España se consolida como la 2ª gran potencia turística mundial, tras dos recientes récords. Uno, los 85,05 millones de turistas extranjeros llegados en 2023, un récord histórico que supera en +1,9% el anterior año récord de 2019, turistas que se gastaron aquí 108.662 millones de euros (+18,2% que en 2019) . Y el otro, un primer trimestre de 2024 donde se ha vuelto a batir el récord de turistas (16,1 millones, un +17,7% más que el año pasado) y de gasto (21.948 millones de euros, +27,2% que al inicio de 2023), a pesar de que las lluvias de Semana Santa impidieron lograr un récord mayor. Y ahora, se espera una ocupación turística récord en primavera y verano, con lo que los expertos y el Gobierno apuestan por cerrar 2024 con otro récord de turistas, en torno a los 90 millones de extranjeros. Y ya se habla abiertamente de que es posible rozar los 100 millones de visitantes extranjeros en 2025.
lunes, 27 de mayo de 2024
España: crece la "burbuja hotelera"
España se consolida como la 2ª gran potencia turística mundial, tras dos recientes récords. Uno, los 85,05 millones de turistas extranjeros llegados en 2023, un récord histórico que supera en +1,9% el anterior año récord de 2019, turistas que se gastaron aquí 108.662 millones de euros (+18,2% que en 2019) . Y el otro, un primer trimestre de 2024 donde se ha vuelto a batir el récord de turistas (16,1 millones, un +17,7% más que el año pasado) y de gasto (21.948 millones de euros, +27,2% que al inicio de 2023), a pesar de que las lluvias de Semana Santa impidieron lograr un récord mayor. Y ahora, se espera una ocupación turística récord en primavera y verano, con lo que los expertos y el Gobierno apuestan por cerrar 2024 con otro récord de turistas, en torno a los 90 millones de extranjeros. Y ya se habla abiertamente de que es posible rozar los 100 millones de visitantes extranjeros en 2025.
jueves, 28 de marzo de 2024
Otra Semana Santa a tope (y más cara)
El año 2024 ha empezado muy bien para el turismo. En enero y febrero se produjo un récord de pernoctaciones (estancias en hoteles y alojamientos turísticos), según el INE: 34.995.422 pernoctaciones, 2,7 millones más que al inicio de 2023 (+8,38%), sobre todo por la mayor llegada de extranjeros (22,5 millones de pernoctaciones, +12,6%). Y enero de 2024 fue el mejor mes de enero de nuestra historia para el turismo: llegaron 4,8 millones de extranjeros, un +15,3%, sobre todo europeos y de EE. UU. (+23,6%), casi la tercera parte a Canarias (1,32 millones, +9,25%), pero también a Cataluña (958.726, +20,37%), Andalucía (666.363, +17,4%), Comunidad Valenciana (619.718 turistas, +29,06%) y Madrid (609.325, +17,45%). Y estos turistas extranjeros que llegaron en enero se gastaron 6.550 millones de euros, un 25,5% más que en enero de 2023, con una estancia media de 8,71 días y un gasto medio de 158 euros diarios, según Frontur.
lunes, 4 de diciembre de 2023
Crece el turismo de invierno
Al final, el turismo vuelve a salvar la economía otro año más. Ya este verano, los españoles viajaron más que nunca y llegaron más turistas extranjeros que antes de la pandemia: 29.032.120 visitantes extranjeros entre julio y septiembre, 194.832 más que en 2019, aunque todavía menos que el verano récord de 2017 (29.768.453 turistas extranjeros). Y además de llegar más turistas, los extranjeros que vinieron se gastaron mucho más: 38.596 millones de euros entre julio y septiembre de 2023, un +19,38% que en 2019 e incluso más que en el verano récord de 2017 (32.666 millones gastados). Y eso porque aumentó el gasto diario por turista, aunque vengan menos días: gastaban 136 euros por día en el verano de 2017, 167 en 2019 y 181 euros diarios este verano (sobre todo, por la subida de precios).
lunes, 31 de julio de 2023
Verano 2023: récord de turistas y precios
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| Enrique Ortega |
El turismo en España afronta el 2º verano de la recuperación, tras la debacle que supuso la pandemia en 2020 y 2021. Y se espera superar la ocupación y el gasto de 2019, el último verano récord, con casi 29 millones de visitantes extranjeros entre julio y septiembre. De momento, los últimos datos oficiales son de enero a mayo y registran una entrada de 29.178.962 turistas extranjeros, sólo 167.000 menos que en 2019. Y todo apunta a que la llegada de turistas ha aumentado en junio, superando ya la cifra de los primeros 6 meses de 2019.Y con una ocupación en máximos en julio y reservas a tope para agosto y septiembre, el sector espera un verano de récord histórico, con un 10,9% más de actividad turística que en 2019, según la estimación de Exceltur. Eso supondría que los 28,9 millones de turistas extranjeros del verano 2019 serían este verano 32 millones. Y si hasta mayo ya se gastaron un 19% más que en 2019, este verano el gasto de los turistas extranjeros podría batir todos los récords, superando los 40.000 millones de euros entre julio y septiembre (+20% sobre gasto verano 2019).
El turismo, junto a las exportaciones y la inversión, está manteniendo el crecimiento y el empleo en España y todavía dará un empujón más este verano, donde se han disparado los viajes, los vuelos y las reservas hoteleras (+17% sobre 2019), por toda España, sobre todo en las costas e islas (especialmente Baleares), aunque también los destinos de interior, según Exceltur. Los extranjeros están copando el 55% de estas reservas, no sólo los turistas europeos sino los americanos y asiáticos, cuyas llegadas repuntan otra vez. Y además de aumentar la demanda turística, está aumentando el gasto, por la subida generalizada de precios en los paquetes turísticos (+19,7%), los vuelos internacionales (han subido un 9,3%), los hoteles (+8,4%) y restaurantes (+6,3%).
A favor de un verano récord de turistas está la fortaleza del empleo, en Europa y en España, que está disparando las ganas de viajar a cualquier precio, tras el estancamiento de la pandemia. Además, han aumentado los paquetes turísticos y la oferta de vuelos internacionales, favoreciendo la llegada de turistas de América y Asia. En contra de la afluencia de turistas este verano juegan los altos precios de los vuelos internacionales (han subido un 30% sobre 2019, según Eurostat), los altos precios en España y la creciente competencia de otros paises mediterráneos, como Turquía o Egipto, donde la devaluación de sus monedas (hasta un 50%) atrae a turistas británicos y alemanes. Pero en las últimas semanas, las altas temperaturas y los fuegos reiterados (Italia, Grecia, Túnez) han frenado algunas reservas al sur del Mediterráneo, aunque también podría afectar a España.
La estimación de Exceltur es que el sector turístico consiga este verano un récord de visitantes e ingresos, tanto por los turistas españoles como por los extranjeros, con un +10,9% de facturación, que será mucho mayor en las zonas donde se esperan más turistas: Baleares (+25,8% de facturación sobre 2019), Asturias (+23%), País Vasco (+21,2%), Cataluña (+21%), Madrid (+20,1%), Galicia (+17,6%), Andalucía (+17,5%), Comunidad Valenciana (+15,5%) y Canarias (+15,4%).
El punto negro de este verano turístico será los altos precios, desde los vuelos y viajes a la reserva de apartamentos y hoteles más los bares y restaurantes, que han disparado sus tarifas aprovechando la alta demanda. Los paquetes turísticos internacionales subían en junio un 9,3% anual, los paquetes turísticos nacionales un 17,1%, los paquetes internacionales un 19,7%, los hoteles un 8.4% (tras subir otro 11,7% en 2022) y los restaurantes un 6,3%, según el IPC de junio (INE). Ryanair, la aerolínea europea con más pasajeros, ha anunciado una subida de tarifas de al menos un 10% sobre las del verano pasado y lo mismo hace el resto. En el caso de los hoteles, arrancan la temporada de verano con precios que superan en un 20% los de 2019, según reconoce la patronal Exceltur. Y el precio medio por noche en un hotel se sitúa ya en 158 euros, lo que indica que muchos pagarán más de 200 euros diarios por habitación. Y en el caso de apartamentos, los alquileres rozan en muchas zonas los 2.000 euros por semana (250 euros más que en 2022). También se han disparado los precios de alquilar un coche y otros servicios turísticos, lo mismo que las tarifas de bares y restaurantes en zonas turísticas (repletos).
Ante esta subida disparada de precios turísticos, los españoles y extranjeros reaccionan recortando sus vacaciones algunos días (se viaja una semana o incluso menos), pero manteniendo su gasto o incluso subiéndolo respecto al verano pasado. Y aumenta la ocupación en campings y casas rurales más baratas, así como el turismo de interior (más barato) y en el norte de España (con menos calor). Además, esta subida de precios turísticos sube el porcentaje de españoles que no pueden cogerse ni una semana de vacaciones, según la Encuesta de Condiciones de Vida (INE): eran un tercio de los españoles, un 33,5% en 2022, más que en 2021 (32,7%) y que en 2019 (33,4%).
Otro punto negro del turismo en España es que anda “corto de personal”. El turismo y la hostelería son uno de los motores del empleo en España, pero muchas empresas tienen poco personal para la alta demanda, desde los aeropuertos hasta los hoteles, pasando por bares, restaurantes, empresas de alquiler y servicios. En el último año, el empleo turístico ha aumentado en 146.184 empleados (+5,6%), alcanzando en junio una plantilla récord de 2.765.865 empleos en el sector turístico en España. Es el doble de lo que ha crecido todo el empleo en España en el último año (+588.700 empleos, un +2,9%), pero la mitad de lo que ha crecido la facturación de las empresas turísticas (+10,9%). Y basta ir a un hotel, a un restaurante o a un bar en zonas turísticas para sufrir colas y esperas.
Los empresarios turísticos se quejan de que “no encuentran personal”, lo que puede ser cierto en algunos trabajos (cocineros, ayudantes de cocina, gestores…) pero no en la mayoría de trabajos, donde no hay personal porque no se le ha formado (FP y formación propia), porque se le paga poco (el salario medio en hostelería es el más bajo de España : 14.631 euros brutos en 2021, según el INE, 1.036 euros netos al mes en 12 pagas) y tienen jornadas excesivas y, sobre todo, porque muchos empleados no pueden pagar los alquileres que les cobran en los pueblos y ciudades turísticas. En consecuencia, las empresas turísticas afrontan este verano récord “cortas de personal” y con muchos trabajadores poco formados, lo que redunda en perjuicio del cliente, que sufre una peor atención (y más cara).
Un tercer problema este verano es la sobresaturación turística en algunas zonas, sobre todo en Baleares y playas de la Costa Brava, Levante y la Costa del Sol. Seguimos con pueblos y ciudades que multiplican por 10 (y hasta por 50) su población en julio y agosto, lo que supone importantes problemas de accesos, aparcamientos y servicios, desde la falta de agua (más con la grave sequía actual) a la atención sanitaria o la vigilancia de playas (no es casualidad el récord de muertes por ahogamiento (sólo en junio y julio, 124 fallecidos). Parece claro que hay zonas turísticas congestionadas, donde el exceso de oferta de camas (alquileres turísticos) no ha ido acompañado de una mejora de servicios, provocando además protestas de los vecinos habituales (Mallorca o Barcelona), una “turismofobia”, que no se afronta.
Pero bueno, la mayoría no piensa en estos problemas, sólo en salir corriendo, coger el coche, un vuelo o un tren y disfrutar de sus vacaciones, aunque le esperen precios altos y colas para todo. Y unas altísimas temperaturas. Precisamente, el mayor problema de futuro del turismo es el Cambio Climático, sobre todo en el Mediterráneo y el sur de Europa, que va a sufrir más que el resto de Europa las altas temperaturas, los incendios y la sequía. Y esto va a condicionar el turismo futuro. De hecho, ya ha empezado a hacerlo: el número de europeos dispuestos a viajar al área mediterránea entre julio y noviembre ha caído un -10% respecto a 2022 por el clima, según la última Encuesta de la Comisión Europea de Viajes. Esto va a beneficiar en el futuro a los destinos turísticos de la Europa del norte y, dentro de España, al turismo de interior y de Galicia, Asturias, Cantabria y Euskadi, que ya este verano superan su ocupación tradicional de turistas.
Pero el Cambio Climático, además de un problema para el turismo español, puede ser también una oportunidad, para “desestacionalizar” la llegada de turistas fuera del verano, que concentra casi la mitad de los visitantes extranjeros (37,66 millones viajaron en 2019 de julio a septiembre de 2019, un 45% del total en sólo tres meses). Y dentro del obligado proceso de “reconversión turística” que pide el sector, urge afrontar una “reconversión medioambiental”, tanto en los servicios (agua, instalaciones, accesos, aparcamientos, protección civil y anti incendios, vigilancia playas) como en la oferta turística (zonas de sombra, árboles, itinerarios y visitas), para afrontar el aumento de las temperaturas.
Bueno, todo esto quedará como “deberes” para la vuelta de
vacaciones, para el futuro Gobierno y los Ayuntamientos y autonomías
que viven del turismo y que llenan sus playas y ciudades sin ordenar
un crecimiento turístico que no puede ser infinito, aunque mantenga
el crecimiento español, el negocio de muchos y 14 de cada 100 empleos. Hay que
pararse, tras otro verano récord, y evitar
matar la gallina de los huevos de oro. Mientras, no sufran mucho con el calor y los precios y disfruten del verano.
¡Felices
vacaciones!
jueves, 6 de abril de 2023
Semana Santa a tope (y muy cara)
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| Enrique Ortega |
Este año 2023 ha empezado con un aluvión de turistas extranjeros, que suponen la mitad del negocio del turismo, y con un mayor repunte del turismo nacional. Entre enero y febrero, 6,2 millones de españoles han pernoctado en hoteles y establecimientos turísticos, un 14% más que en los dos primeros meses de 2022, según el INE. Y han visitado España 8.468.497 turistas extranjeros, un 49,1% más que en los dos primeros meses de 2022 y casi tantos como antes de la pandemia (8.577.065 turistas entre enero y febrero de 2019), según Frontur. Se ha recuperado la llegada de turistas británicos (1,52 millones, +61,9% que al inicio de 2022), franceses (1,12 millones, +30,2%), alemanes (988.142 visitantes, +47,2%) e italianos (520.423 turistas, +60,8%), pero sobre todo han llegado muchos más turistas de EEUU (273.174,+97, 9%), del resto de América (+73,1%) y del resto del mundo (+114%). Y los destinos que han atraído más turistas en enero y febrero han sido Madrid (+85%), Cataluña (+58,9%), Andalucía (+58,1%), Comunidad Valenciana y Canarias (+42,9%).
Lo importante no es sólo que se recupera el turismo, nacional y extranjero, sino que los turistas gastan ahora más, básicamente por la subida de la inflación. Sólo entre enero y febrero de 2023, los turistas extranjeros se han gastado en España 10.544 millones de euros, un 54,7% más que al inicio de 2022 y un 12,9% más que antes de la pandemia (el gasto fue de 9.357 millones entre enero y febrero de 2019), según Egatur. El mayor aumento del gasto lo han hecho los italianos (+54,9%), los británicos (+36,9%), los nórdicos (+48,3%) y los alemanes (+36,9%), siendo menor el aumento del gasto de los franceses (+22%) y mucho mayor el de los turistas que vienen de fuera de Europa (+68,6% de gasto). La duración media de su viaje es ahora de 7,6 días (1,1 días menos que hace un año), pero a cambio se gastan más cada día, una media de 163 euros (+19,2% que al inicio de 2022).
Con estos buenos datos turísticos de enero y febrero, la Semana Santa se presenta con muchas posibilidades de superar los turistas e ingresos de 2019, antes de la pandemia. A finales de marzo, las reservas hoteleras en España rondaban el 80%, lo que supera en un 10% las reservas de Semana Santa de 2022 y en un 12% las de 2019. Y todo apunta a que las buenas perspectivas meteorológicas habrán aumentado las reservas de última hora, a principios de abril, rozando el 90% de ocupación en muchos lugares y poniendo el cartel de “completo” en Madrid, Barcelona, Sevilla, Málaga, algunas zonas de costas e islas, además de muchas ciudades de interior. Y también han crecido los viajes al extranjero esta Semana Santa, sobre todo al Mediterráneo, el Caribe y Estados Unidos.
A pesar de la crisis motivada por la inflación y la guerra en Ucrania, la gente tiene fiebre por salir y viajar, “perderse” por unos días al precio que sea. Por un lado, el clima acompaña y el precio de los carburantes es mucho más bajo que hace un año: la semana pasada, la gasolina costaba un 10% menos que hace un año (1,627 frente a 1,811 euros/litro) y el gasóleo un 16,3% menos (1,545 frente a 1,847), lo que supone que llenar un depósito cuesta ahora entre 10 y 16,50 euros menos que en la Semana Santa de 2022. Por otro lado, hay más gente trabajando y eso permite más movimiento y más gasto: a finales de marzo de 2023 había 20,38 millones afiliados a la Seguridad Social, 550.000 ocupados más que en marzo de 2022 (19,83 millones de afiliados). Y aunque su sueldo apenas ha subido (+2,89% hasta febrero), están dispuestos a gastar lo que haga falta en disfrutar unas días por Semana Santa, sabiendo que van a pagar más, porque los precios turísticos están disparados.
Los precios hoteleros llevan creciendo de forma continuada desde hace 21 meses, por encima del +10%, con un pico en la Semana Santa de 2022 (+29,5%). El último dato publicado por el INE, de febrero 2023, señalaba una subida anual de los hoteles del +18,2%, el triple de lo que subía el IPC general (+6%). Y la subida anual de los restaurantes era del +7%. En conjunto, el grupo “hoteles y restaurantes” sube un +7,9% anual, superándose esa subida en Canarias (+9,5%), Andalucía (+9,3%), la Rioja (9%), Comunidad Valenciana (+8,7%), Madrid y Galicia (+8%), las regiones con más subidas. Los vuelos internacionales suben un +10,8% anual, los nacionales un +0,7% (por la competencia del tren), los paquetes turísticos nacionales un +3,2% (se usan menos) y los internacionales un +8,4%), según el INE.
Eso era en febrero, pero todo apunta a que los precios han seguido subiendo en marzo y sobre todo en abril, donde los propios hosteleros hablan de una subida media de los hoteles del +12,2% (y más del 15% en Madrid, Cataluña, País Vasco y Canarias) y del +7,5% en los restaurantes. Pero los portales de reserva hablan de subidas de los hoteles y apartamentos del +22% para esta Semana Santa, según eBooking.com. Y si se comparan los precios hoteleros de ahora con los de la Semana Santa de 2022, la subida puede llegar al +40% en las ciudades y zonas de costa más con más turismo. Y muchos bares y restaurantes (repletos) han subido su carta más de un 20% en el último año. Lo mismo puede decirse de las empresas de alquiler de coches y los lugares de ocio y entretenimiento que giran alrededor de las zonas más turísticas.
Tras esta Semana Santa récord, el sector turístico espera un buen mes de mayo, con dos puentes (1 de Mayo y el 15 fiesta en Madrid) y otro buen mes de junio, para afrontar un verano que también se espera excepcional, después de que las compañías aéreas hayan ampliado sus vuelos a España, los aeropuertos se vayan descongestionando (por el aumento de personal en los controles) y haya aumentado la oferta ferroviaria, con la competencia de trenes de alta velocidad gestionados por franceses (Ouigo) e italianos (Iryo). El sector turístico apuesta por otro verano récord, apoyado por una serie de factores a favor, según la patronal Exceltur: vuelta del turismo asiático (sobre todo de China), recuperación del turismo británico y europeo y aumento del turismo de calidad del norte de Europa y USA, apoyado por una esperada depreciación del euro (que, aunque se ha apreciado en los últimos 6 meses, cotiza un 5% más bajo que la media de los últimos 5 años frente al dólar).
Pero también hay nubarrones en el horizonte turístico, según advierte Exceltur: la incertidumbre geopolítica y la guerra de Ucrania, los elevados costes y precios, el encarecimiento del petróleo (recortan producción desde mayo la OPEP, Rusia y otros paises) , el riesgo de que la subida de tipos provoque una recesión en Europa, el menor dinamismo de los viajes de negocio por el auge del teletrabajo y, sobre todo, el efecto negativo de la subida de los precios turísticos. La patronal Exceltur advierte de la creciente competencia para España de otros paises mediterráneos, en especial Turquía y Egipto, que son ahora mucho más atractivos para el turismo tras la devaluación de sus monedas (la lira turca, por ejemplo, se ha devaluado un -70% frente a la libra y el euro, lo que “tira” sus precios). Y en España, otro riesgo que señalan es el exceso de apartamentos turísticos, que provoca una concentración de turismo masivo (que retrae) en algunas zonas (Baleares, Cataluña, costas).
Con este panorama, el sector turístico espera que 2023 sea el año de la recuperación definitiva del turismo, ya iniciada en 2022. Y que la actividad turística genere una facturación de 168.453 millones de euros, un PIB turístico mayor que el de 2019 (+7,1%). Y que las empresas turísticas, a pesar del aumento de costes, aumentarán su beneficio en 8.964 millones de euros (+5,6%), aumentando también el empleo. Y que la recuperación turística de 2023 se va a notar sobre todo en Madrid y Barcelona, en las islas y en algunas zonas de interior (como Navarra, Extremadura, Galicia, Castilla y León y Aragón), creciendo menos la España verde, Andalucía y la Comunidad Valenciana.
Otro año más, habría que aprovechar esta recuperación del turismo (extranjero y nacional) para reconvertir a fondo el sector, la primera industria del país, con medidas que llevan años pidiéndose y que se pueden acelerar con los Fondos europeos: una mayor digitalización de la oferta, una reestructuración y modernización de los destinos de sol y playa, una mayor formación de los trabajadores y una mejora en la calidad del servicio, una decidida diversificación por fechas, paises, ofertas y destinos (para no depender tanto del verano y el turismo masivo de sol y playa) y, sobre todo, defender a toda costa un turismo sostenible, que no destroce el medio ambiente y la convivencia en las zonas más saturadas. Urge avanzar en grandes acuerdos entre los próximos Gobiernos autonómicos y locales (tras el 28-M) y el futuro Gobierno central, para apostar por un turismo sostenible y de calidad, que siga siendo clave para el crecimiento del país. Hay que cuidar más “la gallina de los huevos de oro”.


