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lunes, 28 de julio de 2025

Otro verano récord y caro

Este verano, España volverá a estar repleta de turistas extranjeros y españoles, sobre todo en costas, islas y algunas zonas del norte. A pesar de la incertidumbre económica internacional, los europeos no renunciamos a viajar, anteponiendo este gasto a los demás. Pero ojo: un tercio de los españoles (y el 27% de europeos) no pueden cogerse una semana de vacaciones, más en la mitad sur de España.  Sin embargo, se esperan 34 millones de visitantes extranjeros entre julio, agosto y septiembre, 2,5 millones más que el verano pasado, que ya fue récord. Eso sí, dada la fuerte subida de precios en España (los hoteles han subido este año un 30% y los vuelos nacionales un 22,5%), muchos turistas han reducido los días de vacaciones, aunque el gasto turístico será también récord. Y con ello, España espera alcanzar los 100 millones de turistas extranjeros este año. Una cifra inmanejable, que provoca una incómoda saturación turística en muchos destinos. Urge planificar el futuro turístico de España, para no “morir de éxito”.  

                                  Enrique Ortega

Los europeos priorizan ahora los viajes y las vacaciones sobre el resto de los gastos, un cambio que se ha producido tras la pandemia. Así lo revela una reciente Encuesta sobre expectativas de consumo realizada por el BCE: el 52% de los europeos aseguraba en abril que planeaba hacer un gasto importante en vacaciones este año (un 15% más que en 2019), mientras sólo el 20% pensaba cambiar un electrodoméstico o arreglar su casa y sólo el 10% planeaba cambiar de coche. Y otro informe, de BBVA Research, confirma que los españoles han aumentado su gasto en hoteles, restaurantes y ocio, superando ya en 2024 los niveles de gasto en viajes y ocio de 2019.

Pero ojo, esta fiebre por salir y  viajar  no puede hacernos olvidar en estas fechas que mucha gente no puede tomarse vacaciones, según Eurostat: un 27% de los europeos no pueden cogerse ni una semana de vacaciones, por falta de recursos, alcanzando al 58,6% de la población en Rumania, al 46% en Grecia o al 38,2% en Portugal. En España, una de cada 3 familias (el 33,4%, igual porcentaje que en 2019)  no puede tomarse esa semana de vacaciones, un porcentaje más alto que el de Italia (31,4% no pueden tomar vacaciones), Francia (22%) o Alemania (20,8%). Y dentro de España, según el INE, se supera el tercio de personas que no cogen una semana de vacaciones en Andalucía (44,9%), Canarias (45,3%), Murcia (40,2%), Comunidad Valenciana (38,1%) y Extremadura (36,6%), mientras baja mucho el porcentaje de los que no toman vacaciones en País Vasco (sólo el 17,7% no puede), Madrid (23,1%), Navarra (25,3%) y Baleares (25,8%).

Volviendo a esos dos tercios de españoles que sí cogen vacaciones (y a tres de cada cuatro europeos), la previsión es que este verano aumenten los turistas en España, tras un año 2024 récord. De momento, hasta mayo, habían llegado a España 35.019.731 visitantes, un 5,5% más que en los 5 primeros meses de 2024 (+1,8 millones). De continuar esta tendencia al alza de turistas (+5,5%) este verano, podríamos recibir 34 millones de turistas entre julio, agosto y septiembre, lo que supondría 2,54 millones más de visitantes que en el verano de 2024, que fue récord de ocupación. Con todo, habrá que ver las reservas de última hora, porque aunque el turismo extranjero sigue creciendo, crece menos que en 2024, por la incertidumbre internacional, la revalorización del euro y las olas de calor en España.

La previsión de los empresarios turísticos (Exceltur) es que sus ventas crezcan este verano un 2,7%, algo menos de la mitad de lo que crecieron el verano de 2024, por una menor fortaleza de los turistas europeos (alemanes y franceses), norteamericanos y de Latinoamérica, así como por el turismo nacional, que crecerá pero más en los viajes al extranjero. La patronal turística espera un mayor tirón de ingresos en el alquiler de coches (+6,9%) y en el transporte de viajeros (+4,9%) y un menor incremento de ventas en alojamientos(+1,4% los hoteles de playa y +3,2% los hoteles urbanos), las agencias de viaje y el gasto en ocio (+2,4%). Y anticipan que el mayor aumento de ingresos turísticos lo tendrán las empresas de Navarra (+5,7%), Cantabria (+4,4%), la Rioja (+3,9%), Madrid (+3,8%), Baleares (+3,7%) y Canarias (+2,8%), mientras crecerá manos el negocio turístico este verano en Aragón (+1,3%), Galicia y Castilla la Mancha (+1,4%), Comunidad Valenciana (+1,5%), Murcia (+1,9%), Cataluña (+1,9%), Asturias y Andalucía (+2,2%).

Los empresarios turísticos son optimistas respecto a la ocupación y los ingresos este verano, pero “con moderación”, según Exceltur, por la incertidumbre económica internacional (que podría retraer al turismo de EEUU, de Alemania y Francia) y por otras tres razones que explicarían un menor crecimiento turístico este verano: el fuerte aumento de precios, la masificación de algunos destinos y el clima, las olas de calor que se esperan en España y que tienen dos consecuencias: hay turistas del norte de Europa que se quedan en su país o viajan a otros paises del norte, con buen clima y menos calor.

El factor clave del menor crecimiento turístico este verano en España (ojo, con cifras récord) es, para muchos expertos, los altos precios, que pueden disuadir a muchos turistas a viajar a otros destinos más baratos (Turquía, Grecia, Europa del este y paises mediterráneos) o venir a España pero acortando su estancia. Los datos son muy reveladores: los hoteles españoles llevan 4 años seguidos subiendo sus tarifas, con un crecimiento acumulado del +55,4%, con lo que los hoteles han triplicado sus ingresos por habitación disponible (de 26,4 euros en mayo de 2021 a 82,9 euros en mayo de 2025). Y sólo en lo que va de 2025, los hoteles han subido un +30,1%, según el IPC de junio (INE). Otro +10,7% ha subido el alojamiento en otros establecimientos (apartamentos turísticos), Y los vuelos nacionales han aumentado un +22,5%. Mientras, bajan los paquetes turísticos internacionales (-4,1%), lo que hace que muchos españoles viajen ahora más al extranjero.

Otro factor que encarece España como destino turístico este verano es la fortaleza del euro frente al dólar, forzada por la loca política económica y comercial de Trump, que asusta a los inversores y deprecia su moneda. El dato es muy claro: el euro cotiza a 1,1616 dólares, frente a 1,036 dólares que costaba un euro el 1 de enero. Eso supone una revalorización de la moneda europea del +12.12%. O sea, que viajar a España para un turista que no sea europeo y pague en dólares le cuesta un 12,12% más caro.

Esta subida de los precios turísticos retrae a algunos visitantes y provoca que otros estén menos días de vacaciones, para compensar las subidas. En mayo, la duración media del viaje de los turistas extranjeros fue de 6,2 días, con un gasto diario que ya era de 209 euros. Con todo, los ingresos por turismo han sido de 46.586 millones de euros entre enero y mayo, un +8,1% que el año pasado: han crecido más los gastos (+8,1%) que los turistas (+5,5% hasta mayo), debido a la subida de precios en hoteles, restaurantes y viajes.

Con otro verano récord de turistas extranjeros (y más gasto de los nacionales), España podría cerrar el año 2025 con otro récord de turistas, rozando la cifra mítica de 100 millones de visitantes extranjeros (frente a 93.799.505 en 2024). Y lo más importante: se podrían gastar 136.500 millones de euros en España (frente a los 126.282 millones gastados en 2024). Con ello, otro año más, el PIB turístico crecerá más que la economía, aunque menos que en 2024, según la previsión de la patronal Exceltur: +3,3% de crecimiento turístico en 2025 (frente al 6,5% que creció en 2024), más que el crecimiento de la economía (+2,4% en 2025). Eso mantendrá al turismo este año como el gran motor de la economía, junto al consumo de las familias y la inversión, aportando más empleos (+55.559 hasta junio), que ahora son menos precarios (el 93,4% son fijos) y mejor pagados (+3,3% suben estos salarios).

A pesar del nuevo récord, de turistas extranjeros y de ingresos, el sector está preocupado por la saturación turística y la masificación en algunos destinos, como Baleares, Canarias, Madrid, Barcelona y algunos puntos de la costa levantina y andaluza. Saturación que empieza en los aeropuertos, se traslada a las carreteras, continúa en los hoteles y playas y sigue en los restaurantes y establecimientos de ocio. Incluso con algunas protestas y manifestaciones de los españoles que viven en esos lugares, por el “aluvión de turistas”, lo que está generalizando el cobro de tasas turísticas en muchos pueblos y ciudades. Tasas que rechazan los empresarios turísticos, que piden medidas contra la proliferación de alojamientos turísticos (hay 339.168 viviendas turísticas, más que hoteles, en las 25 grandes ciudades),muchos ilegales, y un mayor gasto en promoción de destinos alternativos.

Al final, urge un Plan estratégico a medio plazo que ordene el futuro del sector turístico en España, que no puede seguir creciendo sin límites. La oportunidad para hacerlo debe ser la “Estrategia de Turismo Sostenible 2030”, que debía haberse aprobado en el primer trimestre de 2025 y que sigue pendiente. Ahí debería acordarse una “hoja de ruta” para el turismo en lo que queda de década, planteando objetivos, inversiones y medidas. Se trata por un lado de adaptar la oferta, para seguir reconvirtiendo (con los Fondos europeos ya adjudicados) los destinos de sol y playa (en colaboración con los municipios turísticos afectados) y promoviendo los destinos alternativos de turismo de interior, cultural, gastronómico y de ocio, junto al turismo de negocios en las grandes ciudades. Y por otro, reorientar la política de promoción y captación de demanda, para dirigirla a destinos más lejanos (América, Asia), a turistas que gastan más y vienen todo el año.

No se trata de batir el récord de turistas cada año, como si no hubiera tope ni existieran problemas medioambientales y de saturación de infraestructuras. Hay que buscar un turismo de más calidad, no más turistas, que sea compatible con la vida de los pueblos y ciudades donde llegan. Es un difícil equilibrio que exige planificación, inversiones y medidas, pero sobre todo acuerdos entre Administraciones. Hace falta un gran Pacto por el futuro del turismo, para que sea sostenible a medio plazo. Tras tantos récords y ante los 100 millones de visitantes, es hora de parar, sentarse y repensar el futuro del turismo. Por este camino, acabaremos teniendo que sacar ticket de reserva para viajar, ir a un hotel o a un restaurante y bañarnos en la playa…y esperar hasta que haya hueco. Así no compensa viajar.

lunes, 27 de julio de 2015

Vacaciones: España a tope (de turismo barato)


La mitad de los españoles salen estos días de vacaciones, mientras otro 45% no pueden cogerse ni una semana por la crisis, según el INE. Los que salgan se van a encontrar el cartel de “completo en muchos lugares, sobre todo de la costa mediterránea y andaluza, porque este año hay más españoles que viajan y porque será otro verano récord de extranjeros, principalmente británicos, franceses y alemanes. Eso sí, mucho es turismo barato, de extranjeros que vienen sin viaje organizado, a apartamentos ilegales. De hecho, el gasto por turista lleva 25 meses cayendo y ronda los 116 euros diarios. Y se concentra en 6 autonomías, mientras las 11 restantes sólo captan un 10% de turistas e ingresos. España es la tercera potencia turística mundial, tras Francia y USA, pero nuestra primera industria precisa una reconversión a fondo, para conseguir más turismo fuera del verano y de la costa, un turismo de más calidad, que gaste más y cree más empleo.
 

enrique ortega



Siempre creemos que toda España se va a vacaciones en verano, pero casi la mitad no las cogen nunca: el 45% de los hogares españoles (8,3 millones de familias) no puede salir de vacaciones ni una semana al año, según la Encuesta de condiciones de vida del INE (2014). Un porcentaje que ha aumentado con la crisis (en 2010 eran el 40,8% de los hogares) y que sube en el sur de España, sobre todo en Murcia (61,5% de hogares sin vacaciones), Andalucía (59,5%) y Canarias (57,9%), mientras se reduce en Navarra (sólo 21,4% de hogares sin vacaciones), País Vasco (24,6%) y Madrid (28,9%), según el INE.

En Europa, sólo el 60% de las familias saldrá de vacaciones este verano, más que el 54% de 2014, según el Barómetro IPSOS Europ Assistance. Un 43% saldrá una sola vez en Europa (y el 17% varias veces), frente al 42% en España, el 48% en Italia, el 46% en Francia, Alemania o Austria, el 40% en Bélgica t el 33% en Reino Unido. El presupuesto medio para vacaciones de los europeos será este año de 2.390 euros (180 euros más que el año pasado), siendo el mayor gasto el de británicos (3.081 euros), alemanes (2.457 euros) y franceses (2.181 euros) y el más bajo el de españoles (1.719 euros) e italianos (1.708 euros). Cuatro de cada diez europeos prefieren pasar las vacaciones en su país, siendo los que menos salen los españoles (66% veranean aquí), italianos (62%) y franceses (56%) y los que más viajan al extranjero los británicos (59%), alemanes (61%), austriacos (67%) y belgas (71%).

Este año se recupera el turismo de los españoles, la mitad del negocio turístico, por primera vez desde 2010. Los hoteleros han visto un aumento de la ocupación en Semana Santa y primavera y esperan un verano con muchos más españoles en hoteles y apartamentos, sobre todo en la costa mediterránea y andaluza, en la cornisa cantábrica, en Madrid y algunas zonas de Castilla y León. Eso sí, los que viajen comprobarán que han subido los precios este año, entre un 5 y un 10%, tanto en los hoteles y apartamentos como en los servicios (restaurantes y ocio), tras años de caídas. El sector espera un aumento del 10% en la ocupación hotelera de los españoles, con estancias de pocos días, una semana de media.

Los españoles que salgan de vacaciones se van a encontrar este verano con otro récord de turistas extranjeros, la otra mitad del negocio turístico: se espera que nos visiten más de los 24 millones de extranjeros que vinieron el verano pasado. Quizás haya una ralentización del turismo británico (15 millones en 2014, el 23% de todos los turistas), pero se espera un aumento de los turistas franceses (10,6 millones, el 16% del total), alemanes (10,4 millones en 2014, el 16% del total), belgas, italianos y suizos (su moneda se ha fortalecido mucho), mientras bajarán los turistas portugueses y, sobre todo rusos (por la devaluación del rublo y las sanciones europeas), que se desvían a Turquía. Y se espera que crezcan los turistas procedentes de Norteamérica, Latinoamérica y Asia (China, Japón y Corea del sur).

Este verano habrá otro récord de turistas por varias razones. Primera, porque seguiremos recogiendo turistas que antes iban al norte de África (Túnez y Egipto), a Grecia y Turquía y que ahora optan por la seguridad de España, sobre todo en Canarias y Andalucía. También ayuda y mucho la debilidad del euro, que se ha depreciado un 17% en el último año, lo que atrae a turistas con monedas más fuertes, como británicos, nórdicos, suizos y norteamericanos. En tercer lugar, ayuda también el petróleo barato, que ha rebajado los billetes de avión (y el 82% de los turistas que vienen a España lo hacen por vía aérea). Por último, también ha mejorado este año la economía de los principales turistas europeos, sobre todo británicos, alemanes y franceses, aunque no la de italianos y portugueses.

El problema de fondo es que se baten récord de turistas pero gastan menos, porque aumenta el turismo barato. De hecho, el ingreso medio por turista lleva 25 meses cayendo, según la patronal turística Exceltur: los ingresos turísticos totales han crecido un 2,6% hasta abril, según el Banco de España, pero como los turistas han crecido un 4,4%, en realidad el gasto medio ha caído un 1,9%. El gasto medio por turista es de 968 euros (enero-mayo), según Egatur,  y como la estancia media es de 8,34 días, el gasto medio diario es de 116 euros. Un gasto bajo, que es menor entre los turistas que más nos visitan: británicos (102 euros diarios), franceses (94 euros) y alemanes (103 euros), mientras gastan más norteamericanos (158 euros diarios), nórdicos (123 euros) y sobre todo chinos (785 euros diarios).

Los turistas extranjeros gastan menos porque está creciendo el turismo low cost, según los hoteleros de Exceltur. Por un lado, aumentan los turistas que llegan en vuelos de bajo coste, que gastan bastante menos (77 euros diarios) que los que llegan en vuelo normal (108 euros diarios). Y por otro, la mayoría de turistas viene sin viaje organizado, por su cuenta (66,5%), y muchos vienen a apartamentos de alquiler no regulados (apartamentos “piratas”), donde gastan mucho menos (68 euros diarios) que los que vienen a hoteles o apartamentos regulados (108 euros diarios). Así que el perfil del turista medio sería un europeo que llega en vuelo low cost y se aloja en un apartamento ilegal, gastando poco. Y además, la mayoría de lo que gasta no se queda en España: el pago del billete y del hotel lo hacen a agencias y tour operadores extranjeros (británicos y alemanes), que controlan el turismo español.

España es la tercera potencia turística del mundo, tras Francia y EEUU, y este año volverá a batir todos los récords, con 68 millones de turistas extranjeros, 3 millones más que en 2014. Pero no basta con la cantidad: hay que conseguir que vengan más turistas, pero sobre todo  que gasten más, lo que implica buscar más turistas de fuera de Europa, sobre todo de América (Norteamérica y Latinoamérica), Asia y oriente Medio, que gastan más. Precisamente, un problema del turismo español es que está muy concentrado en Europa, de donde proceden el 89% de los turistas. Y otro problema es que más del 80% del turismo está dirigido al turismo de sol y playa, concentrado sólo en 6 autonomías (Canarias, Andalucía, Cataluña, Baleares, Madrid y la Comunidad Valenciana), que se llevan el 90,7% del turismo extranjero. Y los nuevos turistas que habría que captar, desde chinos a árabes o norteamericanos, no buscan sol y playa, sino cultura, compras, deporte o gastronomía.

Se impone pues dejar de hacer triunfalismo con los récord de turistas y buscar consolidar el futuro del turismo, la primera industria del país, para conseguir más ingresos y más empleo: se crea poco (1.560 nuevos empleos en 2014), muy precario (75% temporal y la mitad a tiempo parcial) y muy mal pagado (13.851 euros anuales, 8.846 euros menos que la media salarial española), según un informe de CCOO.


El sector turístico propone trabajar en dos frentes, con ayudas fiscales y financiación (créditos baratos de España y la UE, aprovechando las inversiones del futuro Plan Juncker). Por un lado, con una profunda reconversión del turismo de sol y playa, renovando instalaciones (muchas de los años 80 y 90) y mejorando la oferta, como se  ha iniciado en Baleares. Y por otro, configurar una oferta de turismo alternativo, atractivo y de calidad, asentado en la cultura, la gastronomía, los negocios, el deporte o la salud, para atraer turistas todo el año, a toda España. Y para ello, además de ayudas y créditos, hace falta mejorar las herramientas de venta, potenciando al máximo  las posibilidades de Internet (reservas, aplicaciones, ofertas), un camino para que el turismo español no dependa tanto de los tour operadores extranjeros (traen a 4 de cada 5 turistas). Y como colofón, dedicar más recursos a la promoción turística fuera de Europa.

Además, los hoteleros están muy preocupados con la competencia desleal que les hacen los apartamentos no regulados, particulares que alquilan sus casas a extranjeros, un fenómeno que se ha disparado gracias a Internet: de hecho, hasta mayo, la demanda en apartamentos no reglados ha crecido un 24,5% mientras que la demanda en hoteles y apartamentos reglados crece un 3,3%. Y los hoteleros estiman que hay 2,7 millones de plazas en apartamentos no regulados frente a 2,4 millones de plazas reguladas (hoteles, apartamentos, casas rurales y campings). Piden medidas urgentes al Gobierno y a las autonomías, para regular estos alojamientos irregulares o cerrarlos. Y aseguran que si no se hace, se perderán 2.250 millones de ingresos turísticos, 39.800 empleos y 742 millones en impuestos entre 2015 y 2018.

La vaca del turismo sigue dando leche y contribuyendo más que nadie a la recuperación de la economía (+3,6% de aumento del PIB turístico en 2015) y del empleo. Pero si no se toman medidas, antes o después “se secará”. Ya hay un dato preocupante: está cayendo el gasto medio por turista desde hace más de dos años, porque lo que más crece es el turismo barato. Así que hace falta hacer un alto en el camino, entre tanto record año tras año, y plantear con el sector un Plan de futuro para el turismo, a 10 o 20 años, para consolidarlo y asegurar su porvenir. Necesitamos el turismo de sol y playa, pero hay que complementarlo con un turismo de calidad que nos visite durante todo el año. Debe ser el reto de los próximos años. No sólo presumir de récords de turistas.

lunes, 3 de febrero de 2014

Las dos caras de un turismo récord


España batió en 2013 el récord de turistas (más de 60 millones) y de ingresos. Y el turismo es el único sector que creció y creó empleo (autónomos). Pero estas buenas noticias esconden la crisis del turismo nacional, la otra mitad del negocio, que cayó en 2013, por tercer año consecutivo, provocando que más de la mitad de empresas redujeran ventas y beneficios. El turismo, nuestra primera industria, ofrece dos caras: las zonas y empresas que viven del turismo extranjero (Canarias, Baleares y costa mediterránea) han tenido un año récord, pero los que viven del turismo nacional (resto de España, Galicia y Cantábrico), siguen en crisis. Ahora, el sector pide medidas para renovar instalaciones y ofertas, aumentando la promoción fuera de Europa, para asentar una industria que lleva tres años beneficiándose de la crisis de Túnez, Turquía y Egipto. Hay que reforzar los cimientos del turismo para competir no sólo por precio, sol y playa. Cuidemos la vaca para ordeñar divisas y empleo.
 
enrique ortega

El turismo está liderando la incipiente recuperación de la economía, junto a las exportaciones (que pincharon a finales de 2013). Su actividad (PIB turístico) creció un 0,6%, tras haber caído un 2,5% en 2012, gracias sobre todo al buen verano y último trimestre de los turistas extranjeros. Con ello, el turismo ha sido el único de los grandes sectores que creó empleo en 2013, generando 22.394 nuevos afiliados a la Seguridad Social. Pero ¡ojo¡ : el empleo aumentó sólo porque crecieron los autónomos

El turismo ha salido de la crisis gracias a una de las dos mitades de su negocio, el turismo extranjero, que alcanzó un récord histórico en 2013: llegaron 60,66 millones de visitantes (3,2 millones más que en 2012), lo que consolida a España como tercera potencia turística mundial, detrás de Francia (83 millones) y EEUU (67 millones), superando a China (56,5 millones, tras habernos adelantado en 2010). Tres son las causas de este récord: la inestabilidad política en Turquía y Egipto (perdió 2,5 millones de turistas en 2013 y la mitad podrían haberse venido a España), el tirón de los mercados ruso (+18,9%) y nórdico (+8,9%) y la recuperación del consumo turístico en Reino Unido y Francia, nuestros dos principales mercados. Además, ha habido récord de ingresos: se han gastado 59.082 millones de euros, con un gasto diario por turista de 109 euros (+3,3%), siendo los norteamericanos y chinos (167 € al día), rusos (138 €) y nórdicos (123 €) los que más se gastaron en España. Eso sí, el 70% viene ya sin paquete turístico y sólo el 60% se aloja en hoteles.

La otra mitad del negocio, el turismo nacional, volvió a ir mal en 2013, por tercer año consecutivo: cayeron las pernoctaciones en establecimientos a niveles de 2004. Los españoles han viajado menos días (mucho a casas de amigos y apartamentos) y han gastado poco, por el paro y la crisis. Y eso a pesar de las múltiples ofertas y la guerra de precios. La consecuencia es que más de la mitad de las empresas turísticas españolas hayan cerrado 2013 con una caída de ventas y beneficios, a pesar del récord de extranjeros, según Exceltur.

En definitiva, que el turismo, la primera industria española, presenta dos caras bien diferentes. Por un lado, las regiones e industrias que se benefician del boom del turismo extranjero y que han hecho caja en 2013: Canarias (la más beneficiada  del desvío de turistas de Egipto), Baleares y la costa mediterránea (desde Cataluña, con Barcelona en cabeza, hasta la Costa del Sol, Cádiz y Huelva, pasando por la Comunidad Valenciana y Murcia) han estado a tope, beneficiando a los hoteles de costa, empresas de alquiler de coches y vuelos chárter. Y por otro, el turismo de interior, Madrid (las ventas cayeron un 84%), Galicia y la cornisa cantábrica (salvo San Sebastián) han vuelto a pinchar en 2013, empeorando las cuentas de las agencias y tour operadores españoles, empresas de ocio y hoteles urbanos.

Dos Españas para el turismo, una eufórica y otra preocupada. Y dos Españas para aprovechar el mayor gasto de los extranjeros: de los 59.082 millones gastados en 2013, un 23,7% se quedaron en Cataluña, otro 19,8% en Canarias y un 18,1 % más en Baleares. Si sumamos los ingresos de Andalucía (14,2%) y la Comunidad Valenciana (8,8%), se ve que 5 regiones se llevaron el 93% de los ingresos turísticos y a las 12 autonomías restantes sólo les llegó el 7% de este “maná” del turismo extranjero. Y lo mismo en ventas y empleo.

Para 2014, el sector turístico espera seguir remontando el vuelo, aumentando su actividad (PIB turístico) el 1,8 %, lo que aportará dos décimas al crecimiento del país (un tercio, porque se espera crecer un +0,6%). Pero lo importante es que, por primera vez desde 2010, esperan que remonte también el turismo nacional, que ya fue mejor en Navidad (al volver la extra de los funcionarios). Para el turismo extranjero, se espera un nuevo récord, aunque va a depender de si se mantiene la incertidumbre en Egipto (quieren recuperar 3 millones de turistas este año) y de otros factores: la subida de tasas aeroportuarias, la crisis de Iberia y el sector aéreo (el 80% de los turistas extranjeros llegan por avión), de los impuestos (IVA y municipales) y costes (subida de la luz) y, sobre todo del euro, que podría fortalecerse con la crisis de las monedas de países emergentes, encareciendo el hacer turismo en España.

Lo que no ayudará al turismo son los recortes que ha vuelto a hacer el Gobierno para 2014, por cuarto año consecutivo: entre 2011 y 2014, el presupuesto para promoción turística se ha reducido a la mitad, pasando de 620 a 313 millones, sólo el 0,5 % de los ingresos por turismo. Además, se ha reducido el presupuesto de Turespaña (de 83 a 69,2 millones), que va a privatizarse a medias. Y se han reducido 100.000 plazas de la campaña de turismo del IMSERSO, que sostiene a muchos hoteles en invierno. Por otro lado, el Plan para apoyar al turismo del Gobierno Rajoy contempla una inversión ridícula: 1.800 millones entre 2012 y 2015, 438 millones al año para apoyar la primera industria española.

El sector dice que “hay que dar de comer a la vaca del turismo para que dé leche”. Y advierte que no hay que dormirse en los récords, sino consolidar la industria. Para ello, piden al Gobierno financiación y ayudas fiscales para renovar las instalaciones turísticas (muchas ya viejas) y para alargar la temporada a 9 meses (con supresión tasas vuelos fuera temporada, menos impuestos, fomento turismo jubilados y promoción turismo de salud). Algunos como Canarias (que ha perdido 1 millón de turistas españoles) piden incluso un Plan Renove para el turismo: ayudas para que los españoles hagan turismo, como las tienen para comprar coche.

La industria turística, además de renovarse, precisa ajustar su oferta (con recortes y fusiones), y mejorarla, con un turismo complementario al de sol y playa (turismo urbano, cultural, ecológico, deportivo, culinario, de salud…), para competir con países que ofrecen lo mismo a menor precio (Turquía y el Mediterráneo). Hay que gastar más (y mejor) en promoción fuera de Europa (origen del 91% de los turistas), sobre todo en Latinoamérica y Oriente Medio, China (sólo el 5% de los chinos que viajan vienen a España) e India, facilitando visados. Hay que mejorar la formación y el empleo, para que el trabajo precario (creciente estos años) no rebaje la calidad. Y hay que modernizar los canales de venta del turismo, con plataformas online, para no depender tanto de los tour operadores extranjeros: sólo 2 (los alemanes Tui y Thomas Cook) traen 1 de cada 5 turistas a España y entre los 15 grandes no hay ningún español (tras el fracaso de Globalia). El problema es que controlan el turismo extranjero que viene a España (y pueden desviarlo a otros destinos) y su gasto (el 70% del viaje se lo pagan a ellos antes de venir).

España es una gran potencia turística y puede serlo más en el futuro, algo clave para la recuperación. Pero hay que consolidar la industria y mejorar la oferta, no vivir del sol y playa y de los conflictos en otros países. Hay que gastar en turismo, dar de comer a la vaca, para recoger divisas y empleo. No dormirse en el triunfalismo de los récords.