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lunes, 21 de noviembre de 2016

Las mujeres, discriminadas hasta el año 2186


Han leído bien: las mujeres tardarán aún 170 años en igualarse a los hombres, al ritmo que vamos, según el informe del Foro Económico Mundial. La crisis ha frenado la igualdad de sexos en el mundo y la brecha de género está en el 59%, la mayor desde 2008. España ocupa el puesto 29 en el ranking mundial de desigualdad y las mujeres siguen discriminadas: en el acceso al trabajo, los empleos, el paro, la docencia, las instituciones y la política, en las pensiones y las tareas de casa. Y cobran todavía un 23,2% menos que los hombres: trabajan “gratis” desde el 8 de noviembre hasta fin de año. Vean en este blog las 10 grandes discriminaciones a la mujer en España. Ahora, el mundo debería conseguir  que las mujeres sean iguales a los hombres en este siglo, no en el próximo. En España, urge forzar la igualdad salarial y aplicar políticas de choque para que las mujeres consigan más trabajo y mejores puestos en las empresas. No podemos perder la mitad del talento.

enrique ortega

En España, las mujeres son algo más de la mitad de la población: 23.633.362 españolas, un 50,89% del censo al 1 de enero de 2016 (INE). Y en los últimos 8 años, el número de mujeres ha crecido el doble que el de hombres: +555.908 mujeres frente a +213.576 hombres. Sin embargo, a pesar de que son más habitantes, hay menos mujeres trabajando o buscando trabajo (“activas”), porque muchas se quedan en casa, dedicadas a “sus tareas” y a cuidar a los hijos y a los padres (de los cuidadores familiares de ancianos y dependientes, un 40,7% son mujeres y sólo un 8% son hombres; el resto son cuidadores profesionales). Es la 1ª discriminación: sólo hay 10.606.200 mujeres “activas” (trabajando o buscando trabajo) frente a 12.242.100 hombres. La tasa de actividad femenina (personas de más de 16 años que trabajan o buscan trabajo) es del 53,61% en España, frente al 65,26% en los hombres (EPA tercer trimestre 2016). Eso significa que si en España las mujeres fueran “igual de activas” que los hombres, debería haber 2.685.418 mujeres más trabajando o buscando trabajo.

Supongamos que una mujer no se queda en casa y es “activa”, busca empleo. Pues resulta que tiene más difícil encontrarlo que un hombre. 2ª discriminación: la mujer tarda 4 meses más que un hombre en encontrar su primer trabajo, según un informe del CES. Y eso a pesar de que las mujeres, en general, están mejor preparadas (formadas) que los hombres: hay más mujeres universitarias (un 47% de las que trabajan, frente a un 37,3% de los hombres) y menos mujeres con poca formación, sólo con la ESO o sin haberla acabado (el 28% de las mujeres que trabajan y el 38,4% de los hombres), según los datos última EPA.

Una vez conseguido un empleo, son muchas menos las mujeres que trabajan. 3ª discriminación: hay 8.696.800 mujeres trabajando frente a 11.950.200 hombres, según la EPA del tercer trimestre. Son 6 hombres trabajando por cada 4 mujeres. Eso significa que los hombres tienen una tasa de empleo del 66,59% (trabajan 2 de cada 3 hombres que tienen entre 16 y 65 años) mientras la tasa de empleo femenino es sólo del 55,64% (trabajan poco más de la mitad de las mujeres en edad de trabajar). Si hubiera “igualdad”, deberían trabajar 2.176.240 mujeres más en España.

En toda Europa, la tasa de actividad y de empleo de las mujeres es más baja que la de los hombres, pero la situación de la mujer en España es comparativamente peor. Así, la tasa de empleo de la mujer española (ese 55,64%) es la cuarta más baja de Europa, sólo por detrás de Grecia (43,7%), Italia (48,5%), Malta (52,5%) y Croacia (53,3%), según Eurostat. Y está muy alejada de la tasa de empleo femenina de la UE-28 (61,4%) y de la zona euro (60,3%). Y no digamos de Alemania (el 70,4% de las mujeres trabajan) o Reino Unido (68,7%).

Centrémonos ahora en esa mitad de mujeres españolas que trabajan. La mayoría lo hacen en 6 sectores "marginales", que suelen estar mal pagados: empleadas domésticas y de limpieza (14,5%), cuidadoras y servicios personales (10,1%), dependientas de comercio (8,4%), gestión administrativa (6,4%), hostelería (6,1%) y auxiliares administrativas (4,6%). Y 4ª discriminación: las mujeres tienen más contratos precarios que los hombres. Las mujeres tienen más contratos temporales (el 27,22% de todos sus contratos, frente al 26,71% los hombres) y, sobre todo, muchos más contratos a tiempo parcial: un 23,11% de todos sus contratos (1.944.700 mujeres) son por horas o días, frente a un 7,44% en los hombres (752.400 trabajan a tiempo parcial), según la última EPA. Y si hay casi el triple de mujeres que hombres trabajando a tiempo parcial no es porque ellas lo quieran así: más de 1 millón de esas mujeres (el 55%) trabajan por horas porque no han encontrado otra cosa.

Y claro, si las mujeres trabajan en sectores marginales y con contratos precarios, el resultado es que sus sueldos son peores. 5ª discriminación: las mujeres tienen un sueldo que es un 23,2% más bajo que el de los hombres (en Europa, la brecha salarial de las mujeres es del 14,9%). Ganan de media 19.774 euros brutos al año frente a 25.727 euros los hombres, 5.953 euros menos al año según el INE (última Encuesta de salarios 2014). Y si trabajaran las mismas horas, también habría discriminación, porque el salario por hora de las mujeres es un 14% inferior.  Esto significa que las mujeres trabajan “gratis” una media de 54 días al año, por lo que los sindicatos han hecho campañas denunciando que desde el 8 de noviembre hasta fin de año las mujeres trabajan “gratis”. Y además, las mujeres mileuristas (ganan menos de 1.215 euros brutos) duplican a los hombres (41,1% asalariadas frente al 19,8% de hombres asalariados). Y también hay el doble de mujeres que hombres que ganan sólo el salario mínimo (655,20 euros al mes en 14 pagas): 1,5 millones de mujeres frente a 739.000 hombres.

Pero ya no es sólo que las mujeres ganen menos en su trabajo. Es que, además, no suelen ascender a puestos directivos ni llegan a los Consejos de Administración, a pesar de que están más preparadas. 6ª discriminación: el 67% de las empresas españolas no cuenta con ninguna mujer en puestos directivos, según datos de Informa. Y sólo un 18,5% llega a los Consejos de Administración de las grandes empresas del IBEX, frente a un 20/25% en el resto de Europa y al 40% que propone la Comisión Europea. Y lo mismo en casi todos los ámbitos, desde la Universidad (20% de catedráticas y 40% de profesoras) a la Judicatura o la política (39,4% de diputadas y 5 mujeres de 13 ministros).

Y vayamos a las mujeres que no trabajan y están en paro: son 2.191.400 mujeres desempleadas frente a 2.129.400 parados hombres, según la EPA. Y como ya pasaba antes de la crisis, la tasa de paro femenino (% de paradas sobre mujeres activas) es superior a la de los hombres. 7ª discriminación: hay un 20,66% de mujeres en paro frente a un 17,39% de hombres, según la EPA del tercer trimestre. Y aquí, de nuevo, la situación de la mujer española es peor que la de la mujer europea. Por dos razones. Una, porque el paro femenino en España duplica el paro femenino europeo: 10,3% en la UE-28 y 8,7% en la zona euro (3,8% en Alemania y 4,9% en Reino Unido), según Eurostat. Y la segunda, porque en Europa no hay tanta diferencia entre la tasa de paro femenina (8,7%) y la masculina (8,3%).

Otra diferencia con Europa es que las paradas en España llevan más tiempo sin trabajo: aquí, el 57,66% de las paradas llevan más de un año en el desempleo (y el 55,5% de los parados hombres), frente al 49% de las paradas europeas, según Eurostat. Eso hace que a muchas mujeres españolas se les haya acabado el paro (500.000 llevan más de 3 años paradas) y no cobren el desempleo. 8ª discriminación: sólo el 49,18% de los que cobran el paro son mujeres, según datos del SEPE, cuando ellas son el 50,72% de todos los parados. Y además, como ganan y cotizan menos que los hombres, cobran también menos subsidio de paro, un 15% menos de media, según los últimos datos del SEPE.

Y sigamos con la vida de las mujeres. Trabajen en una empresa o estén en paro, les toca atender la casa y a los hijos. 9ª discriminación: las mujeres trabajan más que los hombres en el hogar y atendiendo a sus hijos. En las tareas del hogar, el 91,9% de las mujeres trabajan una media de 4,29 horas al día frente a 2,32 horas de sólo el 74,7% de los hombres, según los datos del INE. Y en cuanto a los hijos, son las mujeres las que piden las bajas por maternidad (en 2016, sólo un 8,96% de padres las han pedido) y las que abandonan incluso el trabajo para cuidar a sus hijos (lo han hecho el 23% de las mujeres trabajadoras frente a sólo un 4,8% de los hombres).

Y avancemos ahora en la vida de las mujeres españolas, hasta el momento en que se jubilan. 10ª discriminación: las mujeres se jubilan más tarde que los hombres y con menos pensión. De media, las mujeres se jubilan a los 64,7 años, casi un año más tarde que los hombres (63,8 años), según los últimos datos del Ministerio de Empleo. Y como lo hacen con sueldos más bajos y menos tiempo cotizado (porque empiezan a trabajar más tarde y muchas interrumpen el tiempo de trabajo para cuidar a sus hijos), el resultado es que las pensiones de jubilación de las mujeres son un 30% más bajas: 937,36 euros de jubilación media las mujeres frente a 1.335,90 euros los hombres, en todos los regímenes (y 1.022 frente a 1.568,98 en el régimen general). Y la pensión media de viudedad es de 639,81 euros mensuales (y un 92,45% la cobran mujeres). Además, si miramos los datos del Ministerio de Empleo, observamos dos discriminaciones más. Una, que las mujeres tienen más pensiones bajas: el 53% de las mujeres reciben una pensión inferior a 655 euros mensuales, frente al 25% de los hombres. Y la otra, que sólo 1 de cada 3 pensiones de jubilación la recibe una mujer: hay 3.619.273 pensiones para hombres y 2.144.711 para mujeres.

Para terminar, las mujeres tienen que vivir con pensiones más bajas durante más años que los hombres, porque son más longevas, viven 5 años más: la esperanza de vida de las mujeres es hoy de 85,41 años mientras en los hombres es de 79,94 años, según el INE. Eso significa que las mujeres han de mantenerse casi 21 años desde que se jubilan y los hombres 16 años. Pero es que dentro de 50 años, la esperanza de vida de las mujeres llegará a los 91,64 años frente a los 88,60 años que vivirán de media los hombres, según las proyecciones del INE. Así que las mujeres ancianas se las tendrán que ingeniar para sobrevivir casi 25 años desde que se jubilen (a los 67 años), frente a 21,6 años los hombres. Y eso, además, con unas ayudas a la Dependencia recortadas e insuficientes, que en un 65% son para mujeres ancianas o dependientes.

Hemos seguido el rastro a las 10 principales discriminaciones de la mujer en España, con datos oficiales donde se ve que “ser mujer en España es un mal negocio”. Claro que la discriminación de la mujer se da en todo el mundo y también en Europa, donde hay menos mujeres activas que hombres (51,30% frente a 64,40%), menos empleadas (61,4% frente a 71,8%) y más paradas (8,7% frente a 8,3%), con menos sueldo (un 14,9% menos) y menos promoción en las empresas. Y en todo el mundo, con la crisis, la mujer ha perdido terreno frente al hombre, captando menos empleos nuevos, con peores salarios y más precariedad. Y también se ha dado marcha atrás, desde 2008, en educación, salud y poder político, según el Informe global de la Brecha de Género 2016, elaborado por el Foro Económico Mundial. De hecho, sitúa la brecha de desigualdad (económica, educativa, sanitaria y política) en el 59%, la tasa más alta desde 2008. Y este informe coloca a España en el puesto 29 en el ranking mundial de desigualdad por género entre 144 paises, por detrás de 14 paises europeos (Islandia, Finlandia, Noruega y Suecia, los 4 más igualitarios del mundo, Irlanda, Eslovenia, Suiza, Alemania, Holanda, Francia, Dinamarca, Reino Unido, Estonia y Bélgica).

El informe sobre la brecha de género del Foro Económico Mundial señala su preocupación por el futuro, no sólo porque los avances en la igualdad son muy lentos sino porque la desigualdad se puede agravar por los avances tecnológicos, que van a recortar 5 millones de empleos en todo el mundo para 2020, según la OCDE, por la “cuarta revolución industrial”. De ahí que proponen tomar medidas más decididas contra la discriminación de género en todo el mundo, porque al ritmo actual, la igualdad de sexos no llegará hasta el año 2186, dentro de 170 años, según este informe del Foro Económico Mundial.

La perspectiva es aterradora para las mujeres, que llevan un siglo peleando activamente por sus derechos económicos, sociales y políticos. Por eso, urge tomar medidas efectivas en pro de la igualdad, a nivel mundial (como se ha hecho en la lucha contra el Cambio Climático) y en España. Los sindicatos piden ya al nuevo Gobierno que se pacte y apruebe una Ley de igualdad salarial, para que las mujeres ganen lo mismo que los hombres. Y también plantean que hay que llevar los Planes de igualdad a la mayoría de las empresas: la Ley de igualdad de 2007 (Zapatero) obliga a aprobar estos planes a las empresas de más de 250 trabajadores, pero quedan fuera más de 3 millones de empresas, donde trabajan el 99% de las mujeres. En estas empresas habría que pactar Planes para mejorar la situación laboral de las mujeres, desde las políticas de selección de personal a la promoción interna, sin olvidar temas como salarios, horarios, bajas y conciliación.

Pero no basta con buscar la igualdad laboral en las empresas. El Gobierno debe ayudar, con medidas como la promoción de guarderías, que en España son insuficientes y caras. De hecho, nuestro país dedica sólo el 0,6% del PIB al gasto público en guarderías, la mitad que Francia (1,2% PIB) o Reino Unido (1,1%). Y hay que buscar recursos para que los hombres se puedan tomar un permiso de paternidad de 4 semanas (como preveía la Ley de igualdad para 2011). Y en paralelo, hay que legislar para que haya unos horarios más racionales, que permitan dejar de trabajar antes de las 6 de la tarde. Y también, imponer cuotas obligatorias para promover a la mujer en los Consejos de las empresas y en muchos puestos institucionales. Está claro que “imponer cuotas” es discutible, pero resulta evidente que es una forma efectiva de avanzar: Italia aprobó cuotas en 2011 y las mujeres en Consejos de empresas han pasado del 6% a casi el 30% en sólo cinco años. Además, urge  que el Gobierno apruebe un Plan de choque contra el paro, donde una de sus prioridades sea recolocar a las mujeres, sobre todo a las que llevan más años sin trabajar.
Estas medidas y otras propuestas por la OIT han de pactarse, tras un gran debate sobre uno de los grandes problemas pendientes, del que se habla mucho y se avanza poco. No podemos esperar otros 170 años para resolverlo. Perdemos el talento de la mitad de la población y eso, además de injusto, es un gran despilfarro para el país. Hay que afrontar de verdad, con medidas eficaces, esta gran asignatura pendiente: la igualdad entre sexos. Para que nuestras tataranietas, al menos, vivan igual que los hombres. No es mucho pedir.

lunes, 16 de diciembre de 2013

Empresas buscan mujeres... para el Consejo


Las empresas apenas contratan hombres y menos mujeres, pero en los próximos años tendrán que buscar directivas para que representen el 40% de su Consejo de Administración, al menos las que coticen en Bolsa y tengan más de 250 trabajadores. Es una medida que avanza en Europa, aunque Merkel y nueve países no quieren que sea una Directiva, sino que lo decida libremente cada país. Es un avance sobre el 15% de mujeres Consejeras que hay en las grandes empresas del IBEX, pero no deja de ser un espejismo sobre la igualdad de la mujer, cada vez más discriminada en Europa y sobre todo en España: menos trabajo, menos salario, menos seguro de paro y menos pensiones que los hombres. Con la crisis, no se ha avanzado apenas en Planes de igualdad, que aplican menos del 10% de grandes empresas. Ser mujer es un mal negocio, con o sin cuotas en los Consejos.
enrique ortega

La lucha por la igualdad de la mujer acaba de dar otro paso, con la aprobación en noviembre por el Parlamento Europeo (459 votos a favor, 148 en contra y 81 abstenciones) de la propuesta de la Comisión Europea para que las mujeres sean al menos un 40% de los Consejos de administración de las empresas europeas que cotizan en Bolsa (una minoría) para 2020 (y para 2018 en las empresas públicas). Ahora queda lo más difícil: que lo aprueben los jefes de Estado de los 28, para que sea una Directiva, aunque no se contemplan sanciones. Y costará, porque tanto Ángela Merkel como 9 países (Gran Bretaña, Holanda, Malta y 6 países del Este) están en contra de que se apruebe una norma europea y defienden que sea algo que se autorregule, sin imponerlo a las empresas, a nivel de cada país.

El debate vuelve a ser que la igualdad no puede imponerse por una Directiva, pero la historia demuestra que sin leyes no hay igualdad. De hecho, la UE tiene Directivas sobre igualdad de género desde 1975 y apenas se ha avanzado: las empresas europeas sólo tienen hoy un 17,6% de mujeres en sus Consejos. Y la discriminación de la mujer se ha agravado con la crisis. Basten dos datos. El 59% de las mujeres europeas en edad de trabajar tienen empleo frente al 73% los hombres. Y las que trabajan, ganan un 17,1% menos que los hombres. Problemas  que no abordan ni la Comisión ni los Gobiernos europeos, enzarzados en la batalla de las cuotas, más mediática pero más marginal para la mayoría de mujeres del continente.

En España, la Ley de Igualdad de 2007 y el Código de Buenas Prácticas para empresas cotizadas (2006) impulsaron la entrada de mujeres en los Consejos de las empresas del IBEX, pasando de ser 17 en 2005 (3,3%) a 44 en 2008 (6%), 53 en 2010 (10,64%),68 en 2012 y 73 actualmente, un 14,86% de mujeres en los Consejos, muy lejos del 40% propuesto para 2020, que sólo cumplen hoy dos empresas: Realia y Jazztel, aunque hay otras tres empresas cotizadas cerca (Red Eléctrica 36%, Prosegur 33% y Acciona 31%). Pero todavía hay 4 empresas del IBEX sin una sola mujer en el Consejo: Endesa, Gas Natural, Sacyr y Técnicas Reunidas. Si ampliamos el foco a los Consejos de todas las empresas que cotizan en Bolsa (123), el porcentaje baja: sólo un 10,5% de las consejeras son mujeres. Y si miramos a las empresas (3.084) con más de 250 trabajadores, sólo un 37% tiene al menos una mujer en su Consejo de administración: dos tercios las dirigen sólo hombres.

Muchos expertos aseguran que si hay pocas mujeres en los Consejos es porque hay pocas directivas de las que tirar, poca “cantera”. Y es cierto: en las 35 empresas del IBEX sólo hay 39 mujeres directivas frente a 463 hombres, un 8,41% (una de 23 altos directivos en el Santander, cero en Telefónica, por ejemplo). Y si analizamos todas las empresas cotizadas, sólo hay un 11% de mujeres en la alta dirección (y un 22% de mandos intermedios), aunque  las mujeres son el 37% de las plantillas. Ampliando el foco a todas las empresas con más de 100 empleados, sólo hay un 21% de mujeres directivas, menos que la media europea (25%) y mundial (24%), liderada por los países emergentes: en China hay un 51% de directivas y en el sudeste asiático un 32%.

Como puede verse, queda mucho camino en España para conseguir esa cuota del 40% entre las mujeres directivas. Pero este debate no puede ocultar la realidad más dura de las mujeres de a pie, discriminadas desde que estudian hasta que se jubilan. De entrada, tienen más difícil trabajar: si hay 15.006.400 mujeres en edad de trabajar (16-64 años), casi igual que hombres (15.044.500), sólo trabajan 7.654.000 (septiembre 2013), un millón y medio menos que hombres (9.169.200). Y las que trabajan, tardan cuatro meses más en conseguir un empleo, según el CES, a pesar de que están más preparadas (51% de los titulados y el 60% de los nuevos licenciados).

Trabajan menos, tienen un menor abanico de empleos (la mitad se concentran en 6 trabajos: empleadas domésticas y limpiadoras, cuidadoras, administrativas, hostelería y administrativas) y peores contratos: muchos temporales (26,1% frente al 23,9% los hombres) y a tiempo parcial (8 de cada 10 contratos). Con empleos poco cualificados, contratos más precarios y menos jornada y antigüedad (por atender a hijos y padres), las mujeres ganan un 23% menos que los hombres, según el INE. Su sueldo medio es 19.767 euros (2011), frente a 25.667 los hombres, 5.900 € menos al año. Y hay más mujeres mileuristas, porque muchas tienen contratos temporales (ganan 31,8% menos) y a tiempo parcial (reciben la mitad de salario).

Las mujeres sufren también más el paro: un 26,55% están sin trabajo frente al 25,98% los hombres, según la última EPA. Y hay más paradas registradas en el SEPE: 2.479.700 mujeres frente a 2.329.208 hombres (noviembre 2013).Como paradas, sufren dos discriminaciones más. Una, que hay menos mujeres cobrando algún tipo de desempleo: sólo el 47,20% de las paradas registradas, frente a un 60,71% de parados que cobran algo. Y además, cobran un 15% menos de paro que los hombres (753€ frente a 889€, de media).

Y llegamos a la jubilación. Las mujeres se jubilan más tarde (a los 62,4 años, frente a los 61,8 años los hombres), con menos años cotizados (58% menos) por  peores sueldos. Resultado: las pensiones de las mujeres (4.667.049 pensionistas) son un 38% inferiores a las de los hombres. De media, 660,64€ al mes (octubre 2013) frente a 1.064,48 los hombres. En las pensiones de jubilación, la diferencia es mayor (-39,3%): de 694.16€ a 1.148,62€. Y 1 de cada 5 mujeres pensionistas cobran menos de 400 euros al mes, mientras entre los hombres es 1 de cada 15. Y con estas menores pensiones, las mujeres han de sobrevivir más años, hasta los 85 de media (los hombres, hasta los 78 años).

Son datos que demuestran que ser mujer es un mal negocio en España, con o sin cuotas. Hace falta un gran cambio social para poner a la mujer en el sitio que le corresponde: ser igual que el hombre, de arriba a abajo de la empresa y en la sociedad. Las cuotas y la legislación a favor de la igualdad pueden ayudar, pero hace falta un Plan integral de igualdad de género, que tome medidas a favor de la mujer en muchos ámbitos: educación y formación (exceso de mujeres en carreras humanísticas y escasez en carreras técnicas), selección de personal, políticas retributivas y convenios, planes de promoción en las empresas, horarios y conciliación laboral, política de guarderías y atención a la Dependencia. Y, sobre todo, hay que promover los planes de igualdad en las empresas, que tienen menos del 10% de las grandes, aunque son obligatorios desde 2007 para las de más de 250 trabajadores.

Las mujeres son el 51% del país y el 37% de los trabajadores, pero pintan poco en las empresas y en la sociedad, mientras trabajan más en casa (dedican 4,3 horas a las tareas domésticas frente a 2,3 horas los hombres, según el INE). Su capacidad y sus valores están infravalorados, lo que es injusto y además antieconómico. Al ritmo actual, hará falta medio siglo para lograr la igualdad. Es una barbaridad: se perderían dos generaciones, nuestras hijas y nietas. Hay que avanzar más rápido. Ayudémoslas.