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jueves, 3 de abril de 2014

Muchos más adictos al juego online


El juego online, que en junio cumple dos años legalizado, sigue imparable: a finales de 2013 ya había 1,6 millones de jugadores, 585.000 más que un año antes. Y se han duplicado las apuestas: 10 euros al día de gasto medio por jugador. España es el cuarto país europeo que más juega en la Red, lo que reporta ingresos a Hacienda, a las autonomías, al deporte y a los medios (publicidad). Pero hay varios riesgos: los menores, la ludopatía (más de 1 millón  de españoles con adicción seria), el blanqueo de dinero, el fraude y la compra de partidos (fútbol y tenis), que preocupa en toda Europa. Ahora, se van a lanzar las tragaperras online y se podrá jugar en móviles y tablets, lo que supondrá un gran empujón al juego online: puede superar los 6.000 millones de facturación y los 2 millones de jugadores en 2014. Ojo a este boom: jugar sí, pero con cabeza. Tiene muchos riesgos.
enrique ortega

La mitad de los españoles confiesa que juega alguna vez en bingos, casinos, tragaperras, casas de apuestas y por Internet, donde gastaron 25.988 millones de euros (2012, último año con estadísticas). Pero con la crisis, la prohibición del tabaco y las limitaciones a la publicidad, el juego presencial (89,5%) ha caído desde 2008, pasando de 4,3 millones de jugadores habituales a 3 millones y perdiendo 45.000 empleos, tras el cierre de casinos y bingos. Entre tanto, ha crecido el juego online, que ya supone un 10,5% del juego total (2012), tras las Loterías (36%) y las tragaperras (33%), por delante de la ONCE (7%), bingos y casinos (7% de la facturación del juego cada uno).

El juego online era “alegal” hasta el 5 de junio de 2012, cuando empezaron a funcionar las primeras 53 empresas, para aprovechar la Eurocopa. Y a partir de ahí, ha crecido imparable: en los últimos 7 meses de 2012 facturó 2.727 millones de euros, casi el doble que en 2011 (1.575 millones). Y en 2013, a pesar de un pequeño bache en el primer semestre, se jugaron  5.437 millones de euros, con dos meses facturando más de 500 millones, el doble que la media de 2012. Ello refuerza a España como el cuarto país europeo donde más se juega en la Red, sólo por detrás de Gran Bretaña, Italia y Francia. En Europa hay unos 9 millones de jugadores online, que gastan casi  50.000 millones de euros anuales, controlados por tres multinacionales británicas (Ladbrokes, William Hill y Betfair) y la austriaca Bwin.

Con todo, el gran salto  en España se ha dado en jugadores: si había 51.537 jugadores en febrero de 2012, con la legalización (junio) se pasó a 470.000, a finales de 2012 ya superaban el millón (1.010.086) y en 2013 se sumaron 585.228 jugadores más, para cerrar el ejercicio pasado con 1.596.048 jugadores, todo un récord. Más jugadores que gastan casi el doble: 16,6 millones de euros diarios en 2013 (9 millones en 2012), casi 10 euros al día por jugador, según los datos de la Dirección General del Juego.

La mayoría de los nuevos jugadores online son jóvenes, entre 18 y 34 años, hombres (un 80%), con estudios de secundaria y universitarios, que viven sobre todo en  Madrid, Barcelona, Baleares y Canarias (turistas británicos, franceses y alemanes). La mayoría juegan a varios juegos (apuestas deportivas y póker, sobre todo), todos los días (16%) o todas las semanas (39%), una media de 83 minutos. Y lo más llamativo: el 53% de los jugadores online llevan jugando más de un año (de ellos, un 31% de 2 a 3 años), según el Observatorio del jugador online. Y un 7% de los jugadores totales (111.723) son profesionales, personas que viven del juego y que son los más activos en las Webs (de ellos depende el 80% del negocio).

En España hay actualmente 51 empresas con licencia de juego online, aunque curiosamente 13 de ellas no tienen todavía una Web que ofrezca juegos, tras casi dos años de concesión. La mayor empresa del sector es Loterías del Estado, con casi medio millón de jugadores, y controla, con otras cuatro multinacionales (Betfair, William Hill, Ladbrokes y Bwin) el 90% del mercado, donde también están presentes empresas tradicionales del juego (Cirsa, Codere, Recreativos Franco) y empresas periodísticas (Mediaset-Tele 5, Atresmedia-Antena 3 y Unidad Editorial- El Mundo). En conjunto, el sector del juego online tuvo unos ingresos netos de 228,86 millones en 2013, aunque las empresas dicen que, tras pagar impuestos, publicidad  y sus gastos operativos, pierden dinero (- 72,5 millones en 2012). Quien gana es Hacienda, que recaudó del juego online unos 160 millones en 2013 (133 en 2012 y 70 en 2011), dinero que va a tapar parte del agujero de las autonomías y una parte al deporte.

Las empresas del juego llevan casi dos años pidiendo que Hacienda baje los impuestos, a ellos y a sus jugadores. De hecho, estas empresas pagan un impuesto del juego del 25% sobre su facturación neta, un porcentaje superior al que pagan las empresas del juego online en Gran Bretaña (15%), Italia (15%), Dinamarca (20%), aunque menos que en Francia (2% sobre facturación bruta). También pagan una tasa de gestión (se la han bajado en 2013 al 0,75 por 1.000) y un impuesto de sociedades y un IVA más alto que en el resto de Europa. Además, los jugadores online pagan impuestos en España (retención del 20% en premios superiores a 2.500 euros más la obligación de declarar las ganancias netas, descontadas las pérdidas) y no pagan nada por lo que ganan en Gran Bretaña, Dinamarca, Italia o Francia.

La propuesta del sector del juego online es que Hacienda les baje la tributación al 10% y así podrán gastar más en publicidad, se jugará más y Hacienda ingresará más con un tipo más bajo. Lo que no dicen es que ya nos están bombardeando con publicidad del juego, que tiene un trato de favor frente a la publicidad del tabaco y alcohol (prohibidas) y a la del juego presencial (casinos, bingos y tragaperras), muy restringida. De hecho, la publicidad del juego ha pasado de 90 millones (2011) a 125 millones (2012) y  a 162,5 millones (2013), utilizando incluso a deportistas ejemplares para la juventud (como Nadal) para vender el juego online. Una publicidad que le ha venido muy bien a los medios de comunicación (Internet y TV).

Quizás por ello, se habla poco de los riesgos del juego online. Empezando por el riesgo de que jueguen menores (aunque se controla su acceso) y la ludopatía, una enfermedad que sufren ya a más de un millón de españoles. Y los médicos denuncian que han aumentado un 13% las consultas por adicción al juego, que hunde familias. Pero hay más riesgos, como el fraude (siguen cerrándose Webs ilegales) y los ciberataques: España es el país europeo con más ataques para robar los números de las tarjetas y el dinero de los jugadores online. Además, es una vía conocida para blanquear dinero ilegal. Y, por último, el juego online ha relanzado el fraude en el deporte: el amaño y la compra de partidos, sobre todo en  tenis y fútbol, un problema que preocupa especialmente a la UEFA y a la Liga de Fútbol Profesional, que ha creado una unidad específica para perseguir el amaño de partidos en España.

Cara a 2014, el juego on line va a pegar un nuevo salto, tras la decisión de Hacienda de autorizar en breve dos nuevos juegos: las apuestas cruzadas entre usuarios y las tragaperras online, que revolucionarán este mercado. De hecho, las tragaperras en locales de juego y bares recaudan 3.235 millones al año (y aportan 700 millones en impuestos), que ahora temen perder en buena parte las empresas del juego presencial. Parece claro que las tragaperras acabarán siendo el juego más popular en la Red. Lo malo es que son también el juego más adictivo, según los expertos en ludopatía. Y también ayudará a que se juegue más en Internet el que la mayoría de las empresas ofrezcan ya poder jugar desde el móvil o la tablet.

En definitiva, que jugamos mucho por Internet (para sacar algún dinero extra sin que nadie se entere), pero vamos a jugar mucho más en los próximos meses, al llegar las tragaperras online y poder jugar desde cualquier dispositivo, fijo o móvil. El Gobierno ha establecido controles para evitar el fraude y la ludopatía, pero el riesgo crecerá con el negocio, como también los impuestos recaudados y la venta de publicidad de los medios. No se puede poner puertas al juego, pero sí controles para regularlo con garantías. Es peligroso: juguemos con cabeza.

lunes, 10 de junio de 2013

Sin medios contra los delitos económicos


Las denuncias particulares, la prensa, fiscales y jueces siguen destapando numerosos delitos económicos y una imparable corrupción política, la tercera preocupación de los españoles (tras el paro y la crisis). Pero los juzgados y la policía no dan abasto y han pedido públicamente más medios. Un ejemplo: Pablo Ruz, uno de los seis jueces de la Audiencia Nacional, lleva más de 3.000 causas económicas, con millones de folios. Y los dos fiscales del caso Bankia se enfrentan casi solos a 33 bufetes de abogados. Hacen falta más jueces, más policías, más peritos y más medios en los Juzgados para luchar contra la corrupción y la delincuencia económica, muy compleja y poderosa. Y establecer controles eficaces en las empresas y en la Administración. No puede ser que, mientras la mayoría se sacrifica, los delincuentes de guante blanco se vayan de rositas. Control, transparencia y sentencias ejemplares ya.
enrique ortega

Los delitos económicos aumentaron en España un 38% entre 2009 y 2011 y crecerán otro tanto estos dos últimos años, según un estudio de la auditora PwC. Casi la mitad de las empresas españolas (un 47%) reconoce haber sufrido algún delito económico o informático en 2011 (34,5% en 2010), un porcentaje mayor que en Europa (30% empresas), según la encuesta mundial realizada por PwC. Los delitos económicos más frecuentes son apropiación indebida (47%), manipulación contable (29%: se ha duplicado con la crisis), fraude fiscal (9%) y delitos informáticos (3%), los que más crecen. En España, la mayoría de estos delitos se cometen dentro de las empresas (81%, frente al 50% en Europa), sobre todo por los altos ejecutivos (61% de los casos), mientras tiene poco peso la delincuencia externa a las empresas (17,5% en España y 45% en Europa).

El otro frente es la corrupción política, con más de 500 casos abiertos en los juzgados y 300 políticos electos imputados. La policía investiga actualmente 171 casos de corrupción (59 la Policía Nacional y 122 la Guardia Civil), según el ministro del Interior, con 1.110 personas investigadas y 311 detenciones (sólo la Policía). España es el país de Europa occidental con más corrupción en el sector público: ocupa el lugar 30 en el ranking de Transparencia Internacional, sólo por detrás de Portugal (puesto 33) e Italia (72). Y la corrupción y el fraude se han convertido, desde febrero, en la tercera preocupación de los españoles (30,7%), tras el paro y la crisis económica, según el Barómetro del CIS de mayo.

La crisis financiera, y en especial la reconversión de las Cajas de Ahorros en 2011 y 2012, ha supuesto un salto en la delincuencia económica: unos 100 directivos, de 21 de las 45 antiguas Cajas, están imputados en distintos procesos, por los presuntos delitos de operaciones fraudulentas para beneficio propio, indemnizaciones y jubilaciones millonarias o fallidas salidas a Bolsa. La Audiencia Nacional lleva los grandes procesos: Bankia (33 imputados), Banca Cívica (15), CAM (han declarado 30 ex directivos), NovaCaixa Galicia (5 imputados), Caixa Penedés (3) y Banco de Valencia (10 imputados). Además, numerosos juzgados provinciales tienen causas abiertas sobre la CAN, CAM, NovaCaixa Galicia, Caixa Penedés, el crédito de Caja Madrid que ha llevado a la cárcel a Díaz Ferrán (Marsans) y el caso Blesa (ex presidente Caja Madrid), que ha vuelto a la cárcel.

Junto a estos procesos financieros, la Audiencia Nacional tiene abiertos otros viejos procesos económicos: Eurobank (quebró en 2004), Nueva Rumasa, SGAE, Fórum Filatélico y Afinsa (los dos, con 500.000 ahorradores afectados). Y siguen entrando nuevos, el último Pescanova: están imputados su expresidente y tres ex directivos por falseamiento de cuentas, ocultación de deuda y manipulación de acciones. Precisamente, por intento de manipular acciones del Popular, la Fiscalía pide 2 años de cárcel para el empresario Trinitario Casanova. La CNMV reconoce que cada año recibe más de 100 denuncias de manipulación de precios en Bolsa, la última con las acciones de Bankia en este mes de mayo tras la reciente ampliación.

Y luego están los delitos informáticos, el cibercrimen, que crece sin parar, no sólo en banca (phishing, robo de claves) sino con ataques a empresas. Y otros nuevos delitos, como el amaño de partidos (se investiga el partido Levante-Deportivo), un problema con tal entidad (por el auge del juego online) que la Interpol, FIFA y UEFA han creado brigadas especializadas en Europa para investigarlo (en febrero denunció el amaño de 380 partidos en 15 países).

La crisis y las nuevas tecnologías han disparado los delitos económicos, mientras se destapa la corrupción ligada al boom. El problema es que la Justicia está colapsada. La Fiscalía Anticorrupción ha pedido en mayo refuerzos, nuevos Fiscales (tiene sólo unos 100, para miles de causas), pero Justicia no se los da  e incluso está despidiendo a los fiscales sustitutos (300 de los 2.400 Fiscales de toda España). Los jueces de la Audiencia Nacional (son 6) también pidieron refuerzos en enero. Baste decir que el juez Pablo Ruz, que lleva el caso Gürtel, acumulaba en 2011 (según Memoria AN) unas 3.000 causas por delitos económicos, con 1,5 millones de folios. Y el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) ha hecho un informe demoledor: los tribunales tienen abiertos 1.661 causas complejas por delitos económicos y corrupción, de los que 512 son macroprocesos muy complejos, sobre todo en la Audiencia Nacional (77), Andalucía (115), Cataluña (87) y Comunidad Valenciana (80). Y piden a Justicia más medios: 64 nuevos jueces, 18 secretarios judiciales, 150 funcionarios y más ayuda de Hacienda y la Policía.

Precisamente, otro problema es que también está colapsada la Agencia Tributaria y la Policía judicial, que no dan abasto para hacer los informes que les piden los jueces. La Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UEDF) de la Policía Judicial, unos 300 agentes en Madrid, ya ha denunciado que está superada y están desviando casos a policías provinciales no especializados. Y en el caso de Bankia y algunas Cajas, los jueces, el Gobierno y el Banco de España están recurriendo a peritos privados (más de 120 auditores) porque los juzgados no tienen apenas peritos especializados.

Consecuencias de la falta de medios: los procesos se retrasan (con riesgo de que prescriban) y aumentan las posibilidades de sumarios con errores o con investigaciones incompletas, en beneficio de los procesados. En el caso Bankia, los dos fiscales trabajan casi solos frente a una legión de abogados de los 33 imputados. Y en el caso Banca Cívica, un fiscal frente a 15 imputados. Y los 6 jueces de la Audiencia Nacional no pueden físicamente atender a 77 macroprocesos. Esto lo saben los delincuentes y mafias internacionales, que ven España como un paraíso para delinquir. Además, la escasez de fiscales impide que tengan iniciativa para abrir nuevos casos: la mayoría de los delitos se están investigando por denuncias particulares o populares (UPyD en el caso Bankia y Banca Cívica) o de medios de comunicación.

Hacen falta más medios contra la corrupción y la delincuencia económica, pero también más control de las empresas y el sector público. Habría que ser más riguroso con los auditores (las Cajas intervenidas estaban auditadas) y aplicar sanciones ejemplares (la primera auditora del mundo, Arthur Andersen, desapareció tras los engaños contables de Enron). Y exigir a las empresas más transparencia y unas cuentas más rigurosas, mejor vigiladas por la CNMV (caso Pescanova), que debe aplicar multas más rigurosas (son ridículas) por la manipulación en Bolsa. En la Administración, dar más autonomía a los interventores y más medios y poder al Tribunal de Cuentas, que no pinta casi nada, con ayuda de la Ley de Transparencia, que sin medios, no será efectiva.

En un país donde se piden tantos sacrificios a la mayoría, habría que ser especialmente beligerante con la corrupción y los delincuentes de guante blanco, con más normas, más controles y más medios para jueces y policías. Y con sentencias ejemplares: sólo hay un empresario(Díaz Ferrán) y un banquero (Blesa) provisionalmente en las cárcel (llena de delincuentes de poca monta). Quien la hace, a costa de llevarse dinero de Cajas, ahorradores, inversores, empresas o contribuyentes, la debe pagar especialmente. Es lo justo.