Hace algo más de una década que los primeros grandes Clubes de fútbol europeos dieron entrada a inversores y empresarios extranjeros. Pero la avalancha de dinero llegó en 2020 y 2021, tras lo peor de la pandemia, que llevó a la mayoría de Clubes a una grave asfixia financiera. Y entonces, los grandes Fondos de inversión y algunos empresarios aparecieron para financiar a los grandes y medianos Clubes europeos, sustituyendo a los bancos. En 2021, grandes Fondos como CVC, RedBird o Sixth Street aterrizaron en Europa, aportando financiación por más de 730.000 millones de euros, a cambio de una parte de los ingresos de los Clubes o participando en su capital. En España, LaLiga firmó en agosto de 2021 un acuerdo con el Fondo norteamericano CVC para recibir 1.994 millones (destinados a la financiación de los equipos, salvo el Madrid y el Barça), a cambio de un 8,2% de los ingresos comerciales de LaLiga durante 50 años.
Mostrando entradas con la etiqueta Superliga. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Superliga. Mostrar todas las entradas
jueves, 11 de diciembre de 2025
La fiebre inversora por el fútbol europeo
Empresarios y Fondos de inversión de EEUU y paises árabes
llevan más de una década comprando Clubes de fútbol europeos, un negocio
que ya factura más de 43.000 millones de euros al año. La última compra
ha sido el Atlético de Madrid, que se suma a otros grandes Clubes
europeos con capital extranjero: Inter, Milan, Chelsea, Roma, Newcastle,
Manchester City, Arsenal, Olympique de Lyon y de Marsella, PSG, Liverpool…Así, hasta un tercio de equipos de fútbol europeos en manos
de inversores extranjeros. Y lo mismo en España, donde el 40%
de los Clubes de 1ª y 2ª división tienen dueños extranjeros. Sólo hay
cuatro Clubes que dependen de sus socios (Madrid, Barça, Athletic Club y
Osasuna) y uno de ellos, el Madrid, estudia también vender un 5% a un
inversor extranjero. En todos los casos, estos inversores buscan
relanzar los Clubes, invertir en estadios e infraestructuras y ganar millones
en unos años, no apoyar el fútbol, que se ha convertido en un gran
negocio. El fútbol europeo ingresa 43.000 millones de euros anuales
Hace algo más de una década que los primeros grandes Clubes de fútbol europeos dieron entrada a inversores y empresarios extranjeros. Pero la avalancha de dinero llegó en 2020 y 2021, tras lo peor de la pandemia, que llevó a la mayoría de Clubes a una grave asfixia financiera. Y entonces, los grandes Fondos de inversión y algunos empresarios aparecieron para financiar a los grandes y medianos Clubes europeos, sustituyendo a los bancos. En 2021, grandes Fondos como CVC, RedBird o Sixth Street aterrizaron en Europa, aportando financiación por más de 730.000 millones de euros, a cambio de una parte de los ingresos de los Clubes o participando en su capital. En España, LaLiga firmó en agosto de 2021 un acuerdo con el Fondo norteamericano CVC para recibir 1.994 millones (destinados a la financiación de los equipos, salvo el Madrid y el Barça), a cambio de un 8,2% de los ingresos comerciales de LaLiga durante 50 años.
Tras la pandemia, los equipos de fútbol europeos
recuperaron sus ingresos, pero necesitaban dar un salto hacia adelante
(estadios, infraestructuras, compra de jugadores), por lo que continuaron
las inyecciones de capital extranjero, sobre todo de EEUU y paises árabes.
De hecho, el
36% de los equipos de las 5 grandes Ligas europeas está hoy respaldado
por inversores extranjeros, que han invertido 22.000 millones de euros.
Ha habido 19 cambios de propiedad en los grandes Clubes europeos sólo desde
2023, la mayoría con la entrada de un Fondo de inversión que actúa
como “Private Equity”: una forma de inversión que consiste en
adquirir participaciones en Clubes que no cotizan en Bolsa, para hacerlos
crecer (subir de categoría o ganar torneos, invertir en estadios e
infraestructuras) y vender unos años después a otro Fondo con grandes plusvalías.
La última gran operación ha sido la
compra, el 10 de noviembre, del 59% del
Atlético de Madrid por el Fondo estadounidense Apollo Global Management
(a través de Apollo Sports Capital, ASC) por 1.425 millones de euros, dejando
al actual presidente y consejero delegado, que se mantendrán como accionistas
junto a los fondos Ares Management y Quantum Pacific. El objetivo
de la operación es conseguir liquidez .para afrontar la
elevada deuda del Club (509 millones) y destinar 700 millones a inversiones en
la Ciudad del Deporte y una oferta de ocio en los alrededores del estadio
Metropolitano.
Esta venta de parte del Atlético de Madrid se suma a una
larga
lista de compras de Clubes europeos en los últimos años. Uno de los
primeros en venderse fue el Liverpool, en 2010, a un consorcio liderado
por el grupo USA Fenway Sports Group (FSP), que pagó 300 millones de libras. En
2011, el París Saint Germain (PSG) fue comprado(el 70%) por el
Fondo Qatar Sports Investments por 70 millones de euros, una inyección de
fondos que le permitió contratos millonarios de jugadores estrella. En octubre
de 2016, el Olympique de Marsella se vendió (95% por 50 millones de
dólares) al empresario norteamericano Frank McCourt. En 2018 fue la toma de
control de la mayoría del Arsenal (97%, 1.800 millones de libras) por el
empresario norteamericano Stan Kroenke, que ya tenía el 67%. En 2019 el Manchester
City, controlado por un jeque emiratí desde 2008 (pagó 228 millones), dio
entrada al Fondo USA Silver Lake (18%) y a los Fondos chinos Media Capital y
CITIC Capital (1%), que gestionan el Club a través de City
Holding Group, un holding que dirige más de 10 Clubes en Europa.
Seguimos.
En 2020, la Roma fue comprado por el Fondo USA Dan Franklin, por 591
millones de euros. En octubre de 2021, el Newcastle dio entrada a PIF,
el Fondo soberano de Arabia Saudí, por 350 millones de euros, En diciembre de
2022 se vendió el 77,49% del Olympique de Lyon, por 900 millones de
euros, a Eagle Football, un Fondo USA del empresario John Terxtor. También en
2022 se vendió el control del Chelsea FC, por 2.850 millones de euros, a
un consorcio de inversores USA liderado por Todd Boehly, tras haber estado años en manos del ruso Abramovich. Y en 2022 se vendió el 100% del AC
Milan al Fondo USA RedBird Capital Partners por 1.200 millones de euros. Y la
última operación, antes de la del Atlético, fue la venta, en
2024, del Inter de Milán, por 395 millones de euros, al fondo USA
Oaktree, por impagos de su anterior dueño, el grupo chino Sunning.
En España también hay muchos Clubes controlados por
inversores extranjeros: participan
en el 40% de los 42 Clubes de 1ª y 2ª División. En 1ª, el Valencia
CF fue comprado (90,5%) en 2014 por el empresario Peter Lim (Singapur) y su
inversora Meriton Holdings. El Girona CF está gestionado desde 2017 por
el City Football Group (el mismo que gestiona el Manchester City), que tiene un
47% del Club, junto al 35% del empresario boliviano-estadounidense Marcelo
Claure y a Pere Guardiola (16%). El Elche CF está desde 2019 bajo la
propiedad (90%, por el que pagó 40 millones) del empresario argentino Cristian
Bragarnick. En el Sevilla, el Fondo USA 777 Partners tenía, desde
finales de 2021, el 16% del Club, que ahora ha pasado a la aseguradora
estadounidense A-CAP. El Real Oviedo se mantiene, desde marzo de 2022,
bajo el control (51%) del grupo mejicano Pachuca, que tomó el relevo de Carlos
Slim. El RCD Mallorca cuenta desde junio de 2023 con la participación
mayoritaria de un grupo de inversores USA liderados por Andy Kohlberg y ACG
Legacy Partners. En el Celta de Vigo, el grupo mexicano GES tiene el 75%
del Club, junto a empresarios gallegos y el Fondo Real Venture (USA). Y la
última operación, en octubre de 2025, ha sido la compra del RCD Espanyol
por el Fondo USA Velocity Sports Partners, por 130 millones.
En 2ª
División también ha habido
compras de extranjeros, Desde 2016, el Granada
pertenece (98%) al grupo chino Daxinan, del empresario Juang Lizhan. El Cádiz
tiene al norteamericano Ben Harding como accionista minoritario (6,5%). El UD
Almería, tras estar controlado por un empresario saudí ha sido adquirido
por otro grupo saudí, el SMC Group. El Sporting de Gijón es propiedad
(75%), desde el verano de 2022, del grupo mexicano Orlegui Sports, que pagó 47
millones. El Real Valladolid, que fue propiedad del jugador brasileño
Ronaldo Nazario, es ahora propiedad del grupo USA Ignite Sports Spain, que ha
pagado 50 millones, El Albacete Balompié está participado por el fondo
libanés-venezolano Skyline. El Leganés fue comprado en 2022 (39 millones
de euros) por el mejicano Jeff Luhnow y su empresa Blue Crow Sport. A finales de 2023, el empresario argentino
Marcelo Figoli tomó el control del Burgos FC. En julio 2024, el
empresario venezolano Juan Carlos Escotet (Abanca) se hizo con el control del Deportivo
de la Coruña. Y por terminar, incluso un equipo de 1ª Federación (la
3ª de antes), el UD
Alcorcón, es propiedad del norteamericano David Blinker…
Ahora, tras la gran operación del Atlético de Madrid, el
siguiente en mover ficha ha sido el Real Madrid: su presidente,
Florentino Pérez, ha
propuesto a los socios vender entre el 5 y el 10% del Club (que
valora en 10.000 millones de euros) y que todos los socios (100.000) tengan el
resto del capital. El
objetivo de esta venta será conocer el valor del Club, recabar
nuevos Fondos para nuevas inversiones y, sobre todo, “blindar al Club” con sus
socios, para mantenerlo independiente. De hecho, el Madrid, el
Barça, el Athletic Club y el Osasuna son los únicos 4 Clubes de 1ª
División que son propiedad de sus socios y no se convirtieron
en su día en SA Deportivas, como lo son el resto de equipos,
controlados por inversores extranjeros, empresarios locales (Sevilla y Alavés),
accionistas sin paquetes de control (Real Sociedad) o propiedad de sus
presidentes (Betis, Getafe, Rayo, Levante y Villareal).
En cualquier caso, los inversores y Fondos extranjeros van
a seguir pujando por los Clubes de fútbol europeos, porque son un
impresionante negocio: en esta temporada, los Clubes europeos facturarán
más de 43.000 millones de euros, según
la consultora Deloitte, la mayoría en las 5 grandes Ligas y en los 20
Clubes europeos más poderosos, que concentran el 55% de los ingresos.
El grueso de la facturación (38.000 millones de euros en la temporada 2023-24)
procede de las
5 grandes Ligas europeas: la Premier League inglesa (7.350
millones de euros de facturación), la Bundesliga alemana (3.979
millones), LaLiga española (3.764 millones de ingresos), que habrá
superado a la alemana en 2024-25, la Ligue 1 francesa (2.600 millones) y
la Serie A italiana (2.900 millones). El éxito económico de la
Premier League británica, que superará los 8.000 millones de ingresos esta
temporada (frente a 4.200 millones LaLiga española) se asienta en sus enormes
ingresos por las retransmisiones por TV (que se difunden mucho en cadenas
de TV USA, así como en Asia), en los importantes ingresos por patrocinios y
compraventa de jugadores (se gastan más que nadie en fichajes) y en los mayores
ingresos por entradas.
El interés de los inversores se ha centrado
hasta ahora en los grandes Clubes europeos, los que consiguen más
ingresos. En 2025, según
los datos de la firma Sportico, el Club europeo que más factura (972
millones de euros) y más vale (5.600 millones de euros) es el Real Madrid,
seguido de cerca por el Manchester United (717 millones de ingresos y
5.270 millones de valoración), y el Barcelona (690 millones ingresos y
4.950 millones de valoración). Les
siguen en el ranking 2025 el Liverpool (665 millones ingresos y 4.790
millones valoración), , el Bayern de Múnich (711 millones ingresos y
4.480 millones de valoración) el Manchester City (775 millones ingresos
y 4.438 millones de valoración), el Arsenal (665 millones de ingresos y
3.861 millones valoración), el PSG (750 millones de ingresos y 3.861
millones de valoración, el Tottenham (560 millones de ingresos 3.165
millones de valoración) y el Chelsea (507 millones de ingresos y 3.070
millones de euros de valoración. Un Top 10 donde 6 de los 10
grandes equipos europeos son de la Premier League inglesa. El nº 11 en el
ranking es el Atlético de Madrid (367 millones de ingresos y 1.574
millones de valoración).
A partir de ahora, los expertos creen que los Fondos de
inversión y las grandes franquicias de gestión de equipos irán a la caza
de equipos más pequeños de 1ª División, también de 2ª e incluso Clubes
más pequeños. Porque el
secreto del negocio de estos inversores es comprar barato (algo muy
difícil ya en los grandes Clubes), invertir en subir al equipo de categoría o
en fichajes para conseguir grandes trofeos y también en infraestructuras
(estadios, Centros deportivos y de ocio, Centros comerciales anejos), para
conseguir aumentar el valor del equipo y poder salirse con
importantes plusvalías. Como es obvio, no
les mueve el futbol como deporte sino hacer negocio en un sector con
ingresos recurrentes asegurados, por la vía de ingresos de TV, patrocinios y
entradas.
En España, LaLiga defiende un modelo de negocio diferente a la
Premier inglesa (que gasta 18 veces más que la española en fichajes), en la
medida que impone límites y controles económicos a los gastos de los Clubes,
para evitar que se repitan tiempos pasados: en 2011 había 12 Clubes
españoles en concurso de acreedores, 6 de Primera División (ver
Blog). De ahí que LaLiga controle desde hace una década las
cuentas de los Clubes y fije límites al gasto en salarios y fichajes,
límites que pretenden conseguir unos Clubes “más sostenibles”, aunque les
resulte difícil competir con Clubes europeos “dopados” por los inversores
árabes o norteamericanos. Y también les resulta más difícil competir con muchos
menos ingresos por TV (4.036 millones la Premier y 2.020 millones
LaLiga), por lo que buscan seguidores en Asia y América. Y tenemos también el
hándicap de los menores ingresos por entradas (580 millones de euros
frente a 995 millones la Premier inglesa), por menos asistencia a los estadios,
ya que las
entradas son más caras de Europa.
En paralelo a esta “movida”
de compraventas de Clubes en Europa, sigue pendiente otro movimiento clave,
el futuro de la
Superliga, una iniciativa del Madrid, el Barça y otros grandes Clubes
europeos (sobre todo británicos e italianos) que pretendía crear una nueva
competición entre los grandes Clubes, al margen de la UEFA, un
“pastel” de 5.000 millones de euros para aumentar aún más los ingresos
de los grandes Clubes europeos. De momento, la iniciativa ha contado con el
apoyo de los Tribunales, el
europeo y la
Audiencia de Madrid, aunque el
Real Madrid se ha quedado casi solo en su defensa. Pero antes o
después, la Superliga resucitará bajo otras formas, porque los grandes
Clubes necesitan ingresar más para gastar más en fichajes y proyectos y ser más
grandes.
En resumen, la televisión ha convertido al fútbol en un
negocio global, sin fronteras, que mueve más de 43.000 millones de
euros al año sólo en Europa y que se ha convertido en una inversión
apetecible para fondos internacionales y empresarios poderosos,
que convierten
los Clubes en un negocio más, buscando el beneficio a corto
plazo, al margen de la actividad propiamente deportiva y de los aficionados, a
los que se ofrecen cada vez más partidos a cambio de cuotas y entradas más
costosas para verlos. Y todo ello, al margen del fútbol de base,
de los Clubes modestos, con problemas para seguir funcionando.
Hace algo más de una década que los primeros grandes Clubes de fútbol europeos dieron entrada a inversores y empresarios extranjeros. Pero la avalancha de dinero llegó en 2020 y 2021, tras lo peor de la pandemia, que llevó a la mayoría de Clubes a una grave asfixia financiera. Y entonces, los grandes Fondos de inversión y algunos empresarios aparecieron para financiar a los grandes y medianos Clubes europeos, sustituyendo a los bancos. En 2021, grandes Fondos como CVC, RedBird o Sixth Street aterrizaron en Europa, aportando financiación por más de 730.000 millones de euros, a cambio de una parte de los ingresos de los Clubes o participando en su capital. En España, LaLiga firmó en agosto de 2021 un acuerdo con el Fondo norteamericano CVC para recibir 1.994 millones (destinados a la financiación de los equipos, salvo el Madrid y el Barça), a cambio de un 8,2% de los ingresos comerciales de LaLiga durante 50 años.
Etiquetas:
Atlético de Madrid,
Clubes europeos,
Fondos de inversión,
fútbol,
inversores en fútbol,
LaLiga,
Ligas europeas,
Premier League,
Real Madrid,
Superliga,
venta equipos fútbol
jueves, 4 de enero de 2024
La Superliga, un pastel de 5.000 millones
Los aficionados al fútbol han vivido estas Navidades otro
capítulo del “culebrón” de la Superliga, que enfrenta al Madrid y al Barça con la UEFA: una sentencia del Tribunal de Justicia europeo dio alas a la nueva
competición europea, acusando al organismo del fútbol europeo de “abuso de posición dominante”, pero les obliga a pactar su futuro con la UEFA. Un empate que tardará en dirimirse y
que encubre un problema de fondo: los grandes
Clubes de futbol están metidos en una tremenda burbuja de gastos y necesitan urgentemente ingresos. La Superliga les ofrece un nuevo pastel de 5.000 millones y la
UEFA promete ampliar la Champions y
sus ingresos la próxima temporada. El problema es que los ingresos de los Clubes se estancan y sus costes (sobre todo por
fichajes) se disparan, con lo que no les salen las cuentas. Al final, intentan
buscar dinero por cualquier vía, que no les estalle "la burbuja", una huida hacia delante que mantenga el negocio, mientras el deporte de base carece
de recursos. Enrique Ortega
El fútbol europeo es uno de los grandes negocios del continente. Sólo las 5 grandes Ligas europeas (Premier británica, Liga española, Bundesliga, la serie A italiana y la Ligue 1 francesa) superaron los 17.244 millones de euros en la temporada 2021-22, el 60% de los 29.500 millones de euros que facturaron todas las competiciones continentales, un nuevo récord de ingresos, según el informe anual de la consultora Deloitte. Y los 20 Clubes de fútbol más importante de Europa ingresaron más de 9.200 millones de euros en la temporada 2021-2022, encabezados por el Manchester City (731 millones), el Real Madrid (714 millones) y el Liverpool (701,7 millones), con el Barcelona en 6º lugar (638,2 millones) y el Atlético de Madrid en el puesto 12º del ranking (393,9 millones), según Deloitte.
El fútbol europeo es uno de los grandes negocios del continente. Sólo las 5 grandes Ligas europeas (Premier británica, Liga española, Bundesliga, la serie A italiana y la Ligue 1 francesa) superaron los 17.244 millones de euros en la temporada 2021-22, el 60% de los 29.500 millones de euros que facturaron todas las competiciones continentales, un nuevo récord de ingresos, según el informe anual de la consultora Deloitte. Y los 20 Clubes de fútbol más importante de Europa ingresaron más de 9.200 millones de euros en la temporada 2021-2022, encabezados por el Manchester City (731 millones), el Real Madrid (714 millones) y el Liverpool (701,7 millones), con el Barcelona en 6º lugar (638,2 millones) y el Atlético de Madrid en el puesto 12º del ranking (393,9 millones), según Deloitte.
Los grandes Clubes y
Ligas europeas llevan años metidos en una carrera por crecer, para
conseguir más ingresos con los que pagar sus crecientes gastos, sobre todo en
fichajes. Y en esa estrategia, el 18 de abril de 2021, el Real Madrid, el
Barcelona y otros 10 grandes Clubes europeos (británicos e italianos) lanzaron
la idea de la Superliga, una competición cerrada para esos 12 Clubes, al margen de la UEFA, con el
apoyo financiero del banco de inversión JP Morgan, que prometía buscar
inversores y financiación. Para gestionarla, el Madrid y el Barça contrataron (en
marzo 2021) a la
sociedad A22 Sports, radicada en
Madrid y controlada
por dos inversores internacionales que habían ayudado al presidente del
Madrid, Florentino Pérez, a conseguir un crédito de 370 millones para financiar
el nuevo Bernabéu.
Pero la propuesta de la
Superliga apenas duró unas horas, porque el carácter cerrado de la competición provocó manifestaciones en contra de aficionados, sobre todo británicos, así como una
amenaza del primer ministro, Boris Johnson, de aprobar de urgencia una Ley para
“salvar el glorioso fútbol británico”, pionero en el mundo… El resultado fue que los grandes equipos de la Premier
británica se descolgaron antes de 24 horas de la Superliga, lo mismo que el
Atlético de Madrid, el Inter y el Milan,
preocupados por las amenazas de la UEFA de sancionar a los Clubes que se
unieran a la nueva competición. El Madrid y el Barça recurrieron a un Tribunal
de lo Contencioso en Madrid, que “se quitó de en medio”, reenviando
el litigio al Tribunal de Justicia
de la Unión Europea (TJUE).
Ahora, 2 años y medio después, el 21 de diciembre de 2023,
el Tribunal Europeo (TJUE) hizo pública
su sentencia,
bastante contundente. Señala que tanto
la FIFA como la UEFA están “abusando de
posición dominante” con respecto a la autorización de la Superliga, al
amenazar con sanciones e impedir su lanzamiento. Y además, el TJUE señala que estos vetos “son contrarios al derecho de
la Unión Europea y a la normativa europea de la competencia”, porque la
organización de competiciones de fútbol y su explotación son “actividades
económicas”.
En definitiva que el fútbol
es un negocio y la UEFA debe respetar las normas europeas en materia de
competencia y libertad de circulación. A cambio, la
sentencia reconoce también que la
Superliga, como cualquier competición, debe contar con el visto bueno de la UEFA,
ya que los Clubes participan en Ligas nacionales y torneos internacionales.
En definitiva, el Tribunal defiende la libre competencia
pero llama al acuerdo. Empate, aunque ambas partes creen que les favorece. Por un lado, la UEFA (y la
FIFA) señala
que ya reformó hace un año sus amenazas sobre la Superliga y que no está
dispuesta a aplicarlas. Por otro lado, la Superliga ha
reformado drásticamente la competición, que ahora abre a 64 Clubes
europeos masculinos, en 3 divisiones: Star (16), Gold (otros 16 y Blue (32
equipos, que jugarían en grupos de 8 (a 2 vueltos) y un mínimo de 14 partidos.
El nuevo sistema contempla ascensos y descensos entre divisiones y contempla 20 entradas de nuevos equipos
cada año a la 3ª división (Blue), por
méritos en las Ligas domésticas. Y una Superliga
femenina.
Además de “abrir la competición” (pero dejando a los grandes equipos en la 1ª
y 2ª división, Star y Gold, de esta Superliga), la nueva propuesta
viene con un “caramelo” económico para los grandes Clubes: se contempla
emitir los partidos por televisión, a través de un nuevo canal en streaming (Unify),
de acceso gratuito y financiado con
publicidad e inversores europeos y norteamericanos. Y gracias a estos ingresos
de emisión, sobre todo en Asia y América, la
Superliga ofrece a los Clubes unos ingresos adicionales de 5.000 millones de euros, destinando
el 8% de ellos (400 millones) a “acciones de solidaridad”. Y ofreciendo a los jóvenes aficionados ver los partidos
gratis (más partidos, ya que se jugarían entre semana y durante todo el año),
sin tener que abonarse “a costosas plataformas”. Y a los Clubes, no depender de
las telecos para financiarse.
Ahora, la Superliga
quiere negociar estas nuevas condiciones con los Clubes en
privado (de momento sólo
tienen el apoyo del Real Madrid, el Barça y el Nápoles), sin que trascienda, para evitar el
rechazo de los aficionados y de las Ligas nacionales, tratando de convencerles
de que es una forma de ingresar más.
Y en paralelo, la
UEFA les promete una nueva Champions para la próxima temporada, con más
partidos (189 frente a los 125 actuales) y más ingresos: sumarían 4.400
millones para la temporada 2024-25, entre los ingresos de la Champions, la
Europa League y la Conference League, de los que los Clubes se llevarían unos 3.800 millones de euros anuales (frente a
3.238 este año).
Así que las espadas siguen en alto, a la espera de la
sentencia del Tribunal de lo Contencioso nº 10 de Madrid (que tardará) y de las
negociaciones (ahora “discretas”) de los Clubes con la UEFA y la Superliga.
Pero no se pueden poner “puertas al campo”
y los
grandes Clubes seguirán buscando fórmulas para ingresar más y
afrontar unos gastos disparados. Y la UEFA seguirá defendiendo su poder y su presupuesto millonario, mientras los aficionados asisten atónitos a esta
pelea interesada, donde se juegan millones y no deporte. Y otra consecuencia:
los jugadores tendrán cada año más
partidos y torneos, aumentando las lesiones.
En el fondo, lo que se dirime en esta pelea por la Superliga
es el futuro del gran negocio del fútbol, en Europa u en el mundo, sumido en una
“gran burbuja” de costes. Los grandes Clubes, como los británicos de la
Premier o el Real Madrid y el Barça se enfrentan a unos gastos desorbitados,
motivados por una guerra de fichajes y la entrada de Arabia Saudita y otros
paises árabes en el negocio. La última década del fútbol europeo se ha
caracterizado por unos fichajes
desorbitados: los Clubes de la Premier
League británica han gastado el verano pasado 2.800 millones de euros en fichajes, cuadruplicando lo gastado en 2013. Y también se han disparado los salarios de los jugadores. Sin
embargo, los ingresos por TV se han
estancado, lo mismo que los ingresos por entradas y marketing, que no
crecen al mismo ritmo que los gastos. Y encima, muchos han tenido que endeudarse para construir estadios faraónicos, que suponen una enorme carga financiera para sus cuentas.
Los grandes Clubes de fútbol europeo tratan de sobrevivir y que no
estalle esta burbuja de costes, buscando
desesperadamente ingresos. Una vía es la Superliga, salga adelante o no. Y si
no, vendrán otras, a costa de internacionalizar la audiencia, de buscar nuevos
inversores y telespectadores por el mundo. Pero los ingresos no son fáciles de
aumentar y la presión de los fichajes y los sueldos millonarios es imparable.
Por eso, hasta la propia UEFA está preocupada
por el estallido de la burbuja del fútbol europeo. Ya esta temporada ha
impuesto un tope de costes
(en fichajes, traspasos, salarios y honorarios de intermediarios), que no
pueden superar el 90% de los ingresos
totales (y beneficios de la compraventa de jugadores). Y para la próxima
temporada, el tope de gastos bajará al
80% de los ingresos y al 70% en
la temporada 2025-2026. Esta nueva limitación de gastos de la UEFA preocupa
mucho a la mayoría de Clubes, porque los 20 grandes europeos tienen un
porcentaje medio de gastos que suponen hoy el
86% de sus ingresos, según
la consultora Football Benchmark. Así que la mayoría tendrán que ajustar sus cuentas o buscar
desesperadamente ingresos. Por eso asistimos a la batalla de la Superliga y
a los cambios de la UEFA.
Mientras los grandes Clubes
del fútbol europeo pelean por su negocio y tratan de evitar que la burbuja
que han creado les estalle en la cara, la mayoría de los equipos “normales”, al margen
de los grandes, tratan de sobrevivir,
sin dinero para grandes fichajes ni estadios, con estrecheces económicas, defendiendo el deporte por encima del
negocio. Aplausos a ellos.
Etiquetas:
A22 Sports,
Barça,
burbuja fútbol,
Champions,
Clubes fútbol,
costes fútbol,
fichajes,
ingresos fútbol,
Real Madrid,
sentencia TJUE,
Superliga,
UEFA
Suscribirse a:
Entradas (Atom)