Mostrando entradas con la etiqueta ingresos por turismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ingresos por turismo. Mostrar todas las entradas

jueves, 23 de enero de 2020

FITUR: 7º año récord de turistas en 2019


Esta semana se celebra la Feria del Turismo, FITUR 2020, y el sector está eufórico, porque 2019 volvió a ser un año récord, el 7º año consecutivo: vinieron 83,7 millones de extranjeros y se gastaron 92.337 millones de euros, lo que nos afianza como el 2º país del mundo en turistas e ingresos, por detrás de EEUU. Lo positivo no es sólo que hayan venido 900.000 turistas más, a pesar de la ralentización europea y los desvíos a Turquía, Egipto y Túnez, sino que llegan más turistas de América y Asia, que gastan más. Y que en 2019 volvimos a ser el país turístico más competitivo del mundo. Pero hay que cuidar más esta “gallina de los huevos de oro”, gastando más en promoción exterior y en la reconversión de la oferta, con inversiones en instalaciones, venta online y formación de los trabajadores, con empleos muy precarios. Planificar a 30 años el futuro de la primera industria española.

enrique ortega

En 2019 parecía imposible conseguir que vinieran más turistas a España, tras el récord de 2018 (82,8 millones), porque casi todo estaba en contra: la economía mundial crecía menos, Europa estaba al ralentí, los británicos (22% de todos los turistas que vienen) estaban agobiados por el Brexit, el petróleo volvía a encarecer los billetes, Turquía y Egipto seguían recuperando turistas alemanes e ingleses (que antes iban a Canarias o Baleares) y, para colmo, en septiembre quebró el tour operador británico Tomas Cook (que traía a España 3,6 millones de turistas). El primer semestre se cerró con más turistas que el año pasado (1,03 millones más), pero en el verano de 2019 el turismo “pinchó”, al traer 28,92 millones de turistas extranjeros, 204.522 menos que el verano de 2018. Al final, la Cumbre del Clima de Madrid y el turismo a las ciudades han acabado salvando el año. Y 2019 habrá cerrado con 83,7 millones de turistas, 900.000 más que en 2018, según ha anticipado la ministra de Industria, Comercio y Turismo.

Eso significa que en 2019 se alcanzó el 7º año récord consecutivo de turistas extranjeros, desde 2013 (el primer año récord en nuestra historia: 60,6 millones de visitantes extranjeros). Y esos 83,8 millones de turistas duplican con creces los turistas que llegaban hace sólo 40 años: 38,9 millones en 1979. Con estas cifras, España se consolida (por segundo año) como el 2º mayor destino turístico del mundo, sólo por detrás de Francia (89 millones de turistas en 2018) y por delante de EEUU (80 millones), China (63), Italia (62), Turquía (46), México (41) y Alemania (39 millones), según los datos de la Organización Mundial del Turismo (OMT).  

Lo que ha pasado en 2019 ha sido que han caído los turistas de los tres principales paises europeos que nos visitan, los británicos (-2,2%, 17,3 millones hasta noviembre), los alemanes (-1,8%, 10,7 millones hasta noviembre) y los franceses (-1,3%, 10,6 millones hasta noviembre), así como los nórdicos, aunque han subido los italianos (+3,5%, 4,2 millones hasta noviembre), los irlandeses (+6,8%, 2,09 millones hasta noviembre), los portugueses (+5%, 2,3 millones hasta noviembre) y los rusos (+8%, 1,25 millones hasta noviembre), según los datos de Frontur. Y, lo más importante, han crecido mucho más los turistas que vienen de más lejos y gastan más: los norteamericanos (+13%, 3,15 millones hasta noviembre), los latinoamericanos (+10,6%, 3,5 millones) y los turistas asiáticos y del resto del mundo (+10,5%, 5,28 millones hasta noviembre), según Frontur.

Y también es importante que 4 de las 6 autonomías más turísticas ganan visitantes, en especial Madrid (+7,5%, 7.10 millones de visitantes hasta noviembre), seguida de la Comunidad Valenciana (+3,8%, 9,10 millones), Andalucía (+3,5%) y Cataluña (+0,8%, 18,4 millones de turistas hasta noviembre), a pesar del conflicto del procés. Eso sí, pierden turistas, por haberse desviado al Mediterráneo, Canarias (-4,4%, 11,9 millones de turistas hasta noviembre) y Baleares (-0,8%, 13,6 millones), según los datos de Frontur. Se estima que sólo Turquía ha “robado” a España (básicamente a Canarias y Baleares) el 1,7% de los turistas que venían en julio y agosto: 180.000 británicos, 166.000 alemanes y 49.000 nórdicos cambiaron España por Turquía, según estimaciones de Exceltur. En contrapartida, han venido más extranjeros a las ciudades, al norte y al interior de España.

El otro gran récord de 2019 ha sido el gasto de estos turistas: era de 87.265 millones hasta finales de noviembre, según la Encuesta de Gasto turístico del INE, y podría haber cerrado el año 2019 en 92.337 millones de euros, un 2,7% más que en 2018 (89.856 millones de gasto turístico), que ya fue un récord histórico de ingresos de divisas por turismo. Eso nos confirma otro año más como el 2º país del mundo que más ingresa por turismo, sólo por detrás de EEUU (200.000 millones de euros) y por delante de Francia (60.000 millones), Tailandia, (55.000 millones), Reino Unido (50.000) e Italia (45.000 millones de euros).

Este 2º récord consecutivo de ingresos es la mejor noticia, porque marca un cambio de tendencia, que España empieza a atraer un turismo de más calidad, que gasta más y que además no sólo viene en verano a la playa sino que nos visita más el resto del año, fuera de temporada, y visita las ciudades (con más turismo de negocios) y el interior. Es un inicio de cambio estructural que el sector lleva años buscando, con una promoción turística ad hoc (turismo de negocios, cultural, gastronómico, deportivo y hasta “sanitario”) y con fuertes inversiones hechas en hoteles de ciudad. Y también conseguimos turistas de más lejos, que gastan más, porque se han mejorado los vuelos con destinos lejanos.

Así, en 2019, el mayor aumento de turistas han sido los japoneses (+25,7%), que gastaron una media de 161 euros al día (la media de gasto diario fue de 110 euros, según Exceltur), y eso tuvo mucho que ver con que los vuelos entre España y Japón aumentaron un 45%, según el balance de Exceltur. Les siguieron los mexicanos (+22,5% de turistas en 2019), que gastan 120 euros al día, y cuyos vuelos aumentaron un 14,6%. Los turistas chinos (que gastan 161 euros al día)  aumentaron un 11,7%, en parte porque los vuelos a China aumentaron un 6,8%. Y llegaron un 13% más de  norteamericanos (que gastan 138 euros diarios), gracias también a que los vuelos a Norteamérica han aumentado un 8,6%, según el balance de Exceltur.

Al final, la promoción exterior, las inversiones en hoteles e instalaciones y la mejora en las conexiones aéreas han ayudado a traer más turistas no europeos que gastan más y subir el gasto medio diario: de 130 euros diarios en 2016 a 146 en 2018 y 154 euros en 2019, entre enero y noviembre, según el INE. Y esa subida del gasto medio compensa que la estancia media de los turistas haya bajado: de 7,88 días en 2016 a 7,45 en 2018 y 7,12 días de media por turista en 2019 (enero a noviembre), según Frontur.

El turismo extranjero, que ha batido todos los récords en 2019, supone la mitad del negocio del sector turístico. La otra mitad es el turismo de loa españoles, que también ha mejorado en 2019, por la mayor subida de sueldos y pensiones y el aumento del empleo, con más pernoctaciones en hoteles y apartamentos y más gasto, aunque muchos españoles han aprovechado las ofertas de vuelos para viajar al extranjero (y gastar fuera) más que nunca.

Con todo, el turismo, la primera industria del país, creció en 2019 un 1,5%, algo menos que el conjunto de la economía (1,9%). Y con ello, es el 2º año en que el PIB turístico crece menos que el PIB global (en 2018 creció un 1,7% y la economía un 2,4%), tras haber crecido el turismo mucho más que la economía desde 2010. Pero a pesar de este menor crecimiento, el empleo turístico ha crecido más (+3,5%) que el resto del empleo (+2,3%): hay 2.575.638 personas trabajando en el turismo (un 13,2% del total de ocupados), 64.581 más que un año antes, según el balance de Exceltur. Eso sí, todavía el empleo es bastante precario: un 36% es temporal (frente al 26% en toda la economía) y un 22,8% trabajan a tiempo parcial (frente al 15% en el conjunto de la economía).

Aunque el turismo, como sector, haya crecido menos en 2019, las empresas han seguido mejorando sus resultados, al haber aumentado un 3,5% sus ventas, también porque han empezado a subir los precios a la vista del aluvión de turistas. En conjunto, los beneficios del sector turístico aumentaron un +3,3% en 2019, según Exceltur, destacando los mejores resultados en el transporte (+5,1% beneficios), ocio (+6%), agencias de viaje (+4,5%) y alojamiento urbano (+4,3%). Y las empresas turísticas que han tenido un mejor año son las de Madrid, Barcelona y algunas del centro, norte y Galicia, siendo un mal año para las empresas que trabajan en Canarias y Baleares, por la menor llegada de turistas.

El sector turístico celebra que en 2019 se haya reducido la competencia de los apartamentos turísticos de las plataformas online, gracias a una normativa municipal más estricta aprobada en Barcelona, Palma, San Sebastián, y Bilbao, por las protestas ciudadanas y de los hoteleros. Así, a finales de 2019 había 415.445 plazas hoteleras en España y 413.033 apartamentos turísticos, lo que suponía 17.317 apartamentos turísticos  menos que en 2018: se cerraron 13.357 en Barcelona (todavía hay 100.502), 1.669 en San Sebastián, 1.619 en Palma y 375 en Bilbao, según los datos de Exceltur.

Para este año 2020, el sector turístico espera un año similar a 2019, con un crecimiento del PIB turístico del +1,5% (como 2019), también por debajo del crecimiento de la economía (+1,7%), aunque podría repetirse el récord de turistas y gasto, con menos nuevos empleos. Con todo, no va a ser un año fácil para el turismo, según los expertos, porque hay muchas incertidumbres: débil crecimiento de la economía mundial y europea, Brexit, volatilidad en el precio del petróleo, fortaleza de los paises competidores del Mediterráneo (aún reciben un 12% menos de turistas que antes de comenzar su crisis) y, sobre todo, porque se esperan menos vuelos del resto de Europa a España: una caída del 11% en los vuelos del norte de Europa (de donde vienen el 6,5% de turistas), una reducción del 10,3% en los vuelos de centro Europa (de donde vienen el 23% de los turistas y un -3,9% en los vuelos del Reino Unido (que aporta el 22 de los turistas), sobre todo a las islas, según Exceltur. A cambio, crecerán los vuelos a Norteamérica (+2,8%) y a Latinoamérica (+15%), aunque bajarán a Asia (-6,6%).

Tras tantos años de récords, ha llegado el momento de sentarse y pensar sin triunfalismos en el futuro, planificar el turismo español de aquí a 2050. Sabiendo que tenemos muchos puntos fuertes, como revela que España haya sido elegida en 2019, por 3ª vez consecutiva,  como el país más competitivo del mundo en turismo, según el Foro Económico Mundial, que también nos colocó en primer lugar en sus informes de 2015 y 2017. El ranking, que nos da 5,4 puntos sobre 7, señala que los puntos fuertes de España son la infraestructura hotelera, las infraestructuras y servicios del país, su riqueza natural y su cultura. Pero también tenemos puntos débiles. Los más importantes, el exceso de concentración del turismo que llega, en el verano (35% del total), en Europa (85% de los turistas) y en el destino, concentrado en 6 autonomías ( Cataluña, Canarias, Andalucía, Baleares, Comunidad valenciana y Madrid), que se benefician del 90% del turismo y del 93% de su gasto. Y además, muchas instalaciones turísticas sin modernizar y una oferta controlada por tour operadores extranjeros.

Es hora de iniciar una profunda reconversión del turismo español, con un Plan Renove para modernizar instalaciones, sobre todo en zonas de sol y playa, con una oferta de más calidad que atraiga a turistas de más gasto. Además, el sector tiene que afrontar una revolución digital de la oferta, para captar mejor clientes en todo el mundo y evitar lo que pasa ahora, que una gran parte de los ingresos del turismo se quedan fuera de España. Además, hay que diversificar la oferta, para ofrecer mucho más que sol y playa, fomentando el turismo de negocios, cultural, deportivo, sanitario o gastronómico, atrayendo visitantes todo el año. Y también resulta clave mejorar el empleo y la formación de los trabajadores turísticos, para ofrecer una atención de más calidad que otros paises competidores. Y sobre todo, hay que invertir más en el turismo, alimentar mejor a “la gallina de los huevos de oro”: no es posible que el gasto presupuestario en turismo haya caído de los 777 millones de 2010 a los 331 millones de 2013 que se han mantenido hasta hoy (335 millones en 2019).

Si el turismo es nuestra primera industria (14% del PIB) y nuestra primera fuente de divisas, hay que volcarse con ella y dedicarla recursos y medidas, con más colaboración de la que existe hoy entre Gobierno central, autonomías, empresas y trabajadores. Hay que alcanzar un gran Pacto turístico, aprobar un Plan estratégico 2020-2050, donde se establezcan objetivos, prioridades, inversiones y ayudas para asentar los récords y afianzarlos a medio plazo. Si al menos en turismo somos una potencia mundial, aseguremos que será así en el futuro. Cuidemos nuestra particular “gallina de los huevos de oro”.

miércoles, 30 de enero de 2013

Pincha el turismo, aún con récord de extranjeros


El Gobierno ha echado las campanas al vuelo con el récord de turistas extranjeros en 2012. Pero han hablado menos de la caída en los viajes de los españoles, por la recesión. Y eso ha provocado que el turismo, nuestra primera industria y uno de los dos motores de la economía (con las exportaciones) se haya gripado en 2012. Y se espera que vuelva a caer en 2013, acumulando unas pérdidas de 3.000 millones de euros y 100.000 empleos. La puntilla han sido la subida del IVA y las tasas aeroportuarias, junto a los recortes en promoción del Estado y autonomías, que gastan en apoyar al  turismo la mitad que en 2010. Hay que invertir más en esta “gallina de los huevos de oro”, que aporta las divisas que nos cuesta el petróleo y da trabajo a uno de cada ocho españoles.
enrique ortega

El turismo vuelve a estar en crisis, tras dos años de despegue, ayudado por la crisis del norte de África (Egipto y Túnez), que nos desvió 2 millones de turistas en 2011, año en que el sector (PIB turístico) creció un 2,4%, cinco veces más que la economía (+0,4%). En 2012, el turismo ha pinchado, cayendo un -1,6% (PIB turístico), más que la economía (-1,4%).El año iba mal, pero en el último trimestre le han dado la puntilla dos medidas aprobadas por el Gobierno Rajoy: la subida del IVA en septiembre, del 8 al 10% y la subida de las tasas aeroportuarias en julio, una media del 18% pero mucho más en los 7 grandes aeropuertos por donde entran  a España 3 de cada 5 turistas (+50,3% en Madrid, +53,6% en Barcelona y +12,5% en Palma, Málaga, Gran Canaria, Alicante y Tenerife sur), con 6 millones menos de pasajeros en 2012.

De las dos patas del turismo, el extranjero ha ido de récord: 57,7 millones de turistas, justo un millón más que en 2011 y el tercer mejor año de la historia (tras 2007 y 2006), gracias al mantenimiento del turismo británico (+0,3%), el aumento del turismo francés(+7,1%), alemán(+4%), nórdico (+6,9%) y ruso(+39,8%) y la afluencia de turistas de países emergentes (Brasil, China e India). Vinieron más y gastaron también más, 968,80 euros por persona (+2,7%). En total, los extranjeros se dejaron en España 55.594 millones de euros (+5,7%), unas divisas que sirven para pagar todo el petróleo que compró España en 2012. Y como los españoles salieron y gastaron menos fuera, los ingresos netos del turismo serán de 43.307 millones en 2012, un récord histórico.

Hasta aquí, de cine. Pero el turismo de los españoles, la otra mitad del negocio turístico, ha pinchado en 2012, por la crisis, la caída de ingresos y el aumento del paro, que han  provocado que los turistas nacionales gasten y viajen poco, un 80% al margen de los hoteles (campings, apartamentos y, sobre todo, casas de amigos o familiares), agudizándose la caída tras la subida del IVA en septiembre.

Contando las dos partes del negocio, el sector turístico ha tenido una caída de ventas en 2012 (un 77% de empresas han ingresado menos, según Exceltur), sobre todo los hoteles, agencias de viajes y compañías aéreas. Y como les han subido los costes y se han visto obligados a mantener o bajar precios (dos de cada tres empresas), el 68% de las empresas ha reducido sus beneficios (la mitad. un 10% sobre 2011). Y con ello, tres de cada cuatro han reducido su plantilla, con una caída de 80.000 ocupados en 2012 (47.300 en hostelería), tras haber creado empleo en 2011 (+12.000 ocupados).

Por zonas, el récord de turistas extranjeros ha beneficiado a Cataluña (destino líder, atrae un 25% de los extranjeros) y Baleares (ha desplazado a Canarias como segundo destino turístico), junto a Bilbao, Granada y algunas zonas del litoral de Andalucía, Levante y Cataluña. Y la crisis del turismo nacional se ha cebado en la cornisa cantábrica (salvo País Vasco), Galicia y el turismo de interior.

Para 2013, el sector turístico espera otra nueva caída, del -1% (PIB turístico), con un nuevo récord de turistas extranjeros que no va a compensar la nueva caída del turismo nacional. Con ello, serían dos años de crisis y una pérdida  de 3.000 millones para el sector (y otros 28.700 empleos), que espera un año de transición para mejorar en 2014. Los temores este año están centrados en Europa, en el escaso crecimiento de Francia (+0,1%) y Alemania (+0,7%) y la caída de Italia (-0,9%), aunque se confía en la recuperación de Gran Bretaña (+1,1%), nuestro principal mercado (23,7% turistas), y en los mercados emergentes (Rusia, Asia y Latinoamérica). Otro temor es la subida de tasas aeroportuarias en 2013 (+6,3%) y la crisis del sector aéreo, ya que 3 de cada 4 turistas llega por avión. Y las esperadas subidas de carburantes, junto a un euro fuerte (ronda los 1,34 dólares). Al final, un hecho clave será si continúa la crisis del Magreb (Argelia y Mali más Egipto) y eso nos trae más turistas.

Lo que no ayuda son los recortes del Gobierno Rajoy al turismo: el gasto del Estado en turismo ha pasado de 776 millones en 2010 a menos de la mitad, 330,62 millones en 2013. Y de este dinero, si quitamos gastos de personal y  créditos (que han pasado de 500 a 226 millones), las ayudas públicas directas al turismo se quedan en 57,8 millones para 2013: 21,3 millones para promoción turística (la cuarta parte que en 2010) y 36,5 millones para mejora de la oferta y reconversión del sector. Y Turespaña, la empresa pública que se privatiza a medias en 2013, contará con 83 millones, la tercera parte que en 2009. Además, se ha recortado un 34% el programa de vacaciones del IMSERSO (-271.182 beneficiarios en 2012-2013) y se ha suprimido el programa Turismo Senior Europa (que traía a 80.000 europeos), dos programas que mantenían hoteles y empleos en muchos lugares de España. A estos recortes hay que sumar los de las autonomías, Diputaciones y Ayuntamientos, que han suprimido patronatos de turismo (Zamora, Ávila, Soria, Orense) y recortado servicios y promoción.

España es una potencia turística (la cuarta del mundo, tras Francia, EEUU y China), con un sector muy competitivo, que debe prepararse para dar un salto con la ansiada recuperación. Para ello, hay que invertir en esta gallina de los huevos de oro, el primer sector exportador, una fuente clave de divisas y que da empleo a 2 millones de españoles. Hace falta, primero, dedicarle más recursos, porque el Plan Nacional de Turismo aprobado en junio 2012 es muy rácano: destina al turismo 438 millones anuales durante cuatro años, sólo un euro por cada 100 euros netos que ingresa el turismo. Pero no basta con gastar más: hay que ajustar la oferta (con fusiones y reconversiones de empresas, para que sean más grandes y negocien mejor con los poderosos tour operadores extranjeros), renovar instalaciones, mejorar la formación y la tecnología, renovar la oferta (no sólo turismo de sol y playa), diversificar fechas (desestacionalizar) y mercados (91% turistas vienen de Europa y el 55% son británicos, franceses y alemanes).

España tiene difícil competir en el mundo con su industria y sus productos, pero no en turismo, donde tenemos una marca muy consolidada. Pero hay que ayudar al sector a dar un salto cualitativo, con apoyos y promoción, no con recortes. Vender España dentro y fuera. Mimar a la gallina, para que siga poniendo huevos.