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lunes, 12 de julio de 2021

Pandemia: la 5ª ola, imparable

Los  contagios llevan casi dos semanas disparados, superando los 316 casos por 100.000 habitantes, por encima del “pico” de la 4ª ola (abril 2021) y de la 1ª (abril 2020). El detonante son los contagios entre jóvenes, acelerados por el auge de la variante india, dominante ya en 4 regiones y en toda España para agosto. Pero esta variante también crece en Europa y los paises tienen muchos menos contagios que España, el segundo con más incidencia, tras Reino Unido, quizás porque los jóvenes tienen aquí más contactos y ocio nocturno. De momento, 8 autonomías están “en riesgo extremo” (las peores, Cataluña, Castilla y León,  Cantabria y Navarra) y varias se plantean restringir el ocio nocturno y controlar horarios, mientras empiezan a vacunar a menores de 40 años. Con este repunte, se arriesga el turismo (Francia y Alemania recomiendan no viajar a España) y la recuperación económica. O se controlan los contagios, la movilidad y el ocio este verano, o no paramos esta 5ª ola hasta septiembre. No aprendemos.

Enrique Ortega

En el mundo, los contagios por la COVID están subiendo ligeramente en las últimas tres semanas, en torno a los 464.000 diarios. Hoy, cumplido el primer año y medio de la pandemia, son ya más de 186 millones de personas contagiadas en 193 paises, según la Universidad Johns Hopkins. El continente más afectado sigue siendo América (73,45 millones de contagiados), pero se acercan Europa (56,73 millones) y el Sudeste asiático (35,72 millones), seguidos a distancia por el Mediterráneo oriental (11,34 millones), África (4,31 millones) y el Pacífico (3,73 millones de contagiados), según la OMS. Por paises, sigue liderando los contagios Estados Unidos (33,8 millones), pero se ha acercado en los últimos meses la India (30,8 millones), seguida de Brasil (19,08 millones) y, a distancia, Francia (5,8 millones), Rusia (5,7), Turquía (5,4), Reino Unido (5,1), Argentina (4,6), Colombia (4,4), Italia (4,27), España (3,97 millones) y Alemania (3,74 millones).

Los muertos por la pandemia siguen bajando, por debajo de los 8.400 fallecidos diarios, aunque el mundo ha superado ya los 4 millones de muertes por la COVID 19 (4.031.711 hoy), de ellas la mayoría en este año 2021 (2,2 millones de muertes desde enero), según la Universidad John Hopkins. Casi la mitad de los muertos se han dado en América (1.930.948) y más de la cuarta parte en Europa (1.194.308 fallecidos), seguidos muy de lejos por la mortalidad en el Sudeste asiático (505.706), el Mediterráneo oriental (221.164), África (101.541) y el Pacífico (57.154 muertes), según la OMS. Por paises, el ranking de mortalidad por COVID 19 lo encabeza EEUU (607.156 fallecidos), con Brasil (533.488) e India (408.764), seguidos de lejos por Rusia (140.635 muertos), Reino Unido (128.691), Italia (127.775), Colombia (111.731), Argentina (98.781), Alemania (91.245) y España (81.003 muertos).

En Europa, los contagios por COVID 19 han subido en la última quincena, por primera vez tras 11 semanas bajando, aunque la incidencia global es baja, 40 contagios por 100.000 habitantes. Pero preocupa el avance de la variante “Delta” (india), un 60% más contagiosa, que será dominante en agosto en el continente. De momento, lo es en los dos paises donde se han disparado los contagios, Reino Unido (507 contagios el viernes, 10 veces los que tenía a principios de junio) y Portugal (254 contagios, frente a 51 a comienzos de junio). Y en medio está España, el 2º país con más contagios de Europa: 316,17 el viernes 9 de julio, un salto desde el “suelo” de 92,25 contagios alcanzado el 22 de junio. Con muchos menos contagios están Francia (51,9), Italia (18,9), Alemania (10,7), Paises Bajos (90,3), Bélgica (87,6), Suecia (34,8), Austria (13,6), Polonia (3,3) y hasta Irlanda (117), según Sanidad.

El problema es que esta 5ª ola ha disparado los contagios muy rápidamente (en 2 semanas se ha pasado de 95 a 316 contagios/100.000 habitantes en los últimos 14 días) y que ya supera el techo máximo de contagios de la 4ª ola, la de Semana Santa (235,59 contagios el 26 de abril) e incluso el techo de contagios de la 1ª ola (217,3 contagios el 5 abril 2020). O sea que estamos ante una “5ª ola disparada, que ha crecido por culpa del auge de la variante Delta (india), dominante ya en 4 autonomías (Cataluña, Madrid, Navarra y la Comunidad Valenciana) y en los cuerpos de los jóvenes, que sufren una incidencia de contagios mucho más virulenta. Así, los jóvenes de 20 a 29 años tenían el viernes un nivel de contagios de 1.047 por 100.000, más de tres veces la del conjunto de España. Y los jóvenes de 12 a 19 años tienen una incidencia de 891 contagios, casi el triple que la media, de la que también suben las personas de 30 a 39 años (392 contagios), siendo mucho más baja en edades más maduras (193 de 40 a 49 años y 107 de 50 a 59 años) y muy baja entre los mayores (93 entre 60 y 69 años, 37 entre 70 y 79 y 45 contagios/100.000 entre los mayores de 80 años).

El detonante de esta 5ª ola ha sido la mayor movilidad de los jóvenes tras el fin de los estudios y la EVAU, lo que ha multiplicado los contactos por toda España y la aparición de brotes, desde Mallorca a Conil o Salou, ligados a la mayor conectividad y el ocio nocturno. Y todo propiciado por el hecho de que la gran mayoría de jóvenes no están vacunados. Tampoco en Europa, pero todo parece indicar que en España tienen una mayor “cultura de ocio compartido”, se concentran más en la calle, playas y botellones, sin precaución suficiente (distancia, mascarillas) y sin que las autonomías lo hayan evitado.

Con todo, esta 5ª ola es muy desigual por autonomías, según los datos de Sanidad del viernes 9. Tenemos un grave problema de contagios en 8 regiones, que están “en riesgo extremo” (más de 250 contagios por 100.000 habitantes): Cataluña (725,59), Castilla y León (488,87), Cantabria (437,98), Navarra (411,22), Asturias (324,80), Aragón (300,14), Baleares (277,41) y Comunidad Valenciana (263).Y están en “riesgo alto” (150-250 contagios) otras 6 autonomías: Andalucía (242), Extremadura (229), País Vasco (226), La Rioja (213,81), Canarias (201,52) y Madrid (179,32 contagios). Además, están en “riesgo medio” (50-150 contagios) otras 4 regiones: Galicia (138,50), Murcia (120,83), Melilla (82,69) y Castilla la Mancha (93,05 contagios). Y sólo existe una, Ceuta (39,19 contagios/100.000) en situación de “riesgo bajo”, el objetivo buscado.

Otro problema de esta 5ª ola es que los nuevos contagios están provocando más hospitalizaciones (la variante delta las aumenta) aunque menos ingresos en UCIs, a pesar de que la mayoría de los contagiados son jóvenes y sin sintomatologías previas, con lo que muchos pasan la COVID con algo de fiebre y dolores de cabeza y muchos son asintomáticos. Pero ojo: el 25% de los hospitalizados COVID en Madrid tienen menos de 24 años y el 40% menos de 35 años. Con ellos, las hospitalizaciones COVID han subido: de 2.366 camas hace quince días a 3.121 el viernes 9.  Eso sí, las camas COVID en UCIs han bajado de 641 a 627 en estas dos semanas, aunque Cataluña y, Madrid siguen teniendo una ocupación de “riesgo medio” (10-15% de camas UCI ocupadas por la pandemia).

El problema se está presentando en los Centros de Salud, a donde llegan las llamadas y los pacientes jóvenes contagiados, para hacerles rastreos y pruebas PCR. Si los médicos de familia y las enfermeras de barrios y pueblos ya estaban superados por la pandemia, ahora están peor, muchos con menos personal por las vacaciones o sin poder librar. Y la mayoría tienen que sacar tiempo para llamar a los pacientes y hacerles un seguimiento. Mientras, las autonomías no dan abasto para “rastrear” los contagios, para seguir los brotes y descubrir los jóvenes que pueden haberse contagiado y dónde están ahora. Hay autonomías, como Mallorca, que han vuelto a pedir rastreadores del Ejército, pero la mayoría de los brotes se rastrean poco y el seguimiento es muy incompleto.

Otra ventaja de esta 5ª ola es que provoca menos muertes, al contagiar a jóvenes, aunque también se están contagiando mayores de 40 años con patologías más preocupantes. Esto ha provocado 252 muertes por COVID 19 en las últimas dos semanas, según Sanidad, todavía “demasiadas”, pero menos que en la quincena anterior (278 muertes) y muchas menos que en las semanas anteriores (576 muertos entre el 21 de mayo y el 4 de junio y 1.201 entre el 23 de abril y el 7 de mayo, por poner dos ejemplos). Ahora , los muertos diarios rondan los 20 (10 el viernes 9) y hay 7 autonomías donde no ha habido ningún muerto por COVID 19 en la última semana (Ceuta, Melilla, Baleares, Castilla la Mancha Extremadura, Navarra y La Rioja), según Sanidad.  Las regiones con más muertes COVID en la última quincena son Andalucía (67), Madrid (60), Cataluña (25) y la Comunidad Valencia (11).

Tras este balance de contagios, hospitalizaciones, camas UCI y muertes, Sanidad resume así la situación de la pandemia hoy (ver mapas): hay 2 provincias, Teruel y Palencia, en “alerta 3” (“riesgo alto”), 2 autonomías (Cataluña y Madrid) y 7 provincias (Ávila, Burgos, Soria, Huesca, Vizcaya, Jaén y Tenerife) en “alerta 2” (“riesgo medio”) y el resto de autonomías y provincias están en “alerta 1” (“riesgo bajo”), porque aunque tengan un nivel alto de contagios, no tienen un problema serio de positivos, hospitalizaciones y camas ocupadas en las UCIS, lo que determina cada nivel de alerta (de 1 a 4).

A pesar de que la mayoría de España esté en un nivel de alerta bajo,  la 5ª ola es preocupante, porque los contagios se han disparado y seguirán aumentando, debido a la enorme movilidad durante estas vacaciones y a que los jóvenes se relacionan mucho entre ellos, muchas veces sin distancia de seguridad y sin mascarilla. Y sobre todo porque el COVID aprovecha que no están vacunados para contagiarles. Veamos la última cifra (8 julio): de 12 a 19 años sólo un 2,3% están vacunados (con una dosis), de 20 a 29 años, sólo el 15,8%, y de 30 a 39 años, el 39,8% (y sólo el 14,3% tienen dos dosis), según Sanidad.

Esto debería llevar a acelerar la vacunación de los jóvenes, pero antes debe cerrarse la vacunación de los mayores, porque un grave riesgo de la variante Delta es que puede contagiar más a las personas que aún no tengan puesta la 2ª dosis de la vacuna. Y al día de hoy (con datos del 8 de julio), todavía falta vacunar con la 2ª dosis un tercio (35%) de los que tienen entre 60 y 69 años, a un 18% de los que tienen entre 50 y 59 años y a un 55% de los que tienen entre 40 y 49 años, tres colectivos mucho más expuestos ahora, con el auge de la variante india y los múltiples contagios entre sus hijos y nietos. Hay que acelerar la aplicación de la 2ª dosis entre los mayores de 40 años, un 30% todavía sin ponérsela. Su vacunación debe ser prioritaria y no debería retrasarse para vacunar a jóvenes.

Ahora, todo apunta a que esta 5ª ola seguirá imparable, aupada por la tremenda movilidad de los españoles y la llegada de turistas extranjeros en julio y agosto. Y no será fácil pararla, aunque hay que intentarlo por varias vías. La fundamental, aumentar el ritmo de vacunación (el 58% de los españoles tienen ya 1 dosis y un 44,3% tienen las 2), lo que dependerá de que lleguen más vacunas y que los servicios de salud puedan inocularlas, ahora que las personas están fuera de su domicilio habitual. Mientras, hay que tomar otras medidas urgentes. La primera, reforzar el personal y los medios de los Centros de Salud, sobre todo en las localidades turísticas, facilitando muestreos de pruebas entre los jóvenes. Y aumentar el número de rastreadores y el seguimiento de los brotes, impidiendo que los contagios se difundan sin control. Pero, sobre todo, hay que controlar la movilidad y el ocio nocturno, para dificultar la propagación de los contagios.

Las autonomías, después de “abrir la mano” sin miedo hace un mes, se ven ahora obligadas a aprobar restricciones (ver Guía por regiones), desde los horarios de la hostelería al ocio nocturno, con los hosteleros y el sector turístico en contra y gran parte de los ciudadanos hartos de limitaciones. Sin olvidar que los jueces no son muy proclives a autorizar restricciones. Pero los gobiernos autonómicos tienen que tomar medidas más duras para intentar frenar el ritmo de contagios, sobre todo entre los jóvenes, aunque sea impopular. Si no lo hacen, la 5ª ola se cargará el turismo (el Gobierno francés ha recomendado no viajar a España y Alemania sitúa a toda España como “zona de riesgo”) y frenará en seco la recuperación esperada para este verano. Otra vez el falso dilema: salud o economía. Sin salud no hay recuperación.

El caso es que, con las vacaciones,  ya tenemos la 5ª ola, como antes tuvimos la 2ª (con el verano pasado), la 3ª (con la Navidad) y la 4ª (con la Semana Santa). No hemos aprendido nada. Deberíamos saber que hasta septiembre no habrá un 70% de españoles vacunados y que por tanto hay que seguir con cuidado, porque el virus sigue ahí y sobrevive atacando a los que menos se cuidan y no están vacunados, los jóvenes. Pero eso trasciende de ellos y pone en peligro al resto del país, al turismo, al consumo, a la economía y al empleo. O se toman medidas serias, para frenar y atajar de raíz los nuevos contagios, o tendremos 5ª ola hasta septiembre. Y se retrasará otro trimestre más la salida del túnel. Aprendamos algo de los errores pasados. Sigamos cuidándonos.

lunes, 7 de junio de 2021

Pandemia: contagios aún altos y más empleos

Los contagios por COVID-19 han siguen bajando, pero cada día menos. Estamos en 117 contagios por 100.000 habitantes, aún lejos del objetivo: 50 contagios (los que tuvimos de mayo a julio de 2020). Tenemos más incidencia que Reino Unido, Italia, Alemania o Portugal. Y 5 autonomías tienen un “riesgo alto”, con las  UCIs demasiado llenas. Por eso, hay que mantener restricciones en hostelería y ocio, aunque Madrid, País Vasco y Andalucía (con altos niveles de contagios) se niegan. La vacunación sigue a buen ritmo y este mes tendrán una dosis todos los mayores de 50 años. El reto es vacunar al resto, donde se concentran ahora los contagios. Entre tanto, el consumo repunta y mejora el empleo, con más afiliados a la SS que antes de la pandemia. La incertidumbre está en el turismo, al retrasarse 3 semanas la llegada de británicos, aunque ya pueden venir vacunados del resto del mundo. Estamos cerca de acabar con la pandemia, pero aún queda. No bajemos la guardia.

Enrique Ortega 

Los contagios por la COVID-19 siguen bajando en el mundo, a 350.000 diarios (la mitad que en mayo), gracias a las vacunas (se han administrado 2.110 millones). Hoy se contabilizan 173.313.786 contagiados en 192 paises, según la Universidad Johns Hopkins. El epicentro de la pandemia sigue en América (68.369.827 contagiados), seguida de cerca por Europa (54.625.827 contagios) y, a distancia, el Sudeste asiático (32.654.827), Mediterráneo oriental (10.276.459), África (3.563.815) y Pacífico (3.139.030), según la OMS. Por paises, encabezan el ranking de contagiados Estados Unidos (33.362.558) y la India (28.909.975), seguidos de Brasil (16.947.062) y, a distancia, Francia (5.774.361 contagiados), Turquía (5.287.980), Rusia (5.067.246), Reino Unido (4.532.802), Italia (4.232.428), Argentina (3.955.439), Alemania (3.708.898) y España (3.697.987 contagiados, casi la mitad este año).

Los muertos por la pandemia también han bajado pero hay más de 7.000 fallecidos diarios (11.000 en mayo) y hoy se han alcanzado ya los 3.729.323 muertos por COVID-19 en el mundo, según la Universidad John Hopkins. Casi la mitad de las muertes se han producido en América (1.794.865), con 1.157.680 fallecidos en Europa, 425.123 en el Sudeste asiático, 205.094 en el Mediterráneo oriental, 88.274 muertos en África y 47.634 en el Pacífico, según la OMS. Por paises, lidera el ranking de muertos por COVID Estados Unidos (597.628), aunque han subido más en Brasil (473.404) e India (349.186 fallecidos), seguidos de lejos por Reino Unido (128.103), Italia (126.523), Rusia (121.711), Francia (110.160), Alemania (89.249), Argentina (81.214) y España (80.196 muertes, 29.359 de ellos fallecidos este año).

En Europa, han descendido mucho los contagios durante las dos últimas semanas, con una media inferior a los 150 contagios por 100.000 habitantes (en los últimos 14 días). Por eso, varios paises, que hace un mes tenían una mayor incidencia de contagios,  están ahora mejor que España (117,22 contagios el viernes 4 de junio): Rumanía (20,9 contagios/100.000 habitantes), Polonia (33,6), Chequia (60,8), Reino Unido (67,2), Portugal (71,1), Alemania (72,8), Austria (74) e Italia (77,7). Y sólo tienen más contagios que nosotros los Paises Bajos (251,2 contagios por 100.000 habitantes),  Bélgica (234,3), Francia (187,3), Suecia (163,4) e Irlanda (118,9), según los datos de Sanidad.

Aunque hayamos “perdido comba” con la mejora en Europa, España lleva 41 días rebajando la incidencia, desde que el 26 de abril se alcanzó el techo de esta 4ª ola (con 235,59 contagios). Las rebajas diarias han sido pequeñas (incluso sube la incidencia en Andalucía, Cantabria, Ceuta, Comunidad Valenciana, Navarra y la Rioja), bajando el viernes 4 de junio a esos 117,22 contagios por 100.000 habitantes (últimos 14 días),  ya por debajo del “suelo” de la 3ª ola (127,80 contagios el 16 de marzo). La situación es muy desigual por autonomías, pero no hay ninguna en “riesgo extremo(+250 contagios/100.000 habitantes), según los datos de Sanidad. Hay 5 regiones en “riesgo alto” (150/250 contagios): La Rioja (206,72), País Vasco (194,10), Andalucía (182,59), Melilla (166,52) y Madrid (154,66).  Otras 11 autonomías tienen un “riesgo medio” (50-150 contagios): Aragón (143), Navarra (138,54), Castilla y León (130,74), Cataluña (104,33), Castilla la Mancha (96,32), Extremadura (74,62), Asturias (70,67), Canarias (69,26), Murcia (64,98) y Galicia (59,96 contagios por 100.000 habitantes). Y sólo 3 regiones tienen un “riesgo bajo” (25 a 50 contagios): Ceuta (35,63), Comunidad Valenciana (37,67) y Baleares (39,69 contagios/100.000 habitantes).

Lo más positivo de las dos últimas semanas es que siguen bajando las hospitalizaciones y los enfermos COVID en las UCIs. Las hospitalizaciones han bajado de 5.717 (21 mayo) a 4.135 el viernes 4 de junio, un 3,33% de camas ocupadas por enfermos COVID (riesgo “bajo”). En las UCIs también han bajado las camas ocupadas, de 1.655 (21 mayo) a 1.163 (viernes 4 de junio), con un 12,14% de ocupación media, un “riesgo medio(10-15%), según Sanidad. Sólo queda en “riesgo extremo” Madrid (25,85% camas UCI ocupadas por enfermos COVID), aunque todavía hay 6 regiones con un “riesgo alto” (15-25% ocupación UCIs): La Rioja (20,75%), Aragón (20%), País Vasco (19,78%), Castilla y León (17,43%), Castilla la Mancha (17,17%) y Cataluña (17,05%). Pero hay 5 autonomías con “normalidad” en las UCIs (menos 2% ocupación COVID): Galicia, Comunidad Valenciana, Extremadura, Murcia y Baleares. Y otras 7 regiones tienen un “riesgo bajo” en las UCIs (5-10% ocupación): Cantabria, Melilla, Ceuta, Canarias, Andalucía, Asturias y Navarra.

Y llegamos a lo más importante, la bajada drástica en las muertes por COVID: de 1.201 muertes hace un mes (23 abril-7 mayo) se pasó  a 828 muertes la quincena siguiente (7-21 mayo) y a 576 muertes en las dos últimas semanas (21 mayo-4 junio), con un mínimo de 17 muertes el viernes 28 de mayo, la menor cifra de fallecidos desde finales de agosto. La causa de esta menor mortalidad es que están vacunados todos los mayores de 80 años y la mayoría de los mayores de 60 años, que es donde se han cebado las muertes durante esta pandemia. En Baleares y Melilla no ha habido ningún muerto por COVID-19 durante la última semana y sólo 1 muerto en Cantabria, Murcia y la Rioja, según Sanidad. Las autonomías con más muertes en la última quincena son Madrid (+140), Cataluña (+97), Andalucía (+72), País Vasco (+72) y Castilla y León (+61), aunque las autonomías con más letalidad que la media (2,2% muertes sobre contagiados) son Asturias (3,7%), Castilla la Mancha (3,1%), Castilla y León (3%), Aragón (2,8%) y la Rioja (2,5%), las más envejecidas.

Tras este balance de contagios, positivos, hospitalizados y camas UCI, los 4 indicadores que vigila Sanidad, el Ministerio resume así (ver mapas) la situación de la pandemia, al 3 de junio: no hay ninguna autonomía en situación de “riesgo extremo”, en “alerta 4” (había 5  hace un mes) y en “alerta 3” están 2 regiones (País Vasco y la Rioja) y 3 provincias (Valladolid, Palencia y Sevilla). Al otro extremo, en “alerta 1” (la mejor situación), están ya 10 regiones (Comunidad Valenciana, Baleares, Galicia, Murcia, Extremadura y Ceuta, que ya estaban hace 15 días, más Navarra, Canarias, Cantabria y Melilla), acompañadas  de 9 provincias (Cuenca, Albacete, Málaga y Cádiz, que ya estaban, más Almería, Huesca, Lleida, Zamora y Salamanca). Y las 10 regiones restantes (Madrid, Andalucía, Aragón, Asturias, Castilla la Mancha, Castilla y León y Cataluña) quedan en “alerta 2”.

Ahora, falta ver en las próximas semanas si se frena la caída de contagios, por  la mayor movilidad, a la vista de que la incidencia baja poco en los últimos días. O si sigue la bajada, algo muy necesario, ya que el objetivo fijado por Sanidad es alcanzar los 50 contagios por 100.000 habitantes (y estamos en 117). Un objetivo posible, porque fue el nivel de contagios que tuvimos al principio del verano pasado (desde los 8,08 contagios/100.000 habitantes del 21 de junio, al final del confinamiento, a los 49,22 del 28 de julio), pero que perdimos después (ver evolución curva de contagios), alcanzando un pico de contagios en la 2ª ola (529 el 9 de noviembre), otro mayor en la 3ª (899.93 el 10 de enero) y uno menor en la 4ª ola (235,59 el 26 de abril). Ahora estamos en una disyuntiva: o aprovechamos este mes de junio para bajar la curva de contagios a 50, ayudados por la vacunación y las restricciones a la movilidad y al ocio, o corremos el riesgo de que en julio, con las vacaciones y el turismo, repunten los contagios entre los no vacunados y empecemos una 5ª ola.

Por eso, Sanidad y 13 autonomías propusieron la semana pasada, en el Consejo Interterritorial de Sanidad, aprobar una serie de restricciones en la hostelería, el ocio nocturno y las reuniones, ligadas al nivel de alerta (3,2 y 1) de cada autonomía, restricciones que durarán hasta que esté vacunado el 70% de la población (finales de agosto). La propuesta supone el cierre del interior de bares y restaurantes en regiones riesgo 3 (País Vasco y la Rioja), así como la limitación de aforos en terrazas, eventos, reuniones sociales y cierre de discotecas (hasta las 2 de la mañana). También limitaciones (menores) en la hostelería y el ocio nocturno (hasta las 3 las discotecas) en las 7 regiones con riesgo 2 (Madrid y Andalucía entre ellas) y pocas restricciones para las otras 10 regiones en riesgo 1 (la mayoría de España). Parece una propuesta lógica, para intentar controlar los contagios, que fue apoyada por 11 autonomías, el voto en contra de otras 6 (Madrid, Andalucía, Galicia, Murcia, País Vasco y Cataluña) y la abstención de Castilla y León y Melilla.

Ahora, Madrid y Andalucía (gobernadas por el PP) más el País Vasco  (curiosamente, tres autonomías con un “riesgo alto” de contagios: más de 150 por 100.000 habitantes) se rebelan y dicen que no aplicarán estas restricciones acordadas por la mayoría de autonomías. Y amenazan con llevarlas a los tribunales, como ya hizo Madrid en otras ocasiones, mientras la ministra de Sanidad advierte que “son de obligado cumplimiento” y recuerda que el Gobierno ya impuso una restricción de movilidad a Madrid en Semana Santa. Es una pena que la lucha contra la pandemia sea motivo de enfrentamiento político y que no haya consenso para evitar una 5ª ola de contagios este verano.

Con esta desunión y la dispersión de medidas y restricciones, nuestra mayor esperanza siguen siendo las vacunas, que van a muy buen ritmo: ya se ha aplicado 1 dosis al 40% de españoles (19.038.135 vacunados) y las 2 dosis al 21,6% (10.257.209 de españoles), según los datos de Sanidad del 3 de junio. Y lo más importante: tienen una dosis casi el 100% de los mayores de 60 años y las dos casi el 65%. Y todo apunta a que en este mes de junio se vacunará con 1 dosis a todos los mayores de 50 años (ya la han recibido el 86,1%) y recibirán las dos dosis más de la mitad  (ya la tienen el 46,7%). En paralelo, este mes se avanzará también en la vacunación de las personas de 40 a 49 años (el grupo más numeroso: 7,9 millones), que podrían tener una inmunización elevada para julio. Después, habría que aprovechar el resto del verano para vacunar a los menores de 40 años. Y el Gobierno quiere vacunar a los adolescentes (12-17 años) antes del comienzo del próximo curso. Mientras, Alemania, Francia e Italia ya han abierto las citas para vacunar a todos los mayores de 12 años.

Hasta ahora se han cumplido los dos primeros hitos del Plan de vacunación previsto por el Gobierno: cerrar la 1ª semana de mayo con 5 millones vacunados totalmente y los 10 millones totalmente vacunados en la 1ª semana de junio. Ahora,  el reto es cumplir el tercer hito: 15 millones vacunados totalmente el 20 de junio. Y seguir luego con el 4º (25 millones de vacunados para el 25 de julio) y el 5º hito : 33 millones totalmente vacunados (el 70% de la población) para finales de agosto. La vacunación sigue siendo nuestra esperanza, máxime si algunas autonomías y muchos españoles no están dispuestos a seguir con restricciones este verano, hasta que la mayoría estén vacunados. Las vacunas ya han rebajado contagios y muertes y están acelerando la recuperación de la economía. De momento, los españoles estamos empezando a consumir más, ahora que vemos posible el fin de la pandemia. El dato es muy explícito: el índice PMI, que mide la evolución del consumo de las familias subió en mayo a los 59,2 puntos (sobre 100), el mayor nivel de consumo desde 2006. Y además revela que las empresas aumentan sus compras apuestan por una clara mejoría de la economía, como lo refleja también el mayor uso de las tarjetas de crédito.

Este mayor consumo, más la mayor actividad en los servicios (hostelería, turismo y comercio) tras el fin del estado de alarma (9 de mayo), se han traducido ya en una mejora del empleo (212.000 trabajadores más) y una fuerte caída del paro (130.000 parados menos) en mayo, según los datos de Trabajo. Y hay ya 19.267.221 trabajadores afiliados a la Seguridad Social, más que antes de la pandemia (19.250.229 afiliados en febrero 2020), aunque una parte son trabajadores “aparcados” en ERTEs (542.142 en mayo, 96.141 menos que en abril y la sexta parte de los 3,6 millones de trabajadores en ERTEs en mayo de 2020). Esta mejoría del empleo revela claramente que la recuperación se ha iniciado, aunque débilmente hasta que se refuerce con el turismo esperado este verano.

La recuperación del turismo interior, de los españoles, es un hecho: las reservas para julio y agosto se han disparado, al ritmo de la vacunación. Y desde hoy 7 de junio, España se abre al turismo extranjero: cualquier viajero vacunado podrá entrar en España, según ha aprobado el Gobierno. Y el 1 de julio entra en vigor el Certificado verde europeo, que facilitará la llegada de turistas comunitarios. El punto negro está en el turismo británico, el más importante (18 millones de turistas del Reino Unido llegaron en 2019): el  Gobierno británico acaba de mantener a España en la lista ámbar (también a Portugal, Francia o Grecia), con lo que los británicos que quieran venir a España tienen que hacerse 3 PCR y mantener una cuarentena a la vuelta de 10 días, lo que disuadirá a la mayoría. La decisión ha sido un hachazo para el sector turístico de Baleares, Canarias y la Comunidad Valenciana (las tres, con una menor incidencia de contagios que Reino Unido), a la espera de que España entre en “la lista verde” cuando el Gobierno británico revise los destinos, el 24 de junio.

En resumen, mejora la pandemia (bajando la incidencia, los enfermos en UCIs y las muertes) y mejora la economía, con una débil recuperación del consumo y el empleo, que necesita asentarse en los próximos meses, con la generalización de las vacunas, la mejora del turismo y la llegada de las primeras ayudas europeas (previstas para septiembre). Pero todo ello, siempre que no se disparen los contagios por el verano y tengamos una 5ª ola. Por eso, es clave que Gobierno, autonomías y ciudadanos tengamos sentido común, pactando restricciones y manteniendo precauciones, aunque estemos hartos de aforos, distancias y mascarillas. La guerra contra el virus no se ha ganado todavía. No bajemos la guardia.