Los coches eléctricos han tenido un fuerte crecimiento los últimos años, aunque muy desigual por continentes y paises. En 2025, se prevé que 1 de cada 4 vehículos vendidos en el mundo sea “electrificado” (eléctrico puro o híbrido enchufable: 2 motores, uno de combustión y otro eléctrico recargable), un gran salto, porque en 2020 eran 1 de cada 20 vehículos comercializados. Pero las ventas (12,8 millones hasta septiembre) son muy desiguales por zonas geográficas. En China se han vendido 8,89 millones de coches “electrificados” (5,4 millones eléctricos puros y 3,44 millones híbridos enchufables), el 51% de todas las ventas de automóviles. El 2º mercado mundial es Europa, con casi 2,72 millones vendidos este año(enero-septiembre), 1,79 millones eléctricos puros y 918.527 híbridos enchufables, el 27,34% del mercado total. Y el 3º es EEUU, con 1,12 millones de coches electrificados vendidos, una cuota del 10% del total. En Canadá, los coches electrificados suponen un 8,1%, en México un 10,6%, en Brasil un 10,4%, en India un 4%, en Japón un 12,63% y en Corea del Sur un 52% del mercado.
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jueves, 20 de noviembre de 2025
Coche eléctrico: crecimiento insuficiente
La matriculación de coches “electrificados”
(eléctricos puros más enchufables) se ha duplicado en España, creciendo
cuatro veces más que en Europa (+26,5%). Pero el porcentaje de coches “electrificados”
es mucho menor que en la mayoría de paises y sólo circulan 575.395, el
1,6% del parque de turismos (y 16.000 furgonetas o 1.000 camiones “electrificados”).
El problema es que estos coches son más caros, reciben ayudas que tardan años
en cobrarse y apenas hay puntos de recarga (sólo en 3.000 se recarga en menos
de media hora), razones por las que se compran el doble de coches “híbridos”
(con motor de gasolina y baterías, para conseguir la etiqueta ECO) que
“electrificados”. En diciembre, el Gobierno presentará un Plan para
cambiar las ayudas y promover el coche eléctrico. Pero el riesgo
es que Europa, con el auge del negacionismo climático de la
derecha y ultraderecha, está a punto de prorrogar la prohibición de
vender coches de combustión a partir de 2035. Y eso frenará el
coche eléctrico, clave contra la emergencia climática. Atentos. Pocos puntos de recarga y semivacíos por bajas ventas coches "electrificados"
Los coches eléctricos han tenido un fuerte crecimiento los últimos años, aunque muy desigual por continentes y paises. En 2025, se prevé que 1 de cada 4 vehículos vendidos en el mundo sea “electrificado” (eléctrico puro o híbrido enchufable: 2 motores, uno de combustión y otro eléctrico recargable), un gran salto, porque en 2020 eran 1 de cada 20 vehículos comercializados. Pero las ventas (12,8 millones hasta septiembre) son muy desiguales por zonas geográficas. En China se han vendido 8,89 millones de coches “electrificados” (5,4 millones eléctricos puros y 3,44 millones híbridos enchufables), el 51% de todas las ventas de automóviles. El 2º mercado mundial es Europa, con casi 2,72 millones vendidos este año(enero-septiembre), 1,79 millones eléctricos puros y 918.527 híbridos enchufables, el 27,34% del mercado total. Y el 3º es EEUU, con 1,12 millones de coches electrificados vendidos, una cuota del 10% del total. En Canadá, los coches electrificados suponen un 8,1%, en México un 10,6%, en Brasil un 10,4%, en India un 4%, en Japón un 12,63% y en Corea del Sur un 52% del mercado.
En todo el mundo, la venta de coches electrificables se
complica este año 2025, por los aranceles
de Trump a la importación de coches fabricados
en el extranjero, que los encarece entre un 15% y un 100% más, según
paises. En Europa, la venta interna de coches eléctricos
se complica por la
enorme competencia de China, que vende coches muy competitivos
gracias a las fuertes subvenciones de su Estado y a que lleva años
desarrollando tecnología y baterías, por lo que consigue producir coches
eléctricos pequeños y medianos con un precio muy competitivo y bastantes
prestaciones. Esta competencia china, considerada “desleal”
por la Comisión Europea, la llevó a aplicar aranceles a los coches
importados de China, que entraron
en vigor el 30 de octubre de 2024: al 10% de arancel existente, la
UE añadió un arancel adicional del 17% al 35,3%, según marcas
(17% adicional para BYD, 18,8% para Geely y 35,3% para SAIC, por ejemplo).
Pero los coches
eléctricos chinos siguen llegando a Europa y más después de que Trump
les subiera los aranceles para venderlos en EEUU: suponían un 5,7% de las
ventas de coches eléctricos en Europa en junio de 2025, gracias a que han
acertado con modelos urbanos, de tamaño medio y un software integrado
bastante completo, que permite una autonomía razonable por precios inferiores a
25.000 euros. Este atractivo producto se complementa con dos
estrategias de China para “burlar” los aranceles impuestos por Bruselas:
producir algunos coches eléctricos en fábricas instaladas en Europa y vender
modelos “cuadriciclos” (que empezarán
a producir en Italia en diciembre de 2025), que no pagan aranceles
(vehículos de menos de 2,60 metros, que alcanzan una velocidad de 45 a 90 km/h
y autonomía de 120 a 180 km, que se venden por menos de 8.000 euros).
China, el mayor productor
de coches eléctricos del mundo (12,4 millones en 2024) y el mayor exportador
(casi 2 millones) se está concentrando en producir parte de sus coches eléctricos
en Europa, para burlar los aranceles de Bruselas y ganar cuota en
el 2º mayor mercado de vehículos “electrificables”
del mundo. BYD,
el mayor fabricante chino de eléctricos (que intenta arrebatar el liderazgo
mundial a Tesla), tiene una fábrica en Hungría desde 2017 que fabrica
autobuses y camiones eléctricos, pero está construyendo otra que va a fabricar
turismos “electrificables” para finales de 2025 y planea construir otra fábrica
en Turquía que fabricará 150.000 vehículos “electrificables” al año
desde finales de 2026. Pero ahora se
le ha adelantado otra marca china, Xpeng, que ha empezado a ensamblar
sus modelos “electrificados” más populares en la factoría de Magna en Austria.
Y pretende construir otra factoría para 2026 en Turquía, país muy
atractivo para China porque está fuera de los aranceles UE. Y la china Dongfeng
negocia instalar una planta de vehículos electrificables en Italia,
mientras Chery, que tiene una fábrica en España, negocia abrir otra en Turquía.
Precisamente, Chery se convirtió en la primera
empresa china en ensamblar sus vehículos en España, al comprar (abril
2024) la factoría que tenía en Barcelona (y cerró) la japonesa
Nissan. Ahí se van a ensamblar, a principios de 2026, los coches electrificados
Omoda 5, Jaecoo 5 y Ebro S900 (ya
desde este mes de noviembre). Otra automovilística china, Leapmotor, ha llegado a un acuerdo con Stellantis
para montar sus coches electrificados en la factoría Opel de Figueruelas
(Zaragoza), primero montando los kits que vienen de China y luego
avanzando en una producción tradicional. Y también Leapmotor estudia abrir una segunda
factoría en Europa, para la que se habla de Tarragona. Otro gigante
chino del motor, MG, también baraja abrir una factoría en España.
La
queja de las autoridades europeas y de
los fabricantes es que los chinos “no fabrican en Europa, sólo ensamblan”
(“kits de vehículos” que importan) y no aportan tecnología ni casi empleo.
El Gobierno Sánchez ha buscado atraer empresas automovilísticas
extranjeras a España con fondos públicos (la mayoría Fondos UE) incluidos
en el PERTE
del vehículo eléctrico y conectado (aprobado en julio de 2021), para convertir
a España en un nudo mundial del coche electrificado, con 24.000 millones de
inversión (4.000 públicos). El objetivo es facilitar la producción de estos
vehículos en las factorías actuales o en otras nuevas, aportando además ayudas
para construir plantas de fabricación de baterías para los coches
electrificados. De momento, hay
4 proyectos en marcha: una planta en Sagunto
(Valencia), promovida por Volkswagen que producirá a partir de julio de 2026, otra
promovida por la china Envisión en
Navalmoral de la Mata (Cáceres) y que producirá en 2028, la
gigafactoría de Figueruelas (Zaragoza), promovida por Stellantis y la
china CATL y que empezará a fabricar a
finales de 2026, y la factoría de la eslovaca InoBat, que fabricará baterías eléctricas en Valladolid para la primavera de 2027.
Este interés de China por el mercado eléctrico
europeo se debe al constante aumento de las ventas de coches
electrificados en el continente. En 2025 (hasta septiembre), se han vendido
en toda Europa (UE, Reino Unido y otros paises EFTA) un total de 9,92
millones de vehículos, sólo +1,5% que el año pasado, según la
patronal ACEA. Pero más de la cuarta parte de estos vehículos
vendidos (el 27,34%) han sido coches electrificables (eléctricos
puros e híbridos enchufables: 2,71 millones), cuyas ventas crecen mucho (+27,5%).
Y otro tercio de las ventas (3,45 millones, el 34,8%) son coches “híbridos”
(con 2 motores, uno de combustión y otro eléctrico que se recarga al frenar
o reducir la velocidad), que no son considerados “electrificables”, pero que
son la antesala y contaminan menos (etiqueta ECO). Así que dos tercios
(62,1%) de los coches que se venden en Europa no son de combustión.
En la UE-27, la venta de coches “electrificados”
ha sido de 2.023.102 vehículos (enero-septiembre), un 25,10% del
total (16,10% eléctricos puros y 9% híbridos enchufables), según
ACEA. En cabeza de ventas de coches electrificados en la UE están Dinamarca
(68,72% de todas las ventas), Suecia (62%), Paises Bajos (55,15%)
y Bélgica (42,67%), aunque les supera Noruega (96,82% coches que
compran son electrificados). Les siguen Portugal (35,92%) y Alemania
(28,42%), superados por Reino Unido (33%). Y en el grupo de cola se
sitúa España (18,5% de coches electrificados vendidos hasta septiembre),
seguida de lejos por Italia (11,12%), Polonia (11,05%) y la mayor parte de
paises del Este. En conjunto, un gran salto, ya que en 2019 sólo
se vendían un 3% de coches electrificados en la UE. Pero todavía se
venden casi 3 millones de coches de combustión contaminantes (2,2 millones
de gasolina y 745.986 de gasóleo), el 37% de las ventas totales. Y 2,8
millones de “híbridos” (el 34,6% de las ventas), que son un
avance sobre los coches de combustión, pero también contaminan.
En España, los coches “electrificados”
(eléctricos puros e híbridos enchufables) han dado un salto tremendo de
ventas en 2025: hasta octubre se han vendido 180.428 turismos
electrificados, según
ANFAC, el doble que en ese periodo de 2024, un crecimiento que
cuadruplica estas ventas en la UE-27 (+26,5% hasta septiembre, el último dato
de ACEA). Y supone un enorme salto, porque en 2019, esos coches
representaban el 6,7% de las ventas (la tercera parte) y ahora
suponen ya el 18,96% de las ventas. Pero todavía, los coches más
vendidos en España son los “híbridos” (2 motores y etiqueta ECO,
aunque “contaminan”), 396.509
turismos matriculados en 10 meses (el 41,67%) y los de combustión
(el 34,27% de las ventas: 273.267 turismos vendidos de gasolina y 52.803
de gasóleo), siendo el resto (48.508 coches, el 3,22% de las ventas)
turismos de GLP y gas natural.
Con estos datos, el balance es agridulce: el
vehículo electrificado crece en España (se triplica el
porcentaje de ventas sobre 2019) pero los coches que más se venden son los “híbridos”
(ecológicos “a medias”) y los coches de combustión de siempre (gasolina
y gasóleo), aunque ahora contaminan mucho menos que los viejos. Y además, la
mejoría de ventas de coches electrificados se restringe a los
turismos, porque apenas se venden furgonetas comerciales con esta
motorización (el
90% de las vendidas este año son de gasoil) y mucho menos camiones (sólo se han vendido 88 “electrificados”
hasta junio de 2025). Con ello, en España sólo
circulan hoy 575.395 turismos electrificados (el 1,6% del parque),
16.000 vehículos comerciales “electrificados y menos de 1.000 camiones…frente a
un parque de 34,3 millones de vehículos ( el 40% con más de 15 años de vida). Desolador
para el medio ambiente…
¿Por
qué los españoles no compramos más coches electrificados? Hay varias
razones. La primera, porque son
más caros que los de combustión, aunque el aumento de oferta y la
competencia de coches chinos ha reducido la diferencia, que oscila entre 5.000
y 10.000 euros, según modelos. Y hay expertos que señalan que no sólo hay que
tener en cuenta el precio de coste, sino también el menor coste de impuestos
(matriculación) , del combustible (470 euros frente a 1.145 en 10.000
kilómetros, según
la OCU) y del mantenimiento, aunque otros señalan los retrasos para
conseguir repuestos y el mayor coste de los seguros.
Otro problema al comprar un coche electrificado es que las
ayudas públicas (hasta 7.000 euros si se achatarra y 4.500 si no) se
retrasan mucho, hasta 1 o 2 años en algunas autonomías. Pero el
problema que más retrae a la compra es que apenas hay puntos de
recarga: en septiembre había censados 52.107
puntos de acceso público (más otros 14.643 que no funcionan), sólo
13.382 más que el año pasado porque hay
mucha burocracia de Ayuntamientos, comunidades y eléctricas para
instalarlos. Pero además, la mayoría son muy lentos: el 69% necesitan 3 horas
para recargar, otro 4,1% de 1,20 a 3 horas, otro 16,6% de 1,20 a 27 minutos ,
un 5,8% entre 15 y 27 minutos y sólo
el 4% restante (2.080 postes)
permiten recargar entre 5 y 10 minutos,
lo que es crucial para un viaje. Así que faltan postes de recarga (somos
uno de los países que menos tienen) y más rápidos. Si no, no compraremos coches
“electrificados” y seguirán las ventas de híbridos y gasolina.
Para tratar de dar otro impulso al coche
electrificado en España, el Gobierno va a aprobar antes de final de año
el
Plan Auto 2030, que viene preparando con el sector desde hace un año y
que contempla ayudas específicas para atraer a España la producción de
coches electrificados y baterías, incentivos a la investigación
(I+D+i), búsqueda de precios energéticos competitivos y cambios en la
fiscalidad del automóvil que permitan autofinanciar mayores ayudas a la compra
de vehículos electrificados. Ayudas que se van a relanzar el 1 de enero
(las
del Plan Moves III de 2015 se han agotado en la mayoría de España) y que
ahora
no van a gestionar las autonomías sino el Estado (como piden industrias
y concesionarios), para evitar los actuales retrasos y desigualdades.
Este Plan español, que busca aumentar la producción y
venta de coches no contaminantes puede chocar con los aires
“involucionistas” que vienen del resto de Europa, donde avanzan las
posiciones negacionistas de la derecha (PPE europeo) y la ultraderecha: el
último ejemplo, el voto en contra, en el Europarlamento europeo
de ambos (rompiendo así el control sanitario a la ultraderecha que hasta ahora
defendía la derecha europea) de una Directiva europea de simplificación,
defendiendo
una reducción drástica de las normas sobre medio ambiente (y derechos
humanos) que se exigía a las empresas europeas. A partir de ahí, muchos esperan
que la Comisión Europea de marcha atrás en la prohibición (aprobada
en 2023) de vender coches de combustión (gasolina y diesel) a partir de
2035, retrasándola
(quizás a 2040), como presionan Alemania, Italia y Polonia, con toda la
industria europea del automóvil detrás.
Si
finalmente se retrasa hasta 2040 la prohibición de vender los coches
más contaminantes, la medida será negativa para el coche “electrificado”,
porque tendrá menos inversiones y se frenará la competencia,
el aumento de modelos y la mejoría de precios que estamos viendo en los últimos
años. En perjuicio de los compradores y del medio ambiente,
precisamente cuando la emergencia
climática (oleadas de calor, incendios e inundaciones) y la
contaminación en las ciudades más se ceban sobre España y el resto de Europa.
Atentos.
Los coches eléctricos han tenido un fuerte crecimiento los últimos años, aunque muy desigual por continentes y paises. En 2025, se prevé que 1 de cada 4 vehículos vendidos en el mundo sea “electrificado” (eléctrico puro o híbrido enchufable: 2 motores, uno de combustión y otro eléctrico recargable), un gran salto, porque en 2020 eran 1 de cada 20 vehículos comercializados. Pero las ventas (12,8 millones hasta septiembre) son muy desiguales por zonas geográficas. En China se han vendido 8,89 millones de coches “electrificados” (5,4 millones eléctricos puros y 3,44 millones híbridos enchufables), el 51% de todas las ventas de automóviles. El 2º mercado mundial es Europa, con casi 2,72 millones vendidos este año(enero-septiembre), 1,79 millones eléctricos puros y 918.527 híbridos enchufables, el 27,34% del mercado total. Y el 3º es EEUU, con 1,12 millones de coches electrificados vendidos, una cuota del 10% del total. En Canadá, los coches electrificados suponen un 8,1%, en México un 10,6%, en Brasil un 10,4%, en India un 4%, en Japón un 12,63% y en Corea del Sur un 52% del mercado.
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lunes, 3 de febrero de 2025
Coche eléctrico: la industria, en apuros
La venta de coches nuevos superó en España el
millón de turismos en 2024, algo que no pasaba desde 2019. Pero las
ventas se estancaron en Europa, haciendo caer la fabricación y exportaciones
españolas. El problema está en la caída de ventas de los coches eléctricos
en Europa (crecen en España), por sus altos precios, pocas ayudas y escasez de
puntos de recarga. Y desde el 1 de enero, la industria del automóvil afronta un
reto difícil: un Reglamento para reducir más las emisiones y vender
más coches eléctricos, so pena de pagar multas o fabricar menos coches de
combustión. Los fabricantes han pedido a Bruselas flexibilidad,
máxime con las amenazas de aranceles de Trump y la pelea con China.
En España, ahora no tenemos ayudas a la compra de coches eléctricos,
al decaer el Decreto ómnibus, pero el Gobierno quiere centralizarlas, porque las
autonomías las retrasan de 1 a 2 años. Urge apoyar más los coches
eléctricos, para salvar el empleo, el medio ambiente y la salud. Enrique Ortega
El estancamiento económico de Europa se ha
traducido en un freno en la venta de coches nuevos en 2024: se
matricularon 10.632.281 turismos, sólo un 0,8% más que en
2013, según
la patronal ACEA. Y cayeron las ventas en los tres principales
mercados: Alemania (2.817.331 matriculaciones, -1%), Francia
(1.718.412, -3,2%) e Italia (1.559.229, -0,5%), aunque crecieron en
España (1.016.885 matriculaciones, +7,1%) y Reino Unido (1.952.000 matriculaciones,
+2,6%). Esta caída de ventas en los principales paises europeos ha provocado
que España, el 2º mayor fabricante europeo, fabricara
menos coches en 2024 (2.376.504 vehículos, -3%) y también exportara menos vehículos (2.123.584, -4%), lo que
ha provocado nuevos ajustes de plantillas en la 2ª mayor industria española
(emplea a 2.210.000 trabajadores): se
perdieron 155.300 empleos en 2024 (39.200 en la industria y el resto en
los concesionarios y talleres de reparación).
España es uno de los paises europeos con mejor
balance del automóvil en 2024, dado que las matriculaciones superaron
de nuevo el millón de turismos (1.016.885, +7,11%), según
la patronal ANFAC, algo que no pasaba desde antes de la pandemia: se vendieron
1.258.251 turismos en 2019 y las ventas cayeron drásticamente en torno a
las 850.000 matriculaciones en 2020, 2021 y 2022, para subir a 949.363 nuevos
turismos vendidos en 2023. El tirón de
ventas se ha dado en diciembre (+28,8%), sobre todo por las mayores compras
de empresas de alquiler y empresas (concesionarios).
Los líderes
de ventas siguen siendo Toyota (95.614), seguida de Volkswagen (66.905),
Seat (65.299), Hyundai (64.841), Renault (64.236), Kia (59.901), Dacia (54.776)
y Peugeot (51.767). Y sigue la “fiebre” por los SUV (más contaminantes,
porque gastan más carburante), que rozan el 60% de todas las ventas. Los
coches más vendidos en 2024
fueron Dacia Sandero (32.994), Toyota Corolla (22.129), Seat Ibiza (22.121), Hyundai
Tucson( 21.595) y MG ZS (20.386).
El problema que ha tenido el sector del automóvil
en Europa (+0,8% ventas e3n 2024) ha sido la caída
de las matriculaciones de coches eléctricos: se vendieron 1.447.934 en
2024, un -5,9% que en 2023. Y sobre todo, el problema ha estado en la caída
drástica en la venta de eléctricos en Alemania: -27,4% (se matricularon
380.609), aunque también cayeron en Francia (-2,6%, con 290.614
matriculados), Italia (-1%, 65.620 vendidos) y Suecia (-15,9%, hasta
94.333). En cambio, subió la venta de coches eléctricos en España
(+11,2%, hasta 57.374), Bélgica (+36,9%, hasta 127.703), Paises Bajos
(+16%), Dinamarca (+42,2%, 89.199 matriculados), Portugal
(+14,7%, hasta 41.757), Noruega (+9,4%, 114.346) y Reino Unido (+21,4%,
hasta 381.970 matriculados, el país líder en ventas de coches
eléctricos).
La realidad es que el coche eléctrico aumenta su peso
en Europa (13,6% de las ventas), pero todavía está lejos de liderar
las matriculaciones. En
2024, los coches más vendidos en Europa fueron los coches de gasolina
tradicionales (3.542.755, el 33,32% de las ventas), seguidos de los coches
híbridos (3.288.862, el 30,93% de cuota), los eléctricos (1.447.934,
el 13,62% del total), los coches diesel tradicionales (1.267.741
vendidos, el 11,92%) y los híbridos enchufables (758.944 matriculados,
el 7,14% de cuota), sumando el resto de vehículos alternativos (gas, GLP)
el 3,07% de cuota restante.
En España, el reparto de las matriculaciones de
turismos en 2024 es algo diferente al europeo, porque pesan
más las ventas de híbridos y menos los coches eléctricos. Lideran las
ventas los coches híbridos (ganan atractivo porque permiten la
etiqueta ECO y no dependen de los postes de recarga), con 392.988 turismos
vendidos (350.838 son híbridos “de gasolina), un 38,58% de cuota de
mercado, según
ANFAC. Les siguen las ventas de coches de gasolina tradicionales (378.687
vendidos, el 37,4% del total) y los coches diesel tradicionales (96.380 vendidos, el 9,48% del
total). Y ya a distancia, los turismos híbridos enchufables (58.558, el 5,76% del total) y los coches
eléctricos “puros” (57.374 matriculados en 2024, el 5,64% del mercado.
Esta cuota del coche eléctrico “puro” en España (5,64%) es de las más bajas en
Europa, donde la cuota es más del doble (13,6%), según
ACEA. Por países, lideran las ventas de coches eléctricos Noruega
(88,89% de las matriculaciones 2024), Dinamarca (51.52%), Suecia (35%),
Paises Bajos (34,66%), Finlandia (29,52%), Bélgica (28,48%), Portugal (19,91%),
Reino Unido (19,56%), Austria (17,58%), Francia (16,91%) y Alemania (13,50%). Y
peor que España en venta de coches eléctricos sólo están Polonia
(3% de las matriculaciones) e Italia
(4,20%), superándonos incluso Grecia (6,35% cuota eléctricos).
¿Por qué no avanzan más los coches eléctricos en Europa e
incluso han caído en 2024? Hay varias
razones. La más inmediata, que algunos paises europeos han recortado
sus ayudas a la compra de coches eléctricos. El caso más claro es Alemania,
donde el Tribunal Constitucional eliminó las ayudas estatales a la
compra a finales de 2023 (desplomando un -27,4% las ventas en 2024). También Francia
ha endurecido la concesión de ayudas (según las emisiones) y se han reducido además
en Bélgica, República Checa, Dinamarca, Letonia y Malta. Otra razón básica es
que los coches eléctricos siguen siendo más caros, entre un 15 y
un 20% más que los de combustión. Y en casi todos los paises, salvo los
nórdicos y Portugal, hay pocos puntos de recarga de baterías, sobre todo
fuera de las ciudades.
En España, la venta de coches eléctricos es aún menor
por varias
razones “propias”. Una importante en cuanto a su alto precio:
la diferencia se nota más en los coches de baja gama (pueden costar
entre 7.000 y 10.000 euros más si son eléctricos), que son los más vendidos y
se nota menos en los coches de gama media y alta (más vendidos en Europa y
menos en España). Además, apenas hay coches eléctricos de segunda mano,
el mercado que lidera las ventas en España (se
venden el doble de coches usados que nuevos). Y aquí, dos tercios de las
personas viven en pisos (frente al 42% en Europa y el 20% en Bélgica y
Paises Bajos), lo que dificulta la recarga de eléctricos frente a los que viven
en casas unifamiliares. Y encima, somos el 2º país más extenso de Europa
(tras Francia), lo que obliga a realizar viajes más largos, que exigen más recargas.
Pero los 2 principales problemas con que choca la
penetración del coche eléctrico en España, junto al alto precio, son el
mal funcionamiento las ayudas a la compra y la falta de puestos de recarga.
Respecto a las ayudas, ha habido varios Planes (el Moves
III terminó en diciembre),con bastantes
recursos (hasta 1.500 millones durante varios años), que permitían recibir hasta
7.000 euros si se compra un coche eléctrico y se achatarra el viejo. Pero
el problema es que la gestión de estas ayudas la llevan las
autonomías y la acumulación de peticiones ha colapsado los expedientes, con
lo que el
comprador tarda entre 1 y 2 años en recibir la ayuda a la compra. Y
eso disuade las compras.
Ahora, además, la compra de un coche eléctrico tiene otro
problema adicional: no hay ayudas públicas ni desgravación fiscal
(se podían deducir hasta 3.000 euros en el IRPF), porque ambas medidas iban
en el “Decreto
ómnibus” que aprobó el Gobierno en diciembre y tumbó el PP con Junts
y Vox hace dos semanas. En el nuevo
Decreto aprobado por el Gobierno la semana pasada (para recuperar la
subida de pensiones y otras medidas sociales) no
se incluyen las ayudas ni la desgravación al coche eléctrico, que irán
en un futuro decreto (que se aprobará si quiere Junts…). El Gobierno está
pensando en aprovecharlo para aprobar
un nuevo sistema de ayudas a la compra de coches eléctricos,
como lleva años pidiendo la industria. El gran cambio sería que la
gestión la llevaría directamente el Estado (Industria o el IDAE) y no las autonomías, aunque queda
por saber si la futura ayuda se concederá al momento, restándola del
precio de venta, como pide la industria y los concesionarios.
Un cambio en el sistema de ayudas,
agilizándolo, sería clave para vender más coches eléctricos, aunque la otra
clave es multiplicar la instalación de postes de recarga, rápidos
y ultrarrápidos. Y hay otras medidas que han funcionado en paises
líderes en eléctricos. En
Noruega, por ejemplo, los coches eléctricos no pagan IVA ni tributos
municipales, ni peajes ni aparcamientos…y tienen más de 30.000 puntos de
recarga. En
Portugal, los coches eléctricos no pagan IVA y tienen bonificación en
el impuesto de matriculación, además de una aplicación única para pagar con el
móvil en cualquier punto de recarga. Y Francia está probando un
“leasing social eléctrico”: puedes “probar” un coche eléctrico pagando 100 euros al mes durante
3 años y luego, puedes comprarlo o devolverlo.
Algo hay que hacer, porque España no
puede seguir a la cola de ventas en coches eléctricos,
si queremos reducir las emisiones (el transporte por carretera es culpable del
28,4% de las emisiones totales de CO2) y
mejorar el aire de nuestras ciudades (la contaminación mata a 10.000 españoles
al año), donde sólo
49 capitales han aprobado zonas de bajas emisiones (demasiado
reducidas) y hay casi 100 ciudades que tienen pendientes aplicarlas este
año (la mayoría gobernadas por el PP y Vox, “negacionistas”).
Pero además, España y los restantes paises europeos han de
cumplir lo aprobado por la Comisión Europea, cuyo objetivo es prohibir
en 2035 la venta de coches de combustión
(gasolina y gasoil, que supusieron el 45,24% de las matriculaciones en
2024…). Para conseguirlo, Bruselas ha aprobado una serie de “hitos
intermedios”, en los que obliga a la industria a fabricar coches
menos contaminantes. Uno de ellos entró en vigor el 1 de enero de 2025,
con un Reglamento, la Normativa de
emisiones CAFE, que obliga a rebajar las emisiones de los
coches nuevos (de 115,1 gr/CO2 a 93,6 gramos).
Para cumplir esta nueva Normativa de emisiones en 2025,
la industria europea del automóvil debe
aumentar la cuota de venta de los coches eléctricos al 22% (frente
al 13,6% en 2024). O reducir la fabricación y venta de coches de combustión
(un drama para España, porque estos coches son el 91% de los que se fabrican
aquí). Y si no hace ambas cosas, Bruselas aplicará multas a los fabricantes,
que están buscando cómo evitarlas con acuerdos entre ellos (para compensar los
excesos de emisiones de unos con las menores emisiones de otros). Si no lo
consiguen, sólo les queda fabricar (y vender) más coches eléctricos y reducir
la fabricación de hasta 175.000 coches de combustión (que suponen
reducir el 17,2% de las ventas), lo que provocaría cierre de plantas y despidos
en Europa.
Ante este panorama, la patronal automovilística europea
(ACEA) envió
una carta, el 16 de enero, a
la Comisión y a los líderes europeos, donde les pide “flexibilidad”
en la aplicación de la Normativa de emisiones CAFE y medidas para relanzar las
ventas de coches eléctricos. De momento, el Partido Popular Europeo
(PPE), ganador de las elecciones europeas y que controla la Comisión, se muestra
a favor de “flexibilizar” la normativa,
para que los fabricantes puedan reducir las emisiones sin cerrar plantas y
sin despidos, como ya se han hecho en Alemania (-35.000 en Volkswagen) y en
casi toda Europa. Se trata de conciliar el medio ambiente y la lucha contra
la Crisis Climática con la supervivencia de la primera industria europea (13
millones de empleos), que además está preocupada con los posibles
aranceles a la exportación
de coches a EEUU con que amenaza Trump
y con la pelea con China, a la que Europa aplica, desde octubre
pasado, nuevos
aranceles a los coches eléctricos chinos (entre un 17% y un 35,3% adicional al 10% que tenían).
En resumen, la industria automovilística europea se juega
su futuro (y los empleos e ingresos fiscales de los paises) a la
carta del coche eléctrico, sin que los distintos Gobiernos europeos
(ni el español) apuesten con todas sus armas para renovar el parque y facilitar
que los ciudadanos podamos cambiar a un coche más limpio a un precio asequible,
con ayudas eficaces y puestos de recarga suficientes. Es un reto ineludible, si
queremos salvar empleos, el medio ambiente y nuestra salud. Apoyen al
máximo al coche eléctrico.
Pero quizás disuade aún más al potencial comprador no
saber dónde podrá recargar el coche eléctrico que compre. En España hay 38.725
puntos de recarga de acceso público, 22.696 en zonas urbanas y sólo 16.029
en vías interurbanas, según
datos de Anfac, que denuncia además la existencia de otros 11.496 puntos
de recarga instalados pero que no funcionan. Y el sector se queja de retrasos de 1 a 3 años en la instalación de postes de recarga, por los largos procesos administrativos para conseguir licencias, permisos y ayudas. Con ello, España
está muy lejos de los 83.500 puntos de recarga que debía tener instalados en
2024 para alcanzar el objetivo de 300.000 puntos de recarga en 2030.
El otro problema es que sólo una pequeña parte de estos puntos (4,7%) permiten
una recarga rápida de la batería (de 15 a 27 minutos) y sólo un 3,7% son de
carga ultrarrápida, lo que disuade el uso del coche eléctrico y más para
viajar. Eso restringe su compra a los que tienen una casa unifamiliar donde
recargarlo y a los que lo usan para ciudad, lo que provoca otro problema: los
seguros de los coches eléctricos son más caros (+17%
de media según la OCU), porque las aseguradoras argumentan que tienen
más riesgo de siniestros (al usarse más en ciudad) y sus averías son más
costosas.
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lunes, 21 de octubre de 2024
La profunda crisis del automóvil en Europa
Las ventas de coches se estancan en Europa,
cayendo en Alemania y Francia y estabilizándose en el resto, lo que ha creado problemas
de empleo y resultados a gigantes como Volkswagen, Stellantis,
Mercedes Benz o BMW. En España,
las ventas apenas crecen un +4,5% y se venden el doble de coches de 2ª
mano que nuevos. La causa de esta crisis son los altos precios y
que no despegan las ventas de eléctricos, que cayeron en Europa en
agosto y apenas crecen en España, a la cola de venta de vehículos
electrificados en Europa. Se culpa a la competencia desleal de China,
que ya fabrica un 21,7% de los vehículos electrificados vendidos en
Europa, pero también cuentan el escaso apoyo de muchos Gobiernos a
los eléctricos y el retraso tecnológico de las marcas europeas, un 30%
más caras que las chinas. Urge un Plan ambicioso, como propone Draghi,
para relanzar ayudas, puestos de carga e inversiones en vehículos
alternativos, para salvar la primera industria europea. Enrique Ortega
La industria del automóvil ha sido uno de los motores de la economía europea en el siglo XX. Pero lleva una década renqueando y los datos de ventas de 2024 son muy preocupantes: hasta finales de agosto (últimos datos publicados por la patronal ACEA) se habían vendido en la Unión Europea 7,2 millones de coches nuevos, sólo +1,4% más que el año pasado. Y las matriculaciones caen en Alemania (-0,3%) y Francia (-0,5%), creciendo lo mínimo en España (+4,5%) e Italia (+3,8%). Y todo apunta a que este año 2024 se repetirán las ventas de coches que tuvo Europa en 2023 (10,5 millones), muy por debajo (-20%) de las matriculaciones europeas anteriores a la pandemia (12,99 millones en 2019).
Este estancamiento global de ventas se completa con un freno
o caída de ventas este año de las principales marcas europeas: grupo Volkswagen
(+1,8% de ventas, aunque la marca alemana vende un 0,8% menos que en 2023), Stellantis
(-3,2 caen las ventas del grupo y -4,51% sólo Peugeot) , Renault (+0%
ventas el grupo y -2,5% la marca Renault), BMW (-0,3% ventas hasta agosto) o Mercedes
Benz (-3,1%), según
los datos de ACEA. Y por ello, Volkswagen negocia con los sindicatos el
mayor recorte de empleo en la historia de Alemania, Stellantis ha perdido un
-41% en Bolsa y las dos recortarán sus beneficios en 2024, como BMW
y Mercedes. En contrapartida, el grupo japonés Toyota vende este año muchos más coches en Europa
(+17,9%), igual que la ahora china Volvo (+37,8%), las japonesas Nissan (+8,3%)
o Suzuki (+22,7%), la china SAIC Motor (+18,1%) y las japonesas Mitsubishi
(+70,3%) y Honda (+44,5%), mientras bajan ventas Tesla (-14,9%),
el grupo Hyundai (-4,3%) , Mazda (-1,8%) o Jaguar Land Rover
(-4,9%).
En España, las ventas de coches crecen algo más que
en la mayoría de Europa (porque crece más el consumo), pero siguen siendo
bajas: se han matriculado 744.698 automóviles de enero a septiembre, un
aumento del +4,7% sobre 2023, según
ANFAC. Y acabaremos el año 2024 con 1 millón de automóviles vendidos,
cifra parecida a 2023 (949.400 coches matriculados) y bastante inferior a
los récords de 2018 (1.334.780 vehículos) y 2019
(1.258.250 coches matriculados). En España, Toyota sigue liderando las ventas en 2024
(como en los dos años anteriores), con el 9,32% de cuota, seguida por Volkswagen
(6,53%) y Seat (6,49%), Hyundai (6,39%), Renault (5,96%), Kia (5,45%),
Peugeot (5,45%) y Dacia (5,43%). Y la mayoría de coches matriculados se importan:
sólo el 14,1% de los coches vendidos este año se fabricaron en España
(frente al 21,8% en 2019).
¿Por qué se estanca la venta de coches, en Europa y en
España? Hay
varias razones. Una importante, que la industria automovilística todavía se
resiente de la “postpandemia”, de los problemas sufridos en las
cadenas de suministro (baterías y traslado de vehículos desde Asia), que retrasaron
las entregas y han encarecido los precios de los coches. Esta
coyuntura, junto a la alta inflación de estos años (recortando el poder
adquisitivo, sobre todo en España), ha retraído las compras de coches nuevos,
en beneficio del mercado de 2ª mano, que se ha disparado: entre
enero y septiembre, se
han vendido 1.512.947 coches usados, más del doble que nuevos (744.698
matriculados). Y otros conductores han optado por no cambiar de coche,
seguir con el que tienen, cada vez más viejo : 14,2 años de media ( y 1 de
cada 4 circulan con más de 20 años), según
ANFAC, frente a 8,3 años en 2008.
La segunda causa de la actual crisis es que han “pinchado”
las ventas de vehículos eléctricos, a pesar de la apuesta de los
Gobiernos y las grandes empresas europeas. En agosto se publicó un
dato alarmante: las ventas de vehículos eléctricos cayeron un -43,9% en la
UE, con una fuerte caída en Alemania (-68,8%), Francia (-33,1%) e Italia
(-40,2%) y algo menor en España (-24,8%), según
los datos de ACEA. Y de enero a agosto se han vendido en Europa 902.011
vehículos eléctricos (-8,3% que en 2023), 501.266 híbridos enchufables
(-5%), 2.138.474 híbridos (los únicos que crecen: +21%), 2.504.457 vehículos de
gasolina tradicionales (-2,9%) y 909.592 coches diesel (-9,7%). Así que los
coches más vendidos en Europa en 2024 ( y también en Alemania y España)
son los tradicionales coches de gasolina, seguidos de los híbridos
(el coche más vendido en Francia e Italia y el 2º en ventas en Alemania y
España), los diesel, los eléctricos puros y los híbridos enchufables
(estos dos tipos, vehículos “electrificados”, suman 1.403.277 ventas, -7,15%
que en 2023).
Si en toda Europa no despegan los coches “electrificados”, España
está a la cola. De enero a septiembre se han vendido
en España 83.866 vehículos “electrificados” (43.895 eléctricos
puros y 42.968 híbridos enchufables), frente a 294. 536 vehículos
de gasolina, 278.943 “híbridos”, 210.231 vehículos de gasoil, 24.797 vehículos
a gas y 57 con hidrógeno. Estos datos
de ANFAC revelan que el porcentaje de vehículos “electrificados (eléctricos+híbridos
enchufables) en España está en el 9,7% (por debajo del 10,5% hace
un año), a la cola de Europa, salvo Italia (7,2%): 30,4% en
Portugal, 25,3% en Reino Unido, 24,6% en Francia, 19,5% en la UE-27 y 18,9% en
Alemania. Un dato que hace imposible cumplir el objetivo del
Gobierno de matricular 280.000 vehículos electrificados en 2024 (no
llegan al 30%) y lo mismo alcanzar 372.000 vehículos electrificados para 2025
(o 787.800 en 2030).
¿Por qué no se venden más coches eléctricos en Europa y
en España? Básicamente, por tres razones: son caros, no hay
apenas postes de recarga y las ayudas se retrasan y son escasas. En
Alemania, el Tribunal Constitucional obligó al Gobierno a retirar
las ayudas a los coches “electrificados”
a finales de 2023 y ha sido la puntilla para las ventas. Y en otros paises
europeos, se han recortado las ayudas, para recortar déficit y gastos. En
España, las ayudas (hasta 10.000 euros por coche: 7.000 del Plan
Moves III y 3.000 de deducción en el IRPF) a la compra de coches electrificados
se
reciben muy tarde (hasta un año y más), por la lenta gestión de las
autonomías. Y los compradores no se animan a comprar “electrificados” porque
tienen poca autonomía y porque hay muy pocos puntos de recarga:
había 37.876 funcionando en septiembre (la mitad de los 63.500 previstos) y otros
10.333 instalados pero que no funcionan, según
ANFAC. Por todo ello, ventas y puntos de recarga, España está a la
cola de Europa en penetración del vehículo electrificado, según
el Barómetro de Electromovilidad de ANFAC: 21,3 puntos frente a 38,7 de
media la UE-27. 137,4 Noruega, 70,4 Paises Bajos, 49 Francia, 48,9 Reino Unido
y 45,2 puntos Alemania.
Pero los expertos destacan que los coches chinos (y
asiáticos) copan el mercado europeo no sólo por las ayudas que reciben y su
menor precio, sino porque ofrecen muchos extras y alta calidad, tienen
una tecnología muy avanzada y su fabricación está muy integrada,
con cadenas únicas de producción que no tienen los fabricantes europeos.
Un hándicap son las baterías, integradas en la cadena de producción,
gracias a la apuesta del Gobierno chino, hace años, por fábricas de baterías (y
chips) : China controla el 75% del mercado mundial de baterías y Europa está “en
mantillas”. El
Plan estratégico de baterías de la UE no se aprobó hasta 2019 y pretende
construir de 20 a 30 “gigafactorías”, que van muy lentas.
Mientras, el Consejo Europeo aprobó el 4 de octubre (con el voto en
contra de Alemania y la abstención de España) aumentar
los aranceles europeos a los coches eléctricos fabricados en China, del
10% actual hasta un 7,8% adicional (Tesla), 17% (BYD), 18,8% (Geely) y 35,3% (SAIC).
Una medida que muchos expertos consideran poco eficaz, porque
podría ser replicada por China para los coches europeos (Volkswagen, BMW,
Renault, Mercedes y otras venden coches en China e incluso los fabrican allí).
Además, estos aranceles podrían impulsar más la creación
de plantas chinas de coches en Europa (ya hay contactos en Italia y
el Este), para “burlar” así los aranceles. Sin olvidar los “daños
colaterales” a las economías europeas si China replica con aranceles a
alimentos y productos europeos (España vende 1.500 millones anuales de carne
de cerdo, ahora amenazada con aranceles). Y eso es preocupante para un
continente como Europa,
muy “vulnerable” comercialmente, porque compra mucho más a China
(516.223 millones de euros en 2023) de lo que les vende (223.494 millones).
Pase lo que pase con los aranceles, está claro que Europa
tiene un problema serio en el sector del automóvil y está perdiendo en
la competencia con China, Japón, Corea y EEUU: de hecho, Toyota es el primer fabricante mundial de coches
desde 2020, superando a Volkswagen (11,23 millones en 2023 frente a 9,24),
mientras Hyundai-Kia (7,3 millones de coches) supera a Stellantis (6,39
millones). Y siguen en el ranking la alianza Renault-Nissan-Mitsubishi (6,28
millones de coches fabricados), General Motors (6,19 millones), la china SAIC (5,02 millones), General
Motors (4,87 millones), Ford (4,41 millones) Honda (4,19) y Nissan (3,37
millones), por delante del tercer gigante europeo, BMW (2,56 millones). Y
seguido o superado por las chinas Changan (2,55 millones) y BYD
(3,55 millones). Y crecen también las exportaciones de coches asiáticas
(23,8%), mientras bajan las europeas (26,1%).
Ahora, los fabricantes tienen la vista puesta en 2035,
cuando la Comisión Europea prohíbe
la venta de coches de combustión (gasolina y diesel) y sólo podrán
venderse coches eléctricos puros, híbridos enchufables o híbridos, coches que
hoy sólo suponen el 49,32% de las matriculaciones en Europa (y el 48% en
España). Los fabricantes
reiteran que ellos “han hecho los deberes”, van a invertir
250.000 millones para reconvertirse al coche alternativo, pero se
quejan de que las ventas de estos coches no despegan, como demuestran
las estadísticas. Y piden un mayor esfuerzo público, aumentando y
facilitando las ayudas a los compradores (en España, la
patronal ANFAC pide que se entregue la ayuda en el momento de la compra del
coche electrificado, además de otros beneficios fiscales y en el IVA). Pero
además, aumentan las voces para retrasar la prohibición de vender
coches de combustión para después de 2035, a la vista de la situación. Y piden más
ayudas a la industria.
La crisis del automóvil es un
problema muy serio para Europa, porque es nuestra primera
industria (aporta el 8% del PIB europeo)
y da trabajo a 14 millones de europeos (2 millones en España). Pero además, es clave
para la descarbonización del continente, para luchar contra el cambio
climático y conseguir las cero emisiones netas en 2050. El sector tiene un reto
histórico y los europeos deberíamos aprovechar para modernizar la industria y
la economía en esta reconversión, para evitar que los coches vengan de fuera de
la UE y se pierda empleo y riqueza. Pero eso exige un Plan
industrial serio, una hoja de ruta europea, mejores ayudas y
campañas a los compradores y fuertes inversiones, que hay que financiar sin
demora. Es una de las grandes tareas que tiene por delante la nueva
Comisión Europea y los paises, especialmente España:
porque la
industria del automóvil está en manos de multinacionales extranjeras y de
ellas dependen nuestras fábricas y empleos. Máxima prioridad.
La industria del automóvil ha sido uno de los motores de la economía europea en el siglo XX. Pero lleva una década renqueando y los datos de ventas de 2024 son muy preocupantes: hasta finales de agosto (últimos datos publicados por la patronal ACEA) se habían vendido en la Unión Europea 7,2 millones de coches nuevos, sólo +1,4% más que el año pasado. Y las matriculaciones caen en Alemania (-0,3%) y Francia (-0,5%), creciendo lo mínimo en España (+4,5%) e Italia (+3,8%). Y todo apunta a que este año 2024 se repetirán las ventas de coches que tuvo Europa en 2023 (10,5 millones), muy por debajo (-20%) de las matriculaciones europeas anteriores a la pandemia (12,99 millones en 2019).
Para los fabricantes europeos de coches, la causa
principal de la crisis de ventas es la competencia desleal de los coches
eléctricos chinos en Europa. La
patronal europea ACEA, aporta este dato: el 21,7% de los coches eléctricos
vendidos en Europa en 2023 se fabricaron en China, frente al 2,9%
de los vendidos en 2019. Y como hay coches eléctricos fabricados en China que
son de fabricantes europeos o de EEUU (Tesla), si los descontamos, resulta que
la cifra de ventas de eléctricos en Europa de marcas chinas es del 7,6%
(frente al 2% en 2019). En agosto, este porcentaje de vehículos eléctricos de
marcas chinas ha sido del 20,9%: 19.400
coches chinos que superaron a los 19.080 vendidos por Tesla, los 12.165 de
BMV y los 11.363 eléctricos vendidos por Volkswagen. Los fabricantes europeos se
quejan de las ayudas directas y financieras del Gobierno chino a sus
fabricantes, lo que les permite vender sus coches eléctricos en Europa un
30% más baratos.
Al margen de la necesidad de aumentar y agilizar las ayudas
a los compradores, urge que Europa diseñe un ambicioso Plan para reconvertir
la industria del automóvil, tras 150 años de motores de combustión. El informe
recién presentado por Mario Draghi dedica una parte importante a diseñar
el futuro del automóvil en Europa, para conseguir que pueda competir mejor
con los fabricantes chinos, asiáticos y de EEUU. Plantea
10 acciones claves, que pasan por reducir los costes de
producción, estandarizar normativas, apoyar procesos innovadores, mejoras
formativas y, sobre todo, una estrategia industrial combinada entre los 27,
para crear “gigantes europeos” (como Airbus en la aeronáutica) y la
integración vertical de la cadena de valor: que los fabricantes
europeos no dependan de otros paises en chips o baterías. Y todo ello exige grandes
inversiones privadas y públicas, una parte de los 800.000
millones anuales que pide Draghi para reconvertir y modernizar toda la economía europea.
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lunes, 1 de julio de 2024
Urge impulsar el coche eléctrico
El Gobierno aprobó el martes ampliar hasta fin de año las
ayudas a la compra de coches eléctricos y destinar 350 millones más, junto
a la desgravación en el IRPF. Es su respuesta al enfado de la patronal
ANFAC, cuyo presidente dimitió el 13 de junio como protesta por
la falta de impulsos al coche eléctrico. Los datos son preocupantes: en
mayo, la venta de coches eléctricos e híbridos enchufables cayó
respecto a 2023.Y entre enero y mayo se han vendido 45.153 coches
electrificados, el 10,45% del total, menos que coches de gasolina (41%) y
casi como los diesel (9,98%). Hay varios problemas: alto coste,
lentitud en recibir las ayudas (hasta 2 años) y escasez de puntos de
recarga (además, 1 de cada 4 instalados no funcionan). España está a la
cola del coche electrificado en Europa (19,8% de media, 89,5% Noruega, 44,8%
Holanda, 25,6% Francia o 18,29% Alemania). Y sólo se han vendido el
16% de los electrificados previstos para todo 2024 año. Urgen
medidas eficaces. Enrique Ortega
Las ventas de coches en general siguen al ralentí, creciendo pero poco: se vendieron 431.884 turismos entre enero y mayo de 2024, un 6,8% más que al inicio del año pasado. Un aumento de ventas inferior al de todo 2023 (949.359 turismos vendidos, +16,7% sobre 2022), donde parecía que el sector salía del bache, tras las bajas ventas de 2022 (813.376 coches), 2021 (859.477 turismos) y 2020 (851.211 vehículos), por la pandemia, que desplomó las ventas récord de 2019 (1.258.251 coches vendidos, un 24,5% más que ahora). Con todo, las ventas de coches mejoran en España (+6,8%) y crecen más que en Alemania (+5,2% de enero a mayo), Francia (+4,9%) o Italia (+3,4%), según la patronal europea ACEA.
Lo que no tira en España son las ventas de coches “electrificados”
(eléctricos puros e híbridos enchufables). Los datos de mayo 2024,
recién conocidos, han hecho saltar las alarmas en el sector: se vendieron 9.180
coches “electrificados”, un 11,9% menos que en mayo de 2023, según
la patronal ANFAC . Y entre enero y mayo se vendieron 45.153 coches
electrificados, un 3,5% más que al inicio de 2023, pero baja su cuota de
mercado: si el año pasado (con 43.630 electrificados vendidos) suponían
el 10,79% de todas las ventas, en los cinco primeros meses de 2024
su cuota baja al 10,45%. Muy por
debajo de la cuota de los vehículos “electrificados” en todo 2023 (11,99%) y
poco mayor que la de 2022 (9,03%), aunque suponga “un salto” sobre la cuota de
estos coches en 2019 (1,39%).
La venta de coches “electrificados” va tan
despacio, a pesar de las ayudas, que ocupan
el tercer lugar en el ranking de coches más vendidos. Este año
(ventas enero-mayo), el segmento líder siguen siendo los coches de gasolina (176.981
vendidos, el 40,98% del total), seguidos de los coches híbridos no
enchufables (153.557 vendidos, el 35,56% de cuota), coches en su gran
mayoría de gasolina (93%) que incluyen una pequeña batería para ahorrar consumo
y conseguir la etiqueta ECO, los coches cuyas ventas más crecen (+ 26,5% en
2024). Les siguen los coches “electrificados” (eléctricos puros más los
híbridos enchufables), que suman 45.153 ventas en 2024 (10,45% de cuota),
casi las mismas que los coches de gasoil vendidos (43.090, el 9,98% de
cuota). Y si tomamos sólo los coches “eléctricos puros”, ocuparían
el 5º lugar del ranking de ventas (19.610 este año, el 4,54% del total), por detrás de los coches de gasolina, híbridos, diesel e
híbridos enchufables (25.543 vendidos, el 5,91%), según
las estadísticas de ANFAC.
Este bajo porcentaje de ventas de vehículos
eléctricos (4,54%) e incluso de los vehículos “electrificados” (10,45%
de cuota con los híbridos enchufables) coloca a España a la cola de
Europa en vehículos alternativos, con bajas emisiones de CO2. Así, entre
enero y mayo de 2024, se vendieron en Europa (UE-27) 556.276
vehículos “eléctricos puros”, el 12,10% del total, una cuota triple
que la de España (4,54%). A la cabeza de este ranking se sitúa Dinamarca
(43,4% de los coches vendidos son “eléctricos puros”, 10 veces más que en
España), seguida de Suecia (30,75% de cuota eléctricos), Holanda (30,74%),
Bélgica (23,71%), Francia (17,5%), Portugal (16%, casi 4
veces más que España) y Alemania (11,98%), siendo solo menor la
penetración eléctrica en Italia (2,97%) y paises del Este. Pero el país que
destaca en ventas de “eléctricos puros” es Noruega (fuera UE): un 86,90%
de los coches vendidos este año (hasta mayo), son “eléctricos puros”, según
los datos de ACEA.
A pesar de que el coche eléctrico y “electrificado” avanzan
mucho más en Europa que en España, los
fabricantes europeos están muy preocupados y piden un mayor impulso
a la próxima Comisión Europea. Reiteran que la industria europea del
automóvil “está haciendo sus deberes”, al comprometerse a invertir
más de 250.000 millones de euros hasta 2030 para fabricar coches
alternativos. Y creen que son los distintos Gobiernos europeos los
que tienen que apostar más por el coche eléctrico, unificando y ampliando
ayudas a la compra e incentivos fiscales (cada país “va a su aire” y tiene las
suyas, unas más eficaces que otras) y, sobre todo, resolviendo el mayor
problema que detectan, la falta de puntos de recarga. La
patronal ACEA alerta que Europa necesita instalar 1,2 millones de
puntos de recarga al año hasta 2030 y sólo se instalan 150.000. Además, dos tercios de los puntos existentes se concentran en 3 paises (Paises
Bajos, Francia y Alemania).
Cobrar aranceles no
es una buena solución a medio plazo para competir con China, algo que exige
una estrategia industrial europea más agresiva, en producto, calidad y
precio, sin olvidar que hay que mejorar la demanda de coches
eléctricos en Europa, todavía baja, con más y mejores ayudas y con una
amplia red europea de postes de recarga. España tiene esos mismos problemas,
pero elevados
a la enésima potencia, dada la bajísima cuota del coche eléctrico y
electrificado, a pesar de la Ley
contra el Cambio Climático de 2021, donde el Gobierno Sánchez preveía
la venta de 190.000 “vehículos electrificados” en 2023 (se vendieron 113.774,), 280.000 en 2024
(se
han vendido 45.000 hasta mayo), otros 372.000 en 2025 y 787.800 “vehículos
electrificados” en 2030…
¿Por qué apenas se venden coches eléctricos y “electrificados”?
La 1ª razón es su elevado precio : los coches eléctricos
puros y los híbridos enchufables son más caros que los coches de combustión, cuestan
entre 5.000 y 18.000 euros más, un factor que pesa mucho a la hora de
comprar, a pesar de las ayudas (hasta 10.000 euros por coche,
entre la ayuda del Plan Moves III y los 3.000 euros de deducción en el IRPF) y
del ahorro de combustible. Hay cada día más ofertas, sobre todo de los
nuevos coches chinos, pero el precio de un coche eléctrico oscila entre los
30.000 y los 54.450 euros (el tope de precio para poder solicitar las
ayudas públicas). Y este precio tardará en bajar, mientras no
aumente la producción de estos modelos en Europa y en España (los eléctricos
más vendidos se importan).
El segundo factor clave es la escasez de puntos de
recarga, el primer motivo por el que muchos conductores no comprar
un coche eléctrico o híbrido enchufable. El problema es grave: en 2024 (marzo)
había en España 32.422
puntos de recarga de acceso público, sólo 3.121 nuevos este año,
menos del 10% de los 63.500 puntos de recarga nuevos previstos para todo 2024.
Y hay dos datos más preocupantes. Uno, que el 57% son postes en zonas
urbanas (concentrados en Madrid, Barcelona) y sólo un 43% fuera de las
ciudades. Y el otro, que de estos 32.422 puntos de recarga, sólo una
minoría son de carga rápida: 719 recargan entre 10 y 15 minutos y 1.384
recargan entre 15 y 27 minutos. Pero lo más chocante es que hay 8.642 puntos de
recarga fuera de servicio (1 por cada 4 que funcionan), por avería, mal
estado o desconexión a la red.
Con estos datos, parece lógico que muchos conductores
no piensen comprar un coche eléctrico, porque no tendrán un punto
donde recargarlo y si lo encuentran, la mayoría (24.249) tardan entre 3 y 19
horas, según ANFAC.
Y además, no se les garantiza que funcionen y son muy escasos en carreteras y
autopistas, lo que complica un viaje largo. Nadie quiere asumir la
responsabilidad de que falten puntos de recarga, pero afecta a las
eléctricas (no dan facilidades a particulares, comunidades de vecinos,
empresas), los Ayuntamientos (no facilitan las licencias de
instalación), las empresas (no priorizan instalarlas). Y también es muy complejo solicitar (y recibir) las ayudas
públicas para instalar estos postes. Al ritmo que vamos (12.000 nuevos al
año), será imposible cumplir con el
objetivo del Gobierno:
63.500 postes en 2024, 91.000 en 2025 y 300.000 en 2030.
El tercer problema que tiene la venta de coches alternativos
es que no funcionan las ayudas públicas a la compra de “coches electrificados”,
aunque existen
desde 2019. Está en vigor el
Plan Moves III, aprobado en abril de 2021 y prorrogado varias veces, con un
Presupuesto para ayudas públicas de 1.200 millones, 876 transferidos a
las autonomías, que son las que gestionan la mayoría. El Plan concede una
ayuda de hasta 7.000 euros a los que compren un coche eléctrico (hasta
5.000 si es un híbrido enchufable), siempre que achatarren el viejo (9.000
euros en el caso de furgonetas), con un precio máximo de 54.450 euros. Pero hay
dos problemas que retraen a los conductores. Uno, esta ayuda tarda
en cobrarse (hasta 1 y 2 años en algunas autonomías, por falta de personal
que revisan los expedientes). Y el otro, que esta ayuda hay que declararla a
Hacienda. Además, el comprador de un coche electrificado puede deducirse
hasta 3.000 euros más en la declaración del
IRPF.
Ante la caída de ventas en mayo de coches “electrificables,
los fabricantes quisieron dar la
voz de alarma, con una protesta inédita: el presidente de la patronal
ANFAC, Wayne Griffiths (presidente de Seat y Cupra), dimitió
el 13 de junio, por entender que el Gobierno incumplía sus
compromisos para apoyar el coche eléctrico. Su
planteamiento era claro: los fabricantes instalados en España han comprometido
una inversión de 20.000 millones de euros en impulsar el coche
eléctrico (10.000 millones Volkswagen y 4.000 Stellantis) y el Gobierno debe
mejorar las ayudas y la instalación de postes, que frenan las ventas.
Sólo dos semanas ha tardado el Gobierno en responder al órdago
de los fabricantes: el martes 25 de junio, el
Consejo de Ministros aprobaba la ampliación de las ayudas del Plan Moves III
(que terminaba el 31 de julio) hasta el 31 de diciembre, prometiendo 350 millones más (porque en muchas autonomías se han agotado los recursos: faltan 248 millones para cubrir las solicitudes ya hechas y sólo en Madrid hay el doble de solicitudes que el dinero asignado). Y parece
que también han prometido a los fabricantes acelerar la concesión de los
Fondos UE para el automóvil. Pero los fabricantes creen que es
insuficiente. Y piden que las ayudas se concedan en el momento
de la compra (MG, Fiat y Renault ya
las adelantan), que su concesión sea más ágil y que no haya que
declararlo a Hacienda. También piden
suprimir el IVA a los coches eléctricos (pagan el 10%) y quitarles el impuesto
de circulación (pagan el 25%). Pero sobre todo, piden impulsar a tope la
instalación de puntos de recarga, rápidos y por toda la geografía.
Otra medida importante para promover el coche
alternativo y frenar el uso de los vehículos más contaminantes en las grandes
ciudades es aprobar de una vez la
Ley de Movilidad Sostenible. La aprobó el Gobierno Sánchez en diciembre
de 2022, pero no se tramitó por el adelanto electoral. Y la volvió a aprobar el
Consejo del 13 de febrero de 2024, para tramitarlo por el procedimiento de
urgencia. Pero su debate se retrasa en el Congreso, como lo demuestra que se
haya ampliado
¡17 veces ! el periodo de presentación de enmiendas (la última hasta el
26 de junio, un día antes de terminar el periodo de sesiones…). Así que la Ley se
retrasará hasta 2025, ante el temor del Gobierno Sánchez de no conseguir
sacarla adelante, por la reticencia de muchos grupos a limitar la circulación
en las grandes ciudades, un retraso que no beneficia tampoco a la venta de vehículos
electrificables.
Seamos serios: decimos que estamos en contra
del Cambio Climático, pero no acabamos de cambiar de coche para
contaminar menos (1
de cada 2 coches tienen más de 15 años de vida en España). Y encima, los
fabricantes europeos no se ponen las pilas para ofrecernos más
coches “electrificables” (sólo
algunos se fabrican en España), a precios más bajos, mientras se dispara la
oferta china. Y las administraciones, desde el Gobierno a las autonomías
y Ayuntamientos, no agilizan las ayudas e incentivos para que
compremos estos coches, ni se vuelcan en poner postes de recarga por todo el país.
Por todo ello, apenas compramos “coches electrificados” y estamos a la cola de
Europa. Urge cambiarlo.
Las ventas de coches en general siguen al ralentí, creciendo pero poco: se vendieron 431.884 turismos entre enero y mayo de 2024, un 6,8% más que al inicio del año pasado. Un aumento de ventas inferior al de todo 2023 (949.359 turismos vendidos, +16,7% sobre 2022), donde parecía que el sector salía del bache, tras las bajas ventas de 2022 (813.376 coches), 2021 (859.477 turismos) y 2020 (851.211 vehículos), por la pandemia, que desplomó las ventas récord de 2019 (1.258.251 coches vendidos, un 24,5% más que ahora). Con todo, las ventas de coches mejoran en España (+6,8%) y crecen más que en Alemania (+5,2% de enero a mayo), Francia (+4,9%) o Italia (+3,4%), según la patronal europea ACEA.
Si sumamos a estos “eléctricos puros” los híbridos
enchufables (que contaminan poco), los datos de “vehículos
electrificados” también nos sitúan a la cola de Europa: son el 10,45%
de todas las ventas en España (enero-mayo 2024), casi la mitad que su cuota
en Europa (19,18% en la UE-27) y muy por debajo de los
paises líderes en “vehículos electrificados”: otra vez Noruega
(89,58% de las ventas totales), Suecia (54,75%), Dinamarca (48,10%),
Holanda (44,81%), Bélgica (42,19%), Portugal (28,36% de las ventas, casi
el triple que España), Francia (25,63% o Alemania (18,29%), con Italia (6,19%)
y Polonia (5,62%) como los “farolillos rojos” del coche alternativo, según
los datos de ACEA.
Además de mejorar las ayudas, incentivos y puntos de
recarga, los
fabricantes piden a la Comisión una estrategia industrial europea,
desde la investigación de baterías y vehículos a la fabricación y el
reciclaje, para reducir costes y asegurar el abastecimiento de materias
primas (litio, cobalto) y microchips. Los fabricantes europeos están también preocupados
por el aluvión de coches eléctricos importados de China, que controla
el 8% de estas ventas y podría llegar a una cuota del 25% en 2025. Y se
quejan de la competencia desleal de los vehículos eléctricos
chinos, más baratos (entre un 20 y un 40%), gracias a sus
menores costes, a una industria con mucha más tradición y oferta y a las múltiples
ayudas públicas a la producción, la energía y la exportación. Ayudas chinas que
han provocado el anuncio de la Comisión de implantar
próximamente un arancel adicional del 17,4 al 38,1% a los coches
eléctricos chinos (se sumaría al 10% de arancel que se cobra ahora en Europa a
la importación de cualquier vehículo chino, eléctrico o no).
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jueves, 12 de octubre de 2023
Coche eléctrico: España, a la cola de ventas
La venta de coches
mejora
este año, pero todavía se venden menos
que en 2019. Y los turismos más vendidos son de gasolina, seguidos de híbridos
y de gasoil, mientras el coche
eléctrico no arranca: sus ventas crecen
pero España está a la cola de ventas de
eléctricos en Europa, menos del 5%
de las ventas totales, la tercera parte que en la UE. ¿Por qué no se venden más coches eléctricos? Por su alto precio y baja autonomía, pero
sobre todo porque hay muy pocos puestos de carga y las ayudas a la compra no funcionan bien, llegando tarde el dinero. Los fabricantes piden
mayor agilidad y más ayudas (a particulares y empresas) para fomentar el coche
eléctrico. Mientras, han presionado para que la Comisión Europea retrase el recorte de emisiones a los coches de combustión que se venderán
hasta 2035. Y Bruselas estudia frenar la
competencia de los coches chinos:
un modelo chino lleva 2 meses siendo el coche más vendido en España. Enrique Ortega
Las ventas de coches mejoran en España, tras los “atascos” en la fabricación y el retraso en las entregas de 2021 y 2022. Entre enero y septiembre de 2023 se han matriculado 711.380 turismos, un +18,5% que en los nueve primeros meses de 2022, según ANFAC, aunque todavía lejos de los 965.339 turismos matriculados entre enero y septiembre de 2019, antes de la pandemia. La patronal ANFAC cree que las matriculaciones de turismos acabarán el año 2023 con una cifra entre 930.000 y 940.000 vehículos, todavía un 25% por debajo del nivel de ventas anterior a la pandemia (1.258.246 turismos matriculados en 2019) y casi la mitad del máximo histórico (1.649.320 turismos matriculados en 2005).
Las ventas de coches mejoran en España, tras los “atascos” en la fabricación y el retraso en las entregas de 2021 y 2022. Entre enero y septiembre de 2023 se han matriculado 711.380 turismos, un +18,5% que en los nueve primeros meses de 2022, según ANFAC, aunque todavía lejos de los 965.339 turismos matriculados entre enero y septiembre de 2019, antes de la pandemia. La patronal ANFAC cree que las matriculaciones de turismos acabarán el año 2023 con una cifra entre 930.000 y 940.000 vehículos, todavía un 25% por debajo del nivel de ventas anterior a la pandemia (1.258.246 turismos matriculados en 2019) y casi la mitad del máximo histórico (1.649.320 turismos matriculados en 2005).
La matriculación
de coches se recupera, pero el coche
eléctrico no acaba de despegar en España, aunque sea el turismo donde más han crecido las matriculaciones hasta
septiembre (+64%), según
ANFAC. Pero los turismos más vendidos
en España siguen siendo los coches
de gasolina: 301.716 matriculados hasta septiembre, un 42,41% del total de turismos vendidos. La 2ª opción de compra son
los coches híbridos no enchufables,
coches de gasolina (el 87,25%) o gasoil (13,75% restante) que incluyen una
pequeña batería para ahorrar consumo y conseguir la etiqueta ECO, que permite
entrar en los centros de las ciudades y aparcar más barato: se han vendido
220.535 turismos en los primeros nueve meses de 2023, el 31% del total. Y la 3ª opción de compra son los coches diesel: 92.184 turismos matriculados
hasta septiembre, el 12,96% de las
ventas totales. El 4º lugar lo ocupan los turismos híbridos enchufables: 45.113 vehículos matriculados, el 6,34% del
total. Y sólo en 5º lugar de ventas está el coche eléctrico “puro”: 34.608 turismos matriculados hasta
septiembre, el 4,86% del total. Y
quedan los coches de gas (movidos
con GLP, GNC o GNL), cuyas ventas son las segundas que más crecen (+55%): se
matricularon 17.218 turismos hasta septiembre, el 2,42% del total. Y 6
coches de hidrógeno.
Con estos datos,
España se mantiene a la cola de
Europa en la venta de coches eléctricos. Entre enero y agosto (último
dato publicado por la patronal europea ACEA), la cuota de venta de coches eléctricos “puros” en Europa era del
14% (UE-27%), frente al 4,80% en
España, que se situaba en el
9º puesto por la cola en ventas de coches eléctricos, sólo por
detrás de Eslovaquia (2,35%), República Checa (2,70%), Croacia (2,82%), Polonia
(3,49%), Italia (3,9%), Grecia (4,49%), Chipre (4,55%) y Bulgaria (4,76%). Y
ese bajísimo porcentaje de España (4,80%),
el 5º país europeos donde se venden más coches, choca con el alto porcentaje de ventas de
eléctricos en los otros grandes mercados: el 19% en Alemania, el 16% en
Reino Unido y el 15% en Francia,
sin olvidar los altísimos porcentajes de ventas de coches eléctricos en Noruega (83%), Suecia (38%) y Paises Bajos
(29%).
El Gobierno Sánchez se planteó como objetivo, en la Ley contra el
Cambio Climático de 2021, impulsar los coches alternativos a los de
gasolina y gasoil, para ayudar a reducir las emisiones de CO2. El objetivo era muy ambicioso: alcanzar
los 190.000 coches electrificables (eléctricos puros+ híbridos enchufables) en 2023, 372.000 en 2025 y 787.800 en
2030. De momento, el objetivo está muy lejano: a finales de septiembre se
habían matriculado en España 79.721 turismos
electrificados, menos de la mitad de los 190.000 previstos este año, según
el balance de ANFAC. Y eso supone una cuota
eléctrica
del 11,21% de las ventas totales, la
mitad de la de los coches electrificados en la UE (29,3%) y muy alejada de
la de Francia (24,3%), Reino Unido (22,7%), Alemania (21,4) e incluso Portugal (26,6%), siendo sólo menor la
cuota de coches electrificados en Italia (8,5%).
La patronal automovilística ACEA publica cada trimestre un Barómetro
de electromovilidad, donde alerta
del retraso de España en la penetración del coche eléctrico. En
el 2º trimestre (junio 2023), España alcanza los 12 puntos sobre 100, frente a 25
puntos de media en la UE-27, los
106 puntos de Noruega, los 64,5 puntos de Paises Bajos, 34,9 de Alemania, los
29,4 de Francia y los 26,2 puntos de Reino Unido, lo que nos sitúa como “el
tercer país por la cola en Europa en electromovilidad”. Y eso se
debe a dos factores. Uno, las bajas ventas de coches “electrificados”
(eléctricos puros + híbridos enchufables), donde ocupamos la 4ª posición por la
cola del ranking de penetración eléctrica en Europa. Y el otro, la escasez de infraestructuras de carga,
donde ocupamos “el tercer puesto por la
cola” en Europa, con 5,1 puntos sobre 100, frente a 11,2 de media en la UE y más de 50
puntos en los paises punteros (Paises Bajos o Noruega). España sólo cuenta con 22.760
puntos de recarga de vehículos eléctricos (sólo 4,632 instalados este
año), cuando el objetivo oficial (Ley Cambio Climático) era tener 45.000 en 2023 (y 300.000 en 2030).
¿Por qué el coche
eléctrico no avanza en España? Hay 4
razones que explican las menores ventas que en Europa. La primera, el precio: los coches eléctricos “puros”
(y los híbridos enchufables) suelen ser más
caros que unos coches similares de gasolina o gasoil. Es algo que
pasa en toda Europa y EEUU, donde el coche eléctrico es un 50% más caro que los de combustión (más de 30.000 dólares), según
un estudio de la Agencia Internacional de la Energía, que revela que este sobreprecio no se da en China
(10.000 dólares cuesta un coche eléctrico), por las subvenciones públicas a su
industria. En España, hay coches eléctricos por 30.000 euros (sin promociones),
pero la mayoría de los eléctricos cuestan en torno a los 50.000 euros (47.470
euros el Tesla Model Y, el más vendido). Ahora, China ha entrado en España rompiendo
el mercado eléctrico, con el
MG4 Electric (19.480 euros de oferta). Un mercado que lideran en España los coches eléctricos de EEUU (Tesla y Ford), Japón (Toyota y Nissan) y China (Link&Co y MG), por delante de los eléctricos europeos (Fiat y Dacia).
El 2º factor que retrae las ventas de vehículos
electrificados es la menor autonomía: aunque
sobre el papel muchos
modelos prometen hasta 600 kilómetros de autonomía, la realidad es que
rondan entre los 400 y los 500 kilómetros,
lo que puede ser suficiente para un uso urbano (como 2º coche), pero disuade
comprarlo para viajes más largos. Y eso entronca con el tercer factor
disuasorio, el más decisivo: hay pocos
puntos de recarga, la mayoría de baja
potencia y mal repartidos. El dato es “desolador”: de los 22.760 puntos de
recarga disponibles, sólo
el 4% son de alta potencia y permiten una carga rápida (entre 10 y
27 minutos, según el coche), el 73% son de baja potencia (la recarga tarda
entre 1 y 4 horas y media) y el 57% están instalados en ciudades, no en la red
de carreteras.
Y todavía hay un 4º
factor que disuade las ventas de coches electrificables: las ayudas públicas. España es el país
europeo con mayores ayudas a la compra de eléctricos, según
la patronal ANFAC: hasta 7.000 euros por la compra de un eléctrico puro (si
se achatarra el viejo), más otros 3.000 euros de desgravación máxima en el
IRPF. Pero el problema es que estas ayudas, el Plan Moves III
(aprobado en abril de 2021 y prorrogado hasta diciembre de 2023, con hasta
1.200 millones de euros que no se han gastado) no
funciona bien: la tramitación es
compleja y farragosa y la alta demanda ha colapsado a la mayoría de las
autonomías, lo que retrasa la llegada de las ayudas a los compradores (algunos que las solicitaron en
2021 están recibiendo el dinero ahora, 2 años después).
En resumen, que los coches eléctricos son más caros, tienen todavía poca autonomía, no
tenemos asegurado dónde y en qué tiempo recargarlos (más si viajamos) y
encima los compramos sin saber cuándo
recibiremos la ayuda (que hay que declarar a Hacienda). Resultado: en vez de comprar un vehículo eléctrico,
compramos un híbrido que nos permita tener la ansiada etiqueta ECO, aunque
usemos gasolina o diesel. Y lo mismo hacen los autónomos y las empresas, que
deberían ser la punta de lanza de la electrificación.
La patronal
ANFAC ha pedido que el futuro Gobierno prorrogue
las ayudas del Plan Moves III, a partir de enero de 2024, pero simplificando
su tramitación, para que las ayudas lleguen antes (que sean ayudas
directas a la compra) y a más compradores. Además, piden ayudas fiscales para la electrificación de flotas de empresas y
autónomos, además de la supresión del
impuesto de matriculación y del IVA para este tipo de vehículos. Y, sobre
todo, piden acelerar la instalación de postes de recarga, simplificando los
trámites para su instalación y promoviendo los puntos de recarga rápida, en
las ciudades y carreteras más transitadas. Por su parte, prometen seguir invirtiendo para renovar y ampliar la oferta de
coches electrificados, tras haber sacado al mercado ya más de 200 modelos.
Mientras el coche eléctrico avanza demasiado lentamente, en España y en muchos paises europeos,
los fabricantes de coches presionan a las
autoridades europeas para que no les
obliguen a fabricar coches de combustión menos contaminantes, argumentando
que eso les obliga a desviar inversiones que deben dedicar a producir nuevos
coches eléctricos. En principio, estaba previsto que el 1 de enero de 2025
entrara en vigor la nueva norma Euro 7, para reducir los límites de emisiones
de los motores de combustión (según los límites recomendados por la
Organización Mundial de la Salud, la OMS). Pero los fabricantes
se han quejado de que eso les encarecería los coches (hasta 2.000 euros) y
reduciría las ventas y los empleos (dicen que perderían 300.000). Así que, con
el apoyo de la ultraderechista Meloni y el francés Macron, han conseguido que la
Comisión Europea aprobara, el 25 de
septiembre, un retraso de 2 años
(hasta 2027 los vehículos ligeros y hasta 2029 los pesados) en la entrada en vigor de los nuevos límites
de emisiones para los coches de combustión (que en principio, salvo cambios
por nuevas presiones) estarán prohibidos
a partir de 2035.
Además de esta “tregua”, los fabricantes de coches europeos han pedido ayuda a la Comisión Europea para que frene la venta de coches chinos (subvencionados) en Europa. En 2021, los coches chinos sólo suponían el 0,4% de las
ventas europeas, pero en 2022 ya fueron el 1,3% y este año ronda el 2,5%, con una
fuerte penetración en Reino Unido (5% ventas), Italia (4,1%) y España
(3,8%), siendo menor pero muy importante (son mercados más grandes) en
Francia (1,8%) y Alemania (1,4%). La queja de los fabricantes es que los
coches chinos están fuertemente subvencionados (en la fabricación y exportación),
por su Gobierno, lo que supone una competencia desleal, unida a los problemas
de algunos fabricantes europeos (sobre todo alemanes) para vender coches en
China. La
Comisión ha prometido investigarlo y poner un arancel futuro a los coches
chinos si hiciese falta. Un dato revelador: en los 2 últimos meses (agosto
y septiembre) el
coche más vendido en España es un modelo chino de MG (antes británica),
el MG ZS (un SUV pequeño, por 13.990
euros).
En definitiva, el coche eléctrico avanza más lento de lo
que necesitamos, mientras los fabricantes
europeos están más preocupados
por seguir vendiendo coches de
combustión “asequibles” (aunque contaminen) y por la competencia creciente de los coches chinos. Pero no podemos olvidar
que la Crisis Climática
se agrava y que el transporte es uno de los grandes responsables de las
emisiones de CO2 y de la contaminación
ambiental, que mata
cada año a 300.000 europeos. Por eso, urge promover la venta de coches electrificados. Pero para conseguirlo,
hay que dar ayudas y facilidades (más
puestos de recarga y cero impuestos y tasas) a particulares y empresas,
poniéndoles fácil y accesible el cambio a un vehículo más limpio. Otra
prioridad para el futuro Gobierno.
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