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miércoles, 19 de diciembre de 2012

Llega el ajuste duro a los Ayuntamientos


En enero, notaremos nuevas subidas de impuestos municipales, desde el IBI o la tasa de vehículos a los parquímetros, las basuras o el billete del metro o autobús. La mayoría de Ayuntamientos están en quiebra y para sobrevivir subirán tasas e impuestos, además de recortar de todo, especialmente en inversiones, gastos sociales,  ayudas a familias y personal, con reducción de concejales y empleados (hasta 50.000 contratados). Y siguen dejando facturas sin pagar. El Gobierno dice que la mitad de los Ayuntamientos no son viables y va a imponer un drástico ajuste, fusionando los pequeños y recortando sus servicios, sobre todo en sanidad, educación, cultura y gastos sociales. Otro camino, menos traumático, sería dotar de más recursos a los Ayuntamientos, más cercanos al ciudadano, quitándoselos a las autonomías y al Estado. No podemos pagar tres veces por menos.
enrique ortega

Con el Presupuesto 2013, los Ayuntamientos afrontan el tercer ajuste en un año, tras los Presupuestos 2012 y el recorte impuesto en abril por Hacienda para concederles un crédito de 9.584 millones, con el que pagar facturas atrasadas a 180.000 empresas. Pero ahora, el recorte es mayor porque el Gobierno obliga a los Ayuntamientos a no tener déficit en 2013, lo que supondrá un ajuste de 3.000 millones de euros (el triple que en 2012), la mitad por recorte de gastos y la otra mitad por aumento de ingresos.

Los Ayuntamientos, medio en quiebra  por la caída de ingresos del ladrillo (suponían el 54 %), han aprobado para 2013 unos Presupuestos de subsistencia, centrados en pagar al personal, la deuda y los servicios básicos, donde se va el 85% del gasto. Los recortes van del -2,2 al -12,4% (-7,6% Madrid, -3,68% Bilbao, -8% Málaga, -2,2% Zaragoza, -4% Las Palmas, -12,4% Vitoria), aunque algunos gastarán más (+1,4% Barcelona, +2,2% Valencia o +5,77% A Coruña).

La principal partida del gasto municipal es el capítulo de personal (40%), donde se congelan sueldos (Madrid, Málaga, Valencia, Las Palmas), reducen gratificaciones, horas extras y días libres, aumentan horarios de trabajo y amortizan bajas por jubilación. Y en 2013 se esperan muchos despidos en los Ayuntamientos, ya que entre los 646.627 empleados municipales hay 384.273 que son personal laboral, “carne de ERE” con las facilidades de despido que da la reforma laboral.

La otra vía de recorte son la supresión de inversiones: no habrá un euro para reparaciones de calles, parques, equipamientos y nuevas obras (las inversiones caen -44% en Madrid, -50% en Málaga o -11% en Bilbao). Se recortan también las subvenciones a las familias (alquileres, exenciones y bonificaciones), a empresas (para fomento del empleo), a partidos y sindicatos. Y las ayudas sociales (ONGs y Dependencia), para educación y guarderías (suben mucho), ancianos, sanidad y consumo, cultura (bibliotecas y museos), deporte (Clubs y polideportivos). Recortarán de todo, salvo para pagar la deuda y los gastos financieros, que se llevan ya más Presupuesto que las inversiones: 1.030 millones en Madrid (24% gasto), 120 en Valencia (16,4%), 70 en Zaragoza (11%), 54,5 en Málaga (8%)…

Por el lado de los ingresos, nos van a brear a subidas de impuestos y tasas. Empezando por el IBI, el impuesto sobre viviendas y locales, que sube entre el 7% (Madrid) y el 10% (Valencia), por la nueva tarifa aprobada por el Gobierno para 2012 y 2013 más la actualización del catastro en la mayoría de las ciudades (en 2013, se actualiza a 2,5 millones de propietarios de 200 ciudades, entre ellas Oviedo, Guadalajara y Zaragoza).También sube el impuesto de plusvalías (+50% en Madrid), el impuesto de actividades económicas (IAE, un 2%) y la mayoría de las tasas y servicios: basuras, agua, terrazas, parquímetros, talleres y escuelas municipales, polideportivos, grúa y multas. Y los transportes (metro y autobús).

En 2013, los Ayuntamientos tendrán que ajustar gastos a ingresos o hacer nuevos recortes y subidas, porque Hacienda no les dejará usar dos vías de escape del pasado: ni tener déficit ni endeudarse más (los Ayuntamientos deben 36.6173 millones). Eso sí, de momento usan una tercera: no pagar a proveedores. A finales de 2012, los Ayuntamientos deben unos 2.000 millones sólo a empresas de limpieza y recogida de basuras y siguen pagando con retraso (6 meses en Madrid, cuando la Ley de Morosidad marca 50 días). Claro que a ellos también les deben, 800 millones las autonomías, por lo que han pedido cobrar en 2013 con cargo a los 23.000 millones del nuevo Fondo de rescate autonómico.

Así las cosas, el Gobierno ultima una drástica reforma de los Ayuntamientos, cuyo primer borrador ha sido rechazado por muchos alcaldes del PP y la propia Federación de Municipios (FEMP).La idea de Hacienda es que 4.000 de los 8.116 Ayuntamientos son inviables, porque no tienen población suficiente para pagar los servicios. Y por eso proponen tres medidas. Una, reducir el número de Ayuntamientos (el 85% tienen menos de 5.000 habitantes), con fusiones y pasando servicios a las Diputaciones y Mancomunidades. Dos, reducir su tamaño, quitando concejales (se habló del 30%), reduciendo sueldos de alcaldes (la mayoría no cobran nada, pero el de Barcelona gana 109.939 euros brutos, la de Madrid, 101.987 y sus concejales, 94.000, más que los 78.185 euros que gana Rajoy), cerrando organismos  (1.751) y empresas municipales (1.751) y recortando plantilla de personal municipal no funcionario (426.629 entre interinos y contratados). Y tres, recortar servicios: un 25% del gasto de los Ayuntamientos (10.000 millones de gasto) son servicios “impropios, que no están obligados a prestar y cuya demanda ha crecido con la crisis: sanidad, educación, vivienda, cultura y deporte, servicios sociales, seguridad y protección civil…

El problema es que si los Ayuntamientos dejan de dar estos servicios, nadie lo hará. Los Ayuntamientos (FEMP) quieren seguir dándolos, pero que se lo paguen las autonomías, que tienen esas competencias. Y aquí llegamos al tema de fondo: los Ayuntamientos tienen muchos servicios y pocos ingresos. España es el país europeo con menos peso del gasto local, un 13% del gasto total (51% el Estado y 36% las autonomías), frente al 15% de media en Europa, el 14,2% en Alemania, el 17,8% en Francia o el 27,7% en Reino Unido. Y ellos, los municipios europeos, con más ingresos, tienen así más peso que los españoles en los gastos de protección social (28% media UE frente al 8% en España) o en educación (21% media en UE, 31% en Reino Unido o 16% en Alemania frente al 3% en España).

En definitiva, frente a desmantelar los Ayuntamientos, hay otra opción, la europea: dotarles de más recursos, para que presten los actuales servicios y más, porque es la administración más próxima al ciudadano. Pero para eso, necesitan más ingresos y no pueden salir de asfixiarnos con más tasas e impuestos, sino de que reciban más recursos de las autonomías y el Estado. Más poder municipal y menos autonómico y central. Esa es la pelea que ahora está en juego y que seguro perderán los Ayuntamientos. Y nosotros. Porque seguiremos pagando por triplicado (más en 2013) y  perderemos servicios. Mal negocio.

martes, 30 de noviembre de 2010

Ayuntamientos en bancarrota (y más en 2011)

Los 8.000 municipios españoles no saben cómo cerrar sus cuentas de 2010. Y sobre todo las grandes capitales, con Madrid a la cabeza, que llevan meses sin pagar a proveedores y adeudan 3.425 millones sólo a las empresas de limpieza. Pero el problema grave se va a dar en 2011, por la confluencia de tres factores: no van a recibir ni un euro del Plan E (que les aportó 8.000 millones en 2009 y 5.000 en 2010), les tocará  incluso devolver dinero al Estado (porque las entregas a cuenta recibidas en 2010 han sido superiores a lo recaudado) y muchos Ayuntamientos (Madrid y Valencia entre ellos) no podrán refinanciar su deuda no amortizada en 2010, con lo que tendrán que destinar liquidez a pagar a los bancos y no a los proveedores, muchos de ellos pymes que tendrán que cerrar.
ENRIQUE ORTEGA
Un panorama desolador, fruto de dos décadas de crecimiento vertiginoso del gasto municipal, derivado en buena parte del “espejismo” por  los ingresos del boom inmobiliario. Así, entre 2001 y 2008, el gasto municipal creció un 72 %, empujado no sólo por dispendios sin sentido (orquestas a 2 millones de euros para las fiestas, por ejemplo) y obras faraónicas (sólo el soterramiento de la M-30 en Madrid ha costado 6.000 millones de euros), sino también porque los Ayuntamientos han asumido servicios que deberían prestar el Estado o las autonomías y que ofrecen ellos porque sufren más de cerca “la presión del ciudadano”: ayudas sociales, equipamientos, educación, sanidad, servicios sociales… Ofrecen hasta un 35% de “servicios impropios”, según un estudio del REAF.
Con la crisis, los Ayuntamientos han visto caer en picado sus ingresos (sobre todo los del ladrillo) y les han crecido incluso los gastos, por las mayores demandas sociales. Y todos han aplicado cuatro recetas: reducir inversiones, retrasar pagos, intentar sacar más dinero a los contribuyentes y endeudarse. Con ello, la pelota de la deuda municipal ha crecido hasta 36.521 millones de euros y casi un tercio lo deben 6 grandes capitales: Madrid (7.145 millones),  Valencia (862), Barcelona (794), Zaragoza (760), Málaga (712) y Sevilla (519).  
El Gobierno ha querido atar corto a los Ayuntamientos (a los que ya la ley sólo permite endeudarse en un 110% de sus ingresos), con un real decreto por el que los más endeudados tienen que amortizar su deuda antes del 31 de diciembre y no pueden refinanciarla (algo que sí se permite a las autonomías y al Estado). Con eso quiere tranquilizar a los mercados y dar buena imagen exterior, pero la realidad es que hay muchos Ayuntamientos en bancarrota, lo que va a agravar la crisis y el desempleo. Por eso hace falta un Plan de choque realista para ajustar las cuentas de las grandes ciudades. Y eso pasará por reajustes en las cuentas a cambio de ayudas. Madrid y Valencia serían como Grecia e Irlanda y el Gobierno central tendría que hacer de Bruselas.
Pero eso no basta. En paralelo hay que reformar la financiación local, acordando los servicios que han de prestar los Ayuntamientos y cuáles las autonomías y el Estado. Los municipios tienen que poder gestionar sus ingresos, ya que ahora sólo recaudan con impuestos y tasas la mitad de sus ingresos (la otra mitad son transferencias). Una vez hecho el reparto, habrá que ajustar el mapa impositivo, para que los ciudadanos no paguemos dos veces o tres (al Estado central, a las autonomías y a los Ayuntamientos). Que sepamos de verdad  lo que nos cuesta vivir en nuestra ciudad. Y con ese dato, votaremos mejor en las municipales del 2011.