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lunes, 8 de junio de 2015

Rajoy decide el futuro de las TV (y de los medios)


Hay gran nerviosismo en las televisiones y medios de comunicación, porque el Gobierno va a repartir 6 nuevos canales de TV, por los que pujan las grandes cadenas y varios medios. Y además, el Tribunal Supremo debe decidir este mes si quita 8 canales actuales de TV, como ya suprimió el año pasado otros 9 canales. Con ambas decisiones, muchas TV y medios se juegan sus cuentas futuras. Rajoy en persona será quien adjudique los nuevos canales, en octubre, poco antes de las elecciones generales. Así consigue que los medios estén callados y a favor. Un escándalo. Mientras,  RTVE sigue perdiendo, por no tener publicidad, que se reparten casi en exclusiva (85%) el “duopolio” de Tele5 y Antena 3. Y los medios de comunicación, en pérdidas, siguen en manos de los bancos acreedores. No hay calidad informativa ni libertad de expresión. Así nos va. Lean aquí lo que no les cuentan ellos.
 

enrique ortega


Esta historia la inicia un presidente (Zapatero) y la termina otro (Rajoy). En julio de 2010, ZP decide conceder 9 canales de TV a las cuatro TV privadas autorizadas por Aznar en noviembre de 2000 (Antena 3, Tele 5, Net TV (Vocento-ABC) y Veo TV (Unedisa-El Mundo). Un recurso de una productora privada consigue que el Tribunal Supremo decida, en noviembre de 2012, que esa concesión es “ilegal”, porque se hizo sin concurso público. Y obliga a cerrarlos. El Gobierno Rajoy, en marzo de 2012, “acata” la sentencia, pero autoriza a que sigan funcionando hasta que se resuelva el tema del “dividendo digital” (dejar libres estos canales para que las telecos ofrezcan telefonía 4G). Y en paralelo, les promete a los medios nuevos canales, una promesa que consigue una política informativa más “progubernamental”, para no quedarse fuera. Pero no evita que las TV se queden sin los 9 canales, por la presión del Supremo, que el 22 de febrero  de 2014 desestima todos los recursos y exige cumplir el cierre, que se hace efectivo en mayo 2014: Atresmedia-Antena3 pierde 3 canales (Xplora, Nitro, la Sexta 3), Mediaset-Tele5 pierde 2, (la 7 y la 9), Veo TV pierde dos más (Canal AXN y la Tienda en casa) y Net TV otros dos (Ehs y la Tienda en Casa).

La patronal de las TV privadas se siente “engañada por el Gobierno”, ya que no les ha arreglado su problema (a pesar de su “apoyo” a la política de Rajoy) y decide, el 6 de marzo de 2014 una medida insólita: dimitir en bloque la directiva de UTECA, presidida entonces por el poderoso editor Lara (Antena 3, la Sexta, la Razón y Onda Cero). Argumentaron que tenían paralizadas inversiones y contenidos  y que cerrar esos canales “atenta a la libertad de expresión”. Lo que temían era que atentara a sus cuentas, a la publicidad, al tener menos canales. Pero no ha sido así: los dos grandes grupos televisivos, Mediaset (Tele 5, Cuatro) y Atresmedia (Antena 3 y la Sexta) han fortalecido su “duopolio : en 2014, con cinco canales menos, se llevaron el 85,7% de toda la publicidad de la TV , dejando un mísero 4,76% del pastel publicitario para Veo TV (Unedisa-El Mundo) y Net TV(Vocento-ABC) y otro 9,54 % para la TV de pago. Y en el primer trimestre de 2015, acaparan ya el 85,6% de toda la publicidad en TV (y un 95% del mercado publicitario de la TV en abierto).

Pero siguen preocupados. Ahora, porque están pendientes de una nueva sentencia del Supremo, que debe decidir este 23 de junio si cierra 8 canales más de televisión, atendiendo a nuevos recursos contra los canales concedidos entre 2005 y 2010. Silos cierra, Mediaset-Tele5 perdería 4 canales más (Divinity, Energy, Boeing y FDF), Atresmedia-A3 otros dos (Neox y Nova), Veo TV-el Mundo uno (Discovery Max) y Net TV-ABC el otro (Paramount Channel). Con ello, la poda de canales a los dos grandes en un año sería tremenda: Mediaset perdería en total 6 canales y se quedaría sólo con Tele5 y Cuatro, mientras Atresmedia perdería 5 canales y se quedaría sólo con la Sexta y Antena3.

Ante este panorama, los directivos de las grandes TV privadas están de los nervios y han pedido al Gobierno que tome medidas, para invalidar la posible decisión del Supremo con un Real Decreto-Ley, que modifique la Ley audiovisual para evitar que la esperada sentencia del Supremo tenga efecto: se trataría de añadir un tercer apartado a la disposición transitoria 2ª de la Ley, para “blindar” las 8 licencias entregadas durante la implantación de la TDT entre 2005 y 2010. Pero Industria y los abogados del Estado no parecen dispuestos a hacerlo, porque podría ser una “chapuza jurídica”. Y los directivos de las grandes TV privadas están que trinan, ante la perspectiva de perder este mes 8 canales más. Y se han enfrentado verbalmente al Gobierno: “Hablo de incertidumbres políticas, de ataques, especialmente por parte de las instituciones, de nerviosismo y hostilidad hacia los medios de comunicación y muy especialmente si son libres y no se vinculan a ningún partido político, viejo o nuevo”, decía en abril Paolo Vasile, consejero delegado de Tele5, en la Junta de Mediaset.

Al final, las grandes TV están molestas con el Gobierno, por no resolverles la pérdidas de canales y por los expedientes que les ha levantado Hacienda y la Comisión de la Competencia (CNMC), que lleva poniendo multas a Telecinco y Antena 3 desde 2012 por abusar de la publicidad (más de 12 minutos por hora) y por emitir contenidos de adultos en horario infantil. Y el Gobierno está molesto con las grandes TV privadas, porque han llevado a sus platós a Podemos, Ciudadanos y el PSOE y porque “airean demasiado” la corrupción del PP, lo que “dificulta la comunicación de lo que el Gobierno hace bien”, la razón por la que han perdido tantos votos el 24-M, según ha dicho Rajoy.

Ahora, Rajoy en persona ha tomado en sus manos “el problema de las TV” (que antes llevaba la vicepresidenta Sáez de Santamaría) y va a ser quien decida la subasta, aprobada en el Consejo del 17 de abril, para adjudicar 6 nuevos canales de TV. El plazo para presentarse se cerró el 28 de mayo, pero hasta el 15 de junio no se conocerá quién puja, aunque se sabe que quieren dos canales Mediaset-Tele 5 y otros dos Atresmedia-Antena3, otro Prisa (El País-la SER), otro Vocento (ABC) y uno más la Conferencia Episcopal, la Iglesia, que ahora emite su canal, 13 TV, alquilado en Veo TV (Unedisa-El Mundo).  Parece que también pujan por uno de los canales la productora Secuoya (ligada al PP y que gestiona la TV autonómica de Murcia), la productora Mediapro (con Al Jazzera) y quizás el Real Madrid, pero no Veo TV (El Mundo). Ahora, Rajoy tiene de plazo hasta el 18 de octubre para decidir el reparto y parece que lo dejará hasta cerca del final, para tener más “atados” a los grupos mediáticos en vísperas de las elecciones generales de noviembre. Un escándalo.

En esta subasta, las grandes TV se juegan mucho, ya que con menos canales y audiencia les puede bajar  la publicidad y ambas cotizan en Bolsa. Hacemos televisión para vender publicidad, decía sin ningún pudor el presidente de Telecinco en los noventa. Y así han conseguido controlar el 85% del pastel, con empresas de publicidad ligadas a los canales, que venden y hacen descuentos repartiendo “impactos” y controlando(y subiendo) los precios de la publicidad. Y así han conseguido triplicar y hasta multiplicar por siete sus beneficios: en el primer trimestre de 2015, Mediaset ganó 36,38 millones, el triple que en 2014. Y Atresmedia ganó otros 21,09 millones, siete veces más que en 2014. Todo porque absorben entre los dos el 80% de los aumentos anuales de publicidad, gracias a su control del mercado (85%) y de la audiencia (58%). Un “duopolio”televisivo que no se da en ningún otro país: en Francia, Alemania o Reino Unido, las dos grandes TV controlan del 60 al 77% de la publicidad. Un “duopolio” que no es bien visto por la Comisión de la Competencia (CNMC), que preferiría tener en España tres o cuatro grandes grupos de TV en abierto.

Las demás TV privadas y grupos de comunicación también se juegan mucho en esta subasta de los nuevos canales. Prisa (El País, la Ser) sigue en graves pérdidas y no levanta cabeza, tras haber malvendido su problema, Canal+, a Telefónica: el grupo perdió 2.263 millones de euros en 2014 (el cuádruple que en 2013), con 26 millones de pérdidas en El País, donde han entrado de accionistas Telefónica (5,29%) y los 4 bancos acreedores (5,3% Santander, 4,9% CaixaBank, 4,8% Morgan Stanley y 3,002% UBS). Conseguir ahora un canal en abierto (una tentación de Rajoy para conseguir su apoyo crítico) sería una ayuda inestimable, ya sea para vender la licencia (como hicieron con Cuatro y Canal+) o explotarla.


Vocento (ABC y diarios regionales), también está sumido en las pérdidas (-22,3 millones en 2014), tras haber perdido 173 millones desde el inicio de la crisis, y busca en la TV poder ofrecer canales en alquiler a socios extranjeros (ahora tiene sus dos canales realquilados a Disney y Paramount). Unedisa (El Mundo) ha barajado presentarse o no, tras perder 500.000 euros en 2014 y -2,5 millones en el primer trimestre de 2015. Y podría perder el alquiler que le paga 13TV por emitir en uno de sus canales si la Conferencia Episcopal consigue de Rajoy (como se espera) uno de los 8 nuevos canales. Algo que permitiría a la Iglesia conseguir otros socios y capital, porque la aventura de 13 TV les ha sido ruinosa: perdieron 38 millones en 2014, tras varias inyecciones de capital por 24 millones y tras vender una parte de las acciones de 13 TV, en 2013 y 2014, al Banco Popular (11,8%), Enrique Cerezo (3%) y la COPE (4,3%). Y la productora Secuoya, próxima al PP, pretende conseguir un canal que sería una TV familiar y para la infancia, una especie de “modelo popular de TV”.

Rajoy no lo tiene fácil si quiere contentar a todos, en vísperas de las elecciones. En sus manos está consolidar el “duopolio” de Mediaset y Atresmedia o abrir el negocio a más  competencia. Y mientras, no resuelve el grave problema de la televisión pública, de RTVE, que aumenta sus pérdidas año tras años, después de que ZP les quitara la publicidad en 2010 (en beneficio de las privadas) y que Rajoy les recortara más de 200 millones anuales en sus Presupuestos desde 2012: RTVE perdió 112,98 millones en 2012, 113,3 en 2013 y perderá entre 135 y 140 millones en 2014. Y  también ha perdido audiencia y liderazgo, con una creciente manipulación a favor del Gobierno, sin haber ajustado su plantilla y sus costes.  El modelo no da más de sí y aguanta a base de deterioro y créditos extraordinarios (130 millones en junio de 2014). El Gobierno ha dicho que estudia” la vuelta a la publicidad en RTVE, pero no se atreverá a hacerlo antes de las elecciones: se pondría a las TV en contra. Y también está pendiente el modelo de las TV autonómicas, ahora con nuevos Gobiernos (se ha prometido la reapertura de Canal 9 en Valencia).

En definitiva, que tenemos unos medios de comunicación medio quebrados (con desplome de ventas,poca publicidad y muchas deudas) y un duopolio televisivo muy poderoso creado sobre la tumba de RTVE. Y todos ellos, dependiendoen gran medida del Gobierno y de sus decisiones, más ahora en víspera de elecciones. Un negro panorama para la pluralidad y la libertad de expresión: basta leer, oír o ver los medios cada día. Sin independencia económica y política, no hay medios libres ni periodistas libres. Y así, nuestra democracia se resiente de veras. Tenemos un problema muy serio.

domingo, 18 de marzo de 2012

El ajuste también llega al fútbol


El fútbol español empieza a entrar en vereda, ajustando fichajes millonarios y plantillas, forzados por la caída de ingresos. Pero aun así, la mayoría de los clubs están en bancarrota, con pérdidas, muchas deudas y una docena en concurso de acreedores. La UEFA y la LFP les han dado tres años para recortar gastos y acabar con las deudas, bajo amenaza de expulsarlos de la competición. Pero lo que falla es el modelo de negocio del fútbol: altísimos sueldos de los jugadores, costes crecientes y escasos ingresos, salvo el Madrid y el Barça, los dos mayores clubs del mundo. Y así, o se cambia el esquema de ingresos (con un mejor reparto de los derechos de TV) o se verán abocados a la crisis y al cierre.
enrique ortega

Por primera vez en más de una década, las cinco grandes Ligas europeas han reducido el gasto en fichajes este invierno, un 45%. Y la que más, la Liga BBVA, donde el gasto en fichajes ha bajado de 30 a 6,5 millones (-79%), la cifra más baja de los últimos 13 años, según el informe Football Transfer Review. Sólo el Sevilla ha pagado 6,5 millones por Reyes (3,5) y Baba (3) y las otras 22 adquisiciones se han realizado por cesiones o traspasos a coste cero. Y casi todos los equipos han aligerado plantillas (-3%), incorporando canteranos sin coste.

Se espera que esta tendencia continúe y que apenas haya fichajes este verano, por la crisis en los ingresos de los clubs: muchos están jugando sin haber logrado un patrocinio para sus camisetas y sin contar los de 2ª con las subvenciones de autonomías, Ayuntamientos y Diputaciones, por los recortes. También han caído los ingresos por entradas y los equipos tienen problemas para refinanciar su deuda (4.000 millones) y pagar los 752 millones que deben a Hacienda, que tiene a punto un Plan para que el fútbol le pague. Un negro panorama que ha llevado a 27 de los 40 clubs a suspender pagos desde 2004, con 12 clubs todavía en concurso de acreedores (6 en Primera: Zaragoza, Mallorca, Betis, Rayo, Granada y Racing).

Ahora, los clubs han visto las orejas al lobo con la nueva normativa de la UEFA (Finantial Fair Play) para intentar poner orden en la bancarrota del fútbol europeo (la mitad de los clubs pierden dinero, más de 1.200 millones de euros). La norma, adaptada a España en julio de 2011 por la LFP, da tres años a los clubs para recortar sus pérdidas y sus deudas, con lo que en la temporada 2014-2015 no podrán tener deudas con jugadores, otros clubs o instituciones, so pena de exponerse a sanciones e incluso al descenso de categoría o la expulsión de la competición. Para ello, los clubs han de enviar ya este año sus cuentas auditadas, con dos principios: la deuda neta no podrá superar el 100% de sus ingresos y los gastos en jugadores no podrán superar el 70% de sus ingresos.

Este Reglamento de la LFP es un buen principio para acabar con el despilfarro del fútbol, pero hace falta un nuevo modelo de negocio, que huya del cuento de la lechera: ficho jugadores más caros para estar en competiciones europeas cuyos ingresos  me van a ayudar a pagarlos. Luego, los goles no entran y se pincha la burbuja, en forma de pérdidas (4 temporadas ya, con 385 millones anuales) y una deuda que duplica lo que facturan. Y es que las cuentas no pueden salir en un negocio que gasta 113,2 euros por cada 100 que ingresa.

Las cuentas sólo les salen bien a los dos grandes, Madrid y Barça, que por tercer año consecutivo son los mayores clubs del mundo, aunque están muy endeudados (659 millones Madrid y 548 el Barça). Facturan 479,5 millones el Madrid y 450,7 el Barça, a gran distancia del tercero (Manchester United, 367 millones) y muy lejos de los otros grandes españoles (el Valencia, en el puesto 19, con 116,8 millones y el Atlético, en el 21, con 99,9). Su “secreto es triple: una gran masa social de aficionados (25% ingresos por entradas), fuertes ingresos por patrocinio y publicidad (35%) y, sobre todo, los ingresos por televisión (38-40%). Un esquema que no pueden replicar la mayoría de clubs de Primera y ninguno de 2ª y 2ª B, donde la situación es angustiosa, con impagos y amenazas de cierre.

La clave de futuro pasa por ajustar los gastos de verdad, en un sector donde la mitad de los 1.000 jugadores de 1ª y 2ª ganan un millón de euros al año, 50 superan los 4 millones y hay 10 (como Ronaldo o Mesi) que ganan 10 millones o más. Y luego están los sueldos y gastos de directivos. Y los ingresos camuflados de operaciones urbanísticas dudosas. También tienen que mejorar su política de captación de espectadores: la Liga española lleva 24,5 millones a los campos frente a casi 43 en Alemania o 34 en Inglaterra. Y sobre todo, la clave es un mejor reparto de los derechos de televisión.

El reto es doble. Por un lado, aumentar el pastel de los ingresos, cambiando horarios para vender mejor los partidos en EEUU, Latinoamérica (la LFP es líder) y Asia (en China, la LFP es la más vista después del fútbol local) y mejorar los derechos de explotación. El Gobierno Rajoy está pensando en suprimir el partido en abierto (que trajo Álvarez Cascos), lo que aumentaría ingresos televisivos. Y luego está el reparto, que hoy beneficia a Madrid y Barca (se llevan 367,2 millones de los 650) y apenas llega a los pequeños (12 millones al Granada, Rayo o Getafe, por ejemplo). La propuesta de la LFP es centralizar la gestión de estos derechos (ahora lo hacen los clubs con Mediapro) y repartirlo más equitativamente, pero eso no podrá cambiar hasta 2014, ya que antes están vendidos. Y para entonces, con la crisis de TVE y las autonómicas, quizás las televisiones que pujen paguen menos a los clubs.

En definitiva, un inicio de “ajuste” en el fútbol, pero la crisis sigue ahí y no se ve una salida fácil a corto plazo. Incluso se habla de que podrían caer algunos clubs en los próximos tres años. Tienen que seguir pinchando la burbuja y saneando sus cuentas, sobre todo los salarios de escándalo.Pagar sus deudas con Hacienda y la Seguridad Social, como los demás, y depurar la mala gestión, que no podemos pagar los contribuyentes. Tienen que hacer un ajuste de verdad. Como todo el país, aunque sea el deporte rey.