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lunes, 27 de julio de 2015

Vacaciones: España a tope (de turismo barato)


La mitad de los españoles salen estos días de vacaciones, mientras otro 45% no pueden cogerse ni una semana por la crisis, según el INE. Los que salgan se van a encontrar el cartel de “completo en muchos lugares, sobre todo de la costa mediterránea y andaluza, porque este año hay más españoles que viajan y porque será otro verano récord de extranjeros, principalmente británicos, franceses y alemanes. Eso sí, mucho es turismo barato, de extranjeros que vienen sin viaje organizado, a apartamentos ilegales. De hecho, el gasto por turista lleva 25 meses cayendo y ronda los 116 euros diarios. Y se concentra en 6 autonomías, mientras las 11 restantes sólo captan un 10% de turistas e ingresos. España es la tercera potencia turística mundial, tras Francia y USA, pero nuestra primera industria precisa una reconversión a fondo, para conseguir más turismo fuera del verano y de la costa, un turismo de más calidad, que gaste más y cree más empleo.
 

enrique ortega



Siempre creemos que toda España se va a vacaciones en verano, pero casi la mitad no las cogen nunca: el 45% de los hogares españoles (8,3 millones de familias) no puede salir de vacaciones ni una semana al año, según la Encuesta de condiciones de vida del INE (2014). Un porcentaje que ha aumentado con la crisis (en 2010 eran el 40,8% de los hogares) y que sube en el sur de España, sobre todo en Murcia (61,5% de hogares sin vacaciones), Andalucía (59,5%) y Canarias (57,9%), mientras se reduce en Navarra (sólo 21,4% de hogares sin vacaciones), País Vasco (24,6%) y Madrid (28,9%), según el INE.

En Europa, sólo el 60% de las familias saldrá de vacaciones este verano, más que el 54% de 2014, según el Barómetro IPSOS Europ Assistance. Un 43% saldrá una sola vez en Europa (y el 17% varias veces), frente al 42% en España, el 48% en Italia, el 46% en Francia, Alemania o Austria, el 40% en Bélgica t el 33% en Reino Unido. El presupuesto medio para vacaciones de los europeos será este año de 2.390 euros (180 euros más que el año pasado), siendo el mayor gasto el de británicos (3.081 euros), alemanes (2.457 euros) y franceses (2.181 euros) y el más bajo el de españoles (1.719 euros) e italianos (1.708 euros). Cuatro de cada diez europeos prefieren pasar las vacaciones en su país, siendo los que menos salen los españoles (66% veranean aquí), italianos (62%) y franceses (56%) y los que más viajan al extranjero los británicos (59%), alemanes (61%), austriacos (67%) y belgas (71%).

Este año se recupera el turismo de los españoles, la mitad del negocio turístico, por primera vez desde 2010. Los hoteleros han visto un aumento de la ocupación en Semana Santa y primavera y esperan un verano con muchos más españoles en hoteles y apartamentos, sobre todo en la costa mediterránea y andaluza, en la cornisa cantábrica, en Madrid y algunas zonas de Castilla y León. Eso sí, los que viajen comprobarán que han subido los precios este año, entre un 5 y un 10%, tanto en los hoteles y apartamentos como en los servicios (restaurantes y ocio), tras años de caídas. El sector espera un aumento del 10% en la ocupación hotelera de los españoles, con estancias de pocos días, una semana de media.

Los españoles que salgan de vacaciones se van a encontrar este verano con otro récord de turistas extranjeros, la otra mitad del negocio turístico: se espera que nos visiten más de los 24 millones de extranjeros que vinieron el verano pasado. Quizás haya una ralentización del turismo británico (15 millones en 2014, el 23% de todos los turistas), pero se espera un aumento de los turistas franceses (10,6 millones, el 16% del total), alemanes (10,4 millones en 2014, el 16% del total), belgas, italianos y suizos (su moneda se ha fortalecido mucho), mientras bajarán los turistas portugueses y, sobre todo rusos (por la devaluación del rublo y las sanciones europeas), que se desvían a Turquía. Y se espera que crezcan los turistas procedentes de Norteamérica, Latinoamérica y Asia (China, Japón y Corea del sur).

Este verano habrá otro récord de turistas por varias razones. Primera, porque seguiremos recogiendo turistas que antes iban al norte de África (Túnez y Egipto), a Grecia y Turquía y que ahora optan por la seguridad de España, sobre todo en Canarias y Andalucía. También ayuda y mucho la debilidad del euro, que se ha depreciado un 17% en el último año, lo que atrae a turistas con monedas más fuertes, como británicos, nórdicos, suizos y norteamericanos. En tercer lugar, ayuda también el petróleo barato, que ha rebajado los billetes de avión (y el 82% de los turistas que vienen a España lo hacen por vía aérea). Por último, también ha mejorado este año la economía de los principales turistas europeos, sobre todo británicos, alemanes y franceses, aunque no la de italianos y portugueses.

El problema de fondo es que se baten récord de turistas pero gastan menos, porque aumenta el turismo barato. De hecho, el ingreso medio por turista lleva 25 meses cayendo, según la patronal turística Exceltur: los ingresos turísticos totales han crecido un 2,6% hasta abril, según el Banco de España, pero como los turistas han crecido un 4,4%, en realidad el gasto medio ha caído un 1,9%. El gasto medio por turista es de 968 euros (enero-mayo), según Egatur,  y como la estancia media es de 8,34 días, el gasto medio diario es de 116 euros. Un gasto bajo, que es menor entre los turistas que más nos visitan: británicos (102 euros diarios), franceses (94 euros) y alemanes (103 euros), mientras gastan más norteamericanos (158 euros diarios), nórdicos (123 euros) y sobre todo chinos (785 euros diarios).

Los turistas extranjeros gastan menos porque está creciendo el turismo low cost, según los hoteleros de Exceltur. Por un lado, aumentan los turistas que llegan en vuelos de bajo coste, que gastan bastante menos (77 euros diarios) que los que llegan en vuelo normal (108 euros diarios). Y por otro, la mayoría de turistas viene sin viaje organizado, por su cuenta (66,5%), y muchos vienen a apartamentos de alquiler no regulados (apartamentos “piratas”), donde gastan mucho menos (68 euros diarios) que los que vienen a hoteles o apartamentos regulados (108 euros diarios). Así que el perfil del turista medio sería un europeo que llega en vuelo low cost y se aloja en un apartamento ilegal, gastando poco. Y además, la mayoría de lo que gasta no se queda en España: el pago del billete y del hotel lo hacen a agencias y tour operadores extranjeros (británicos y alemanes), que controlan el turismo español.

España es la tercera potencia turística del mundo, tras Francia y EEUU, y este año volverá a batir todos los récords, con 68 millones de turistas extranjeros, 3 millones más que en 2014. Pero no basta con la cantidad: hay que conseguir que vengan más turistas, pero sobre todo  que gasten más, lo que implica buscar más turistas de fuera de Europa, sobre todo de América (Norteamérica y Latinoamérica), Asia y oriente Medio, que gastan más. Precisamente, un problema del turismo español es que está muy concentrado en Europa, de donde proceden el 89% de los turistas. Y otro problema es que más del 80% del turismo está dirigido al turismo de sol y playa, concentrado sólo en 6 autonomías (Canarias, Andalucía, Cataluña, Baleares, Madrid y la Comunidad Valenciana), que se llevan el 90,7% del turismo extranjero. Y los nuevos turistas que habría que captar, desde chinos a árabes o norteamericanos, no buscan sol y playa, sino cultura, compras, deporte o gastronomía.

Se impone pues dejar de hacer triunfalismo con los récord de turistas y buscar consolidar el futuro del turismo, la primera industria del país, para conseguir más ingresos y más empleo: se crea poco (1.560 nuevos empleos en 2014), muy precario (75% temporal y la mitad a tiempo parcial) y muy mal pagado (13.851 euros anuales, 8.846 euros menos que la media salarial española), según un informe de CCOO.


El sector turístico propone trabajar en dos frentes, con ayudas fiscales y financiación (créditos baratos de España y la UE, aprovechando las inversiones del futuro Plan Juncker). Por un lado, con una profunda reconversión del turismo de sol y playa, renovando instalaciones (muchas de los años 80 y 90) y mejorando la oferta, como se  ha iniciado en Baleares. Y por otro, configurar una oferta de turismo alternativo, atractivo y de calidad, asentado en la cultura, la gastronomía, los negocios, el deporte o la salud, para atraer turistas todo el año, a toda España. Y para ello, además de ayudas y créditos, hace falta mejorar las herramientas de venta, potenciando al máximo  las posibilidades de Internet (reservas, aplicaciones, ofertas), un camino para que el turismo español no dependa tanto de los tour operadores extranjeros (traen a 4 de cada 5 turistas). Y como colofón, dedicar más recursos a la promoción turística fuera de Europa.

Además, los hoteleros están muy preocupados con la competencia desleal que les hacen los apartamentos no regulados, particulares que alquilan sus casas a extranjeros, un fenómeno que se ha disparado gracias a Internet: de hecho, hasta mayo, la demanda en apartamentos no reglados ha crecido un 24,5% mientras que la demanda en hoteles y apartamentos reglados crece un 3,3%. Y los hoteleros estiman que hay 2,7 millones de plazas en apartamentos no regulados frente a 2,4 millones de plazas reguladas (hoteles, apartamentos, casas rurales y campings). Piden medidas urgentes al Gobierno y a las autonomías, para regular estos alojamientos irregulares o cerrarlos. Y aseguran que si no se hace, se perderán 2.250 millones de ingresos turísticos, 39.800 empleos y 742 millones en impuestos entre 2015 y 2018.

La vaca del turismo sigue dando leche y contribuyendo más que nadie a la recuperación de la economía (+3,6% de aumento del PIB turístico en 2015) y del empleo. Pero si no se toman medidas, antes o después “se secará”. Ya hay un dato preocupante: está cayendo el gasto medio por turista desde hace más de dos años, porque lo que más crece es el turismo barato. Así que hace falta hacer un alto en el camino, entre tanto record año tras año, y plantear con el sector un Plan de futuro para el turismo, a 10 o 20 años, para consolidarlo y asegurar su porvenir. Necesitamos el turismo de sol y playa, pero hay que complementarlo con un turismo de calidad que nos visite durante todo el año. Debe ser el reto de los próximos años. No sólo presumir de récords de turistas.

jueves, 31 de julio de 2014

Vacaciones : otro verano récord de turistas


Empiezan unas vacaciones donde vamos a notar más turistas y precios más caros. Se espera otro verano récord de extranjeros y una recuperación del turismo nacional, después de tres años cayendo. La ocupación hotelera superará el 90%, aunque la crisis hará que muchos españoles escojan la casa de un amigo o familiar, los campings  o un apartamento (muchos, ilegales). Y que recorten su gasto o los días que viajan. Eso, los que toman vacaciones, porque casi la mitad de los españoles no puede tomar ni una semana de vacaciones, según el INE. Con todo, España batirá este año nuevos récords en turismo y el sector crecerá el doble que la economía, creando empleo. Pero el turismo español tiene dos problemas de fondo: está estancado y los turistas gastan realmente menos que en 2000. Además, crecen los negocios “sumergidos” y la precariedad laboral. Se invierte y se renueva poco. Al margen de que hagan su agosto, nuestra primera industria  necesita una reconversión.
 
enrique ortega

El turismo sigue liderando la débil recuperación de la economía, ahora que las exportaciones han pinchado (llevan dos meses cayendo). Ya lo hizo en 2013, cuando el PIB turístico creció un +0,9%, frente al -1,2% que cayó la economía. Y ahora, el sector apuesta por crecer en 2014 un +2,4%, el doble que la economía (+1,2%). En los seis primeros meses, el turismo extranjero llegó con fuerza (más de 28 millones de visitantes, +7,3% sobre 2013), de la mano de británicos, franceses, alemanes, italianos y nórdicos, aunque han caído los rusos y norteamericanos. Y se recupera el turismo nacional, que llevaba tres años cayendo: ha habido más viajes y pernoctaciones en Semana Santa, en mayo y junio y se han hecho muchas más reservas para el verano, que se espera récord, con más de un 90% de ocupación, según los hoteleros.

Este verano se esperan más turistas extranjeros que en 2013, que ya fue récord: 22,70 millones de turistas entre julio y septiembre, frente a los 22,67 del año pasado. Y también, que se gasten más de los 23.000 millones del tercer trimestre de 2013, con un gasto medio que rondará los 110 euros diarios por turista. Han crecido las reservas de británicos, alemanes, franceses, suizos y nórdicos, aunque caen los turistas rusos, por la depreciación de rublo (-8% en los últimos 6 meses). Al no clarificarse la crisis en Egipto, España va a seguir siendo un destino alternativo, sobre todo Canarias, Baleares y la costa mediterránea. También crece el turismo extranjero a Cataluña y a Toledo (año Greco), la Rioja y Navarra, mientras se recupera Madrid. Y del 20 de agosto al 14 de septiembre, el Mundial de Baloncesto atraerá 600.000 turistas a las distintas sedes (Granada, Sevilla, Bilbao, Las Palmas, Barcelona y Madrid).

La otra mitad del negocio turístico, las vacaciones de los españoles, es la gran esperanza para este verano, donde se espera un aumento de viajes y pernoctaciones, que caen desde 2007 (y sobre todo, los tres últimos años) pero que se han recuperado este año. Se esperan más turistas españoles sobre todo en las costas, aunque también viajaremos más al extranjero: se han duplicado las ventas de cruceros y los viajes a Eurodisney. Saldremos más de vacaciones, pero las dos terceras partes gastarán menos por la crisis (entre 1.000 y 2.000 euros por persona), bien recortando el presupuesto o viajando menos días, según un estudio de Fotocasa. El 79% de los españoles se quedarán en España, optando por hoteles (33%), apartamentos (27%, la mayoría dos semanas), casas de familiares o amigos (18%), segundas residencias (15%) o campings (6%). La mayoría decide a última hora y opta por destinos de playa, en la costa mediterránea o andaluza, y menos en Baleares y Canarias, por el coste extra  de vuelos y coches de alquiler.

Claro que casi la mitad de los españoles se quedan en casa sin vacaciones: un 45,8% de los hogares no pueden permitirse una semana de vacaciones al año, según el INE. Son 8,3 millones de familias, más de 20 millones de españoles, 2 millones más que en 2009. Incluso hay 9 autonomías donde son mayoría las familias que no van de vacaciones: Murcia (63,6% no van), Andalucía (57,4%), Galicia (57,2%), Canarias (54,8%), Extremadura (53,4%), Cantabria (51,4%), Comunidad Valenciana (50,8%), Castilla la Mancha y Ceuta (50%). Por el contrario, hay cinco autonomías donde sólo un tercio de familias no se van de vacaciones: País Vasco (26%), Navarra (29,6%), Madrid (33,7%), Aragón (34,5%) y Asturias (34,9%).

Con ello, España es uno de los países europeos cuyos habitantes menos se van de vacaciones: lo hacen un 52,6%, por debajo del 60,8% de media UE-28 (2012), según Eurostat. Quedamos muy lejos de los países nórdicos (más del 85% de la población toma vacaciones) y de Alemania (77,2), Francia (72,2%) o Gran Bretaña (65,5%). Además, las vacaciones están también mal repartidas en España: un 20% de la población concentra el 70% de los viajes totales y un 40% no hace ninguno, según un estudio universitario.

Volviendo a los que sí viajan, este verano se van a encontrar no sólo más turistas (extranjeros y españoles) sino también precios más altos: los hoteles y alojamientos han subido sus precios un 13,2% en el primer semestre de 2014, según el INE. Y aprovechando la alta ocupación, se esperan nuevas subidas en agosto, en hoteles, restaurantes y coches de alquiler, sobre todo en las islas, Cataluña y la costa mediterránea. Con todo, el sector turístico se queja de que los precios están por los suelos y todavía son inferiores a los de 2007.

La previsión del Gobierno es que tras un verano récord, España alcance otro récord de turistas extranjeros en 2014: 63,6 millones, 3 millones más que en 2013, según estimaciones del Instituto de Turismo (ITE). Y dadas las previsiones de aumento del turismo en el mediterráneo, si España mantiene su cuota alcanzaría los 72 millones de turistas extranjeros en 2020, 12 millones más que en 2013. Una “borrachera de éxito” que encubre dos problemas de fondo, como reconocen los profesionales del sector (Exceltur). Uno, que el turismo está estancado desde el año 2.000: genera casi la misma actividad real (descontando la subida de precios) que hace 14 años (índice 102,9 frente a índice 100 en 2.000), mientras la economía ha crecido un 19% (índice 119 frente a índice 100). Y el otro, que si descontamos la inflación, los turistas extranjeros se gastan hoy en España un 34% menos que en el año 2.000: 722 euros en 2014 frente a 1.097 euros en 2000, según Exceltur.

Además, al sector turístico le preocupa el auge de la economía sumergida en el sector, desde los apartamentos ilegales (ya suponen el 13,4% del mercado), a los restaurantes o los autobuses y taxis ilegales. Y exigen una normativa común en todas las autonomías, junto a más inspecciones contra la competencia desleal. Además, piden ayudas fiscales para renovar instalaciones y mejora de las infraestructuras. Por otro lado, la guerra de precios y el auge del turismo low cost está aumentando la precariedad laboral en el sector: exceso de contratos temporales y a tiempo parcial (de los 124.000 empleos turísticos en Baleares, sólo 35.000 son empleos fijos), aumento de la subcontratación, falsos autónomos, exceso de horas extras gratis, menos descansos y libranzas… Una precariedad laboral que atenta contra la calidad del servicio, ya deteriorada por las menores inversiones realizadas con la crisis.

El sector turístico debería afrontar una profunda reconversión, asentada en nuevas inversiones para renovar instalaciones (Canarias ha pedido un Plan Renove para el turismo), diversificación de la oferta (más turismo cultural, gastronómico o deportivo para compensar la estacionalidad del turismo de sol y playa) y diversificación de los turistas (el 91% procede de Europa), con especial atención a China (100 millones de turistas, sólo 180.000 a España frente a 1,2 millones a Francia o medio millón a Italia o Alemania), lo que exige facilitar los visados y promover más vuelos. Además, es clave volcar la oferta a través de plataformas online, para evitar el control absoluto del mercado que tienen los tour operadores extranjeros: entre los 15 grandes, que traen 4 de cada 5 turistas extranjeros, no hay ningún operador español.

En definitiva, otro verano récord, con millones de turistas copando las playas y creando  empleos precarios por unos meses. Y otro récord más que no se aprovechará para consolidar la primera industria del país, para “dar de comer a la vaca” y asegurar sus divisas y empleo en el futuro, cuando no haya conflictos en Egipto o Turquía. No hay que dormirse en los récords.