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lunes, 28 de marzo de 2016

Cada vez más "enganchados" a Internet


Casi 8 de cada 10 españoles adultos se conectan habitualmente a Internet, seis veces más internautas que hace quince años, aunque seamos algunos menos que en Europa. También crece el acceso de los niños entre 4 y 13 años: un 61% se han conectado el último mes, según el EGM. Y además, cada vez pasamos más tiempo en Internet: la mayoría entra varias veces al día y un 40% está más de 4 horas conectado: leyendo noticias, viendo vídeos, películas o TV, en las redes sociales, buscando mapas y ocio, oyendo música, jugando o leyendo libros, haciendo gestiones o descargando software, casi todo ello “gratis total”. Eso sí, usamos poco Internet para formarnos, buscar trabajo o comprar, mientras crece la banca online. Los internautas se quejan del exceso de publicidad en la Red y temen por su privacidad, mientras un 30% tiene problemas de seguridad. Y la mayoría defiende votar por Internet. Eso sí, hay menos contactos personales y somos muy Redependientes. Cuidado.
 

enrique ortega


Año tras año, Internet crece de forma imparable. Si a principios de este siglo (año 2000) había en España 4,3 millones de internautas, 2015 se ha cerrado con unos 27,5 millones, más de 6 veces más en sólo quince años. Eso supone que el 79% de los hogares españoles está conectado a Internet, según el EGM 2015, cuando en el año 2.000 no llegaban al 20%. Un porcentaje aún inferior a la media europea, con un 82% de hogares conectados, lo que coloca a España en el lugar 19 del ranking europeo de internautas. Con todo, la mayor brecha digital con Europa no está en los particulares sino en las empresas españolas, sobre todo en las pymes, especialmente las “micropymes” (1-9 trabajadores): sólo el 66% tiene acceso a Internet y sólo un 30% tienen página Web, según el último informe de la Fundación Orange.

Pero los españoles de a pie somos cada vez más internautas: son casi 30 millones los que usaron Internet el último mes y 27,5 millones los que lo usan diariamente, según los últimos datos del EGM 2015. Y además, los internautas españoles ya tienen “antigüedad”: el 80% llevan más de 10 años en la Red (empezaron antes de 2005), un 15,6% entre 5 y 10 años y un 2,3% entre 3 y 5 años, según el reciente estudio Navegantes en la Red 2015, elaborado por AIMC a partir de una exhaustiva encuesta a 17.928 internautas. Y un hecho muy llamativo: cada vez hay más niños que acceden a Internet: el 61% de los niños de 4 a 13 años se ha conectado a Internet en el último mes (el 28,5% a los 4 años y el 86,1% a los 13 años), según los datos del EGM 2015, que revela cómo estos niños se conectan sobre todo en su casa (55 al 88%, según la edad), en su colegio (16 al 31%) y en otro lugar (8 al 21%), porque cada vez los niños tienen antes un teléfono inteligente (a los 12 años, el 70%). Eso sí, la mayoría de los padres (56%) no usan sistemas de control parental de sus hijos en la Red.

Otro dato revelador de la encuesta AIMC es que estamos muy “enganchados” a Internet: el 90,1% de los internautas se conecta varias veces al día y otro 8,2% todos o casi todos los días. Y además, están mucho tiempo conectados: el 40% de internautas está 4 horas o más cada día e incluso hay un 14,3% que está conectado más de 8 horas diarias, siendo una minoría (12%) los que se conectan menos de una hora al día. Un gran cambio: la vía principal de acceso a Internet es ya el móvil (para el 93,9% de internautas), seguido de lejos de la conexión a través del ordenador portátil (76,1%) o sobremesa (71,4%), y a más distancia, la conexión a través de la tablet (59,1%) o videoconsola (15%). En general, están satisfechos con su conexión a la Red y le dan una nota de 3,56 sobre 5.

¿Para qué nos conectamos a Internet? Básicamente para “navegar” por la Web (96,9% internautas) o hacer una búsqueda (84,7% en Google) y para conectarnos vía correo electrónico (91,4% internautas), 83 de cada 100 a través de Gmail y el 60% recibe entre 11 y 100 correos “spam” a la semana, o por mensajería instantánea (57,5%), otro gran cambio: 91,6% a través de WhatsApp, 52,9% con Facebook Messenger y 37,4% con Skype. Sólo una minoría utiliza Internet para intercambio de archivos P2P tipo e-Mule (18,2%), para chatear (17,1%), hacer llamadas de teléfono (12,6%) o transferir archivos vía FTP (8,7%). Eso sí, el estudio AIMC revela que el 72% de los internautas utilizan ya el almacenamiento en la nube.

A la hora de navegar por la Red, la principal actividad de los internautas es leer noticias (89,9%), según el estudio AIMC 2015. Y un dato estremecedor para los medios: el 46,2% de los internautas sólo ve la versión electrónica de los periódicos (eran el 36,5% en 2013) y un 26,3% nunca lee un periódico en papel. Las siguientes actividades de los internautas tienen que ver con el ocio: ver vídeos (85,6%), consultar mapas y callejeros (75,6%), previsiones del tiempo (73,7%), oír música sin descargarla (57,3%), consultar carteleras (51,1%), ver TV por Internet (50,4%) y ver películas sin descargarlas (45%). Le siguen las gestiones online con la Administración (43,6% de internautas), la búsqueda de información sobre salud (40,3%), la descarga de software (38,1%) y la consulta de información financiera (36%).

Llama la atención que Internet apenas se use para buscar empleo (sólo el 26,9% de internautas), menos que para consultar Webs porno (30,1%) y casi lo mismo que los juegos (25% internautas). Y que se use poco para formación (33,6%): dos de cada tres internautas no ha seguido ningún curso online en el último año, aunque hay muchos gratuitos. Eso sí, la mitad de los internautas ve la TV por Internet y el 44% oyen la radio por la Red, mientras el 55,4% de internautas reconoce que no van al cine nunca o casi nunca.

Lo que está claro con la Encuesta AIMC es que los internautas se han acostumbrado a no pagar por el ocio en la Red, que apuestan por el “gratis total” al leer noticias (87,6% de internautas, sólo el 9,9% paga), jugar online (76,2% gratis, sólo 11,3% pagan), descargarse música (87,9% gratis, sólo 5,7% de pago), películas (89,5% gratis, 3,1% de pago) o libros electrónicos (72,1 % gratis, 13,7% de pago). Un dato revelador es que el 60% de los accesos a Webs de música, películas, videojuegos, series, libros y fútbol fueron ilegales, “piratas”, en 2015, según datos del Observatorio de la Piratería, que cifra el valor de lo pirateado en 23.265 millones de euros anuales. Eso sí, está creciendo la TV de pago, por el fútbol y las series, que ya abonan el 45% de internautas. También crecen las aplicaciones gratuitas para móviles, que se consultan varias veces al día (el 59,2% internautas).

Los internautas españoles han disparado su acceso a las redes sociales, sobre todo porque España es el cuarto país del mundo con más teléfonos inteligentes (un 85% de internautas), sólo por detrás de Singapur (89%), Corea del Sur (88%) y Noruega (87%). Y el móvil es la vía preferida para conectarse con amigos (75,6%) y familiares (49,2%), informarse (53,4%), seguir hobbies (42,2%) o hacer contactos profesionales (38,9%), sobre todo en Facebook (87,4%), Twitter (45,9%), Instagram (30,7%), 29,6% Google+ y 27,6% Linkedin, según la encuesta AIMC. Destacar que 3 de cada 4 internautas conecta diariamente con las redes sociales (y otro 10,7% una vez a la semana), lo que convierte a España en el tercer país europeo con más presencia en las redes sociales, con casi 20 millones de internautas, que están más de media hora al día (49%) y algunos (1,2%) incluso más de 8 horas diarias.

Los internautas todavía compran poco por Internet (30% en la última semana y 33% el último mes), aunque 3 de cada 4 usan la red para informarse antes de hacer compras físicas. La mayor parte de las compras son de electrónica (11,5%), billetes (9,7%), alojamiento (9,7%), ocio (9,5%), ropa (9,4%), ordenadores (6,2%) y telefonía (6%). La mayoría paga con tarjeta de crédito (6%), PayPal (50%) o transferencia (12,4%), mientras crecen las compras entre particulares (35%) y a empresas de economía colaborativa, alquileres y coches (24%). Y sorprende que se opere cada vez más con bancos online: un 84,4% de los internautas los han usado el último mes, la mayoría para hacer consultas y transacciones a la vez.

Con todo, la seguridad es una de las grandes preocupaciones de los internautas españoles, quizás porque el 30% sufrieron algún problema en 2015, según un estudio de Eurostat (en Europa, los problemas de seguridad afectaron al 25% de internautas). La gran mayoría (86,8%) tiene un antivirus en el ordenador de sobremesa, pero menos en el portátil y el móvil. Otro problema que preocupa a los internautas es la privacidad (32,2%), el posible mal uso de sus datos personales por las empresas y los Gobiernos. También se quejan del exceso de publicidad en la Red (59,4%), de la baja velocidad y calidad del acceso a Internet (51,8%) y de su alto coste (46,7%). Finalmente, los internautas destacan el potencial de Internet para opinar en la red y aportar material (la mayoría sube contenidos, fotos, vídeos), además de colaborar en campañas ciudadanas (el 25% ha firmado peticiones en la Red). Y una mayoría (57,7%) está a favor de votar en las elecciones por Internet.

Como puede verse con esta radiografía, los internautas utilizan mucho Internet y no pueden vivir sin conectarse a la Red, sobre todo los más jóvenes, para informarse, entretenerse y hablar con amigos y familiares. Falta en muchos casos sacar un mayor fruto profesional de la Red, para mejorar la formación, estudiar temas a fondo y mejorar la empleabilidad. Y existe el riesgo de unos niños muy conectados desde edades tempranas sin control familiar. Otro gran reto es la digitalización de las empresas, sobre todo las pymes, una asignatura pendiente que podría aportar hasta 40.000 millones extras al crecimiento de la economía española, utilizando más la Red para comprar y vender, para relacionarse con proveedores y clientes.

En poco más de una década, Internet ha invadido nuestras vidas y las de nuestras familias, amigos y empresas, ganando peso día a día. Tras este “boom” quizás sea la hora de ordenar un poco este crecimiento, con planes públicos y empresariales para un uso racional y eficiente de la Red. Y un examen de conciencia, internauta a internauta: la Red no es un fin, sino un medio para mejorar nuestra vida. Quizás estemos demasiado “enganchados” a Internet y nos relacionemos poco personalmente. Ojo: no seamos Redependientes.

jueves, 5 de marzo de 2015

Enganchados al "smartphone" para todo


Barcelona es esta semana la capital mundial del móvil, con el Mobile World Congress. España es uno de los países con más móviles del mundo y el 85% son ya teléfonos inteligentes (smartphones), el mayor porcentaje en Europa y el cuarto del mundo. Y no es sólo que tengamos 43 millones de smartphones: lo relevante es que no podemos vivir sin este móvil inteligente, con el que más que hablar por teléfono, nos comunicamos vía Internet: mensajería instantánea, mails, envío de fotos y vídeos, redes sociales, juegos, noticias, música, vídeos, TV… Estamos tan enganchados al smartphone que uno de cada cuatro adultos lo miran más de 50 veces al día. Un aparato sin el que no podemos vivir. El problema es que a las telecos no les salen las cuentas: llevan cinco años perdiendo ingresos por la guerra de precios, y antes o después nos subirán las tarifas (lo acaba de advertir Vodafone en Barcelona: "subirá el móvil"). Y como estamos tan enganchados, tendremos que pagar lo que nos pidan.
 
enrique ortega

En España hay más móviles que habitantes: 51 millones de móviles a finales de 2014, según datos de la CNMC. Y de ellos, un 85% son ya teléfonos inteligentes (smartphones), según el informe “Consumo móvil en España 2014”, elaborado por Deloitte. Eso nos convierte en el cuarto país del mundo con más penetración de los smartphones, sólo por detrás de Singapur (89%), Corea del Sur (88%) y Noruega (87%). Y estamos muy por delante de la Unión Europea (71%), con más penetración de los móviles inteligentes que Reino Unido (76%), Francia o Alemania (67%), según el informe “La sociedad de la información en España 2014”, elaborado por la Fundación Telefónica. En España, el 88% de los teléfonos inteligentes son Android (el líder es Samsung) y el 7,5% son  de Apple (IOS).

El éxito de los smartphones ha permitido que el móvil sea el sistema más utilizado por los españoles para acceder a Internet, por primera vez en 2014: se conectan a la Red por el móvil el 81,7% de los hogares, frente al 72,7% por el portátil o tablet o el 53,5% con el ordenador de sobremesa. La gran revolución de Internet en España, donde 24,5 millones de personas se conectan ya cada semana, es el tirón del Internet móvil: es el modo de acceso de 20,2 millones de personas en 2014, casi el doble que en 2012 (10,4 millones), según la Fundación Telefónica. Y la forma preferida de conexión móvil es, como en la mayoría del mundo, a través de Wifi (59%, frente al 38% en 2013), siendo el 40% a través de redes (a pesar del 4G).

¿Para qué usamos el smartphone? Bueno, lo primero para hablar por teléfono (84%), pero esta función está bajando año tras año. Y cada vez usamos más el móvil para comunicarnos por otras vías: mensajería instantánea (ha pegado un salto hasta el 77% de uso y la utilizan ya  el 89% de los jóvenes 18-24 años), envío de mails (43%), acceso a redes sociales (42%), SMS (35%, ha caído estrepitosamente), envío de fotos o vídeos (7%) y llamadas VoIP (5%). Lo más destacado en 2014 ha sido la generalización de WhatsApp: el 98% de los smartphones lo tienen instalado y el 51,5 % lo usan diariamente, siendo España el país europeo que más utiliza WhatsApp, según un informe de la CNMC. Y el cuarto del mundo, sólo por detrás de Sudáfrica, Singapur y Hong Kong. La realidad es que el uso del WhatsApp (y Skype) se ha comido a los SMS (también porque eran más caros en España) y a las redes sociales, que crecen menos porque la juventud se comunica más por WhatsApp. Y a las telecos les está haciendo polvo, porque siguen cayendo las llamadas entre móviles.

Los  usuarios de smartphones se bajan cada día millones de aplicaciones, para multiplicar los usos de su móvil, desde navegadores a buscadores y apps para bajarse música, juegos, vídeos, ver películas, operar con su banco o buscar entradas, billetes de avión o viajes. De media, cada usuario de smartphones tiene instaladas 39 aplicaciones, según la Fundación Telefónica.  La mayoría busca que sean gratis, aunque también crecen las de pago. En el día a día, la mayoría utiliza el móvil para leer o descargar noticias (77,6%), participar en redes sociales (67,1%), acceder a la banca electrónica (49,2%) o vender cosas (13,4%).En general, el 43% de los usuarios utilizan el móvil para buscar información, el 66% para planificar sus viajes y el 25% para ver vídeos, según la Fundación Telefónica. Incluso, se piden por Internet el 36% de las citas médicas y se hacen un 63% de consultas con la Administración.

El smartphone no se utiliza todavía demasiado para comprar por Internet, aunque sí para informarse bien antes de hacer una compra física. En 2014, 14,9 millones de españoles realizaron alguna compra por Internet (1,9 millones por primera vez), un 32% de los internautas frente al 47% en Europa. Y muchos lo hicieron vía móvil. De hecho, los expertos creen que el futuro de las compras online está en el smartphone, sobre todo entre los jóvenes (18-34 años), que ya hacen la mitad de estas compras. Por eso, esperan que el comercio por móvil (m-commerce) crezca en España un 48% en 2015, cuatro veces lo previsto (+13%) para el comercio online (e-commerce), según un estudio de PayPal y la consultora Ipsos.

Otro reto pendiente para el smartphone son los pagos. España es el cuarto país europeo en la utilización de la banca móvil, tras Turquía, Holanda y Polonia: en 2014, un 48% de españoles utilizaron aplicaciones de banca móvil, para acceder a sus cuentas a través de Internet, según un estudio de ING. Pero la mayoría utiliza el móvil sólo para consultar las cuentas (50% usuarios) y pocos para mover dinero entre cuentas (11%), pagar facturas (8%) o hacer transferencias (3%), por temor a problemas de seguridad. Sin embargo, el futuro de la banca está en los teléfonos inteligentes, para lo que deberán invertir aún mucho en desarrollos, y ofrecer una operativa sencilla y segura. Otra gran potencialidad de los móviles es el pago directo en tiendas, algo poco desarrollado en España porque no todos los smartphones pueden hacerlo (necesitan la tecnología NFC) y porque aquí son bastante populares las VISA de pago sin contacto (hay 4,45 millones y somos el tercer país de Europa en estas tarjetas para pequeños pagos, tras Polonia y Reino Unido). Y también avanzan las transferencias vía móvil a través de PayPal. Cara a un futuro muy cercano, gigantes como Google, Apple, PayPal y Microsoft buscan quitar negocio a los bancos tradicionales a través del móvil.

Otro uso del smartphone es para los juegos online. En España hay ya 2 millones de jugadores vía Internet y la mitad al menos son jóvenes que juegan con su smartphone. Y más desde enero de este año, en que se han autorizado las tragaperras online. El problema es el grave riesgo de ludopatía, incluso para los adolescentes: se han detectado muchos casos de niños de 13 a 18 años que juegan online, utilizando el DNI y la tarjeta VISA de sus padres. Y por eso crecen los casos de adicción al juego online en hospitales y consultas médicas.

Para adicción, la que tenemos todos con el smartphone. Ya no es sólo que lo utilicemos para casi todo, desde mandar un WhatsApp a amigos y familiares a conectarnos a Facebook, comprar una entrada, preparar un viaje, ver el periódico o escuchar música. Es que nos pasamos el día consultándolo: 1 de cada 4 adultos miran su smartphone más de 50 veces al día, según el informe de la Fundación Telefónica. Y los jóvenes de 18 a 24 años, 75,6 veces al día, según el informe de Deloitte. Esto tiene implicaciones negativas en todos los ámbitos, desde la educación y el trabajo a la vida familiar y la conducción (cada vez hay más accidentes de tráfico por mirar un WhatsApp que nos llega conduciendo). Y hay médicos que ya tratan la adicción al móvil: no en vano, un 10% de jóvenes lo mira más de 100 veces al día

En cualquier caso, el smartphone ha cambiado nuestras vidas y ha venido para quedarse mucho tiempo: para 2020, el 90% de la población mundial tendrá un móvil y la mayoría serán smartphones más sofisticados. Veremos grandes cambios en los próximos años, sobre todo en pagos y servicios bancarios, vídeo y TV bajo demanda, educación y ocio. Todo apunta a móviles modulares, que ofrezcan más servicios a través de aparatos que se conecten con ellos, como apunta el Proyecto Ara de Google. Y móviles que estén conectados a las cosas, a nuestro hogar, a nuestros electrodomésticos y a nuestro coche, como una llave para hacer más cosas. Las posibilidades son casi infinitas y aún no podemos casi ni vislumbrarlas.

Pero como siempre, la innovación y el futuro hay que pagarlos. De momento, parece que tener un móvil inteligente nos sale bastante barato. Eso se debe a la tremenda competencia entre las telecos, que llevan cinco años con una guerra de ofertas y precios, que ha beneficiado mucho a los usuarios. Pero quizás hayamos llegado al límite: los ingresos de las telecos que operan en España se han desplomado un 35% entre 2010 y 2014, por el triple efecto de la bajada de tarifas (-50% en voz), la guerra de ofertas fijo-móvil-Internet y la pérdida de ingresos por el auge de WhatsApp y Skype. Y, en paralelo, necesitan hacer fuertes inversiones para extender y ampliar redes y ofrecer nuevos servicios. Una pinza que sólo se resuelve de una manera: consiguiendo más ingresos. Y ahí entramos nosotros, los usuarios.

De manera que, antes o después, las telecos empezarán a subirnos las tarifas, a cobrarnos más no tanto por la voz como por los datos, por los servicios, por los usos y descargas. Y más si el mercado lo acaparan "los tres grandes"  (Movistar, Vodafone y Orange), que controlan el 90% del mercado.  Lo acaba de advertir en Barcelona el consejero-delegado de Vodafone: "El móvil subirá en España". Es impepinable si no quieren irse a pique. Y ahí, nosotros tenemos un problema: estamos enganchados. Y nuestros hijos más. Así que podrán cobrarnos más fácilmente, aunque protestemos. Pero no podemos prescindir del móvil para casi todo. Nos tienen bien cogidos.