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lunes, 14 de septiembre de 2020

COVID 19: los rebrotes frenan la recuperación


Los nuevos contagios por coronavirus siguen creciendo, aunque todavía no han aflorado los derivados de la vuelta al cole y al trabajo. Sanidad dice que la pandemia “se ralentiza”, pero los datos revelan un alto nivel de contagios, el mayor de Europa, sobre todo en Madrid, País Vasco, Navarra.la Rioja y Aragón. Los centros de salud siguen colapsados y crecen las hospitalizaciones e ingresos en UCI en 10 autonomías. Y las pruebas PCR dan un 11,8% de contagios, lo que indica que la epidemia no está controlada (según la OMS), mientras faltan rastreadores y la aplicación Radar Covid no funciona. Esta 2ª ola de contagios ya impidió la recuperación del turismo en agosto y está frenando el consumo de las familias, preocupadas por la pandemia. Y más cuando la OMS dice que hasta mediados de 2021 no se podrá empezar a vacunar a grupos de riesgo. Así que habrá que convivir con el coronavirus otros 9 meses más. Y eso retrasará la necesaria recuperación económica. 

enrique ortega

El coronavirus sigue avanzando por el mundo, a una media de unos 300.000 contagios diarios, casi como en agosto. Hoy son ya 28.996.407de contagiados en 188 paises, según los datos de la Universidad Jhons Hopkins. El epicentro de la pandemia sigue en América, con 14.699.174 contagios, destacando EEUU (6.519.979 contagiados), Brasil (4.282.164), Perú (716.170), Colombia (702.088), México (658.299), Argentina (535.705) y Chile (432.666). Le sigue Asia (este y sur), con 5.377.062 contagios, destacando los 4.754.356 de India. Y Europa, con 4.706.426 contagiados: 1.062.811 en Rusia, 566.326 en España (el 9º país con más contagios del mundo), 365.168 en Reino Unido, 353.986 en Francia, 286.297 en Italia y 259.428 en Alemania. Luego Oriente Medio (2.101.676 contagiados), África (1.116.321 contagiados, 648.214 en Sudáfrica) y Asia Pacífico (546.552 contagiados), según la OMS.

Las muertes por coronavirus alcanzarán este mes un millón, siendo ya hoy 923.883 fallecidos, según la Universidad Jhons Hopkins. Más de la mitad de las muertes se han producido en América (508.705 fallecidos), sobre todo en EEUU (194.079 muertos), Brasil (130.396), México (70.183) y Perú (30.470 muertos), seguidos de la India (78.586 muertos, 1.115 al día ahora), Reino Unido (41.623), Italia (35.603), Francia (30.749) y España (29.747 fallecidos), el 9º país del mundo con más muertos por COVID 19, según la OMS. Y eso, aunque la tasa de letalidad (muertos/contagiados) de España es la tercera más baja de Europa (5,3%), tras Alemania (3,6%) y Portugal (3%), muy por debajo de la mortalidad de Italia (12,6 %) , Reino Unido (11,6%) o Francia (8,7%), según Sanidad.

Centrándonos en España, los contagios siguen creciendo en septiembre (+67.437 del viernes 4 al viernes 11, el último día con datos de Sanidad), aunque el doctor Simón comentó el jueves que “se estaban ralentizando”, dado que bajaban o se estabilizaban en 10 provincias. Pero los datos oficiales de la pandemia son preocupantes. Empezando por los nuevos contagios diarios: tras subir +4.503 el viernes 4 de septiembre, bajaron a +2.440 el lunes y subieron +3.168 el martes, +4.440 el miércoles, 4.137 el jueves y +4.708 el viernes 11, la mitad de nuevos contagios que el peor día de la pandemia (+9.222 contagios el 31 de marzo) pero 33 veces más que al final del estado de alarma (+141 contagios nuevos el 21 de junio). Y, sobre todo, han seguido subiendo los nuevos contagios en las últimas 2 semanas, una cifra donde España supera al resto de Europa: de 216 nuevos contagios/100.000 habitantes el viernes 4 a 238 este viernes 11 (eran 8 el 21 de junio). Y hay autonomías con un mayor nivel de contagios recientes: Madrid (550 nuevos/100.000), Navarra (412), País Vasco (370), La Rioja (367), Melilla (316) y Aragón (305 casos/100.000 habitantes).

Pero lo más preocupante es que han aumentado las hospitalizaciones de enfermos COVID en 10 autonomías, según los datos de Sanidad, duplicándose los ingresos en hospitales en las últimas 3 semanas en Madrid (del 8 al 18% ayer de camas ocupadas por enfermos COVID), Baleares (del 5 al 12%), La Rioja (del 2 al 9%) y Castilla la Mancha (del 3 al 10%). El viernes había 8.658 hospitalizados (el doble que hace 3 semanas) ocupando el 7,5% de las camas en hospitales. Y 1.181 pacientes en UCI (522 el 20 de agosto), ocupando ya un 15% de las camas disponibles en Ucis. Pero en algunas autonomías ya están ocupadas por el coronavirus el 20% de las UCIs (y en algunos hospitales de Madrid, el 30%).

También está aumentando el número de muertos, 329 en la última semana (de 29.418 el viernes 4 a 29.705 este viernes), cuando la semana anterior (28 agosto-4 septiembre) murieron 407 por COVID y  la anterior (20-28 agosto) sólo 198 muertes. Con todo, son muchos menos muertos que en marzo y abril (950 muertos el 1 de abril), porque ahora ha bajado mucho la edad de los contagiados: si ya tenían entre 20 y 39 años en julio y agosto (frente a 69 años de media antes), en las últimas dos semanas (finales de agosto y septiembre), la edad media de los nuevos contagiados es de 10 a 19 años. “Son los adolescentes que se contagiaron por las fiestas de este verano”, señaló el doctor Simón.

Como antes, el epicentro de la 2ª oleada de contagios está en Madrid, que lidera todas las estadísticas: nuevos contagios diarios (1.427 este viernes, un tercio del total nacional, frente a 1.462 y 1.135 contagios diarios los dos viernes anteriores), tasa de contagios en las últimas dos semanas (550/100.000, el doble que los 238 de media en España), hospitalizados (12% frente al 7,4% de media), enfermos en UCI (322 de 1.181) y muertos en la última semana (90 de los 329). Una situación que se agrava porque los centros de salud y los hospitales madrileños están más saturados que en otras autonomías, mientras hay menos rastreadores.

La novedad  de esta 2ª ola de contagios es que el 90% de los nuevos contagios se están detectando en los centros de salud y no en las urgencias de los hospitales (como en marzo y abril), lo cual por un lado es bueno pero por otro ha colapsado los centros de atención primaria en toda España y sobre todo en las grandes ciudades, donde los médicos de familia atienden casi en exclusiva a enfermos COVID, sin poder realizar las consultas habituales. Y en los hospitales, ante el aumento de enfermos COVID, se están retrasando y derivando pruebas y operaciones. Y todo ello, con problemas para hacer PCRs y sin rastreadores. Y la App de rastreo Radar Covid no está todavía operativa en Madrid y varias regiones, porque las autonomías no han cargado los datos de los positivos.

Un dato que revela la importancia de los actuales contagios son los resultados de los test PCRs, que casi se han duplicado en los últimos 2 meses, con 641.000 pruebas PCR hechas la última semana. Y estos test PCR diagnostican un 11,8% de positivos, una tasa de transmisión muy importante, ya que la Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que para tener una epidemia controlada deben estar por debajo del 5%. Otro problema es el retraso en los resultados de las PCRs, por atascos en los centros de salud, falta de reactivos y exceso de trabajo en los laboratorios (donde falta personal). El resultado es que hay un retraso en los diagnósticos: si antes del verano se informaba del resultado de una PCR en 1 o 2 días, ahora se tarda de 3 a 4 días y en Madrid hasta 10 días, lo que hace que muchos positivos asintomáticos no se aíslen a tiempo y sigan contagiando. Para evitarlo, varias autonomías han pedido a Sanidad que se homologuen los nuevos test de antígenos (detectan la infección), que son más rápidos (15 minutos) y más baratos, aunque menos precisos que las PCRs. Pero pueden ayudar a un primer cribado masivo rápido de posibles contagiados.

Mientras los contagios crecen, las autonomías tratan de frenarlos, cada una a su aire, reduciendo los contactos en la hostelería y los grupos y ordenando cuarentas parciales en barrios o pueblos, medidas que son claramente insuficientes. La clave ahora es ver cómo afecta a la curva de contagios la vuelta al trabajo y al colegio, que de momento sólo ha provocado casos en 53 centros de los 28.600 colegios e Institutos que hay. Pero lo normal es que los contagios aumenten, en trabajos y colegios. Y eso conllevará que muchas más personas tengan que hacer cuarentena, sin poder trabajar. Por ello, la tentación de muchos gobiernos europeos y en España es reducir el periodo de las cuarentenas, para que hagan menos daño a la economía: Alemania está pensando bajarla a 5 días, Francia a 7 y España a 10 días, aunque la OMS sigue manteniendo los 14 días de cuarentena actuales.

Con más o menos días de cuarentena (que muchos no cumplen), la economía está sufriendo con dureza estos rebrotes de contagios. Los que más, el turismo y la hostelería, que no pudieron recuperarse en agosto y que sufren las restricciones impuestas por casi todas las autonomías en septiembre. De hecho, el último informe del Banco de España señala que se aprecia “un cierto agotamiento de la recuperación económica en la segunda mitad de agosto”. Y los datos de ventas de coches (-10,1% las matriculaciones en agosto), ventas en tiendas, compras online y gasto con tarjeta indican un nuevo frenazo del consumo, en agosto y en septiembre, no la recuperación esperada. Y los expertos temen que esa desaceleración del consumo continúe, porque las familias temen lo que pase este otoño (más contagios y posible confinamiento, menos empleo), con lo que no gastan y ahorran si pueden.

El resultado de esta caída del consumo y la actividad puede ser que más empresas tengan problemas este otoño y tengan que entrar en un ERTE, del que salieron 2,6 millones de trabajadores de los 3,4 millones que hubo en marzo y abril. Por eso, esta semana, Gobierno, patronal y sindicatos tienen que acordar qué hacer con los ERTEs a partir del 30 de septiembre. Habrá que prorrogar los actuales (812.438 trabajadores estaban en ERTE a finales de agosto) y aprobar la entrada de más trabajadores, ampliando las ayudas hasta fin de año o marzo de 2021 (como quiere la patronal). Y además, permitir que los trabajadores afectados que llevan más de 6 meses en ERTE cobren el 70% y no el 50% y mantener las exenciones de Seguridad Social a las empresas (que también se reducen a los 6 meses de entrar en un ERTE).

También se debate qué sectores y empresas pueden disfrutar de los ERTEs, porque la patronal, el Banco de España y algunos expertos (lea este interesante artículo de Guy Standing) han advertido que ayudar indiscriminadamente con los ERTEs puede crear “empresas zombis, empresas que no tienen salida y sólo sobreviven con dinero público (los ERTEs han costado 42.000 millones entre marzo y septiembre). Y que sería más sensato destinar ese dinero sólo a las empresas que tienen futuro, no mantener la agonía de otras. Esto se dice fácil, pero a ver quien cierra esas empresas y manda a sus empleados al paro… Otro tema a debate es si se amplían las ayudas a empresas (sobre todo al turismo y la hostelería), desde rebajarles el IVA a reducirles las cuotas de la SS. Se puede hacer (y quizás sea necesario), pero hay que saber qué eso tiene un coste y dispararía más el déficit público, ya desbocado: 6,12% del PIB a finales de junio (-67.684 millones), frente al 2,8% en todo 2019 (-34.869 millones). 

Mientras los rebrotes hacen temer un “otoño caliente”, con poco consumo y actividad, más empresas en apuros y más paro, el Gobierno ultima los Presupuestos 2021, que deberían servir para reanimar la economía, con más gasto e inversiones públicas, que necesariamente deben salir de conseguir más ingresos: unos, los Fondos europeos (no más de 70.000 millones en 2021) y el resto, de la recaudación fiscal, que debe aumentar. La OCDE recomienda a los paises “mantener los apoyos a empresas y familias”, no caer en la trampa de la austeridad como en 2010. Y para ello, propone subir los impuestos verdes y los impuestos a la propiedad (patrimonio) y a las ganancias de capital (ahorro y Bolsa). Y en España, los expertos de Fedea proponen aprobar un recargo en el IRPF, como hizo Rajoy en 2012. Sea como sea, habrá que recaudar más si se quiere pagar la factura extra que cuesta la emergencia del COVID 19.

Entre tanto, ha habido una mala noticia estos días: la vacuna de Oxford (que iba a comprar España y toda Europa) se retrasa, por los habituales problemas en los ensayos. Y la jefa de científicos de la OMS cree que “hasta mediados de 2021 no se podrá empezar a vacunar a los grupos de riesgo” (sanitarios, personas mayores y enfermos) y que “la vacuna contra el COVID 19  no estará disponible masivamente antes de 2022”. Eso significa que nos quedan otros 9 meses de convivir con el virus antes de las primeras vacunas y más de 1 año para vacunar a la mayoría de ciudadanos. Esto sí va a complicar la recuperación económica, retrasando más la salida de la crisis, hasta 2022. Y trastoca más nuestras vidas. Es lo que hay. Así que no queda otra que seguir con nuestra vida anormal y tratar de no contagiarnos. Hibernar y sobrevivir.

jueves, 30 de julio de 2020

Las vacaciones más raras de nuestra vida


Este viernes comienzan las vacaciones para muchos, aunque sólo saldrán 2 de cada 3 españoles y cerca: la mayoría a su segunda residencia, casas de amigos o apartamentos. Y un tercio no se moverán, por miedo a contagiarse y, sobre todo, por falta de dinero: 1,35 millones de españoles han perdido su empleo y otros tantos están en ERTEs. Y todos, viajemos o no, con miedo a los rebrotes (crecientes y mal controlados), que han cancelado numerosas reservas turísticas, sobre todo de turistas extranjeros, en especial británicos (el 21,5% del total), al exigírseles una cuarentena a la vuelta de España. Será la puntilla para un verano atípico, con pocos turistas españoles y 18 millones menos de extranjeros, lo que agravará la recesión y dificultará la reconstrucción del país. Es hora de replantearse nuestro modelo económico, demasiado dependiente del turismo (12% del PIB frente al 4% en la OCDE), lo que nos hace muy vulnerables ante cualquier crisis. Mientras, ¡tengan las mejores vacaciones posibles!


Ya antes del coronavirus, hay que recordar que no todos los españoles se cogían vacaciones. De hecho, en 2019, un 33,4% de españoles no se podían tomar una semana de vacaciones al año, según la última encuesta de Condiciones de Vida, publicada el 21 de julio por el INE. Un porcentaje que ha ido bajando con la recuperación, desde el peor año de la crisis, 2013, en que un 48% de españoles no se pudieron tomar vacaciones. Los que menos se pueden coger vacaciones son los parados (58,9% no las toman), los jóvenes (no el 35,3% de los que tienen entre 16 y 29 años), los peor formados (no el 42,9% de los que sólo tienen la ESO y el 51,5% de los que tienen sólo estudios primarios), los inmigrantes (sin vacaciones el 52,9% de los extranjeros de fuera UE), los adultos solos con niños (48,8% no cogen vacaciones) y la mayoría de los que tienen bajos ingresos.

Los dos tercios restantes, ese 66,6% de españoles que sí cogían normalmente vacaciones, este año tienen muchas dudas. Por un lado, tienen miedo a posibles contagios si se mueven a otras zonas de España o viajan al extranjero. Y por otro, la economía de muchas familias está muy dañada por la recesión que ha provocado la pandemia. En muchos casos, los trabajadores han perdido su empleo: se perdieron -285.600 empleos en el primer trimestre y otros -1.074.000 empleos en el 2º trimestre, según la EPA publicada este martes. En total, -1.359.600 personas que trabajaban antes de la pandemia y que están  sin trabajo este verano, con lo que tienen muy difícil tomarse vacaciones (sobre todo esos 1.148.800 hogares donde ahora están todos en paro). En otros casos, 1 millón de trabajadores y otro millón de autónomos, están en ERTEs o cobrando una ayuda (el 75% del sueldo), que se les acaba el 30 de septiembre (salvo nuevas prórrogas), con lo que tampoco están para vacaciones.

Por todo esto, en junio, sólo el 27,2% de los españoles pensaban irse de vacaciones, según el Barómetro especial del CIS. Y la mayoría (89,9%) pensaban viajar dentro de España, entre 1 y dos semanas (33,1%) o más de dos semanas (40%), sobre todo en coche particular (82,9%), a zonas de sol y playa (51,8%), pero muchos a zonas rurales (24,6%) o turismo de interior (13,1%), acudiendo a segundas residencias (27,8%), casas de amigos (14,9%), hoteles (26,3%), apartamentos de alquiler (20,4%) y casas rurales (10,1%). Buscando sobre todo destinos no masificados, con menos riesgo para contagiarse.

En julio, antes de los últimos rebrotes, parece que el miedo a viajar se había reducido y el Barómetro del CIS indicaba que había más españoles pensando en tomarse vacaciones: un 42,4% iba a viajar por España y otro 5,3% pensaba viajar al extranjero, en total el 47,7%, casi el doble que en el Barómetro de junio. Y el Observatorio Nacional de Turismo Emisor señalaba en julio que un 60% de españoles pensaban viajar, la mayoría 8 días (61%), a un destino nacional (76%), sobre todo de sol y playa, reduciendo su gasto medio (595 euros por persona). Pero en las últimas semanas se han disparado los rebrotes y el sector turístico señala que han aumentado las cancelaciones de reservas de españoles, en hoteles y apartamentos de costa e islas, con lo que el porcentaje de los que se cojan realmente vacaciones podría ser de sólo un tercio de los españoles.

Los rebrotes de las últimas tres semanas (los nuevos contagios se han cuadruplicado: de 257 el 8 de julio a 1.153 contagios nuevos ayer) han hecho que España sea el país europeo con más contagios nuevos (51,11 por 100.000 habitantes en los últimos 14 días), por delante de Rusia (48,9/100.000) y muy por encima de los nuevos contagios en Italia (4,9/100.000), Alemania (8), Holanda (11,8), Reino Unido (13,2), Francia (15,7), Suecia (28,4), Portugal (29) y Bélgica (31,6/100.000). Y eso no porque los rebrotes se hayan generalizado sino porque se han disparado en tres zonas: Aragón, con un riesgo muy alto (354,66 contagios por 100.000 habitantes en últimos 14 días, más que los 264,3 de EEUU y los 215,9 de Brasil, los paises en peor situación), Navarra (144,30/100.000) y Cataluña (137,64), con riesgo alto. Y riesgo moderado en el País Vasco (72,56), según los datos de ayer de Sanidad. El resto de España tiene un riesgo bajo (13,98 en Andalucía y 22,38 en la Comunidad Valenciana) y en las islas es mínimo: 6,97 contagios/100.000 en Canarias y 12,96 contagios/100.000 en Baleares, una mejor situación epidemiológica que en la mayoría de Europa (incluido Reino Unido).

Este repunte de contagios, aunque concentrado en Aragón, Navarra y Cataluña, ha servido para que varios paises europeos adviertan sobre viajar a España, una política que busca más que prevenir contagios promover el turismo en el interior de sus paises, como palanca para su recuperación. Primero fue Francia, la que recomendó no viajar a Cataluña, y luego Bélgica ,Holanda y Noruega alertaron sobre los rebotes en España, igual que Alemania, recomendando no viajar a Cataluña, Aragón y Navarra. Pero la puntilla vino el sábado pasado, cuando Reino Unido impuso por sorpresa una cuarentena de 14 días a los viajeros que volvieran de España, lo que multiplicó cancelaciones de vuelos y reservas, sobre todo a Baleares, Canarias, Levante y la Costa del Sol.

Ya se esperaba un retraimiento del turismo extranjero este verano, antes de estas advertencias. De hecho, la patronal Exceltur estimó en junio que sólo vendrían a España 11,67 millones de turistas este verano, entre julio (3,35 millones), agosto (4,14) y septiembre (4,18 millones), que son 17,21 millones menos de los que vinieron el verano pasado (28,88 millones). Y que en todo el año 2020, llegarán unos 32 millones de turistas extranjeros frente a los 83,7 millones que llegaron en 2019. O sea, que este año, con la pandemia, España perderá 2 de cada 3 turistas extranjeros.  Y uno de cada tres turistas españoles.

Ahora, la pérdida de turistas puede ser mayor, sobre todo la caída del turismo extranjero en agosto, hasta que se clarifique el panorama de rebrotes y las cuarentenas. La pérdida de buena parte del turismo británico es clave, ya que en agosto de 2019, el 21,5% de todos los turistas extranjeros (10,12 millones) llegaron del Reino Unido (2,17 millones). Y el problema es especialmente grave en Canarias (donde el turismo británico supone el 43,7% del total en agosto), en Baleares (28,7% del turismo es británico), Comunidad Valenciana (25%) y Andalucía (23,4% de los turistas son británicos). Y la recomendación francesa de no viajar a España (el 19,92% de los turistas que vienen en agosto llegan de Francia) hará mucho daño a Cataluña (30,1% de los extranjeros que la visitan son franceses y 11,3% británicos) y a la Comunidad Valenciana (30,1% turistas son franceses), pero también a Andalucía (16,7% turistas vienen del país vecino). Y si se reducen los turistas alemanes, afectará sobre todo a Baleares (26,1% de turistas) y a Canarias (15,5% turismo es alemán).

Todo este movimiento de cuarentenas y recomendaciones, traducido en cancelaciones, va a agravar el balance de este verano, que ya se esperaba malo para el turismo. En junio, Exceltur esperaba que el sector turístico perdiera este año 83.000 millones de ingresos, un 60% de su facturación, un tercio por la caída del turismo nacional y dos tercios por la caída del turismo extranjero. Ahora, con los rebrotes y cancelaciones, Exceltur añade otros 8.700 millones a esas pérdidas, una caída total de la facturación de -91.700 millones, el 63% de lo ingresado por el sector turístico en 2019. Y si no se recupera el turismo de negocios y eventos y el turismo urbano en el último trimestre, creen que podrían perder -120.000 millones, el doble que la banca tras la crisis de 2008.

Este repunte de la crisis en el sector turístico, por un verano peor de lo esperado, podría agravar la recesión y retrasar la recuperación, que se esperaba ya en el tercer trimestre, por el empujón del turismo y el consumo. De hecho, la caída del turismo es el culpable del 57% de la recesión esperada este año (-11,6% de caída del PIB), según el Banco de España, así que si el verano acaba peor de lo previsto, la economía podría caer hasta el -14% este año. Y eso se traduciría en más paro y más gasto público, en ERTEs (que hará que prorrogar hasta fin de año) y ayudas a empresas turísticas (hoteles, compañías aéreas, agencias de viajes), de  hostelería y ocio. Así que si falla el turismo, se complica la recuperación. Y sobre todo en las zonas del país más dependientes del turismo: Baleares (el 45% de su PIB lo aporta el turismo) y Canarias (35% de su PIB), pero también Andalucía (12,46%), Comunidad Valenciana (12,16%) y Cataluña (11,64% del PIB), las otras autonomías con peso del turismo.

Esta pandemia, además de provocar cierres y despidos, va a acelerar la reconversión del sector turístico, ya iniciada hace años, con la renovación de instalaciones, la mejora y la digitalización de la oferta. Urge aplicar un Plan Renove, para modernizar instalaciones en zonas de sol y playa, con una oferta de más calidad que atraiga a turistas de más gasto. Y avanzar en la revolución digital de la oferta, para no depender tanto de los tour operadores extranjeros y fomentar el turismo alternativo fuera de temporada. Y también es clave mejorar la formación y el empleo de los trabajadores turísticos, para mejorar la calidad y el valor añadido de los servicios. Buscando no batir récord de turistas sino más ingresos.

Hay que volcarse en salvar el sector turístico, primero, y reconvertirlo después, porque es nuestra primera fuente de riqueza y empleo. Pero a medio plazo, habría que buscar ser menos dependientes del turismo, porque nos hace muy vulnerables como país ante una crisis (pasó en 2008 y se repite ahora). Basten dos datos. Uno, el turismo aporta el 12% del PIB en España frente al 4% de media en la OCDE, el 7% en Francia, el 6% en Italia o el 4,2% en Alemania. Otro: mantiene el 13% del empleo (2,6 millones), frente al 6% en la OCDE, el 7% en Francia o el 8,5% en Italia. Somos “turismo dependientes” y eso nos deja en manos de otros paises

Tendríamos que cambiar el modelo económico, reducir el peso del turismo y aumentar el peso de la industria, la tecnología, la innovación, la exportación y las grandes empresas, las bases de un crecimiento más estable, con más empleo y renta. Porque no es casualidad que ninguno de los 8 paises más ricos de Europa sea un país turístico: Luxemburgo (263% del PIB por habitante UE), Holanda (130%), Dinamarca (129%), Austria (128%), Alemania 123%), Suecia (121%), Bélgica (118%) y Finlandia (112%), frente al 91% de España, según los últimos datos de Eurostat (2019).

Este cambio en el modelo económico no se hace en un año sino en décadas, pero hay que empezar ya .Y los Planes de inversiones y reconstrucción que necesitamos para salir de esta profunda recesión pueden ser un punto de partida para esa necesaria reconversión de nuestra economía, para ser un país más competitivo y no sólo la California de Europa. Debemos aspirar a ser algo más que la playa y la despensa de Europa. Mientras tanto, aprovechemos estas vacaciones para descansar y “cargar pilas” ante un otoño complicado. Eso sí, con mucho cuidado, porque el virus sigue ahí. ¡Buenas vacaciones!