Ya pasó la época de que las grandes empresas tenían cada una
su Centro de Proceso de Datos (CPD): muchas los siguen teniendo, pero cada
vez desvían
más datos a la nube y a DC de terceros, que les ofrecen una
altísima capacidad a cambio de una cuota, sin tener que hacer grandes
inversiones en nuevas infraestructuras. Y además, les permite tener “replicados”
sus datos con una altísima seguridad y múltiples servicios, no sólo de almacenamiento de datos sino también el hardware y el software de base sobre
los que se implantan los nuevos servicios, vinculados a “la nube” (“ICloud”),
el 5G, el internet de las cosas (“IoT”) o la Inteligencia
Artificial (que ha disparado la necesidad de datos). Sin estos Centros de
Datos de 2ª generación no es posible la digitalización avanzada que exige el
futuro.
Y hay una 4ª ventaja que para muchos es la decisiva: España
tiene la electricidad más barata de Europa y es, junto a Alemania, el
país con más peso de las energías renovables (entre enero y octubre, el
57,3% de la electricidad generada fue renovable). España no sólo
lleva varios años con la luz más barata de Europa (gracias a las renovables y a
la “excepción ibérica), sino que todas las previsiones de precios indican que cada
vez tendremos un precio más competitivo. De hecho, los contratos
industriales de electricidad a largo plazo (que son los que hacen
las empresas de Centros de Datos) son ahora un 40% más baratos en España
que en el resto de la UE. Algo que miran mucho los inversores en Data Centers,
porque estas instalaciones consumen
mucha electricidad. Si en España es más barata y además puede ser
el 100% renovable, mejor que mejor para sus cuentas y su “imagen”.
Así que estamos
hablando de una industria, un negocio, que genera muchas emisiones de CO2
y es
poco sostenible
medioambientalmente, lo que ha llevado a varios paises que
eran punteros, como Irlanda, Paises Bajos o Singapur, a aprobar
moratorias para frenar nuevas instalaciones. Sin embargo, las
empresas del sector defienden que son sostenibles, porque la mitad
de la energía que utilizan es renovable y los futuros proyectos utilizarán
energías verdes al 100%. Y porque las últimas tecnologías permiten construir
instalaciones más eficientes, con menos consumo de energía y agua para
funcionar y refrigerarse.