Los aranceles de Trump, anunciados el 2 de abril de 2025 e implantados finalmente el 1 de agosto pasado, no han sido tan dañinos como se temía. En 2025, el déficit comercial de bienes de EEUU con el resto del mundo aumentó incluso un +2,1%, hasta los 1,24 billones de dólares, una cifra récord. Y este año 2026, el déficit comercial USA se ha reducido un -31% (-434.600 millones de dólares hasta mayo, frente a -633.000 millones entre enero y mayo de 2025), pero en mayo (último dato publicado), el déficit comercial USA ha subido: -105.800 millones de dólares (frente a -91.500 en mayo 2025), el mayor “agujero comercial” en más de 1 año. Y esa podría ser la tendencia de los próximos meses, según los expertos, porque EEUU está aumentando las importaciones de productos de consumo extranjeros, informática, semiconductores, aeronaves, generadores industriales y vehículos, a pesar de los aranceles y las presiones de Trump para que empresas y particulares consuman productos “made in USA”.
Al crecer más las
importaciones que las exportaciones, el
déficit comercial de España ha aumentado este año, hasta los -25.094
millones de euros en mayo (frente a -21.524,8 millones entre enero y mayo
de 2025). La mayor parte de este déficit comercial se debe al comercio con
Asia (-29.864 millones de déficit), especialmente a nuestro
déficit con China, que crece y supone casi las tres cuartas partes
del total: era de -17.895 millones de euros hasta mayo, frente a
16.533 millones entre enero y mayo de 2025.También son importantes los déficits
comerciales que tenemos con Vietnam (-2.028 millones, algo menos que
en 2025), Japón (-1.786,4 millones, el doble que el año pasado), India
(-1596,4 millones, casi igual que en 2025) y Corea del Sur (-998,3
millones, algo más que en 2025) . Y fuera de Asia, destacan los déficits
comerciales que tenemos con dos paises a los que compramos mucho petróleo y
gas: Nigeria (déficit de -1895 millones) y Argelia (-1.617
millones). Y con Brasil (-1.815 millones de déficit comercial hasta
mayo).
La Comisión Europea, a
la vista de estos datos, debería aprobar un
Plan de choque para apoyar
las exportaciones europeas, que no sólo chocan con los
aranceles de Trump y el empuje exportador de China sino que sufren un
problema de fondo: una menor
competitividad, por la falta de inversiones estratégicas y tecnológicas
en Europa. Y a la vez, seguir avanzando en la búsqueda de nuevos
mercados, sobre todo en Asia, Oriente Medio, África y Latinoamérica.
Precisamente, acaba de entrar en vigor el
acuerdo con Mercosur (Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay) y en
mayo ya crecieron las exportaciones europeas a estos paises un +4,2% (mientras
las importaciones sólo crecieron un +1,8%).