Mostrando entradas con la etiqueta regalos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta regalos. Mostrar todas las entradas

jueves, 25 de diciembre de 2025

Navidad 2025: más ocupados, más consumo

Estamos otra vez en Navidad, la fiesta por excelencia del consumo. Y este año, vuelve a crecer el gasto de las familias, en regalos, comida y viajes, un gasto que empezó con el Black Friday y seguirá hasta las rebajas de enero. En total, gastaremos un 6,2% más, porque hay más población, 600.000 personas más trabajando que las Navidades pasadas y los sueldos han subido algo más que los precios, aunque siguen disparados los alimentos, la vivienda, los hoteles y la hostelería. Pero recordemos que hay varias Navidades, según el nivel de vida de las familias: casi 10 millones de españoles (1 de cada 5) están en situación de “pobreza monetaria” (ganan  menos del 60% de la media) y les cuesta mucho llegar a fin de mes como para derrochar en Navidad. Por eso, Cáritas y otras ONGs piden que miremos alrededor estos días y ayudemos a los que lo necesitan. Celebremos estas fiestas con familia y amigos, pero sin olvidarles y apoyándoles. 
¡ Feliz Navidad ¡

            Gran Vía de Madrid: pobres junto a luces y compras de Navidad

El gasto de las familias españolas crece especialmente estos días, pero en realidad lleva creciendo desde el inicio del verano. Así, en el tercer trimestre, el consumo familiar creció un +1.2%, el mayor aumento en el último año (había crecido un +05% y un 0,7% en los dos trimestres anteriores), según el INE, lo que impulsó la economía, junto al turismo y la inversión, tras “pinchar” las exportaciones (por los aranceles y el estancamiento europeo). Y ahora, en este 4º trimestre, todo apunta a que el consumo habrá crecido algo más, empujado por el Black Friday (aprovechado para comprar anticipadamente los regalos de Navidad y Reyes) y por el mayor gasto previo a estas fiestas navideñas.

CaixaBank Research ha detectado que el 25% de todo el gasto anual con tarjeta (presencial y online) se concentra entre el 22 de noviembre y el 8 de diciembre. Y este año ha vuelto a repetirse, con un aumento del gasto del 24% sobre el resto del año y un +6,2% sobre el que hicimos en estas fechas de 2024. El mayor aumento de este gasto “prenavideño” se ha dado en electrodomésticos y tecnología (+76%), moda (+77%) y muebles (+48%), sobre todo entre los mayores de 65 años (+30%) y en Madrid, Canarias, Cataluña y Andalucía, donde el gasto ha crecido en esas dos semanas más de un 25% sobre el resto del año.

¿Por qué ha vuelto a subir el consumo antes de Navidad? Hay varias razones. La primera, porque ha aumentado la población que vive en España, sobre todo por la llegada de inmigrantes: éramos 49.442.844 habitantes a 1 de octubre, +345.967 habitantes más que en las Navidades pasadas. Y con el aumento de población esperado para el 4º trimestre (128.500 el año pasado), podríamos acabar este año con 475.000 habitantes más que en 2024. Pero además de ser más a gastar, hay más personas con empleo, la 2ª razón que explica el aumento de gasto: a finales de septiembre había 22.387.100 personas ocupadas, +529.200 que en las Navidades pasadas. Y con el aumento de empleo esperado para este 4º trimestre, cerraremos el año con 600.000 personas más trabajando que en 2024.

Además, estos trabajadores récord tienen contratos más estables (el 85% de los asalariados tienen ahora un contrato indefinido), que les permiten gastar con menos “miedo”, y su sueldo ha subido este año (+3,49% hasta noviembre, según los convenios) algo más que los precios (+3% ha subido la inflación anual hasta noviembre, según el INE), aunque la mayoría siguen preocupados por las mayores subidas de los alimentos sin elaborar (+6,6%), la vivienda (+5,7%) y los hoteles y restaurantes (+4,55). Y también ayuda a gastar algo más el ahorro en el pago de las hipotecas de 4 millones de familias, al haber bajado el tipo de interés oficial (el BCE lo bajó del 3% en las Navidades pasadas al 2% ahora) y con ello, el Euribor (que ha bajado del 2,43% en diciembre de 2024 al 2,21% en noviembre de 2025).

Todo esto explica que las familias españolas hayan gastado más este Black Friday y en el puente de diciembre y augura un mayor gasto en Navidad y Reyes, empujado por un crecimiento de la economía que duplica con creces el europeo (+2,9% esperado este año, frente al +1,3% la UE-27). De hecho, España será uno de los paises europeos donde más aumentará el gasto estas Navidades, un +4,8%, sólo superado por Hungría (+5,2%) y Polonia (+5%), por delante del gasto esperado en Paises Bajos y Reino Unido (+3,5%), la UE-27 (+3,1%), Alemania (+2,9%), Italia (+2,1%) y Francia (+1,7%), según la encuesta realizada por MasterCard en 9 paises europeos. Un gasto navideño europeo que se destinará a belleza y cosmética, ropa, “experiencias en vivo”, restaurantes y viajes.

Ya en España, la previsión de gasto navideño es de 795 euros por persona, según el sondeo de la OCU, con un 68% de españoles gastando igual que el año pasado, un 17% gastando más y otro 15% menos. Casi la mitad de este gasto navideño se destinará a comprar regalos (370 euros), otros 132 euros por persona a comidas y cenas, 117 euros a viajes o vacaciones, 73 euros a fiestas y cotillones, 73 euros a Lotería (la media de gasto este año ha sido de 76 euros, desde 121 en Castilla y León a 47 en Canarias) y los 31 euros restantes se gastarán en decoración. Otro estudio, de Cetelem, baja el gasto navideño a 580 euros por persona y refleja las 5 mayores compras: perfumes (47%), moda (43%, juguetes (35%), calzado y complementos (35%) y libros (32%).

Otro gasto típico de esta Navidad serán los viajes: 1 de cada 4 españoles piensan viajar, la mayoría dentro de España, especialmente a Madrid, Cataluña, Andalucía, Comunidad Valenciana y Canarias: las reservas para estas fechas han crecido un +4% sobre el año pasado, según Destinia, con 10 millones de viajes esperados, la mejor cifra de la última década. Los que viajen gastarán una media de 803 euros por persona, según Jetcost, y la mayor parte viajará un máximo de 3 días (el 43%) o entre 3 y 5 días (otro 27%), básicamente en coche (48%), avión (24%) y  tren) (10), en su mayoría en familia (48%).

Este mayor gasto de las familias, desde finales de noviembre a mediados de enero, se ha traducido ya en un aumento de la contratación: la campaña navideña (desde Black Friday a las rebajas de enero) ha supuesto la firma de 452.950 contratos de trabajo temporales (+4,7% sobre el año pasado), según Randstad, concentrados en la hostelería (174.190, +12,1% sobre el año pasado), transporte y logística (160.000, -6,8%) y comercio (119.000 contratos, +12,1%). Y repartidos sobre todo en Andalucía (78.100 contratos,+6%) y Cataluña (69.670, +2,5%), aunque donde más aumenta la contratación es en Extremadura (+7,5%, 7.710 contratos) y Navarra (+6,9%, 6.040 contratos). Pero los empleados de la gran distribución se quejan porque la Navidad será un récord de ventas pero faltan trabajadores (han crecido sólo un 2% desde 2018, frente a un aumento de ventas del +23%), lo que les obliga a largas jornadas con sueldos bajos (17.285 euros, ligeramente por encima del salario mínimo).

Con todo, este gasto navideño será muy desigual, según la situación económica de las familias españolas. Porque hay muchas que tienen ahora más gente trabajando y pueden gastar algo más, pero muchas otras no pueden y hay demasiadas en una situación vulnerable, pensando en cómo sobrevivir y llegar a fin de mes, aunque sea Navidad. Así que no hay una Navidad, sino tres tipos de Navidades, según los ingresos de las familias.

Recordemos que casi la mitad de las familias españolas tienen un problema, que se les agrava en Navidad: les cuesta llegar a fin de mes. Les pasa al 47,4% de las familias (un 1% más que las Navidades pasadas), según el INE: un 9,1% llega a fin de mes “con mucha dificultad, otro 12,7% “con dificultad” y un 25,6% más “con cierta dificultad”. Estas familias tienen dos opciones en Navidad: restringir gastos (en comidas, regalos y viajes) o endeudarse, “tirar de tarjeta” o pedir un crédito. Y a pesar de la bajada de tipos, esto tiene un alto coste. Los créditos personales apenas han bajado (al 6,79%, del 6,97% que costaban la Navidad pasada), según el Banco de España. Y si optan por la tarjeta de crédito, el último tipo era del 18,34% en octubre, similar al 18,54% que costaban en diciembre de 2024. Y si piden una tarjeta “revolving(un crédito que se devuelve con una cuota fija mensual), el tipo supera el 20% (y en ocasiones tipos abusivos del 25 al 30%).

El otro grupo de familias, las más vulnerables, lo tienen aún peor; su problema no es restringir gastos en Navidad o endeudarse sino simplemente “sobrevivir. Y son muchos, En 2024, nada menos que 9.653.000 españoles estaban en situación de “pobreza monetaria”, según las estadísticas europeas, porque ingresaban menos del 60% de la media del país (personas que ganan menos de 827 euros al mes en 14 pagas o familias con dos niños que ingresan menos de 1.737 euros mensuales). Eso significa que un 19,7% (1 de cada 5 personas) está en situación de pobreza en España, el 6º país con más pobreza de Europa, según Eurostat, sólo por detrás de Letonia (22%), Bulgaria (21,7%), Lituania (21,5%), Estonia (20,6%) y Croacia (20,3%) y por encima de Italia (18,9%), Alemania (15,5%) y Francia (15,5%).

Y dentro de este grupo de “españoles pobres”, casi la mitad (4,3 millones de personas) están  en una situación de “exclusión severa”, según un reciente estudio de Foessa (Cáritas), que mide 35 indicadores y refleja que estos “españoles más pobres” son personas que trabajan en muchos casos o que estudian o buscan empleo, no son personas “tiradas en la calle” sino personas que pueden ser “vecinos nuestros”. Y que un 45% de ellos viven en alquiler, lo que en muchos casos los lleva a esa pobreza más extrema. Y no podemos olvidar que hay 2,5 millones de niños y niñas que viven en “hogares pobres”, según Save the Children, quien recuerda que somos el país europeo con más pobreza infantil (29,2%).

Para Cáritas y otras ONGs, el problema de la pobreza en España es que “se ha hecho estructural” y no sólo afecta a minorías marginadas sino a personas y familias que tienen un trabajo (2,5 millones de ocupados son “pobres”) y a españoles que antes tenían una situación saneada y ahora son especialmente vulnerables, sobre todo jóvenes, mujeres, inmigrantes y familias con hijos. Unos colectivos en los que las ONGs concentran sus ayudas estas Navidades, de comida, ropa y techo. Y unas personas a las que deberíamos tener presentes estas Navidades, ayudándoles en lo posible.

En resumen, que las luces y las fiestas nos llevan a gastar más en estos días, pero no deberíamos olvidar que a nuestro lado hay personas que tienen problemas (también estos días) para llegar a fin de mes y para simplemente sobrevivir, comer y pagar el alquiler. Así que celebremos estas fiestas con nuestra familia y amigos, pero sin gastar por gastar y teniendo presente que hay muchas personas que lo pasan mal y a los que podemos ayudar de muchas maneras. Es la mejor manera de celebrar esta Navidad y todas: que sea también una fiesta de la solidaridad con los que tenemos alrededor, con ayudas, atención y cariño.
¡Feliz Navidad¡

jueves, 21 de diciembre de 2023

Navidades 2023: el gasto se modera

Este año, las familias no van a “tirar la casa por la ventana” en Navidad, como pasó en 2022, tras dos Navidades marcadas por la pandemia. Ha sido un año de mucho gasto, por la alta inflación y los mayores viajes, en verano y “puentes”, sobre todo a principios de diciembre. Y tras “tirar” de ahorros y tarjeta, el gasto se va a moderar esta Navidad, como confirman las tiendas y las menores contrataciones por las fiestas. Parece que sólo un 26% de españoles gastarán más y el resto igual o menos que en 2022, que fue una Navidad de gasto récord. Y se estabilizan las compras de ropa y regalos, mientras crecen comidas y viajes. Pero ojo: casi la mitad de hogares tienen problemas para llegar a fin de mes y no pueden disparar su gasto esta Navidad. Y hay 9,6 millones de españoles  (un 20,4%) en situación de pobreza, de los que no podemos olvidarnos estas fiestas, porque necesitan ayuda y apoyo. ¡Feliz Navidad!

                   Enrique Ortega

Vemos que las calles, tiendas y mercados de las ciudades están a tope estos días, con múltiples compras por la Navidad, la gran fiesta del consumo en Occidente. Hay factores que animan a las familias a gastar y otros les disuaden. El principal motivo de que el consumo de los españoles se mantenga (aunque más débil) es la mejora del empleo: hay 802.900 españoles más trabajando (21.265.900 ocupados en septiembre, según la EPA) que en las Navidades de 2022. Y la mayoría, con contratos más estables (menos temporales) y algo mejor pagados, tras una subida de salarios en convenio del +3,49% hasta noviembre (frente a la subida del +3,01% el año pasado y + 1,49% en 2021). Sin embargo, frena las compras la todavía alta inflación (+3,2% anual en noviembre y +9% los alimentos), aunque es mucho menor a la de las Navidades de 2022 (+5,7% inflación y +15,7% los alimentos). Pero el factor clave que frena el gasto es que las familias han consumido parte del ahorro acumulado durante la pandemia, tanto en 2022 como en 2023: la “hucha” está casi vacía. Y muchos españoles han tirado demasiado de tarjetas y créditos.

La consecuencia de todo esto es que el gasto se va a moderar estas Navidades, sobre todo comparado con 2022, en que los consumidores se lanzaron a gastar y celebrar las fiestas por todo lo alto tras dos Navidades (2020 y 2021) marcadas por la pandemia y las limitaciones a reunirse. Estas Navidades, 2 de cada 3 españoles van a gastar menos que en 2022, según un estudio de Intrum, que coincide con otro informe de BBVA Research, que augura un  estancamiento del consumo navideño”. Y otro estudio de Cetelem señala que el 45% de los españoles gastarán estas Navidades igual que el año pasado y otro 26% gastarán menos, con lo que sólo un 29% gastarán más.

¿Cuánto gastaremos estas fiestas? La OCU realiza un estudio cada Navidad y en este año estima que cada español gastará 745 euros de media (unos mucho más y otros menos), 10 euros más que en 2022 (+1,36%, lo que significa que gastaremos menos en términos reales, contando la inflación, y un crecimiento mucho menor al +15% de aumento en 2022). La mayoría de este gasto navideño se destina a comprar regalos (391 euros), seguidos de lejos por las comidas (110 euros por persona), viajes (107), lotería (69 euros), fiestas (32) y celebraciones con compañeros (36 euros). Respecto al desglose de los regalos, Cetelem señala que la mayoría del gasto se destina a perfumes (54% compras), moda (51%), libros (51%), juguetes (48%), calzado y complementos (41%).

Con todo, los comercios ya se han quejado de que están vendiendo menos estas Navidades, algo que ya notaron en las ventas del Black Friday. Y dicen que lo notan en unas menores ventas de ropa y regalos. Y los supermercados también indican que han bajado las ventas de los alimentos más caros, mientras se mantienen llenos los bares y restaurantes (es casi imposible hacer reservas) y siguen altas las reservas para fin de año en hoteles y casas rurales, también de viajes al extranjero. Pero globalmente, Hacienda espera que el consumo se frene este cuarto trimestre y recaudar por IVA sólo un +1% este año 2023. Y otro indicador clave,  el empleo navideño: se van a generar 402.000 contratos de temporada, un -17,3% menos de empleos que en las Navidades de 2022, según Randstad.

Y además de “mirar” más sus gastos, muchos españoles volverán estas Navidades a gastar a crédito, tirando de tarjetas y créditos al consumo. Los pagos con tarjetas de crédito han saltado de 11.465 millones en diciembre de 2022 a 11.775 en octubre de 2023 (último dato publicado por el Banco de España), con lo que se espera otro récord en diciembre. Y los créditos al consumo han subido de 2.363 millones en diciembre 2022 a 2.853 millones en octubre (último dato del Banco de España), a pesar de que los bancos cobran ya el 8,23% de interés por los créditos al consumo y un 18,19% por el crédito de las tarjetas. Pero las familias no dudan en endeudarse para viajes o compras puntuales.

A golpe de créditos o tirando de ahorros, muchos españoles siguen intentando mantener su nivel de gastos, mayor en Navidades. Pero muchos no pueden gastar, porque se les han acabado los ahorros o porque su capacidad de gasto se ha recortado con la inflación y la subida de la hipoteca (una hipoteca media, de 150.000 euros, se ha encarecido 353 euros (+67%), de 527 a 880 euros en los dos últimos años). Y por ello, casi la mitad de los españoles (el 47,8%) tienen algún problema para llegar a fin de mes, según el INE: un 8,7% llega a fin de mes con mucha dificultad, otro 25,7% con cierta dificultad y un 13,4% más con alguna dificultad, un porcentaje mayor que en las Navidades de 2022 (44,9%). Y además, un 13,2% de los hogares tienen problemas para pagar los recibos de la vivienda, un 17,1% no pueden mantenerla a una temperatura adecuada y un 5,4% de hogares españoles no pueden permitirse comer pollo, carne o pescado dos veces por semana.

Si hay muchos hogares con problemas para llegar a fin de mes, también en Navidad, no podemos olvidar estas fiestas que 1 de cada 5 españoles están en situación de pobreza, porque ingresan menos del 60% de los ingresos medios del país (menos de 10.088 euros anuales los solteros y menos de 21.185 euros las familias con dos hijos). Eran 9.670.000 personas pobres en 2022, según la Red Europea de lucha contra la pobreza (EAPN). Una pobreza que se concentra más entre las familias monoparentales (madres solas con niños), los inmigrantes y los parados. Y que afecta especialmente a los niños: en España hay 2.296.000 niños y adolescentes viviendo en hogares “pobres”, lo que nos sitúa como el 4º país occidental con más pobreza infantil (28% de media entre 2019 y  2021), sólo por detrás de Turquía (33,8%), Colombia (25,8%) y Rumanía (29%), según Unicef.

Esta elevada tasa de pobreza en España, que muchos no quieren ver, se ha agravado en el último año, por la alta inflación y el fuerte aumento de los alquileres, dos factores que afectan más a las familias vulnerables. Y por eso, Cáritas ha alertado que han aumentado un 20% las familias a las que atienden en Madrid, por ejemplo. Y siguen aumentando las “colas del hambre”, donde las ONGs y el Banco de Alimentos dan comidas a 1,3 millones de españoles. Y Cáritas atendió a 2.830.156 personas en 2022, una cifra que rondará los 3 millones este año 2023, sobre todo para ayudas de alimentación y vivienda.

Así que estas Navidades, en medio de la fiebre de compras y regalos, no debemos olvidar que hay muchos españoles (“vecinos nuestros”) que lo están pasando mal, que tienen problemas graves para comer, calentar su casa y pagar sus recibos imprescindibles. Volvemos a ver esta Navidad 2023 las dos o tres Españas de siempre, las de aquellos que viven mejor, una amplia mayoría que vive al día y una minoría amplia que malvive. Y no hay luces ni escaparates ni fiestas que eviten esta realidad que muchos no quieren ver. Seamos solidarios, intentemos donar a ONGs y ayudar a quienes sabemos que lo necesitan. Es la mejor manera de celebrar esta Navidad, que debería ser la fiesta de la solidaridad entre todos.
¡Feliz Navidad ¡

lunes, 23 de diciembre de 2019

La Navidad 2019 sostiene el consumo


No sabemos si en 2020 volverá a haber crisis, pero por si acaso, esta Navidad los españoles vamos a gastar más que la anterior: una media de 554 euros extras por familia, el 2º mayor gasto navideño en Europa. Gastaremos más en regalos, comida y ocio, aunque menos en viajes, a pesar de ser más pesimistas que los demás europeos: un 52,5% de españoles piensan que la economía está peor que hace 6 meses y el 46,5% cree que estará peor el verano que viene, según el último Barómetro del CIS. Pero de momento, estas Navidades, a gastar se ha dicho. Claro que no todos: 1 de cada 4 españoles lo está pasando mal, hay 1,8 millones en situación de pobreza extrema y 40.000 personas sin hogar, viviendo en la calle. Por eso, las ONGs ayudan estas Navidades a más de 3 millones de españoles. No les olvidemos y seamos solidarios. Gastemos con moderación y de forma sostenible, para no cargarnos más el Planeta.
 ¡Feliz Navidad¡

enrique ortega

La Navidad es siempre la gran fiesta del consumo. Pero este año 2019, los españoles vamos a gastar un 2,4% más que las Navidades 2018, cuando se redujo el gasto un 5%, por primera vez desde el inicio de la recuperación en 2014. España es el país europeo que celebra la Navidad durante más tiempo (15 días largos) y el 2º país que más gasta: 554 euros extras por familia, sólo por detrás de Reino Unido (639 euros) y por delante de  Italia (545 euros), Alemania (487 euros), Portugal (387 euros), Polonia (352 euros) o Rusia (367 euros), según una encuesta realizada en 10 paises europeos por la consultora Deloitte. La encuesta revela que no toda España gastará más esta Navidad: gastarán menos que la Navidad 2018 en Cataluña, la Rioja, Castilla la Mancha, Extremadura, Baleares y Canarias. Y gastarán más, el Centro, Norte y Levante, sobre todo Madrid, Galicia y Navarra.


El gasto navideño se reparte principalmente entre los regalos (238 euros frente a 193 de media en Europa), la comida (173 euros extras por familia, frente a 131 en Europa), el ocio (79 euros frente a 51) y los viajes (64 euros frente a 86 en Europa), el único gasto navideño que baja este año, según el estudio de Deloitte. Los mayores de 40 años son los que gastan más en regalos y los hogares jóvenes los que más gastan en comida y tecnología. Los regalos que más se compran son ropa y calzado, libros, perfumes, chocolates y videojuegos, aunque lo que más aumenta es regalar dinero. Y se espera vender un 4% más de juguetes este año, una media de 190 euros por niño. Un tercio de las compras navideñas ya se han anticipado este año en el Black Friday. Y un 28% se hacen por Internet, mientras el lugar preferido de compras físicas son los grandes almacenes (54%). Y dos tercios de las compras navideñas se hacen con tarjeta, el 20% en efectivo y el 8% restante con tarjetas regalo, financiación (préstamos o tarjetas revolving) o transferencias, según American Express.


El estudio de Deloitte refleja que los españoles gastaremos más esta Navidad que la mayoría de europeos a pesar de que somos más pesimistas sobre la situación económica y el futuro. Así, sólo un 60,3% de encuestados españoles ven la situación económica estable o creciendo (eran el 73,7% en las Navidades 2018), frente a un 63,8% de europeos. Y menos de la mitad de españoles (48,4) creen que la economía se mantendrá estable o creciendo en 2020, frente a un 53% de europeos. Al preguntarles por qué gastan en Navidad, los españoles explican su mayor consumo a pesar del pesimismo: por disfrutar y evitar pensar en los problemas, por las promociones, por que las compras online les permiten gastar más y, algunos, porque este año tienen más ingresos. De hecho, el 71% de los españoles encuestados tienen esta Navidad la misma renta o más que el año pasado. Y eso porque han subido más en 2019 los sueldos, las pensiones, el salario mínimo y el de los funcionarios. Y se han creado 346.300 nuevos empleos, aunque la mayoría sean precarios y estén mal pagados.


En cualquier caso, parece que los españoles no renunciamos a gastar más en Navidad, aunque notemos que la recuperación se ha enfriado en los últimos meses y temamos que 2020 puede ser peor. El último Barómetro del CIS, de noviembre 2019, es muy explícito: el índice de confianza del consumidor era de 77,4 puntos, lo que suponía una caída de 24,9 puntos sobre junio 2019 (índice 102,3). Y por si no fuera claro, el 52,5% de los españoles encuestados en noviembre creían que la situación económica era “peor” que 6 meses antes, el 34,5% “igual” y sólo un 7,8% “mejor”. Además, al preguntarles cómo veían la economía dentro de 6 meses, para el verano de 2020, el 46,5% de los encuestados la ven “peor”, un 20,5% igual y sólo el 21,6% peor. Y a pesar de este pesimismo, los españoles inundamos las tiendas, centros comerciales y carreteras, lanzados a una vorágine de compras, más incluso que la Navidad pasada. Que nos quiten lo bailao


Pero que no nos engañe el bullicio y la publicidad. No todo el mundo se lanza a gastar estas Navidades: 1 de cada 4 españoles lo está pasando mal, esos 12.188.288 españoles que están en situación de pobreza y exclusión social, según la última estadística europea (AROPE 2018). Son españoles que ingresan menos del 60% del ingreso medio (ganan menos de 739 euros los solteros y menos de 1.552 euros las familias), 10 de esos 12 millones, o que sufren graves carencias o están subempleados, los 2 millones restantes. Demasiadas familias agobiadas por sus bajos ingresos, la precariedad de su trabajo o el paro del que no salen. Y entre ellas, destacan los 1.800.000 españoles que malviven en la pobreza más extrema, según Cáritas. Y muy especialmente, las 40.000 personas que viven sin techo, en la calle. Para todos ellos, también es Navidad, aunque apenas puedan gastar.


De hecho, Caritas ya ha advertido que este año han aumentado las peticiones de ayuda, sobre todo de españoles, jóvenes y mujeres solas con niños. Y recuerdan que 1 de cada 4 familias que les pide ayuda ahora tienen trabajo, no son los “pobres clásicos”. Con todo, las ONGs estiman que atenderán estas Navidades a más de 3 millones de personas, con comida, ropa y ayuda diversa (sobre todo, para pagar la luz y el alquiler). Muchos son nuestros vecinos, que necesitan ayuda aunque no lo creamos. Así que esta Navidad, además de gastar, seamos solidarios y ayudemos a los que podamos


Además, esta Navidad debemos pensar más que nunca en el medio ambiente. Estas fiestas son un verdadero “atentado a nuestro Planeta”: se dispara el consumismo, las compras innecesarias, el gasto en comida (un tercio se tira o desperdicia, porque compramos de más), el consumo de energía, en las casas y en las ciudades (ahí tienen el bochorno de Vigo y Madrid compitiendo por bombillas mientras tienen las urgencias médicas colapsadas…), los trayectos en coche y los residuos y basuras. Deberíamos intentar celebrar una Navidad más sostenible, como recomiendan desde Ecologistas en Acción, para no agravar más el Cambio Climático, ya bastante grave y sin freno desde muchos Gobiernos.


Bueno, no quiero ser “agorero” y estropearles la Navidad recordándoles que hay familias que lo pasan mal y que el Planeta nos pide ser más cuidadosos. Pero nadie ha dicho que la Navidad sea gastar por gastar y contaminar a tope. Al margen de las creencias de cada uno, la Navidad ha sido siempre una época de relacionarse con los demás, de estar más con la familia y los amigos, de solidaridad con los que menos tienen. Y eso cuesta poco, no exige gastar por gastar ni endeudarse para asustarnos en enero. Piénsenlo. Y vivan esta  Navidad de otra manera que la que nos venden los anuncios. Disfrutarán más.
¡ Feliz Navidad ¡ 

lunes, 24 de diciembre de 2018

Una Navidad 2018 con menos gasto


La Navidad es la gran fiesta del consumo: las familias gastan más que el resto del año en comida, bebida, regalos, ocio y hasta en algún viaje. Pero este año, las tiendas notan que se gasta con menos “alegría” (incluso en juguetes), quizás porque la inflación se ha comido las escasas subidas de salarios y pensiones y porque muchas compras se adelantaron a noviembre, al Black Friday. Y también porque soplan vientos de crisis, de que la economía se ha enfriado y 2019 puede ser peor. Con todo, los españoles somos los europeos que más gastamos en Navidad, entre 600 y 924 euros por familia de media. Pero una de cada cuatro familias está en situación de pobreza, en paro o con trabajos precarios, y en Navidad sufren más sus privaciones. Por eso, las ONGs ayudan estos días a más de 3 millones de españoles. Son fechas en que hay que ayudar más a los que lo pasan peor: no miremos para otro lado. ¡Feliz Navidad!


España es el país europeo que celebra la Navidad durante más tiempo (15 días) y con más gasto: 601 euros de media por familia, un tercio más de gasto que la media europea (456 euros), según una encuesta realizada en 10 paises europeos por la consultora Deloitte. Sólo nos superan este año los británicos (646 euros), a pesar del Brexit, y gastamos mucho más que Alemania (476 euros por hogar), Italia (541), Portugal (431), Bélgica (441), Polonia (323) o Rusia (284 euros). La encuesta revela que algunas autonomías gastan más en Navidad (Baleares, Madrid y el País Vasco gastan hasta 100 euros más por familia) y otras menos (Castilla y León, Castilla la Mancha, la Rioja y Navarra), aunque todas tienen algo en común: este año van a gastar un 5% menos que en la Navidad de 2017. Otro estudio, de American Express, eleva el gasto navideño a 924 euros por familia, un 2% más que el año pasado. Pero son gastos medios: unos gastarán 1.500 euros y otros 300 y salen 900 de media.

El estudio de Deloitte y la sensación de muchas tiendas y grandes almacenes es que esta Navidad viene con menos gasto. Y es lógico, porque en 2018 se ha “despertado” la inflación y los precios han llegado a subir el 2,3% en septiembre y octubre, la mayor subida  desde abril de 2016. Y aunque ha bajado en noviembre y lo hará también en diciembre, se espera que la inflación acabe el año en el 1,7%. Eso significa que se habrá “comido” la subida de las pensiones (1,6%) y más aún la subida de salarios: los convenios han subido este año el 1,7% (lo que los precios), pero la subida real de todos los trabajadores (con o sin convenio) ha sido del 1,2% hasta septiembre, según la encuesta de costes salariales del INE. O sea que el poco aumento de sueldo se lo han comido con creces los precios. Eso explica que se gaste menos, sobre todo si se tiene miedo de que “las cosas vayan a peor en 2019”, ante el frenazo de la economía mundial y sobre todo europea. Además, otro factor que también juega es que muchos españoles han adelantado las compras de regalos a noviembre, al Black Friday: ya se hacen ahí un 33% de todas las compras navideñas, frente al 52% en diciembre y el 4,8% en enero, según detalla la encuesta de Deloitte.

La mayor parte del gasto navideño (241 euros de media por familia) son regalos, siendo los más comprados la ropa, los libros, perfumes, chocolates, dinero y videojuegos, junto a los juguetes para los niños, aunque los regalos más deseados por los hombres son el dinero, ropa y viajes, frente a ropa, libros y dinero que son los más deseados por las mujeres, según la  encuesta de Deloitte. El segundo capítulo del gasto navideño es la comida y bebida, con las compras concentradas en pescados y mariscos, carne, jamón, dulces y cava. El tercer capítulo son los viajes, cuyo gasto crece este año (un 34% de españoles tiene previsto viajar estas Navidades, según American Express, aunque muchos para ver a la familia), ayudado por el puente de fin de año, que propicia “escapadas” sobre todo dentro de España. Y quedan los gastos de ocio (82 euros por familia), los que más crecen, para asistir al teatro o a un espectáculo aprovechando la Navidad.

Dentro de los regalos, un sector que está notando la caída de ventas son los juguetes: la facturación se quedará este año un 4% por debajo de la de 2017, según estimaciones de El Corte Inglés y la consultora NPD, aunque los fabricantes son más optimistas y creen que las ventas de juguetes en Navidad y Reyes (que concentran el 70% de las ventas anuales) aumentarán entre el 1 y el 2% (o sea, se estancarán si descontamos la inflación). Las causas de este freno de ventas en los juguetes son varias, además del enfriamiento del consumo: hay menos niños y dejan muy pronto de querer juguetes (a los 12 años como máximo, antes que en otros paises), pero sobre todo porque los niños de ahora apuestan por “juguetes tecnológicos” que no fabrican las empresas jugueteras, como móviles, tablets y videojuegos, además de artículos deportivos y patinetes. Entre los juguetes más vendidos, las empresas españolas lideran este año las ventas (Famosa), con muñecas, mascotas interactivas, coleccionables y juegos de mesa.

Esta Navidad 2018 crecerán de nuevo las ventas por Internet, aunque todavía su peso (27% de las ventas navideñas) es inferior al que tienen en Europa (31%) y EEUU (57% online). Y en las ventas físicas (después de consultar antes los productos y precios por Internet…), destacan las que hacemos en grandes almacenes y cadenas especializadas. Y la gran protagonista de todas las compras navideñas es la tarjeta de crédito, que ha vuelto a batir todos los récords: 82,06 millones de tarjetas en junio de 2018, con un gasto medio anual por cliente de 3.156 euros anuales, un 26% más que hace una década.

Sin embargo, las estadísticas demuestran que este otoño, las ventas a crédito con tarjeta (tarjetas “revolving”: no se pagan las compras hechas cada mes al comienzo del mes siguiente sino una cantidad fija cada mes, como cuota de un préstamo que tiene la tarjeta) se han frenado: si entre septiembre y octubre de 2017 se financiaron 24.623 millones de euros, en esos mismos meses de 2018 (últimos datos publicados por el Banco de España) se han financiado menos compras, 24.563 millones de euros. Quizás porque ha bajado el gasto y también porque muchas familias, que no consiguen llegar a fin de mes, se lanzan a pedir créditos al consumo para pagar sus compras, créditos que se han disparado: si en 2017 se concedieron 29.389 millones (el doble que en 2014), este año ya se han concedido 28.440 millones sólo hasta octubre, último dato publicado por el Banco de España. Créditos, a 1 y 5 años, para comprar coche, ordenador, TV, muebles, electrodomésticos o viajes,  y por los que se pagan intereses elevados, del 8,76 % TAE en octubre, muy superiores a los europeos (6,19% TAE), según el Banco de España.

La vorágine de compras, el “consumismo” de la Navidad, no puede hacernos olvidar que 1 de cada 4 españoles lo está pasando mal y quizás lo sufre más en estas fiestas. Son los 12.236.000 españoles (el 26,6% de la población) considerados “pobres” en la estadística europea AROPE, porque ingresan menos del 60% de la media (familias con 2 hijos que ganan menos de 17.896 euros al año o solteros con ingresos inferiores a 8.522 euros anuales). Son básicamente parados, jóvenes, inmigrantes, mujeres y madres solas con niños, destacando especialmente la pobreza infantil: afecta al 22% de los niños españoles (menores de 18 años), casi el doble que en la OCDE (13% niños son pobres), siendo España el tercer país industrializado con más niños pobres, tras Israel y Turquía (25%). Y además, según destaca la OCDE, 8 de cada 10 niños españoles en edad escolar sufren “carencias materiales”, sobre todo en vivienda y educación, por el paro y precariedad de sus padres.

Esta enorme pobreza, mayor que la de antes de la crisis, lleva ya incrustada en muchas familias españolas entre 5 y 10 años, con lo que se ha “enquistado” y se ha hecho crónica en algunos lugares y grupos sociales, como advierte Cáritas, aumentando su marginación social  y agravando su situación económica, porque se han “comido” ya los colchones que tenían de ahorro y los de sus familias. Es lo que revela también un estudio de Cruz Roja española, que ha hecho una encuesta entre el millón y medio de personas necesitadas que atiende al año. La muestra indica que crecen los atendidos sin ningún ingreso (23%), los que siguen en paro (73%), los que trabajan en la economía sumergida (12% de los atendidos) y las familias con todos sus miembros en paro (el 35%). Y han aumentado también los que no pueden tener su vivienda caliente (39,2% de los atendidos) y los que tienen problemas para pagar su vivienda (26,2%). Y alertan de que han crecido las familias con pobreza infantil. Por su parte, Cáritas, que atiende a 4 millones de personas necesitadas, reitera cada año que la pobreza en España se está haciendo “más profunda” y “crónica”.

En Navidad, la mayoría de españoles nos volcamos con estas familias pobres, recogiendo alimentos y dinero que reparten cientos de ONGs. Es un “parche” pero un parche necesario, que ayuda a mucha gente, aunque una sociedad moderna exigiría tomar medidas desde el Estado, para reducir al mínimo esta preocupante lacra social, que además lastra el crecimiento y la recuperación, según ha reiterado la propia ministra de Economía. Urge aprobar un Plan contra la pobreza, centrado en los niños, las familias con hijos, los ancianos, jóvenes y parados. Y además, reformara fondo la política de gasto social, porque tanto la OCDE como la Comisión Europea nos han  reiterado este año que el gasto social es escaso (gastamos menos que Europa, unos 25.700 millones menos que la media UE cada año) y está mal hecho, porque los impuestos y la redistribución no ayuda más a los que menos tienen, no sirve para corregir las desigualdades sino que las agrava.

Mientras Gobierno y oposición se deciden a ocuparse de los españoles que lo pasan mal y no se benefician de la recuperación (beneficia 4 veces más a los ricos que a los pobres, según Intermón Oxfam), la vida sigue y los más pobres tratan de sobrevivir a otra Navidad, a costa de hacer sacrificios, pedir ayuda a familia y amigos o endeudarse. Y el resto de españoles, aprovechan estos días para olvidarse de los problemas cotidianos y disfrutar de comidas y regalos con los suyos, tratando de no pensar en cómo será 2019. Es normal, pero no olvidemos que cerca de nosotros hay personas que estos días sufren más sus carencias. Y si podemos, deberíamos ayudarles y no mirar para otro lado. Al margen de la religión, la Navidad puede y debe hacernos más humanos, más solidarios. Que así sea. 
¡ Feliz Navidad ¡

jueves, 22 de diciembre de 2016

Navidad 2016: desigual y "low cost"


Otra Navidad en crisis y van ya ocho (en la de 2008, no la sentíamos todavía). Pero este año se ve más animación en las calles, más consumo, a pesar de que una cuarta parte de los españoles no puedan gastar, porque siguen en paro o tienen sueldos mínimos. Son unas Navidades muy desiguales, con el gasto empujado por ofertas y descuentos, unas Navidades “low cost”, que empezaron el Black Friday y avanzan batiendo récords de compras con tarjetas de crédito. Durante unos días, todos queremos gastar, disfrutar y olvidar la crisis. Pero no olvidemos que uno de cada cuatro españoles es oficialmente pobre y que 3 millones sufren una pobreza extrema, que contrasta más en estas fiestas de Navidad. Seamos solidarios con ellos, cada uno a su manera. Y apoyemos que en 2017 se busque una salida a estos “otros españoles”, aprobando una renta básica como la que piden algunos partidos, sindicatos y ONGs. No los olviden estos días. Y ¡Feliz Navidad¡
 
enrique ortega

La fiebre del consumo ha vuelto a España por Navidad. Y este año, incluso mucho antes: a finales de noviembre, con el Black Friday, que ha disparado entre un 30% y un 50% las compras este año, adelantando regalos navideños a golpe de descuentos y promociones. Una costumbre importada de EEUU que empieza a preocupar a muchos comerciantes, los medianos y pequeños, porque les obliga a ajustar mucho los precios (y los beneficios) y porque  luego les provoca una fuerte caída de ventas en las fechas navideñas, que no compensa el aumento de las ventas anticipadas. En cualquier caso, parece un fenómeno imparable, sobre todo en compras de tecnología, electrónica, informática y regalos.

Con todo, esta Navidad se espera un aumento de ventas del 4%, con un gasto medio de 682 euros por español, según un estudio de Deloitte, que nos coloca en un puesto medio del ranking europeo de gasto navideño, por detrás de Reino Unido (1.146 euros), Dinamarca (763), Bélgica (737) o Francia (727 euros) y por delante de Italia (614 euros), Alemania (529) o Portugal (431). Eso sí, este es el gasto medio, pero hay grandes diferencias en la Navidad de los españoles. Así, un 17% gastarán más de 500 euros estas fiestas, un 43% entre 200 y 500 euros y un 32% sólo gastarán entre 100 y 200 euros, según otro estudio de Vente-Privee.

Esta Navidad, hay factores económicos que apoyan un mayor gasto de los españoles. El principal, que hay unos 620.000 españoles más trabajando que las Navidades pasadas, según la EPA (y 1,5 millones de ocupados más que a principios de 2014), si bien tienen contratos precarios (92% temporales y 42% a tiempo parcial) y sueldos muy bajos. Y los 18,5 millones de españoles que trabajan tienen también sueldos muy bajos: el sueldo más habitual es de 16.490 euros brutos, según el INE (2014), lo que se traduce en unos 950 euros netos en 14 pagas. Y hay 6.580.000 españoles, 1 de cada 3 ocupados (asalariados o autónomos) que cobran el salario mínimo (655 euros) o menos, según un estudio realizado por el profesor Felgueroso. Así no debe extrañarnos que un 13,7% de los hogares digan que no llegan a fin de mes, que el 39,4% no pueda hacer frente a gastos imprevistos y que el 9,4% no pueda pagar la hipoteca, el alquiler, la luz y otros recibos, según el INE.

A pesar de esta precariedad y bajos ingresos, el consumo lleva dos años subiendo y más en Navidad. Y eso, porque cayó mucho con la crisis y aún no nos hemos recuperado: el gasto medio por hogar cayó de 31.711 euros en 2008 a 27.420 euros en 2015, un -13,5%, según el INE. Y sobre todo, porque los españoles, en cuanto tienen ingresos, se lanzan a consumir y más en Navidad, sobre todo “para olvidarse de la crisis”, según el estudio europeo de Deloitte. Y lo hacen empujados por ofertas “low cost”, de productos y servicios con descuentos, bonificaciones y promociones, más baratos a costa de menor calidad. Y muchos, además, compran estos días “a golpe de tarjeta”: la tarjeta de crédito ha batido todos los récords este año, tanto en número de plásticos (48,09 millones en septiembre, que serán más ahora) como en pagos realizados (32.713 millones en el tercer trimestre), superando al dinero sacado en cajeros (31.317 millones en el tercer trimestre), según datos del Banco de España.

Sean compras “low cost” o a crédito, compras son. Y estas Navidades se van a centrar en regalos (265 euros por español), comida (212 euros, lo que más crece), viajes (132 euros) y ocio (73 euros), según el estudio de Deloitte. En regalos, predomina el regalo útil, siendo “el trío ganador” la ropa y calzado, los libros y la perfumería y cosméticos, sin olvidar los juguetes, donde los españoles gastan 170 euros por niño al año (el 54% en Navidad), la mitad de lo que gastan los franceses, alemanes o británicos, según datos de NPD. Una cuarta parte de todas las compras navideñas las harán los españoles por Internet, un gasto online que crece en regalos y viajes, aunque el mayor uso de la Red es para comprar precios y buscar ofertas. Y las tres cuartas partes de compras “físicas” se concentran en los grandes almacenes (51%), comercios minoristas (44%), súper (41%) y cadenas especializadas (33%).

Esta será otra Navidad “desigual, donde la fiebre del consumo no puede hacernos olvidar que todavía hay 4.320.800 españoles sin trabajo, 1 de cada 5 en edad de trabajar, según la EPA. Y que más de la mitad de ellos (el 53%) no cobran nada, porque se les ha acabado el paro o no han tenido nunca derecho a él. Son sobre todo jóvenes, mujeres y mayores de 50 años, los que peor están pasando la crisis. Y eso hace que una cuarta parte de las familias españolas sean “oficialmente pobres”, según las estadísticas europeas (AROPE): 13.180.000 personas, el 28,6% de hogares, que ingresan menos del 60% de la media del país (menos de 8.011 euros los solteros y menos de 16.823 euros las familias con dos hijos). Y de ellos, 3 millones de españoles están en situación de pobreza extrema, la tercera parte niños.

Esta “otra España”, esa cuarta parte de españoles pobres, sobreviven  Navidad tras Navidad como pueden, con la ayuda de familiares, amigos y multitud de ONGs, que atienden ya  a 2,5 millones de necesitados y dan de comer a 1,5 millones de personas cada año, gracias a los bancos de alimentos. Un drama social que choca más en estas fiestas pero que pervive todo el año, sin que el Gobierno Rajoy haya tomado medidas, a pesar de las advertencias de Bruselas. Paliar la pobreza debería ser una “prioridad nacional” para 2017, aumentando los fondos para el desempleo y generalizando las rentas mínimas, hoy escasas y muy diferentes según las autonomías. Los sindicatos UGT y CCOO han pedido una Ley de rentas mínimas para los 2,1 millones de hogares que ingresan menos del 75% del salario mínimo (menos de 491,40 euros): proponen pagarles 426 euros al mes, lo que costaría 11.000 millones al año. Ayudar al menos a los casos más urgentes, a la mitad (5.500 millones), debería ser una prioridad del Presupuesto 2017, aunque no lo contemplan ni Rajoy ni “la oposición”.

Bueno, disfrutemos de esta Navidad con la familia y los amigos, gastando “con cabeza” y sin endeudarnos a golpe de tarjeta. Pero, sobre todo, no olvidemos a los que lo están pasando mal, a esa cuarta parte de españoles que sobreviven sin trabajo y sin casi ingresos, y para los que la Navidad es un triste recordatorio de su penosa situación. Ayudémosles  a título individual, cada uno como pueda. No olvidemos que existen, que hay “dos Navidades” como hay “dos Españas”. Y presionemos para que los partidos y el Parlamento se ocupen de ayudarlos también, con ingresos, formación y ayudas para que consigan un trabajo digno.

Olvidemos por unos días la crisis, pero no a nuestros conciudadanos peor parados. Y disfruten del descanso y de las fiestas. ¡Feliz Navidad ¡