Mostrando entradas con la etiqueta estudio seroprevalencia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta estudio seroprevalencia. Mostrar todas las entradas

lunes, 18 de mayo de 2020

Desescalada : prisas de muchos contra la salud


Entramos en la 10ª semana de confinamiento, atenuado en el 70% de España, y arrecian las presiones políticas y económicas para una desescalada más rápida. La derecha y la extrema derecha votarán juntas contra el estado de alarma, que ha permitido frenar la pandemia. Y sus autonomías, en especial Madrid, siguen presionando al Gobierno Sánchez para pasar de fase, en una carrera política por no ser “los últimos”. Mientras, el poderoso sector turístico se queja de la cuarentena a los viajeros de fuera (vigente en 160 paises) y presionan para que se faciliten viajes internacionales, con apoyo de la Comisión Europea y el lobby turístico alemán, mientras esa Europa nos bloquea ayudas directas y dice que pidamos créditos. También los comercios tienen prisa y quieren rebajas (ya autorizadas). Todo ello mientras los contagios y los muertos crecen cada día (menos). Y cuando el Estudio de seroprevalencia revela que el 95% no hemos pasado el coronavirus. Si los que presionan consiguen que vayamos más rápido y hay rebrotes, puede ser dramático. Recuérdelo cada día.

enrique ortega

El coronavirus avanza imparable por el mundo y el viernes 15 de mayo batió su récord: 100.200 nuevos contagios diarios. Son ya 4.716.931 contagiados hoy en 188 paises, con 315.248 muertes en cuatro meses y medio, según la Universidad Jhons Hopkins. El epicentro de la pandemia sigue estando en Europa (1.830.728 contagiados), pero donde más crece es en América, en Estados Unidos (1.486.742 contagios, +25.000 diarios) y Brasil (241.080, +15.000 diarios), y en Rusia (+10.000 diarios: hay 281.752 contagiados), destacando Reino Unido (244.995 contagiados), España (231.350), Italia (225.435), Francia (179.693) y Alemania (176.369). Una de cada cuatro muertes por coronavirus se ha dado en EEUU (89.564 fallecidos), seguido de lejos por Reino Unido (34.908 muertes), Italia (31.908), Francia (28.111), España (27.650), Brasil (16.122), Bélgica (9.052) y Alemania (7.962). El país con más muertos por cada millón de habitantes es Bélgica (790), seguido de España (588). Pero tenemos menos letalidad (muertos/contagiados: 12) que Francia (19,4), Bélgica (16,4), Reino Unido (14,4), Holanda (12,9) o Suecia (12,4), según los datos de Sanidad


Tras 9 semanas de confinamiento, en España sigue bajo el ritmo de contagios, aunque se estabilizó esta última semana (+0,20%, 421 nuevos contagios ayer), quizás porque hay más movilidad. Los datos de Sanidad confirman que la pandemia sigue siendo muy desigual en España, aunque los datos “bailan” en algunas autonomías, por retrasos y poca homogeneidad. Hay 7 regiones con más contagios que la media (21,34 por 100.000 habitantes): Castilla y León (50,18), Cataluña (40,65), Madrid (38,69), Navarra (38,06),  Castilla la Mancha (30,50), Aragón (24,26) y La Rioja (23,04), mientras son muy bajos en Canarias (3,34),Murcia (3,41), Andalucía (3,74), Melilla (4,62) y Asturias (5,38). Los nuevos contagios se concentran  en Cataluña (123 ayer), Madrid (menos de 50), Castilla y León (74), País Vasco y Comunidad Valenciana (37) y Castilla la Mancha (28 ayer), mientras 8 autonomías, Ceuta y Melilla  tienen entre 10 y ninguno. Los nuevos hospitalizados se concentran en Cataluña (110), Madrid (70), Castilla y León (41) y Castilla la Mancha (27), con menos de 10 en doce regiones. Los ingresos en UCIs están concentrados en Cataluña (13) y Madrid (7), con 10 regiones sin ningún ingreso. Y los muertos (+1.029 la última semana) aumentan en Cataluña (29 ayer), Madrid (21), Castilla la Mancha (10) y Castilla y León (6), mientras 5 regiones no tuvieron ninguno ayer y 8 uno o dos.


Con estos datos sanitarios, los Planes de detección y seguimiento de nuevos contagios más los riesgos de movilidad y recesión, Sanidad decidió el viernes que pasen hoy a la fase 1 toda la Comunidad Valenciana, toda Andalucía (se suman Granada y Málaga) y toda Castilla la Mancha (se incorporan Toledo, Ciudad Real y Cuenca), lo que incluye ya al 70% de españoles (32 millones). Siguen en la fase 0 la Comunidad de Madrid, área metropolitana de Barcelona y la mayoría de Castilla y León (el 90,6%), en total 14 millones de personas (30% de españoles), aunque con algunos “alivios”: apertura de comercios minoristas, préstamo libros en bibliotecas, museos y templos a un tercio del aforo y velatorios con 10 personas. Y pasan hoy a la fase 2 cuatro islas, donde viven 45.000 personas: Formentera, Hierro, la Gomera y la Graciosa


Lo que más preocupa ahora a Sanidad es detectar a tiempo posibles rebrotes de la pandemia. La clave es que las autonomías sean capaces de detectar con rapidez los nuevos casos y rastrear sus contactos. Esta es la razón por la que Madrid no pasa de fase (ver Informe de Sanidad aquí). Su primer reto es multiplicar los test a los que tengan síntomas y comunicar los contagios en 48 horas. El primer problema es que no se hacen suficientes test, aunque el Gobierno habla de 40.000 PCR diarios. A 14 de mayo, se habían hecho 1.919.411 test PCR (detectan el virus) y 1.118.429 test serológicos (detectan anticuerpos que indican que se ha tenido el virus), según Sanidad. Pero hay mucha desigualdad por autonomías (ver cuadro), con 70 test PCR por 1.000 habitantes en el País Vasco y Asturias, 61 en Madrid y Navarra, 47 en Castilla y León, 45 en Cataluña, 29 en Castilla la Mancha, 26 en Extremadura, 19 en Murcia o 15 test en Andalucía. Además, los médicos de familia no dan abasto y les faltan test: en Madrid, al ambulatorio que hay debajo de mi casa les mandan 20 test PCR al día… Y como hay falsos negativos, tienen que repetir muchos.


El otro reto ahora es tener medios para rastrear los nuevos contagios que se detectan por PCR .Para ello, los ambulatorios deben dedicar sanitarios para llamar a los pacientes e investigar sus contactos. Y falta personal para hacerlo, por lo que todas las regiones han tenido que reforzar sus equipos (Madrid dice que ha hecho 648 contratos en atención primaria, pero muchos son renovaciones de sanitarios ya en activo). Y otras se apoyan en Call centers. Pero siguen siendo insuficientes. Alemania ha montado 3.280 equipos de rastreo de 5 personas cada uno y Reino Unido ha anunciado 18.000 contrataciones para rastrear contagios. Con estos baremos, España necesitaría 8.000 rastreadores.


El gran cambio ahora es que “el frente” en la lucha contra el coronavirus se ha desplazado de los hospitales (la 1ª línea estos meses) a los centros de salud, a la atención primaria, los responsables de detectar y rastrear los nuevos contagios. Y lo preocupante es que no tienen medios, básicamente porque han sufrido los recortes sanitarios (2009-2014) más (-16,7%) que el resto de la sanidad (-12,2%). Y así, tenemos menos médicos de atención primaria que la mayoría de Europa: 77 por 100.000 habitantes, frente a 253 en Portugal, 152 en Francia o 97 en Alemania). Y el reparto es muy desigual por autonomías, según los datos de Sanidad: 111 médicos de atención primaria por 100.000 habitantes en Castilla y León, 82 en Castilla la Mancha o Galicia, 80 en el País Vasco, 76 en Cataluña, 75 en Andalucía o Murcia, 68 en Madrid y 62 en Baleares. Y Madrid, el epicentro de la pandemia, tiene 3.627 médicos de familia más que en 2009 y 232.590 habitantes más. Y 74 enfermeras de atención primaria más que en 2009 (30.499 en total), la mitad de enfermeras que en Europa.


Otro frente clave para atacar esta pandemia son las residencias de ancianos, el origen del 60% de los muertos por coronavirus. Sigue faltando información y “medicalizarlas” o al menos establecer protocolos claros para detectar, rastrear y tratar los nuevos casos, para evitar que sean focos de contagio y muerte (algo que tampoco asegura Madrid, según el informe de Sanidad contra el cambio de fase). Este estudio hecho por El País revela que las residencias han sido la primera causa de propagación del coronavirus en 8 provincias de Castilla y León y Castilla la Mancha y la 2ª causa en Cuenca y Cáceres, por delante de la población, la movilidad o la falta de camas UCI. Y no es por casualidad: el informe del Defensor del Pueblo, hecho en 2019, denuncia que en las residencias falta personal especializado y atención sanitaria (médicos y enfermeras).


Hoy avanzamos en la desescalada cuando los datos preliminares de la Encuesta epidemiológica hecha a 60.000 españoles revelan algo preocupante: que sólo un 5% de españoles se han contagiado, (llegan al 14,2% en Soria o al 11,3% en Madrid, frente  al 2% en Murcia y Asturias), lo que indica que un 95% de españoles no han cogido la enfermedad y podrían hacerlo. Primera reflexión: si un 5% de contagiados (2.339.826, un tercio de ellos asintomáticos) han colapsado la sanidad, ¿qué pasaría si hay rebrotes y se contagia una parte importante del 95% restante? Segundo dato preocupante del Estudio: la letalidad del coronavirus es muy elevada, 1,1 muertos por cada 100 contagiados, el doble de lo que pensaban los expertos. Y me lleva a una segunda reflexión: si hay rebrotes antes de que haya una vacuna y se contagiaran “sólo”  la mitad de los españoles, tendríamos 258.000 muertos…


Es sólo un dato para que veamos la gravedad de esta pandemia, el tremendo riesgo al que nos enfrentamos. Y frente a este panorama, se multiplican las prisas por “volver a la normalidad”. Por un lado, las autonomías, lanzadas a una carrera por no ser la última, (salvo Cataluña y Castilla y León), con Madrid a la cabeza de la oposición al Gobierno, incluso con su presidenta azuzando las manifestaciones en la calle. Y con muchos gobiernos autonómicos intentando recuperar su poder, forzando elecciones en julio (País Vasco y Cataluña), criticando día a día (y torpedeando) el mando único de Sanidad. Y “prisas políticas” por salir del estado de alarma, con el PP  y VOX votando esta semana contra ampliarlo un mes, hasta finales de junio (“Hay que convivir con el virus”, dijo Casado en Tele5). Una derecha y extrema derecha cada vez más radicalizadas, que han desunido a la población frente al coronavirus.


Y sobre todo, “prisas económicas”, de sectores empresariales que presionan día a día al Gobierno para que facilite sus negocios, presionando con los empleos y empresas en juego. Es el caso del comercio, que ha presionado  para abrir cuanto antes (sobre todo en Madrid)  y se quejó de que les prohibieran las rebajas (finalmente, se autorizan desde hoy). Y la industria turística, que lleva semanas presionando para que se permitan vuelos, hoteles y viajes cuanto antes. Y que ha puesto el grito en el cielo porque España haya impuesto una cuarentena de 14 días a los viajeros que vienen de fuera, como hacen 160 paises (ver mapa de Exteriores). ¿Qué pasa, que tenemos que dejar que entren turistas y repunten los contagios y los muertos?


Sorprende estas prisas y presiones del sector turístico y del comercio cuando son los dos sectores más protegidos por los ERTEs y las ayudas públicas, con dinero de todos, que además se han prorrogado hasta finales de junio. Así, de los 3,3 millones de trabajadores protegidos por los ERTEs, un 28% (929.855) son de empresas turísticas y otro 24% (880.075) del comercio. Y de los 1,17 millones de autónomos con ayudas por cese de actividad, 230.000 son autónomos ligados al turismo y 275.000 al comercio. En resumen, un 93% de los trabajadores afiliados (el 12 de marzo) a la hostelería cobran hoy ayudas de ERTEs, ceses de actividad de autónomos o desempleo, según dijo Pedro Sánchez el sábado en la Moncloa. En total, hostelería y comercio reciben unas ayudas públicas de 10.000 millones mensuales. Pero aún así, presionan para que se abran hoteles, bares, playas, aviones, comercios y grandes superficies, prometiendo "medidas de seguridad”. La bolsa antes que la vida.


El  turismo es una industria europea muy potente y ha conseguido el apoyo de la Comisión Europea, tras la presión de los tour operadores alemanes (los que más se benefician de esta industria) ante Merkel. La semana pasada, la Comisión Europea dio luz verde a que los aviones puedan ir llenos (falta que los clientes quieran viajar así) y aprobó un plan de desescalada en tres fases, que prevé los viajes europeos a partir del 15 de junio, aunque con limitaciones y acuerdos (“pasillos”) entre paises. Sí, hay casi 3 millones de empleos ligados al turismo en España, pero no podemos olvidar que en julio y agosto de 2019 llegaron a España 20 millones de turistas. ¿Vamos a arriesgarnos a que vengan aunque sólo sean 5 millones? ¿Va a cargar la industria con la responsabilidad de posibles rebrotes y más muertos?


Sorprenden estas “presiones europeas” por la vuelta a la “medio libre circulación” cuando Europa es incapaz de aprobar ayudas para los paises más afectados por la pandemia, en especial Italia y España. La misma Comisión que intenta ayudar a las compañías aéreas y al turismo ha vuelto a retrasar la aprobación de un Fondo de reconstrucción europeo de 1,5 billones, como lleva semanas pidiendo la Europa del sur. Y se retrasa porque Alemania y  Holanda (como Austria y los nórdicos) no quieren dar dinero a fondo perdido. Y por eso, insisten en que antes pidamos los créditos del fondo de rescate MEDE, que ya ofrece los primeros 240.000 millones para gastos sanitarios (España podría pedir 24.500 millones) al 0,115% y a devolver en 10 años. Pero España e Italia no parecen interesadas en pedir estos créditos, porque “huelen a rescate”, serían como “un estigma” más de la Europa del sur ante los mercados. 


Mientras, la factura del coronavirus crece cada día y España ya lleva gastados 52.000 millones extras entre gastos sanitarios, transferencias a las autonomías, ayudas a ERTES, autónomos y parados, exención de cotizaciones e impuestos, avales y menos ingresos públicos. Y los expertos advierten que esta factura obligará a España a endeudarse en  110.000 millones de euros adicionales sobre los 190.000 ya previstos. En total, tendremos que colocar” 300.000 millones de deuda este año, en un mercado donde todo el mundo tendrá que endeudarse: se habla de 1,5 billones de deuda extra en Europa. Eso disparará los costes y penalizará a los paises más endeudados ya antes de la pandemia, como España e Italia. De hecho, el tipo de la deuda española a 10 años ya ha subido al 0,810% (estaba en 0,460% en enero) y los especuladores “huelen la sangre” en unos meses: los seguros sobre la deuda española (los CDS) han disparado su precio, porque los fondos buitres apuestan  que España (e Italia) tengan pronto problemas para financiarse. Nuestra UCI son las compras de deuda del BCE, recientemente cuestionadas por el Tribunal Constitucional alemán. Por eso es tan importante que Europa no ofrezca más deuda, sino ayudas a fondo perdido.


Y no sólo para pagar los costes del coronavirus, sino para afrontar los costes de la reconstrucción, que va a ser infinitamente mayores, porque habrá que salvar empleos y empresas con más ayudas este año y el que viene. Y además, hay que afrontar el coste social de esta pandemia, que ha disparado “las colas para comer” y ha sumado otros 6 millones de españoles a los que ya estaban en riesgo de pobreza (8,5 millones), según el informe FOESSA (Cáritas). Y eso porque un tercio de los hogares españoles, 6,3 millones, no tienen “hucha para aguantar más de 3 meses sin ingresos, según este informe del BBVA


Todo esto es muy preocupante, pero no perdamos de vista la prioridad: salvar vidas. Porque si no vencemos al virus, no salvaremos la economía. Y si las prisas se imponen a la prudencia en la desescalada, si hay un rebrote, el número de contagios y de muertos puede ser terrible, a la vista de los pocos españoles inmunizados. Seamos sensatos. Y volvamos poco a poco a una situación que no será de normalidad. Hagámonos a la idea de que el verano, el trabajo, los estudios, los viajes, la vida no serán como antes hasta que haya una vacuna. Y que todos, empresas y trabajadores, lo sufriremos para salvar vidas.

lunes, 27 de abril de 2020

Coronavirus: desescalada casi a ciegas


El Gobierno recibe múltiples presiones empresariales, políticas y sociales para levantar el confinamiento. De hecho, ayer domingo algunas calles estaban llenas (ver fotos) con la "excusa" de los niños. Y cada autonomía quiere decidir cuándo y cómo "desescalar". Pero todavía hay demasiados contagios y muertos y falta información sobre el alcance real de la pandemia: no sabemos cuántos españoles han estado o están contagiados. La OMS insiste que hay que hacer más test, pero faltan. Y hasta hoy no empieza  el estudio de seroprevalencia a 36.000 familias, que debería darnos un primer mapa de contagios, en 2 semanas. Pero esta información necesita tiempo y el Gobierno no lo tiene: el 5 de mayo debe decidir si levanta parcialmente el confinamiento (medio a ciegas) o lo mantiene hasta el 23 de mayo, presionado por una familias hartas y una recesión que se agrava cada semana. Y con una oposición muy radicalizada y unas autonomías que actúan a su aire. O pacta una lucha unida contra el coronavirus o tardaremos más en vencerle. La prioridad es la vida, no la bolsa. Sigamos en casa. No lo estropeemos ahora.

A partir de un fragmento de La gallina ciega de Goya enrique ortega

Se cumplen hoy 117 días de la detección del coronavirus, una pandemia que ha contagiado ya a 2.971.831 personas en 185 paises, causando 206.553 muertos, según la Universidad Jhons Hopkins. El epicentro de la pandemia sigue siendo Europa, con la mitad de los contagiados mundiales, aunque el país líder en coronavirus es Estados Unidos, con 965.910 contagiados, seguido de lejos por España (226.629 contagiados), Italia (197.625), Francia (162.220), Alemania (157.770), Reino Unido (154.037), Irán (90.481), China (83.909), Brasil (59.479), Bélgica (46.134) y Canadá (45.606). En muertos, el país líder es también EEUU (55.417), seguido de Italia (26.384), España (23.190), Francia (22.614) y Reino Unido (20319), seguidos muy de lejos por Bélgica (6.917 muertos) o Alemania (5.500 muertos). España es el 2º país con más muertos por millón de habitantes (493), tras Bélgica (604), pero el índice de letalidad (muertos/contagiados) es 11,2, menor que el de Francia (18,2), Bélgica (15,3), Reino Unido (13,7), Italia (13,5), Suecia (12,1) y Holanda (11,9), según los datos de Sanidad.


Tras 6 semanas de confinamiento, la curva de contagios crece a un ritmo bajo, en torno al +2% diario (+0,8% ayer), muy inferior al de las semanas anteriores (del +3% la anterior al +7% hace dos semanas, +15% hace tres y el +22% que crecían los contagios al inicio del  estado de alarma), aunque los contagios no terminan de bajar porque ahora se hacen más test y aparecen nuevos contagiados. Y crecen también menos los enfermos hospitalizados, los que ingresan en las UCIs, y los muertos : menos de 400 diarios la última semana y 288 ayer domingo), aunque las estadísticas autonómicas no siempre son homogéneas. Además, este viernes, Sanidad cambió las estadísticas y ahora sólo cuenta como contagiados a los que se ha hecho el test PCR, no los test rápidos de anticuerpos, con lo que la cifra oficial bajó ayer a 207.634 (aunque la Universidad Jhons Hopkins estima 226.629 contagiados en España). 


El alcance de la pandemia sigue muy desigual por autonomías. Se mantienen 6 regiones con un nivel de contagios superior a la media española (88,5 contagios por 100.000 habitantes en las últimas 2 semanas): Madrid (188,18), la Rioja (183,71), Castilla y León (171,03, aunque Soria sube a 1.786 contagios por 100.000 habitantes y Segovia a 1.777), Cataluña (166,56), Navarra (113,57) y Castilla la Mancha (94,01). Y siguen en  mínimos de contagios Murcia (1,67 por 100.000 habitantes), Ceuta (8,26), Canarias (11,56) , Melilla (13,87), Extremadura (14,61), Andalucía (21,01), Comunidad Valenciana (23,36) y Baleares (27,84). Los hospitalizados por COVID 19 suben en toda España, especialmente en Cataluña (de 22.235 a 25.665), pero bajan en Madrid (de 8.291 a 5.892). Y también suben los ingresos en UCIs, sobre todo en Cataluña (de 2.395 a 2.583), bajando en Madrid (de 1.123 a 873). Las autonomías con más letalidad (muertos/contagiados) que la media (11,2) son Extremadura (15,42), Castilla la Mancha (14,92), Aragón (14,36), Madrid (13,39) y Comunidad Valenciana (11,67), siendo muy baja en Melilla (1,81), Ceuta (4), Galicia (4,29), Canarias (6), Murcia (8,61) o Cantabria (8,78), según Sanidad.


Un dato que sigue preocupando son los muertos en las residencias de ancianos, un drama europeo: de los 110.000 muertos por coronavirus en Europa, más de la mitad se han producido en residencias de ancianos, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). En España, el porcentaje sube al 69%, porque se estima que 15.323 ancianos que vivían en residencias han muerto por coronavirus o síntomas compatibles con el COVID-19, la mayoría en Madrid, Cataluña, Castilla y León y Castilla la Mancha. Y aunque las 5.457 residencias existentes están ahora más controladas, sigue faltando un Plan de choque sanitario, para detectar exactamente los contagiados y rastrear sus contactos, así como para que tengan una atención sanitaria más eficiente y profesional (las residencias no tienen medios ni personal). Pero las autonomías eluden el problema y Sanidad no acaba de imponer soluciones.


Podríamos decir que hemos pasado la batalla más dura en el combate contra el coronavirus, pero la guerra sigue y va a ser larga, hasta que haya una vacuna, no antes de 1 año. Ahora, la prioridad la ha marcado la OMS: “test, test y más test. Urge conocer el alcance real de la enfermedad, porque los 226.000 contagios detectados son sólo la punta del iceberg. Y para conocer “lo que hay debajo” hay que hacer test masivos. Existen 3 tipos de test (verlos aquí en detalle): dos tipos de test buscan detectar el virus (los test rápidos de antígenos y los PCR) y los test rápidos serológicos detectan anticuerpos, es decir que la persona ha pasado la enfermedad (aunque no lo haya sabido o no la tenga ahora). En un principio, Sanidad compró 640.000 test rápidos de antígenos a China, a través de un intermediario catalán (Interpharma), pero sufrió dos “engaños: a finales de marzo devolvió los primeros 58.000, porque sólo detectaban un 30% de contagios. La empresa prometió cambiarlos por otros, que necesitaban unas máquinas para testar los resultados (que ahora regalaban). Pero se comprobó que tampoco funcionaban bien, rechazándose el pedido y exigiendo la devolución del dinero.


Tras el doble fiasco, Sanidad  ha decidido abandonar los test rápidos de antígenos y centrarse sólo en los test PCR (detectan virus activo) y los test serológicos (detectan anticuerpos), de los que ha comprado 5.030.000 test, a un precio de 7,7 euros cada uno, según la referencia del Consejo de Ministros del martes. A primeros de abril ya repartió el primer millón, el 11 de abril otro millón (195.000 a Madrid y 171.400 a Cataluña, lo que fue interpretado por los independentistas como un recuerdo de la “victoria española de 1.714…) y en los próximos días se repartirán los 3 millones restantes, a hospitales, residencias de ancianos y autonomías. Estos test son sencillos (una gota de sangre y la respuesta en 10 minutos, como en una especie de test de embarazo), pero sólo informan de que el analizado tiene anticuerpos de coronavirus: los primeros, la inmoglobulina M (IgM), aparecen a partir del 7º día de contagio y durante 3 o 4 semanas, y la inmoglobulina G (IgG) aparecen después y duran toda la vida. Con ello puede saberse la fecha aproximada de contagio. 


Los test PCR  son más precisos, porque indican la existencia del virus en ese momento (los anticuerpos del test serológico sólo se detectan a partir del 7º día), pero son más caros y complejos: exigen un palito para extraer la muestra de la nariz o boca (faltan palitos en el mercado), un test de extracción del ARN del virus (necesita un “reactivo” para leerlo que no se produce en España y que hay que importar ,con dificultad, de EEUU, Alemania o China), un test de identificación (que sí se fabrica aquí) y un laboratorio homologado de un gran hospital o una Universidad (sólo hay 13 de momento certificados), que necesita 4 horas para estudiar la muestra recibida, lo que es un “cuello de botella” (como los kits) para hacer test PCR.


Mientras hospitales y autonomías hacen cada semana más test (una media de 40.000 PCR diarios y cientos de miles de test serológicos), Sanidad inicia hoy lunes un Estudio de seroprevalencia a 36.000 familias, preparado por el Instituto de Salud Carlos III y el INE. Es una muestra por provincias (600 familias en Ceuta y 6.000 en Madrid), que alcanzará a más de 90.000 personas (todos los miembros de las familias seleccionadas), de todas las edades. Se les llamará por teléfono para que vayan a su Centro de salud (o irán a su casa si no pueden desplazarse) para hacerles dos pruebas: un test serológico rápido (para ver si tienen anticuerpos que revelen que han pasado la enfermedad) y un análisis de sangre para cuantificar esos anticuerpos (prueba ELISA). Estas dos pruebas se repetirán 3 veces (a las 3 semanas), con lo que el Estudio durará 8 semanas, aunque los expertos creen que se tendrá un primer mapa provisional de la pandemia a los 10/12 días de iniciado (para el 9 de mayo).


Tan importante como hacer test y este Estudio es hacer un seguimiento y rastreo de los contagios detectados: saber con qué personas ha estado en contacto y hacerles también test y seguimiento. Los expertos reiteran que España necesita miles de “rastreadores” del virus para evitar que resurja. Es una labor “medio policíaca”, de investigación de contactos, que resulta “clave” para poder desescalar el confinamiento, según han reiterado la OMS y el Centro Europeo de Control de Enfermedades (ECDC). Esta tarea exige mucho personal y tiempo, porque los expertos estiman que cada contagiado precisa una entrevista personal y una investigación de contactos que lleva horas. En Wuhan (China) se destinaron 9.000 sanitarios sólo para "investigar". España necesitaría 14.000 investigadores, según estima el Instituto Johns Hopkins. Y el problema es que las autonomías y los Centros de Salud ya están superados con la pandemia y el estudio serológico. Habría que contratar personal específico de apoyo, quizás estudiantes de medicina o enfermería, “sabuesos” de los contagios. Y en paralelo, ultimar una aplicación para los móviles que detecte y avise de los contactos que han tenido y tienen los contagiados detectados.


Todo esto, test, Estudio de seroprevalencia, la investigación de los contactos de los contagiados y sus movimientos, son medidas claves para conocer el alcance de la pandemia y controlarla. El problema es que el proceso va muy retrasado, por las urgencias de frenar el primer impacto del coronavirus. Y, en consecuencia, los expertos y el Gobierno no saben de verdad el alcance de la pandemia ni su reparto por zonas, familias y edades. Y así, casi a ciegas, es difícil decidir cuándo y cómo levantar el confinamiento, iniciar ladesescalada”.


Los expertos sanitarios señalan que hay 4 criterios que se deberían cuantificar para abrir la mano e iniciar una desescalada, que debería ser gradual y por zonas. Dos criterios son sobre el alcance de la pandemia: que la zona tenga (Ojo: en las últimas dos semanas), un número reproductivo (contagiados por cada contagio) inferior a 1 (ayer había 14 autonomías por debajo de 1) y que los nuevos contagios sean menos de 2 por 100.000 habitantes (ayer, en Cataluña aumentaron 7,27 por 100.000 y en Madrid 4,6, mientras en Murcia subían 0,40 y en Canarias 0,58). Y los otros dos criterios, sobre la situación de la sanidad autonómica: que menos del 30% de todos los hospitalizados lo sean por coronavirus y ocupen menos del 50% de las camas de UCI. Con estos criterios, las autonomías que podrían iniciar la desescalada serían Canarias, Melilla, Murcia, Andalucía, Ceuta y Baleares. Y quedarían para más adelante el resto, sobre todo Madrid, Cataluña y las dos Castillas, las últimas en salir. Pero ojo: Sanidad exige además a las autonomías, para iniciar la desescalada, que hagan test PCR a todos los casos con síntomas.


Aún con estos criterios “objetivados”, hay un alto riesgo en la desescalada, por la falta de datos sobre el alcance real de la pandemia hasta el 9 de mayo. Lo más razonable sería prorrogar el confinamiento 2 semanas más, hasta el 23 de mayo. Pero las presiones sobre el Gobierno para que inicie ya la desescalada van a ser brutales. Por un lado, de las autonomías menos afectadas por la pandemia, donde existe un riesgo de repunte. Por otro, de la oposición del PP (y del PNV y ERC), que podrían oponerse a la próxima prórroga del estado de alarma (que debe solicitarse en el Congreso la próxima semana) si no consiguen a cambio la desescalada en algunas de sus autonomías. Presiones de las familias, que inician hoy la 8ª semana de confinamiento. Y presiones, sobre todo, de muchas empresas y sectores, sobre todo el turismo, la hostelería y los comercios, asfixiados por el confinamiento.


Es un argumento de peso, porque cada semana que se retrase el desconfinamiento supone agravar más la recesión. El propio Banco de España acaba de señalar que si el confinamiento dura 12 semanas en vez de las 8 actuales, la recesión será este año del -13,6% en vez del -8,7%. Y el desempleo crecerá en 1,5 millones este año, pero mucho más si se retrasa la vuelta a la normalidad. Otra vez más, el coronavirus vuelve a plantearnos el viejo dilema: la bolsa o la vida. Es el debate que hay detrás de prorrogar o no el confinamiento. Salvar vidas debe ser lo primero. Y existe el riesgo de que si abren la mano antes de tiempo, acabemos dando marcha atrás y haya más muertos. Sobre todo si no esperamos a tener más datos, hacia el 9 de mayo, para decidirlo.


Con todo, lo más preocupante es la falta de consenso y la desunión en esta batalla contra el coronavirus. Las autonomías siguen yendo a su aire, desde las estadísticas a las medidas, sin colaborar lealmente con el Ministerio de Sanidad. Un ejemplo: Galicia inició el viernes un estudio de seroprevalencia en la región, utilizando los test serológicos que le ha enviado Sanidad para hacer un estudio aparte a 100.000 gallegos. Y hay otras regiones que quieren hacer lo mismo, mientras retrasan el estudio español unificado, que es el que urge. Y siguen sin aportar datos de la pandemia en las residencias de ancianos. Y la oposición, sobre todo el PP, es cada día más agresiva en sus críticas, utilizando claramente la pandemia para una operación de acoso y derribo al Gobierno, tratando de convertir la Comisión parlamentaria para la reconstrucción en una Comisión de investigación de la gestión gubernamental. No hay consenso en la lucha sanitaria contra el coronavirus, así que menos acuerdo habrá para la futura reconstrucción económica y social del país, para la que Europa retrasa otra vez sus ayudas. Y mientras, empresas y sindicatos apenas alzan su voz (salvo para quejarse y pedir ayudas) ni  preparan un pacto social que facilitaría la futura reconstrucción del tejido económico.


Mientras, las familias aguantamos en casa, con bastante paciencia y responsabilidad (ojo a los abusos al sacar a los niños, según revelan estas fotos, que nos pueden costar muy caros...), viendo cómo el Gobierno afronta con improvisación y desorden esta catástrofe, cómo la oposición intenta desgastarle utilizando hasta los muertos, cómo las empresas buscan salvarse a cualquier precio y cómo millones de afectados intentan sobrevivir sin ingresos, triplicando sus peticiones a Cáritas. Por favor, trabajen juntos, avancen con los test y los estudios, pongan todo el dinero y los medios que hagan falta para ayudar a desempleados, empresas y familias. Y, sobre todo, dígannos toda la verdad: aguantaremos mejor. Mientras, sigamos en casa. No perdamos lo ganado.