Mostrando entradas con la etiqueta ocupados. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ocupados. Mostrar todas las entradas

jueves, 30 de julio de 2026

EPA junio 2026: a por los 23 millones trabajando

Los recientes datos de empleo y paro confirman que la economía española lleva 6 años creando empleo (hay 22,77 millones de personas trabajando, casi 3 millones más que antes de la pandemia) y bajando el paro, ahora por debajo del 10% (9,87%), algo que no sucedía desde marzo de 2008, con 6 autonomías por debajo del 8%. El motor de este pujante empleo es el fuerte crecimiento de la economía, empujado por el consumo, el turismo, las exportaciones, los Fondos europeas y los inmigrantes (ya hay 3,75 millones de extranjeros trabajando). Ahora se espera alcanzar los 23 millones de ocupados este año y superar los 24 millones en 2029.  Pero no podemos “dormirnos en los laureles”, porque tenemos más paro y menos empleo que Europa. Además, la incertidumbre internacional podría reducir el crecimiento y el empleo. Urge estar vigilantes y preparar medidas para fortalecer el empleo si hay problemas en los próximos meses. Hay que reciclar a los parados de larga duración y reformar de una vez las oficinas de empleo, que funcionan mal.

                           Enrique Ortega

El 2º trimestre del año suele ser bueno para el empleo, por la Semana Santa (cayó en abril) y por los contratos previos al verano. Este año 2026, tras un primer trimestre donde cayó el empleo (-170.300), el 2º trimestre ha seguido la tradición y se han creado 486.000 nuevos empleos, según la EPA publicada este martes, algo menos que la primavera de 2025 (+503.000 empleos). Con ello, se afianza  la recuperación del empleo iniciada en el verano de 2022, tras la pandemia, y la ocupación en España va camino de los 23 millones de personas: había 22.779.000 personas trabajando a finales de junio, la mayor cifra de ocupados de nuestra historia. Y 2.974.100 personas más trabajando que a finales de 2019.

Para valorar el carácter histórico de los 22,77 millones de ocupados basta hacer un repaso al empleo en los últimos 60 años: en 1965 había 12 millones de personas trabajando en España (12.024.150) y una cifra similar a la muerte de Franco (12.857.720 en 1975), para caer después a un mínimo histórico en 1985 (11.004.200 trabajando, por la reconversión industrial) y remontar a finales de siglo (14.689.830 ocupados en 1999). A partir de ahí, los ocupados crecen, hasta 16,6 millones en 2002, 18,9 millones en 2005 y se alcanza el máximo en septiembre de 2007 (20.753.500 ocupados). Con la crisis financiera, el empleo cae año tras año hasta alcanzar el mínimo en diciembre de 2013 (17.135.200 ocupados). Luego se recupera poco a poco, para cerrar 2019 con 19.966.900 trabajadores. Y la pandemia hunde el empleo a otro mínimo en 2020 (18.607.300 ocupados en junio). Pero a partir de este suelo, el empleo se recupera con fuerza y supera los 20 millones en marzo de 2022 (20.084.799) y los 21 millones en junio de 2023 (21.056.600), para superar ahora los 22,77 millones de trabajadores, 10 millones más de personas trabajando que hace 60 años.

En el 2º trimestre, el aumento del empleo ha sido gracias a los servicios (+397.400 empleos), sobre todo la hostelería y el turismo, pero también han creado empleo la construcción (+56.600) y la industria (+38.200), cayendo sólo en la agricultura (-6.200 empleos).  El empleo se ha creado básicamente en el sector privado (+501.600 empleos) y se ha perdido en el sector público (-15.600 empleos), por el fin de contratos en enseñanza y sanidad, según la EPA de junio. La creación de empleo se ha repartido casi por igual entre los hombres (+236.300 empleos) que entre las mujeres (+249.700). Y ha sido porcentualmente mayor la creación de empleo entre los menores de 25 años (+120.500 empleos) y entre los que tienen de 25 a 39 años (+201.200 empleos). Esta vez, la mayoría del empleo creado ha sido para extranjeros (+356.300 empleos, por el efecto de la regularización: ya hay 3.756.900 extranjeros trabajando en España) y ocupados con doble nacionalidad (+102.100 empleos: hay 1.249.100 trabajando), creciendo menos el empleo de los españoles (+143.800). Por autonomías, donde más creció porcentualmente el empleo fue en Baleares (+108.000), aumentando mucho en Cataluña (+130.800), Andalucía (+63.400) y Madrid (+62.100), cayendo sólo el empleo en Canarias (-25.100) y Galicia (-6.100).

La importante mejora del empleo en el 2º trimestre (+486.000 empleos) no se traducido toda en una bajada similar del paro (-213.300 parados), porque en paralelo han aumentado los españoles activos, las personas que buscan trabajo ahora: los “activos” han aumentado en +272.700 personas, impidiendo bajar más las cifras del paro. Es un proceso que se ve trimestre a trimestre (hay 452.500 personas más buscando trabajo que hace un año). Y hay un récord histórico de adultos “activos” (trabajando y buscando trabajo): 25.274.300 activos, 2,11 millones más que antes de la pandemia (23.158.800 “activos” a finales de 2019). Todo apunta a que seguiremos así, con lo que en los próximos meses sucederá lo mismo que ahora: el paro bajará menos de lo que sube el empleo.

El  paro ha bajado en el 2º trimestre (-213.300 parados) gracias a los servicios (-170.300 parados), por el tirón en el turismo, la hostelería y el comercio, y a los que perdieron su primer empleo hace un año (-57.700 parados ahora), mientras baja poco el paro en el campo (-22.400), la industria (-10.900) y la construcción (-5.400), con 53.400 jóvenes que buscan su primer empleo, según la EPA de junio. El desempleo baja más entre las personas de 25 a 54 años (-185.100 parados), los de más de 55 años (-47.800) y los de 16 a 19 años (-33.700 parados), aumentando sólo entre los que tienen de 20 a 24 años (+33.700 parados). Y baja el doble el paro entre las mujeres (-145.400) que entre los hombres (-67.900 parados), reduciéndose lo mismo entre españoles y con doble nacionalidad (-106.600) que entre extranjeros (-106.600 parados). Por autonomías, el paro baja porcentualmente más en Baleares (-47.400 parados), destacando la caída en Cataluña (-92.600 parados), Comunidad Valenciana (-23.200), Galicia (-14.900) y País Vasco (-12.400 parados). Y el paro sube sólo en Andalucía (+5.400), Murcia (+3.410), Asturias (+900) y Extremadura (+600 parados).

La cifra total de parados EPA baja de los 2,5 millones  (2.495.300 parados a finales de junio 2025), algo que no pasaba desde junio de 2008 (2.385.700 parados) y que supone 2,5 veces menos de parados que en lo peor de la crisis financiera (6.278.200 parados en marzo de 2013) Y la tasa de paro baja al 9,87%, según la EPA, mucho más baja que antes de la pandemia (13,78% en 2019) y la menor tasa de paro desde marzo de 2008 (9,60%). Eso sí, todavía duplicamos la tasa de paro europea (6% en la UE-27 en junio) y casi triplicamos la alemana (3,9% de paro), según Eurostat. También baja este trimestre la tasa de paro de los jóvenes (menores 25 años), al 23,77% (15,5% en la UE-27).

Hay otros datos preocupantes del paro que también mejoran, según la EPA de junio. El primero, que hay 764.200 hogares con todos sus miembros en paro, 32.700 hogares menos que hace un año. El segundo, que sólo 8 regiones tienen una tasa de paro superior a la media (9,87%) : Ceuta (22.41% de paro), Melilla (20,74%), Andalucía (14,56%), Extremadura  (13,22%), Castilla la Mancha (11,81%), Canarias (11,60%), Comunidad Valenciana (10,88%) y Murcia (10,83% de paro). Y ya tenemos 11 autonomías con una tasa de paro rozando el 8% e incluso por debajo (6,11% de paro Baleares, 7,11% País Vasco, 7,34% Cantabria, 7,58% Madrid, 7,90% Cataluña y 7,94% Galicia). Y el tercero, que bajan los parados de larga duración, los que llevan más de 1 año sin encontrar trabajo: son 892.500 desempleados, el 35,7 % de todos los parados (eran el 38,8% hace un año).

Esto provoca que a muchos parados se les acabe el desempleo y no cobren ya ningún subsidio, pasando a una situación de pobreza extrema. En mayo de 2026, último dato de Trabajo, cobraban alguna ayuda 1.686.936 desempleados: menos de la mitad (47,28%) cobraban un subsidio contributivo (según lo cotizado) de 1.027,4 euros de media y el resto (52,72%) cobraban un subsidio asistencial de 480 euros. Así que sólo el 73,60 de los parados registrados en las oficinas de empleo (2.291.982 en junio) cobran algún subsidio. Pero en realidad, con los datos del paro estimado hoy (2495.300 parados), sólo cobran alguna ayuda el  67,6% de los parados EPA (en 2019 cobraban el 61,5%).

Con todo, lo más positivo sigue siendo la mejor calidad del empleo que se crea en España, tras la reforma laboral de 2022. Este primer semestre, el 42,87% de los contratos firmados fueron indefinidos, un porcentaje similar al de la primera mitad de 2025 (42,67%) y de 2024 (43,56% indefinidos), pero un porcentaje muy superior a los de 2023 (38,7%), 2021 (10,9%) y la media de 2014 a 2020 (sólo entre el 6 y el 8% de los contratos eran indefinidos). Con ello, ya hay 16.629.300 asalariados con contrato indefinido, el 84,9% del total, frente al 74,61% de trabajadores fijos a finales de 2021, antes de la reforma laboral). Lo que también crece son los contratos a tiempo parcial (por horas o días), que aumentan (+22.600 en el último año) y superan los 3 millones de asalariados (3.116.500 en junio), sobre todo por las mujeres (el 71,44% de estos contratos), que trabajan a tiempo parcial porque no encuentran trabajos a jornada completa o para cuidar a hijos y mayores.

Ahora, en 2026, el Gobierno y los expertos creen que España seguirá creando empleo, más que el resto de Europa pero algo menos que en 2025, porque creceremos algo menos (+2,6%, frente al +2,8% en 2025). El último cuadro macroeconómico, aprobado por el Gobierno el 29 de junio, prevé que crezcamos este año más de lo esperado en abril (+0,4%), a pesar de los conflictos geopolíticos y los altos precios de la energía, con lo que esperan que el empleo crezca en 2026 un +2,4% (+539.119 nuevos empleos), algo menos que en 2025 (+605.400 empleos), pero más de los empleos creados en 2024 (+468.100 empleos). Con ello, la previsión del Gobierno es alcanzar los 23 millones de personas trabajando a finales de 2026 ( y una tasa de paro del 9,9%). Y esa estimación prevé que el empleo siga creciendo (menos) en los años siguientes para superar los 24 millones de empleados en 2029 (4 millones más que en 2019), con una tasa de paro entonces del 8,5%.

Los datos indican que estamos en el buen camino para lograr ambos objetivos. Pero el Gobierno Sánchez no puede “lanzar las campanas al vuelo” con el empleo y el paro, por dos razones. Una, porque seguimos siendo el 2º país de Europa (tras Finlandia) con la mayor tasa de paro: 9,87% en España frente al 5,9% en la UE-27 y el 4,9% en la OCDE. Y la otra, porque la tasa de empleo en España es mucho más baja que en Europa: en marzo de 2026,  trabajaban el 72,7% de los que tienen entre 20 y 64 años, frente al 76,3% que trabajaban en Europa, el 75,2% en Francia o el 81,5% en Alemania, según Eurostat. A lo claro :que España tiene todavía 1,08 millones de personas menos trabajando que las que deberíamos tener si fuéramos como la media europea. Y que trabajan 2,6 millones de españoles menos de los que deberían  trabajar si tuviéramos la tasa de empleo de Alemania.

Ese es nuestro gran reto: reformar y modernizar la economía para que ofrezca empleo a más gente (entre 1 y 2 millones más) y eso permita reducir la tasa de paro “a niveles europeos”  En eso deberíamos centrarnos a medio plazo, sin regodearnos en los récords. Y eso implica tomar 2 medidas a corto plazo, que exigen (¡ cómo no¡ ) un pacto político económico y social. Una, aprobar un Plan de empleo, para fomentar la contratación de los parados con más problemas para recolocarse : parados de larga duración (el 35% de todos los parados llevan buscando empleo más de un año), mayores de 55 años (son el 20% de los parados) y los parados con poca formación (el 46% de todos los parados no tienen la 2ª etapa de la ESO o más). Eso exige planes de formación y reciclaje para orientarles a los empleos que más se demandan e incentivos a las empresas que los contraten.

Y la otra, reformar de verdad las oficinas de empleo, porque están colapsadas (se tarda días en conseguir una cita previa para solicitar el subsidio) y además no ayudan a los parados a recolocarse. Se han cumplido 3 años de la Ley de Empleo (entró en vigor el 2 de marzo de 2023) y no ha funcionado: ni se ha hecho un perfil de los parados ni se les ayuda individualmente a colocarse. De hecho, las oficinas de empleo sólo colocan al 1,9% de los parados y apenas un 10% de los desempleados hacen cursos de formación (largos y poco útiles). Y en la web del SEPE sólo hay registradas 93.395 empresas y 29.777 ofertas de empleo. Urge reforzar la plantilla de la SEPE (que tiene 2.000 trabajadores menos de los que necesita), mejorar su sistema informático (pésimo) y cambiar la operativa de estas oficinas (gestionadas de forma muy desigual según las autonomías), para que se dediquen menos a tareas burocráticas y más a recolocar a los parados.

En definitiva, todos debemos alegrarnos porque siga creciendo el empleo y haya 22,77 millones de personas trabajando en España, 10 millones más que hace 60 años. Pero todavía trabaja menos gente que en Europa (de los que están en edad de trabajar) y muchos empleos son todavía precarios, demasiados a tiempo parcial y con bajos salarios. Y, sobre todo, muchos empleos se concentran en los servicios, con altibajos en las contrataciones, y todavía pocos en la industria, las empresas tecnológicas y exportadoras, que ofrecen empleos más estables y mejor pagados. Además, no podemos olvidar que hay mucha incertidumbre en la economía mundial, por la geopolítica, las guerras y los nuevos aranceles de Trump, situación que acabará perjudicando al empleo. Así que habrá que estar vigilantes y dispuestos a tomar medidas para salvar estos 22,77 millones de empleos y conseguir que sigan creciendo, hasta esos 24 millones previstos para 2029. Debería ser nuestro gran reto como país.

lunes, 29 de julio de 2024

EPA junio 2024: empleo récord y mínimo paro

En España hay 21.684.700 personas trabajando, la mayor cifra de nuestra historia y 1,1 millones más que en septiembre de 2007, en pleno boom inmobiliario, según la EPA publicada el viernes. El mercado laboral sigue mejorando, por el tirón del turismo, la hostelería y el comercio, aunque también aumenta el empleo en los demás sectores. Y el paro baja al 11,2%, un mínimo histórico desde 2008. Con ello, España ha creado ya 1,7 millones de empleos desde 2019, a pesar de la pandemia, la guerra de Ucrania y la inflación, siendo el país europeo que ha creado más empleo (+9,1% en estos años frente al 5% Italia, +2,3% Francia o el 1,8% Alemania). Y ahora, el Gobierno espera crear 875.000 nuevos empleos entre 2024 y 2025. Con todo, el paro español duplica al europeo y deberían trabajar 2 millones de personas más. Por eso, hay que seguir impulsando la economía y el empleo, no "dormirse en los récords". Y es urgente reformar las oficinas de empleo, que no ayudan a recolocar a los parados.

                       Enrique Ortega

El 2º trimestre del año suele ser bueno para el empleo, por los contratos previos al verano y la Semana Santa, aunque este año cayó en marzo (primer trimestre). Este año 2024, tras un primer trimestre donde cayó el empleo (-139.700), el 2º trimestre ha seguido la tradición y se han creado +434.700 nuevos empleos, según la EPA,  el tercer mayor aumento en este trimestre tras los de 2023 (+603.900 empleos) y 2021 (+464.900 empleos). Con ello, se afianza  la recuperación del empleo iniciada en el verano de 2022 y la ocupación aumenta en 426.300  empleos en el último año, con 21.684.700 personas trabajando en España, la mayor cifra de ocupados de toda nuestra historia (el anterior máximo fue en septiembre de 2023: 21.446.500 ocupados).

En el 2º trimestre, el aumento del empleo ha sido gracias a los servicios (+304.000 empleos creados), sobre todo la hostelería (188.700 empleos) y el turismo, pero también han creado empleo la industria (+63.400), la construcción (+61.100) y la agricultura (+6.100 empleos).  El empleo se ha creado básicamente en el sector privado (+427.100 empleos) y poco (+6.900 empleos) en el sector público, por el fin de contratos en enseñanza y sanidad, según la EPA de junio. La mayor creación de empleo se haya dado entre los hombres (+232.100 empleos, frente a +202.600 entre las mujeres) y entre los mayores de 55 años (+100.400 empleos), los jóvenes de 20 a 24 años (+67.500) y los de 35 a 39 años (+64.100 empleos). Y se ha creado más empleo entre los extranjeros (129.700) y con doble nacionalidad (106.700) que entre los españoles (198.300). Por autonomías, el empleo sólo cayó en Cantabria (-3000 empleos) y Asturias (-1.800), creciendo en el resto, más en Andalucía (+101.200), Baleares (+88.900), Comunidad Valenciana (+78.700), País Vasco (+28.600) y Madrid (+25.500 empleos).

La importante mejora del empleo en el 2º trimestre (+434.700 empleos) no se traducido toda en una bajada similar del paro (--222.600 parados), porque en paralelo han aumentado los españoles activos, las personas que buscan trabajo ahora: los “activos” han aumentado en +222.600 personas, impidiendo bajar más las cifras del paro. Es un proceso que se ve trimestre a trimestre (hay 373.300 personas más buscando trabajo que hace un año). Y hay un récord histórico de adultos “activos” (trabajando y buscando trabajo): 24.400.000 activos, 1,25 millones más que antes de la pandemia (23.158.800 “activos” a finales de 2019). Todo apunta a que seguiremos así, con lo que en los próximos meses sucederá lo mismo que ahora: el paro bajará menos de lo que sube el empleo.

El  paro ha bajado en el 2º trimestre (-222.600 parados) gracias sobre todo a los servicios (-190.500 parados), por el tirón en el turismo, la hostelería y el comercio, y a los que perdieron su primer empleo hace un año (-17.620 parados ahora), bajando también en la industria (- 9.300), la agricultura (- 7.300) y, sobre todo, en la construcción (-12.900 parados), según la EPA de junio. El desempleo baja más entre las personas de 25 a 54 años (-179.000 parados), los de más de 55 años (-49.000) y los jóvenes de 20 a 24 años), aumentado entre los jóvenes de 16 a 19 años (+ 32.100 parados). Y baja más el paro entre las mujeres (-113.400) que entre los hombres (-109.200 parados), reduciéndose el triple entre españoles (-166.900) que entre extranjeros (-55.700 parados). Por autonomías, baja en todas, salvo en Cantabria (+2.600 parados) y Aragón (+1.900), destacando la bajada en Andalucía (-54.100), Baleares (-44.800), Comunidad Valenciana(-42.000) y Madrid (-26.500).

La cifra total de parados EPA sigue muy por debajo de los 3 millones (2.755.300 parados a finales de junio 2023), un dato que no se veía desde septiembre de 2008 (2.598.800 parados). Y la tasa de paro baja al 11,27%, según la EPA, mucho más baja que antes de la pandemia (13,78% en 2019) y la menor tasa de paro desde el verano de 2008 (11,33%). Eso sí, todavía duplicamos la tasa de paro europea (6% en la UE-27 en mayo) y cuadruplicamos la alemana (2,9% de paro), según Eurostat. También baja mucho este trimestre la tasa de paro de los jóvenes (menores 25 años), al 26,58% (14,4% en la UE-27).

Hay otros datos preocupantes del paro que también mejoran. El primero, que hay 868.300 hogares con todos sus miembros en paro (109.000 hogares menos  que el trimestre pasado). El segundo, que seguimos con 6 regiones que tienen una tasa de paro “escandalosa”, aunque en la mayoría sigue bajando: Ceuta (29,55%), Melilla (27,93%), Andalucía (16,27%), Extremadura (15,40%), Castilla la Mancha (13,92%) y Canarias (13,86%), que contrastan con 5 autonomías que tienen una tasa de paro casi europea (7,42% Navarra, 7,95% Baleares, 8,11% el País Vasco, 7,15% Baleares, 8,25% Aragón y 8,46% Cantabria). Y el tercero, que bajan los parados de larga duración, los que llevan más de 1 año sin trabajo: son 1.102.700 parados, el  40,02 % de los parados (eran el 40,29% el trimestre pasado, pero el 43,5% a finales de 2019).

Esto provoca que a muchos parados se les acabe el desempleo y no cobren ya ningún subsidio, pasando a una situación de pobreza extrema. En mayo de 2024, último dato de Trabajo, cobraban alguna ayuda 1.694.609 desempleados: menos de la mitad (43,75%) cobraban un subsidio contributivo (según lo cotizado) de 981,60 euros de media y el resto (56,25%) cobraban un subsidio asistencial de 480 euros. Así que sólo el 65% de los parados registrados en las oficinas de empleo cobran algún subsidio. Pero en realidad, con los datos del paro estimado hoy (2.755.300 parados), sólo cobran alguna ayuda el  61,50% de los parados EPA. Eso significa que más de un tercio de los parados (38,50%) no cobran ninguna ayuda pública, manteniendo la baja cobertura de 2019 (no cobraban el 38,5%). Así que baja el paro, pero también los que reciben ayudas.

Vistos los datos del empleo y el paro en el 2º trimestre de 2024, queda patente que España ha superado con creces las últimas crisis, desde la pandemia a la guerra de Ucrania y la inflación, porque tenemos más ocupados (+ 1.717.800)  y menos parados EPA (- 436.600) que a finales de 2019. Y no sólo tenemos un récord histórico de ocupados en España (21.684.700), sino que también hemos alcanzado un récord de afiliados a la Seguridad Social, tras 50 meses consecutivos de aumento: eran 21.167.154 afiliados a finales de junio de 2024, 1,8 millones más que antes de la pandemia, según la SS.

Además, España es el país europeo donde más ha crecido el empleo en los últimos 4 años y medio, desde antes de la pandemia, según los datos de Eurostat: creció un 9,1%, superando al aumento del empleo de los grandes paises europeos como Francia (+5,2%), Italia (+3,9%), Alemania (+1,9%) o Reino Unido (+0,1%), debido sobre todo a que también llevamos varios años creciendo más que la media europea, por el tirón del turismo, el consumo interno, las exportaciones y los Fondos Europeos (la mitad ya adjudicados).

Con todo, la mejor noticia es que el empleo que se sigue creando en 2024 es menos precario, de más calidad, gracias a la reforma laboral aprobada a finales de 2021. Ahora, con los datos de Trabajo del primer semestre, el balance es espectacular: el 43,56% de todos los contratos firmados de enero a junio fueron indefinidos (3.238.200 contratos), un porcentaje algo mayor al de todo 2023 (42,87% de los contratos hechos fueron indefinidos)  y mucho mayor al de 2022 (38,37% de contratos indefinidos) , pero un porcentaje que cuadruplica  los contratos fijos hechos en 2021 (sólo el 10,9% fueron indefinidos).  Y son 7 veces los contratos fijos hechos entre 2014 y 2020 (entre el 6 y el 8% de los contratos fueron indefinidos). Más de la mitad de los nuevos contratos son a tiempo completo (4.215.500, el 56,7% del total), mientras bajan los contratos a tiempo parcial (2.143.100 hasta junio) y también los fijos discontinuos (1.075.000), sobre todo en turismo y hostelería para trabajadores que son fijos aunque trabajan sólo unos meses al año (y el resto del tiempo no cuentan como parados aunque estén inactivos, una norma que viene de 1985).

Tras esta nueva subida del empleo indefinido en el 2º trimestre, aumentan los asalariados con contrato fijo (indefinido): eran ya 15.498.800 asalariados a finales de junio, el 84,05%      % del total,  2,83 millones de trabajadores fijos más que antes de la reforma laboral (había 12.665.800 asalariados fijos a finales de 2021, el 74,61% del total). Y el porcentaje de trabajadores temporales baja del 25,39% al 15,95% ahora, todavía más alto que la media de temporalidad en Europa (11,6% en 2023).

La OCDE acaba de destacar, en su reciente Informe sobre España (9 julio 2024), “el fuerte dinamismo del mercado laboral español”, destacando que la tasa de empleo está en niveles récord (trabajan el 66,29% de los adultos, frente al 56% que trabajaban en 2012) y también ha caído bruscamente la tasa de paro (del 24,78% en 2012 al 11,2% actual), aunque resaltan que todavía España tiene el doble de paro que Europa y menos tasa de empleo: en la UE-27 trabajaban en 2023 el 75,3% de los adultos de 20 a 64 años (y el 81,1% en Alemania), frente al 70,5% en España, lo que significa que todavía necesitamos que trabajen 2 millones más de españoles (llegar a 23,6 millones de ocupados) para equipararnos laboralmente a Europa. Así que hemos mejorado mucho, pero queda mucho empleo por crear.

Para crear más empleo en los próximos años. España tiene que seguir creciendo y creciendo más que el resto de Europa, como ya viene pasando desde 2021.Este año 2024 creceremos más de lo esperado, según las últimas previsiones del FMI (julio 2024): un +2,4%, frente al 1,9% que vaticinaban en abril, más del doble del crecimiento esperado para la zona euro (0,9%) y mucho más que Francia (+0,9%), Italia (+0,7%) y Alemania (+0,2%). Y siguen pensando en que también creceremos bastante en 2025: +2,1%. Con ello, el Gobierno Sánchez ha enviado a Bruselas unas optimistas previsiones de creación de empleo: +507.000 nuevos empleos en 2024 (se crearon +783.000 empleos en 2023, +278.900 en 2022 y +840.700 en 2021) y +368.000 nuevos empleos en 2025, empujados por el turismo, el consumo interno, las exportaciones y el aumento de población (inmigrantes).

Para conseguirlo, hay que seguir reformando y modernizando la economía, para fomentar la tecnología, la industria y los sectores con futuro, pero sobre todo, hay que cambiar radicalmente la gestión del desempleo, en manos de las autonomías, porque sigue siendo un desastre: las oficinas del SEPE sólo consiguieron recolocar al 1,9% de los parados en 2023, el porcentaje más bajo desde 2015, siendo más bajo en Cataluña, Comunidad Valenciana, Murcia, Galicia, Canarias, Madrid y Baleares. Y eso a pesar de que el Gobierno central les transfirió a las autonomías 2.800 millones para políticas activas de empleo, un dinero que no se sabe cómo se ha gastado (suponiendo que no haya ido a otros destinos , como ha pasado con el dinero para Dependencia o Sanidad.) Hace años que nos “venden” que se va a personalizar la recolocación de los parados, ayudando a cada uno a encontrar trabajo, pero no se hace, por falta de personal, medios y voluntad política, en Gobierno y autonomías (que gestionan el SEPE).

En resumen, debemos felicitarnos porque en España trabaje más gente que nunca, pero todavía tenemos poco empleo y demasiado paro, sobre todo concentrado en los mayores, las mujeres y los jóvenes, que siguen esperando una oportunidad. Esto debería ser una de las prioridades de esta Legislatura. Porque el empleo es la base de todo.