Esta primavera, Hacienda espera recibir 23.281.000 declaraciones de la Renta (IRPF), por los ingresos que tuvimos en 2023, un 1,2% más que en 2023. Pero la mayoría de contribuyentes no tienen que pagar ahora, porque les sale la declaración a devolver: son 14.610.650 contribuyentes (el 63%), que ya están recibiendo 11.650 millones de euros, porque les retuvieron de más en 2022 (más bien, les retuvieron lo que debían pero ahora se deducen por muchos conceptos, desde hijos a gastos y deducciones autonómicas). Al otro tercio de los contribuyentes, a 7.092.000 declarantes, les sale a pagar el IRPF este año, un total de 18.908 millones de euros: pagarán un +12,2% que el año pasado, porque Hacienda espera que declaren más ingresos por dividendos, intereses, ganancias en Bolsa y mayores salarios.
El otro “pero” es que estas menores tarifas y mayores
deducciones restan muchos ingresos a las autonomías. Los expertos
cifran en 5.700 millones la merma de ingresos autonómicos sólo
en 2022 por las rebajas fiscales que aprobaron, una cifra que subirá en 2023. Y
esto choca con las necesidades crecientes que tienen las
autonomías en sanidad, educación, Dependencia y gastos sociales. No es
casualidad que Madrid, la autonomía que lleva años “bajando impuestos”,
sea también la comunidad que menos gasta en sanidad (1.248 euros
por habitante frente a 1.538 de media) y en educación (896,98 euros frente
a 1028,91) y la 6ª por la cola en gasto social (323,36 euros frente a 372,23 de media), según
los Directores de Servicios Sociales.