Este verano se han cumplido 12 años de la legalización del juego online en España (junio 2012). Y los datos confirman que el juego por Internet se ha disparado. El año 2023 cerró con un récord histórico de cantidades jugadas: 32.173 millones de euros, 3,67 millones jugados cada hora, según el balance de la Dirección General del Juego (DGOJ). Un dinero que multiplica por 5,6 lo jugado el primer año completo de juego online legalizado, los 5.673 millones jugados en 2013. Y que casi duplica lo jugado online antes de la pandemia (19.026 millones en 2019). En 2024, el juego online sigue creciendo y se han jugado 16.929 millones de enero a junio, +7,9% que en el primer semestre de 2023. Y solo en junio de 2024, último mes con datos oficiales, se jugaron online 2.819 millones de euros, un récord histórico que supone jugar online 3,91 millones de euros cada hora.
Así que nos encontramos con un problema, el auge
imparable del juego online, que no se ha frenado por la “chapuza jurídica”
del Gobierno Sánchez (el ministro Alberto Garzón), que aprobó un
Decreto-Ley y Reglamentos en lugar de
aprobar una Ley, que habría sido más efectiva (según el Supremo). Ahora, el
Gobierno dice que prepara una Ley
para limitar de verdad la publicidad del juego, pero no acaba de
aprobar nada, quizás por su dificultad política para sacar adelante
Leyes. Y mientras, las empresas y multinacionales del juego lo aprovechan
para gastar mucho más en marketing y publicidad. Y para avanzar en nuevos
caminos. Por un lado, en agosto se firmó un acuerdo
entre el grupo de juego Luckia y LaLiga para “distintas acciones destinadas
a la difusión y promoción de competiciones”. Y por otro, las empresas
del juego ya utilizan la Inteligencia Artificial para analizar mejor
datos y comportamientos y diseñar campañas de marketing más eficaces.