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jueves, 22 de enero de 2026

FITUR 2026: llegarán los 100 millones de turistas

Hasta el domingo se celebra en Madrid FITUR, la Feria del turismo más importante del mundo. El sector sigue eufórico, tras batirse otro récord en 2025: 97 millones de turistas (el doble que el año 2000) y 134.710 millones de gasto (cuatro veces más que al principio del siglo). Y el año 2026 ha empezado con fuerza, en reservas de viajes y estancias, con lo que se espera alcanzar los 100 millones de turistas este año, a pesar de los conflictos geopolíticos, el bajo crecimiento europeo y los altos precios turísticos en España. La duda es si esos 100 millones es una cifra “sostenible”, dada la saturación de muchos destinos. Lo positivo es que el Gobierno y el sector han aprobado una Estrategia turística 2030, una hoja de ruta para reconvertir y modernizar el sector, para conseguir un turismo sostenible, equilibrado e inclusivo, para evitar “morir de éxito”. Se trata de transformar destinos, digitalizar la gestión, mejorar la formación y diversificar ofertas y turistas al margen del tradicional sol y playa.

                        FITUR 2026, el escaparate de un turismo que atraerá a 100 millones en 2026

En todo el mundo sigue “la fiebre por viajar”, tras la pandemia: en 2025 se superaron los 1.500 millones de turistas en el mundo, según la Organización Mundial de Turismo (OMT),sobrepasándose por primera vez los turistas que hubo en 2019, antes de la pandemia (salvo en América y Asia Pacífico, que siguen por debajo). Algo más de la mitad de este turismo mundial es de Europa, la región del mundo con más turismo, con 1.200 millones de viajes realizados por los europeos en 2025, según Eurostat. El 71% de estos viajes de los europeos fue dentro de su país, pero un 21% fueron a otro país europeo (sobre todo a España, Italia y Francia) y el 8% restante fueron viajes fuera de Europa.

España se consolida como el 2º destino turístico del mundo, ya cerca de Francia, con 97 millones de turistas extranjeros recibidos en 2025, según la estimación del ministro de Industria y Turismo, 3,2 millones más que en 2024 (93.799.505 turistas). Es un aumento del +3,4%, algo menor que el aumento de 2024 (+10,1%), porque en el verano se ha ralentizado el fuerte aumento del turismo extranjero del primer cuatrimestre, con una ligera caída del turismo francés (-0,5% de enero a noviembre) o belga (-0,1%) y un mínimo aumento del turismo alemán (+0,9%) y nórdico (+1,2%) . Con todo, es un récord histórico de turistas (duplica con creces los 46,40 millones del año 2.000). Y lo más importante: ha crecido mucho más (el +6,8%) el gasto que estos turistas hicieron en España, otro récord histórico: 134.710 millones de gasto turístico, cuatro veces el del año 2.000 (33.000 millones). En definitiva: vienen más turistas y se gastan cada vez más en España.

Además del doble récord, de turistas y gasto, el año 2025 revela que el crecimiento turístico ha sido “más sano”, según el análisis del Gobierno. Primero, porque el turismo ha crecido más fuera de la temporada alta, fuera del verano, en enero (+6,1%), febrero (+7,7%), marzo (+3,8%) abril (+10,1%), octubre (+3,2%) o noviembre (+2,1%), por delante del crecimiento de turistas en julio (+1,6%), agosto (+2,9%) y septiembre (+0,8%), según el INE. Segundo, porque ha habido una cierta desconcentración del turismo, tanto en el origen (los turistas de EEUU, Latinoamérica y Asia han crecido más que los europeos) como en destino (ha crecido más el turismo y su gasto en algunas zonas que no son de sol y playa). Y tercero, porque los turistas que vienen a España se vuelven muy contentos: el 97% se muestran satisfechos (30,9%) o muy satisfechos (66,2%) de su estancia, según la última Encuesta de Satisfacción de Turespaña.

Las empresas turísticas han hecho un balance muy optimista de 2025, aunque el sector turístico ha crecido algo menos que la economía: +2,5%, frente a un aumento del PIB global del 2,9%, tras crecer más que la economía en 2023 (+10,5% frente a 2,5%) y 2024 (+5,5% frente al 3,5% el país). Con todo, el turismo ha facturado 218.459 millones de euros en 2025, aportando el 13% del PIB español, lo que le revalida como la primera industria del país. Y le ha permitido crear 47.815 nuevos afiliados a la Seguridad Social, lo que supone otro récord de empleo: 2,75 millones de personas trabajan en el turismo, el 12,7% de todo el empleo y 375.000 afiliados más que antes de la pandemia. Además, el 80,9% de estos trabajadores del sector turístico tienen un contrato indefinido y su sueldo ha subido más en 2025 (´3,9%) que el del conjunto de trabajadores (+3,4% de subida).

La mayor llegada de turistas extranjeros en 2025 (+3,2 millones) ha compensado el relativo estancamiento del turismo nacional, que creció poco, según la patronal Exceltur. Y gracias a ese mayor turismo extranjero, las empresas turísticas han aumentado sus ventas un +4% (+7,9% el negocio con extranjeros), por el mayor gasto de estos turistas y al aumento de precios. Las zonas con más aumento de ventas para el sector turístico han sido Murcia (+9%), País Vasco (+7,8%), Baleares (+7,4%), Aragón (+7,2%), Madrid y la Rioja (+7% de ingresos), por delante del aumento de ventas en las zonas tradicionales de sol y playa. Y además, las empresas turísticas han aumentado sus beneficios (+5,6%) más que sus ventas (+4%), según Exceltur, sobre todo las de transporte (+13,5%), empresas ligadas al ocio (+7,2%), hoteles de costa(+6,2%) y empresas de alquiler de coches (+4.1%).

Un factor que explica este fuerte aumento de beneficios para el sector turístico es que ha seguido la fuerte subida de precios, iniciada en 2023. Los hoteles han subido un +8,7% en 2025, según el INE, tras una subida de precios del +37.1% desde 2019, con un precio medio de 172 euros por habitación, según Exceltur. Y los vuelos internacionales han subido también un +7,4%, aunque los nacionales subieron sólo el +4,8%, por la competencia del tren. Y los bares y restaurantes, otro gasto turístico clave, han subido una media del +4,2%.Estas subidas preocupan porque España aumenta su “brecha de precios” con otros paises competidores, como Grecia, Turquía, Croacia, Egipto, Marruecos o Túnez.

Otro factor que ha ayudado al buen ejercicio de las empresas turísticas en 2025 ha sido la menor competencia de los apartamentos turísticos, sobre todo tras obligarlos el Gobierno a registrarse en una ventanilla única desde el 1 de julio, lo que ha reducido la oferta, junto al mayor control y las limitaciones de algunos Ayuntamientos y autonomías. El resultado es que en 2025 había 366.000 apartamentos turísticos disponibles en las 25 principales ciudades, 15.963 menos que a principios del año (-4,1%), según Exceltur, con una caída importante de la oferta en Ibiza (-40,8%), Madrid (-7,8%), Santiago (-17,5%) o San Sebastián (-5,7%), aunque subieron en Barcelona (+3,8%).

Tras el nuevo récord de turistas e ingresos de 2025, el sector estima que España conseguirá alcanzar en 2026  los 100 millones de turistas esperados en 2025. A favor está el crecimiento económico esperado en Europa, similar al de 2025 (+1,4% en UE-27) pero con una recuperación esperada en Alemania, Francia e Italia, los tres paises desde los que vienen más turistas europeos. Y como el empleo sigue creciendo y los salarios crecen algo más que los precios, se espera una mejora del consumo, en Europa y en España, que ayudarán a aumentar turistas y gasto. Además, la bajada del crudo puede abaratar los precios del transporte (y los billetes de avión), ayudando también una esperada revalorización del euro, que facilitaría la llegada de turistas con otras monedas. Pero también hay incertidumbres, como los problemas geopolíticos y Trump. Y no ayudarán los precios turísticos al alza.

Con todo, la patronal Exceltur espera que los ingresos del sector turístico crezcan en 2026 como el año pasado (+3,9% frente al 4% en 2025) y los beneficios suban algo más (+5,9% frente a +5,6%), sobre todo en los hoteles de costa, las empresas de ocio y las agencias de viaje. Y esperan una mayor mejoría este año en la Comunidad Valenciana (+9,9% de ventas), Murcia (+9,8%) y Baleares (+6,6%), así como en Castilla la Mancha (+5,5%) y País Vasco (+5,3%), con menores aumentos de ingresos en Madrid (+1,8%), Cataluña (+2,8%), Galicia y Andalucía (+4%), apoyados en las fuertes inversiones hechas estos años en los hoteles, en la mayor digitalización de las empresas, las menores viviendas turísticas, las oportunidades de la Inteligencia artificial y la oferta de calidad y seguridad que ofrece España.

Un elemento clave de futuro es la tremenda fidelidad de los turistas extranjeros que visitan España, según revelan estos datos: en 2024, más del 74% de los turistas internacionales que vinieron a España nos habían visitado ya antes. Y más de la tercera parte de ellos (el 38%) habían venido antes en 10 ocasiones o más, según las Encuestas de Turespaña.  Y por si fuera poco, el 69% de los turistas que nos visitaron en 2024 indicaron que tenían intención de volver a España en los próximos 12 meses

Con todo, España sigue con un problema de concentración turística estructural, tanto porque el grueso del turismo se concentra en los meses de verano, aunque haya mejorado algo (esos 3 meses llegaban el 34,5% de los turistas extranjeros en 2019 y han llegado el 33% en 2025) como por su origen (el 84% de los turistas que vinieron en 2025 eran europeos) y su destino dentro de España: el 90,44% de los turistas y su gasto se concentran en 5 autonomías: Cataluña (19,06%), Baleares (15,51%), Canarias (14,24%), Andalucía (13,77%) y Comunidad Valenciana (11,71%). Y este desigual reparto del turismo agrava los problemas de saturación turística en muchos destinos de sol y playa y en bastantes ciudades, provocando protestas de los residentes y una subida generalizada de precios, además de problemas en las infraestructuras (aeropuertos, accesos, aparcamientos) y en los servicios (agua, saneamiento, basuras, sanidad, policía…).

España roza los 100 millones de turistas para 2026, pero eso provoca una pregunta: ¿es sostenible esta masificación turística? Muchos expertos y hasta empresarios del sector creen que ha llegado el momento de parar y reflexionar, de evitar “morir de éxito. Urge perfilar un turismo sostenible, no sólo para los propios españoles residentes sino para los turistas nacionales e internacionales, que pueden buscar otros destinos si se “agobian” en España, si nos identifican con “colas” en aeropuertos, carreteras, playas y restaurantes, con precios superiores a viajar a destinos más exóticos y lejanos…

Esta reflexión sobre el futuro del turismo en España se ha plasmado en la Estrategia España Turismo 2030”, una “hoja de ruta” para el futuro  aprobada por el Gobierno el 21 de octubre de 2025, tras muchos meses de debate con 200 entidades públicas y privadas del sector turístico. El objetivo es “transformar el turismo español hacia un modelo sostenible, equilibrado e inclusivo”, que se pretende conseguir con 5 programas (sobre destinos, empresas, trabajadores, residentes y turistas) que incluyen 15 metas, entre ellas, transformar los destinos turísticos, fomentar el turismo verde y de interior, innovar y digitalizar empresas y aplicar criterios sostenibles para el medio ambiente, formación continua de los trabajadores, armonizar el turismo y la vida local de los destinos turísticos (elaborando un Atlas de “intensidad turística”) y promover un marketing de España como destino sostenible.

Muchas de estas acciones están en marcha dentro de programas turísticos aprobados con Fondos europeos, de los que 3.400 millones se han destinado a la reconversión y digitalización del sector turístico, además de acciones medioambientales y campañas de marketing para conseguir una diversificación geográfica, temporal y motivacional de los turistas, para promover el turismo de negocios, verde, cultural, gastronómico o deportivo, no sólo nuestro sol y playa. En paralelo, las empresas han realizado fuertes inversiones en hoteles, infraestructuras, digitalización, energía y medio ambiente, así como en múltiples ofertas de servicios, lo que permite en muchos casos no cerrar tras el verano y mantener un turismo permanente.

En resumen, que FITUR 2026 vuelve a ser un escaparate de España como potencia turística, del potencial de nuestra primera industria, que ha sido y sigue siendo el primer motor de nuestro crecimiento y nuestro empleo, junto a los inmigrantes y los Fondos europeos. Pero no podemos dormirnos en los laureles y crecer por crecer, alcanzar los 100 millones de visitantes como si nada: urge una reflexión sobre el futuro y aplicar esa hoja de ruta aprobada, con medidas e inversiones que nos permitan conseguir “un nuevo turismo” para 2030, más sostenible y asumible para españoles y extranjeros. No podemos “morir de éxito”.   

 

jueves, 23 de enero de 2025

FITUR 2025: a por 100 millones de turistas

Hasta el domingo, se celebra en Madrid FITUR, la 2ª Feria de turismo más importante del mundo. Y el sector está eufórico: 2024 ha sido otro año récord, de turistas (94 millones) e ingresos (126.000 millones de euros), tras el récord de 2023. Además, el turismo creció no sólo en verano, sino mucho más fuera de temporada (récord en el 1º y 2º trimestre), atrayendo a más turistas de EEUU, Latinoamérica y Asia, que no sólo buscan sol y playa sino cultura, ocio, gastronomía y negocios. Y el turismo ha aportado la cuarta parte de nuestro crecimiento en 2024, Ahora, se espera superar los 100 millones de turistas en 2025, una cifra preocupante, por la saturación de turistas en muchas zonas, que ha provocado manifestaciones y exceso de pisos turísticos. Es hora de parar, tras los récords, y trazar una “hoja de ruta” para el futuro: qué turismo queremos y podemos asumir sin costes medioambientales y sociales. Ojo a morir de éxito.

                        FITUR 2025

En vísperas de FITUR (22-26 enero), el Gobierno anticipó el balance del turismo em 2024, cuyos datos oficiales publicará el INE el 3 de febrero: 94 millones de turistas, un +10,72% que en 2023 (85,1 millones), otro año récord histórico y 10,5 millones de visitantes extranjeros más que antes de la pandemia (83,5 millones en 2019). A falta de los datos de diciembre, el aumento de turistas se dio en 2024, sobre todo,  entre los turistas de EEUU (+11,95%), Latinoamérica (+12,01%) y el resto del mundo (+19,38%), aunque también crecieron los turistas europeos (+3,5%, sobre todo los italianos (+12,57%), irlandeses (+11,78%), franceses (+11,47%) y neerlandeses (+10,65%), aunque el grueso de visitantes han sido, como siempre, los británicos (17,5 millones hasta noviembre), franceses (12,2 millones), alemanes (11,3 millones) e italianos (5,06 millones), según el INE.

Este aluvión de turistas extranjeros han ido en 2024 a las 6 autonomías que viven del turismo: Cataluña (18,88 millones de turistas hasta noviembre, +9,93%), Baleares (15,12 millones, +6,10%), Canarias (13,77 millones, +9,56%), Andalucía (12,91 millones, +11,69%), Comunidad Valenciana (11,2 millones, +15,46%, el mayor aumento) y Madrid (8,22 millones, +13,54%), repartiéndose los 8,35 millones de turistas restantes entre  las otras 11 autonomías.

Además, en 2024, el turismo en España ha conseguido otro récord histórico: el gasto de estos turistas extranjeros ha subido a 126.000 millones de euros, un +16% que en 2013, que también fue récord (con 108.789 millones ingresados). Son 35.000 millones más de ingresos por turismo que antes de la pandemia (91.912 millones en 2019. El gasto medio por turista fue de 1.342 euros en 2024 (245 euros más por estancia que antes de la pandemia), debido a que crecen más los turistas que más gastan, los no europeos: 310 euros diarios gasta un turista que viene de Asia (Japón, China o Corea) y 244 un turista norteamericano, frente a 144 euros diarios que gasta un italiano, 139 un francés, 135 un británico, 127 un alemán, 106 un neerlandés o 71 euros diarios que gasta un turista portugués, según el INE.

En paralelo a este aumento récord del turismo extranjero (+10,72%), el turismo nacional ha crecido menos dentro de España (las pernoctaciones en hoteles han aumentado +0,3% y su gasto ha crecido un +3,7%) pero se han disparado los viajes al extranjero (+16%), aumentando mucho los viajes en tren (AVE) y avión dentro de España. En conjunto, los turistas extranjeros y nacionales han permitido que el sector turístico alcance otro año de facturación récord: 207.763 millones de euros, con lo que el sector (PIB turístico) ha crecido un +6,5%, el doble que la economía (3,1%), como viene pasando desde 2021. Y los beneficios del sector turístico han crecido un +8,2%, sobre todo los hoteles urbanos, el ocio y los campos de golf.

Y con ello, el turismo ha vuelto a crear mucho empleo: +72.310 nuevos empleos en 2024, el 96,7% contratos indefinidos, con predominio de los contratos a tiempo completo (el 79%), según la patronal Exceltur. Y si en 2019, 1 de cada 3 contratos turísticos eran temporales, en 2024 lo eran sólo 1 de cada 5. Con ello,  ya hay 2.688.608 personas trabajando en el turismo, casi 1 de cada 7 ocupados (el 12,7%). Y hay que resaltar que 1 de cada 4 empleos creados en España desde 2020 ha sido en el turismo (+493.000 empleos).

El turismo en España no sólo es una fuente de ingresos, actividad y empleo sino que se consolida como el gran motor del crecimiento económico, junto al consumo público y privado y las exportaciones: en 2024, más de la cuarta parte de lo que creció la economía española (el 26,1%) fue por el turismo, según Exceltur, quien estimó en el 70,8% la aportación del turismo al crecimiento de la economía en 2023 y el 68% en 2022. De hecho, el turismo se consolida como la primera industria española, la que más aporta a la actividad económica (el 13,1% del PIB en 2024).

Con todo, el nuevo récord de turistas, ingresos y empleo no es lo único destacado de 2024. El balance del Gobierno destaca 4 datos cualitativos que son muy esperanzadores. El primero y más importante, la “desestacionalización” del turismo que vino a España en 2024: tuvimos un verano récord (31,37 millones de turistas, +7,8%), como es habitual, pero la llegada de turistas creció más en el primer trimestre  (16,1 millones, +17,7%, gracias a que la Semana Santa fue en marzo) y en el 2º trimestre (26,4 millones de turistas,+11,6%). Eso indica que España no es sólo un destino de verano, de sol y playa, sino que los extranjeros hacen “escapadas” a España a lo largo de todo el año, lo que mantiene abiertos hoteles y locales turísticos, los ingresos y el empleo. Un cambio clave.

El 2º cambio del turismo en 2024, ligado al anterior, es “la diversificación” del turismo, que ya no busca únicamente sol y playa sino que viaja a España buscando cultura, ocio, gastronomía, deporte y negocios o sanidad. Y eso lleva al tercer cambio, la “desconcentración” del turismo, que ya no se dirige sólo a la costa y a las islas sino que busca también la España verde del norte (más con las altas temperaturas del verano) o la España interior. Así, los datos de “pernoctaciones” (estancias en hoteles) revelan que el mayor aumento de ocupación hotelera se ha dado, en 2024, en Asturias (+7,1%), Castilla la Mancha (+5,4%), Extremadura (+5,3%), Castilla y León (+4,9%) y Aragón (+4,5%), por encima de Canarias (+3,8%), Baleares (+3,1%), Cataluña (+2,2%), Madrid (+1,3%)  y Andalucía (+1,2%), según datos del INE (pernoctaciones enero-noviembre 2024).

Y el 4º cambio del turismo en 2024 ha sido “la consolidación de nuevos mercados”, el mayor crecimiento de los turistas que vienen de fuera de Europa, sobre todo de EEUU, Asia y Latinoamérica, con 2.192.000 turistas más de estas procedencias en 2024 que en 2019. Un cambio importante (aunque todavía el 84% de los turistas que vienen son europeos), porque gastan más dinero en España y además ocupan hoteles y nos visitan sobre todo fuera de temporada, buscando otro turismo distinto del modelo de “sol y playa”. Y que buscan calidad, seguridad y una oferta diversificada, frente a otros destinos mediterráneos.

El punto negro del balance, para los turistas extranjeros y nacionales, son los altos precios turísticos, que se han disparado tras la pandemia. En 2024, los hoteles moderaron sus subidas (+3,9%), pero fueron muy altas en 2023 (+7,8%), 2022 (+11,8%) y, sobre todo en 2021 (+31,9%), aunque bajaron en 2020 (-18,3%), según el INE. Con ello, las tarifas hoteleras han subido en España +37,1% desde antes de la pandemia, una barbaridad, con lo que el ingreso medio por habitación es de 147,7 euros en Barcelona, 126,2 en San Sebastián, 119,11 en Málaga 117,3 en Madrid, 116,8 en Palma o 102,8 en Sevilla, según Exceltur. Y también han subido mucho en 2024 los vuelos nacionales (+11,3%), los internacionales (+9%) y el precio del transporte marítimo y los cruceros (+13,2%), según el INE.

Ahora, el sector espera que España supere los 100 millones de turistas en 2025. Si este año los visitantes crecieran otro 10% (como en 2024), se cerraría 2025 con 102,5 millones de turistas, casi el doble que en 2012 (57,46 millones). Y sobre su gasto, la previsión es que podríamos ingresar 146.160 millones de euros por turismo en 2025, el doble que en 2016 (77.416 millones).  Con estas perspectivas, el sector espera crecer este año un +6% (+6,5% en 2024) , otro vez más que la economía (+2,5%) . Y que el turismo sea otro año más el motor de la economía española, aportando la quinta parte del crecimiento (el 20,6%) en 2025.

A favor de este nuevo récord esperado para 2025 está que la economía europea crecerá algo más, que los conflictos en oriente Medio perjudican a otros destinos competidores y que España sigue siendo un destino turístico muy competitivo, máxime si este año aumentan menos los precios turísticos y la inflación general. Pero los expertos destacan dos cuestiones preocupantes. Una, el exceso de turismo en algunas zonas de costa e islas, que ya ha despertado protestas y manifestaciones en Canarias, Baleares, Barcelona, Málaga o Valencia. Un problema, la “turismofobia”, alimentado por las quejas de los vecinos ante el exceso de turistas, la subida consiguiente de precios, los atascos en los servicios (sanidad, seguridad, infraestructuras) y la negativa influencia de los pisos turísticos, que han disparado los alquileres en las capitales más turísticas. De hecho, ya hay 396.883 viviendas turísticas en España, según el INE (agosto 2024). Y en 10 grandes ciudades españolas hay más plazas en pisos turísticos que en hoteles (Málaga, Valencia, Sevilla, Alicante, Granada, Córdoba, Las Palmas, Santander, Gijón y Murcia), según denuncia Exceltur.

El otro problema es que llegar a 100 millones de turistas es insostenible para el medio ambiente, desde el consumo de agua o electricidad a las emisiones de CO2 que se generan (la mayoría de los turistas extranjeros llegan en avión y se mueven en coche), más los desechos y basuras. A nivel mundial, el turismo genera un 8,8% de las emisiones mundiales y han crecido un 3,5% anual entre 2009 y 2019, el doble que las del resto de sectores, según un estudio de Nature Communications. Y España ocupa el puesto número 19 en el ranking de emisiones por turista, sobre todo por los vuelos internacionales.

Ahora, cuando España puede saltar de los 100 millones de turistas, la pregunta es obligada: ¿es sostenible esta cifra? Es evidente que hay destinos turísticos saturados y no sólo las costas e islas en verano, también muchas ciudades cualquier fin de semana (Barcelona, Sevilla, Córdoba, Málaga, Palma, San Sebastián, Toledo, Santiago, Alicante…). Viajar se ha convertido en una “necesidad” tras la pandemia y el turismo (interior y extranjero) colapsa aeropuertos, trenes, carreteras, hoteles, restaurantes, bares y zonas turísticas. Hay que poner orden en este crecimiento, si no queremos “morir de éxito”.

La oportunidad para hacerlo es la “Estrategia de Turismo Sostenible 2030, que debería aprobarse en el primer trimestre de 2025, dentro del Consejo Español del Turismo. Ahí debería acordarse una “hoja de ruta” para el turismo en lo que queda de década, planteando objetivos, inversiones y medidas. Se trata por un lado de adaptar la oferta, para seguir reconvirtiendo (con los Fondos europeos 3.400 millones ya adjudicados) los destinos de sol y playa (en colaboración con los municipios turísticos afectados) y promoviendo los destinos alternativos de turismo de interior, cultural, gastronómico y de ocio, junto al turismo de negocios en las grandes ciudades. Y por otro, reorientar la política de promoción, para dirigirla a destinos más lejanos, a turistas que gastan más y vienen todo el año.

No se trata de batir el récord de turistas cada año, como si no hubiera tope ni existieran problemas medioambientales y de saturación de infraestructuras. Hay que buscar un turismo de más calidad, no más turistas, que sea compatible con la vida de los pueblos y ciudades donde llegan. Es un difícil equilibrio que exige planificación, inversiones y medidas, pero sobre todo acuerdos entre Administraciones. Hace falta un gran Pacto por el futuro del turismo, para que sea sostenible a medio plazo. Tras tantos récords y ante los 100 millones de visitantes, es hora de parar, sentarse y repensar el futuro del turismo. Si no, corremos el riesgo de “matar la gallina de los huevos de oro”.