando a los  10.000 fallecidos diarios en marzo, aunque hoy son ya 2.653.951 muertos por COVID 19, según la Universidad Johns Hopkins, concentrados en América (1.268.438 muertos) y Europa (906.797 muertos), según la OMS. El ranking de muertos lo vuelve a encabezar Estados Unidos (534.889), seguido de Brasil (278.229) y México (194.710), junto a India (158.725), Reino Unido (125.753), Italia (102.141), Francia (90.583), Rusia (90.558), Alemania (73.463 y España (72.258 muertos). Somos el 14º país en mortalidad Covid por 100.000 habitantes (152), por detrás de la República Checa (213), Bélgica (196), Reino Unido (188), Italia (168), EEUU (162), Portugal (161) y México (153), entre los grandes. Y tenemos una tasa de mortalidad Covid (muertos/contagiados) del 2,3%, de las más bajas de Europa (3,2% en Italia, 3% en Reino Unido, 2,9% en Alemania y 2,3% en Francia) y del mundo (9% en México, 2,4% en Brasil, 1,8% en EEUU y 1,4% en la India), según Sanidad.

En las últimas 3 semanas han seguido bajando los contagios en toda Europa, tras las restricciones en la mayoría de paises, que se están suavizando. España ha bajado también  los contagios, aunque a un menor ritmo que antes: han descendió de 252 contagiados por 100.000 habitantes el 22 de febrero a 130,5 el viernes 12 de marzo (-47,6%), tras bajar de 900 a 252 contagiados (- 72%) entre el 27 de enero y el 22 de febrero. Con todo, somos el 2º país de Europa con menor nivel de contagios (130,5/100.000 habitantes en los últimos 14 días), tras Portugal, que ha conseguido en las últimas 3 semanas doblegar una curva de contagios que tenían disparada (de 427 contagios/100.000 habitantes el 19 de febrero, el doble que España entonces, a 105,4 el viernes 12 de marzo). Tienen más contagios Alemania (145,9 contagiados, más que los 126 del 19 de febrero), Reino Unido (130,7, menos de la mitad que hace 3 semanas), Francia (450,3: ha subido la incidencia desde los 391 de febrero) e Italia (452,9 frente a 278 hace 3 semanas), según Sanidad.

España lleva mes y media bajando los contagios, desde el 28 de enero, pero la mejoría se estanca y ya apenas baja la incidencia. Incluso el viernes subió en 5 regiones (Canarias, la Rioja, Extremadura, Navarra y Melilla) y podría hacerlo en otras más esta semana, fruto del suavizamiento general de restricciones que aprobaron la mayoría de gobiernos autonómicos hace tres semanas. Y de nuevo, la pandemia tiene un alcance muy desigual por autonomías. Todavía hay 2 regiones en “riesgo extremo” (más de 250 contagios por 100.000 habitantes), Melilla (430,12) y Ceuta (283,10). Y 4 autonomías en “riesgo alto” (de 150 a 250 contagios por 100.000 habitantes): Madrid (224,8) Asturias (177,5), País Vasco (175,7) y Cataluña (166). Otras 12 autonomías tienen una “incidencia media” (entre 50 y 150 contagios por 100.000 habitantes): Aragón (147,5), Navarra (124), Andalucía (122,5), Canarias (116,8), Castilla y León (113,7), Cantabria (96), Galicia (77,5), Castilla la Mancha (76), La Rioja (74,8), Murcia (69,7) y la Comunidad Valenciana (50,5). Y sólo hay 2 regiones con un nivel de contagios “bajo (de 25 a 50 contagios por 100.000 habitantes): Extremadura (46) y Baleares (48), según los datos de Sanidad del viernes 12.

Un 2º indicador importante son los positivos que se detectan, en las pruebas PCR (que han bajado un tercio, a 492.432 la última semana) y en los test de antígenos (291.803 semanales, un tercio menos que hace 3 semanas): la media en España ha bajado del 8% el 19 de febrero al 5,3% de positivos el viernes 12 de marzo, un nivel considerado de “riesgo bajo” (entre 4 y 7%), aunque todavía hay 4 regiones con un nivel de positivos considerado de “riesgo alto” (más del 10%), como Melilla (11,6%) o “riesgo medio” (del 7 al 10%), como Aragón (8,8), Andalucía (7,38%) y casi Madrid (6,90%), según los datos de Sanidad.

La bajada de contagios ha reducido las hospitalizaciones a la mitad: de 16.314 hospitalizaciones hace 3 semanas (19 febrero) a 8.540 el viernes 12 de marzo, aunque bajan más despacio en los últimos días. Pero los hospitales siguen muy llenos, con una tasa de ocupación de camas por enfermos COVID del  6,81%, un nivel de “riesgo medio” (5-10%). Pero el problema sigue en 3 autonomías con una tasa de ocupación de camas de “riesgo alto” (10-15%): Madrid (12,48%), Ceuta (10%) y casi Asturias (9,35%).

El 4º indicador, la ocupación de UCIs por enfermos COVID es el que más preocupa, aunque ha mejorado también mucho en las últimas 3 semanas: de 3.339 camas de UCI ocupadas el 19 de febrero se ha bajado a 2.186 camas el viernes 12, un tercio menos, el 21,64% de media, que supone un “riesgo alto” (15-25%), según los baremos de Sanidad. Pero la situación es peor en 7 autonomías que tienen sus UCIs en “riesgo extremo(+ 25% de ocupación): son Ceuta (52,94%), La Rioja (37,74%), Madrid (36,60%), Cataluña (32%), Asturias (31,2%) y Castilla y León (28,5%) y casi Aragón (25%).

Y al final están las muertes, que también se han reducido: 1.120 fallecidos en la última semana (viernes 5 al viernes 12 de marzo), frente a 1.996 muertos la semana anterior, 2.041 la anterior y 2.354 a mediados de febrero (12-19). Son menos muertos, pero todavía hay 160 fallecidos diarios. El mayor número de muertes, en las últimas tres semanas, se ha dado en Cataluña (+1.455 muertos), Madrid (+775), Comunidad Valenciana (+652), Andalucía (+308),  Castilla y León (+272), Castilla la Mancha (+189) y País Vasco (+182). Tras un año de pandemia, España acumula 72.285 muertes por COVID 19, casi la mitad causadas en residencias de ancianos (33.036 muertes), donde ha caído drásticamente la mortalidad por la vacunación. Lo más llamativo es que más de un tercio de todas las muertes son recientes: 26.748 personas han fallecido desde principios de diciembre.

Tras este balance de contagios, positivos, hospitalizados y camas UCI, los 4 indicadores que vigila Sanidad, el Ministerio resume así (ver mapas) la situación de la pandemia el 11 de marzo: hay 4 regiones en situación de “riesgo extremo”, en alerta 4 (Madrid, Cataluña, Asturias y Melilla),  4 autonomías en alerta 3 (Andalucía, Aragón, País Vasco y Ceuta), 7 regiones  en alerta 2  (Castilla la Mancha, Castilla y León, Murcia, La Rioja, Navarra, Baleares y Canarias) y 3 autonomías en alerta 1 (Extremadura, Galicia y la Comunidad Valenciana). Visto a nivel provincial, hay 8 provincias en alerta 4, la máxima (Madrid, Guadalajara, Soria, Lleida, Barcelona, Girona, Asturias y Melilla), 14 provincias en alerta 3, otras 17 provincias en alerta 2 y las 11 provincias restantes en alerta 1, en la mejor situación (Cáceres, Badajoz, Orense, Lugo, Zamora, Ávila,  Ciudad Real, Cuenca, Albacete, Castellón y Alicante).

Ahora, la mayoría de las autonomías siguen con medidas de movilidad menos restrictivas (aprobadas hace tres semanas) y casi todas han levantado los cierres perimetrales de comarcas y provincias, ampliando también los horarios y aforos en bares, restaurantes y comercios. Eso sí, Sanidad y las autonomías han acordado mantener los cierres perimetrales autonómicos este puente de San José y durante la Semana Santa, aunque Madrid está en desacuerdo y lo recurrirá ante los Tribunales. Con todo, las restricciones son menores que hace tres semanas, lo que puede explicar que la caída en la incidencia de los contagios se estanque e incluso suba en algunas regiones.

Cara a las próximas semanas, todo indica que la incidencia acumulada va a seguir alta, por encima de 100 contagios por 100.000 habitantes, con pequeñas subidas y bajadas. Entraremos en la 4ª ola, aunque más que una ola con un pico alto de contagios será “una meseta” con pequeños dientes de sierra y un nivel de contagios entre 100 y 130 contagios por 100.000 habitantes, aunque también puede volver a dispararse si se descontrola la movilidad o si se retrasan más las vacunas. Porque España tiene 3 riesgos que nos pueden llevar a esa 4ª ola de contagios o a una alta “meseta”: la movilidad, el auge de las nuevas variantes del COVID y el ritmo de vacunación.

La movilidad de los españoles está aumentando, según indican los datos de los móviles y de Google y Apple. Bajó en enero (al 55-60% de lo normal antes de la pandemia), subió en febrero y en marzo ya está por encima del 70% de la que teníamos hace algo más de un año. Y seguro que subirá más en este Puente y en Semana Santa, a pesar de las restricciones. Eso sería  preocupante, porque algunos estudios revelan que cuando la movilidad sube de ese 70%, los contagios, hospitalizaciones y muertos suben 3 semanas después. Así que podríamos tener un repunte de contagios en abril y principios de mayo.

El segundo riesgo es el aumento de las nuevas variantes del COVID 19, tanto de la variante británica como la brasileña, que son más contagiosas y más letales. De momento, hay 7 autonomías donde la variante británica supone más de la mitad de los nuevos contagios (Cataluña, Cantabria, Baleares, Asturias, Navarra, Galicia y Andalucía) , mientras se acerca en Madrid (42,7% de los casos), según los últimos datos de Sanidad, que espera que esta variante B.1.1.7 sea mayoritaria pronto en toda España. Y ya han aparecido casos (54) de la variante sudafricana y brasileña (2 casos y 3 brotes). Y podría haber más contagios con estas  variantes de los que se cree, porque España sólo secuencia el 1% de los contagios, por falta de medios, mientras la Unión Europea recomienda que se investiguen el 5%.

El tercer gran riesgo para entrar en una 4ª ola, el más importante, es el retraso en las vacunas, por retrasos en su llegada y en pincharlas. De momento, hasta el 11 de marzo se había vacunado con las dos dosis a 1.583.244 españoles, con un Plan de vacunación que ahora está centrado en los discapacitados y mayores de 80 años, para ir bajando después hasta los 60 años y acabar con los grupos de 45 a 60 años y otras personas vulnerables. Si el objetivo es vacunar al 70% de la población adulta para el 21 de septiembre, habría que vacunar a 27,55 millones de personas. Así que falta vacunar con las 2 dosis a 26 millones de españoles. Hacerlo en los 6 meses que queda, vacunando todos los días, supone 52 millones de pinchazos, 288.000 pinchazos diarios. Algo prácticamente imposible, dado que hasta ahora se han administrado 5,35 millones de dosis, una media de 57.000 diarias.

Cuanto más se retrase la vacunación, más difícil será evitar la 4ª ola y recuperar la economía, sobre todo el turismo, aunque se busque un atajo aprobando un pasaporte sanitario” para mayo (una medida que puede crear más problemas de los que solucione, sobre todo si los vacunados pueden contagiar). Este preocupante panorama sanitario ya ha provocado un aumento del paro (supera los 4 millones en España, por primera vez desde 2016) y un aumento de los trabajadores en ERTE (900.000 a finales de febrero). Y se espera que la economía caiga en el primer trimestre y siga estancada en el segundo, mientras grandes empresas han anunciado ya más de 20.000 despidos.

El retraso en la recuperación económica ha provocado que el Gobierno haya aprobado nuevas ayudas, un total de 11.000 millones (7.000 millones de ayudas directas, entre 3.000 y 200.000 euros a fondo perdido para autónomos y pymes) , especialmente dirigidos a bares, restaurantes, empresas turísticas y comercios. Llegan tarde y ahora pueden retrasarse más al dejar su concesión en manos de las autonomías, aunque vendrán bien y ayudarán a evitar cierres de empresas y despidos. Pero estas ayudas son un parche: la clave es frenar en seco los contagios y acelerar las vacunaciones. Eso sí sería efectivo para iniciar la recuperación. Pero eso exige reducir más drásticamente la movilidad, pedir a la gente que se quede en casa hasta que los contagios bajen a 25 por 100.000 habitantes. Y, en paralelo, poner todo el dinero y la presión política en conseguir más vacunas y en multiplicar el personal y los medios para pincharlas, todos los días y a todas las horas.

No hemos ganado  la batalla al coronavirus y por este camino, podemos estar 6 meses más con un alto nivel de contagios y la economía parada. Esto no se evita con más ayudas económicas ni con una movilidad “a medias”. Hay que dar un salto cualitativo en la batalla contra la pandemia: recortar drásticamente la movilidad y vacunar a tope, para poder salir del túnel antes del verano. Eso exigiría un pacto político y social, un gran acuerdo de país, que parece más imposible que nunca. Si no se hace, seguiremos muchos meses languideciendo (Sanidad no descarta prorrogar el  estado de alarma después del 9 de mayo), con contagios y muertos diarios, con empresas en coma y el paro en aumento, sin que el turismo nos salve este verano y con la economía estancada hasta el otoño (al menos). O somos más drásticos contra el virus o se perderán muchas vidas y empleos. Quédate en casa.