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jueves, 25 de diciembre de 2025

Navidad 2025: más ocupados, más consumo

Estamos otra vez en Navidad, la fiesta por excelencia del consumo. Y este año, vuelve a crecer el gasto de las familias, en regalos, comida y viajes, un gasto que empezó con el Black Friday y seguirá hasta las rebajas de enero. En total, gastaremos un 6,2% más, porque hay más población, 600.000 personas más trabajando que las Navidades pasadas y los sueldos han subido algo más que los precios, aunque siguen disparados los alimentos, la vivienda, los hoteles y la hostelería. Pero recordemos que hay varias Navidades, según el nivel de vida de las familias: casi 10 millones de españoles (1 de cada 5) están en situación de “pobreza monetaria” (ganan  menos del 60% de la media) y les cuesta mucho llegar a fin de mes como para derrochar en Navidad. Por eso, Cáritas y otras ONGs piden que miremos alrededor estos días y ayudemos a los que lo necesitan. Celebremos estas fiestas con familia y amigos, pero sin olvidarles y apoyándoles. 
¡ Feliz Navidad ¡

            Gran Vía de Madrid: pobres junto a luces y compras de Navidad

El gasto de las familias españolas crece especialmente estos días, pero en realidad lleva creciendo desde el inicio del verano. Así, en el tercer trimestre, el consumo familiar creció un +1.2%, el mayor aumento en el último año (había crecido un +05% y un 0,7% en los dos trimestres anteriores), según el INE, lo que impulsó la economía, junto al turismo y la inversión, tras “pinchar” las exportaciones (por los aranceles y el estancamiento europeo). Y ahora, en este 4º trimestre, todo apunta a que el consumo habrá crecido algo más, empujado por el Black Friday (aprovechado para comprar anticipadamente los regalos de Navidad y Reyes) y por el mayor gasto previo a estas fiestas navideñas.

CaixaBank Research ha detectado que el 25% de todo el gasto anual con tarjeta (presencial y online) se concentra entre el 22 de noviembre y el 8 de diciembre. Y este año ha vuelto a repetirse, con un aumento del gasto del 24% sobre el resto del año y un +6,2% sobre el que hicimos en estas fechas de 2024. El mayor aumento de este gasto “prenavideño” se ha dado en electrodomésticos y tecnología (+76%), moda (+77%) y muebles (+48%), sobre todo entre los mayores de 65 años (+30%) y en Madrid, Canarias, Cataluña y Andalucía, donde el gasto ha crecido en esas dos semanas más de un 25% sobre el resto del año.

¿Por qué ha vuelto a subir el consumo antes de Navidad? Hay varias razones. La primera, porque ha aumentado la población que vive en España, sobre todo por la llegada de inmigrantes: éramos 49.442.844 habitantes a 1 de octubre, +345.967 habitantes más que en las Navidades pasadas. Y con el aumento de población esperado para el 4º trimestre (128.500 el año pasado), podríamos acabar este año con 475.000 habitantes más que en 2024. Pero además de ser más a gastar, hay más personas con empleo, la 2ª razón que explica el aumento de gasto: a finales de septiembre había 22.387.100 personas ocupadas, +529.200 que en las Navidades pasadas. Y con el aumento de empleo esperado para este 4º trimestre, cerraremos el año con 600.000 personas más trabajando que en 2024.

Además, estos trabajadores récord tienen contratos más estables (el 85% de los asalariados tienen ahora un contrato indefinido), que les permiten gastar con menos “miedo”, y su sueldo ha subido este año (+3,49% hasta noviembre, según los convenios) algo más que los precios (+3% ha subido la inflación anual hasta noviembre, según el INE), aunque la mayoría siguen preocupados por las mayores subidas de los alimentos sin elaborar (+6,6%), la vivienda (+5,7%) y los hoteles y restaurantes (+4,55). Y también ayuda a gastar algo más el ahorro en el pago de las hipotecas de 4 millones de familias, al haber bajado el tipo de interés oficial (el BCE lo bajó del 3% en las Navidades pasadas al 2% ahora) y con ello, el Euribor (que ha bajado del 2,43% en diciembre de 2024 al 2,21% en noviembre de 2025).

Todo esto explica que las familias españolas hayan gastado más este Black Friday y en el puente de diciembre y augura un mayor gasto en Navidad y Reyes, empujado por un crecimiento de la economía que duplica con creces el europeo (+2,9% esperado este año, frente al +1,3% la UE-27). De hecho, España será uno de los paises europeos donde más aumentará el gasto estas Navidades, un +4,8%, sólo superado por Hungría (+5,2%) y Polonia (+5%), por delante del gasto esperado en Paises Bajos y Reino Unido (+3,5%), la UE-27 (+3,1%), Alemania (+2,9%), Italia (+2,1%) y Francia (+1,7%), según la encuesta realizada por MasterCard en 9 paises europeos. Un gasto navideño europeo que se destinará a belleza y cosmética, ropa, “experiencias en vivo”, restaurantes y viajes.

Ya en España, la previsión de gasto navideño es de 795 euros por persona, según el sondeo de la OCU, con un 68% de españoles gastando igual que el año pasado, un 17% gastando más y otro 15% menos. Casi la mitad de este gasto navideño se destinará a comprar regalos (370 euros), otros 132 euros por persona a comidas y cenas, 117 euros a viajes o vacaciones, 73 euros a fiestas y cotillones, 73 euros a Lotería (la media de gasto este año ha sido de 76 euros, desde 121 en Castilla y León a 47 en Canarias) y los 31 euros restantes se gastarán en decoración. Otro estudio, de Cetelem, baja el gasto navideño a 580 euros por persona y refleja las 5 mayores compras: perfumes (47%), moda (43%, juguetes (35%), calzado y complementos (35%) y libros (32%).

Otro gasto típico de esta Navidad serán los viajes: 1 de cada 4 españoles piensan viajar, la mayoría dentro de España, especialmente a Madrid, Cataluña, Andalucía, Comunidad Valenciana y Canarias: las reservas para estas fechas han crecido un +4% sobre el año pasado, según Destinia, con 10 millones de viajes esperados, la mejor cifra de la última década. Los que viajen gastarán una media de 803 euros por persona, según Jetcost, y la mayor parte viajará un máximo de 3 días (el 43%) o entre 3 y 5 días (otro 27%), básicamente en coche (48%), avión (24%) y  tren) (10), en su mayoría en familia (48%).

Este mayor gasto de las familias, desde finales de noviembre a mediados de enero, se ha traducido ya en un aumento de la contratación: la campaña navideña (desde Black Friday a las rebajas de enero) ha supuesto la firma de 452.950 contratos de trabajo temporales (+4,7% sobre el año pasado), según Randstad, concentrados en la hostelería (174.190, +12,1% sobre el año pasado), transporte y logística (160.000, -6,8%) y comercio (119.000 contratos, +12,1%). Y repartidos sobre todo en Andalucía (78.100 contratos,+6%) y Cataluña (69.670, +2,5%), aunque donde más aumenta la contratación es en Extremadura (+7,5%, 7.710 contratos) y Navarra (+6,9%, 6.040 contratos). Pero los empleados de la gran distribución se quejan porque la Navidad será un récord de ventas pero faltan trabajadores (han crecido sólo un 2% desde 2018, frente a un aumento de ventas del +23%), lo que les obliga a largas jornadas con sueldos bajos (17.285 euros, ligeramente por encima del salario mínimo).

Con todo, este gasto navideño será muy desigual, según la situación económica de las familias españolas. Porque hay muchas que tienen ahora más gente trabajando y pueden gastar algo más, pero muchas otras no pueden y hay demasiadas en una situación vulnerable, pensando en cómo sobrevivir y llegar a fin de mes, aunque sea Navidad. Así que no hay una Navidad, sino tres tipos de Navidades, según los ingresos de las familias.

Recordemos que casi la mitad de las familias españolas tienen un problema, que se les agrava en Navidad: les cuesta llegar a fin de mes. Les pasa al 47,4% de las familias (un 1% más que las Navidades pasadas), según el INE: un 9,1% llega a fin de mes “con mucha dificultad, otro 12,7% “con dificultad” y un 25,6% más “con cierta dificultad”. Estas familias tienen dos opciones en Navidad: restringir gastos (en comidas, regalos y viajes) o endeudarse, “tirar de tarjeta” o pedir un crédito. Y a pesar de la bajada de tipos, esto tiene un alto coste. Los créditos personales apenas han bajado (al 6,79%, del 6,97% que costaban la Navidad pasada), según el Banco de España. Y si optan por la tarjeta de crédito, el último tipo era del 18,34% en octubre, similar al 18,54% que costaban en diciembre de 2024. Y si piden una tarjeta “revolving(un crédito que se devuelve con una cuota fija mensual), el tipo supera el 20% (y en ocasiones tipos abusivos del 25 al 30%).

El otro grupo de familias, las más vulnerables, lo tienen aún peor; su problema no es restringir gastos en Navidad o endeudarse sino simplemente “sobrevivir. Y son muchos, En 2024, nada menos que 9.653.000 españoles estaban en situación de “pobreza monetaria”, según las estadísticas europeas, porque ingresaban menos del 60% de la media del país (personas que ganan menos de 827 euros al mes en 14 pagas o familias con dos niños que ingresan menos de 1.737 euros mensuales). Eso significa que un 19,7% (1 de cada 5 personas) está en situación de pobreza en España, el 6º país con más pobreza de Europa, según Eurostat, sólo por detrás de Letonia (22%), Bulgaria (21,7%), Lituania (21,5%), Estonia (20,6%) y Croacia (20,3%) y por encima de Italia (18,9%), Alemania (15,5%) y Francia (15,5%).

Y dentro de este grupo de “españoles pobres”, casi la mitad (4,3 millones de personas) están  en una situación de “exclusión severa”, según un reciente estudio de Foessa (Cáritas), que mide 35 indicadores y refleja que estos “españoles más pobres” son personas que trabajan en muchos casos o que estudian o buscan empleo, no son personas “tiradas en la calle” sino personas que pueden ser “vecinos nuestros”. Y que un 45% de ellos viven en alquiler, lo que en muchos casos los lleva a esa pobreza más extrema. Y no podemos olvidar que hay 2,5 millones de niños y niñas que viven en “hogares pobres”, según Save the Children, quien recuerda que somos el país europeo con más pobreza infantil (29,2%).

Para Cáritas y otras ONGs, el problema de la pobreza en España es que “se ha hecho estructural” y no sólo afecta a minorías marginadas sino a personas y familias que tienen un trabajo (2,5 millones de ocupados son “pobres”) y a españoles que antes tenían una situación saneada y ahora son especialmente vulnerables, sobre todo jóvenes, mujeres, inmigrantes y familias con hijos. Unos colectivos en los que las ONGs concentran sus ayudas estas Navidades, de comida, ropa y techo. Y unas personas a las que deberíamos tener presentes estas Navidades, ayudándoles en lo posible.

En resumen, que las luces y las fiestas nos llevan a gastar más en estos días, pero no deberíamos olvidar que a nuestro lado hay personas que tienen problemas (también estos días) para llegar a fin de mes y para simplemente sobrevivir, comer y pagar el alquiler. Así que celebremos estas fiestas con nuestra familia y amigos, pero sin gastar por gastar y teniendo presente que hay muchas personas que lo pasan mal y a los que podemos ayudar de muchas maneras. Es la mejor manera de celebrar esta Navidad y todas: que sea también una fiesta de la solidaridad con los que tenemos alrededor, con ayudas, atención y cariño.
¡Feliz Navidad¡

jueves, 22 de diciembre de 2016

Navidad 2016: desigual y "low cost"


Otra Navidad en crisis y van ya ocho (en la de 2008, no la sentíamos todavía). Pero este año se ve más animación en las calles, más consumo, a pesar de que una cuarta parte de los españoles no puedan gastar, porque siguen en paro o tienen sueldos mínimos. Son unas Navidades muy desiguales, con el gasto empujado por ofertas y descuentos, unas Navidades “low cost”, que empezaron el Black Friday y avanzan batiendo récords de compras con tarjetas de crédito. Durante unos días, todos queremos gastar, disfrutar y olvidar la crisis. Pero no olvidemos que uno de cada cuatro españoles es oficialmente pobre y que 3 millones sufren una pobreza extrema, que contrasta más en estas fiestas de Navidad. Seamos solidarios con ellos, cada uno a su manera. Y apoyemos que en 2017 se busque una salida a estos “otros españoles”, aprobando una renta básica como la que piden algunos partidos, sindicatos y ONGs. No los olviden estos días. Y ¡Feliz Navidad¡
 
enrique ortega

La fiebre del consumo ha vuelto a España por Navidad. Y este año, incluso mucho antes: a finales de noviembre, con el Black Friday, que ha disparado entre un 30% y un 50% las compras este año, adelantando regalos navideños a golpe de descuentos y promociones. Una costumbre importada de EEUU que empieza a preocupar a muchos comerciantes, los medianos y pequeños, porque les obliga a ajustar mucho los precios (y los beneficios) y porque  luego les provoca una fuerte caída de ventas en las fechas navideñas, que no compensa el aumento de las ventas anticipadas. En cualquier caso, parece un fenómeno imparable, sobre todo en compras de tecnología, electrónica, informática y regalos.

Con todo, esta Navidad se espera un aumento de ventas del 4%, con un gasto medio de 682 euros por español, según un estudio de Deloitte, que nos coloca en un puesto medio del ranking europeo de gasto navideño, por detrás de Reino Unido (1.146 euros), Dinamarca (763), Bélgica (737) o Francia (727 euros) y por delante de Italia (614 euros), Alemania (529) o Portugal (431). Eso sí, este es el gasto medio, pero hay grandes diferencias en la Navidad de los españoles. Así, un 17% gastarán más de 500 euros estas fiestas, un 43% entre 200 y 500 euros y un 32% sólo gastarán entre 100 y 200 euros, según otro estudio de Vente-Privee.

Esta Navidad, hay factores económicos que apoyan un mayor gasto de los españoles. El principal, que hay unos 620.000 españoles más trabajando que las Navidades pasadas, según la EPA (y 1,5 millones de ocupados más que a principios de 2014), si bien tienen contratos precarios (92% temporales y 42% a tiempo parcial) y sueldos muy bajos. Y los 18,5 millones de españoles que trabajan tienen también sueldos muy bajos: el sueldo más habitual es de 16.490 euros brutos, según el INE (2014), lo que se traduce en unos 950 euros netos en 14 pagas. Y hay 6.580.000 españoles, 1 de cada 3 ocupados (asalariados o autónomos) que cobran el salario mínimo (655 euros) o menos, según un estudio realizado por el profesor Felgueroso. Así no debe extrañarnos que un 13,7% de los hogares digan que no llegan a fin de mes, que el 39,4% no pueda hacer frente a gastos imprevistos y que el 9,4% no pueda pagar la hipoteca, el alquiler, la luz y otros recibos, según el INE.

A pesar de esta precariedad y bajos ingresos, el consumo lleva dos años subiendo y más en Navidad. Y eso, porque cayó mucho con la crisis y aún no nos hemos recuperado: el gasto medio por hogar cayó de 31.711 euros en 2008 a 27.420 euros en 2015, un -13,5%, según el INE. Y sobre todo, porque los españoles, en cuanto tienen ingresos, se lanzan a consumir y más en Navidad, sobre todo “para olvidarse de la crisis”, según el estudio europeo de Deloitte. Y lo hacen empujados por ofertas “low cost”, de productos y servicios con descuentos, bonificaciones y promociones, más baratos a costa de menor calidad. Y muchos, además, compran estos días “a golpe de tarjeta”: la tarjeta de crédito ha batido todos los récords este año, tanto en número de plásticos (48,09 millones en septiembre, que serán más ahora) como en pagos realizados (32.713 millones en el tercer trimestre), superando al dinero sacado en cajeros (31.317 millones en el tercer trimestre), según datos del Banco de España.

Sean compras “low cost” o a crédito, compras son. Y estas Navidades se van a centrar en regalos (265 euros por español), comida (212 euros, lo que más crece), viajes (132 euros) y ocio (73 euros), según el estudio de Deloitte. En regalos, predomina el regalo útil, siendo “el trío ganador” la ropa y calzado, los libros y la perfumería y cosméticos, sin olvidar los juguetes, donde los españoles gastan 170 euros por niño al año (el 54% en Navidad), la mitad de lo que gastan los franceses, alemanes o británicos, según datos de NPD. Una cuarta parte de todas las compras navideñas las harán los españoles por Internet, un gasto online que crece en regalos y viajes, aunque el mayor uso de la Red es para comprar precios y buscar ofertas. Y las tres cuartas partes de compras “físicas” se concentran en los grandes almacenes (51%), comercios minoristas (44%), súper (41%) y cadenas especializadas (33%).

Esta será otra Navidad “desigual, donde la fiebre del consumo no puede hacernos olvidar que todavía hay 4.320.800 españoles sin trabajo, 1 de cada 5 en edad de trabajar, según la EPA. Y que más de la mitad de ellos (el 53%) no cobran nada, porque se les ha acabado el paro o no han tenido nunca derecho a él. Son sobre todo jóvenes, mujeres y mayores de 50 años, los que peor están pasando la crisis. Y eso hace que una cuarta parte de las familias españolas sean “oficialmente pobres”, según las estadísticas europeas (AROPE): 13.180.000 personas, el 28,6% de hogares, que ingresan menos del 60% de la media del país (menos de 8.011 euros los solteros y menos de 16.823 euros las familias con dos hijos). Y de ellos, 3 millones de españoles están en situación de pobreza extrema, la tercera parte niños.

Esta “otra España”, esa cuarta parte de españoles pobres, sobreviven  Navidad tras Navidad como pueden, con la ayuda de familiares, amigos y multitud de ONGs, que atienden ya  a 2,5 millones de necesitados y dan de comer a 1,5 millones de personas cada año, gracias a los bancos de alimentos. Un drama social que choca más en estas fiestas pero que pervive todo el año, sin que el Gobierno Rajoy haya tomado medidas, a pesar de las advertencias de Bruselas. Paliar la pobreza debería ser una “prioridad nacional” para 2017, aumentando los fondos para el desempleo y generalizando las rentas mínimas, hoy escasas y muy diferentes según las autonomías. Los sindicatos UGT y CCOO han pedido una Ley de rentas mínimas para los 2,1 millones de hogares que ingresan menos del 75% del salario mínimo (menos de 491,40 euros): proponen pagarles 426 euros al mes, lo que costaría 11.000 millones al año. Ayudar al menos a los casos más urgentes, a la mitad (5.500 millones), debería ser una prioridad del Presupuesto 2017, aunque no lo contemplan ni Rajoy ni “la oposición”.

Bueno, disfrutemos de esta Navidad con la familia y los amigos, gastando “con cabeza” y sin endeudarnos a golpe de tarjeta. Pero, sobre todo, no olvidemos a los que lo están pasando mal, a esa cuarta parte de españoles que sobreviven sin trabajo y sin casi ingresos, y para los que la Navidad es un triste recordatorio de su penosa situación. Ayudémosles  a título individual, cada uno como pueda. No olvidemos que existen, que hay “dos Navidades” como hay “dos Españas”. Y presionemos para que los partidos y el Parlamento se ocupen de ayudarlos también, con ingresos, formación y ayudas para que consigan un trabajo digno.

Olvidemos por unos días la crisis, pero no a nuestros conciudadanos peor parados. Y disfruten del descanso y de las fiestas. ¡Feliz Navidad ¡