España lleva casi 40 años de “tirón exportador”: las ventas al extranjero llevan creciendo, año tras año, desde 1985, al amparo de la entrada de España en la Comunidad Europea (1986), con la excepción de tres años en que cayeron (2008, 2009 y 2020). A raíz de la crisis financiera (2008), las empresas españolas multiplicaron sus esfuerzos para exportar, a la vista de la crisis del mercado interno. Y han conseguido duplicar con creces las exportaciones de bienes, desde 159.859 millones en 2019 a 389.208 millones en 2022, según Comercio. Pero en 2023, las exportaciones han “pinchado” otra vez (como con la crisis financiera y la pandemia), cayendo ligeramente (-1,4%), hasta los 383.688 millones de euros, según los datos publicados esta semana.
jueves, 22 de febrero de 2024
Las exportaciones nos salvan otra vez
España lleva casi 40 años de “tirón exportador”: las ventas al extranjero llevan creciendo, año tras año, desde 1985, al amparo de la entrada de España en la Comunidad Europea (1986), con la excepción de tres años en que cayeron (2008, 2009 y 2020). A raíz de la crisis financiera (2008), las empresas españolas multiplicaron sus esfuerzos para exportar, a la vista de la crisis del mercado interno. Y han conseguido duplicar con creces las exportaciones de bienes, desde 159.859 millones en 2019 a 389.208 millones en 2022, según Comercio. Pero en 2023, las exportaciones han “pinchado” otra vez (como con la crisis financiera y la pandemia), cayendo ligeramente (-1,4%), hasta los 383.688 millones de euros, según los datos publicados esta semana.
jueves, 28 de julio de 2022
EPA junio: empleo crece, con guerra e inflación
La guerra de Ucrania y la inflación no han frenado la creación de empleo en España esta primavera, según la EPA conocida hoy: se han creado 383.300 nuevos empleos en el 2º trimestre y trabajan ya 20,46 millones de personas, la cifra más alta desde 2008. Y hay 255.300 desempleados menos, por debajo de los 3 millones de parados, lo que no sucedía desde 2008. El empleo creado es de más calidad, gracias a la reforma laboral: el 34,8% de los nuevos contratos son indefinidos (el 44,3% en junio), frente al 10,90% en 2021. Y crece más el empleo entre jóvenes y mujeres. Pero se estancan los parados de larga duración (el 47,8%) y casi la mitad de los parados no cobran ayudas. Ahora se espera que el empleo mejore este verano, por el turismo, pero caerá en otoño, por el menor crecimiento, el corte del gas y la subida de tipos. Urge un Plan para incentivar el empleo si se agrava la crisis. Garantizar el trabajo es otra vez la gran prioridad.
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| Enrique Ortega |
El segundo trimestre del año suele ser bueno para el empleo, por la Semana Santa y los contratos previos al verano, salvo en 2020, donde la ocupación cayó en picado entre abril y junio (-1.074.000 empleos), por la pandemia y el grueso del confinamiento. Este año 2022, tras un primer trimestre donde cayó el empleo (-100.200), el 2º trimestre ha dado la sorpresa y el empleo ha crecido en 383.300 personas, según la EPA, más que en la primavera de 2019 (+333.800 empleos), a pesar de la guerra de Ucrania y la inflación disparada. Con ello, se afianza la recuperación del empleo iniciada el verano pasado y la ocupación aumenta en 796.400 empleos en el último año, con 20.468.000 personas trabajando en España, la mayor cifra de ocupados desde 2008 (20.646.000 en junio de 2008).
En el 2º trimestre, el aumento del empleo ha sido gracias a los servicios (+320.200 empleos creados), sobre todo la hostelería, el turismo y el comercio, pero también ha creado mucho empleo la industria (+79.500) y la construcción (+21.900), bajando en la agricultura (-38.400 empleos). El empleo se ha creado sólo en el sector privado (+397.600 empleos), mientras bajaba en el sector público (-14.300), por el fin de contratos en enseñanza y sanidad, según la EPA. Y sorprende que la mayor creación de empleo se haya dado en las mujeres (+196.000 empleos frente a +185.300 en los hombres) y entre los jóvenes (+239.000 empleos, dos tercios del total, se los llevaron los menores de 35 años) y los mayores de 55 años (+69.800 nuevos empleos). Y por autonomías, el empleo ha crecido en el 2º trimestre en todas, salvo País Vasco (-18.400), Asturias (-5.200) y Melilla (-1.200), pero sobre todo en Baleares (+80.200 empleos), Cataluña (+63.800) y Madrid (+61.200).
La importante mejora del empleo en el 2º trimestre (+383.300) no se traducido toda en una bajada del paro (-255.300 parados, la mayor reducción en este trimestre desde 2018) porque en paralelo han aumentado los españoles activos, las personas que buscan trabajo ahora, tras lo peor de la pandemia: los “activos” han aumentado en 128.000 personas, impidiendo bajar más las cifras del paro. Es un proceso que se ve trimestre a trimestre (hay 171.900 personas más buscando trabajo que hace un año). Y ya hay más adultos “activos” (trabajando y buscando trabajo) que en 2019: 23.387.400 frente a 23.158.800 a finales de 2019. Y todo apunta a que seguiremos así, con lo que en los próximos meses sucederá lo mismo que ahora: el paro bajará menos de lo que sube el empleo.
El paro ha bajado en el 2º trimestre (-255.300 personas) gracias sobre todo a los servicios (-120.700 parados), por el fuerte despegue en el turismo, la hostelería y el comercio, y a los que perdieron su primer empleo hace un año (-99.100 parados ahora), bajando también el paro en la industria (-18.100) y la agricultura (-10.000) y subiendo sólo en la construcción (+400 parados), según la EPA de junio. El desempleo baja sobre todo entre las personas de 25 a 54 años (-245.100 parados) y sólo sube entre los jóvenes de 16 a 19 años (+20.900). Y también baja más el paro entre las mujeres (-133.300) que entre los hombres (-121.900 parados). Por autonomías, baja en todas , salvo en Melilla (+900 parados), Comunidad Valenciana (+800) y Castilla la Mancha (+300), destacando la bajada del paro durante el 2º trimestre en Madrid (-59.700 parados), Baleares (-54.400), Canarias (-29.600) y Andalucía (-22.600).
La cifra total de parados EPA baja de los 3 millones (2.919.400 parados a finales de junio 2022), un dato que no se veía desde septiembre de 2008 (2.600.700 parados). Y la tasa de paro baja al 12,48%, según la EPA, mucho más baja que antes de la pandemia (13,78% en 2019) y la menor tasa de paro desde el verano de 2008 (11,23%). Eso sí, todavía duplicamos la tasa de paro europea (6,1% en la UE-27) y cuadruplicamos la alemana (2,8% de paro), según Eurostat. También baja mucho este trimestre la tasa de paro de los jóvenes (menores 25 años), al 28,52% (13,3% en la UE-27).
Hay otros datos preocupantes del paro que también mejoran. El primero, que hay 990.300 hogares con todos sus miembros en paro (-62.600 que el trimestre pasado) . El segundo, que seguimos con 5 regiones que tienen una tasa de paro “escandalosa”, aunque ahora casi todas bajan del 20%: Melilla (24,66%), Ceuta (22,75%), Andalucía (18,68%), Canarias (17,76%) y Extremadura (16,73%), que contrastan con 6 autonomías que tienen una tasa de paro casi europea (8,17% Cantabria, 8,75% el País Vasco, 8,76% Navarra, 8,96%% Aragón y 9,29% Baleares y Cataluña). Y el tercero, que se estabilizan los parados de larga duración, los que llevan más de 1 año sin trabajo: son 1.395.500 parados, el 47,8% de los parados (eran el 47,78% el trimestre pasado, pero el 43,5% a finales de 2019).
Esto provoca que a muchos parados se les acabe el desempleo y no cobren ya ningún subsidio, pasando a una situación de pobreza extrema. En mayo de 2022, último dato de Trabajo, cobraban alguna ayuda 1.675.407 desempleados: menos de la mitad (40,5%%) cobraban un subsidio contributivo (según lo cotizado) de 888,6 euros de media y el resto (59,5%) cobraban un subsidio asistencial de 463,21 euros. Pero en esta cifra están incluidos los 17.898 trabajadores que están en ERTE y cobran las tres cuartas partes de su sueldo del SEPE. Así que, en realidad, sólo 1.657.559 parados cobra algún subsidio, el 56,77% de los parados que refleja la EPA de hoy. Eso significa que casi la mitad de los parados (43,23%) no cobran ninguna ayuda pública, empeorando la cobertura sobre 2019 (no cobraban el 38,5%). Así que baja el paro, pero también los que reciben ayudas.
Visto los datos del empleo y el paro en el 2º trimestre de 2022, queda patente que España supera de momento la nueva crisis de la guerra de Ucrania, porque tenemos más ocupados (+ 283.100) y menos parados (- 184.400) que a finales de 2021. Concretando más, desde el inicio de la guerra (24F) hasta finales de junio, hay 654.058 afiliados más a la Seguridad Social, con un récord de 20.102.037 afiliados, tras 14 meses consecutivos de aumento (desde mayo de 2021). Y el paro se ha reducido, a pesar de la guerra y la inflación, en 231.102 parados desde febrero hasta finales de junio, según Trabajo.
Con todo, la mejor noticia es que el empleo que se está creando en 2022 es menos precario, de más calidad, gracias a la reforma laboral aprobada a finales de 2021. Ya en el primer trimestre de 2022, el 22,7% de todos los contratos firmados fueron indefinidos, frente a sólo el 10,9% de los firmados en todo 2021, según los datos de Trabajo. Ahora, con datos del primer semestre, el dato es espectacular: el 34,28% de todos los contratos firmados de enero a junio fueron indefinidos (3.281.900 contratos), más del triple que en todo el año 2021 (sólo el 10,9% de los contratos fueron indefinidos) y mucho más que entre los años 2014 y 2020 (sólo entre el 6 y el 8% de los contratos fueron indefinidos). Y cada mes suben más los contratos indefinidos: en junio de 2022, fueron el 44,3% de los contratos firmados (783.595 contratos fijos, un récord histórico. De ellos, más de un tercio (292.679) fueron contratos fijos discontinuos, contratos muy usados en hostelería y construcción para trabajadores que son fijos aunque trabajan sólo unos meses al año (y el resto del tiempo no cuentan como parados aunque estén inactivos, una norma que viene de 1985).
La reforma laboral se va a notar más en las contrataciones del verano, donde los contratos que se hagan deben ser fijos y los temporales (por 6 meses) han de ser la excepción (por circunstancias “ocasionales e imprevisibles” o por “picos de producción”). Así que el aumento de asalariados con contrato fijo se verá aún más en la EPA del tercer trimestre. Y, además, los que más se están beneficiando de la reforma laboral son los jóvenes: si entre 2015 y 2021 sólo conseguían un 37% de contratos fijos (el 63% eran temporales), en el último mes, junio de 2022, los menores de 30 años han tenido un 64% de contratos indefinidos (52% fijos y 12% fijos discontinuos) y sólo un 36 % de los contratos firmados el mes pasado fueron temporales, según Trabajo. Una “revolución” laboral.
Mientras mejora la calidad del empleo que se crea, el gran reto sigue siendo crear más empleo, porque en España trabaja menos gente que en Europa, en relación a la población: aquí trabajan el 62,7% de los que tienen entre 15 y 64 años, frente al 68,4% que trabajan de media en Europa, el 67,2% en Francia, el 58,2% en Italia y el 75,8% en Alemania, según Eurostat (2021). Eso quiere decir (“a lo claro”) que debería haber 1,8 millones de españoles más trabajando si tuviéramos el nivel de empleo europeo. Y 4 millones más trabajando si fuéramos como los alemanes. Por eso (y por nuestra menor productividad) tenemos menos nivel de vida que los paises del centro y norte de Europa.
Para crear más empleo, España necesita crecer más, lo que ya consiguió en 2021, donde el empleo creció más que la economía (+8,8% frente al +5,1% del PIB), lo que permitió crear 840.700 nuevos empleos en 2021. Ahora, por culpa de la guerra de Ucrania y de altísima inflación, todo apunta a que este año 2022 creceremos mucho menos: el Gobierno acaba de estimar que creceremos un +4,3%, aunque la Comisión Europea y el FMI rebajan ese crecimiento al +4% (muy superior al 2,5% previsto para la zona euro y al 1,3% de Alemania). Y además de crecer menos, el problema estará en que el empleo crecerá menos que la economía (+3,7%), con lo que sólo se podrán crear 475.000 nuevos empleos en 2022, poco más de la mitad que el año pasado. Y lo peor es que en 2023, la economía crecerá aún menos (+2,7% según el Gobierno y +2,1% estima la Comisión Europea) y sobre todo el empleo (+0,8%), lo que sólo permitirá crear 105.000 nuevos empleos en 2023.
Así que tras superar en 2021 el empleo de antes de la pandemia (20.184.900 ocupados frente a 19.966.900 en diciembre de 2019), ahora vienen dos años en que España creará menos empleo, aunque será de más calidad (la mayoría indefinido). Por eso, es crucial que el Gobierno apruebe un Plan de incentivos al empleo, centrado en promover la contratación de los colectivos que tienen más difícil trabajar: jóvenes, mujeres y mayores de 50 años. Y también planes de empleo específicos para las autonomías con más parados: Canarias, Ceuta, Melilla, Andalucía y Extremadura. Además, urge una reforma a fondo de las Oficinas de empleo (SEPE), que apenas sirven para recolocar a los parados. En especial, hay que recolocar a los parados de larga duración (1 año y más en paro), que actualmente tienen graves problemas para trabajar: sólo consiguieron el 9% de los contratos firmados en junio (cuando son el 48% de los parados), mientras el 80% de los nuevos contratos se fueron a los que llevan menos de 6 meses en el desempleo (el 42% de los parados).
El futuro del empleo va a depender de lo que dure la guerra y de la marcha de la inflación, aunque se espera que la contratación siga elevada en el tercer trimestre y caiga a finales de año, cuando ya no tire del empleo el turismo y se noten más los efectos negativos de las dos subidas de tipos (la de julio y la esperada en septiembre). Por eso, hay que redoblar los esfuerzos para gastar bien los Fondos Europeos (que ayudan al empleo) y mantener el consumo y la actividad, con subidas (moderadas) de sueldos y pensiones y también de los márgenes y beneficios empresariales. La inflación exige la colaboración de todos, para evitar abusos y que no lo pague el empleo. Porque seguimos teniendo el doble de paro que Europa y necesitamos crear más empleo que ellos. A pesar de la guerra, la inflación y el menor crecimiento, el empleo debe ser nuestra prioridad como país. Como lo fue durante la pandemia.
jueves, 29 de julio de 2021
EPA junio 2021: empleo récord
La recuperación del empleo en España ya se ha producido esta primavera, según la EPA conocida hoy. Y con fuerza: en el 2º trimestre se crearon 464.900 empleos, como en 2018. Y en el último año se han creado más de 1 millón de empleos, la mayor creación de empleo en un año desde 2005. El motor de esta recuperación son los empleos recuperados en los servicios (hostelería, turismo y comercio), aunque nos hayan costado la 4ª y 5ª ola de contagios. Faltan 295.200 empleos para recuperar la ocupación de antes de la pandemia (queda recuperar 1 de cada 10 empleos perdidos) y en 5 autonomías ya hay más gente trabajando que en 2019. Eso sí, el paro baja menos (-110.100) porque han aumentado mucho los que buscan empleo, más ya que antes de la pandemia. Ahora, el Gobierno espera recuperar en otoño el empleo de antes y que el Plan de recuperación baje el paro en 2021 y 2022. Pero urge aprobar un Plan de choque para emplear a jóvenes, mujeres y parados de larga duración y reformar a fondo las oficinas de empleo. El empleo debe ser la prioridad de la recuperación.
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| Enrique Ortega |
El segundo trimestre del año suele ser bueno para el empleo, por la Semana Santa y los contratos previos al verano, salvo en 2020, donde la ocupación cayó en picado entre abril y junio (-1.074.000 empleos), por la pandemia y el grueso del confinamiento. Este año 2021, tras un primer trimestre donde cayó el empleo (-137.400), el 2º trimestre ha dado la sorpresa y el empleo ha crecido en 464.900 personas, según la EPA publicada hoy, más que en la primavera de 2019 (+333.800 empleos) y similar al empleo creado en el 2º trimestre de 2018 (+469.900). Con ello, se afianza la recuperación del empleo iniciada el verano pasado y la ocupación aumenta en 1.064.600 empleos en el último año, la mayor creación anual de empleo desde 2005. Eso sí, gracias también a que figuran como ocupados 340.000 trabajadores “aparcados” en ERTEs.
En el 2º trimestre, la ganancia de empleo ha sido gracias a la recuperación de los servicios (+365.700 empleos creados), sobre todo la hostelería, el turismo y el comercio, pero también ha creado bastante empleo la construcción (+63.100) y, menos, la industria (+23.000) y la agricultura (+13.100), mucho más en el sector privado (+422.700 empleos) que en el público (+42.100), según la EPA. Y sorprende que la mayor creación de empleo se haya dado en las mujeres (+241.400 frente a +223.500 en los hombres) y entre los jóvenes (+79.600 nuevos empleos entre 20 y 24 años y +72.900 entre 25 y 29 años). Y por autonomías, el empleo ha crecido en el 2º trimestre en todas, pero más en Andalucía (+102.400 ocupados), Baleares (+60.300), Comunidad Valenciana (+55.100), Cataluña (+43.300) y Murcia (+35.700).
A pesar de la histórica mejoría del empleo en el último año, España no ha recuperado todavía el empleo anterior a la pandemia: estamos 295.200 empleados por debajo de los ocupados a finales de 2019 (19.671.700 ocupados frente a 19.966.900), según la EPA. Falta recuperar 1 de cada 10 empleos perdidos con la pandemia. Entre los hombres falta recuperar 200.000 empleos, pero sólo 95.200 entre las mujeres. Y por edades, todavía hay menos jóvenes trabajando que en 2019, pero hay más ocupados de 45 a 49 años (+54.500) y de más de 55 años (+237.000), los menos afectados laboralmente por la pandemia. Y hay ya más gente trabajando en la construcción (+40.900) y en el campo (+17.200), aunque todavía menos en la industria (-98.600) y sobre todo, en los servicios (-254.800). Destaca también que 5 autonomías tienen ya más gente trabajando que en 2019: Murcia (+36.700), Extremadura (+20.500), Andalucía (+18.000) Castilla la Mancha (+15.300) y Canarias (+12.000 ocupados).
La importante mejora del empleo en el 2º trimestre de 2021 (+464.900) no se traducido toda en una bajada del paro (-110.100 parados) porque en paralelo han aumentado los españoles activos, las personas que buscan trabajo ahora, tras lo peor de la pandemia: los “activos” han aumentado en 354.800 personas, impidiendo bajar más las cifras del paro. Es un proceso que se ve trimestre a trimestre (hay 1.240.000 personas más buscando trabajo que hace un año). Y ya hay más adultos “activos” (trabajando o buscando trabajo) que en 2019: 23.215.500 frente a 23.158.800 a finales de 2019. Y todo apunta a que seguiremos así, con lo que en los próximos meses sucederá lo mismo que ahora: el paro bajará menos de lo que sube el empleo.
El paro ha bajado en el 2º trimestre (-110.100 personas) sobre todo en los servicios (-306.200 parados), por las menores restricciones en el turismo, la hostelería y el comercio, aunque también en la industria (-43.300), la construcción (-35.500) y la agricultura (-21.900), pero ha subido entre los que perdieron su primer empleo hace un año (+240.000) y los que buscan ahora su primer empleo (+56.900 parados). El desempleo sólo baja entre las personas de 25 a 54 años (-160.800 parados), pero sube entre los jóvenes (+46.300) y los mayores de 55 años (+11.600). Y baja más entre los hombres (-60.700) que entre las mujeres (-49.400). Por autonomías, baja en todas salvo en la Comunidad Valenciana (+15.600 parados), Cantabria (+2.200), Comunidad Valenciana (+800) y la Rioja (+100), destacando las bajadas del paro en Murcia (-22.200), Cataluña (-21.200), Andalucía (-19.800), Baleares (-16.200) y Extremadura (-11.500), según la EPA.
La cifra total de parados se sitúa en 3.543.800 desempleados, con una tasa de paro del 15,26% , todavía muy lejos de la tasa de paro europea (7,3%) o alemana (3,7%). Y baja unas centésimas la tasa de paro de los jóvenes (menores 25 años), al 38,38% (17,3% en la UE-27). Hay otros datos también preocupantes. El primero, que hay 1.157.900 hogares con todos sus miembros en paro (+44.700 que hace un año y medio). El segundo, que seguimos con 4 regiones que tienen una tasa de paro “escandalosa”, superior o rondando el 20%: Canarias (24,71%), Ceuta (24,20%), Andalucía (21,58%), Extremadura (19,15%) que contrastan con cuatro autonomías que tienen una tasa de paro casi europea (10,02% el País Vasco, 10,30% Navarra, 10,73% Aragón y 11,52% la Rioja). Y el tercero, que aumentan los parados de larga duración, los que llevan más de 1 año sin trabajo: son 1.735.600, el 49% de los parados (eran 1.387.000, el 43,5% a finales de 2019).
Esto provoca que a muchos parados se les acabe el desempleo y no cobren ya ningún subsidio, pasando a una situación de pobreza extrema. En junio de 2021, último dato de Trabajo, cobraban alguna ayuda 2.070.546 desempleados: casi la mitad (43,92%) cobraban un subsidio contributivo (según lo cotizado) de 868,5 euros de media y el resto (56,08%) cobraban un subsidio asistencial de 451,92 euros. Pero en esta cifra están incluidos los 340.000 trabajadores que están en ERTE y cobran las tres cuartas partes de su sueldo del SEPE. Así que, en realidad, sólo 1.730.546 parados cobra algún subsidio, el 48,83% de los parados que refleja la EPA de hoy. Eso significa que más de la mitad de los parados (51,17%) no cobran ninguna ayuda pública, cuando en 2019 eran sólo el 38,5%. Así que la pandemia nos ha traído más paro, pero ahora son menos los que reciben ayuda, porque muchos llevan demasiado en paro y se les ha agotado el subsidio.
En el último año y medio (diciembre 2019 - junio 2021), en el grueso de la pandemia, el paro ha crecido en +351.900 desempleados y la tasa de paro del 13,78% al 15,26%, según la EPA, sobre todo entre las mujeres (+245.500 frente a 133.000 parados más los hombres), entre los que tienen de 25 a 54 años (+163.800) y los jóvenes de 20 a 24 años (+96.400) y entre los que perdieron su empleo hace un año (+456.700 parados) y buscan su primer empleo (+74.300 parados), mientras hay menos parados que antes de la pandemia en el campo (-18.300), la industria (-10.000), la construcción (-26.500) e incluso en los servicios (-124.200 parados). Por autonomías, el paro ha bajado con la pandemia en Murcia (del 16,08 al 13,15%) y Extremadura (del 23,48 al 19,15%), subiendo sobre todo en Baleares (del 9,91 al 15,17%), Canarias (del 18,78 al 24,71%), Cataluña (del 10,45 al 12,28%), Madrid (del 9,99 al 12,09%), y la Comunidad Valenciana (del 14,13 al 16,67%), según la EPA.
Mientras, ¿qué ha pasado con el empleo en Europa por la pandemia? Eurostat publicó un informe donde revela que España es el país que perdió más empleo en 2020, cinco veces más que la media: un -2,3%, frente al -0,6% en la UE-27. La caída del empleo en España con la pandemia duplicó con creces a la de Portugal y Reino Unido (-1% en ambos casos) y fue muy superior a la de Italia (-0,9%), Alemania (-0,2%) y Francia (-0,2%), mientras en Grecia aumentó ligeramente el empleo el año pasado (+0,1%). En este año 2021, el empleo siguió cayendo en toda Europa (del 72,7 al 71,9%, según Eurostat), aunque se perdió menos en España en el primer trimestre (-137.500 frente a -1.074.000 el año anterior).
El paro también creció mucho más en España que en el resto de Europa en 2020: +2,35% en España (del 13,78 al 16,13%, según la EPA), frente a una subida del +0,6% en la UE-27 (del 6,3 al 6,9%).En este año 2021, con datos de Eurostat hasta mayo, el paro ha bajado en toda Europa (-0,4% en el último año, en la UE-27 y en la zona euro) y también en España (-0,4 % desde mayo de 2020), bajando menos en Alemania (-0,1%) y más en Francia (-0,5%), siendo Italia el único país donde subió el paro en el último año (del 8,5 al 10,5%). Y ha bajado más el desempleo juvenil en España (-2,1% de mayo 2020 a mayo 2021), mientras subía ligeramente en Europa (+0,3%), Italia (+2,6%) y Alemania (+0,6%), bajando en Francia (-1,3%), según los últimos datos de Eurostat.
La pandemia ha destrozado nuestro mercado laboral, pero los ERTES y ayudas públicas, junto a las menores restricciones a la movilidad, colocan al empleo cerca ya de la situación anterior a la pandemia. De hecho, la EPA de hoy revela que hay ya 19.671 ocupados en España. Con lo que estamos 295.200 empleos por debajo de finales de 2019 (19.966.900 ocupados). Pero si afinamos más por meses, a finales de junio de 2019 había 19.267.920 afiliados a la Seguridad Social, sólo 202.000 menos que los afiliados de finales de febrero de 2020 (19.479.810), justo antes del confinamiento de marzo. Y la previsión del Gobierno es que alcanzaremos en otoño (septiembre/octubre 2021) el nivel de empleo anterior a la pandemia.
Ahora, el Gobierno confía en que el empleo mejore aún más en el tercer trimestre (por la mejora del turismo, sobre todo el de los españoles) y sobre todo en el cuarto, cuando alcancemos la inmunización de rebaño (ahora, con la variante Delta, exige vacunar del 80 al 92% de los españoles, no sólo al 70% del que se hablaba antes). Su última previsión es aumentar el empleo este año 2021 un 4% (+768.000 empleos), todavía insuficiente para compensar la caída de empleo de 2020 (-7%). Así que España no volverá a tener el empleo de 2019 hasta 2022. Y lo mismo pasará con la tasa de paro, que bajará este año al 15,2% (desde el 15,5% de 2020) y hasta 2022 no alcanzaremos la tasa de paro pre-COVID (14,1% en 2019), según el último escenario macroeconómico presentado por el Gobierno.
Ahora, el empleo debe ser la prioridad de la recuperación, tratando además de pactar una reforma laboral que consiga crear empleos estables (no temporales ni precarios) y mejor pagados. El Plan de Recuperación prevé crear 800.000 empleos en los próximos 3 años, pero habrá que ver cuántos empleos se destruyen todavía, una vez que terminen los ERTEs (prorrogados hasta el 30 de septiembre) y se levante la veda para presentar concursos de acreedores (cerrados hasta diciembre). Por eso, resulta clave aprobar un Plan de choque para el empleo, centrado en los jóvenes, las mujeres y los parados de larga duración, asentado en dos frentes: formación y asesoramiento de los parados e incentivos a su contratación en los programas del Plan de Recuperación. Y no retrasar más la reforma de las oficinas de empleo (SEPE), que hoy no ayudan a los parados a recolocarse.
La pandemia y la crisis no han acabado, pero la EPA de hoy indica claramente que el empleo ha aguantado mejor ahora que tras la crisis de 2008, gracias a las ayudas públicas y los ERTEs. Pero España tiene un gran reto por delante: recuperar el empleo perdido con la pandemia y conseguir un modelo económico y laboral que suba el empleo a niveles europeos (aquí trabajan el 65,7% de los adultos, frente al 72,5% de media en Europa y el 80% en Alemania). Y con ello, rebajar nuestro histórico paro a niveles también europeos (del 15,2 al 7,3%). Ese es el gran reto de España en esta década.
jueves, 7 de junio de 2018
España, un país de bares y tiendas
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| enrique ortega |
La recuperación económica se ha traducido en 1.923.600 nuevos empleos creados en España desde marzo de 2014, según la EPA. Pero el 68% de este nuevo empleo (2 de cada 3) se ha creado en el sector servicios (1.311.400 empleos), sobre todo en la hostelería (+310.000), el comercio (+120.100), la sanidad y los servicios sociales (+172.900), la educación (+138.000) y las actividades administrativas (+56.800 empleos). En la industria sólo se crearon 377.800 nuevos empleos (1 de cada 5), en la construcción 209.800 y en el campo 24.700 nuevos empleos.
Hay que cambiar de modelo productivo, apostar por la industria, la tecnología y la innovación, por un crecimiento y un empleo más sólido y estable. Una tarea a 20 años vista, pero que hay que empezar ya. Un buen punto de partida puede ser haber recuperado hoy el Ministerio de Industria y que el presidente Sánchez haya apostado explícitamente por "visibilizar la potencia industrial de nuestro país" en su primera aparición ayer, al presentar su Gobierno. Falta seguir por ahí en los próximos meses y que le dejen.


