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lunes, 27 de septiembre de 2021

Pandemia: camino de la normalidad

La 5ª ola se desinfla. Los contagios han seguido bajando en septiembre, desde los 702 por 100.000 habitantes a finales de julio a los 69 contagios este viernes. Y somos el tercer país europeo con menos incidencia del COVID-19, la mitad que Francia, Alemania o Italia. Además, ha bajado drásticamente la ocupación por pandemia en hospitales y UCIs, aunque sigue habiendo demasiados muertos: unos 100 diarios y 5.481 en los últimos tres meses. Vamos camino de la normalidad (menos de 25 contagios), gracias a las vacunas, a que un 77% de la población está ya inmunizada. Pero todavía hay casi 5 millones de españoles sin completar la vacunación, 1 millón de ellos mayores de 40 años. Por eso, urge completar la vacunación de los rezagados y no quitar todas las restricciones, como hacen algunas autonomías. Nos jugamos un nuevo repunte, que haría peligrar la recuperación ya iniciada y el empleo, que lleva 5 meses creciendo. La pandemia no ha terminado: sigamos con distancia y mascarilla. 

Enrique Ortega

La pandemia en el mundo ha frenado su ritmo de contagios en las últimas tres semanas, pasando de 4,6 millones de contagios semanales a finales de agosto a 3,27 millones ahora. Son ya 231,85 millones de personas contagiadas por COVID 19 en 193 paises, casi el 3% de la población mundial, según los datos de la Universidad John Hopkins. El continente más afectado sigue siendo América, con 88,84 millones de contagiados, seguido de cerca por Europa (69,09 millones) y, a distancia, el sudeste de Asia (42,74 millones), el Mediterráneo oriental (15,58), el Pacífico (8,16) y África (5,98 millones), según la OMS. Por paises, lideran los contagios EEUU (42,93 millones), India (33,67) y Brasil (21,35), seguidos a distancia por Reino Unido (7,7 millones), Rusia (7,3), Francia (7,08), Turquía (7,03), Irán (5,53), Argentina (5,25), Colombia (4,95), Italia (4,66), España (4.946.601) y Alemania (4,20 millones).

Los muertos en el mundo por la pandemia también llevan tres semanas bajando, de 69.500 semanales a finales de agosto a unos 55.000 ahora. Hoy se alcanzan los 4.748.389 muertos por COVID 19 (2.818.000 de ellos fallecidos este año 2021, el 60% del total), según la Universidad John Hopkins. Casi la mitad de los muertos se han producido en América (2.188.289 fallecidos) y otra cuarta parte larga en Europa (1.322.629 fallecidos), seguidas del sudeste de Asia (672.295 muertos), el Mediterráneo oriental (285.430), África (144.338) y el Pacífico (111.882 muertos), según la OMS. Los paises con más muertos por la pandemia son EEUU (688.033), Brasil (594.443) e India (447.194 fallecidos), seguidos a distancia por México (275.450 muertos), Rusia (200.245), Reino Unido (136.529), Italia (130.697), Colombia (126.145), Irán (119.360), Francia (117.182), Argentina (114.862), Alemania (93.409) y España (86.229 muertos, 35.392 de ellos este año 2021).

En Europa, los contagios por COVID 19 también han bajado en septiembre, alcanzando ahora una media de 155 contagios por 100.000 habitantes, según el Centro Europeo de Prevención de Enfermedades (ECDC), que vaticina nuevas bajadas, salvo en Italia y Alemania, donde la pandemia se mantiene estable. España ha pasado de ser uno de los paises con más contagios (finales de julio y agosto) a ser ahora (viernes 24 septiembre) el tercer país europeo con menos incidencia del virus, según Sanidad: 69,37 contagios por 100.000 habitantes (viernes 24), solo más que Polonia (23) y Chequia (56,2) y muy por debajo de la incidencia en Reino Unido (650,9), Francia (149,1), Alemania (147,3), Portugal (124,1) e Italia (97,7).

Esta drástica bajada de la incidencia en los dos últimos meses (del techo de la 5ª ola, los 701,91 contagios del 27 de julio a los 69 del viernes 24 de septiembre) ha sido generalizada en la mayoría de las autonomías, aunque ha sido mayor en tres regiones que tienen ya una baja incidencia: Asturias (17,77 contagios por 100.000 habitantes), la única autonomía en situación de “normalidad” (menos de 25 contagios), Galicia (45,97 contagios) y Castilla y León (49,06), según Sanidad. Las restantes están en un nivel de “riesgo medio” (50 a 150 contagios por 100.000 habitantes): Ceuta (142,51), Cantabria (100,19), Baleares (92,95), Cataluña (85,69), Aragón (80,61), Murcia (83,24), Castilla la Mancha (78,62), Navarra (65,49), Extremadura (63,44), Andalucía (60,91), Canarias (60,39) y Comunidad Valenciana (52,66). Sólo Melilla tiene un “riesgo alto”, con 167,67 contagios por 100.000 habitantes.

Los nuevos contagios (esta 5ª ola ha sumado 1.173.000, 1 de cada 5 contagiados en esta pandemia) se producen casi en su totalidad (98,6% de los positivos) por la variante Delta (India), más contagiosa y proclive a la hospitalización. Y siguen contagiándose más que la media los niños (113,19 contagios/100.000 habitantes en menores de 11 años) y los jóvenes y adolescentes (73,90 contagios entre 30 y 39 años, 70,22 entre 20 y 29 y 64,37 entre 12 y 19 años), según Sanidad. Pero han vuelto los contagios a los mayores de 80 años (67,92 contagios por 100.000 habitantes), aunque son menos graves porque están todos vacunados. Ahora  se están haciendo menos pruebas (PCR y test antígenos), unas 615.000 diarios frente a 717.000 a principios de septiembre, pero han bajado mucho los positivos: son 3,52% de media (sólo Aragón, Castilla la Mancha, Murcia, Ceuta y Melilla superan el 5% de positivos), por debajo del 4% que la OMS utiliza como umbral para considerar una pandemia “bajo control”. Y la velocidad de transmisión (Rt) del virus es ahora muy baja, 0,64: cada positivo contagia a menos de 1.

Esta bajada drástica de positivos y contagiados se traduce en una caída importante de las hospitalizaciones por COVID: de alcanzar un máximo de 10.578 hospitalizados (el 8,90% de las camas disponibles) el 2 de agosto se pasó a 6.245 el 3 de septiembre y a 2.951 este viernes 24. Un 2,5% de ocupación hospitalaria, un “riesgo bajo”, sólo algo más preocupante en el País Vasco (5,16% de ocupación: un riesgo “medio”), con 6 autonomías en situación de “normalidad hospitalaria” (menos 2% camas COVID): Galicia, Asturias, la Rioja, Murcia, Comunidad Valenciana y Extremadura. En paralelo, también han caído drásticamente los enfermos COVID en UCIs: de un máximo de 2.031 camas ocupadas el 9 de agosto (el 21,98  % de las UCIS) se pasó a 1.460 el 3 de septiembre y a 850 camas COVID en UCIs el viernes, según Sanidad. Un 9,52% de ocupación UCI, que significa un “riesgo bajo”, aunque se supera en Madrid (18,47% ocupación UCIs: “riesgo alto”) y en otras 7 autonomías, con “riesgo medio” (10-15% ocupación UCIs): Cataluña (14,49%), País Vasco (12,89%), Aragón (11,16%), Canarias y Navarra (10,66), Baleares (10,33%), Castilla la Mancha (10,31%)..

Lo peor de la pandemia sigue siendo que deja demasiadas muertes, aunque también han bajado respecto a agosto (1.530 muertes la cuarta semana de agosto y 795 en la semana a caballo entre agosto y septiembre): han sido 446 muertes la última semana (viernes17-viernes 24), frente a 493 la anterior y 495 la primera semana de julio, con una media de 100 muertes diarias por COVID (bajaron a 44 el viernes). La cifra más alta de fallecidos se da en Madrid (27 la última semana), seguida de Andalucía (23), Extremadura (17), Castilla y León y Comunidad Valenciana (15 cada una). Los muertos han vuelto a las residencias de ancianos (800 fallecidos y más de 9.000 contagiados en esta 5ª ola), aunque han bajado mucho en septiembre, a 76 muertes por semana frente a 176 a mediados de agosto. Con todo, la reinfección supone un grave riesgo, por sus patologías previas, y se va a vacunar en breve con una 3ª dosis a los 300.000 ancianos que viven en residencias.

Esta importante mejoría en la pandemia, desde finales de agosto y más en septiembre, se debe sobre todo al avance de la vacunación en los dos últimos meses, aunque ahora el ritmo ha bajado (de los 500.000 vacunados diarios en vacaciones a los 200.000 actuales). Con todo, ya tienen 1 dosis el 79,2% de la población (37,57 millones de personas) y están inmunizados (con las 2 dosis o con una los contagiados que se hicieron PCR) el 76,6% de la población (36,33 millones), aunque los expertos creen que no es suficiente para lograr la inmunidad de rebajo, que hay que llegar al 90% de población vacunada.

Para conseguirlo, es urgente seguir con las vacunaciones y repescar a los que todavía no se han puesto la 2ª dosis (y sobre todo, los que no tienen ni la primera), porque son muchos: 4.853.904 personas mayores de 12 años todavía sin inmunizar, según se deduce del último balance de vacunación de Sanidad (al 23 de septiembre). De ellos, la prioridad debe ser completar la 2ª dosis de los mayores de 40 años, porque falta  inmunizar totalmente a 1 millón de ellos: 51.493 de 70 a 79 años, 160.042 de 60 a 69 años, 464.201 de 50 a 59 años y 331.262 de 40 a 49 años. Y entre los jóvenes y adolescentes, hay otros 3,84 millones sin completar la vacunación: 1.658.181 de 30 a 39 años, 1.146.102 de 20 a 29 años y 1.042.623 de 12 a 19 años. Un reto de vacunación (4,8 millones) que debe completarse entre octubre y noviembre, si queremos evitar una 6ª ola de contagios en Navidad.

En paralelo a las vacunaciones, habría que seguir con las restricciones en los contactos, insistiendo en evitar aglomeraciones y mantener distancias de seguridad y mascarillas. De momento, la mayoría de las autonomías han levantado sus restricciones en los últimos días (con Madrid a la cabeza), en la hostelería (ampliando horarios y aforos), el ocio nocturno, la cultura y espectáculos, así como en el comercio, mientras se ha reducido el teletrabajo y vuelve la enseñanza presencial, lo que agrava el riesgo de contagios y ya está reduciendo el ritmo de bajada de esta 5ª ola (a primeros de septiembre, la incidencia bajaba de 10 en 10 puntos y la última semana baja sólo 4 puntos diarios: 2 puntos el viernes).

Hay que tener cuidado con “abrir la mano” demasiado, porque el COVID 19 sigue ahí y puede volver a mutar, ahora que tiene menos población sin vacunar. Y no se sabe cómo se comportará cuando llegue el otoño y aparezcan otros virus estacionales (como la gripe). Ahora que estamos “al final del camino”, cerca de la “normalidad” (menos de 25 contagios por 100.000 habitantes), no podemos bajar la guardia y poner en peligro la salud y la recuperación. La economía ha empezado a crecer (un 1,1% en el 2º trimestre, según el INE), aunque menos de lo que se creía, y las empresas recuperan ventas y beneficios, mientras sigue creándose empleo (podrían ser +80.000 en septiembre, el 5º mes con aumento de ocupados), que ya roza el empleo que teníamos antes de la pandemia. Y con el tirón del turismo interior este verano y el aumento del consumo (50.000 millones ahorrados durante la pandemia que se están gastando), se espera que la economía crezca este año un +5% y +7% en 2022, recuperando así lo perdido en 2020 (-10,8%), con la ayuda de los Fondos europeos.

Pero esta recuperación económica se puede ir al traste si repuntan los contagios y no avanza la vacunación entre esos 4,8 millones de españoles que todavía no están inmunizados. Por eso hay que ser cuidadosos en la retirada de restricciones, en mantener distancias y mascarillas, en la vuelta al trabajo y a estudio y en reforzar la sanidad pública este otoño, con un Plan de choque para ultimar las vacunaciones y poder volver a la normalidad en la atención de los centros de salud, especialistas y hospitales. La pandemia no ha acabado. 

lunes, 2 de agosto de 2021

Vacaciones: pocos turistas y precios altos

Media España está de vacaciones, aunque la otra media no pueda o no quiera viajar, según el Barómetro del CIS. Este verano, el turismo nacional recuperará dos tercios de los viajes de 2019, pero vendrán la mitad de turistas extranjeros que nos visitaban antes de la pandemia, según el sector, que espera facturar 20.000 millones menos que hace dos veranos. Eso sí, agencias, hoteles, apartamentos y restaurantes aprovechan para subir precios estas vacaciones, donde tenemos la luz, los carburantes y los vuelos mucho más caros y cuando también suben los alimentos y el súper. Entre la 5ª ola y las subidas de precios, los españoles saldremos menos días de vacaciones, más al interior, norte, Galicia, Cádiz y Huelva, mientras encontraremos menos extranjeros (sobre todo franceses y alemanes) en Baleares, Canarias y la costa mediterránea. Será el 2º verano en pandemia, con más movimiento que el anterior, pero aún “a medio gas” y con el virus desatado entre los jóvenes. ¡Descansen y cuídense¡

Enrique Ortega

Estas son las vacaciones del escape y la incertidumbre. Tras año y medio de pandemia, la mayoría de las personas quieren “escaparse” y viajar, olvidarse de los problemas más que nunca. Pero también saben que el virus sigue ahí y que la 5ª ola ha disparado los contagios, sobre todo entre los jóvenes y en los lugares de veraneo. Eso ha aumentado la incertidumbre a la hora de coger vacaciones, más cuando en muchas familias han bajado los ingresos y el trabajo por la pandemia (un 34,4% de los hogares no se pueden coger una semana de vacaciones por la crisis, según el INE). El resultado es un país donde la mitad de españoles dicen que se irán de vacaciones y la otra mitad no: el  49,9% no se irá, el 4,9% lo está pensando y el 45,1% restante se han ido ya de vacaciones o están pensando en irse este mes, según el Barómetro del CIS, una encuesta hecha entre el 2 y el 15 de julio. Los que más piensan viajar son los más jóvenes (más de la mitad de los menores de 34 años) y los que menos, los mayores de 55 años (sólo un tercio cogerá vacaciones este verano).

Entre la crisis y la pandemia, la gran mayoría del 45,1% que cogerá vacaciones se quedará dentro de España (el 88,8%), sólo un 6,8% irán al extranjero y otro 3,8% viajarán dentro y fuera del país, según el Barómetro del CIS. La mayoría viajará, en coche (78,6%) o avión (18,1%), a las costas (58,8%) e islas (11,9%), aunque aumentan los viajes a zonas rurales (20,5%), ciudades de interior (15%) y turismo de rutas (8,2%). Al alojarse, un 30,8% irá a un hotel, un 20,1% a un apartamento, el 19,1% a su 2ª vivienda, otro 19,1% a casas de amigos, un 6,6% a campings, otro 6% a casas rurales, el 3,7% a hostales y pensiones y 1,1% optan por la autocaravana. Y este verano se multiplican los viajes cortos, de 1 semana (22,4%) y menos (12,4%), aunque aumentan las vacaciones con duración entre 1 y 2 semanas (28,7%) y de más de 15 días (29,8% de los viajes).

Este 2º verano en pandemia se espera mejor que el verano pasado, pero el sector turístico lo ve con gran incertidumbre, debido al crecimiento imparable de la 5ª ola del virus, que ha sumido a toda la Península en “riesgo alto”, lo que va a retraer a irse de vacaciones a muchos españoles y va a frenar la llegada de turistas extranjeros, sobre todo de Francia (su Gobierno ha desaconsejado viajar a España), Alemania (exige cuarentena a los que vuelvan de vacaciones de España) y de Estados Unidos (nos consideran un país “de alto riesgo”). Con ello, la última previsión de Exceltur, la patronal turística, apuesta por recuperar dos tercios del turismo nacional de 2019 y un tercio del turismo extranjero. Y así, facturar este verano 37.979 millones, 20.000 millones menos que en 2019, antes de la pandemia.

La industria turística espera que quien les salve este verano sean los turistas nacionales, que suponen la mitad de su negocio. La previsión es facturar este verano con los turistas españoles dos tercios del negocio de 2019 (-32,9% de facturación), mejor en agosto y septiembre que en julio. Y en paralelo, con los turistas internacionales facturar sólo un tercio del negocio de 2019 (-61,2% de facturación), más en julio que en agosto y septiembre, según el estudio de Exceltur. Y con ello, esperan que el verano sea más flojo en las zonas que suelen recibir más turistas internacionales (Baleares, Canarias y costa mediterránea) y haya más turismo en las zonas donde se esperan más españoles (norte de España, Galicia, interior de las dos Castillas, la Rioja, Navarra y Aragón, junto a Cádiz y Huelva). Dos Españas con dos veranos y ocupaciones turísticas diferentes.

La mayor incertidumbre sobre cómo acabará siendo este verano está en el turismo extranjero. La última previsión del Gobierno es que lleguen 16,9 millones de turistas internacionales, lo que supondría un tremendo avance sobre el verano pasado (vinieron 6 millones de turistas extranjeros) y algo más de la mitad de los turistas foráneos que entraron en el verano de 2019 (28,8 millones), un año récord. La incógnita está en los turistas británicos (21,5% de los turistas extranjeros en 2019), que pueden viajar a España sin hacer cuarentena a la vuelta (si están vacunados), lo que ha triplicado sus vuelos a España, aunque tienen el hándicap de ser el país europeo con más contagios por COVID 19. En el caso de los turistas franceses (13,2% del total en 2019), Cataluña y la Comunidad Valenciana está sufriendo los efectos de la recomendación del Gobierno galo para que no viajen a España. Y lo mismo pasa, sobre todo en Baleares y Canarias, con los turistas alemanes (otro 13,2% del total), a quienes su Gobierno exigirá cuarentena al volver de España si no están vacunados. Y también EEUU ha incluido a España como “zona de alto riesgo” COVID.

La evolución de la 5ª ola en agosto será clave para la evolución del turismo. El Centro Europeo para el Control de Enfermedades (ECDC) no es ahora tan pesimista  y su última previsión (jueves 29) apunta que la incidencia no se va a cuadruplicar en Europa (como temía hace 10 días) sino que sólo se va a multiplicar por 1,5 (de 200 contagios el 25 de julio a 304 el 8 de agosto). Pero sigue colocando a España como el 2º país de la UE-27 con más incidencia del COVID, sólo por detrás de Chipre (1.496 contagios): creen que pasaremos de los 700 contagios de la semana pasada a 849 el 1 de agosto y 971 el 8 de agosto, aunque el viernes 30 de julio habíamos bajado a 687 contagios.  Sean 971 o más de 500 contagios este mes, España seguirá siendo un destino “de alto riesgo” en Europa. Y eso es desastroso para mantener el turismo extranjero, que podría anular reservas, lo mismo que los turistas nacionales. Por eso es especialmente urgente tomar restricciones duras para bajar drásticamente los contagios, especialmente en las zonas turísticas: Baleares (951 contagios el viernes), Cataluña (927), Comunidad Valenciana (575), Andalucía (565) y  Canarias (487), las 5 autonomías con más afluencia de extranjeros.

Además de lidiar con un “riesgo extremo” de contagios, los que están de vacaciones o se vayan a ir estos días sufrirán un tremendo aumento de precios. Empezando por las reservas de billetes de avión (con precios disparados en los vuelos nacionales) y las reservas de paquetes turísticos, que subieron un 14,5% en junio, según el INE. También están subiendo mucho los precios de los hoteles y alojamientos (un +6,1% en junio, según el IPC), que aprovechan en algunas zonas (norte de España y zonas rurales) la mayor demanda del turismo nacional para subir precios (y en julio han seguido subiendo los alojamientos, según el IPC adelantado que ha publicado el INE). No ayuda la fuerte subida de la luz mes tras mes (subirá un 35% en julio y costará el triple que en julio de 2020), subida de la que también “se cubren” los dueños de apartamentos y hoteles. Además, en verano suben siempre los alimentos y la mayoría de los productos del súper, por la mayor demanda.

La subida de precios ya la notamos al coger el coche para irnos de vacaciones. Los precios de los carburantes vuelven a marcar máximos la pasada semana: 1,41 euros por litro la gasolina (un 32% más cara que en mayo de 2020, que valía 1,07 euros) y 1,27 euros por litro el gasóleo (un 30% de subida sobre los 0,98 euros por litro que valía en mayo de 2020). Con ello, llenar el depósito cuesta ahora entre 16 euros más (gasoil) y 19 euros más (gasolina) que el verano pasado. Y España sigue teniendo los carburantes más caros de Europa antes de impuestos: 29 céntimos más cara la gasolina y 13,4 céntimos más caro el gasóleo que la media de precios de la UE-27, según el último Boletín Petrolero de la UE

Esto pasa, aunque el petróleo esté en máximos para todos (76 dólares barril frente a 31$ en mayo de 2020), porque España tiene una mayor demanda de gasóleo (59,2%) que de gasolina (9,1%) que Europa, lo que tensiona más aquí los precios, hay menos competencia en el refino y en la comercialización por regiones (Repsol, Cepsa y BP controlan el 60% de las gasolineras) y el margen bruto de los comercializadores (25 céntimos por litro en la gasolina y 24 en el gasóleo) es de los más altos de Europa, según la Comisión de Competencia (CNMC).

Si conseguimos pagar todas las subidas que nos esperan, desde la gasolinera al hotel y la paella o mariscada, sólo nos queda cuidarnos para evitar contagiarnos con el virus, que se está multiplicando entre los menores de 40 años no vacunados, aunque también contagia a los vacunados con 1 dosis (el 11,4% de los contagiados) y a los vacunados con las 2 dosis (5,5% de los actuales contagiados), según Sanidad.  Hay que intentar disfrutar estas vacaciones, el que pueda tenerlas, pero sin olvidar que el virus sigue entre nosotros y la pandemia no se ha acabado. 

Así que este verano será otra vez “diferente”, aunque tengamos más optimismo y confianza porque la inmunidad de rebaño está próxima, quizás no para septiembre (los expertos hablan de que la variante Delta obliga a vacunar al 80 y quizás al 92% de los españoles, que no basta con el 70% del que nos hablaban). Eso supondría que no ganaríamos la batalla al virus hasta final de año. Sea como sea, agosto va a ser todavía un mes complicado, para la salud y para el turismo y la economía.

Disfrutemos lo que podamos estas vacaciones,  pero no bajemos la guardia  frente al virus, para volver a casa con más garantías. ¡Descansen y cuídense¡

jueves, 29 de julio de 2021

EPA junio 2021: empleo récord

La recuperación del empleo en España ya se ha producido esta primavera, según la EPA conocida hoy. Y con fuerza: en el 2º trimestre se crearon 464.900 empleos, como en 2018. Y en el último año se han creado más de 1 millón de empleos, la mayor creación de empleo en un año desde 2005. El motor de esta recuperación son los empleos recuperados en los servicios (hostelería, turismo y comercio), aunque nos hayan costado la 4ª y 5ª ola de contagios. Faltan 295.200 empleos para recuperar la ocupación de antes de la pandemia (queda recuperar 1 de cada 10 empleos perdidos) y en 5 autonomías ya hay más gente trabajando que en 2019. Eso sí, el paro baja menos (-110.100) porque han aumentado mucho los que buscan empleo, más ya que antes de la pandemia. Ahora, el Gobierno espera recuperar en otoño el empleo de antes y que el Plan de recuperación baje el paro en 2021 y 2022. Pero urge aprobar un Plan de choque para emplear a jóvenes, mujeres y parados de larga duración y reformar a fondo las oficinas de empleo. El empleo debe ser la prioridad de la recuperación.

Enrique Ortega

El segundo trimestre del año suele ser bueno para el empleo, por la Semana Santa y los contratos previos al verano, salvo en 2020, donde la ocupación cayó en picado entre abril y junio (-1.074.000 empleos), por la pandemia y el grueso del confinamiento. Este año 2021, tras un primer trimestre donde cayó el empleo (-137.400), el 2º trimestre ha dado la sorpresa y el empleo ha crecido en 464.900 personas, según la EPA publicada hoy, más que en la primavera de 2019 (+333.800 empleos) y similar al empleo creado en el 2º trimestre de 2018 (+469.900). Con ello, se afianza  la recuperación del empleo iniciada el verano pasado y la ocupación aumenta en 1.064.600 empleos en el último año, la mayor creación anual de empleo desde 2005. Eso sí, gracias también a que figuran como ocupados 340.000 trabajadores “aparcados” en ERTEs.

En el 2º trimestre, la ganancia de empleo ha sido gracias a la recuperación de los servicios (+365.700 empleos creados), sobre todo la hostelería, el turismo y el comercio, pero también ha creado bastante empleo la construcción (+63.100) y, menos, la industria (+23.000) y la agricultura (+13.100), mucho más en el sector privado (+422.700 empleos)  que en el público (+42.100), según la EPA. Y sorprende que la mayor creación de empleo se haya dado en las mujeres (+241.400 frente a +223.500 en los hombres) y entre los jóvenes (+79.600 nuevos empleos entre 20 y 24 años y +72.900 entre 25 y 29 años). Y por autonomías, el empleo ha crecido en el 2º trimestre en todas, pero más en Andalucía (+102.400 ocupados), Baleares (+60.300), Comunidad Valenciana (+55.100), Cataluña (+43.300) y Murcia (+35.700).

A pesar de la histórica mejoría del empleo en el último año, España no ha recuperado todavía el empleo anterior a la pandemia: estamos 295.200 empleados por debajo de los ocupados a finales de 2019 (19.671.700 ocupados frente a 19.966.900), según la EPA. Falta recuperar 1 de cada 10 empleos perdidos con la pandemia. Entre los hombres falta recuperar 200.000 empleos, pero sólo 95.200 entre las mujeres. Y por edades, todavía hay menos jóvenes trabajando que en 2019, pero hay más ocupados de 45 a 49 años (+54.500) y de más de 55 años (+237.000), los menos afectados laboralmente por la pandemia.  Y hay ya más gente trabajando en la construcción  (+40.900) y en el campo (+17.200), aunque todavía menos en la industria (-98.600) y sobre todo, en los servicios (-254.800). Destaca también que 5 autonomías tienen ya más gente trabajando que en 2019: Murcia (+36.700), Extremadura (+20.500), Andalucía (+18.000)  Castilla la Mancha (+15.300) y Canarias (+12.000 ocupados).   

La importante mejora del empleo en el 2º trimestre de 2021 (+464.900) no se traducido toda en una bajada del paro (-110.100 parados) porque en paralelo han aumentado los españoles activos, las personas que buscan trabajo ahora, tras lo peor de la pandemia: los “activos” han aumentado en 354.800 personas, impidiendo bajar más las cifras del paro. Es un proceso que se ve trimestre a trimestre (hay 1.240.000 personas más buscando trabajo que hace un año). Y ya hay más adultos “activos” (trabajando o buscando trabajo) que en 2019: 23.215.500 frente a 23.158.800 a finales de 2019. Y todo apunta a que seguiremos así, con lo que en los próximos meses sucederá lo mismo que ahora: el paro bajará menos de lo que sube el empleo.

El  paro ha bajado en el 2º trimestre (-110.100 personas) sobre todo en los servicios (-306.200 parados), por las menores restricciones en el turismo, la hostelería y el comercio, aunque también en la industria (-43.300), la construcción (-35.500) y la agricultura (-21.900), pero ha subido entre los que perdieron su primer empleo hace un año (+240.000) y los que buscan ahora su primer empleo (+56.900 parados). El desempleo sólo baja entre las personas de 25 a 54 años (-160.800 parados), pero sube entre los jóvenes (+46.300) y los mayores de 55 años (+11.600). Y baja más entre los hombres (-60.700) que entre las mujeres (-49.400). Por autonomías, baja en todas salvo en la Comunidad Valenciana (+15.600 parados), Cantabria (+2.200), Comunidad Valenciana (+800) y la Rioja (+100), destacando las bajadas del paro en Murcia (-22.200), Cataluña (-21.200), Andalucía (-19.800), Baleares (-16.200) y Extremadura (-11.500), según la EPA.

La cifra total de parados se sitúa en 3.543.800 desempleados, con una tasa de paro del  15,26% , todavía muy lejos de la tasa de paro europea (7,3%) o alemana (3,7%). Y baja unas centésimas la tasa de paro de los jóvenes (menores 25 años), al 38,38% (17,3% en la UE-27). Hay otros datos también preocupantes. El primero, que hay 1.157.900 hogares con todos sus miembros en paro (+44.700 que hace un año y medio). El segundo, que seguimos con 4 regiones que tienen una tasa de paro “escandalosa”, superior o rondando el 20%: Canarias (24,71%), Ceuta (24,20%), Andalucía (21,58%), Extremadura (19,15%) que contrastan con cuatro autonomías que tienen una tasa de paro casi europea (10,02% el País Vasco, 10,30% Navarra, 10,73% Aragón  y 11,52% la Rioja). Y el tercero, que aumentan los parados de larga duración, los que llevan más de 1 año sin trabajo: son 1.735.600, el 49% de los parados (eran 1.387.000, el 43,5% a finales de 2019).

Esto provoca que a muchos parados se les acabe el desempleo y no cobren ya ningún subsidio, pasando a una situación de pobreza extrema. En junio de 2021, último dato de Trabajo, cobraban alguna ayuda 2.070.546 desempleados: casi la mitad (43,92%) cobraban un subsidio contributivo (según lo cotizado) de 868,5 euros de media y el resto (56,08%) cobraban un subsidio asistencial de 451,92 euros. Pero en esta cifra están incluidos los 340.000 trabajadores que están en ERTE y cobran las tres cuartas partes de su sueldo del SEPE. Así que, en realidad, sólo 1.730.546 parados cobra algún subsidio, el 48,83% de los parados que refleja la EPA de hoy. Eso significa que más de la mitad de los parados (51,17%) no cobran ninguna ayuda pública, cuando en 2019 eran sólo el 38,5%. Así que la pandemia nos ha traído más paro, pero ahora son menos los que reciben ayuda, porque muchos llevan demasiado en paro y se les ha agotado el subsidio.

En el último año y medio (diciembre 2019 - junio 2021), en el grueso de la pandemia, el paro ha crecido en +351.900 desempleados y la tasa de paro del 13,78% al 15,26%, según la EPA, sobre todo entre las mujeres (+245.500 frente a 133.000 parados más los hombres), entre los que tienen de 25 a 54 años (+163.800) y los jóvenes de 20 a 24 años (+96.400) y entre los que perdieron su empleo hace un año (+456.700 parados) y buscan su primer empleo (+74.300 parados), mientras hay menos parados que antes de la pandemia en el campo (-18.300), la industria (-10.000), la construcción (-26.500) e incluso en los servicios (-124.200 parados). Por autonomías, el paro ha bajado con la pandemia en Murcia (del 16,08 al 13,15%) y Extremadura (del 23,48 al 19,15%),  subiendo sobre todo en Baleares (del 9,91 al 15,17%), Canarias (del 18,78 al 24,71%), Cataluña (del 10,45 al 12,28%), Madrid (del 9,99 al 12,09%), y la Comunidad Valenciana (del 14,13 al 16,67%), según la EPA.

Mientras, ¿qué ha pasado con el empleo en Europa por la pandemia? Eurostat publicó un informe donde revela que España es el país que perdió más empleo en 2020, cinco veces más que la media: un -2,3%, frente al -0,6% en la UE-27. La caída del empleo en España con la pandemia duplicó con creces a la de Portugal y Reino Unido (-1% en ambos casos) y fue muy superior a la de Italia (-0,9%), Alemania (-0,2%) y Francia (-0,2%), mientras en Grecia aumentó ligeramente el empleo el año pasado (+0,1%). En este año 2021, el empleo siguió cayendo en toda Europa (del 72,7 al 71,9%, según Eurostat), aunque se perdió menos en España en el primer trimestre (-137.500 frente a -1.074.000 el año anterior).

El paro también creció mucho más en España que en el resto de Europa en 2020: +2,35% en España (del 13,78 al 16,13%, según la EPA), frente a una subida del +0,6% en la UE-27 (del 6,3 al 6,9%).En este año 2021, con datos de Eurostat hasta mayo, el paro ha bajado en toda Europa (-0,4% en el último año, en la UE-27 y en la zona euro) y también en España (-0,4 % desde mayo de 2020), bajando menos en Alemania (-0,1%) y más en Francia (-0,5%), siendo Italia el único país donde subió el paro en el último año (del 8,5 al 10,5%). Y ha bajado más el desempleo juvenil en España (-2,1% de mayo 2020 a mayo 2021), mientras subía ligeramente en Europa (+0,3%), Italia (+2,6%) y Alemania (+0,6%), bajando en Francia (-1,3%), según los últimos datos de Eurostat.

La pandemia ha destrozado nuestro mercado laboral, pero los ERTES y ayudas públicas, junto a las menores restricciones a la movilidad, colocan al empleo cerca ya de la situación anterior a la pandemia. De hecho, la EPA de hoy revela que hay ya 19.671 ocupados en España. Con lo que estamos 295.200 empleos por debajo de finales de 2019 (19.966.900 ocupados). Pero si afinamos más por meses, a finales de junio de 2019 había 19.267.920 afiliados a la Seguridad Social, sólo 202.000 menos que los afiliados de finales de febrero de 2020 (19.479.810), justo antes del confinamiento de marzo. Y la previsión del Gobierno es que alcanzaremos en otoño (septiembre/octubre 2021) el nivel de empleo anterior a la pandemia.

Ahora, el Gobierno confía en que el empleo mejore aún más en el tercer trimestre (por la mejora del turismo, sobre todo el de los españoles) y sobre todo en el cuarto, cuando alcancemos la inmunización de rebaño (ahora, con la variante Delta, exige vacunar del 80 al 92% de los españoles, no sólo al 70% del que se hablaba antes). Su última previsión es aumentar el empleo este año 2021 un 4% (+768.000 empleos), todavía insuficiente para compensar la caída de empleo de 2020 (-7%). Así que España no volverá a tener el empleo de 2019 hasta 2022. Y lo mismo pasará con la tasa de paro, que bajará este año al 15,2% (desde el 15,5% de 2020) y hasta 2022 no alcanzaremos la tasa de paro pre-COVID (14,1% en 2019), según el último escenario macroeconómico presentado por el Gobierno.

Ahora, el empleo debe ser la prioridad de la recuperación, tratando además de pactar una reforma laboral que consiga crear empleos estables (no temporales ni precarios) y mejor pagados. El Plan de Recuperación prevé crear 800.000 empleos en los próximos 3 años, pero habrá que ver cuántos empleos se destruyen todavía, una vez que terminen los ERTEs (prorrogados hasta el 30 de septiembre) y se levante la veda para presentar concursos de acreedores (cerrados hasta diciembre). Por eso, resulta clave aprobar un Plan de choque para el empleo, centrado en los jóvenes, las mujeres y los parados de larga duración, asentado en dos frentes: formación y asesoramiento de los parados e incentivos a su contratación en los programas del Plan de Recuperación. Y no retrasar más la reforma de las oficinas de empleo (SEPE), que hoy no ayudan a los parados a recolocarse.

La pandemia y la crisis no han acabado, pero la EPA de hoy indica claramente que el empleo ha aguantado mejor ahora que tras la crisis de 2008, gracias a las ayudas públicas y los ERTEs. Pero España tiene un gran reto por delante: recuperar el empleo perdido con la pandemia y conseguir un modelo económico y laboral que suba el empleo a niveles europeos (aquí trabajan el 65,7% de los adultos, frente al 72,5% de media en Europa y el 80% en Alemania). Y con ello, rebajar nuestro histórico paro a niveles también europeos (del 15,2 al 7,3%). Ese es el gran reto de España en esta década.

lunes, 12 de julio de 2021

Pandemia: la 5ª ola, imparable

Los  contagios llevan casi dos semanas disparados, superando los 316 casos por 100.000 habitantes, por encima del “pico” de la 4ª ola (abril 2021) y de la 1ª (abril 2020). El detonante son los contagios entre jóvenes, acelerados por el auge de la variante india, dominante ya en 4 regiones y en toda España para agosto. Pero esta variante también crece en Europa y los paises tienen muchos menos contagios que España, el segundo con más incidencia, tras Reino Unido, quizás porque los jóvenes tienen aquí más contactos y ocio nocturno. De momento, 8 autonomías están “en riesgo extremo” (las peores, Cataluña, Castilla y León,  Cantabria y Navarra) y varias se plantean restringir el ocio nocturno y controlar horarios, mientras empiezan a vacunar a menores de 40 años. Con este repunte, se arriesga el turismo (Francia y Alemania recomiendan no viajar a España) y la recuperación económica. O se controlan los contagios, la movilidad y el ocio este verano, o no paramos esta 5ª ola hasta septiembre. No aprendemos.

Enrique Ortega

En el mundo, los contagios por la COVID están subiendo ligeramente en las últimas tres semanas, en torno a los 464.000 diarios. Hoy, cumplido el primer año y medio de la pandemia, son ya más de 186 millones de personas contagiadas en 193 paises, según la Universidad Johns Hopkins. El continente más afectado sigue siendo América (73,45 millones de contagiados), pero se acercan Europa (56,73 millones) y el Sudeste asiático (35,72 millones), seguidos a distancia por el Mediterráneo oriental (11,34 millones), África (4,31 millones) y el Pacífico (3,73 millones de contagiados), según la OMS. Por paises, sigue liderando los contagios Estados Unidos (33,8 millones), pero se ha acercado en los últimos meses la India (30,8 millones), seguida de Brasil (19,08 millones) y, a distancia, Francia (5,8 millones), Rusia (5,7), Turquía (5,4), Reino Unido (5,1), Argentina (4,6), Colombia (4,4), Italia (4,27), España (3,97 millones) y Alemania (3,74 millones).

Los muertos por la pandemia siguen bajando, por debajo de los 8.400 fallecidos diarios, aunque el mundo ha superado ya los 4 millones de muertes por la COVID 19 (4.031.711 hoy), de ellas la mayoría en este año 2021 (2,2 millones de muertes desde enero), según la Universidad John Hopkins. Casi la mitad de los muertos se han dado en América (1.930.948) y más de la cuarta parte en Europa (1.194.308 fallecidos), seguidos muy de lejos por la mortalidad en el Sudeste asiático (505.706), el Mediterráneo oriental (221.164), África (101.541) y el Pacífico (57.154 muertes), según la OMS. Por paises, el ranking de mortalidad por COVID 19 lo encabeza EEUU (607.156 fallecidos), con Brasil (533.488) e India (408.764), seguidos de lejos por Rusia (140.635 muertos), Reino Unido (128.691), Italia (127.775), Colombia (111.731), Argentina (98.781), Alemania (91.245) y España (81.003 muertos).

En Europa, los contagios por COVID 19 han subido en la última quincena, por primera vez tras 11 semanas bajando, aunque la incidencia global es baja, 40 contagios por 100.000 habitantes. Pero preocupa el avance de la variante “Delta” (india), un 60% más contagiosa, que será dominante en agosto en el continente. De momento, lo es en los dos paises donde se han disparado los contagios, Reino Unido (507 contagios el viernes, 10 veces los que tenía a principios de junio) y Portugal (254 contagios, frente a 51 a comienzos de junio). Y en medio está España, el 2º país con más contagios de Europa: 316,17 el viernes 9 de julio, un salto desde el “suelo” de 92,25 contagios alcanzado el 22 de junio. Con muchos menos contagios están Francia (51,9), Italia (18,9), Alemania (10,7), Paises Bajos (90,3), Bélgica (87,6), Suecia (34,8), Austria (13,6), Polonia (3,3) y hasta Irlanda (117), según Sanidad.

El problema es que esta 5ª ola ha disparado los contagios muy rápidamente (en 2 semanas se ha pasado de 95 a 316 contagios/100.000 habitantes en los últimos 14 días) y que ya supera el techo máximo de contagios de la 4ª ola, la de Semana Santa (235,59 contagios el 26 de abril) e incluso el techo de contagios de la 1ª ola (217,3 contagios el 5 abril 2020). O sea que estamos ante una “5ª ola disparada, que ha crecido por culpa del auge de la variante Delta (india), dominante ya en 4 autonomías (Cataluña, Madrid, Navarra y la Comunidad Valenciana) y en los cuerpos de los jóvenes, que sufren una incidencia de contagios mucho más virulenta. Así, los jóvenes de 20 a 29 años tenían el viernes un nivel de contagios de 1.047 por 100.000, más de tres veces la del conjunto de España. Y los jóvenes de 12 a 19 años tienen una incidencia de 891 contagios, casi el triple que la media, de la que también suben las personas de 30 a 39 años (392 contagios), siendo mucho más baja en edades más maduras (193 de 40 a 49 años y 107 de 50 a 59 años) y muy baja entre los mayores (93 entre 60 y 69 años, 37 entre 70 y 79 y 45 contagios/100.000 entre los mayores de 80 años).

El detonante de esta 5ª ola ha sido la mayor movilidad de los jóvenes tras el fin de los estudios y la EVAU, lo que ha multiplicado los contactos por toda España y la aparición de brotes, desde Mallorca a Conil o Salou, ligados a la mayor conectividad y el ocio nocturno. Y todo propiciado por el hecho de que la gran mayoría de jóvenes no están vacunados. Tampoco en Europa, pero todo parece indicar que en España tienen una mayor “cultura de ocio compartido”, se concentran más en la calle, playas y botellones, sin precaución suficiente (distancia, mascarillas) y sin que las autonomías lo hayan evitado.

Con todo, esta 5ª ola es muy desigual por autonomías, según los datos de Sanidad del viernes 9. Tenemos un grave problema de contagios en 8 regiones, que están “en riesgo extremo” (más de 250 contagios por 100.000 habitantes): Cataluña (725,59), Castilla y León (488,87), Cantabria (437,98), Navarra (411,22), Asturias (324,80), Aragón (300,14), Baleares (277,41) y Comunidad Valenciana (263).Y están en “riesgo alto” (150-250 contagios) otras 6 autonomías: Andalucía (242), Extremadura (229), País Vasco (226), La Rioja (213,81), Canarias (201,52) y Madrid (179,32 contagios). Además, están en “riesgo medio” (50-150 contagios) otras 4 regiones: Galicia (138,50), Murcia (120,83), Melilla (82,69) y Castilla la Mancha (93,05 contagios). Y sólo existe una, Ceuta (39,19 contagios/100.000) en situación de “riesgo bajo”, el objetivo buscado.

Otro problema de esta 5ª ola es que los nuevos contagios están provocando más hospitalizaciones (la variante delta las aumenta) aunque menos ingresos en UCIs, a pesar de que la mayoría de los contagiados son jóvenes y sin sintomatologías previas, con lo que muchos pasan la COVID con algo de fiebre y dolores de cabeza y muchos son asintomáticos. Pero ojo: el 25% de los hospitalizados COVID en Madrid tienen menos de 24 años y el 40% menos de 35 años. Con ellos, las hospitalizaciones COVID han subido: de 2.366 camas hace quince días a 3.121 el viernes 9.  Eso sí, las camas COVID en UCIs han bajado de 641 a 627 en estas dos semanas, aunque Cataluña y, Madrid siguen teniendo una ocupación de “riesgo medio” (10-15% de camas UCI ocupadas por la pandemia).

El problema se está presentando en los Centros de Salud, a donde llegan las llamadas y los pacientes jóvenes contagiados, para hacerles rastreos y pruebas PCR. Si los médicos de familia y las enfermeras de barrios y pueblos ya estaban superados por la pandemia, ahora están peor, muchos con menos personal por las vacaciones o sin poder librar. Y la mayoría tienen que sacar tiempo para llamar a los pacientes y hacerles un seguimiento. Mientras, las autonomías no dan abasto para “rastrear” los contagios, para seguir los brotes y descubrir los jóvenes que pueden haberse contagiado y dónde están ahora. Hay autonomías, como Mallorca, que han vuelto a pedir rastreadores del Ejército, pero la mayoría de los brotes se rastrean poco y el seguimiento es muy incompleto.

Otra ventaja de esta 5ª ola es que provoca menos muertes, al contagiar a jóvenes, aunque también se están contagiando mayores de 40 años con patologías más preocupantes. Esto ha provocado 252 muertes por COVID 19 en las últimas dos semanas, según Sanidad, todavía “demasiadas”, pero menos que en la quincena anterior (278 muertes) y muchas menos que en las semanas anteriores (576 muertos entre el 21 de mayo y el 4 de junio y 1.201 entre el 23 de abril y el 7 de mayo, por poner dos ejemplos). Ahora , los muertos diarios rondan los 20 (10 el viernes 9) y hay 7 autonomías donde no ha habido ningún muerto por COVID 19 en la última semana (Ceuta, Melilla, Baleares, Castilla la Mancha Extremadura, Navarra y La Rioja), según Sanidad.  Las regiones con más muertes COVID en la última quincena son Andalucía (67), Madrid (60), Cataluña (25) y la Comunidad Valencia (11).

Tras este balance de contagios, hospitalizaciones, camas UCI y muertes, Sanidad resume así la situación de la pandemia hoy (ver mapas): hay 2 provincias, Teruel y Palencia, en “alerta 3” (“riesgo alto”), 2 autonomías (Cataluña y Madrid) y 7 provincias (Ávila, Burgos, Soria, Huesca, Vizcaya, Jaén y Tenerife) en “alerta 2” (“riesgo medio”) y el resto de autonomías y provincias están en “alerta 1” (“riesgo bajo”), porque aunque tengan un nivel alto de contagios, no tienen un problema serio de positivos, hospitalizaciones y camas ocupadas en las UCIS, lo que determina cada nivel de alerta (de 1 a 4).

A pesar de que la mayoría de España esté en un nivel de alerta bajo,  la 5ª ola es preocupante, porque los contagios se han disparado y seguirán aumentando, debido a la enorme movilidad durante estas vacaciones y a que los jóvenes se relacionan mucho entre ellos, muchas veces sin distancia de seguridad y sin mascarilla. Y sobre todo porque el COVID aprovecha que no están vacunados para contagiarles. Veamos la última cifra (8 julio): de 12 a 19 años sólo un 2,3% están vacunados (con una dosis), de 20 a 29 años, sólo el 15,8%, y de 30 a 39 años, el 39,8% (y sólo el 14,3% tienen dos dosis), según Sanidad.

Esto debería llevar a acelerar la vacunación de los jóvenes, pero antes debe cerrarse la vacunación de los mayores, porque un grave riesgo de la variante Delta es que puede contagiar más a las personas que aún no tengan puesta la 2ª dosis de la vacuna. Y al día de hoy (con datos del 8 de julio), todavía falta vacunar con la 2ª dosis un tercio (35%) de los que tienen entre 60 y 69 años, a un 18% de los que tienen entre 50 y 59 años y a un 55% de los que tienen entre 40 y 49 años, tres colectivos mucho más expuestos ahora, con el auge de la variante india y los múltiples contagios entre sus hijos y nietos. Hay que acelerar la aplicación de la 2ª dosis entre los mayores de 40 años, un 30% todavía sin ponérsela. Su vacunación debe ser prioritaria y no debería retrasarse para vacunar a jóvenes.

Ahora, todo apunta a que esta 5ª ola seguirá imparable, aupada por la tremenda movilidad de los españoles y la llegada de turistas extranjeros en julio y agosto. Y no será fácil pararla, aunque hay que intentarlo por varias vías. La fundamental, aumentar el ritmo de vacunación (el 58% de los españoles tienen ya 1 dosis y un 44,3% tienen las 2), lo que dependerá de que lleguen más vacunas y que los servicios de salud puedan inocularlas, ahora que las personas están fuera de su domicilio habitual. Mientras, hay que tomar otras medidas urgentes. La primera, reforzar el personal y los medios de los Centros de Salud, sobre todo en las localidades turísticas, facilitando muestreos de pruebas entre los jóvenes. Y aumentar el número de rastreadores y el seguimiento de los brotes, impidiendo que los contagios se difundan sin control. Pero, sobre todo, hay que controlar la movilidad y el ocio nocturno, para dificultar la propagación de los contagios.

Las autonomías, después de “abrir la mano” sin miedo hace un mes, se ven ahora obligadas a aprobar restricciones (ver Guía por regiones), desde los horarios de la hostelería al ocio nocturno, con los hosteleros y el sector turístico en contra y gran parte de los ciudadanos hartos de limitaciones. Sin olvidar que los jueces no son muy proclives a autorizar restricciones. Pero los gobiernos autonómicos tienen que tomar medidas más duras para intentar frenar el ritmo de contagios, sobre todo entre los jóvenes, aunque sea impopular. Si no lo hacen, la 5ª ola se cargará el turismo (el Gobierno francés ha recomendado no viajar a España y Alemania sitúa a toda España como “zona de riesgo”) y frenará en seco la recuperación esperada para este verano. Otra vez el falso dilema: salud o economía. Sin salud no hay recuperación.

El caso es que, con las vacaciones,  ya tenemos la 5ª ola, como antes tuvimos la 2ª (con el verano pasado), la 3ª (con la Navidad) y la 4ª (con la Semana Santa). No hemos aprendido nada. Deberíamos saber que hasta septiembre no habrá un 70% de españoles vacunados y que por tanto hay que seguir con cuidado, porque el virus sigue ahí y sobrevive atacando a los que menos se cuidan y no están vacunados, los jóvenes. Pero eso trasciende de ellos y pone en peligro al resto del país, al turismo, al consumo, a la economía y al empleo. O se toman medidas serias, para frenar y atajar de raíz los nuevos contagios, o tendremos 5ª ola hasta septiembre. Y se retrasará otro trimestre más la salida del túnel. Aprendamos algo de los errores pasados. Sigamos cuidándonos.