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jueves, 23 de julio de 2015

EPA: menos empleo del esperado y mucho paro


El Gobierno ha vuelto a echar las campanas al vuelo: en primavera se ha creado más empleo que nunca en los últimos 10 años. Es verdad. Pero también lo es que se han creado 100.000 empleos menos de los que esperaban los expertos: 411.800 empleos, casi igual que los creados en la primavera de 2014, a pesar de que ahora crecemos el doble. Y siguen siendo empleos precarios, temporales y por horas, muy mal pagados.  Además, el paro ha bajado menos que el año pasado, porque aumentan los españoles que buscan trabajo. Con ello, todavía hay 5.149.000 parados, un 22,39% de españoles, el doble que en Europa. Y lo más grave: más de la mitad (el 58,16%), casi 3 millones de parados, no cobran nada. Y dos tercios de los parados llevan más de 1 año sin trabajo (y 2,3 millones, más de 2 años), la mayoría con poca formación, lo que les impide encontrar empleo. Así que no estamos para tirar cohetes.
 

enrique ortega


La primavera suele ser un buen trimestre para el empleo, por el turismo (Semana Santa y puente de mayo), las tareas agrícolas y la contratación previa al verano y las rebajas. Y como ahora la economía crece el doble que el año pasado, se esperaba superar los 500.000 nuevos empleos (516.000 esperaban Asempleo y AFI). Pero no ha sido así: se han creado 411.800 empleos en el segundo trimestre, según la EPA, el mayor aumento en un trimestre desde 2005 pero poco más que en el segundo trimestre de 2014 (+402.400 empleos). Los datos de afiliación a la Seguridad Social ya anticiparon que en junio se ralentizaron las contrataciones, por el final del curso escolar y  las tareas agrícolas.

El empleo se ha creado sobre todo en los servicios (+291.700), por el turismo, la hostelería y el comercio, aunque también creció en la industria (+64.800), la construcción (+32.300) y la agricultura (+23.000). Dos de cada tres nuevos empleos se han creado en Andalucía (+124.700), Baleares (69.900) y Cataluña (+51.800), mientras el empleo bajaba en el País Vasco (-5.700) y Asturias (-3.300). La mayoría de los nuevos empleos se los llevan los hombres (58,6%) y sobre todo los mayores de 40 años (+264.000 empleos), mientras los más jóvenes, los menores de 30 años sólo consiguen 15 de cada 100 nuevos empleos. Y un 83% de los nuevos contratos son temporales.

Se crea empleo, sí, pero muy precario. En lo que va de 2015, un tercio de todos los nuevos contratos son temporales a tiempo parcial. Los contratos temporales son ya el 92,65% de los nuevos contratos y su duración es cada vez menor: en 2014, la duración media de los nuevos contratos fue de 53,3 días, según un informe del CES. Y en 2015, el 24,4% de los nuevos contratos duran 7 días o menos. Y crecen los contratos a tiempo parcial, inferiores a la jornada de 8 horas: ya suponen el 15,7% de todos los contratos, un porcentaje superior al de Italia (14,8%) o Grecia (11,2%), aunque inferior a la media OCDE (16,7%). El mayor problema no es sólo que haya muchos contratos por media jornada (o menos), sino que se hacen porque los parados no encuentran empleos a jornada completa: el 64,6% de los que tienen contratos a tiempo parcial querrían trabajar más horas. Son 2,2 millones de españoles subempleados, el 9,1% de los trabajadores, una tasa que duplica la de la Unión Europea (4,5%), donde somos el país con más subempleo tras Chipre, según Eurostat.

Un empleo precario y, claro, peor pagado. Los españoles que tienen un empleo temporal (25,2% de los asalariados) ganan un tercio menos que los trabajadores fijos, según las estadísticas del INE. Y los que tienen un trabajo a tiempo parcial, por horas, ganan un 38,2% de lo que ganan los que trabajan a tiempo completo. No sólo porque trabajen menos horas sino porque también ganan menos por hora: 10,70 euros frente a 16,11 euros, según el INE. Así se explica que aumenten los trabajadores pobres, aquellos que tienen un empleo pero que apenas consiguen subsistir: son ya 1.815.762 trabajadores pobres, 1 de cada 8 asalariados, el 12,3%, el mayor porcentaje en Europa tras Rumanía 19,1) y Grecia (15,1%).

Y vayamos a las cifras de paro de la EPA, que ha bajado sólo en 295.600 personas en el segundo trimestre, menos que los empleos creados (+411.800) porque en paralelo han aumentado las personas que buscan trabajo, tanto los jóvenes como los mayores que antes no buscaban y ahora buscan (mujeres). Es un indicador de lo que va a pasar en el futuro: puede crecer el empleo pero como también habrá más gente que ahora “se anime” a buscar trabajo, la cifra de paro puede bajar más lentamente. De momento, tenemos 5.149.000 parados, el 22,39% de los españoles, el doble de paro que Europa (11,3% en la zona euro). Y esa tasa sube al 32,3% entre los menores de 35 años y al 50% entre los más jóvenes.

Los datos del paro revelan tres hechos preocupantes de los que apenas se habla. Uno, que hay cuatro autonomías donde el paro supera o roza el 30%: Melilla (36,35%), Andalucía (30,98%), Canarias (30,3%) y Extremadura (29,56%), seguidas de cerca por Castilla la Mancha (27%), Murcia (24,77%) y Ceuta (24,59%), mientras tienen un paro “casi europeo” Navarra (12,55%), el País Vasco (15,98%), la Rioja (16,39%) y Madrid (17,66%). El segundo, que todavía hay 1.657.500 hogares donde todos están parados. Y el tercero y más grave, que más de la mitad de los parados siguen sin cobrar el desempleo: en mayo, sólo cobraban algún subsidio público 2.154.701 parados, el 41,84% de los parados EPA. Y de ellos, sólo un tercio (757.435 parados) cobraba un subsidio contributivo, de 801,50 euros mensuales (63,20 euros menos al mes de lo que estos parados cobraban cuando Rajoy llegó al Gobierno). Y los dos tercios restantes cobran un subsidio de 426 euros. Así que hay casi 3 millones de parados, la mayoría (el 58,16%), que no cobran nada. Y hay cinco autonomías donde casi dos tercios de los parados no cobran nada: Melilla (73,9% parados no cobran), Murcia (66,1% no cobran), Castilla la Mancha (62,6%), Madrid (62,5%) y Canarias (61,8%). Curiosamente, cuatro de las cinco regiones eran gobernadas hasta mayo por el PP.

Con todo, el mayor problema de fondo del paro es que la mayoría de los parados llevan más de un año sin trabajo y eso les resta posibilidades de encontrarlo: tienen un 6,7% frente al 26,5% del resto, según un estudio de Asempleo. Con la EPA de hoy sabemos que 3.186.100 parados llevan más de un año sin trabajar, un 61,8 % de todos los parados (frente al 49,3% en la UE-28). Y de ellos, 2,3 millones llevan más de dos años (y 1,4 millones más de 3 años), un colectivo que tiene muy difícil acceder a los nuevos empleos. Sobre todo si tienen más de 45 años (2 millones de parados)  y además tienen poca formación. De hecho, los datos de la EPA son estremecedores: 2.823.100 parados, más de la mitad del total (54,82 %) tienen baja formación, ya que no han terminado la educación secundaria. Y encima, sólo 1 de cada 6 parados hace cursos de formación. Así, se pueden eternizar” en el paro.

Todos estos son datos reales y oficiales, que no aparecen en los análisis triunfalistas del Gobierno (ni de la oposición: así nos va). Rajoy ha prometido crear este año 602.000 nuevos empleos y de momento lleva 297.500 (a los 411.800 creados en el segundo trimestre hay que restar los 114.300 perdidos en el primero). Puede cumplir y llegar a diciembre con la cifra de ocupados que ha prometido: 18.171.400 (le falta crear 304.900 empleos en dos trimestres: es factible). Con ello, se presentaría a las elecciones con 18.400 españoles más trabajando que cuando llegó al poder en 2011. Y así espera ganarlas. Claro que no dirá que todavía falta recuperar dos tercios del empleo perdido, otros 2,58 millones de empleos, para que haya en España tanta gente trabajando como antes de la crisis (20.753.400 ocupados en 2007). Y tampoco dirá que el paro que espera en diciembre de 2015 (4.866.600 parados, un 21,1% de los españoles) es la segunda mayor tasa de paro del mundo, totalmente inaceptable, máxime si la mitad de los parados no cobra y no tienen futuro, porque llevan demasiado tiempo en paro y además no tienen formación como para optar a un empleo.

Así que menos triunfalismo y más medidas para afrontar el problema que más preocupa a los españoles, el paro. Lo primero es conseguir crear más empleo y de mayor calidad. Para eso hay que crecer más y sobre todo de una forma más competitiva, porque si no, no crearemos empleo suficiente. Según un análisis del Banco de España, la previsión es que España crezca una media del 1,5% en la próxima década (2014-2016), bastante menos que antes de la crisis (crecimos un 2,8% de media en 1.991-2000 y otro 2,9% en 2001-2008), debido a nuestro problema demográfico (faltará mano de obra) y a la falta de capital (si no hay más ahorro, no nos podremos endeudar como antes). Y al crecer menos, el Banco de España prevé que se creará menos empleo: un +0,4% anual entre 2014 y 2026, que sería la cuarta parte del empleo creado antes de la crisis (+1,8 % entre 2001 y 2008) y un tercio del creado antes (+1,2% creado en 1991-2000). En resumen, que si no se hace nada especial, la tendencia es crecer poco y crear poco empleo en la próxima década.

Por eso, el futuro Gobierno debería tomarse en serio crecer más y crear más empleo, para poner el paro a nivel europeo en una década. Eso pasa por hacer otra política, en España y en Europa. Aquí, obligaría a una mayor inversión pública, con apoyos para reformar el modelo económico y promover un crecimiento apoyado en la industria, la exportación, un turismo remozado, la innovación y la tecnología, con un país más competitivo y empresas más grandes y que creen más empleo. Para lograrlo, es básico conseguir más ingresos públicos, para ayudar a la economía y a las empresas a “dar el salto”. Y eso es posible si España recauda más, como Europa, reduciendo el fraude y subiendo los impuestos a multinacionales, grandes empresas y mayores fortunas (se podrían ingresar 50.000 millones más). En paralelo, habría que presionar para que Europa reanimara la economía, con más consumo e inversión en la Europa del norte y más inversiones (Plan Juncker) en la Europa del sur.

Pero no es suficiente. Si se consigue crecer más y crear empleo, la mayoría no llegará a la mitad de los parados, los que llevan más tiempo en paro y tienen poca formación. España tiene que potenciar las políticas activas de empleo, como recuerda periódicamente Bruselas y la OCDE. Hay que gastar más dinero en colocar a los parados, después de que Rajoy recortara un tercio el presupuesto para políticas activas de empleo (de 7.714 millones en 2011 a 4.746 en 2015). Gastamos menos que los países nórdicos o de centro Europa que tienen una tercera parte de paro. Y además, lo gastamos mal: las oficinas de empleo (SPE) no tienen medios (1 funcionario por cada 269 parados frente a 1 por 47 en Alemania, 1 por 36 en Dinamarca o 1 por 22 en Reino Unido) y funcionan mal, sin ayudar a los parados a encontrar trabajo (sólo coloca al 2%). Y como no cobran subsidio, muchos se borran del paro.

En resumen, que es positivo que se cree empleo y baje el paro, pero queda mucho por hacer. Y que hay que ser más agresivo con la política económica si queremos que España no tenga el doble de paro que Europa durante muchas décadas más. Dejen tanto triunfalismo y afronten, unos y otros, el problema que más nos preocupa a todos. Ya.

jueves, 25 de julio de 2013

Poco empleo (precario) y mucho paro (crónico)


El Gobierno echa las campanas al vuelo con los datos de paro, insistiendo que ha acabado la recesión. No es verdad. Primero, se ha creado poco empleo y muy precario. Y siguen perdiendo empleo la industria y la construcción, creciendo sólo por el turismo y el campo.  Segundo, un tercio de la bajada del paro se debe a que menos gente busca trabajo, porque han salido de España o se han “desanimado”. Lo grave es que rondamos los 6 millones de parados, duplicando la tasa europea. Que más de la mitad llevan más de un año en paro y no cobran ya ningún subsidio. Y que en 2013 y 2014, España perderá empleo neto, según las previsiones del Gobierno, al margen de las alegrías de primavera y verano. Así que, dejémonos de triunfalismos y afrontemos una política para crear empleo y formar mejor a los parados, aumentando los subsidios para que no pasen hambre. Hagan algo ya.
 

La EPA del segundo trimestre tiene un dato indudablemente positivo: se han creado 149.000 empleos (en 2012 se perdieron 16.000 y en 2011 se crearon 151.000). Pero al mirar más, se ve que son empleos muy precarios: dos de cada tres son a tiempo parcial y casi todos temporales. Típicos de la hostelería, el turismo y las tareas agrícolas, empleos que acaban con el verano. Y sigue cayendo la ocupación en la industria (-16.800) y la construcción (-26.500).

El paro ha caído más en el segundo trimestre, en 225.200 personas, aunque sigue en el 26,26%, más del doble que en Europa (11%). Un tercio se explica porque hay 76.200 personas en edad de trabajar que ya no buscan empleo, o porque se han ido de España (españoles e inmigrantes) o porque se han desanimado y ya no lo buscan. Los activos llevan cayendo desde 2010 y más en el último año, en que hay 349.100 personas que ya no buscan trabajo, lo que reduce el paro sin necesidad de crear empleo. Una tendencia que seguirá, porque la mayoría de los parados ya no cobra subsidio y no les compensa estar apuntados al paro dado que el SPE (antiguo INEM) sólo encuentra empleo al 3%.

Así pues, más empleo (precario) y menos parados (porque muchos ya ni buscan). Y mientras, las frías estadísticas de la EPA revelan tres datos estremecedores. Uno, que más de la mitad de los parados (3.492.900, el 58,43%) llevan más de un año sin trabajo: 1.393.700 más de un año y 2.099.200 más de dos años (y de ellos, 1.100.000 más de 3 años). Un dato preocupante, porque cuanto más tiempo se lleva en paro, menos posibilidades hay de encontrar empleo, según los expertos (sólo un 11,7% pasado dos años), con lo que la mitad del paro en España es estructural: podría seguir ahí cuando salgamos de la crisis. Dos, que sigue habiendo dos Españas para el paro, con cinco autonomías por encima del 30% (35,79% Andalucía, 34,96% Ceuta, 33,69% Extremadura y Canarias, 30,29% Castilla la Mancha) y tres por debajo del 20% (15,46% País Vasco, 18,32% Navarra y 19,52% Madrid). Y tres, que más de la mitad de los parados EPA no cobran ya ningún subsidio.

De los 5.977.500 parados estimados en junio, sólo el 47,72% cobraba algún subsidio (2.852.801 en mayo, según Empleo): el 45% cobraban una prestación contributiva de 849 euros (media), y el resto prestaciones asistenciales de 426 euros. Y la mayoría, el 52,28% de los parados estimados no cobra nada. Esto no es sólo porque hayan agotado los dos años de paro, sino también porque el Gobierno Rajoy ha implantado una serie de recortes en el desempleo: reducción de la prestación del 60 al 50% de la base reguladora desde el 7º mes de desempleo, eliminación del subsidio extraordinario para mayores de 45 años, elevación de la edad del ordinario de 52 a 55 años y negación de ayudas a parte de los parados mayores de 55 años. Además, introdujo subsidios parciales en lugar de completos, endureció el acceso a la renta activa de inserción, redujo la cotización a la SS con cargo al Estado de los desempleados y cortó subsidios a los 61 años para forzar la jubilación anticipada.

Con ello, hay menos parados que cobran (es la cobertura más baja de la crisis), reciben menos (el subsidio medio ha pasado de 865 a 849 euros en el último año) y todo apunta a que sufrirán más recortes antes de final de año, porque el presupuesto no llega. En 2012 hubo un gasto real en prestaciones de desempleo de 31.706 millones y este año se han presupuestado 26.721 millones, un 15% menos. Pero hasta mayo, la factura sólo había bajado un 1%, con lo que se esperan más recortes en las prestaciones de desempleo para otoño.

Y en otoño, tras un tercer trimestre (verano) de creación de empleo (precario) y nueva bajada del paro, volveremos a la realidad: la economía está parada y no se crea empleo. Es más, la previsión del Gobierno (enviada en abril a Bruselas) es que 2013 se cierre con una pérdida de 576.500 empleos. Y que en 2014 se pierdan otros 65.500, porque la economía sólo crecerá un 0,5%. O sea que seguiríamos con el paro en el 26% durante el próximo año y medio. Y si baja de los 6 millones es porque aumentan los desanimados que no buscan ya empleo porque no ven posible encontrarlo (sobre todo mayores de 45 años y mujeres).

Por eso, es inmoral hacer triunfalismo con las cifras de paro de un trimestre: España tiene un problema de paro estructural, como alerta la OCDE, con más de la mitad de los parados que no ven perspectiva, o bien por su edad (2 millones de parados tienen más de 45 años) o bien por su baja formación: más de la mitad tienen una formación básica y 3 de cada 4 nuevos parados con la crisis sólo tienen estudios primarios o secundaria incompleta. Y eso obliga a volcarse en políticas activas de empleo, destinando medios y recursos a la formación y reciclaje de parados, junto a ayudas para la contratación de mayores de 45 años, mujeres y jóvenes.

Pero el Gobierno Rajoy hace lo contrario: recortes. El Presupuesto de las políticas activas de empleo (formación y bonificaciones a la contratación) ha pasado de 7.307 millones en 2011 a casi la mitad (4.193 millones) en 2013. Y además, se han suprimido 3.000 empleos de orientadores a parados en el SPE, un servicio que no ayuda a encontrar empleo (sólo el 3% de los contratos) ni ofrece apenas cursos de interés, mientras aún no se han firmado los convenios con las ETTs privadas para que ayuden a colocar a parados. Y hasta enero no se utilizarán los primeros 950 millones de la última Cumbre UE para ayudar a contratar jóvenes en paro.

La Comisión Europea, el FMI y la OCDE han criticado a España por no poner en marcha políticas activas de empleo ni evaluar lo que se hace, disperso entre las autonomías, más preocupadas por recortar el gasto (y “limpiar” las listas del paro, como Madrid) que en invertir dinero en ayudar a colocar a los parados. Pero no nos engañemos: para colocar a los parados tiene que haber empresas que los contraten. Y el problema es que la economía sigue en recesión (ya lleva dos años cayendo), no hay demanda (hay mucho paro y los salarios siguen cayendo), no hay ventas, no hay crédito, y así no hay empresa que contrate.

Al final, volvemos a lo mismo: o Europa y España reaniman sus economías, ingresando más de las empresas y los más ricos para destinarlo a promover inversiones, o seguiremos con una economía estancada, que podría empezar a crecer algo a finales de año, pero tan poco que no se creará empleo neto hasta 2015 (según el Gobierno). Y tan poco, que hará falta otra década para que el paro baje de los 4 millones. Y muchos de los parados actuales, si no se hace nada, ya no volverán a trabajar nunca más. Un drama como para que hagan triunfalismo barato. Hagan algo. Cambien.

miércoles, 16 de febrero de 2011

Reforma del INEM: desempleados, no parados

Uno de cada cinco españoles en edad de trabajar está parado. Un drama individual y colectivo que no se podrá empezar a arreglar hasta que la economía no crezca, a partir de 2012. Pero mientras, algo habrá que hacer. Por un lado, ayudarles a formarse y a buscar trabajo, ya que hacer cola en el INEM actual y sellar les vale ahora para poco. Por otro, habrá que ayudar a los que no cobran el paro, 1.700.000 españoles actualmente. El Gobierno, sindicatos y patronal han pactado una reforma de las políticas de empleo, para asesorar y ayudar a los parados a formarse y buscar trabajo. Y vuelven los 400 euros para los parados sin ingresos.
Cada mes hay menos parados que cobran el desempleo, porque aunque el paro crece, son más a los que se les acaban los dos años de paro. A finales de 2010 había 1.389.491 parados cobrando el paro que habían cotizado (845 euros de media), unos 300.000 menos que a principios de año. Y 1.457.539 parados más que cobraban un paro asistencial (486 euros de media), porque o no han cotizado suficiente o se les ha acabado el paro y tienen cargas familiares, un colectivo que crece mes a mes. Y luego están los que no cobran nada, más de 1.700.000 parados según la EPA. Para paliar algo su situación, el Gobierno ha vuelto a poner la ayuda de los 400 euros mensuales (antes era 426), que pueden pedir desde el 16 de febrero, por 6 meses, los parados sin casi  ingresos (menos de 642 euros), con la obligación de hacer cursos de formación. Beneficiará a 192.000 parados , pero no podrán recibirla los que ya cobraron los 426 euros (800.000 parados).

Al final, pagar (poco) a tres de cada cuatro parados registrados va a costar este año unos 30.000 millones de euros, menos dinero que en 2010 (-1,7%), a pesar de aumentar el paro. Otros 8.000 se van a destinar a ayudar a los parados a encontrar trabajo, lo que se llaman políticas activas de empleo. Un dinero escaso, porcentualmente la mitad del que destina la Unión Europea. Además, para formación de parados sólo habrá 1.050 millones, una cifra que apenas ha variado en los últimos cuatro años, a pesar de que los parados se han duplicado.
La verdad es que los cursos del INEM (ahora Servicios Públicos de Empleo, SPE) tienen poco éxito: sólo los siguen 865.200, uno de cada cinco parados registrados. Y los hacen sobre todo los jóvenes, con lo que están sirviendo más para cubrir el fracaso escolar y formar lo que no han hecho las aulas. Los expertos dicen que el catálogo de cursos es obsoleto, que son demasiado largos (62% duran más de 200 horas) y tienen poco que ver con la formación que necesitan las empresas. Además, más de la mitad de los parados tiene poca formación (2,6 millones no tienen estudios secundarios ni superiores) y son los que menos hacen cursos.
Ahora, se quiere cambiar el sistema de los SPE, con el objetivo de ayudar a los parados a reciclarse. Y si no, no cobrarán la ayuda por desempleo. La idea es que cada parado tenga una persona que lo tutele y le marque un itinerario para volver a trabajar, con formación adaptada a su perfil. Suena bien, pero hacen falta medios y presupuesto, ya que en España hay un funcionario del INEM (SPE) por cada 190 parados, mientras en Europa hay el triple (1 por 59). Se van a contratar 1.500 orientadores, que se sumarán a otros 1.500 contratados hace dos años. Y van a colaborar las agencias privadas de colocación, las ETTs.
El objetivo es conseguir que los SPE sean de verdad agencias de colocación de los parados y no la oficina de sellar el paro, ya que ahora sólo colocan a un 3 % de los parados. Para ello, se va a hacer un Plan estatal, coordinando mejor la actuación de las autonomías, que gestionan las políticas activas de empleo. De entrada, se va a centrar en los parados sin prestación, jóvenes, mayores de 45 años y los que vienen de la construcción. Y para 2013 se quiere que cada parado tenga un itinerario individual de reciclaje para encontrar empleo.
Ojalá salga bien. Claro que además de tutela y formación, los parados necesitan que haya trabajo. Y de momento, este año se creará poco empleo y subirá el paro a 4,8 millones, según las previsiones de la patronal CEOE y del BBVA. Pero algo hay que hacer con ellos. Pueden estar sin trabajo, pero no parados.