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lunes, 2 de agosto de 2021

Vacaciones: pocos turistas y precios altos

Media España está de vacaciones, aunque la otra media no pueda o no quiera viajar, según el Barómetro del CIS. Este verano, el turismo nacional recuperará dos tercios de los viajes de 2019, pero vendrán la mitad de turistas extranjeros que nos visitaban antes de la pandemia, según el sector, que espera facturar 20.000 millones menos que hace dos veranos. Eso sí, agencias, hoteles, apartamentos y restaurantes aprovechan para subir precios estas vacaciones, donde tenemos la luz, los carburantes y los vuelos mucho más caros y cuando también suben los alimentos y el súper. Entre la 5ª ola y las subidas de precios, los españoles saldremos menos días de vacaciones, más al interior, norte, Galicia, Cádiz y Huelva, mientras encontraremos menos extranjeros (sobre todo franceses y alemanes) en Baleares, Canarias y la costa mediterránea. Será el 2º verano en pandemia, con más movimiento que el anterior, pero aún “a medio gas” y con el virus desatado entre los jóvenes. ¡Descansen y cuídense¡

Enrique Ortega

Estas son las vacaciones del escape y la incertidumbre. Tras año y medio de pandemia, la mayoría de las personas quieren “escaparse” y viajar, olvidarse de los problemas más que nunca. Pero también saben que el virus sigue ahí y que la 5ª ola ha disparado los contagios, sobre todo entre los jóvenes y en los lugares de veraneo. Eso ha aumentado la incertidumbre a la hora de coger vacaciones, más cuando en muchas familias han bajado los ingresos y el trabajo por la pandemia (un 34,4% de los hogares no se pueden coger una semana de vacaciones por la crisis, según el INE). El resultado es un país donde la mitad de españoles dicen que se irán de vacaciones y la otra mitad no: el  49,9% no se irá, el 4,9% lo está pensando y el 45,1% restante se han ido ya de vacaciones o están pensando en irse este mes, según el Barómetro del CIS, una encuesta hecha entre el 2 y el 15 de julio. Los que más piensan viajar son los más jóvenes (más de la mitad de los menores de 34 años) y los que menos, los mayores de 55 años (sólo un tercio cogerá vacaciones este verano).

Entre la crisis y la pandemia, la gran mayoría del 45,1% que cogerá vacaciones se quedará dentro de España (el 88,8%), sólo un 6,8% irán al extranjero y otro 3,8% viajarán dentro y fuera del país, según el Barómetro del CIS. La mayoría viajará, en coche (78,6%) o avión (18,1%), a las costas (58,8%) e islas (11,9%), aunque aumentan los viajes a zonas rurales (20,5%), ciudades de interior (15%) y turismo de rutas (8,2%). Al alojarse, un 30,8% irá a un hotel, un 20,1% a un apartamento, el 19,1% a su 2ª vivienda, otro 19,1% a casas de amigos, un 6,6% a campings, otro 6% a casas rurales, el 3,7% a hostales y pensiones y 1,1% optan por la autocaravana. Y este verano se multiplican los viajes cortos, de 1 semana (22,4%) y menos (12,4%), aunque aumentan las vacaciones con duración entre 1 y 2 semanas (28,7%) y de más de 15 días (29,8% de los viajes).

Este 2º verano en pandemia se espera mejor que el verano pasado, pero el sector turístico lo ve con gran incertidumbre, debido al crecimiento imparable de la 5ª ola del virus, que ha sumido a toda la Península en “riesgo alto”, lo que va a retraer a irse de vacaciones a muchos españoles y va a frenar la llegada de turistas extranjeros, sobre todo de Francia (su Gobierno ha desaconsejado viajar a España), Alemania (exige cuarentena a los que vuelvan de vacaciones de España) y de Estados Unidos (nos consideran un país “de alto riesgo”). Con ello, la última previsión de Exceltur, la patronal turística, apuesta por recuperar dos tercios del turismo nacional de 2019 y un tercio del turismo extranjero. Y así, facturar este verano 37.979 millones, 20.000 millones menos que en 2019, antes de la pandemia.

La industria turística espera que quien les salve este verano sean los turistas nacionales, que suponen la mitad de su negocio. La previsión es facturar este verano con los turistas españoles dos tercios del negocio de 2019 (-32,9% de facturación), mejor en agosto y septiembre que en julio. Y en paralelo, con los turistas internacionales facturar sólo un tercio del negocio de 2019 (-61,2% de facturación), más en julio que en agosto y septiembre, según el estudio de Exceltur. Y con ello, esperan que el verano sea más flojo en las zonas que suelen recibir más turistas internacionales (Baleares, Canarias y costa mediterránea) y haya más turismo en las zonas donde se esperan más españoles (norte de España, Galicia, interior de las dos Castillas, la Rioja, Navarra y Aragón, junto a Cádiz y Huelva). Dos Españas con dos veranos y ocupaciones turísticas diferentes.

La mayor incertidumbre sobre cómo acabará siendo este verano está en el turismo extranjero. La última previsión del Gobierno es que lleguen 16,9 millones de turistas internacionales, lo que supondría un tremendo avance sobre el verano pasado (vinieron 6 millones de turistas extranjeros) y algo más de la mitad de los turistas foráneos que entraron en el verano de 2019 (28,8 millones), un año récord. La incógnita está en los turistas británicos (21,5% de los turistas extranjeros en 2019), que pueden viajar a España sin hacer cuarentena a la vuelta (si están vacunados), lo que ha triplicado sus vuelos a España, aunque tienen el hándicap de ser el país europeo con más contagios por COVID 19. En el caso de los turistas franceses (13,2% del total en 2019), Cataluña y la Comunidad Valenciana está sufriendo los efectos de la recomendación del Gobierno galo para que no viajen a España. Y lo mismo pasa, sobre todo en Baleares y Canarias, con los turistas alemanes (otro 13,2% del total), a quienes su Gobierno exigirá cuarentena al volver de España si no están vacunados. Y también EEUU ha incluido a España como “zona de alto riesgo” COVID.

La evolución de la 5ª ola en agosto será clave para la evolución del turismo. El Centro Europeo para el Control de Enfermedades (ECDC) no es ahora tan pesimista  y su última previsión (jueves 29) apunta que la incidencia no se va a cuadruplicar en Europa (como temía hace 10 días) sino que sólo se va a multiplicar por 1,5 (de 200 contagios el 25 de julio a 304 el 8 de agosto). Pero sigue colocando a España como el 2º país de la UE-27 con más incidencia del COVID, sólo por detrás de Chipre (1.496 contagios): creen que pasaremos de los 700 contagios de la semana pasada a 849 el 1 de agosto y 971 el 8 de agosto, aunque el viernes 30 de julio habíamos bajado a 687 contagios.  Sean 971 o más de 500 contagios este mes, España seguirá siendo un destino “de alto riesgo” en Europa. Y eso es desastroso para mantener el turismo extranjero, que podría anular reservas, lo mismo que los turistas nacionales. Por eso es especialmente urgente tomar restricciones duras para bajar drásticamente los contagios, especialmente en las zonas turísticas: Baleares (951 contagios el viernes), Cataluña (927), Comunidad Valenciana (575), Andalucía (565) y  Canarias (487), las 5 autonomías con más afluencia de extranjeros.

Además de lidiar con un “riesgo extremo” de contagios, los que están de vacaciones o se vayan a ir estos días sufrirán un tremendo aumento de precios. Empezando por las reservas de billetes de avión (con precios disparados en los vuelos nacionales) y las reservas de paquetes turísticos, que subieron un 14,5% en junio, según el INE. También están subiendo mucho los precios de los hoteles y alojamientos (un +6,1% en junio, según el IPC), que aprovechan en algunas zonas (norte de España y zonas rurales) la mayor demanda del turismo nacional para subir precios (y en julio han seguido subiendo los alojamientos, según el IPC adelantado que ha publicado el INE). No ayuda la fuerte subida de la luz mes tras mes (subirá un 35% en julio y costará el triple que en julio de 2020), subida de la que también “se cubren” los dueños de apartamentos y hoteles. Además, en verano suben siempre los alimentos y la mayoría de los productos del súper, por la mayor demanda.

La subida de precios ya la notamos al coger el coche para irnos de vacaciones. Los precios de los carburantes vuelven a marcar máximos la pasada semana: 1,41 euros por litro la gasolina (un 32% más cara que en mayo de 2020, que valía 1,07 euros) y 1,27 euros por litro el gasóleo (un 30% de subida sobre los 0,98 euros por litro que valía en mayo de 2020). Con ello, llenar el depósito cuesta ahora entre 16 euros más (gasoil) y 19 euros más (gasolina) que el verano pasado. Y España sigue teniendo los carburantes más caros de Europa antes de impuestos: 29 céntimos más cara la gasolina y 13,4 céntimos más caro el gasóleo que la media de precios de la UE-27, según el último Boletín Petrolero de la UE

Esto pasa, aunque el petróleo esté en máximos para todos (76 dólares barril frente a 31$ en mayo de 2020), porque España tiene una mayor demanda de gasóleo (59,2%) que de gasolina (9,1%) que Europa, lo que tensiona más aquí los precios, hay menos competencia en el refino y en la comercialización por regiones (Repsol, Cepsa y BP controlan el 60% de las gasolineras) y el margen bruto de los comercializadores (25 céntimos por litro en la gasolina y 24 en el gasóleo) es de los más altos de Europa, según la Comisión de Competencia (CNMC).

Si conseguimos pagar todas las subidas que nos esperan, desde la gasolinera al hotel y la paella o mariscada, sólo nos queda cuidarnos para evitar contagiarnos con el virus, que se está multiplicando entre los menores de 40 años no vacunados, aunque también contagia a los vacunados con 1 dosis (el 11,4% de los contagiados) y a los vacunados con las 2 dosis (5,5% de los actuales contagiados), según Sanidad.  Hay que intentar disfrutar estas vacaciones, el que pueda tenerlas, pero sin olvidar que el virus sigue entre nosotros y la pandemia no se ha acabado. 

Así que este verano será otra vez “diferente”, aunque tengamos más optimismo y confianza porque la inmunidad de rebaño está próxima, quizás no para septiembre (los expertos hablan de que la variante Delta obliga a vacunar al 80 y quizás al 92% de los españoles, que no basta con el 70% del que nos hablaban). Eso supondría que no ganaríamos la batalla al virus hasta final de año. Sea como sea, agosto va a ser todavía un mes complicado, para la salud y para el turismo y la economía.

Disfrutemos lo que podamos estas vacaciones,  pero no bajemos la guardia  frente al virus, para volver a casa con más garantías. ¡Descansen y cuídense¡

lunes, 12 de julio de 2021

Pandemia: la 5ª ola, imparable

Los  contagios llevan casi dos semanas disparados, superando los 316 casos por 100.000 habitantes, por encima del “pico” de la 4ª ola (abril 2021) y de la 1ª (abril 2020). El detonante son los contagios entre jóvenes, acelerados por el auge de la variante india, dominante ya en 4 regiones y en toda España para agosto. Pero esta variante también crece en Europa y los paises tienen muchos menos contagios que España, el segundo con más incidencia, tras Reino Unido, quizás porque los jóvenes tienen aquí más contactos y ocio nocturno. De momento, 8 autonomías están “en riesgo extremo” (las peores, Cataluña, Castilla y León,  Cantabria y Navarra) y varias se plantean restringir el ocio nocturno y controlar horarios, mientras empiezan a vacunar a menores de 40 años. Con este repunte, se arriesga el turismo (Francia y Alemania recomiendan no viajar a España) y la recuperación económica. O se controlan los contagios, la movilidad y el ocio este verano, o no paramos esta 5ª ola hasta septiembre. No aprendemos.

Enrique Ortega

En el mundo, los contagios por la COVID están subiendo ligeramente en las últimas tres semanas, en torno a los 464.000 diarios. Hoy, cumplido el primer año y medio de la pandemia, son ya más de 186 millones de personas contagiadas en 193 paises, según la Universidad Johns Hopkins. El continente más afectado sigue siendo América (73,45 millones de contagiados), pero se acercan Europa (56,73 millones) y el Sudeste asiático (35,72 millones), seguidos a distancia por el Mediterráneo oriental (11,34 millones), África (4,31 millones) y el Pacífico (3,73 millones de contagiados), según la OMS. Por paises, sigue liderando los contagios Estados Unidos (33,8 millones), pero se ha acercado en los últimos meses la India (30,8 millones), seguida de Brasil (19,08 millones) y, a distancia, Francia (5,8 millones), Rusia (5,7), Turquía (5,4), Reino Unido (5,1), Argentina (4,6), Colombia (4,4), Italia (4,27), España (3,97 millones) y Alemania (3,74 millones).

Los muertos por la pandemia siguen bajando, por debajo de los 8.400 fallecidos diarios, aunque el mundo ha superado ya los 4 millones de muertes por la COVID 19 (4.031.711 hoy), de ellas la mayoría en este año 2021 (2,2 millones de muertes desde enero), según la Universidad John Hopkins. Casi la mitad de los muertos se han dado en América (1.930.948) y más de la cuarta parte en Europa (1.194.308 fallecidos), seguidos muy de lejos por la mortalidad en el Sudeste asiático (505.706), el Mediterráneo oriental (221.164), África (101.541) y el Pacífico (57.154 muertes), según la OMS. Por paises, el ranking de mortalidad por COVID 19 lo encabeza EEUU (607.156 fallecidos), con Brasil (533.488) e India (408.764), seguidos de lejos por Rusia (140.635 muertos), Reino Unido (128.691), Italia (127.775), Colombia (111.731), Argentina (98.781), Alemania (91.245) y España (81.003 muertos).

En Europa, los contagios por COVID 19 han subido en la última quincena, por primera vez tras 11 semanas bajando, aunque la incidencia global es baja, 40 contagios por 100.000 habitantes. Pero preocupa el avance de la variante “Delta” (india), un 60% más contagiosa, que será dominante en agosto en el continente. De momento, lo es en los dos paises donde se han disparado los contagios, Reino Unido (507 contagios el viernes, 10 veces los que tenía a principios de junio) y Portugal (254 contagios, frente a 51 a comienzos de junio). Y en medio está España, el 2º país con más contagios de Europa: 316,17 el viernes 9 de julio, un salto desde el “suelo” de 92,25 contagios alcanzado el 22 de junio. Con muchos menos contagios están Francia (51,9), Italia (18,9), Alemania (10,7), Paises Bajos (90,3), Bélgica (87,6), Suecia (34,8), Austria (13,6), Polonia (3,3) y hasta Irlanda (117), según Sanidad.

El problema es que esta 5ª ola ha disparado los contagios muy rápidamente (en 2 semanas se ha pasado de 95 a 316 contagios/100.000 habitantes en los últimos 14 días) y que ya supera el techo máximo de contagios de la 4ª ola, la de Semana Santa (235,59 contagios el 26 de abril) e incluso el techo de contagios de la 1ª ola (217,3 contagios el 5 abril 2020). O sea que estamos ante una “5ª ola disparada, que ha crecido por culpa del auge de la variante Delta (india), dominante ya en 4 autonomías (Cataluña, Madrid, Navarra y la Comunidad Valenciana) y en los cuerpos de los jóvenes, que sufren una incidencia de contagios mucho más virulenta. Así, los jóvenes de 20 a 29 años tenían el viernes un nivel de contagios de 1.047 por 100.000, más de tres veces la del conjunto de España. Y los jóvenes de 12 a 19 años tienen una incidencia de 891 contagios, casi el triple que la media, de la que también suben las personas de 30 a 39 años (392 contagios), siendo mucho más baja en edades más maduras (193 de 40 a 49 años y 107 de 50 a 59 años) y muy baja entre los mayores (93 entre 60 y 69 años, 37 entre 70 y 79 y 45 contagios/100.000 entre los mayores de 80 años).

El detonante de esta 5ª ola ha sido la mayor movilidad de los jóvenes tras el fin de los estudios y la EVAU, lo que ha multiplicado los contactos por toda España y la aparición de brotes, desde Mallorca a Conil o Salou, ligados a la mayor conectividad y el ocio nocturno. Y todo propiciado por el hecho de que la gran mayoría de jóvenes no están vacunados. Tampoco en Europa, pero todo parece indicar que en España tienen una mayor “cultura de ocio compartido”, se concentran más en la calle, playas y botellones, sin precaución suficiente (distancia, mascarillas) y sin que las autonomías lo hayan evitado.

Con todo, esta 5ª ola es muy desigual por autonomías, según los datos de Sanidad del viernes 9. Tenemos un grave problema de contagios en 8 regiones, que están “en riesgo extremo” (más de 250 contagios por 100.000 habitantes): Cataluña (725,59), Castilla y León (488,87), Cantabria (437,98), Navarra (411,22), Asturias (324,80), Aragón (300,14), Baleares (277,41) y Comunidad Valenciana (263).Y están en “riesgo alto” (150-250 contagios) otras 6 autonomías: Andalucía (242), Extremadura (229), País Vasco (226), La Rioja (213,81), Canarias (201,52) y Madrid (179,32 contagios). Además, están en “riesgo medio” (50-150 contagios) otras 4 regiones: Galicia (138,50), Murcia (120,83), Melilla (82,69) y Castilla la Mancha (93,05 contagios). Y sólo existe una, Ceuta (39,19 contagios/100.000) en situación de “riesgo bajo”, el objetivo buscado.

Otro problema de esta 5ª ola es que los nuevos contagios están provocando más hospitalizaciones (la variante delta las aumenta) aunque menos ingresos en UCIs, a pesar de que la mayoría de los contagiados son jóvenes y sin sintomatologías previas, con lo que muchos pasan la COVID con algo de fiebre y dolores de cabeza y muchos son asintomáticos. Pero ojo: el 25% de los hospitalizados COVID en Madrid tienen menos de 24 años y el 40% menos de 35 años. Con ellos, las hospitalizaciones COVID han subido: de 2.366 camas hace quince días a 3.121 el viernes 9.  Eso sí, las camas COVID en UCIs han bajado de 641 a 627 en estas dos semanas, aunque Cataluña y, Madrid siguen teniendo una ocupación de “riesgo medio” (10-15% de camas UCI ocupadas por la pandemia).

El problema se está presentando en los Centros de Salud, a donde llegan las llamadas y los pacientes jóvenes contagiados, para hacerles rastreos y pruebas PCR. Si los médicos de familia y las enfermeras de barrios y pueblos ya estaban superados por la pandemia, ahora están peor, muchos con menos personal por las vacaciones o sin poder librar. Y la mayoría tienen que sacar tiempo para llamar a los pacientes y hacerles un seguimiento. Mientras, las autonomías no dan abasto para “rastrear” los contagios, para seguir los brotes y descubrir los jóvenes que pueden haberse contagiado y dónde están ahora. Hay autonomías, como Mallorca, que han vuelto a pedir rastreadores del Ejército, pero la mayoría de los brotes se rastrean poco y el seguimiento es muy incompleto.

Otra ventaja de esta 5ª ola es que provoca menos muertes, al contagiar a jóvenes, aunque también se están contagiando mayores de 40 años con patologías más preocupantes. Esto ha provocado 252 muertes por COVID 19 en las últimas dos semanas, según Sanidad, todavía “demasiadas”, pero menos que en la quincena anterior (278 muertes) y muchas menos que en las semanas anteriores (576 muertos entre el 21 de mayo y el 4 de junio y 1.201 entre el 23 de abril y el 7 de mayo, por poner dos ejemplos). Ahora , los muertos diarios rondan los 20 (10 el viernes 9) y hay 7 autonomías donde no ha habido ningún muerto por COVID 19 en la última semana (Ceuta, Melilla, Baleares, Castilla la Mancha Extremadura, Navarra y La Rioja), según Sanidad.  Las regiones con más muertes COVID en la última quincena son Andalucía (67), Madrid (60), Cataluña (25) y la Comunidad Valencia (11).

Tras este balance de contagios, hospitalizaciones, camas UCI y muertes, Sanidad resume así la situación de la pandemia hoy (ver mapas): hay 2 provincias, Teruel y Palencia, en “alerta 3” (“riesgo alto”), 2 autonomías (Cataluña y Madrid) y 7 provincias (Ávila, Burgos, Soria, Huesca, Vizcaya, Jaén y Tenerife) en “alerta 2” (“riesgo medio”) y el resto de autonomías y provincias están en “alerta 1” (“riesgo bajo”), porque aunque tengan un nivel alto de contagios, no tienen un problema serio de positivos, hospitalizaciones y camas ocupadas en las UCIS, lo que determina cada nivel de alerta (de 1 a 4).

A pesar de que la mayoría de España esté en un nivel de alerta bajo,  la 5ª ola es preocupante, porque los contagios se han disparado y seguirán aumentando, debido a la enorme movilidad durante estas vacaciones y a que los jóvenes se relacionan mucho entre ellos, muchas veces sin distancia de seguridad y sin mascarilla. Y sobre todo porque el COVID aprovecha que no están vacunados para contagiarles. Veamos la última cifra (8 julio): de 12 a 19 años sólo un 2,3% están vacunados (con una dosis), de 20 a 29 años, sólo el 15,8%, y de 30 a 39 años, el 39,8% (y sólo el 14,3% tienen dos dosis), según Sanidad.

Esto debería llevar a acelerar la vacunación de los jóvenes, pero antes debe cerrarse la vacunación de los mayores, porque un grave riesgo de la variante Delta es que puede contagiar más a las personas que aún no tengan puesta la 2ª dosis de la vacuna. Y al día de hoy (con datos del 8 de julio), todavía falta vacunar con la 2ª dosis un tercio (35%) de los que tienen entre 60 y 69 años, a un 18% de los que tienen entre 50 y 59 años y a un 55% de los que tienen entre 40 y 49 años, tres colectivos mucho más expuestos ahora, con el auge de la variante india y los múltiples contagios entre sus hijos y nietos. Hay que acelerar la aplicación de la 2ª dosis entre los mayores de 40 años, un 30% todavía sin ponérsela. Su vacunación debe ser prioritaria y no debería retrasarse para vacunar a jóvenes.

Ahora, todo apunta a que esta 5ª ola seguirá imparable, aupada por la tremenda movilidad de los españoles y la llegada de turistas extranjeros en julio y agosto. Y no será fácil pararla, aunque hay que intentarlo por varias vías. La fundamental, aumentar el ritmo de vacunación (el 58% de los españoles tienen ya 1 dosis y un 44,3% tienen las 2), lo que dependerá de que lleguen más vacunas y que los servicios de salud puedan inocularlas, ahora que las personas están fuera de su domicilio habitual. Mientras, hay que tomar otras medidas urgentes. La primera, reforzar el personal y los medios de los Centros de Salud, sobre todo en las localidades turísticas, facilitando muestreos de pruebas entre los jóvenes. Y aumentar el número de rastreadores y el seguimiento de los brotes, impidiendo que los contagios se difundan sin control. Pero, sobre todo, hay que controlar la movilidad y el ocio nocturno, para dificultar la propagación de los contagios.

Las autonomías, después de “abrir la mano” sin miedo hace un mes, se ven ahora obligadas a aprobar restricciones (ver Guía por regiones), desde los horarios de la hostelería al ocio nocturno, con los hosteleros y el sector turístico en contra y gran parte de los ciudadanos hartos de limitaciones. Sin olvidar que los jueces no son muy proclives a autorizar restricciones. Pero los gobiernos autonómicos tienen que tomar medidas más duras para intentar frenar el ritmo de contagios, sobre todo entre los jóvenes, aunque sea impopular. Si no lo hacen, la 5ª ola se cargará el turismo (el Gobierno francés ha recomendado no viajar a España y Alemania sitúa a toda España como “zona de riesgo”) y frenará en seco la recuperación esperada para este verano. Otra vez el falso dilema: salud o economía. Sin salud no hay recuperación.

El caso es que, con las vacaciones,  ya tenemos la 5ª ola, como antes tuvimos la 2ª (con el verano pasado), la 3ª (con la Navidad) y la 4ª (con la Semana Santa). No hemos aprendido nada. Deberíamos saber que hasta septiembre no habrá un 70% de españoles vacunados y que por tanto hay que seguir con cuidado, porque el virus sigue ahí y sobrevive atacando a los que menos se cuidan y no están vacunados, los jóvenes. Pero eso trasciende de ellos y pone en peligro al resto del país, al turismo, al consumo, a la economía y al empleo. O se toman medidas serias, para frenar y atajar de raíz los nuevos contagios, o tendremos 5ª ola hasta septiembre. Y se retrasará otro trimestre más la salida del túnel. Aprendamos algo de los errores pasados. Sigamos cuidándonos.

lunes, 28 de junio de 2021

Pandemia: suben los contagios y sin mascarillas

Los contagios llevan tres días subiendo ligeramente, tras bajar desde el 27 de abril. Y España es ahora el 4º país de Europa con más incidencia del virus, solo por detrás de Reino Unido, Irlanda y Portugal. Andalucía sufre “riesgo alto” y otras 17 regiones tienen riesgo “medio (5  superan o rondan los 100 contagios por 100.000 habitantes), mientras sólo 2 regiones están por debajo de los 50 contagios, el objetivo buscado. Y ahora vienen las vacaciones de julio y agosto, con turistas extranjeros, mucha movilidad y ya sin mascarilla en exteriores, una medida quizás precipitada. Preocupa que todavía estén sin vacunar la mitad de los españoles, en especial los jóvenes, que es donde se concentran los nuevos contagios. Sobre todo por el avance de la variante india, un 60% más contagiosa, que será dominante este verano. El virus sigue ahí y es importante no bajar la guardia, porque hay un riesgo real de una 5ª ola, que nos arruinaría el verano y la recuperación.

Enrique Ortega

Los contagios por la COVID-19 siguen bajando en el mundo desde hace dos meses (a 263.000 diarios). Hoy, cuando estamos a punto de cumplir el primer año y medio de pandemia, se contabilizan 181,09 millones de contagios en 192 paises, según la Universidad John Hopkins. El epicentro sigue centrado en América, con 71,44 millones de contagios, seguida de Europa (55,59 millones) y el Sudeste asiático (34,43 millones), estando más lejos el Mediterráneo oriental (10,82 millones), África (3,91 millones) y el Pacífico (3,46 millones), según la OMS. Por paises, destacan EEUU (33,62 millones de contagios), al que se acerca la India (30,27 millones, el doble que hace sólo dos meses), además de Brasil (18,42 millones de contagiados), seguidos de lejos por Francia (5,83 millones), Turquía (5,40), Rusia (5,38), Reino Unido (4,74), Argentina (4,40), Italia (4,25), Colombia (4,15), España (3.782.463 contagiados) y Alemania (3,73 millones).

Los muertos por la pandemia han bajado más, pero todavía superan los 5.000 fallecidos diarios en el mundo. Y hoy se han alcanzado los 3.923.072 muertos por COVID-19, más de la mitad fallecidos este año (2.110.000), según la Universidad John Hopkins. La mayor letalidad se ha dado en América (1.878.358 muertes), seguida de Europa (1.178.896) y, a mucha distancia, el Sudeste asiático (480.681 fallecidos), Mediterráneo oriental (214.390), África (93.519) y el Pacífico (53.315 muertes), según la OMS. Por paises, siguen destacando EEUU (603.966 fallecidos) y Brasil (513.474), a los que se acerca la India (396.730 muertos). Y más lejos están Rusia (131.070), Reino Unido (128.364), Italia (127.472), Francia (111.130), Colombia (104.678), Argentina (92.568), Alemania (90.768) y España (80.779).

En Europa, los contagios por COVID-19 llevan bajando 11 semanas, situándose la incidencia media de los 30 paises que analiza el Centro Europeo de Prevención de Enfermedades (ECDC) en 51 contagios por 100.000 habitantes, muy cerca del nivel “bajo” de contagios (menos de 50). Lo más novedoso de las últimas tres semanas es que dos paises que tenían un nivel muy bajo de contagios, los han visto dispararse, por culpa de la variante india (“Delta”): Reino Unido (su incidencia ha saltado de 67,2 a 212,7) y Portugal (de 71,1 a 140,6), manteniéndose alta también en Irlanda (de 118,9 a 99,6). Y tres paises con alta incidencia la han bajado mucho: Francia (de 187,3 a 51,3), Italia (de 77,7 a 26,2) y Alemania (de 72,8 a 16,9 contagiados por 100.000 habitantes). Con ello, España, que estaba entre los paises con la incidencia más baja, ha mejorado menos (de 117,22 el 4 de junio a 95,03 el viernes 25) y se coloca como el 4º país europeo con la incidencia más alta, según Sanidad.

Lo más preocupante es que llevamos tres días (miércoles, jueves y viernes pasado) en que la incidencia acumulada ha subido ligeramente, hasta los 95,03 contagios del viernes 25, desde los 92,25 del miércoles 22 de junio, cuando se tocó “suelo” en una bajada iniciada el 27 de abril (desde un “techo” de 235,59 contagiados por 100.000 habitantes). Y sobre todo, que en 13 autonomías suben los contagios, en especial en Cantabria, Cataluña, Canarias, Comunidad Valenciana, Melilla y la Rioja, según Sanidad. La situación más preocupante se da en Andalucía (165 contagios por 100.000 habitantes), la única autonomía en riesgo “alto” (150-250 contagios), aunque hay 16 regiones en riesgo” medio” (50-150 contagios), destacando 6 que rondan o superan los 100 contagios/100.000: La Rioja (135.35), Cantabria (121,80), Cataluña (113,31), Canarias (103,45), País Vasco (97,19) y Navarra (97,10). Y sólo tenemos 2 regiones en riesgo “bajo”, por debajo de 50 contagios, el objetivo buscado: Ceuta (17,81) y Galicia (44,16).

Lo más positivo de las tres últimas semanas es que siguen bajando las hospitalizaciones y los enfermos COVID en las UCIs. Las hospitalizaciones han bajado de 4.135 (4 de junio) a 2.366 el viernes 25, un 1,93% de camas ocupadas por enfermos COVID (“normalidad”). En las UCIs también han bajado las camas ocupadas, de 1.163 (4 de junio) a 641 el viernes 25, con un 6,90% de ocupación media, un “riesgo bajo(5-10%), según Sanidad. No hay ninguna autonomía en riesgo extremo (+25%) ni “alto (15-25%) y sólo están en riesgo “medio” de ocupación UCI (10-15%) Madrid (14,69%), Castilla y León (11,24%) y Cataluña (10,75%). Hay 6 autonomías con “normalidad” en las UCIs (menos 2% ocupación COVID): Cantabria, Comunidad Valenciana, Murcia, Extremadura, Baleares y Galicia. Y las 10 regiones restantes tienen un “riesgo bajo” en las UCIs (5-10% ocupación).

Y llegamos a lo más importante, la bajada drástica en las muertes por COVID: de 1.201 muertes hace casi dos meses (23 abril-7 mayo) se pasó  a 828 muertes la quincena siguiente (7-21 mayo), a 576 muertes la siguiente  (21 mayo-4 junio) y ahora sólo 278 muertes en las últimas dos semanas (11-25 junio), con un mínimo de 13 muertes el 25 de junio, la menor cifra de fallecidos desde el 14 de agosto. La causa de esta menor mortalidad es que están vacunados todos los mayores de 80 años y la mayoría de los mayores de 50 años, que es donde se han cebado las muertes durante esta pandemia. En Ceuta y Melilla no ha habido ningún muerto por COVID-19 durante la última semana y sólo 1 muerto en Murcia, Navarra, Comunidad Valenciana y Baleares, según Sanidad. Las autonomías con más muertes en la última quincena son Andalucía (+53), Madrid (+41), Cataluña (+40), País Vasco (+36) y Castilla la Mancha (+34), aunque las autonomías con más letalidad que la media (2,1% muertes sobre contagiados) son Asturias (3,7%), Castilla la Mancha (3,1%), Castilla y León (2,9%), Aragón (2,8%) y la Rioja (2,4%), las más envejecidas.

Tras este balance de contagios, positivos, hospitalizados y camas UCI, los 4 indicadores que vigila Sanidad, el Ministerio resume así (ver mapas) la situación de la pandemia, al 24 de junio: no hay ninguna autonomía en situación de “riesgo extremo” (“alerta 4”) ni en “alerta 3” (riesgo alto”), donde sólo coloca a la provincia de Córdoba (264 contagios por 100.000 habitantes, 11,5% de positivos y 15,2% UCIS ocupadas). En alerta 2 (“riesgo medio”) están 4 regiones (Madrid, Cataluña, Castilla y León y País Vasco) y 4 provincias (Sevilla, Jaén, Toledo y Zaragoza), situándose las 13 autonomías restantes más Ceuta y Melilla en “alerta 1” (la mejor situación), según Sanidad.

Ahora falta ver si en las próximas semanas siguen aumentando los contagios, sobre todo a partir del 1 de julio, cuando muchos españoles se desplacen por vacaciones y empiecen a llegar los turistas extranjeros, con certificado COVID. El riesgo no es sólo la mayor movilidad, sino la penetración de la variante india (“Delta”), que es la culpable de los repuntes en Reino Unido (que ha frenado su “desescalada”), Irlanda y Portugal, debido a que provoca un 60% más de contagios que la variante británica. Y las autoridades sanitarias ya han advertido que esta variante india será ya dominante en Europa (y España) este verano. Otro factor que podría relanzar los contagios es dejar de usar las mascarillas en exteriores, una medida quizás precipitada (el Gobierno quería dar buenas noticias tras meses de restricciones), tomada también en muchos paises, que puede acelerar los contagios.

Pero el mayor riesgo de contagios es que la mitad de los españoles no están vacunados, en especial los más jóvenes, que son los que más se mueven y conectan con otros, sin una percepción de riesgo (como se ha visto con el mega brote de más de 900 contagiados en nueve autonomías por un viaje de fin de estudios a Mallorca). La vacunación va muy bien, según los datos de Sanidad,  a muy buen ritmo (el 51,3% de los españoles tienen una dosis de la vacuna y un tercio, el 33,5%, tienen puestas las dos), pero quedan sin vacunar los grupos de menos edad donde se están concentrando los nuevos contagios: 30-39 años (18,7% tienen una dosis), 20-29 años (11,9% tienen una dosis) y 12 a 19 años (0,8% con una dosis). Y además, hay dos grupos de más edad donde se ha retrasado la 2ª dosis: los de 60 a 69 años (sólo el 37,5% tienen las 2 dosis), los de 50 a 59 años (sólo el 65,6% tienen las dos dosis) y los de 40 a 49 años (sólo el 17,9% tienen las dos dosis). Y los expertos coinciden: las vacunas son eficaces contra la variante india pero si se tienen puestas las dos dosis.

Así que este verano, en julio y agosto, habría que priorizar la vacunación de la 2ª dosis a todos los mayores de 40 años (facilitando que soliciten cita en su autonomía y organicen sus vacaciones, para no cargar de trabajo a las autonomías receptoras de turistas), para contrarrestar el avance de la variante india, que además provoca también más hospitalizaciones. Y, en paralelo, acelerar la vacuna de los jóvenes, una tarea enorme que va a exigir un esfuerzo adicional en verano y también en septiembre, antes del nuevo curso. Pero sobre todo, es importante que las personas sin vacunar (y sobre todo los mayores de 40 años a los que falte la 2ª dosis) se cuiden especialmente este verano, no bajando la guardia, porque el virus sigue ahí. Y urgen campañas de las autonomías y las principales ciudades turísticas, para evitar “excesos” en las concentraciones de jóvenes durante este verano (típicos en Mallorca, costa Brava y algunas zonas de Levante). Y controles muy serios al turismo británico, que desde este miércoles puede venir ya a Baleares.

Si no se toman medidas, se baja la guardia en la prevención (la no obligatoriedad de la mascarilla en exteriores no ayuda)  y no se acelera (más) la vacunación este verano, podemos encontrarnos con un repunte de contagios y una 5ª ola en julio o agosto. Y eso obligaría a “dar marcha atrás” en la desescalada, a volver a las restricciones pasadas (los rebrotes en Israel, por la variante india, han provocado la vuelta de las mascarillas). Y pondríamos en peligro no sólo la salud sino también la recuperación, empezando por la fuga de turistas y continuando con el frenazo del consumo, el crecimiento y el empleo. No olvidemos que el virus sigue ahí, que muta y busca contagiar a los más vulnerables ahora: los no vacunados que no se cuidan. Y que hasta septiembre no estarán vacunados el 70% de los españoles y no conseguiremos la “inmunidad de rebaño”. Así que toca disfrutar de un verano todavía diferente, no como los de antes. Hay que seguir cuidándose y tomando precauciones. No nos podemos permitir una 5ª ola.

lunes, 29 de junio de 2020

Nueva normalidad: rebrotes y reconstrucción


Llevamos 8 días en la “nueva normalidad”, con total movilidad y mascarilla, y han aparecido múltiples rebrotes, de momento controlados. También en Europa, China y Corea, mientras la pandemia se agrava en América y Asia. Será clave este 1 de julio, cuando muchos empiecen vacaciones y lleguen turistas de fuera de Europa: aumentarán los rebrotes sin que las autonomías turísticas tengan reforzada su sanidad. Mientras, se amplían ERTES y ayudas a autónomos hasta septiembre, con alto coste para la SS. Y se aprobarán más créditos ICO, mientras los empresarios piden que no les toquen normas laborales e impuestos. La novedad es que el PP ve ahora más rentable “pactar algo”, un refuerzo de la sanidad que él recortó en 2012, aunque será difícil que acuerde otras medidas económicas y el Presupuesto 2021. Pero necesitamos un esquema claro de gastos e ingresos pactado para varias Legislaturas, como pide el Banco de España. Y modernizar la economía para que otra crisis futura nos pille menos vulnerables. Cambiemos con la pandemia.

enrique ortega

El coronavirus cumple esta semana 6 meses y no frena sus contagios, sino que bate récords semana a semana y ha tardado sólo 7 días en pasar del 9º al 10º millón de contagiados, cuando tardó 3 meses en contagiar al primer millón y 12 días los siguientes. Y el pasado viernes 26 volvió a batir otro récord de contagios: 191.700 en un solo día.  Hoy ya ha contagiado a 10.146.971 personas en 188 paises, según los datos diarios de la Universidad Jhons Hopkins

El epicentro de la pandemia sigue en América, primero en Estados Unidos (2.548.996 contagiados, +44.602 diarios), y se extiende muy rápido por Latinoamérica (1.800.000 contagiados), especialmente en Brasil (1.344.143, +38.693 diarios), Perú (279.419, +3.625 diarios), Chile (271.982, +4.406 diarios), México (216.852, +4.410 diarios), Colombia (91.995), Argentina (59.933) y Ecuador (53.156). Y avanza por Asia y Oriente Medio: India (548.318, +15.400 diarios), Irán (222.669), Pakistán (206.512), Arabia Saudí (182.493), Bangladesh (137.787), más Turquía (197.239 contagiados). Sin olvidar África (320.000 contagiados), destacando Sudáfrica (138.134). Y en Europa, aumentan los contagios (2.598.476), encabezados por Rusia (633.563 contagiados, +6.391 diarios), Reino Unido (312.640, +890 diarios), España (248.770, +118 diarios), Italia (240.310, +175 diarios), Francia (199.476, +360 diarios) y Alemania (194.693,+73 diarios). 

El coronavirus se ha cobrado ya 501.940 muertos, la cuarta parte en EEUU (125.803), seguido de Brasil (57.622), Reino Unido (46.634), Italia (37.736), Francia (29.781), España (28.343 muertos),  México (26.648), India (16.745), Irán (10.508), Bélgica (9.732), Perú (9.317), Rusia (9.060) y Alemania (8.968) y Rusia (8.594).

En la última semana, lo más preocupante han sido los rebrotes en una decena de paises, desde China (hay barrios cerrados en Pekín), a Irán, Corea del Sur o Israel a Alemania (ha restablecido restricciones a 640.000 personas en 4 regiones) y Portugal (han vuelto a confinar a 19 de los 24 distritos de Lisboa). En España, hay 26 rebrotes localizados, en Huesca (varias comarcas han bajado a la fase 2 de la desescalada), Lérida, Bilbao, Vitoria, Málaga, Cádiz, Granada, Cáceres, Coruña, Valladolid, Murcia y Cantabria. El doctor Simón insiste en que estos rebrotes “son normales y están controlados”, algo por lo que la OMS ha felicitado a España. Lo preocupante es que el origen de muchos contagios es la irresponsabilidad de bastantes ciudadanos (fiestas, encuentros familiares…), sobre todo de muchos jóvenes que “no ven el riesgo” (no de contagiarse ellos, sino contagiar a otros).

Los datos de Sanidad revelan que la pandemia está medianamente controlada y los contagios nuevos se concentran en 6 regiones que superan la media española (8,23 casos nuevos por 100.000 habitantes en los últimos 14 días): Aragón (32,52), Navarra (16,51), Cataluña (15,26), Madrid (16,72), Castilla Y León (10,42) y Castilla la Mancha (9,94), mientras hay 11 autonomías con menos de 5 contagiados recientes por 100.000 habitantes. Pero suben los nuevos contagios (de 125 el lunes 22 a 196 el miércoles, 191 el viernes y 118 ayer domingo), básicamente en Aragón, Madrid, Andalucía y Cataluña. Y se estabilizan los hospitalizados  (sobre 150 la última semana) y los enfermos de COVID 19 ingresados en UCI (entre 10 y 16). También sube poco la cifra de muertos, entre 1 y 3 muertos nuevos diarios, con un balance de 28.343 muertos ayer domingo (+ 13 en la última semana), según los datos de Sanidad que les envían las autonomías.

Sanidad insiste que las autonomías están controlando y haciendo un eficaz seguimiento de los rebrotes y que la Ley de sanidad permite aislar zonas afectadas, aunque no esté vigente el estado de alarma. Ayuda que se empiecen a hacer test PCR no sólo a los nuevos contagiados sino a todos los que hayan estado en contacto con ellos, lo que aumentará las pruebas. Se han hecho 3.470.130 test PCR a 25 de junio,  casi 1 millón en el último mes, aunque todavía sean pocos: 73,68 test por 1.000 habitantes, con gran diferencia entre los 122 de la Rioja o País Vasco, las 108 de Madrid, las 84 de Cataluña, las 58 de Aragón, las 44 de Extremadura o las 31 de Andalucía (ver reparto). Pero los médicos de atención primaria siguen quejándose de falta de medios, ahora en Madrid y Barcelona, pero pronto en las zonas turísticas, donde van a saltar los futuros rebrotes. Y más, con el desigual cumplimiento que se está haciendo de las normas que exige el Decreto de nueva normalidad, aprobado el jueves en el Congreso por PSOE, Podemos, PP, Ciudadanos y PNV.

La prueba de fuego de “la nueva normalidad” empieza de verdad este miércoles 1 de julio, cuando millones de españoles se muevan de vacaciones y, sobre todo, cuando empiecen a llegar más turistas extranjeros, no sólo los europeos (que pueden venir desde el 21 de junio) sino los de otros continentes. Bruselas quiere pactar con los paises comunitarios una lista negra de paises a los que no permitir la entrada en Europa, pero resulta difícil porque hay que combinar el riesgo sanitario con la relación económica y política con esos paises. Un baremo podría ser prohibir la entrada de viajeros de paises que tengan más de 50 nuevos contagiados por 100.000 habitantes en los últimos 14 días, el baremos interno (y no publicado) que se ha autoimpuesto Sanidad para frenar la entrada de turistas en España (ahora estamos en 8,23 contagios por 100.000 habitantes, pero llegamos a tener 214 nuevos contagios/100.000 el 7 de abril).

Si se aplicara este baremo, no podrían venir a España (ni a Europa) turistas de Suecia (132,2 nuevos contagios/100.000 habitantes), Rusia (67,3) o Bielorrusia (75,1), Estados Unidos (135,1), Brasil (231,4), Perú (172,7), Chile (570,8), Colombia (84,1), México (58,3), Arabia Saudí (177,4), Sudáfrica (120,9), Qatar (548,1) o Singapur (54,1). Un país clave será Marruecos (8 casos/100.000), que de momento tiene cerradas sus fronteras hasta el 20 de julio y ha anulado la Operación Paso del Estrecho, por la que cruzan España 3 millones de magrebíes desde Europa. No se descarta que Marruecos cambie y abra en unas semanas sus fronteras, lo que obligaría a España a permitir el paso de magrebíes, con un grave riesgo sanitario, sobre todo para Andalucía.

La puerta de entrada de los turistas son los aeropuertos (el 80% turistas llegan por vía aérea), pero el mayor riesgo no está en Barajas (como reitera la presidenta Díaz Ayuso), sino en los aeropuertos por los que llegarán los 11,8 millones de turistas que la patronal Exceltur espera entre julio y septiembre: El Prat-Barcelona (2,37 millones turistas llegaron en julio 2019 a Cataluña), Palma de Mallorca (2,34 millones llegaron a Baleares), Alicante y Valencia (1,24 millones llegaron a la Comunidad Valenciana), Tenerife y las Palmas (1,03 millones de turistas llegaron a Canarias), muy por delante de Madrid-Barajas (0,6 millones turistas en julio 2019).

Estos son los aeropuertos donde hay que reforzar los controles, hoy insuficientes con el personal de Sanidad Exterior (600 funcionarios, de ellos sólo 150 sanitarios), aunque AENA haya subcontratado un refuerzo de 100 personas más. Pero sobre todo, hay que reforzar la sanidad de las autonomías que reciben más turistas, extranjeros y nacionales, y sobre todo los centros de salud de esas localidades turísticas que multiplican por 10 o más su población en verano. Hacen falta planes de contingencia por pueblos y provincias. Y la situación preocupa más porque las autonomías más turísticas tienen menos camas hospitalarias que la media (2,4 camas por 1000 habitantes) y también menos camas UCI que la media (1,03 por 100.000): Andalucía (1,7 camas y 0,67 UCIs), Baleares (1,9 camas y 0,66 UCIs), Comunidad Valenciana (2 camas y 1,20 UCIs), Canarias (2,1 camas y  4 de UCI) y Madrid (1,9 camas y 1,08 UCIs), según datos de Sanidad. Urge reforzarlas.

Mientras media España piensa en las vacaciones, la mayoría trata de recomponer su trabajo y su negocio al amparo de “la nueva normalidad”. Y el Gobierno mantiene las ayudas y piensa en otras nuevas. Este viernes aprobó una ampliación de los ERTEs (donde hay “aparcados” 2 millones de trabajadores) y de las ayudas a autónomos (que reciben 1,4 millones) hasta el 30 de septiembre, con el apoyo de sindicatos, patronal y asociaciones de autónomos, aunque a cambio se reducen mes a meses los descuentos en las cotizaciones a la Seguridad Social que disfrutan, para no hundir más los ingresos de la SS (aún así, la ampliación tendrá un coste extra en cotizaciones de 6.200 millones). La otra medida que estudia el Gobierno es ampliar el aval para créditos ICO, los 100.000 millones inicialmente previstos (que se van a consumir este mes), con 50.000 millones más, pero no para liquidez sino para que las empresas puedan invertir en la reconstrucción de su negocio. El gobernador del Banco de España pidió el martes reformar la ley concursal, para evitar quiebras en otoño.

La actividad de las empresas intenta salir adelante y mejorar en el tercer trimestre, porque el 2º trimestre ha sido nefasto, con una caída del PIB del  -20%, cuatro veces peor que el primer trimestre (el PIB cayó -5,2%), según el Banco de España. Y el Fondo Monetario (FMI) acaba de echarnos otro jarro de agua fría, con su Informe del 24 de junio: la recesión será mayor de la esperada en abril, en el mundo (caída del PIB del -4,9% en 2020), en las economía avanzadas (-8% PIB) y en la zona euro (-10,2% del PIB, una caída -2,7% mayor de la prevista hace 2 meses). Y también en España, donde el FMI prevé este año una caída de la economía del -12,8% (-3,7% más que lo previsto en abril), peor que la caída estimada por el Gobierno (-9,2%) y la Comisión Europea (-9,4%). España será así el país occidental más dañado por el coronavirus, junto a Italia (también caerá un -12,8%) y Francia (-12,5%), peor que Alemania (-7,8%), Reino Unido (-10,2%) o EEUU (-8%), con sólo China creciendo (+1%).

La oposición, y especialmente el PP, culpan a Sánchez de que España sea el país occidental que más sufra el coronavirus. Pero saben que no es por eso. La Comisión Europea ya explicó el 20 de mayo, en este Examen sobre España, que la mayor vulnerabilidad de España a la pandemia se debe a 3 factores estructurales: la alta tasa de contratos temporales (los primeros que se pierden: tenemos un 25% frente al 13,8% en la UE), la excesiva proporción de micropymes y pymes sin casi empleados (las más vulnerables: son el 98,6% de las empresas frente al 75% en Alemania) y tener una economía con un excesivo peso del turismo, la hostelería y el comercio. Y no olvidaron el escaso gasto en sanidad (por no decir los recortes hechos por Rajoy y sus autonomías), que nos ha perjudicado ahora. 

También el Gobernador del Banco de España les contó en el Congreso, el martes, las 5 razones por las que España sufre ahora una recesión más dura: el enorme peso de los sectores más afectados por el confinamiento (turismo, transporte, hostelería y comercio representan el 25% del PIB en España frente al 22,5% en Italia, el 20% en la zona euro, el 19,5% en Francia o el 17,5% en Alemania), el mayor peso de las pymes, la enorme precariedad laboral, la baja digitalización de empresas y enseñanza y la mayor pobreza y desigualdad, sin olvidar una menor productividad y competitividad de la economía. Problemas viejos, no Sánchez.

Ahora, hay que concentrarse en la reconstrucción de la economía, que según el FMI llevará al menos hasta finales de 2022. Tres años perdidos. Todo va a depender de lo que hagamos este año y el próximo, de las ayudas, inversiones y reformas que se hagan, de que se aproveche la pandemia para reconvertir y modernizar la economía de una vez por todas.

Ese debería ser el objetivo de la Comisión de Reconstrucción del Congreso, donde han comparecido 41 expertos desde el 14 de mayo. Allí se ha oído lo que habría que hacer para recuperar la economía y el país, pero las medidas las decidirán los políticos, en un Pleno en julio, dentro de las peleas de un Parlamento con 16 partidos. De momento, podría haber acuerdo en uno de los 4 grupos de trabajo, el de Sanidad y Salud pública, porque el PP sabe que este es un tema muy sensible donde perdería votos si se mantiene a la contra. Podría decidirse crear una Agencia de Salud Pública, reforzar la atención primaria, mejorar los contratos  de los sanitarios y potenciar una industria sanitaria española. Pero la clave es subir el gasto sanitario, del 6% del PIB actual al 7% de media en Europa (+11.250 millones anuales). Y comprometerse a blindar este gasto sanitario, a que no haya recortes nunca más.

En el resto de la reconstrucción, el acuerdo parece más difícil, tanto sobre Europa (el PP se ha aliado con los paises “tacaños” del norte y la derecha europea que exigen  reformas a cambio de ayudas), en políticas sociales y, sobre todo, en las medidas para la reactivación económica, aunque no debería ser así, porque las recetas están claras: más inversiones en energía y medio ambiente, en digitalización, Ciencia e innovación, en industrialización y sectores con futuro. Pero la clave, aquí  y en sanidad, es de donde sacar más dinero para gastar más, cómo conseguir recaudar como europeos y obtener esos 88.418 millones que ingresamos menos cada año (España recauda el 39,1% del PIB frente al 46,2% la UE-27). Cualquier reconstrucción obligará a gastar más y el quid es cómo pagarlo: una parte con deuda, otra con ayudas europeas pero otra parte tendrá que ser con más ingresos propios. Y la patronal CEOE ha estado 8 días en una Convención para plantear 10 propuestas que se resumen en 2: que no les toquen impuestos ni leyes (laborales).

Sabemos por qué estamos sufriendo más la recesión del coronavirus y por qué sufrimos más la crisis de 2008, con el doble paro que Europa: tenemos una economía poco competitiva, con un empleo muy precario y poco formado, un exceso de pymes, poca industria y demasiado turismo, comercio y servicios, poca digitalización y poca innovación, empresas con poca tecnología y poco volcadas en la exportación y un exceso de desigualdad social y territorial, con un problema en las pensiones por el envejecimiento y un débil Estado del Bienestar, que exige, todo ello, una reforma fiscal a fondo para recaudar como los europeos. Es la hoja de ruta al futuro que nos dicen los expertos y que exige un Pacto político “durante varias legislaturas, como reiteró en el Congreso el gobernador del Banco de España (lea aquí su intervención). Pero los políticos están “en otra onda”, piensan en las próximas elecciones, no en la España de 2030. Y así no hay reconstrucción posible.