España espera otro verano récord, el 3º consecutivo, tras una primavera que ha sido excelente para el turismo. Sólo en mayo, visitaron España 10.260.000 turistas extranjeros, +9,5% que en mayo de 2025 y el mejor dato de la serie histórica, con un gasto también récord (13.553 millones de euros), según el INE. Y si analizamos los 5 primeros meses de este año (enero-mayo), han visitado España 36.821.120 turistas extranjeros, +5% que en el mismo periodo de 2025. Son 1,8 millones de visitantes extranjeros más, que se han gastado 50.257 millones de euros (+7,78%), un gasto medio de 1.365 euros por turista, aunque han reducido ligeramente su estancia media (a 7 días), por la subida de precios.
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lunes, 27 de julio de 2026
Vacaciones 2026: otro verano récord y caro
Media España se va de vacaciones estos días y se encontrará
con otro récord de turistas, nacionales y extranjeros, por tercer
verano consecutivo. Se esperan 43 millones de turistas extranjeros
entre junio y septiembre, 1,5 millones más que el año pasado,
empujados más hacia España por la crisis de Oriente Medio. Y todos pagaremos
más por los hoteles, apartamentos, restaurantes, bares y servicios, con una
subida que supera el 60% desde antes de la pandemia. Pero no importa que
playas, ciudades y pueblos estén saturados: la fiebre por viajar,
aunque sea una semana, no amaina. Y España espera superar los 100 millones
de turistas este año, otro récord que puede costarnos caro, porque hay
zonas de España (Baleares, Cataluña, Costa del Sol y parte de Levante)
supersaturadas y con las poblaciones locales agobiadas por el turismo. Por eso,
el Gobierno y el sector tienen una hoja de ruta hasta 2030 para
conseguir un turismo sostenible, de calidad, más diversificado y
que no destroce los grandes destinos turísticos. ¡Feliz verano! Se esperan 43 millones de turistas extranjeros este verano, 1,56 millones más que en 2025
España espera otro verano récord, el 3º consecutivo, tras una primavera que ha sido excelente para el turismo. Sólo en mayo, visitaron España 10.260.000 turistas extranjeros, +9,5% que en mayo de 2025 y el mejor dato de la serie histórica, con un gasto también récord (13.553 millones de euros), según el INE. Y si analizamos los 5 primeros meses de este año (enero-mayo), han visitado España 36.821.120 turistas extranjeros, +5% que en el mismo periodo de 2025. Son 1,8 millones de visitantes extranjeros más, que se han gastado 50.257 millones de euros (+7,78%), un gasto medio de 1.365 euros por turista, aunque han reducido ligeramente su estancia media (a 7 días), por la subida de precios.
Para el conjunto del verano (junio a septiembre),
el
Gobierno espera que vengan a España 43 millones de turistas extranjeros,
una cifra que supone recibir 1,56 millones más (+6%) de visitantes
foráneos que el verano pasado (41.432.649 turistas extranjeros). Y lo más
importante: se espera que aumente más su gasto (+8%), hasta
los 64.000 millones de euros en estos cuatro meses. De momento, los
hoteleros hablan de una
ocupación media muy alta (90%), no sólo en los hoteles sino
en apartamentos turísticos, casas rurales y campings, un aluvión de turistas
llegados a España sobre todo por avión, dado que las aerolíneas internacionales
han
programado 322.500 vuelos de julio a septiembre, un 6,1% más
que el verano pasado, a pesar del aumento de precios y el encarecimiento del
keroseno.
España es uno de los mayores destinos turísticos del mundo,
pero lo será más este verano porque el sector espera recibir turistas que otros
años viajaban a Turquía, Egipto o islas del Mediterráneo y que el
conflicto de Irán puede desviar a España.
Además, creen que también atraerá turistas el eclipse de sol esperado el
12 de agosto, que ha aumentado las reservas en una franja de la España
interior, desde Galicia a Baleares. Y también ayudará la ligera revalorización
del dólar frente al euro (costaba en enero 1,204 dólares y ahora cotiza
a 1,143 dólares), lo que abarata un 5% las vacaciones en España a
los que paguen en dólares.
En contra de la llegada de turistas a España juega el bajo
crecimiento en algunos paises europeos (sobre todo en Alemania,
que no despega), las
olas de calor (que facilitan el turismo en el norte de Europa
y retrae viajar a la calurosa España), los elevados precios en nuestro
país (algunos destinos en Baleares y la Costa del Sol cuestan
más que el Caribe o Asia) y la saturación de
algunos destinos (Baleares, Barcelona, Costa del Sol), que no
olvidan los extranjeros llegados los últimos años.
Quizás el mayor riesgo del turismo, junto a la saturación en
algunas zonas de costa, sean las subidas de precios, que también afectan
muy negativamente a los turistas nacionales, que optan por tomar
vacaciones menos días a la vista de la subida de hoteles, apartamentos,
bares, restaurantes y el ocio. Los hoteleros dicen que sus precios sólo van
a subir el +5% este verano, pero la realidad es que la alta demanda
ha subido los hoteles hasta un 10%. Y los datos del INE (IPC junio)
revelan que los hoteles y apartamentos han subido un +11,4% anual
(y el 30,4% en lo que va de año), aunque lo peor es que las subidas se han ido
acumulando y hoy un
hotel cuesta un 63% más que antes de la pandemia (2019). También
han subido las tarifas del tren (+6,2% anual), los viajes en autobús
(+6,7%), menos los vuelos nacionales (+4,2%), cayendo en el último año el
precio de los vuelos internacionales (-2,9%), aunque suben en verano. Y los restaurantes y cafeterías
suben un +4,4% anual.
El sector turístico ha aumentado mucho su facturación
en el 2º trimestre (+4,2%) y espera volver a subirla (+3,2%)
en el tercer trimestre, empujados por el aumento de turistas y la
subida de precios, que justifican por las importantes inversiones realizadas
(8.000 millones para mejorar la calidad de los hoteles en la última década). El
motor de su actividad este verano será el aumento de los turistas
extranjeros, aunque también esperan una mayor afluencia de turistas
nacionales, si bien unos y otros reducirán algo su estancia (a 5 días los
turistas nacionales y 7 días de media los extranjeros). Los destinos
donde más aumentará el negocio turístico, según
la patronal Exceltur, serán la Comunidad Valenciana (+12,5% ventas),
Murcia (+9,5%) y Cataluña (+5,9%), aunque también aumentará el
negocio en los destinos urbanos de Madrid (+7,2%), Extremadura (+9,2%) y
Castilla la Mancha (+7,9%), así como algunos destinos de la España verde:
Galicia (+5,2%), Asturias (+4,5%) y País Vasco (+3,9%). Y crecerá menos el
negocio turístico este verano en las islas (+0,3% Canarias y +0,8% Baleares,
muy saturadas), Andalucía (+1%), La Rioja y Cantabria (+1,8%).
Lo llamativo es que, tras este nuevo verano récord, el
sector turístico espera un 4º trimestre muy bueno, con
mayores llegadas de turistas (y mayor gasto) entre octubre y diciembre, a la
vista de que las aerolíneas internacionales han reforzado sus vuelos a España para
el 4º trimestre, aumentando también las reservas hoteleras. Por todo ello, el
Gobierno espera superar este año 2026 los 100 millones de turistas:
el año 2025 llegaron 96.770.515 visitantes extranjeros y si ese número creciera
un 5% (como han hecho los turistas entre enero y mayo), acabaríamos el año
con 101,6 millones de turistas extranjeros… Y con un gasto turístico que alcanzaría
los 121.000 millones de euros (+5,3%). Eso supone que el turismo volverá a ser
uno de los motores de la economía, aportando
228.396 millones al PIB (el 12,9% del total) y manteniendo 3 millones de empleos.
España superará los 100 millones de turistas en
2026, pero eso provoca una pregunta: ¿es
sostenible esta masificación turística? . Es evidente que hay destinos
turísticos saturados y no sólo las costas e islas en verano (Palma ha protagonizado una masiva manifestación contra la saturación turística), también muchas ciudades en cualquier fin de semana (Barcelona, Sevilla, Córdoba, Málaga,
Palma, San Sebastián, Toledo, Santiago, Alicante…). Viajar
se ha convertido en una “necesidad” tras la pandemia y el turismo
(interior y extranjero) colapsa aeropuertos, trenes, carreteras, hoteles,
restaurantes, bares y zonas turísticas. Muchos expertos y hasta empresarios del
sector creen que ha llegado el momento de parar y reflexionar, de evitar “morir
de éxito”. Urge perfilar un
turismo sostenible, no sólo para los propios españoles residentes
sino para los turistas nacionales e internacionales, que pueden buscar otros
destinos si se “agobian” en España, si nos identifican con “colas” en
aeropuertos, carreteras, playas y restaurantes, con precios superiores a viajar
a destinos más exóticos y lejanos…
Esta reflexión sobre el futuro del turismo en España se ha
plasmado en la “Estrategia
España Turismo 2030”, una “hoja de ruta” para el futuro aprobada por el Gobierno el 21 de octubre de
2025, tras muchos meses de debate con 200 entidades públicas y privadas del
sector turístico. El
objetivo es “transformar el turismo español hacia un modelo
sostenible, equilibrado e inclusivo”, que se pretende conseguir con 5 programas (sobre
destinos, empresas, trabajadores, residentes y turistas) que incluyen 15 metas, entre
ellas, transformar los destinos turísticos, fomentar el turismo verde y de
interior, innovar y digitalizar empresas y aplicar criterios sostenibles para
el medio ambiente, formación continua de los trabajadores, armonizar el turismo
y la vida local de los destinos turísticos (elaborando un Atlas de
“intensidad turística”) y promover un marketing de España como destino
sostenible.
Muchas de estas acciones están en marcha dentro de programas
turísticos aprobados con Fondos europeos, de los que 3.400
millones se han destinado a la reconversión y digitalización del sector
turístico, además de acciones medioambientales y campañas de marketing para
conseguir una diversificación geográfica, temporal y motivacional de los
turistas, para promover el turismo de negocios, verde, cultural, gastronómico o
deportivo, no sólo nuestro sol y playa. En paralelo, las
empresas han realizado fuertes inversiones en hoteles,
infraestructuras, digitalización, energía y medio ambiente, así como en
múltiples ofertas de servicios, lo que permite en muchos casos no cerrar
tras el verano y mantener un turismo permanente. Eso sí, el sector se queja
de la “competencia desleal” de los pisos turísticos (341.000
en mayo) y pide al Gobierno más inversiones en infraestructuras
(aeropuertos, trenes, carreteras y accesos a ciudades, muchos colapsados), una mejora
de la formación y
la incorporación de las nuevas tecnologías, incluida la IA.
En definitiva, que volveremos a “sufrir” otro verano
de récord, con una saturación de turistas y unos precios disparados no
sólo en los destinos de sol y playa sino en muchas zonas del norte de España y
la España interior, que ya tampoco son “un refugio”. Y mientras, la
industria turística necesita seguir “reconvirtiéndose”,
buscando mejorar su oferta y sus precios mientras afronta una necesaria diversificación
geográfica, en el origen (el 83,2% de los turistas siguen siendo
europeos) y en el destino del turismo (el 90,85% de los turistas se
concentran en 6 regiones: Cataluña, Andalucía, Comunidad Valenciana,
Baleares, Canarias y Madrid), así como una desconcentración temporal (el
43% de los turistas llegan en 4 meses, entre junio y septiembre), algo que ha
mejorado sensiblemente este año.
En resumen, no
se trata de batir el récord de turistas cada año, como si no
hubiera tope ni existieran problemas medioambientales y de saturación de
infraestructuras. Hay que buscar
un turismo de más calidad, no más turistas, que
sea compatible con la vida de los pueblos y ciudades donde llegan. Es un
difícil equilibrio que exige planificación, inversiones y medidas, pero
sobre todo acuerdos entre Administraciones. Hace falta un
gran Pacto por el futuro del turismo, para que sea sostenible a medio
plazo. Tras tantos récords y ante los 100 millones de visitantes, es hora
de parar, sentarse y repensar el futuro del turismo. Por este camino,
acabaremos teniendo que sacar ticket de reserva para
viajar, ir a un hotel o a un restaurante y bañarnos en la playa… Así no compensa viajar.
España espera otro verano récord, el 3º consecutivo, tras una primavera que ha sido excelente para el turismo. Sólo en mayo, visitaron España 10.260.000 turistas extranjeros, +9,5% que en mayo de 2025 y el mejor dato de la serie histórica, con un gasto también récord (13.553 millones de euros), según el INE. Y si analizamos los 5 primeros meses de este año (enero-mayo), han visitado España 36.821.120 turistas extranjeros, +5% que en el mismo periodo de 2025. Son 1,8 millones de visitantes extranjeros más, que se han gastado 50.257 millones de euros (+7,78%), un gasto medio de 1.365 euros por turista, aunque han reducido ligeramente su estancia media (a 7 días), por la subida de precios.
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jueves, 22 de enero de 2026
FITUR 2026: llegarán los 100 millones de turistas
Hasta el domingo se celebra en Madrid FITUR, la Feria del turismo más importante del mundo. El sector sigue eufórico, tras
batirse otro récord en 2025: 97 millones de turistas (el
doble que el año 2000) y 134.710 millones de gasto (cuatro veces más que
al principio del siglo). Y el año 2026 ha empezado con fuerza, en
reservas de viajes y estancias, con lo que se espera alcanzar los 100
millones de turistas este año, a pesar de los conflictos geopolíticos,
el bajo crecimiento europeo y los altos precios turísticos en España. La duda
es si esos 100 millones es una cifra “sostenible”, dada la
saturación de muchos destinos. Lo positivo es que el Gobierno y el sector han
aprobado una Estrategia turística 2030, una hoja de ruta para reconvertir
y modernizar el sector, para conseguir un turismo sostenible,
equilibrado e inclusivo, para evitar “morir de éxito”. Se trata
de transformar destinos, digitalizar la gestión, mejorar la formación y
diversificar ofertas y turistas al margen del tradicional sol y playa. FITUR 2026, el escaparate de un turismo que atraerá a 100 millones en 2026
En todo el mundo sigue “la fiebre por viajar”, tras la pandemia: en 2025 se superaron los 1.500 millones de turistas en el mundo, según la Organización Mundial de Turismo (OMT),sobrepasándose por primera vez los turistas que hubo en 2019, antes de la pandemia (salvo en América y Asia Pacífico, que siguen por debajo). Algo más de la mitad de este turismo mundial es de Europa, la región del mundo con más turismo, con 1.200 millones de viajes realizados por los europeos en 2025, según Eurostat. El 71% de estos viajes de los europeos fue dentro de su país, pero un 21% fueron a otro país europeo (sobre todo a España, Italia y Francia) y el 8% restante fueron viajes fuera de Europa.
España se consolida como el 2º destino
turístico del mundo, ya cerca de Francia, con 97 millones de
turistas extranjeros recibidos en 2025, según
la estimación del ministro de Industria y Turismo, 3,2 millones más que en
2024 (93.799.505 turistas). Es un aumento del +3,4%, algo menor que
el aumento de 2024 (+10,1%), porque en el verano se ha ralentizado el
fuerte aumento del turismo extranjero del primer cuatrimestre, con una ligera caída del turismo
francés (-0,5% de enero a noviembre) o belga (-0,1%) y un mínimo
aumento del turismo alemán (+0,9%) y nórdico (+1,2%) . Con todo, es un
récord histórico de turistas (duplica con creces los 46,40
millones del año 2.000). Y lo más importante: ha crecido mucho más (el +6,8%)
el gasto que estos turistas hicieron en España, otro
récord histórico: 134.710 millones de gasto turístico, cuatro veces el
del año 2.000 (33.000 millones). En definitiva: vienen más turistas y se gastan
cada vez más en España.
Además del doble récord, de turistas y gasto, el año
2025 revela que el crecimiento turístico ha sido “más sano”, según
el análisis del Gobierno. Primero, porque el turismo ha crecido más
fuera de la temporada alta, fuera del verano, en enero (+6,1%), febrero
(+7,7%), marzo (+3,8%) abril (+10,1%), octubre (+3,2%) o noviembre (+2,1%), por
delante del crecimiento de turistas en julio (+1,6%), agosto (+2,9%) y
septiembre (+0,8%), según el INE. Segundo, porque ha habido una cierta
desconcentración del turismo, tanto en el origen (los turistas
de EEUU, Latinoamérica y Asia han crecido más que los europeos) como en
destino (ha crecido más el turismo y su gasto en algunas zonas que no son
de sol y playa). Y tercero, porque los turistas que vienen a España se vuelven muy
contentos: el 97% se muestran satisfechos (30,9%) o muy
satisfechos (66,2%) de su estancia, según
la última Encuesta de Satisfacción de Turespaña.
Las empresas turísticas han hecho un
balance muy optimista de 2025, aunque el sector turístico ha crecido algo
menos que la economía: +2,5%, frente a un aumento del PIB global del
2,9%, tras crecer más que la economía en 2023 (+10,5% frente a 2,5%) y
2024 (+5,5% frente al 3,5% el país). Con todo, el turismo ha facturado
218.459 millones de euros en 2025, aportando el
13% del PIB español, lo que le revalida como la primera industria
del país. Y le ha permitido crear 47.815 nuevos afiliados a la
Seguridad Social, lo que supone otro récord de empleo: 2,75
millones de personas trabajan en el turismo, el 12,7% de todo el empleo
y 375.000 afiliados más que antes de la pandemia. Además, el 80,9% de
estos trabajadores del sector turístico tienen
un contrato indefinido y su sueldo ha subido más en 2025
(´3,9%) que el del conjunto de trabajadores (+3,4% de subida).
La mayor llegada de turistas extranjeros en 2025 (+3,2
millones) ha compensado el relativo estancamiento del turismo nacional,
que creció poco, según
la patronal Exceltur. Y gracias a ese mayor turismo extranjero, las
empresas turísticas han aumentado sus ventas un +4% (+7,9% el negocio
con extranjeros), por el mayor gasto de estos turistas y al aumento de precios.
Las zonas con más aumento de ventas para el sector turístico han sido Murcia
(+9%), País Vasco (+7,8%), Baleares (+7,4%), Aragón
(+7,2%), Madrid y la Rioja (+7% de ingresos), por delante del aumento de
ventas en las zonas tradicionales de sol y playa. Y además, las empresas
turísticas han aumentado sus beneficios (+5,6%) más que sus ventas
(+4%), según Exceltur, sobre todo las de transporte (+13,5%), empresas
ligadas al ocio (+7,2%), hoteles de
costa(+6,2%) y empresas de alquiler de coches (+4.1%).
Un factor que explica este fuerte aumento de beneficios para
el sector turístico es que ha seguido la fuerte subida de precios,
iniciada en 2023. Los hoteles han subido un +8,7% en 2025, según el INE, tras una
subida de precios del +37.1% desde 2019, con un precio medio de 172
euros por habitación, según Exceltur. Y los vuelos internacionales han
subido también un +7,4%, aunque los nacionales subieron sólo el +4,8%,
por la competencia del tren. Y los bares y restaurantes, otro
gasto turístico clave, han subido una media del +4,2%.Estas subidas
preocupan porque España aumenta su “brecha
de precios” con otros paises competidores, como Grecia, Turquía, Croacia,
Egipto, Marruecos o Túnez.
Otro factor que ha ayudado al buen ejercicio de las empresas
turísticas en 2025 ha sido la menor competencia de los apartamentos
turísticos, sobre todo tras obligarlos el Gobierno a registrarse en una ventanilla
única desde el 1 de julio, lo que ha reducido la oferta, junto al mayor
control y las limitaciones de algunos Ayuntamientos y autonomías. El resultado
es que en 2025 había 366.000 apartamentos turísticos disponibles en
las 25 principales ciudades, 15.963 menos que a principios del año
(-4,1%), según
Exceltur, con una caída importante de la oferta en Ibiza (-40,8%), Madrid (-7,8%),
Santiago (-17,5%) o San Sebastián (-5,7%), aunque subieron en Barcelona
(+3,8%).
Tras el nuevo récord de turistas e ingresos de 2025, el
sector estima que España conseguirá alcanzar en 2026 los 100 millones de turistas esperados en
2025. A favor está el crecimiento económico esperado en Europa,
similar al de 2025 (+1,4% en UE-27) pero con una recuperación esperada en
Alemania, Francia e Italia, los tres paises desde los que vienen más
turistas europeos. Y como el empleo sigue creciendo y los salarios crecen algo
más que los precios, se espera una mejora del consumo, en Europa y en
España, que ayudarán a aumentar turistas y gasto. Además, la bajada del
crudo puede abaratar los precios del transporte (y los billetes de avión),
ayudando también una esperada revalorización del euro, que facilitaría
la llegada de turistas con otras monedas. Pero también hay incertidumbres,
como los problemas geopolíticos y Trump. Y no ayudarán los precios
turísticos al alza.
Con todo, la patronal Exceltur espera que los ingresos
del sector turístico crezcan
en 2026 como el año pasado (+3,9%
frente al 4% en 2025) y los beneficios suban algo más (+5,9% frente a
+5,6%), sobre todo en los hoteles de costa, las empresas de ocio y las
agencias de viaje. Y esperan una mayor mejoría este año en la Comunidad
Valenciana (+9,9% de ventas), Murcia (+9,8%) y Baleares
(+6,6%), así como en Castilla la Mancha (+5,5%) y País Vasco
(+5,3%), con menores aumentos de ingresos en Madrid (+1,8%), Cataluña (+2,8%),
Galicia y Andalucía (+4%), apoyados en las fuertes inversiones hechas estos
años en los hoteles, en la mayor digitalización de las empresas, las menores
viviendas turísticas, las oportunidades de la Inteligencia artificial y la
oferta de calidad y seguridad que ofrece España.
Un elemento clave de futuro es la tremenda fidelidad
de los turistas extranjeros que visitan España, según revelan estos datos:
en 2024, más del 74% de los turistas internacionales que vinieron a
España nos habían visitado ya antes. Y más de la tercera parte de
ellos (el 38%) habían venido antes en 10 ocasiones o más, según
las Encuestas de Turespaña. Y por si
fuera poco, el 69% de los turistas que nos visitaron en 2024 indicaron
que tenían intención de volver a España en los próximos 12 meses…
Con todo, España sigue con un problema de concentración
turística estructural, tanto porque el grueso del turismo se
concentra en los meses de verano, aunque haya mejorado algo (esos 3 meses
llegaban el 34,5% de los turistas extranjeros en 2019 y han llegado el 33% en
2025) como por su origen (el 84% de los turistas que vinieron en 2025
eran europeos) y su destino dentro de España: el 90,44% de los
turistas y su gasto se
concentran en 5 autonomías: Cataluña (19,06%), Baleares
(15,51%), Canarias (14,24%), Andalucía (13,77%) y Comunidad
Valenciana (11,71%). Y este desigual reparto del turismo agrava los
problemas de saturación turística en muchos destinos de sol y
playa y en bastantes ciudades, provocando protestas de los residentes y una subida
generalizada de precios, además de problemas en las infraestructuras
(aeropuertos, accesos, aparcamientos) y en los servicios (agua,
saneamiento, basuras, sanidad, policía…).
España roza los 100 millones de turistas para
2026, pero eso provoca una pregunta: ¿es
sostenible esta masificación turística? Muchos expertos y hasta
empresarios del sector creen que ha llegado el momento de parar y reflexionar,
de evitar “morir de éxito”. Urge perfilar un turismo
sostenible, no sólo para los propios españoles residentes sino para los
turistas nacionales e internacionales, que pueden buscar otros destinos si se “agobian”
en España, si nos identifican con “colas” en aeropuertos, carreteras, playas y
restaurantes, con precios superiores a viajar a destinos más exóticos y lejanos…
Esta reflexión sobre el futuro del turismo en España se ha
plasmado en la “Estrategia
España Turismo 2030”, una “hoja de ruta” para el futuro aprobada por el Gobierno el 21 de octubre de
2025, tras muchos meses de debate con 200 entidades públicas y privadas del
sector turístico. El
objetivo es “transformar el turismo español hacia un modelo sostenible,
equilibrado e inclusivo”, que se pretende conseguir con 5 programas (sobre
destinos, empresas, trabajadores, residentes y turistas) que incluyen 15 metas, entre ellas,
transformar los destinos turísticos, fomentar el turismo verde y de interior, innovar
y digitalizar empresas y aplicar criterios sostenibles para el medio ambiente,
formación continua de los trabajadores, armonizar el turismo y la vida local de
los destinos turísticos (elaborando un Atlas de “intensidad turística”)
y promover un marketing de España como destino sostenible.
Muchas de estas acciones están en marcha dentro de programas
turísticos aprobados con Fondos europeos, de los que 3.400
millones se han destinado a la reconversión y digitalización del sector
turístico, además de acciones medioambientales y campañas de marketing para
conseguir una diversificación geográfica, temporal y motivacional de los
turistas, para promover el turismo de negocios, verde, cultural, gastronómico o
deportivo, no sólo nuestro sol y playa. En paralelo, las
empresas han realizado fuertes inversiones en hoteles,
infraestructuras, digitalización, energía y medio ambiente, así como en
múltiples ofertas de servicios, lo que permite en muchos casos no cerrar
tras el verano y mantener un turismo permanente.
En resumen, que FITUR 2026 vuelve a ser un escaparate
de España como potencia turística, del potencial de nuestra primera
industria, que ha sido y sigue siendo el
primer motor de nuestro crecimiento y nuestro empleo, junto a los
inmigrantes y los Fondos europeos. Pero no podemos dormirnos en los laureles
y crecer por crecer, alcanzar los 100 millones de visitantes como si
nada: urge una reflexión sobre el futuro y aplicar esa hoja de ruta aprobada,
con medidas e inversiones que nos permitan conseguir “un nuevo turismo”
para 2030, más sostenible y asumible para españoles y extranjeros. No
podemos “morir de éxito”.
En todo el mundo sigue “la fiebre por viajar”, tras la pandemia: en 2025 se superaron los 1.500 millones de turistas en el mundo, según la Organización Mundial de Turismo (OMT),sobrepasándose por primera vez los turistas que hubo en 2019, antes de la pandemia (salvo en América y Asia Pacífico, que siguen por debajo). Algo más de la mitad de este turismo mundial es de Europa, la región del mundo con más turismo, con 1.200 millones de viajes realizados por los europeos en 2025, según Eurostat. El 71% de estos viajes de los europeos fue dentro de su país, pero un 21% fueron a otro país europeo (sobre todo a España, Italia y Francia) y el 8% restante fueron viajes fuera de Europa.
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lunes, 28 de julio de 2025
Otro verano récord y caro
Este verano, España volverá a estar repleta de
turistas extranjeros y españoles, sobre todo en costas, islas y
algunas zonas del norte. A pesar de la incertidumbre económica internacional,
los europeos no renunciamos a viajar, anteponiendo este gasto a los
demás. Pero ojo: un tercio de los españoles (y el 27% de europeos) no
pueden cogerse una semana de vacaciones, más en la mitad sur de España. Sin embargo, se esperan 34 millones de
visitantes extranjeros entre julio, agosto y septiembre, 2,5 millones
más que el verano pasado, que ya fue récord. Eso sí, dada la fuerte
subida de precios en España (los hoteles han subido este año un 30% y los
vuelos nacionales un 22,5%), muchos turistas han reducido los días
de vacaciones, aunque el gasto turístico será también récord. Y con
ello, España espera alcanzar los 100 millones de turistas extranjeros este
año. Una cifra inmanejable, que provoca una incómoda saturación
turística en muchos destinos. Urge planificar el futuro turístico de
España, para no “morir de éxito”.
Los europeos priorizan ahora los viajes y las vacaciones sobre el resto de los gastos, un cambio que se ha producido tras la pandemia. Así lo revela una reciente Encuesta sobre expectativas de consumo realizada por el BCE: el 52% de los europeos aseguraba en abril que planeaba hacer un gasto importante en vacaciones este año (un 15% más que en 2019), mientras sólo el 20% pensaba cambiar un electrodoméstico o arreglar su casa y sólo el 10% planeaba cambiar de coche. Y otro informe, de BBVA Research, confirma que los españoles han aumentado su gasto en hoteles, restaurantes y ocio, superando ya en 2024 los niveles de gasto en viajes y ocio de 2019.
Pero ojo, esta fiebre
por salir y viajar no puede hacernos olvidar en estas fechas
que mucha gente no puede tomarse vacaciones, según
Eurostat: un 27% de los europeos no pueden cogerse ni una semana de
vacaciones, por falta de recursos, alcanzando al 58,6% de la población en
Rumania, al 46% en Grecia o al 38,2% en Portugal. En España, una de cada
3 familias (el 33,4%, igual porcentaje que en 2019) no puede tomarse esa semana de vacaciones,
un porcentaje más alto que el de Italia (31,4% no pueden tomar vacaciones),
Francia (22%) o Alemania (20,8%). Y dentro de España, según
el INE, se supera el tercio de personas que no cogen una semana de vacaciones
en Andalucía (44,9%), Canarias (45,3%), Murcia (40,2%), Comunidad Valenciana
(38,1%) y Extremadura (36,6%), mientras baja mucho el porcentaje de los que no
toman vacaciones en País Vasco (sólo el 17,7% no puede), Madrid (23,1%),
Navarra (25,3%) y Baleares (25,8%).
Volviendo a esos dos tercios de españoles que sí cogen
vacaciones (y a tres de cada cuatro europeos), la previsión es que este
verano aumenten los turistas en España, tras un año 2024
récord. De momento, hasta
mayo, habían llegado a España 35.019.731 visitantes, un 5,5% más que en los
5 primeros meses de 2024 (+1,8 millones). De continuar esta tendencia al alza
de turistas (+5,5%) este verano, podríamos recibir 34 millones de turistas
entre julio, agosto y septiembre, lo que supondría 2,54 millones más de
visitantes que en el verano de 2024, que fue récord de ocupación. Con todo,
habrá que ver las reservas de última hora, porque aunque el turismo extranjero
sigue creciendo, crece menos que en 2024, por la incertidumbre internacional, la revalorización del euro y las olas de calor en España.
La previsión
de los empresarios turísticos (Exceltur) es que sus ventas crezcan
este verano un 2,7%, algo menos de la mitad de lo que crecieron el verano de
2024, por una menor fortaleza de los turistas europeos (alemanes y franceses),
norteamericanos y de Latinoamérica, así como por el turismo nacional, que
crecerá pero más en los viajes al extranjero. La patronal turística espera un
mayor tirón de ingresos en el alquiler de coches (+6,9%) y en el transporte
de viajeros (+4,9%) y un menor incremento de ventas en alojamientos(+1,4% los
hoteles de playa y +3,2% los hoteles urbanos), las agencias de viaje y el gasto
en ocio (+2,4%). Y anticipan que el mayor aumento de ingresos turísticos lo
tendrán las empresas de Navarra (+5,7%), Cantabria (+4,4%), la
Rioja (+3,9%), Madrid (+3,8%), Baleares (+3,7%) y Canarias
(+2,8%), mientras crecerá manos el negocio turístico este verano en Aragón
(+1,3%), Galicia y Castilla la Mancha (+1,4%), Comunidad Valenciana (+1,5%),
Murcia (+1,9%), Cataluña (+1,9%), Asturias y Andalucía (+2,2%).
Los empresarios turísticos son optimistas
respecto a la ocupación y los ingresos este verano, pero “con
moderación”, según Exceltur, por la incertidumbre económica
internacional (que podría retraer al turismo
de EEUU, de Alemania y Francia) y por otras tres razones que explicarían
un menor crecimiento turístico este verano: el fuerte aumento de precios,
la masificación de algunos destinos y el
clima, las olas de calor que se esperan en España y que tienen dos
consecuencias: hay turistas del norte de Europa que se quedan en su país o
viajan a otros paises del norte, con buen clima y menos calor.
El factor clave del menor crecimiento turístico este verano
en España (ojo, con cifras récord) es, para muchos expertos, los
altos precios, que pueden disuadir a muchos turistas a viajar a otros
destinos más baratos (Turquía, Grecia, Europa del este y paises mediterráneos)
o venir a España pero acortando su estancia. Los datos son muy reveladores: los
hoteles españoles llevan 4 años seguidos subiendo sus tarifas, con un
crecimiento acumulado del +55,4%, con lo que los hoteles han
triplicado sus ingresos por habitación disponible (de 26,4 euros en mayo de
2021 a 82,9 euros en mayo de 2025). Y sólo en lo que va de 2025, los hoteles
han subido un +30,1%, según
el IPC de junio (INE). Otro +10,7% ha subido el alojamiento en otros
establecimientos (apartamentos turísticos), Y los vuelos nacionales han
aumentado un +22,5%. Mientras, bajan los paquetes turísticos
internacionales (-4,1%), lo que hace que muchos españoles viajen ahora más al
extranjero.
Otro factor que encarece España como destino turístico este
verano es la fortaleza del euro frente al dólar, forzada por la loca política
económica y comercial de Trump, que asusta a los inversores y deprecia su
moneda. El dato es muy claro: el euro
cotiza a 1,1616 dólares, frente a 1,036 dólares que costaba un euro el 1 de
enero. Eso supone una revalorización de la moneda europea del +12.12%. O sea,
que viajar a España para un turista que no sea europeo y pague en dólares le cuesta
un 12,12% más caro.
Esta subida de los precios turísticos retrae a algunos
visitantes y provoca que otros estén menos días de vacaciones,
para compensar las subidas. En
mayo, la duración media del viaje de los turistas extranjeros fue de 6,2
días, con un gasto diario que ya era de 209 euros. Con todo, los
ingresos por turismo han sido de 46.586 millones de euros entre enero y mayo,
un +8,1% que el año pasado: han crecido más los gastos (+8,1%) que los
turistas (+5,5% hasta mayo), debido a la subida de precios en hoteles,
restaurantes y viajes.
Con otro verano récord de turistas extranjeros
(y más gasto de los nacionales), España podría cerrar el año 2025 con otro
récord de turistas, rozando
la cifra mítica de 100 millones de visitantes extranjeros (frente a 93.799.505
en 2024). Y lo más importante: se podrían gastar 136.500 millones de euros en
España (frente a los 126.282 millones gastados en 2024). Con ello, otro año
más, el PIB turístico crecerá más que la economía, aunque menos que en 2024, según
la previsión de la patronal Exceltur: +3,3% de crecimiento turístico en
2025 (frente al 6,5% que creció en 2024), más que el crecimiento de la economía
(+2,4% en 2025). Eso mantendrá al turismo este año como el gran
motor de la economía, junto al consumo de las familias y la inversión,
aportando más empleos (+55.559 hasta junio), que ahora son menos precarios (el
93,4% son fijos) y mejor pagados (+3,3% suben estos salarios).
A pesar del nuevo récord, de turistas extranjeros y de
ingresos, el
sector está preocupado por la saturación turística y la
masificación en algunos destinos, como Baleares, Canarias, Madrid, Barcelona y
algunos puntos de la costa levantina y andaluza. Saturación que empieza en los
aeropuertos, se traslada a las carreteras, continúa en los hoteles y playas y sigue
en los restaurantes y establecimientos de ocio. Incluso con algunas protestas
y manifestaciones de los españoles que viven en esos lugares,
por el “aluvión de turistas”, lo que está generalizando el cobro de tasas turísticas
en muchos pueblos y ciudades. Tasas que rechazan los empresarios turísticos,
que piden medidas contra la proliferación de alojamientos turísticos (hay
339.168 viviendas turísticas, más que hoteles, en las 25 grandes ciudades),muchos
ilegales, y un mayor gasto en promoción de destinos alternativos.
Al final, urge un Plan estratégico a medio plazo
que ordene el futuro del sector turístico en España, que no puede seguir
creciendo sin límites. La oportunidad para hacerlo debe ser la “Estrategia
de Turismo Sostenible 2030”, que debía haberse aprobado en el primer
trimestre de 2025 y que sigue pendiente. Ahí debería acordarse una “hoja
de ruta” para el turismo en lo que queda de década, planteando objetivos,
inversiones y medidas. Se trata por un lado de adaptar
la oferta, para seguir reconvirtiendo (con los Fondos europeos ya
adjudicados) los destinos de sol y playa (en colaboración con los
municipios turísticos afectados) y promoviendo los destinos alternativos
de turismo de interior, cultural, gastronómico y de ocio, junto al turismo
de negocios en las grandes ciudades. Y por otro, reorientar la
política de promoción y captación de demanda, para dirigirla a destinos
más lejanos (América, Asia), a turistas que gastan más y vienen todo el año.
No
se trata de batir el récord de turistas cada año, como si no
hubiera tope ni existieran problemas medioambientales y de saturación de
infraestructuras. Hay que buscar
un turismo de más calidad, no más turistas, que
sea compatible con la vida de los pueblos y ciudades donde llegan. Es un
difícil equilibrio que exige planificación, inversiones y medidas, pero
sobre todo acuerdos entre Administraciones. Hace falta un
gran Pacto por el futuro del turismo, para que sea sostenible a medio
plazo. Tras tantos récords y ante los 100 millones de visitantes, es hora
de parar, sentarse y repensar el futuro del turismo. Por este camino, acabaremos
teniendo que sacar ticket de reserva para viajar, ir a un
hotel o a un restaurante y bañarnos en la playa…y esperar hasta que haya hueco.
Así no compensa viajar.
Enrique Ortega
Los europeos priorizan ahora los viajes y las vacaciones sobre el resto de los gastos, un cambio que se ha producido tras la pandemia. Así lo revela una reciente Encuesta sobre expectativas de consumo realizada por el BCE: el 52% de los europeos aseguraba en abril que planeaba hacer un gasto importante en vacaciones este año (un 15% más que en 2019), mientras sólo el 20% pensaba cambiar un electrodoméstico o arreglar su casa y sólo el 10% planeaba cambiar de coche. Y otro informe, de BBVA Research, confirma que los españoles han aumentado su gasto en hoteles, restaurantes y ocio, superando ya en 2024 los niveles de gasto en viajes y ocio de 2019.
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lunes, 4 de noviembre de 2024
Turismo: más repartido y verano récord
Este verano llegaron a España 31,37 millones de turistas
extranjeros, 2,2 millones más que el verano de 2023 y un nuevo récord
histórico, sobre todo en septiembre. El 85% de los turistas llegaron de
Europa, pero aumentaron más las llegadas desde América y Asia, que
gastan más. Precisamente, el gasto turístico también fue récord este
verano: 43.411 millones (+12,6% que el verano anterior) , en parte por la fuerte
subida de precios. Con todo, lo importante es que el turismo extranjero ha
sido también récord de enero a junio y cada vez aumentan más los
turistas que vienen fuera de temporada y de fuera de Europa. Ahora
llevamos ya casi 74 millones de turistas y se espera cerrar el año con 93
millones (y llegar a 100 millones en 2025…). Una locura, que colapsa
pueblos, ciudades, infraestructuras y servicios. Urge un Plan a medio plazo,
para reordenar el turismo y que sea sostenible y aceptable
socialmente. Si no, nos cargaremos “la gallina de los huevos de oro”. Enrique Ortega
El turismo en España ya se recuperó en 2023 de la grave crisis causada por la pandemia en 2020, 2021 y parte de 2022. Así, el año 2023 cerró con un nuevo récord histórico de turistas: 85.169.050 extranjeros, superando ya (+2%) los turistas llegados en 2019 (83,5 millones). Y sobre todo, se dispararon los ingresos por turismo que dejaron en España, alimentados por una fuerte subida de precios en viajes, hoteles y estancias: el gasto turístico fue de 108.789 millones de euros, un +18,36% que en 2019, antes de la pandemia. Pero lo más importante no son las cifras, sino el hecho de que la pandemia ha cambiado el turismo en el mundo: la gente tiene ahora más “ansia” de viajar, de salir, de moverse y los viajes y vacaciones se han convertido en un gasto prioritario, en Europa y en el mundo.
Y esto está beneficiando a España, la 2ª potencia
turística del mundo, en turistas (tras Francia) y en ingresos (tras EEUU) y
podría ser la 1ª a finales de 2024 o en 2025. Somos líderes en
competitividad turística y nos está “beneficiando” el conflicto en
Oriente Próximo, que nos prioriza como destino turístico mundial frente a
otros paises mediterráneos. Por todo ello, 2024
está siendo un año récord para el turismo en España, incluso “mejor de
lo esperado”. La primera sorpresa se dio en el primer trimestre, cuando la
llegada de extranjeros dio el primer salto, que continuó en el 2º trimestre. Y
con ello, de enero a junio ya se batieron los récord de llegadas de turistas:
42.525.988
extranjeros, casi 5 millones más de turistas (+13,2%) que en la primera
mitad de 2023. Y además, se gastaron también mucho más, sobre todo por
los altos precios: 55.573 millones de gasto (+20,6%).
La racha de turistas y gasto del primer semestre continuó
este verano, según
los datos del INE conocidos el jueves: entre junio y septiembre llegaron a
España 31.377.058 turistas extranjeros, 2,27 millones más que el verano de
2023 (+7,8%), un nuevo récord histórico, que ha superado el anterior
récord de turistas del verano de 2017 (29,76 millones). Aumentaron los turistas
en los tres meses de verano, pero sobre
todo en septiembre (que cerró
con casi 800.000 turistas más que en septiembre de 2023). Este tirón histórico
del verano se ha debido al aumento de los turistas europeos (a pesar de la
crisis en Alemania y Reino Unido), pero sobre todo a un aumento mayor de los
turistas de America (han crecido un +11% en lo que va de año), Asia y el
resto del mundo (las llegadas crecen un +21,3%).
Han llegado muchos más turistas este verano y se han gastado
mucho más, aunque su estancia media sigue estabilizada (6,7 días de
media): los ingresos por turismo han sido de 43.511
millones de euros en los tres meses de verano, un 12,6% más que el
verano anterior. Eso significa que el gasto crece más que los turistas
(+12,6% frente al +7,8%). Primero porque han subido mucho los precios
turísticos de enero a septiembre: un +32,5% los hoteles y un 3,4% los
restaurantes y un +6,4% los vuelos internacionales, según el INE). Y
segundo, porque aumenta la llegada de los turistas que gastan más,
sobre todo americanos y asiáticos: el gasto medio por turista fue de
1.315 euros en septiembre, variando de 891 euros los italianos, 929 los
franceses, 1,200 los británicos, 1.256 los alemanes y 1.366 euros los nórdicos
a 1.535 euros diarios que se gastaron los turistas llegados de fuera de Europa.
“El verano ha sido mejor de lo esperado”,
señala la patronal turística Exceltur en
su último informe, donde indican los tres factores que han
llevado a datos récord: la recuperación de rentas en los paises de origen
(a pesar del estancamiento económico en la UE), la estabilidad geopolítica
de España (“ayudada” por el conflicto de Oriente Próximo y el tirón de
las Olimpiadas de París) y la elevada
competitividad del sector turístico. Las empresas turísticas han
aumentado sus ingresos un +6,3% este verano, destacando que
los negocios que han ido mejor son las empresas de transporte, alquiler de
coches y ocio. Y destacan que el negocio ha crecido sobre todo por los
turistas extranjeros, cuyas estancias y pernoctaciones han crecido más que las
de los españoles, que han viajado más al extranjero este verano. Y las llegadas
e ingresos han crecido más en Baleares, Canarias, Cataluña, Comunidad
Valenciana y Madrid, mientras el turismo nacional crecía más en el interior
y las costas.
El sector turístico espera que el final de 2024 será
también muy bueno para el turismo y que las empresas cerrarán con otro récord
de ingresos (207.929 millones de euros), con un PIB turístico que
crecerá este año un
+6,3% sobre 2023, el doble que la economía (+2,9%). Y con 500.000
nuevos empleos en el sector, que emplea ya a casi 2,9 millones de trabajadores
(un 13,5% del empleo total, 1 de cada 7 ocupados). Pero en medio del optimismo,
sobre 2024 y 2025, la
patronal turística ve “dos puntos negros” en el sector: la
oleada de protestas contra la masificación del turismo en muchas
regiones (Baleares, Canarias, Cataluña) y la competencia desleal de los “pisos
turísticos”, que no paran de crecer, disparando una oferta de turismo “low
cost”: contabilizan 388.453 plazas en agosto en 25 ciudades, +55.295 que
en junio y casi tantas como plazas hoteleras disponibles (420.736).
Con todo, lo más destacable del turismo en España este año
es que asistimos a una cierta
“desestacionalización” del turismo extranjero: ya no sólo vienen
mucho en verano (aunque haya sido récord), sino que vienen también muchos
más turistas el resto del año, lo que indica que su “fiebre de viajar” (ahora
no sólo en verano) “cuenta con España”, empujados además por los viajes de los
jubilados europeos y los teletrabajadores. Los datos de pernoctaciones
de extranjeros en hoteles (INE)
son muy ilustrativos: crecieron un +11,2% entre enero y junio, aumentando sólo
+5,2% en julio, +4,9% en agosto y +4,4% en septiembre. Esto
es un buen indicativo de que los turistas
extranjeros ya no vienen sólo en pleno verano (incluso en septiembre
han llegado más que nunca ese mes), lo que facilita a las empresas mantener su
actividad y empleo casi todos los meses, evitando “baches” y cierres.
Otro factor muy positivo es la mayor diversificación
geográfica de los turistas que nos visitan, aunque el 85% sigan siendo
europeos. Pero crecen los turistas de otros continentes, que hacen
viajes largos y con más gasto, fuera del verano y que no buscan sol y playa
sino ocio, gastronomía, negocios, deportes o salud. Un ejemplo es el
aumento de estos turistas no europeos hasta septiembre: llegaron 3,35 millones
de norteamericanos (+12,5%), 3,90 millones de otros americanos
(+10,38%) y 4,4 millones del resto del mundo (+21,3%), frente a 8,04
millones de alemanes (+9,3%) o 14,7 millones de británicos (+7,45%).
Lo que no mejora es la
excesiva concentración del turismo en sólo una parte de España. Del
total de turistas extranjeros llegados a España en 2024 (enero-septiembre), dos
tercios de las llegadas (68,76%) se concentran en 4 regiones:
Cataluña (21,35% del total), Baleares ( 18%), Canarias
(14,84%) y Andalucía (14,57%). Y si añadimos Comunidad Valenciana
(12,79%) y Madrid (8,98%), resulta que el 90,53% de los turistas se
quedan en 6 de las 17 autonomías que tenemos. Y en
cuanto al gasto, estas 6 mismas autonomías se benefician del 92,35%
de todos los ingresos que se gastan los turistas extranjeros.
Así que necesitamos avanzar en un turismo más
desestacionalizado (menos en verano y más repartido en el resto del año) y
menos concentrado en sólo 6 regiones españolas, que se benefician
especialmente de sus ingresos y empleos. Pero sobre todo, necesitamos un
turismo “más sostenible”, porque hay zonas y regiones
totalmente saturadas de turistas (extranjeros y españoles). Y estamos
alcanzando “una cifra de turistas imposible”. Hasta septiembre
nos han visitado ya casi 74 millones de extranjeros (73.903.045
turistas), según el INE. Y si en el 4º trimestre llegan un 10% más que el
año pasado (llegaron 18,5 millones de octubre a diciembre), serían otros 20
millones más y podríamos cerrar 2024 con los 93 millones de
turistas extranjeros que algunos
anticiparon hace meses. Y hay estimaciones de alcanzar los 100
millones de turistas en 2025, más del doble que el año 2.000
(46,4 millones y el triple que en 1995 (32,97 millones). Unas cifras de vértigo…
Es un horizonte turístico insostenible, sobre
todo en algunas ciudades y regiones, donde el turismo extranjero (y nacional)
ha tensionado precios, alquileres y servicios, reventando las
costuras de las infraestructuras, sanidad, seguridad y otros servicios
públicos en verano, provocando rechazo y contestación social de
los que no viven del turismo. La propia patronal turística Exceltur ha firmado
un Manifiesto
en defensa del turismo sostenible, donde piden un rediseño de
las zonas turísticas, con colaboración pública y privada, para asegurar
un control de los alojamientos turísticos y dotar a las infraestructuras
turísticas de recursos humanos y
materiales, para evitar aglomeraciones y quejas. Además, piden una mayor adaptación
del turismo al cambio climático, una exigencia vital.
Tras la confirmación de este verano récord, hay
que huir del triunfalismo ciego: es prioritario que el Gobierno, las
autonomías (que tienen la competencia) y los grandes municipios
turísticos se sienten con las empresas del sector y los sindicatos para
alcanzar un gran Pacto
por el futuro del turismo, para conseguir que sea sostenible,
social y ambientalmente. Porque no puede seguir creciendo sin
control, salvo que queramos “matar
la gallina de los huevos de oro”. Hay que regular su crecimiento
y su futuro, limitando la afluencia de turistas en algunas zonas y
fechas, tratando de diversificar y ampliar la oferta, tanto en origen como en
destino, para que no lleguen la mitad de los turistas en cuatro meses, sino más
a lo largo del año, de nuevos países y a destinos menos masificados.
En definitiva, el turismo sigue salvando la economía y el
empleo en España, pero hay que pensar en el futuro y evitar que la
burbuja turística nos coma y reviente. Urge una
“hoja de ruta” para planificar el turismo en la próxima
década, reconvertir la oferta y hacerla sostenible con el medio
ambiente y la sociedad que no vive del turismo y lo sufre. Podemos y debemos
ser una potencia turística, pero promoviendo un
turismo menos masivo y de más calidad, ” evitando que nuestros aeropuertos,
carreteras, trenes, hoteles, bares, restaurantes, playas y monumentos sean “una
monumental cola”. Eso no es turismo ni vacaciones ni descanso: es agobio
y desencanto. Y se nos volverá en contra. Planifiquen.
El turismo en España ya se recuperó en 2023 de la grave crisis causada por la pandemia en 2020, 2021 y parte de 2022. Así, el año 2023 cerró con un nuevo récord histórico de turistas: 85.169.050 extranjeros, superando ya (+2%) los turistas llegados en 2019 (83,5 millones). Y sobre todo, se dispararon los ingresos por turismo que dejaron en España, alimentados por una fuerte subida de precios en viajes, hoteles y estancias: el gasto turístico fue de 108.789 millones de euros, un +18,36% que en 2019, antes de la pandemia. Pero lo más importante no son las cifras, sino el hecho de que la pandemia ha cambiado el turismo en el mundo: la gente tiene ahora más “ansia” de viajar, de salir, de moverse y los viajes y vacaciones se han convertido en un gasto prioritario, en Europa y en el mundo.
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jueves, 25 de enero de 2024
FITUR 2024: el turismo supera la pandemia
Esta semana se celebra FITUR, la 2ª mayor Feria
del turismo del mundo, tras Berlín. Y el sector celebra un nuevo récord histórico de turistas
e ingresos, superando los datos de 2019: más de 84 millones de turistas extranjeros, que gastaron 108.000 millones de euros, con un mayor
gasto diario. Todo apunta a que 2024
será aún mejor, otro año de récords, gracias a que viajar se ha convertido en una
prioridad en todo el mundo. Pero el propio sector advierte: ojo a
“morir de éxito”. Les preocupa la masificación
del turismo en algunas zonas y el aumento de las protestas, de la “turismofobia”.
Y creen que ha llegado el momento de aprovechar las cifras récord para “reconvertir el turismo”, para lo que piden inversiones y un PERTE,
quejándose de que al 40% de empresas
turísticas les cuesta encontrar empleados.
Y preocupa también el cambio climático y el impacto ambiental. Aseguremos el
futuro del turismo, nuestra gallina de
los huevos de oro. Enrique Ortega
El turismo ha crecido con fuerza en todo el mundo en 2023, con 1.300 millones de llegadas internacionales, sólo un 12% por debajo del movimiento turístico de 2019, según los datos publicados el viernes por la Organización Mundial del Turismo (OMT). Europa, la región más visitada del mundo, es la zona que está más cerca de recuperar los turistas de antes de la pandemia (en 2023 se quedó sólo un 6% por debajo) y hay 4 destinos turísticos mundiales que ya han superado la pandemia: la Europa mediterránea, el Caribe, América Central y África del norte, junto a todo Oriente Medio. En pernoctaciones (noches de alojamiento), Europa ya ha superado los datos de 2019, gracias a las estancias de los visitantes europeos y de otros continentes: 2.920 millones de pernoctaciones en 2023, 50 millones más que en 2019 (+1,6%), siendo España el país turístico donde más han crecido (+2,8%), frente al +2,5% en Francia o el -0,5% en Italia, según Eurostat.
El turismo ha crecido con fuerza en todo el mundo en 2023, con 1.300 millones de llegadas internacionales, sólo un 12% por debajo del movimiento turístico de 2019, según los datos publicados el viernes por la Organización Mundial del Turismo (OMT). Europa, la región más visitada del mundo, es la zona que está más cerca de recuperar los turistas de antes de la pandemia (en 2023 se quedó sólo un 6% por debajo) y hay 4 destinos turísticos mundiales que ya han superado la pandemia: la Europa mediterránea, el Caribe, América Central y África del norte, junto a todo Oriente Medio. En pernoctaciones (noches de alojamiento), Europa ya ha superado los datos de 2019, gracias a las estancias de los visitantes europeos y de otros continentes: 2.920 millones de pernoctaciones en 2023, 50 millones más que en 2019 (+1,6%), siendo España el país turístico donde más han crecido (+2,8%), frente al +2,5% en Francia o el -0,5% en Italia, según Eurostat.
En este contexto internacional de recuperación turística,
la OMT espera superar en 2024 la cifra mundial
de turistas de antes de la pandemia. Pero España ya lo ha conseguido en 2023, según el avance ofrecido por el Gobierno (los datos del INE se publican el 2 de febrero): nos visitaron más de 84 millones de turistas extranjeros,
un +17,2% que en 2022 (71,65 millones) y medio millón de turistas más que en 2019
(83.509.153 turistas extranjeros), el último año récord. Serían casi el doble de extranjeros de los que nos visitaron en
2014 (57,5 millones) y casi el triple de los turistas
recibidos en
1995 (32,9 millones).
Pero hay otro récord
que se ha conseguido en 2023, aún más importante: el de ingresos por turismo, según la estimación del Gobierno: 108.000 millones de euros, un +23,9% sobre los ingresos de 2022
(87.138 millones) y un 23,8% más que en
2019, el anterior año récord de ingresos por turismo (91.911,97 millones).
Esto indica que no es sólo que hayan
venido más turistas extranjeros que antes de la pandemia, sino que se han gastado mucho más, por dos
razones: han subido mucho los precios
turísticos (sobre todo en 2022 y 2023) y además vienen más turistas de alto nivel adquisitivo, de paises que se
gastan más en España. Así, el gasto
medio diario (sin contar el transporte) de un turista asiático es de 446
euros diarios, 377 euros el de un sudamericano y194 euros diarios es lo que
gasta un turista estadounidense, mucho más del gasto diario de un turista británico (132 euros), francés (130,7), italiano (125,9 euros) o alemán (123,4
euros), según los datos del INE (noviembre 2023).
Con estos datos récord de turistas y gasto,
España se consolida como una potencia
turística mundial, no sólo en
turistas (la 2ª tras Francia, muy igualados con USA y China) e ingresos (la 2ª tras EEUU), sino
también en inversiones turísticas: somos el 2º país del mundo que atrae más
inversiones hoteleras, tras EEUU, muy por encima de Reino Unido, Alemania y
Francia, 4.248 millones
de euros en 2023, según la consultora Colliers, cerca ya del récord inversor de
2018 (4.800 millones). El año pasado, hubo compraventa
de 171 hoteles en España (21.748 habitaciones) y 34 compras de suelo para uso turístico, sobre todo en Canarias (39 operaciones) y Baleares (39), Madrid (21) y Barcelona
(11), destacando las compras de 2 Fondos
soberanos de Singapur y Abu Dabi.
Con estos datos de 2023, el turismo se consolida no sólo como la primera industria española sino como el principal motor del crecimiento del país. Así, el PIB turístico afianzó su
recuperación en 2023, gracias a un
verano récord y a un
extraordinario 4º trimestre (por el auge
del turismo de invierno), alcanzando unos ingresos de 186.596 millones de euros, un +13,1%
sobre 2022 y un +18,6% superior al PIB
turístico de 2019 (157.395 millones), según
la patronal Exceltur. Con ello, el turismo
aporta ya el 12,8% del PIB español, un porcentaje récord, que lo consolida
como la primera industria del país y la
primera fuente de empleo (2,59 millones de puestos de trabajo, el
17% de todo el empleo en España). Pero lo más importante es que el turismo fue el principal motor del
crecimiento de España también en 2023: aportó
el 70,8% de todo el crecimiento del país (el 29,2% restante lo aportó
el resto de la economía), después de aportar en 2022 el 61% del crecimiento español.
Por 2º año consecutivo, en
2023 crecieron los ingresos de las empresas turísticas, que ya facturan un +16,2% más que en 2019, según
Exceltur, una gran parte por la inflación (los precios turísticos subieron
un +14,9% entre 2021 y 2023) pero también por el aumento de clientes
(nacionales y extranjeros), aunque les han subido los costes (financieros,
energéticos y laborales), lo que no les ha impedido volver a mejorar sus beneficios, sobre todo las empresas de mayor
tamaño y las que han hecho inversiones para renovar su oferta, según
Exceltur. Curiosamente, las empresas turísticas que más aumentaron sus
ingresos en 2023 fueron las de Asturias
(+26,1%), Baleares (+26%), Galicia (+23,4%) y País Vasco (+21,1%), lo que indica el buen año del turismo en el norte,
por la ayuda de su buen clima (apoyado por las olas de calor en el sur y este), su excelente oferta global y la saturación de los destinos tradicionales
de costa.
El tirón del turismo en 2023 ha
permitido crear 95.224
nuevos empleos turísticos, porcentualmente más
que en toda la economía (+5% frente al +2,7%), con una
cifra récord de afiliados a la SS (2.590.221 trabajadores). La
patronal destaca que la reforma
laboral ha mejorado la calidad del empleo
turístico: un 91,4% de los trabajadores tienen ya un contrato
indefinido (15,3% son fijos discontinuos) y casi la mitad son a tiempo completo
(45,3%), aunque los sindicatos se quejan del exceso de contratos a tiempo
parcial (un tercio) y de los bajos salarios:
1.389,90 euros era el salario bruto en hostelería (2022), casi la mitad del salario medio en España (2.128,4 euros mensuales brutos), según el INE .
La mitad del negocio
turístico procede del turismo
nacional, que se ha mostrado muy fuerte en 2023, con un aumento del gasto del +22,3% sobre 2019, gracias a la mejora
del empleo (más estable y menos precario) y los salarios, pero sobre todo a “la preeminencia de los viajes en las preferencias
de gasto de los consumidores”, según
Exceltur. A lo claro: los españoles
(y el resto de europeos), tras la pandemia, se quitan de otros gastos antes
de renunciar a viajar. Y también
ha ayudado al mayor gasto turístico, según
Exceltur, la mejora de la oferta de trenes de alta velocidad, la opción por
estancias de menos días pero más caras (ganan los hoteles de 4 y 5 estrellas) y
el dinamismo de los viajes de negocios.
En la otra mitad del negocio, el turismo internacional, destaca en 2023 la mayor llegada de turistas norteamericanos,
latinoamericanos y asiáticos (sobre todo en el 4º trimestre), que están más
días y gastan más que los turistas europeos, aumentando sus estancias en
hoteles de 4 y 5 estrellas y en destinos fuera de los de sol y playas
tradicionales, aunque se ha mantenido el flujo de extranjeros a Canarias, ayudado por la crisis en
Palestina y Oriente Medio. Respecto a la llegada de turistas
europeos, han aumentando las llegadas de turistas británicos,
franceses y portugueses, mientras caen los alemanes, italianos y nórdicos, que
se han compensado con creces con el
aumento de turistas centroeuropeos e irlandeses.
Ahora, cara a 2024,
todas las previsiones apuntan a una recuperación
del turismo mundial y a que España
alcanzará un nuevo récord histórico,
superando el de 2023 en turistas extranjeros y en ingresos turísticos. La
estimación de Turespaña es
alcanzar los 23 millones de turistas en
el primer cuatrimestre (+10,8% sobre 2023) y 30.000 millones de ingresos
(+18,5%). Si extrapolamos ese crecimiento a todo el año, estaríamos hablando de
recibir este año 9 millones más de
turistas extranjeros, hasta los 93 millones de visitantes. Y en ingresos, supondría conseguir 20.000 millones más (hasta 128.000 millones en 2024).
Los empresarios
del sector turístico esperan
también un buen año 2024, sobre todo porque ven que se
consolida “la tendencia a viajar” de los turistas internacionales y
españoles y porque se está moderando la inflación y el precio de la energía, lo
que favorecerá la movilidad. Y en el caso de España como destino, nos
“ayuda” la tensión en Oriente Medio y la
mejora de la oferta turística (por las inversiones realizadas), que
“reposiciona” a España como destino del turismo de negocios, deportivo,
cultural, gastronómico y de ocio. Por todo ello, Exceltur
espera que el PIB turístico
crezca un +8,6% (menos del +13,1% de 2023) y alcance los 202.651 millones de euros en
2024. De ser así, el turismo seguiría
siendo clave, porque aportaría el
41,4% de todo el crecimiento esperado en España para 2024 (PIB +1,6%). Es
una ayuda mucho menor a la de 2023 (aportó el 70,8% de todo el crecimiento),
pero aún así será un motor clave para “tirar
de la economía”, junto al consumo, la inversión y las exportaciones.
A pesar de este optimismo generalizado sobre el presente y futuro del turismo, hay un motivo de preocupación: “morir
de éxito”. El temor a si España puede soportar 93 millones de turistas extranjeros en 2024.
Por eso, destacados
directivos turísticos, de Meliá, Barceló o la
patronal Exceltur, han mostrado estos días su preocupación por “la masificación del turismo”: alertan
de que hay destinos que están al límite (algunas zonas de
Baleares y algunos destinos tradicionales de sol y playa) y zonas turísticas donde está creciendo la
oposición de los vecinos al aluvión turístico, la llamada “turismofobia”.
Y por ello, advierten sobre el riesgo de “morir de éxito”, de
que no se puede aumentar año tras año el
número de turistas y acercarnos a los
100 millones, porque “puede no ser sostenible”. Y defienden un turismo “sostenible”, que cuente con la ciudadanía y busque más
la calidad que la cantidad, menos turistas que gasten más y no un turismo “low cost”
masivo.
Por todo ello, el sector turístico ha propuesto en FITUR un
Pacto de Estado, entre instituciones y entre el sector
público y privado, que afronte los desafíos del turismo a medio
plazo, para conseguir un crecimiento sostenible. Y proponen una hoja
de ruta a medio plazo que tenga en cuenta las exigencias medioambientales y
sociales (contar con la población que vive en las zonas turísticas),
que promueva el transporte colectivo y las infraestructuras sostenibles, que reduzca los pisos turísticos (su mayor
preocupación para 2024), que atraiga y
retenga el talento laboral (el 40% de las empresas tienen problemas para
encontrar empleados formados) y, sobre todo, afrontar
una profunda reconversión del sector
para renovar la obsoleta oferta turística en muchos destinos de sol y playa. Para ello, piden
al Gobierno que apruebe un PERTE
turístico (Proyecto estratégico), como se ha hecho con el automóvil, el
sector aeroespacial o los microchips. Y proponen planificar entre el
sector y las distintas administraciones los cambios del turismo español en las
próximas décadas.
En paralelo, los sindicatos han alertado de que hay un
abismo entre el récord del turismo español o los beneficios de las empresas
turísticas y la situación de los trabajadores del sector, que
califican como “el salvaje oeste”: horarios
disparados (de 12 de la mañana a 12 de la noche y más), horas extras que no se pagan, contratos
precarios y parciales forzados y unos sueldos
que son de los más bajos del país. “Por
eso no encuentran trabajadores, porque les pagan poco y les exigen mucho”,
replican los sindicatos, que piden además a las empresas una mayor creación de
empleo en el sector, que adolece de falta de personal. El
gobernador del Banco de España ha
incidido en la excesiva rotación y temporalidad en el sector, que impide
que los trabajadores mejoren su formación y su experiencia, lo que explica que la
productividad del sector turístico sea inferior a la del conjunto de la economía. Tanto UGT como CCOO están
luchando por mejorar la situación laboral del sector turístico, promoviendo el
sello “Hoteles justos”, que indica las empresas “laboralmente
responsables”.
En resumen, que el
turismo español ha recuperado los turistas e ingresos que alcanzó antes de la
pandemia y sigue creciendo, hacia los 100 millones de turistas. Pero eso ha
disparado el temor a que alcancemos una masificación que retraiga al turismo
extranjero (y nacional),
que
acabemos “matando a la gallina de los huevos de oro”,
un motor clave del crecimiento y el empleo. Para evitarlo, los empresarios proponen
sentarse y conseguir un Pacto por el turismo a medio plazo,
para que sea sostenible y de calidad. Evitar “morir de éxito”. A ello.
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