El 2º trimestre del año suele ser bueno para el empleo, por la Semana Santa (cayó en abril) y por los contratos previos al verano. Este año 2026, tras un primer trimestre donde cayó el empleo (-170.300), el 2º trimestre ha seguido la tradición y se han creado 486.000 nuevos empleos, según la EPA publicada este martes, algo menos que la primavera de 2025 (+503.000 empleos). Con ello, se afianza la recuperación del empleo iniciada en el verano de 2022, tras la pandemia, y la ocupación en España va camino de los 23 millones de personas: había 22.779.000 personas trabajando a finales de junio, la mayor cifra de ocupados de nuestra historia. Y 2.974.100 personas más trabajando que a finales de 2019.
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jueves, 30 de julio de 2026
EPA junio 2026: a por los 23 millones trabajando
Los recientes datos de empleo y paro confirman que la
economía española lleva 6 años creando empleo (hay 22,77 millones de
personas trabajando, casi 3 millones más que antes de la pandemia) y bajando
el paro, ahora por debajo del 10% (9,87%), algo que no
sucedía desde marzo de 2008, con 6 autonomías por debajo del 8%. El motor
de este pujante empleo es el fuerte crecimiento de la economía, empujado
por el consumo, el turismo, las exportaciones, los Fondos europeas y los
inmigrantes (ya hay 3,75 millones de extranjeros trabajando). Ahora se
espera alcanzar los 23 millones de ocupados este año y superar los 24
millones en 2029. Pero no podemos
“dormirnos en los laureles”, porque tenemos más paro y
menos empleo que Europa. Además, la incertidumbre internacional podría
reducir el crecimiento y el empleo. Urge estar vigilantes y preparar medidas
para fortalecer el empleo si hay problemas en los próximos meses. Hay que reciclar a los
parados de larga duración y reformar de una vez las oficinas de empleo, que
funcionan mal. Enrique Ortega
El 2º trimestre del año suele ser bueno para el empleo, por la Semana Santa (cayó en abril) y por los contratos previos al verano. Este año 2026, tras un primer trimestre donde cayó el empleo (-170.300), el 2º trimestre ha seguido la tradición y se han creado 486.000 nuevos empleos, según la EPA publicada este martes, algo menos que la primavera de 2025 (+503.000 empleos). Con ello, se afianza la recuperación del empleo iniciada en el verano de 2022, tras la pandemia, y la ocupación en España va camino de los 23 millones de personas: había 22.779.000 personas trabajando a finales de junio, la mayor cifra de ocupados de nuestra historia. Y 2.974.100 personas más trabajando que a finales de 2019.
Para valorar el carácter histórico de los 22,77 millones de
ocupados basta hacer un
repaso al empleo en los últimos 60 años: en 1965 había 12
millones de personas trabajando en España (12.024.150) y una cifra similar
a la muerte de Franco (12.857.720 en 1975), para caer después a un mínimo
histórico en 1985 (11.004.200 trabajando, por la reconversión industrial) y
remontar a finales de siglo (14.689.830 ocupados en 1999). A partir de
ahí, los ocupados crecen, hasta 16,6
millones en 2002, 18,9 millones en 2005 y se alcanza el máximo en
septiembre de 2007 (20.753.500 ocupados). Con la crisis financiera, el
empleo cae año tras año hasta alcanzar el
mínimo en diciembre de 2013 (17.135.200 ocupados). Luego se
recupera poco a poco, para cerrar 2019 con 19.966.900 trabajadores. Y la
pandemia hunde el empleo a otro mínimo en 2020 (18.607.300 ocupados en
junio). Pero a partir de este suelo, el empleo se recupera con fuerza y supera
los 20 millones en marzo de 2022 (20.084.799) y los 21 millones en junio
de 2023 (21.056.600), para superar ahora los 22,77 millones de trabajadores, 10
millones más de personas trabajando que hace 60 años.
En el 2º
trimestre, el aumento del empleo ha sido gracias a los servicios (+397.400 empleos), sobre todo la
hostelería y el turismo, pero también han creado empleo la construcción (+56.600) y la
industria (+38.200), cayendo
sólo en la agricultura (-6.200 empleos). El empleo se ha creado básicamente en el sector privado (+501.600 empleos)
y se ha perdido en el sector público (-15.600 empleos),
por el fin de contratos en enseñanza y sanidad, según la EPA de junio.
La creación de empleo se ha repartido casi por igual entre los hombres (+236.300 empleos) que entre las mujeres (+249.700).
Y ha sido porcentualmente mayor la creación de empleo entre los menores de
25 años (+120.500 empleos) y entre
los que tienen de 25 a 39 años (+201.200 empleos). Esta vez, la mayoría del
empleo creado ha sido para extranjeros (+356.300 empleos, por el efecto
de la regularización: ya hay 3.756.900 extranjeros
trabajando en España) y ocupados con doble nacionalidad (+102.100
empleos: hay 1.249.100 trabajando), creciendo menos el empleo de los españoles
(+143.800). Por autonomías, donde
más creció porcentualmente el empleo fue en Baleares (+108.000), aumentando mucho
en Cataluña (+130.800), Andalucía (+63.400) y Madrid (+62.100), cayendo sólo el
empleo en Canarias (-25.100) y Galicia (-6.100).
La importante mejora del empleo en el 2º trimestre (+486.000
empleos) no se traducido toda en una bajada
similar del paro (-213.300 parados),
porque en paralelo han aumentado los españoles activos,
las personas que buscan trabajo ahora: los
“activos” han aumentado en +272.700
personas, impidiendo bajar más las cifras del paro. Es un proceso que se ve
trimestre a trimestre (hay 452.500 personas más buscando trabajo que hace un
año). Y hay un récord histórico de adultos “activos” (trabajando y buscando trabajo): 25.274.300
activos, 2,11 millones más que antes de la pandemia
(23.158.800 “activos” a finales de 2019). Todo apunta a que seguiremos así, con
lo que en los próximos meses sucederá lo mismo que ahora: el paro bajará menos de lo que
sube el empleo.
El paro
ha bajado en el 2º trimestre (-213.300 parados) gracias a los servicios (-170.300
parados), por el tirón en el turismo, la hostelería y el comercio, y a
los que perdieron su primer empleo hace un año (-57.700 parados ahora), mientras
baja poco el paro en el campo (-22.400), la industria (-10.900) y
la construcción (-5.400), con 53.400 jóvenes que buscan su primer
empleo, según la EPA
de junio. El desempleo baja más entre las personas de 25 a 54 años (-185.100
parados), los de más de 55 años (-47.800) y los de 16 a 19 años (-33.700
parados), aumentando sólo entre los que tienen de 20 a 24 años (+33.700
parados). Y baja el doble el paro entre las mujeres (-145.400) que entre
los hombres (-67.900 parados), reduciéndose lo mismo entre españoles y con
doble nacionalidad (-106.600) que entre extranjeros (-106.600 parados). Por
autonomías, el paro baja porcentualmente más en Baleares (-47.400
parados), destacando la caída en Cataluña (-92.600 parados), Comunidad
Valenciana (-23.200), Galicia (-14.900) y País Vasco (-12.400 parados). Y el
paro sube sólo en Andalucía (+5.400), Murcia (+3.410), Asturias (+900) y Extremadura
(+600 parados).
La cifra total de parados EPA baja de los 2,5
millones (2.495.300 parados a
finales de junio 2025), algo que no pasaba desde junio de 2008 (2.385.700
parados) y que supone 2,5 veces menos de parados que en lo peor de la crisis
financiera (6.278.200
parados en marzo de 2013) Y la tasa de paro baja al 9,87%, según
la EPA, mucho más baja que antes de la pandemia (13,78% en 2019) y la menor
tasa de paro desde marzo
de 2008 (9,60%). Eso sí, todavía duplicamos la tasa de paro europea (6% en la UE-27 en junio) y casi triplicamos la alemana (3,9% de paro), según
Eurostat. También baja este trimestre la tasa de paro de los jóvenes
(menores 25 años), al 23,77% (15,5% en la UE-27).
Hay otros datos preocupantes del paro que también mejoran,
según
la EPA de junio. El primero, que hay 764.200 hogares con todos sus miembros
en paro, 32.700 hogares menos que hace un año. El segundo, que sólo 8 regiones tienen
una tasa de paro superior a la media (9,87%) : Ceuta (22.41% de paro), Melilla
(20,74%), Andalucía (14,56%), Extremadura
(13,22%), Castilla la Mancha (11,81%), Canarias (11,60%), Comunidad
Valenciana (10,88%) y Murcia (10,83% de paro). Y ya tenemos 11 autonomías
con una tasa de paro rozando el 8% e incluso por debajo (6,11% de paro
Baleares, 7,11% País Vasco, 7,34% Cantabria, 7,58% Madrid, 7,90% Cataluña y 7,94%
Galicia). Y el tercero, que bajan los parados de
larga duración, los que llevan más de 1 año sin encontrar trabajo: son 892.500
desempleados, el 35,7 % de todos los parados (eran el 38,8% hace un año).
Esto provoca que a muchos parados se les acabe el desempleo
y no cobren ya ningún subsidio, pasando a una situación de
pobreza extrema. En mayo de 2026, último
dato de Trabajo, cobraban alguna ayuda 1.686.936 desempleados: menos
de la mitad (47,28%) cobraban un subsidio contributivo (según lo cotizado) de 1.027,4
euros de media y el resto (52,72%) cobraban un subsidio asistencial de 480
euros. Así que sólo el 73,60 de los parados registrados en las oficinas de
empleo (2.291.982 en junio) cobran algún subsidio. Pero en realidad,
con los datos del paro estimado hoy (2495.300 parados), sólo cobran alguna
ayuda el 67,6% de los parados EPA (en
2019 cobraban el 61,5%).
Con todo, lo más positivo sigue siendo la mejor calidad
del empleo que se crea en España, tras la reforma laboral de 2022. Este
primer semestre, el
42,87% de los contratos firmados fueron indefinidos, un porcentaje similar
al de la primera mitad de 2025 (42,67%) y de 2024 (43,56% indefinidos), pero un
porcentaje muy superior a los de 2023 (38,7%), 2021 (10,9%) y la media de 2014
a 2020 (sólo entre el 6 y el 8% de los contratos eran indefinidos). Con ello,
ya hay 16.629.300
asalariados con contrato indefinido, el 84,9% del total,
frente al 74,61% de trabajadores fijos a finales de 2021, antes de la reforma
laboral). Lo que también crece son los contratos a tiempo parcial (por
horas o días), que aumentan (+22.600 en el último año) y superan los 3 millones
de asalariados (3.116.500 en junio), sobre todo por las mujeres (el 71,44% de
estos contratos), que trabajan a tiempo parcial porque no encuentran trabajos a
jornada completa o para cuidar a hijos y mayores.
Ahora, en 2026, el Gobierno y los expertos creen que España
seguirá creando empleo, más que el resto de Europa pero algo menos que
en 2025, porque creceremos algo menos (+2,6%, frente al +2,8% en 2025). El
último cuadro macroeconómico, aprobado
por el Gobierno el 29 de junio, prevé que crezcamos este año más de lo
esperado en abril (+0,4%), a pesar de los conflictos geopolíticos y los altos
precios de la energía, con lo que esperan que el empleo crezca en 2026 un +2,4%
(+539.119 nuevos empleos), algo menos que en 2025 (+605.400
empleos), pero más de los empleos creados en 2024 (+468.100 empleos).
Con ello, la previsión del Gobierno es alcanzar los 23 millones de personas
trabajando a finales de 2026 ( y una tasa de paro del 9,9%). Y esa
estimación prevé que el empleo siga creciendo (menos) en los años siguientes
para superar
los 24 millones de empleados en 2029 (4 millones más que en 2019),
con una tasa de paro entonces del 8,5%.
Los datos indican que estamos en el buen camino para lograr
ambos objetivos. Pero el Gobierno Sánchez no puede “lanzar las campanas
al vuelo” con el empleo y el paro, por dos razones. Una, porque
seguimos siendo el 2º país de Europa (tras Finlandia) con la mayor tasa de
paro: 9,87% en España frente al
5,9% en la UE-27 y el 4,9% en la
OCDE. Y la otra, porque la tasa de empleo en España es mucho más
baja que en Europa: en marzo de 2026, trabajaban el 72,7% de los que tienen entre 20
y 64 años, frente al 76,3% que trabajaban en Europa, el 75,2% en Francia o el
81,5% en Alemania, según Eurostat. A lo claro :que España tiene todavía
1,08 millones de personas menos trabajando que las que deberíamos tener
si fuéramos como la media europea. Y que trabajan 2,6 millones de españoles
menos de los que deberían trabajar si
tuviéramos la tasa de empleo de Alemania.
Ese es nuestro gran reto: reformar y modernizar la
economía para que ofrezca empleo a más gente (entre 1 y 2 millones más)
y eso permita reducir la tasa de paro “a niveles europeos” En eso deberíamos centrarnos a medio plazo,
sin regodearnos en los récords. Y eso implica tomar 2 medidas a corto
plazo, que exigen (¡ cómo no¡ ) un pacto político económico y social.
Una, aprobar un Plan de empleo, para fomentar la contratación de los
parados con más problemas para recolocarse : parados de larga
duración (el 35% de todos los parados llevan buscando empleo más de un
año), mayores de 55 años (son el 20% de los parados) y los parados con poca formación (el 46% de todos los parados
no tienen la 2ª etapa de la ESO o más). Eso exige planes de formación y
reciclaje para orientarles a los empleos que más se demandan e incentivos
a las empresas que los contraten.
Y la otra, reformar de verdad las oficinas de
empleo, porque están
colapsadas (se tarda días en conseguir una cita
previa para solicitar el subsidio) y además no ayudan a los parados a
recolocarse. Se han cumplido 3 años de la Ley de Empleo (entró en vigor el
2 de marzo de 2023) y no ha funcionado: ni se ha hecho un perfil de los parados
ni se les ayuda individualmente a colocarse. De hecho, las oficinas de empleo sólo
colocan al 1,9% de los parados y apenas un 10% de los desempleados hacen
cursos de formación (largos y poco útiles). Y en la web del SEPE sólo hay
registradas 93.395 empresas y 29.777 ofertas de empleo. Urge reforzar la
plantilla de la SEPE (que tiene 2.000 trabajadores menos de los que necesita),
mejorar su sistema informático (pésimo) y cambiar la operativa de estas
oficinas (gestionadas
de forma muy desigual según las autonomías), para que se dediquen menos a
tareas burocráticas y más a recolocar a los parados.
En definitiva, todos debemos alegrarnos porque siga
creciendo el empleo y haya 22,77 millones de personas trabajando en
España, 10 millones más que hace 60 años. Pero todavía trabaja
menos gente que en Europa (de los que están en edad de trabajar) y muchos
empleos son todavía precarios, demasiados a tiempo parcial y con bajos
salarios. Y, sobre todo, muchos empleos se concentran en los servicios, con
altibajos en las contrataciones, y todavía pocos en la industria, las empresas
tecnológicas y exportadoras, que ofrecen empleos más estables y mejor pagados.
Además, no podemos olvidar que hay
mucha incertidumbre en la economía mundial, por la geopolítica, las
guerras y los nuevos aranceles de Trump, situación que acabará perjudicando al
empleo. Así que habrá que estar vigilantes y dispuestos a tomar medidas
para salvar estos 22,77 millones de empleos y conseguir que sigan creciendo,
hasta esos 24 millones previstos para 2029. Debería ser nuestro gran
reto como país.
El 2º trimestre del año suele ser bueno para el empleo, por la Semana Santa (cayó en abril) y por los contratos previos al verano. Este año 2026, tras un primer trimestre donde cayó el empleo (-170.300), el 2º trimestre ha seguido la tradición y se han creado 486.000 nuevos empleos, según la EPA publicada este martes, algo menos que la primavera de 2025 (+503.000 empleos). Con ello, se afianza la recuperación del empleo iniciada en el verano de 2022, tras la pandemia, y la ocupación en España va camino de los 23 millones de personas: había 22.779.000 personas trabajando a finales de junio, la mayor cifra de ocupados de nuestra historia. Y 2.974.100 personas más trabajando que a finales de 2019.
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lunes, 29 de julio de 2024
EPA junio 2024: empleo récord y mínimo paro
En España hay 21.684.700 personas trabajando, la
mayor cifra de nuestra historia y 1,1 millones más que en
septiembre de 2007, en pleno boom inmobiliario, según la EPA publicada el viernes.
El mercado laboral sigue mejorando, por el tirón del turismo, la hostelería y
el comercio, aunque también aumenta el empleo en los demás sectores. Y el
paro baja al 11,2%, un mínimo histórico desde 2008. Con ello, España
ha creado ya 1,7 millones de empleos desde 2019, a pesar de la pandemia, la
guerra de Ucrania y la inflación, siendo el país europeo que ha creado más
empleo (+9,1% en estos años frente al 5% Italia, +2,3% Francia o el
1,8% Alemania). Y ahora, el Gobierno espera crear 875.000 nuevos empleos
entre 2024 y 2025. Con todo, el paro español duplica al europeo y
deberían trabajar 2 millones de personas más. Por eso, hay que seguir
impulsando la economía y el empleo, no "dormirse en los récords". Y es urgente reformar las
oficinas de empleo, que no ayudan a recolocar a los parados. Enrique Ortega
El 2º trimestre del año suele ser bueno para el empleo, por los contratos previos al verano y la Semana Santa, aunque este año cayó en marzo (primer trimestre). Este año 2024, tras un primer trimestre donde cayó el empleo (-139.700), el 2º trimestre ha seguido la tradición y se han creado +434.700 nuevos empleos, según la EPA, el tercer mayor aumento en este trimestre tras los de 2023 (+603.900 empleos) y 2021 (+464.900 empleos). Con ello, se afianza la recuperación del empleo iniciada en el verano de 2022 y la ocupación aumenta en 426.300 empleos en el último año, con 21.684.700 personas trabajando en España, la mayor cifra de ocupados de toda nuestra historia (el anterior máximo fue en septiembre de 2023: 21.446.500 ocupados).
La importante mejora del empleo en el 2º trimestre (+434.700
empleos) no se traducido toda en una bajada
similar del paro (--222.600 parados), porque
en paralelo han aumentado los españoles
activos, las personas que buscan trabajo ahora: los “activos” han aumentado
en +222.600 personas, impidiendo bajar más las cifras del paro. Es un
proceso que se ve trimestre a trimestre (hay 373.300 personas más buscando
trabajo que hace un año). Y hay un récord histórico de adultos “activos” (trabajando y buscando trabajo): 24.400.000
activos, 1,25 millones más que antes de la pandemia (23.158.800 “activos” a
finales de 2019). Todo apunta a que seguiremos así, con lo que en los próximos
meses sucederá lo mismo que ahora: el paro bajará menos de lo que sube el
empleo.
El paro ha bajado en el 2º trimestre (-222.600
parados) gracias sobre todo a los
servicios (-190.500 parados), por el tirón en el turismo, la hostelería y
el comercio, y a los que perdieron su primer empleo hace un año (-17.620
parados ahora), bajando también en la industria (- 9.300), la agricultura (- 7.300)
y, sobre todo, en la construcción (-12.900 parados), según la EPA de
junio. El desempleo baja más entre las personas de 25 a 54 años (-179.000 parados), los de más de 55 años
(-49.000) y los jóvenes de 20 a 24 años), aumentado entre los jóvenes de 16 a
19 años (+ 32.100 parados). Y baja más el paro entre las mujeres (-113.400)
que entre los hombres (-109.200 parados), reduciéndose el triple entre
españoles (-166.900) que entre extranjeros (-55.700 parados). Por autonomías, baja en todas, salvo en Cantabria
(+2.600 parados) y Aragón (+1.900), destacando la bajada en Andalucía
(-54.100), Baleares (-44.800), Comunidad Valenciana(-42.000) y Madrid (-26.500).
La cifra total de parados
EPA sigue muy por debajo de los 3 millones (2.755.300 parados a finales de
junio 2023), un dato que no se veía desde septiembre de 2008 (2.598.800
parados). Y la tasa de paro baja al 11,27%, según la EPA,
mucho más baja que antes de la pandemia (13,78% en 2019) y la menor tasa de paro desde el verano de 2008 (11,33%). Eso sí,
todavía duplicamos la tasa de paro europea (6% en la UE-27 en mayo) y cuadruplicamos la alemana (2,9% de paro),
según
Eurostat. También baja mucho este
trimestre la tasa de paro de los jóvenes
(menores 25 años), al 26,58% (14,4% en la UE-27).
Hay otros datos
preocupantes del paro que también mejoran. El primero, que hay 868.300 hogares
con todos sus miembros en paro (109.000 hogares menos que el trimestre pasado). El segundo, que
seguimos con 6 regiones que tienen
una tasa de paro “escandalosa”, aunque en
la mayoría sigue bajando: Ceuta (29,55%), Melilla (27,93%), Andalucía
(16,27%), Extremadura (15,40%), Castilla
la Mancha (13,92%) y Canarias (13,86%),
que contrastan con 5 autonomías que
tienen una tasa de paro casi europea
(7,42% Navarra, 7,95% Baleares, 8,11% el País Vasco, 7,15% Baleares, 8,25% Aragón
y 8,46% Cantabria). Y el tercero, que bajan
los parados de larga duración, los que llevan más de 1 año sin trabajo: son
1.102.700 parados, el 40,02 % de los parados (eran el 40,29% el
trimestre pasado, pero el 43,5% a finales de 2019).
Esto provoca que a muchos
parados se les acabe el desempleo y no
cobren ya ningún subsidio, pasando a una situación de pobreza extrema. En
mayo de 2024, último
dato de Trabajo, cobraban alguna ayuda 1.694.609
desempleados: menos de la mitad (43,75%) cobraban un subsidio contributivo
(según lo cotizado) de 981,60 euros de media y el resto (56,25%) cobraban un
subsidio asistencial de 480 euros. Así que sólo el 65% de los parados registrados en las oficinas de empleo cobran
algún subsidio. Pero en realidad, con los datos del paro estimado hoy (2.755.300
parados), sólo cobran alguna ayuda el 61,50% de
los parados EPA. Eso significa que más de un tercio de los parados (38,50%) no cobran ninguna ayuda
pública, manteniendo la baja cobertura de 2019 (no cobraban el 38,5%).
Así que baja el paro, pero también los que reciben ayudas.
Vistos los datos del empleo y el paro en el 2º trimestre de 2024, queda patente que España ha superado con creces las últimas
crisis, desde la pandemia a la guerra
de Ucrania y la inflación, porque
tenemos más ocupados (+ 1.717.800) y menos
parados EPA (- 436.600) que a
finales de 2019. Y no sólo tenemos
un récord histórico de ocupados en España (21.684.700), sino que también hemos
alcanzado un récord de afiliados a la Seguridad Social, tras 50 meses consecutivos
de aumento: eran 21.167.154
afiliados a finales de junio de 2024, 1,8 millones más que antes de la
pandemia, según la SS.
Además, España es el país europeo donde más ha
crecido el empleo en los últimos 4 años y medio, desde antes de la pandemia, según
los datos de Eurostat: creció un 9,1%, superando al aumento del empleo de
los grandes paises europeos como Francia (+5,2%), Italia (+3,9%), Alemania
(+1,9%) o Reino Unido (+0,1%), debido sobre todo a que también llevamos varios
años creciendo más que la media europea, por el tirón del turismo, el consumo
interno, las exportaciones y los Fondos Europeos (la mitad ya adjudicados).
Con todo, la mejor noticia es que el empleo que se sigue creando en 2024 es menos precario, de más
calidad, gracias
a la reforma laboral aprobada a
finales de 2021. Ahora, con
los datos de Trabajo del primer semestre,
el balance es espectacular: el 43,56% de todos los contratos
firmados de enero a junio fueron indefinidos
(3.238.200 contratos), un porcentaje algo mayor al de todo 2023 (42,87% de
los contratos hechos fueron indefinidos) y mucho mayor al de 2022 (38,37% de contratos indefinidos)
, pero un porcentaje que cuadruplica los
contratos fijos hechos en 2021
(sólo el 10,9% fueron indefinidos). Y son 7 veces
los contratos fijos hechos entre 2014 y
2020 (entre el 6 y el 8% de los contratos fueron indefinidos). Más de la mitad de los nuevos contratos son a tiempo completo (4.215.500, el 56,7%
del total), mientras bajan los contratos a
tiempo parcial (2.143.100 hasta junio) y también los fijos discontinuos (1.075.000), sobre todo en turismo y hostelería
para trabajadores que son fijos aunque trabajan sólo unos meses al año (y el
resto del tiempo no cuentan como parados aunque estén inactivos, una norma que
viene de 1985).
Tras esta nueva subida del empleo indefinido en el 2º
trimestre, aumentan los asalariados con
contrato fijo (indefinido): eran ya 15.498.800
asalariados a finales de junio,
el 84,05% % del total, 2,83 millones de trabajadores
fijos más que antes de la reforma laboral (había 12.665.800 asalariados
fijos a finales de 2021, el 74,61% del total). Y el porcentaje de trabajadores
temporales baja del 25,39% al 15,95% ahora,
todavía más alto que la media de temporalidad en Europa (11,6% en 2023).
La OCDE acaba de destacar, en
su reciente Informe sobre España (9 julio 2024), “el fuerte dinamismo
del mercado laboral español”, destacando que la tasa de empleo está en
niveles récord (trabajan el 66,29% de los adultos, frente al 56% que trabajaban
en 2012) y también ha caído bruscamente la tasa de paro (del 24,78% en 2012 al
11,2% actual), aunque resaltan que todavía España tiene el doble de paro que
Europa y menos tasa de empleo: en la UE-27 trabajaban
en 2023 el 75,3% de los adultos de 20 a 64 años (y el 81,1% en
Alemania), frente al 70,5% en España, lo que significa que todavía necesitamos
que trabajen 2 millones más de españoles (llegar a 23,6 millones de
ocupados) para equipararnos laboralmente a Europa. Así que hemos
mejorado mucho, pero queda mucho empleo por crear.
Para crear más empleo en los próximos años. España tiene
que seguir creciendo y creciendo más que el resto de Europa,
como ya viene pasando desde 2021.Este año 2024 creceremos más de lo esperado,
según las últimas previsiones del FMI (julio
2024): un +2,4%, frente al 1,9% que vaticinaban en abril, más del doble del
crecimiento esperado para la zona euro (0,9%) y mucho más que Francia (+0,9%),
Italia (+0,7%) y Alemania (+0,2%). Y siguen pensando en que también creceremos bastante
en 2025: +2,1%. Con ello, el Gobierno Sánchez ha enviado a Bruselas unas
optimistas previsiones
de creación de empleo: +507.000 nuevos empleos en 2024 (se crearon +783.000
empleos en 2023, +278.900 en 2022 y +840.700 en 2021) y +368.000 nuevos empleos
en 2025, empujados por el turismo, el consumo interno, las exportaciones y el
aumento de población (inmigrantes).
Para conseguirlo, hay que seguir reformando y
modernizando la economía, para fomentar la tecnología, la industria y
los sectores con futuro, pero sobre todo, hay que cambiar radicalmente la
gestión del desempleo, en manos de las autonomías, porque sigue
siendo un desastre: las oficinas del SEPE sólo
consiguieron recolocar al 1,9% de los parados en 2023, el
porcentaje más bajo desde 2015, siendo más bajo en Cataluña, Comunidad
Valenciana, Murcia, Galicia, Canarias, Madrid y Baleares. Y eso a pesar de que
el Gobierno central les
transfirió a las autonomías 2.800 millones para políticas activas
de empleo, un dinero que no se sabe cómo se ha gastado (suponiendo que no
haya ido a otros destinos , como ha pasado con el dinero para
Dependencia o Sanidad.) Hace años que nos “venden” que se va a
personalizar la recolocación de los parados, ayudando a cada uno a
encontrar trabajo, pero no se hace, por falta de personal, medios y voluntad
política, en Gobierno y autonomías (que gestionan el SEPE).
El 2º trimestre del año suele ser bueno para el empleo, por los contratos previos al verano y la Semana Santa, aunque este año cayó en marzo (primer trimestre). Este año 2024, tras un primer trimestre donde cayó el empleo (-139.700), el 2º trimestre ha seguido la tradición y se han creado +434.700 nuevos empleos, según la EPA, el tercer mayor aumento en este trimestre tras los de 2023 (+603.900 empleos) y 2021 (+464.900 empleos). Con ello, se afianza la recuperación del empleo iniciada en el verano de 2022 y la ocupación aumenta en 426.300 empleos en el último año, con 21.684.700 personas trabajando en España, la mayor cifra de ocupados de toda nuestra historia (el anterior máximo fue en septiembre de 2023: 21.446.500 ocupados).
En el 2º trimestre, el aumento
del empleo ha sido gracias a los servicios (+304.000
empleos creados), sobre todo la hostelería (188.700 empleos) y el turismo, pero
también han creado empleo la industria (+63.400), la construcción (+61.100) y la
agricultura (+6.100 empleos). El empleo
se ha creado básicamente en el sector
privado (+427.100 empleos) y poco (+6.900 empleos) en el
sector público, por el fin de contratos en enseñanza y sanidad, según la EPA de
junio. La mayor creación de empleo se haya dado entre los hombres (+232.100 empleos, frente a +202.600 entre las
mujeres) y entre los mayores de 55 años
(+100.400 empleos), los jóvenes de 20 a 24 años (+67.500) y los de 35 a 39 años
(+64.100 empleos). Y se ha creado más empleo entre los
extranjeros (129.700) y con doble nacionalidad (106.700) que
entre los españoles (198.300). Por autonomías, el empleo sólo cayó en Cantabria (-3000
empleos) y Asturias (-1.800), creciendo en el resto, más en Andalucía
(+101.200), Baleares (+88.900), Comunidad Valenciana (+78.700),
País Vasco (+28.600) y Madrid (+25.500 empleos).
En resumen, debemos felicitarnos
porque en España trabaje más gente que
nunca, pero todavía tenemos poco
empleo y demasiado paro, sobre todo concentrado en los mayores, las
mujeres y los jóvenes, que siguen
esperando una oportunidad. Esto debería ser una de las prioridades de
esta Legislatura. Porque el
empleo es la base de todo.
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