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jueves, 20 de septiembre de 2018

Fútbol español: millonario y multinacional


El futbol español emprende una nueva temporada con unas cuentas bastante saneadas, tras años de pérdidas: en 2017-2018, los 42 Clubes de 1ª y 2ª ganaron 220 millones de euros y facturaron 4.000 millones, casi el doble que en 2010-2011. Aún están muy endeudados, por el gasto en jugadores y estadios, pero apenas deben a Hacienda. La Liga ya es la 2ª de Europa que más factura, tras la inglesa, y una gran multinacional, que capta seguidores e ingresos en Asia, América y todo el mundo. La clave es la TV, los ingresos por retransmitir partidos, que se han duplicado, junto a los ingresos comerciales, mientras se estancan las entradas. La Liga quiere facturar 4.500 millones esta temporada y que varios Clubes salgan en Bolsa en 2020, mientras otros los compran inversores internacionales. El fútbol es una máquina de hacer dinero y hay quien teme una “burbuja, por lo que la FIFA quiere poner orden. Negocio sí, pero con control y sin olvidar el deporte de a pie


enrique ortega

El año 2012 fue el peor de la crisis en España, para todo el mundo y también para el fútbol, que llevaba con pérdidas año tras año desde 1999. Y aunque éramos una potencia futbolística, que había ganado el Mundial de 2010 y la Eurocopa de 2012, el fútbol español era “un gigante con pies de barro”: 32 Clubes entraron en suspensión de pagos entre 2003 y 2012 y otros desaparecieron, mientras las pérdidas alcanzaban los -208,9 millones de euros en la temporada 2010-2011. Y todo ello, en un contexto donde la mitad de los Clubes de fútbol europeos perdían dinero, lo que había obligado a la UEFA, en 2010, a aprobar un Plan de ajuste, el Fair Play Financiero, para forzar a los equipos europeos a sanear sus deterioradas cuentas.

La UEFA obligaba a tomar medidas y el Gobierno Rajoy no quiso que el fútbol se le cayese encima, como la banca o muchas empresas. Y así, forzó, el 25 de abril de 2012, la firma de un Protocolo entre la Liga de Fútbol Profesional (LFP) y el Consejo Superior de Deportes (CSD) para forzar a los Clubes de fútbol a ajustar sus cuentas, buscando que recortaran gastos y aumentaran ingresos. Desde entonces, los Clubes de 1ª y 2ª división están obligados a enviar cada año, antes del comienzo de la temporada, sus Presupuestos, con un listón máximo de gasto en sueldos (el 70% de los ingresos)  y una previsión de ingresos y deuda. Y después, durante el año y al final de la temporada, cada Club ha de presentar sus cuentas al Comité de control de la Liga, creado en 2013, que ha controlado estos años temas como  gastos, sueldos, fichajes, traspasos, endeudamiento y fuentes de ingresos de los Clubes de 1ª y 2ª división.

Al final, el Plan de ajuste del fútbol español ha tenido éxito: los ingresos de los 42 Clubes de 1ª (20) y 2ª división (22) alcanzaron la pasada temporada 2017-2018 los 4.000 millones de euros, casi el doble de facturación que 6 años antes (2.228,8 millones en 2011-2012). Y las pérdidas (- 483,8 millones en 2002/2003 y -208,9 millones en 2010-2011) se han transformado en beneficios, desde la temporada 2012-2013 (+106 millones), alcanzando un beneficio neto de 220 millones de euros en la temporada 2017-2018, según la Liga. Eso sí, todavía estos beneficios los consiguen con “ingresos extraordinarios”, no con su actividad “habitual” sino con lo que ingresan por traspaso de jugadores. De no ser por estos “ingresos extras”, los Clubes tendrían todavía pérdidas de explotación, -164 millones en la temporada 2016-17, según el último balance oficial publicado por el Consejo Superior de Deportes (CSD).

Pero al final, con los traspasos, los equipos españoles ganan dinero, que es lo importante. Y lo han conseguido porque han ajustado sus costes (sobre todo los salarios de jugadores y plantilla, el 65% del gasto total) y, básicamente, porque han duplicado sus ingresos, gracias sobre todo a la TV: la recaudación  de los Clubes por las retransmisiones de partidos ha pasado de 728,7 millones en la temporada 2011-12 a 1.387,5 millones en 2016-2017 (un 40% de todos sus ingresos), que además se reparten de una manera más equitativa desde la aprobación de un decreto por el Gobierno en 2015. Y en los próximos tres años (a partir de 2019), la recaudación de la Liga por retransmisión de partidos será de 3.900 millones, más otros 1.000 millones más por venta de derechos audiovisuales en el extranjero.

La segunda fuente de ingresos del fútbol español, tras la TV, son los ingresos por partidos, que han pasado de 599 millones en 2011-12 a 746,6 en 2016-17. Pero este ingreso está estancado, debido a que los españoles van poco a los estadios (sólo el 71% se ocupa, frente al 96% en Reino Unido o el 91% en Alemania, según Deloitte) y los espectadores apenas suben de los 14 millones en las dos últimas temporadas, quizás por el alto precio de las entradas (en España, las segundas más caras de Europa, tras Reino Unido). El tercer renglón de ingresos, los comerciales, han pegado un gran salto, de 407 millones en 2011-12 a 622,3 millones en 2016-17, lo mismo que el quinto ingreso, los ingresos por publicidad y patrocinio, que han pasado de 84,5 a 117,9 millones. Y  ambas partidas son las más importantes en los grandes equipos, que aumentan cada año lo que consiguen de las multinacionales de la ropa deportiva, patrocinio en las camisetas, acuerdos con casas de apuestas o con el nombre de los estadios (añadir Wanda al Metropolitano le supone 5 millones anuales al Atlético de Madrid). Y no hay que olvidar la cuarta fuente de ingresos, los traspasos, que se han duplicado: de 271,4 millones en 2011-12 a 479,2 millones en 2017-2018, según las cuentas del CSD y la Liga.

Esta mejora de las cuentas ha permitido a los Clubes de fútbol reducir sus deudas, sobre todo con sus jugadores (en 2010-11 debían 89 millones a 341 futbolistas y en 2017-18 sólo debían a uno) y con Hacienda: si en 2013 debían al fisco 658 millones de euros, en 2015 debían 328, en 2018 sólo 89 millones y prevén que sean 54 millones en 2020. Eso sí, lo que han aumentado ha sido el resto de su endeudamiento, desde 3.887,9 millones en 2010-11 a 4.083,7 en 2016-17, según los datos del CSD. Una buena parte de esa deuda ha sido para pagar fichajes y obras de nuevos estadios, pero la Liga dice que los ratios de deuda son “asumibles” porque ahora los Clubes son solventes y pagan un 5% de interés mientras hace unos años pagaban el 10 o el 15% y apenas les prestaban. Y resaltan que están más capitalizados, porque los socios y propietarios les han inyectado capital estos años.

Esta reconversión y saneamiento del fútbol español le han permitido dar “un salto económico en Europa”, convirtiendo a la Liga en la 2ª competición más importante del continente: ya en la temporada 2016-2017, la Liga española (20 Clubes de 1ª división) superó en facturación (2.854 millones) a la Bundesliga alemana (2.793 millones) y estuvo  muy por delante de la Serie A italiana (2.075 millones) y la Liga 1 francesa (1.643 millones), aunque todavía muy lejos de la competición líder, la Premier League inglesa, que ingresa casi el doble (5.297 millones), según los datos del Annual Review of Football Finance 2018 de Deloitte. Y dos Clubes españoles están entre los tres mayores gigantes económicos del fútbol europeo: el Manchester City (676,3 millones ingresos), el Real Madrid (674,6 millones) y el Barça (648 millones), según el ranking de Deloitte 2017, donde hay 10 equipos británicos en el Top 20 de ingresos, 3 equipos españoles (el 13º, el Atlético de Madrid, con 900 millones), 3 alemanes, 3 italianos y un equipo francés.

Ahora, el gran objetivo de la Liga española es seguir creciendo y acercarse a la Premier inglesa. A corto plazo, quieren ingresar 4.500 millones esta temporada 2018-19, el doble que en 2011-2012. Y ganar cerca de 250 millones netos. Para ello, trabajan en dos frentes: conseguir más recursos de las retransmisiones deportivas, como hace la Premier inglesa (ingresa 5.000 millones por TV, frente a 3.421 la Liga) y aumentar la presencia de la Liga y el fútbol español en el mundo, siguiendo el modelo de la NBA (baloncesto USA). Y en el camino, atraer inversores al fútbol español, al calor de los éxitos deportivos (en las últimas 4 temporadas, se ha llevado todos los títulos europeos, salvo uno) y del saneamiento económico de los Clubes. De momento, ya hay 9 Clubes de fútbol en manos de extranjeros y se habla de que hay inversores interesados en comprar otros 8 equipos españoles: Betis, Sevilla, Getafe, Leganés, Alcorcón, Celta, Eibar y Zaragoza. Y al final, la Liga se guarda la gran jugada para 2020: que dos o tres Clubs de fútbol español salgan a Bolsa, donde ya cotizan hoy 22 Clubes de Inglaterra, Italia, Francia, Portugal, Alemania o Turquía.

El primer gran objetivo de los gestores de la Liga, los que han puesto orden en los Clubes (con el presidente Javier Tebas a la cabeza) es sacarle más dinero a las retransmisiones deportivas, en colaboración con las telecos, sobre todo Movistar y Orange, que saben que los españoles están dispuestos a pagar por ver más fútbol en TV. La Liga y las telecos saben que hay margen de ingresar más, porque en Reino Unido, un 70% de los telespectadores pagan por ver el fútbol en TV (20 millones de personas), mientras en España sólo lo hacen el 34% (6 millones). Y además, se dejan de ingresar 400 millones anuales por la piratería de partidos. Todo ello indica que los Clubes podrían recaudar, en unos años, hasta 2.500 millones anuales por TV en España y otros 1.000 millones en el extranjero. Para ello, la Liga  ya ha firmado acuerdos con Facebook (para emitir primero gratis los 380 partidos de la Liga en 8 paises del subcontinente indio) y con la multinacional USA Relevent, para promover la retransmisión de partidos del fútbol español en EEUU y Canadá. Y el mismo objetivo se persigue con el cambio de horarios para emitir la Liga en China, Japón, Norteamérica o Sudáfrica, a la vez que se ha renovado la técnica de las retransmisiones, ofreciendo repeticiones en 360º con tecnología 5k y vistas  aéreas (spidercam), para ofrecer los partidos como un gran espectáculo a los 2.600 millones que siguen el fútbol español en 186 paises.

El segundo gran objetivo es hacer del fútbol español una gran multinacional, ampliando su presencia en el mundo, donde  la Liga cuenta con 9 oficinas internacionales y 35 delegados. Intenta seguir el ejemplo de la NBA USA o la Premier inglesa, cuyos partidos y estrellas se conocen en todo el mundo, con partidos en otros paises (como el controvertido Girona-Barça en Miami, en enero), con partidos de otras Ligas en España (buscan que un equipo de Ecuador juegue un partido de su Liga en España, donde hay 150.000 ecuatorianos), creando franquicias de la Liga para jugar en otros paises, con mayor presencia en las redes sociales (ya hay 587 millones de seguidores de la Liga y sus clubes) y con más finales internacionales en España. Para ello, la Liga está animando a los Clubes a renovar sus estadios (nuevo Anoeta en 2019, Bernabéu 2020 o nuevo Barça 2021, tras el nuevo Power Stadium del Español en 2009, San Mamés 2013 o Balaidos y Benito Villamarín 2017), para hacerlos protagonistas del fútbol mundial, como el Wanda Metropolitano, que acogerá la final de la Champions 2019.

En definitiva, que el fútbol español ha conseguido salir del pozo de las pérdidas y las suspensiones de pagos y convertirse en cinco años en una potente multinacional, el primer vendedor en el mundo de la “marca España”. Pero ojo, no hay que dormirse en los laureles. Porque todavía hay riesgos, como el elevado endeudamiento y el riesgo de “burbuja”, propiciado por el aluvión de inversores extranjeros (árabes, rusos, chinos y norteamericanos), que buscan hacer dinero rápido con el fútbol. Y además, el mercado del fútbol mundial es “tremendamente especulativo”, como acaba de denunciar la propia FIFA, en un informe presentado en septiembre, donde habla de “gastos desmesurados en fichajes” (222 millones el traspaso de Neymar al PSG en 2017), exceso de jugadores cedidos, excesivo papel de los agentes (que han duplicado sus ganancias: 425 millones de euros) y, sobre todo, “una falta de transparencia del mercado”. Por ello, la FIFA ha anunciado un Plan a dos o tres años, para controlar sueldos, traspasos, agentes y las cuentas de los Clubes de fútbol en el mundo, con el objetivo de “devolver al fútbol la pureza y la transparencia perdida” (textual).

Es un buen intento, aunque alrededor del fútbol y la FIFA se mueven intereses millonarios y muy poderosos. Pero ese es el camino: controlar el crecimiento del gigante, a nivel español, europeo y mundial, para que no crezca la burbuja especulativa y nos explote encima. Y en paralelo, conseguir que esos beneficios del fútbol espectáculo se trasladen al deporte de a pié y los impuestos que paga (1.300 millones de euros en 2018) sirvan en parte para ayudar a que la mayoría de jóvenes puedan jugar al fútbol y practicar  otros deportes, en un país cada vez más sedentario y asfixiado por móviles y videojuegos. ¡Viva el fútbol español!, líder mundial y con las cuentas bastante saneadas, pero sobre todo, ¡viva el deporte!

jueves, 18 de mayo de 2017

La TV salva las cuentas del fútbol español


Este domingo se acaba la Liga y con ella, la quinta temporada en que los 42 equipos de 1ª y 2ª División han seguido ajustando sus cuentas, para conseguir beneficios tras años de pérdidas y suspensiones de pagos. Los Clubes se recuperan económicamente, gracias al fuerte aumento de ingresos por las retransmisiones de TV y la venta de jugadores, aunque en el día a día siguen con ligeras pérdidas, por los enormes gastos en fichajes. La Liga apuesta por seguir aumentando ingresos y superar en 2022 a la Liga inglesa, gracias a la retransmisión mundial de partidos y a las redes sociales, porque el fútbol español tiene más de 1.600 millones de seguidores en el mundo. Y aspira a atraer a inversores internacionales, sobre todo chinos y asiáticos, que ya son dueños de muchos Clubes españoles y europeos. El fútbol mueve 10.000 millones de euros en España y casi duplicará su negocio en 5 años, aunque podría crearse una burbuja con pies de barro. Negocio y deporte sí, pero con cabeza.


enrique ortega

Junio 2010. España gana el Mundial de fútbol. Y en 2012, gana la tercera Eurocopa, tras las de 2008 y 1964, algo que sólo había conseguido Alemania. Sin embargo, España es una potencia futbolística con los pies de barro: 32 Clubs entraron en suspensión de pagos entre 2003 y 2012. Y muchos desaparecieron. La gravedad de la crisis de los Clubes obligó al Gobierno Rajoy a forzar, el 25 de abril de 2012, la firma de un Protocolo entre la Liga de Fútbol Profesional (LFP) y el Consejo Superior de Deportes (CSD), para ajustar las cuentas del fútbol español, obligados también por la UEFA, que se enfrentaba al mismo problema en Europa: la mitad de los Clubes europeos perdían dinero en 2010, cuando aprobó un Plan de ajuste continental, el Fair Play Financiero, para forzar a los equipos europeos a sanear sus cuentas.

El Plan de ajuste acordado en 2012 obligaba a los 42 Clubes de fútbol  a enviar de antemano sus Presupuestos (empezando por los de 20012-2013) a la Liga (LFP) y al Consejo (CSD), para que se los aprobaran previamente, mientras la UEFA hacía los controles financieros a posteriori (eliminando de las competiciones europeas a los que no sanearan sus cuentas). Se trataba de forzar a los Clubs a recortar gastos y deudas, buscando que aumentaran sus ingresos. Y tras 5 temporadas, el ajuste ha dado sus frutos: en 2015-2016 (última temporada con datos), los 42 Clubes de fútbol de Primera y segunda División han tenido unos beneficios de +149,38 millones de euros, el 4º año con beneficios tras tener pérdidas casi todos los años desde 1.999 (-483,84 millones en 2002-2003, el peor año, según los balances del CSD).

El éxito del ajuste se ha debido sobre todo al aumento de ingresos, un +37,4%, entre los 2.097 millones ingresados en la temporada 2011-2012 y los 3.327 millones esperados por la LFP para esta temporada 2016-2017. Y aquí, el motor han sido los ingresos por las retransmisiones de televisión, que estaban estabilizados (728,7 millones en 2011-2012 y 854,5 en 2014-2015), hasta que la decisión del Gobierno de aprobar un real decreto, en abril de 2015, para subastar y repartir esos ingresos de otra manera, ha disparado esta partida, hasta los 1.400 millones de ingresos previstos en 2016-2017, casi el doble que hace cinco años. Junto a esta inyección de fondos, también han crecido un 28,4 % los  ingresos por taquilla y abonados, de 599,3 millones en 2011-2012 a 769,7 millones esperados en 2016-217. Y también han crecido los ingresos comerciales, por traspasos y publicidad.

La otra palanca del ajuste, los gastos, han crecido menos que antes, pero han seguido aumentando, un 26,33% entre 2011-2012 (2.323 millones) y 2015-2016 (2.934 millones, último dato del CSD). En general, los Clubes han frenado el ritmo de sus gastos de personal, pero todavía crecen mucho y se llevan el 65% de los gastos de los 20 Clubs de 1ª división (y el 55% de los 22 de 2ª). Además, los Clubes españoles son los terceros que más gastan en fichajes: 590 millones en 2016 (verano e invierno), sólo por detrás de los 855 millones que gastaron los Clubes italianos y los 1.770 millones gastados por los equipos de la Liga británica.

Precisamente, los fichajes son la herramienta financiera que permite “maquillar y salvar las cuentas” de los Clubes españoles, ya que en su actividad “normal” (ingresos ordinarios menos gastos ordinarios), los equipos de fútbol siguen con pérdidas de explotación: -48,81 millones de pérdidas ordinarias en la temporada 2015-2016 (-35,58 millones los 20 Clubes de 1ª y -13,23 millones de los 22 Clubes de 2ª), según las cuentas del CSD. Gracias a la venta de jugadores y sus “ingresos extraordinarios”, los equipos consiguen sus beneficios finales: +138,31 millones de euros los equipos de 1ª (llevan 4 temporadas con beneficios) y +11,06 millones los equipos de 2ª división (segunda temporada con beneficios), según el CSD.

Los mayores ingresos por TV, entradas y venta de jugadores no sólo han colocado a los 42 Clubes de fútbol de 1ª y 2ª en beneficios, sino que les han permitido reducir sus deudas un 5,7%, entre la temporada 2011-2012 (3.595,7 millones) y la 2015-2016 (3.388 millones de deuda, 2.988,35 los de 1ª y 390,44 los de 2ª división), según los datos del CSD. Y la LFP dice que en estos momentos, la deuda neta de los Clubes está ya en 1.800 millones de euros, la mitad que hace cinco temporadas, tras haber reducido a la mitad la deuda bancaria y con jugadores, Clubes y proveedores. Y se ha recortado drásticamente la deuda de los Clubes con Hacienda: si en abril de 2012 debían al Fisco 750 millones, en junio de 2017 esperan deber 187 millones y sólo unos 50 millones para 2020. Y la deuda de los Clubes a la Seguridad Social ha bajado de 17,99 millones en 2011-2012 a 12,41 millones en 2015-2016.

Ahora, la Liga de Fútbol Profesional (LFP) busca consolidar este ajuste económico de los Clubes, para conseguir en cinco años, para 2022, superar a la Premier League británicala líder del fútbol europeo. De momento, esta temporada 2016-2017, con unos ingresos de 3.327 millones de euros, la Liga española habrá superado a la segunda Liga del continente, la Bundesliga alemana (que ingresó 2.392 millones de euros en 2014-2015, frente a 2.053 millones la Liga española y 4.400 la Premier League, según los últimos datos del Estudio Annual Review of Football Finance 2016, elaborado por Deloitte).

El punto de partida de esta segunda fase de relanzamiento del fútbol español será una auditoría de los 42 Clubs de 1ª y 2ª división, con 57 indicadores de gestión, que ha preparado la consultora PwC con las cuentas cerradas de 2016 y que la LFP hará publica este año. El objetivo es dar a los equipos una “etiqueta de buena gestión”, que les permita atraer más ingresos y nuevos inversores. De hecho, el fútbol europeo es hoy una inversión muy atractiva para grandes inversores internacionales y ya hay 27 grandes Clubes europeos en manos de inversores asiáticos, rusos y americanos. Entre ellos, equipos españoles, como el Atlético de Madrid (20% del grupo chino Wanda), el Espanyol (56,2% grupo chino Rastar), Granada (100% grupo chino Desport), Valencia (82% empresario Peter Lim, de Singapur), Málaga (jeque catarí Al Thani), Real Oviedo (71% empresario mexicano Carlos Slim), Mallorca (norteamericano Robert Sarver, dueño de un club de la NBA), Sabadell (japonés Sakamoto)… Y en estos momentos, hay 6 Clubes en el punto de mira de inversores extranjeros: Elche, Getafe, Levante, Tenerife, Valladolid y Córdoba.

En paralelo, la Liga de Fútbol Profesional (LFP), la patronal que ha reconvertido el deteriorado fútbol español, busca dar “el gran salto hacia adelante”, buscando nuevas fuentes de ingresos. La primera y fundamental, aumentar los ingresos por las retransmisiones de TV, porque aunque se han duplicado entre 2011 y 2017 (de 728 a 1.400 millones), todavía están muy alejados de los 3.500 millones que recauda por TV la Premier League británica. Aquí, el objetivo es doble: aumentar los abonados españoles a la TV de pago (de los 6 millones actuales a 9 millones en 2021) y captar 400 millones más a nivel internacional, para lo que están negociando acuerdos con plataformas de TV de Asia, Oriente Medio y América. En esta línea, la LFP va a poner en marcha un Canal de TV 24 horas (como tiene la Liga inglesa) y ha empezado a emitir un partido los viernes por Facebook. Y para mejorar la oferta, ofrece repeticiones en 360º con tecnología 5K en las retransmisiones de partidos jugados en el Bernabéu y Nou Camp (pronto estará disponible en los campos del Atlético de Madrid, Sevilla y Atlético de Bilbao), una tecnología (INTEL) que no ofrece ninguna otra Liga del mundo.

Las redes sociales son la gran esperanza de la LFP para que el futbol español pase a liderar económicamente el fútbol mundial. Y eso porque el fútbol español, con tres equipos entre los 15 mayores Clubs del mundo (1º el Manchester United, 2º el Barca, 3º el Madrid  y 13º el Atlético de Madrid, según el último ranking 2015/2016 de Deloitte) y los últimos 9 ganadores del balón de oro, es el deporte con más seguidores en las redes sociales: 1.637 millones en el mundo, según la LFP, por delante de la Premier league británica (761 millones de seguidores), la NBA de baloncesto (718 millones), la Bundesliga alemana ( 350 millones), la Liga italiana Serie A (286 millones), la Liga NFL de fútbol americano (282 millones de seguidores), la liga de béisbol MLS (180 millones) o la Fórmula 1 (90 millones de seguidores). Un ejemplo: el penúltimo Madrid-Barca fue seguido por 600 millones de personas en todo el mundo. Una audiencia con un tremendo potencial de ingresos que la Liga quiere exprimir al máximo en Internet y las redes sociales, para lo que firmó en noviembre de 2016 un acuerdo con Microsoft.

En paralelo a esta estrategia, el creciente potencial y resultados de los Clubes españoles les están abriendo la puerta a nuevas fuentes de ingresos comerciales, desde los patrocinios a los estadios. De hecho, los patrocinios son ya la primera fuente de ingresos del Real Madrid (248 millones), por delante de los ingresos de TV (168 millones) y las entradas y socios (154 millones). Y en la próxima temporada, el Barca sustituirá a Fly Emirates por la japonesa Rakuten en sus camisetas, pasando de cobrar 33,5 millones anuales a 55 millones. También están subiendo los ingresos por patrocinio de camisetas, en una puja constante entre Adidas (Alemania) y Nike (USA), que puede llevar al Madrid, por ejemplo, a renegociar su contrato con Adidas y pasar de cobrar 40 a 140 millones anuales (155 le paga Nike al Barça). Y aparecen nuevas fuentes de ingresos, como poner nombre a los estadios de fútbol, algo habitual en Alemania pero hasta ahora inusual en los grandes clubes europeos. Lo han hecho ya el Arsenal (“Arsenal Emirates”) y el Manchester City (“Etihad Stadium”) y lo hará el Atlético de Madrid en su nuevo estadio (“Wanda Metropolitano”), a cambio de 5 millones anuales. Y también el Madrid para la remodelación del Bernabéu en 2020 (“Bernabéu IPIC” o “Bernabéu Cepsa”) y el Barça para el nuevo Nou Camp, en 2021, con el nombre de quien finalmente lo financie.

La Liga de fútbol también está detrás de que los Clubes remodelen sus estadios, para que sean más atractivos para los aficionados y generen más ingresos. Porque uno de los problemas del fútbol español es que atrae pocos aficionados a los campos: una media de 25.734 asistentes por partido y un 71% de ocupación, frente a 42.685 y 90% en la Bundesliga y 36.163 espectadores y 96% de ocupación en la Premier británica, según datos de Deloitte. Quizás esta menor asistencia tenga que ver con que las entradas al fútbol en España son las segundas más caras del mundo (70 euros de media), tras las británicas (74 euros) y el doble o más de lo que valen en Francia (37 euros), Portugal (32) o Alemania (31), según Goeuro.es

En resumen, el futbol español está más saneado y aspira a dar “un gran salto hacia adelante”, para ser en cinco años la primera Liga de Europa y del mundo. De hecho, si todo el deporte mueve unos 100.000 millones de euros al año en el mundo, el 40% lo genera el negocio del fútbol y dos tercios, unos 25.000 millones, lo ingresa el fútbol europeo. Y la Liga habla de que en España, el fútbol mueve ya un negocio de 10.000 millones de euros (0,98% PIB) y mantiene 204.000 empleos. Y su objetivo es que el negocio casi se duplique, hasta los 18.750 millones de euros en 2020 (1,68% PIB). Ojo a este crecimiento: los clubs han de crecer con cabeza, asentando ingresos y controlando gastos y deudas, no creando una “burbuja” que nos estalle encima, como las pérdidas en 2012. Y habrá que vigilar que sea un crecimiento con transparencia, algo que no tienen hoy las cuentas de los Clubes, según Transparencia Internacional. Además, habrá que evitar que los Clubes sean utilizados por inversores internacionales para especular, dejando luego costosas herencias. Fútbol sí, negocio también (si crea empleo y riqueza), pero sin perder de vista la racionalidad económica y el deporte.