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lunes, 27 de julio de 2026

Vacaciones 2026: otro verano récord y caro

Media España se va de vacaciones estos días y se encontrará con otro récord de turistas, nacionales y extranjeros, por tercer verano consecutivo. Se esperan 43 millones de turistas extranjeros entre junio y septiembre, 1,5 millones más que el año pasado, empujados más hacia España por la crisis de Oriente Medio. Y todos pagaremos más por los hoteles, apartamentos, restaurantes, bares y servicios, con una subida que supera el 60% desde antes de la pandemia. Pero no importa que playas, ciudades y pueblos estén saturados: la fiebre por viajar, aunque sea una semana, no amaina. Y España espera superar los 100 millones de turistas este año, otro récord que puede costarnos caro, porque hay zonas de España (Baleares, Cataluña, Costa del Sol y parte de Levante) supersaturadas y con las poblaciones locales agobiadas por el turismo. Por eso, el Gobierno y el sector tienen una hoja de ruta hasta 2030 para conseguir un turismo sostenible, de calidad, más diversificado y que no destroce los grandes destinos turísticos. ¡Feliz verano!

               Se esperan 43 millones de turistas extranjeros este verano, 1,56 millones más que en 2025

España espera otro verano récord, el 3º consecutivo, tras una primavera que ha sido excelente para el turismo. Sólo en mayo, visitaron España 10.260.000 turistas extranjeros, +9,5% que en mayo de 2025 y el mejor dato de la serie histórica, con un gasto también récord (13.553 millones de euros), según el INE. Y si analizamos los 5 primeros meses de este año (enero-mayo), han visitado España 36.821.120 turistas extranjeros, +5% que en el mismo periodo de 2025. Son 1,8 millones de visitantes extranjeros más, que se han gastado 50.257 millones de euros (+7,78%), un gasto medio de 1.365 euros por turista, aunque han reducido ligeramente su estancia media (a 7 días), por la subida de precios.

Para el conjunto del verano (junio a septiembre), el Gobierno espera que vengan a España 43 millones de turistas extranjeros, una cifra que supone recibir 1,56 millones más (+6%) de visitantes foráneos que el verano pasado (41.432.649 turistas extranjeros). Y lo más importante: se espera que aumente más su gasto (+8%), hasta los 64.000 millones de euros en estos cuatro meses. De momento, los hoteleros hablan de una ocupación media muy alta (90%), no sólo en los hoteles sino en apartamentos turísticos, casas rurales y campings, un aluvión de turistas llegados a España sobre todo por avión, dado que las aerolíneas internacionales han programado 322.500 vuelos de julio a septiembre, un 6,1% más que el verano pasado, a pesar del aumento de precios y el encarecimiento del keroseno.

España es uno de los mayores destinos turísticos del mundo, pero lo será más este verano porque el sector espera recibir turistas que otros años viajaban a Turquía, Egipto o islas del Mediterráneo y que el conflicto de Irán puede desviar a España. Además, creen que también atraerá turistas el eclipse de sol esperado el 12 de agosto, que ha aumentado las reservas en una franja de la España interior, desde Galicia a Baleares. Y también ayudará la ligera revalorización del dólar frente al euro (costaba en enero 1,204 dólares y ahora cotiza a 1,143 dólares), lo que abarata un 5% las vacaciones en España a los que paguen en dólares.

En contra de la llegada de turistas a España juega el bajo crecimiento en algunos paises europeos (sobre todo en Alemania, que no despega), las olas de calor (que facilitan el turismo en el norte de Europa y retrae viajar a la calurosa España), los elevados precios en nuestro país (algunos destinos en Baleares y la Costa del Sol cuestan más que el Caribe o Asia) y la saturación de algunos destinos (Baleares, Barcelona, Costa del Sol), que no olvidan los extranjeros llegados los últimos años.

Quizás el mayor riesgo del turismo, junto a la saturación en algunas zonas de costa, sean las subidas de precios, que también afectan muy negativamente a los turistas nacionales, que optan por tomar vacaciones menos días a la vista de la subida de hoteles, apartamentos, bares, restaurantes y el ocio. Los hoteleros dicen que sus precios sólo van a subir el +5% este verano, pero la realidad es que la alta demanda ha subido los hoteles hasta un 10%. Y los datos del INE (IPC junio) revelan que los hoteles y apartamentos han subido un +11,4% anual (y el 30,4% en lo que va de año), aunque lo peor es que las subidas se han ido acumulando y hoy un hotel cuesta un 63% más que antes de la pandemia (2019). También han subido las tarifas del tren (+6,2% anual), los viajes en autobús (+6,7%), menos los vuelos nacionales (+4,2%), cayendo en el último año el precio de los vuelos internacionales (-2,9%), aunque suben en verano. Y  los restaurantes y cafeterías suben un +4,4% anual.

El sector turístico ha aumentado mucho su facturación en el 2º trimestre (+4,2%) y espera volver a subirla (+3,2%) en el tercer trimestre, empujados por el aumento de turistas y la subida de precios, que justifican por las importantes inversiones realizadas (8.000 millones para mejorar la calidad de los hoteles en la última década). El motor de su actividad este verano será el aumento de los turistas extranjeros, aunque también esperan una mayor afluencia de turistas nacionales, si bien unos y otros reducirán algo su estancia (a 5 días los turistas nacionales y 7 días de media los extranjeros). Los destinos donde más aumentará el negocio turístico, según la patronal Exceltur, serán la Comunidad Valenciana (+12,5% ventas), Murcia (+9,5%) y Cataluña (+5,9%), aunque también aumentará el negocio en los destinos urbanos de Madrid (+7,2%), Extremadura (+9,2%) y Castilla la Mancha (+7,9%), así como algunos destinos de la España verde: Galicia (+5,2%), Asturias (+4,5%) y País Vasco (+3,9%). Y crecerá menos el negocio turístico este verano en las islas (+0,3% Canarias y +0,8% Baleares, muy saturadas), Andalucía (+1%), La Rioja y Cantabria (+1,8%).

Lo llamativo es que, tras este nuevo verano récord, el sector turístico espera un 4º trimestre muy bueno, con mayores llegadas de turistas (y mayor gasto) entre octubre y diciembre, a la vista de que las aerolíneas internacionales han reforzado sus vuelos a España para el 4º trimestre, aumentando también las reservas hoteleras. Por todo ello, el Gobierno espera superar este año 2026 los 100 millones de turistas: el año 2025 llegaron 96.770.515 visitantes extranjeros y si ese número creciera un 5% (como han hecho los turistas entre enero y mayo), acabaríamos el año con 101,6 millones de turistas extranjeros… Y con un gasto turístico que alcanzaría los 121.000 millones de euros (+5,3%). Eso supone que el turismo volverá a ser uno de los motores de la economía, aportando 228.396 millones al PIB (el 12,9% del total) y manteniendo 3 millones de empleos.

España superará los 100 millones de turistas en 2026, pero eso provoca una pregunta: ¿es sostenible esta masificación turística? . Es evidente que hay destinos turísticos saturados y no sólo las costas e islas en verano (Palma ha protagonizado una masiva manifestación contra la saturación turística), también muchas ciudades en cualquier fin de semana (Barcelona, Sevilla, Córdoba, Málaga, Palma, San Sebastián, Toledo, Santiago, Alicante…). Viajar se ha convertido en una “necesidad” tras la pandemia y el turismo (interior y extranjero) colapsa aeropuertos, trenes, carreteras, hoteles, restaurantes, bares y zonas turísticas. Muchos expertos y hasta empresarios del sector creen que ha llegado el momento de parar y reflexionar, de evitar “morir de éxito. Urge perfilar un turismo sostenible, no sólo para los propios españoles residentes sino para los turistas nacionales e internacionales, que pueden buscar otros destinos si se “agobian” en España, si nos identifican con “colas” en aeropuertos, carreteras, playas y restaurantes, con precios superiores a viajar a destinos más exóticos y lejanos…

Esta reflexión sobre el futuro del turismo en España se ha plasmado en la Estrategia España Turismo 2030”, una “hoja de ruta” para el futuro  aprobada por el Gobierno el 21 de octubre de 2025, tras muchos meses de debate con 200 entidades públicas y privadas del sector turístico. El objetivo es “transformar el turismo español hacia un modelo sostenible, equilibrado e inclusivo”, que se pretende conseguir con 5 programas (sobre destinos, empresas, trabajadores, residentes y turistas) que incluyen 15 metas, entre ellas, transformar los destinos turísticos, fomentar el turismo verde y de interior, innovar y digitalizar empresas y aplicar criterios sostenibles para el medio ambiente, formación continua de los trabajadores, armonizar el turismo y la vida local de los destinos turísticos (elaborando un Atlas de “intensidad turística”) y promover un marketing de España como destino sostenible.

Muchas de estas acciones están en marcha dentro de programas turísticos aprobados con Fondos europeos, de los que 3.400 millones se han destinado a la reconversión y digitalización del sector turístico, además de acciones medioambientales y campañas de marketing para conseguir una diversificación geográfica, temporal y motivacional de los turistas, para promover el turismo de negocios, verde, cultural, gastronómico o deportivo, no sólo nuestro sol y playa. En paralelo, las empresas han realizado fuertes inversiones en hoteles, infraestructuras, digitalización, energía y medio ambiente, así como en múltiples ofertas de servicios, lo que permite en muchos casos no cerrar tras el verano y mantener un turismo permanente. Eso sí, el sector se queja de la “competencia desleal” de los pisos turísticos (341.000 en mayo) y pide al Gobierno más inversiones en infraestructuras (aeropuertos, trenes, carreteras y accesos a ciudades, muchos colapsados), una mejora de la formación  y la incorporación de las nuevas tecnologías, incluida la IA.

En definitiva, que volveremos a “sufrir” otro verano de récord, con una saturación de turistas y unos precios disparados no sólo en los destinos de sol y playa sino en muchas zonas del norte de España y la España interior, que ya tampoco son “un refugio”. Y mientras, la industria turística necesita seguir “reconvirtiéndose, buscando mejorar su oferta y sus precios mientras afronta una necesaria diversificación geográfica, en el origen (el 83,2% de los turistas siguen siendo europeos) y en el destino del turismo (el 90,85% de los turistas se concentran en 6 regiones: Cataluña, Andalucía, Comunidad Valenciana, Baleares, Canarias y Madrid), así como una desconcentración temporal (el 43% de los turistas llegan en 4 meses, entre junio y septiembre), algo que ha mejorado sensiblemente este año.

En resumen, no se trata de batir el récord de turistas cada año, como si no hubiera tope ni existieran problemas medioambientales y de saturación de infraestructuras. Hay que buscar un turismo de más calidad, no más turistas, que sea compatible con la vida de los pueblos y ciudades donde llegan. Es un difícil equilibrio que exige planificación, inversiones y medidas, pero sobre todo acuerdos entre Administraciones. Hace falta un gran Pacto por el futuro del turismo, para que sea sostenible a medio plazo. Tras tantos récords y ante los 100 millones de visitantes, es hora de parar, sentarse y repensar el futuro del turismo. Por este camino, acabaremos teniendo que sacar ticket de reserva para viajar, ir a un hotel o a un restaurante y bañarnos en la playa… Así no compensa viajar.

jueves, 22 de enero de 2026

FITUR 2026: llegarán los 100 millones de turistas

Hasta el domingo se celebra en Madrid FITUR, la Feria del turismo más importante del mundo. El sector sigue eufórico, tras batirse otro récord en 2025: 97 millones de turistas (el doble que el año 2000) y 134.710 millones de gasto (cuatro veces más que al principio del siglo). Y el año 2026 ha empezado con fuerza, en reservas de viajes y estancias, con lo que se espera alcanzar los 100 millones de turistas este año, a pesar de los conflictos geopolíticos, el bajo crecimiento europeo y los altos precios turísticos en España. La duda es si esos 100 millones es una cifra “sostenible”, dada la saturación de muchos destinos. Lo positivo es que el Gobierno y el sector han aprobado una Estrategia turística 2030, una hoja de ruta para reconvertir y modernizar el sector, para conseguir un turismo sostenible, equilibrado e inclusivo, para evitar “morir de éxito”. Se trata de transformar destinos, digitalizar la gestión, mejorar la formación y diversificar ofertas y turistas al margen del tradicional sol y playa.

                        FITUR 2026, el escaparate de un turismo que atraerá a 100 millones en 2026

En todo el mundo sigue “la fiebre por viajar”, tras la pandemia: en 2025 se superaron los 1.500 millones de turistas en el mundo, según la Organización Mundial de Turismo (OMT),sobrepasándose por primera vez los turistas que hubo en 2019, antes de la pandemia (salvo en América y Asia Pacífico, que siguen por debajo). Algo más de la mitad de este turismo mundial es de Europa, la región del mundo con más turismo, con 1.200 millones de viajes realizados por los europeos en 2025, según Eurostat. El 71% de estos viajes de los europeos fue dentro de su país, pero un 21% fueron a otro país europeo (sobre todo a España, Italia y Francia) y el 8% restante fueron viajes fuera de Europa.

España se consolida como el 2º destino turístico del mundo, ya cerca de Francia, con 97 millones de turistas extranjeros recibidos en 2025, según la estimación del ministro de Industria y Turismo, 3,2 millones más que en 2024 (93.799.505 turistas). Es un aumento del +3,4%, algo menor que el aumento de 2024 (+10,1%), porque en el verano se ha ralentizado el fuerte aumento del turismo extranjero del primer cuatrimestre, con una ligera caída del turismo francés (-0,5% de enero a noviembre) o belga (-0,1%) y un mínimo aumento del turismo alemán (+0,9%) y nórdico (+1,2%) . Con todo, es un récord histórico de turistas (duplica con creces los 46,40 millones del año 2.000). Y lo más importante: ha crecido mucho más (el +6,8%) el gasto que estos turistas hicieron en España, otro récord histórico: 134.710 millones de gasto turístico, cuatro veces el del año 2.000 (33.000 millones). En definitiva: vienen más turistas y se gastan cada vez más en España.

Además del doble récord, de turistas y gasto, el año 2025 revela que el crecimiento turístico ha sido “más sano”, según el análisis del Gobierno. Primero, porque el turismo ha crecido más fuera de la temporada alta, fuera del verano, en enero (+6,1%), febrero (+7,7%), marzo (+3,8%) abril (+10,1%), octubre (+3,2%) o noviembre (+2,1%), por delante del crecimiento de turistas en julio (+1,6%), agosto (+2,9%) y septiembre (+0,8%), según el INE. Segundo, porque ha habido una cierta desconcentración del turismo, tanto en el origen (los turistas de EEUU, Latinoamérica y Asia han crecido más que los europeos) como en destino (ha crecido más el turismo y su gasto en algunas zonas que no son de sol y playa). Y tercero, porque los turistas que vienen a España se vuelven muy contentos: el 97% se muestran satisfechos (30,9%) o muy satisfechos (66,2%) de su estancia, según la última Encuesta de Satisfacción de Turespaña.

Las empresas turísticas han hecho un balance muy optimista de 2025, aunque el sector turístico ha crecido algo menos que la economía: +2,5%, frente a un aumento del PIB global del 2,9%, tras crecer más que la economía en 2023 (+10,5% frente a 2,5%) y 2024 (+5,5% frente al 3,5% el país). Con todo, el turismo ha facturado 218.459 millones de euros en 2025, aportando el 13% del PIB español, lo que le revalida como la primera industria del país. Y le ha permitido crear 47.815 nuevos afiliados a la Seguridad Social, lo que supone otro récord de empleo: 2,75 millones de personas trabajan en el turismo, el 12,7% de todo el empleo y 375.000 afiliados más que antes de la pandemia. Además, el 80,9% de estos trabajadores del sector turístico tienen un contrato indefinido y su sueldo ha subido más en 2025 (´3,9%) que el del conjunto de trabajadores (+3,4% de subida).

La mayor llegada de turistas extranjeros en 2025 (+3,2 millones) ha compensado el relativo estancamiento del turismo nacional, que creció poco, según la patronal Exceltur. Y gracias a ese mayor turismo extranjero, las empresas turísticas han aumentado sus ventas un +4% (+7,9% el negocio con extranjeros), por el mayor gasto de estos turistas y al aumento de precios. Las zonas con más aumento de ventas para el sector turístico han sido Murcia (+9%), País Vasco (+7,8%), Baleares (+7,4%), Aragón (+7,2%), Madrid y la Rioja (+7% de ingresos), por delante del aumento de ventas en las zonas tradicionales de sol y playa. Y además, las empresas turísticas han aumentado sus beneficios (+5,6%) más que sus ventas (+4%), según Exceltur, sobre todo las de transporte (+13,5%), empresas ligadas al ocio (+7,2%), hoteles de costa(+6,2%) y empresas de alquiler de coches (+4.1%).

Un factor que explica este fuerte aumento de beneficios para el sector turístico es que ha seguido la fuerte subida de precios, iniciada en 2023. Los hoteles han subido un +8,7% en 2025, según el INE, tras una subida de precios del +37.1% desde 2019, con un precio medio de 172 euros por habitación, según Exceltur. Y los vuelos internacionales han subido también un +7,4%, aunque los nacionales subieron sólo el +4,8%, por la competencia del tren. Y los bares y restaurantes, otro gasto turístico clave, han subido una media del +4,2%.Estas subidas preocupan porque España aumenta su “brecha de precios” con otros paises competidores, como Grecia, Turquía, Croacia, Egipto, Marruecos o Túnez.

Otro factor que ha ayudado al buen ejercicio de las empresas turísticas en 2025 ha sido la menor competencia de los apartamentos turísticos, sobre todo tras obligarlos el Gobierno a registrarse en una ventanilla única desde el 1 de julio, lo que ha reducido la oferta, junto al mayor control y las limitaciones de algunos Ayuntamientos y autonomías. El resultado es que en 2025 había 366.000 apartamentos turísticos disponibles en las 25 principales ciudades, 15.963 menos que a principios del año (-4,1%), según Exceltur, con una caída importante de la oferta en Ibiza (-40,8%), Madrid (-7,8%), Santiago (-17,5%) o San Sebastián (-5,7%), aunque subieron en Barcelona (+3,8%).

Tras el nuevo récord de turistas e ingresos de 2025, el sector estima que España conseguirá alcanzar en 2026  los 100 millones de turistas esperados en 2025. A favor está el crecimiento económico esperado en Europa, similar al de 2025 (+1,4% en UE-27) pero con una recuperación esperada en Alemania, Francia e Italia, los tres paises desde los que vienen más turistas europeos. Y como el empleo sigue creciendo y los salarios crecen algo más que los precios, se espera una mejora del consumo, en Europa y en España, que ayudarán a aumentar turistas y gasto. Además, la bajada del crudo puede abaratar los precios del transporte (y los billetes de avión), ayudando también una esperada revalorización del euro, que facilitaría la llegada de turistas con otras monedas. Pero también hay incertidumbres, como los problemas geopolíticos y Trump. Y no ayudarán los precios turísticos al alza.

Con todo, la patronal Exceltur espera que los ingresos del sector turístico crezcan en 2026 como el año pasado (+3,9% frente al 4% en 2025) y los beneficios suban algo más (+5,9% frente a +5,6%), sobre todo en los hoteles de costa, las empresas de ocio y las agencias de viaje. Y esperan una mayor mejoría este año en la Comunidad Valenciana (+9,9% de ventas), Murcia (+9,8%) y Baleares (+6,6%), así como en Castilla la Mancha (+5,5%) y País Vasco (+5,3%), con menores aumentos de ingresos en Madrid (+1,8%), Cataluña (+2,8%), Galicia y Andalucía (+4%), apoyados en las fuertes inversiones hechas estos años en los hoteles, en la mayor digitalización de las empresas, las menores viviendas turísticas, las oportunidades de la Inteligencia artificial y la oferta de calidad y seguridad que ofrece España.

Un elemento clave de futuro es la tremenda fidelidad de los turistas extranjeros que visitan España, según revelan estos datos: en 2024, más del 74% de los turistas internacionales que vinieron a España nos habían visitado ya antes. Y más de la tercera parte de ellos (el 38%) habían venido antes en 10 ocasiones o más, según las Encuestas de Turespaña.  Y por si fuera poco, el 69% de los turistas que nos visitaron en 2024 indicaron que tenían intención de volver a España en los próximos 12 meses

Con todo, España sigue con un problema de concentración turística estructural, tanto porque el grueso del turismo se concentra en los meses de verano, aunque haya mejorado algo (esos 3 meses llegaban el 34,5% de los turistas extranjeros en 2019 y han llegado el 33% en 2025) como por su origen (el 84% de los turistas que vinieron en 2025 eran europeos) y su destino dentro de España: el 90,44% de los turistas y su gasto se concentran en 5 autonomías: Cataluña (19,06%), Baleares (15,51%), Canarias (14,24%), Andalucía (13,77%) y Comunidad Valenciana (11,71%). Y este desigual reparto del turismo agrava los problemas de saturación turística en muchos destinos de sol y playa y en bastantes ciudades, provocando protestas de los residentes y una subida generalizada de precios, además de problemas en las infraestructuras (aeropuertos, accesos, aparcamientos) y en los servicios (agua, saneamiento, basuras, sanidad, policía…).

España roza los 100 millones de turistas para 2026, pero eso provoca una pregunta: ¿es sostenible esta masificación turística? Muchos expertos y hasta empresarios del sector creen que ha llegado el momento de parar y reflexionar, de evitar “morir de éxito. Urge perfilar un turismo sostenible, no sólo para los propios españoles residentes sino para los turistas nacionales e internacionales, que pueden buscar otros destinos si se “agobian” en España, si nos identifican con “colas” en aeropuertos, carreteras, playas y restaurantes, con precios superiores a viajar a destinos más exóticos y lejanos…

Esta reflexión sobre el futuro del turismo en España se ha plasmado en la Estrategia España Turismo 2030”, una “hoja de ruta” para el futuro  aprobada por el Gobierno el 21 de octubre de 2025, tras muchos meses de debate con 200 entidades públicas y privadas del sector turístico. El objetivo es “transformar el turismo español hacia un modelo sostenible, equilibrado e inclusivo”, que se pretende conseguir con 5 programas (sobre destinos, empresas, trabajadores, residentes y turistas) que incluyen 15 metas, entre ellas, transformar los destinos turísticos, fomentar el turismo verde y de interior, innovar y digitalizar empresas y aplicar criterios sostenibles para el medio ambiente, formación continua de los trabajadores, armonizar el turismo y la vida local de los destinos turísticos (elaborando un Atlas de “intensidad turística”) y promover un marketing de España como destino sostenible.

Muchas de estas acciones están en marcha dentro de programas turísticos aprobados con Fondos europeos, de los que 3.400 millones se han destinado a la reconversión y digitalización del sector turístico, además de acciones medioambientales y campañas de marketing para conseguir una diversificación geográfica, temporal y motivacional de los turistas, para promover el turismo de negocios, verde, cultural, gastronómico o deportivo, no sólo nuestro sol y playa. En paralelo, las empresas han realizado fuertes inversiones en hoteles, infraestructuras, digitalización, energía y medio ambiente, así como en múltiples ofertas de servicios, lo que permite en muchos casos no cerrar tras el verano y mantener un turismo permanente.

En resumen, que FITUR 2026 vuelve a ser un escaparate de España como potencia turística, del potencial de nuestra primera industria, que ha sido y sigue siendo el primer motor de nuestro crecimiento y nuestro empleo, junto a los inmigrantes y los Fondos europeos. Pero no podemos dormirnos en los laureles y crecer por crecer, alcanzar los 100 millones de visitantes como si nada: urge una reflexión sobre el futuro y aplicar esa hoja de ruta aprobada, con medidas e inversiones que nos permitan conseguir “un nuevo turismo” para 2030, más sostenible y asumible para españoles y extranjeros. No podemos “morir de éxito”.   

 

lunes, 28 de julio de 2025

Otro verano récord y caro

Este verano, España volverá a estar repleta de turistas extranjeros y españoles, sobre todo en costas, islas y algunas zonas del norte. A pesar de la incertidumbre económica internacional, los europeos no renunciamos a viajar, anteponiendo este gasto a los demás. Pero ojo: un tercio de los españoles (y el 27% de europeos) no pueden cogerse una semana de vacaciones, más en la mitad sur de España.  Sin embargo, se esperan 34 millones de visitantes extranjeros entre julio, agosto y septiembre, 2,5 millones más que el verano pasado, que ya fue récord. Eso sí, dada la fuerte subida de precios en España (los hoteles han subido este año un 30% y los vuelos nacionales un 22,5%), muchos turistas han reducido los días de vacaciones, aunque el gasto turístico será también récord. Y con ello, España espera alcanzar los 100 millones de turistas extranjeros este año. Una cifra inmanejable, que provoca una incómoda saturación turística en muchos destinos. Urge planificar el futuro turístico de España, para no “morir de éxito”.  

                                  Enrique Ortega

Los europeos priorizan ahora los viajes y las vacaciones sobre el resto de los gastos, un cambio que se ha producido tras la pandemia. Así lo revela una reciente Encuesta sobre expectativas de consumo realizada por el BCE: el 52% de los europeos aseguraba en abril que planeaba hacer un gasto importante en vacaciones este año (un 15% más que en 2019), mientras sólo el 20% pensaba cambiar un electrodoméstico o arreglar su casa y sólo el 10% planeaba cambiar de coche. Y otro informe, de BBVA Research, confirma que los españoles han aumentado su gasto en hoteles, restaurantes y ocio, superando ya en 2024 los niveles de gasto en viajes y ocio de 2019.

Pero ojo, esta fiebre por salir y  viajar  no puede hacernos olvidar en estas fechas que mucha gente no puede tomarse vacaciones, según Eurostat: un 27% de los europeos no pueden cogerse ni una semana de vacaciones, por falta de recursos, alcanzando al 58,6% de la población en Rumania, al 46% en Grecia o al 38,2% en Portugal. En España, una de cada 3 familias (el 33,4%, igual porcentaje que en 2019)  no puede tomarse esa semana de vacaciones, un porcentaje más alto que el de Italia (31,4% no pueden tomar vacaciones), Francia (22%) o Alemania (20,8%). Y dentro de España, según el INE, se supera el tercio de personas que no cogen una semana de vacaciones en Andalucía (44,9%), Canarias (45,3%), Murcia (40,2%), Comunidad Valenciana (38,1%) y Extremadura (36,6%), mientras baja mucho el porcentaje de los que no toman vacaciones en País Vasco (sólo el 17,7% no puede), Madrid (23,1%), Navarra (25,3%) y Baleares (25,8%).

Volviendo a esos dos tercios de españoles que sí cogen vacaciones (y a tres de cada cuatro europeos), la previsión es que este verano aumenten los turistas en España, tras un año 2024 récord. De momento, hasta mayo, habían llegado a España 35.019.731 visitantes, un 5,5% más que en los 5 primeros meses de 2024 (+1,8 millones). De continuar esta tendencia al alza de turistas (+5,5%) este verano, podríamos recibir 34 millones de turistas entre julio, agosto y septiembre, lo que supondría 2,54 millones más de visitantes que en el verano de 2024, que fue récord de ocupación. Con todo, habrá que ver las reservas de última hora, porque aunque el turismo extranjero sigue creciendo, crece menos que en 2024, por la incertidumbre internacional, la revalorización del euro y las olas de calor en España.

La previsión de los empresarios turísticos (Exceltur) es que sus ventas crezcan este verano un 2,7%, algo menos de la mitad de lo que crecieron el verano de 2024, por una menor fortaleza de los turistas europeos (alemanes y franceses), norteamericanos y de Latinoamérica, así como por el turismo nacional, que crecerá pero más en los viajes al extranjero. La patronal turística espera un mayor tirón de ingresos en el alquiler de coches (+6,9%) y en el transporte de viajeros (+4,9%) y un menor incremento de ventas en alojamientos(+1,4% los hoteles de playa y +3,2% los hoteles urbanos), las agencias de viaje y el gasto en ocio (+2,4%). Y anticipan que el mayor aumento de ingresos turísticos lo tendrán las empresas de Navarra (+5,7%), Cantabria (+4,4%), la Rioja (+3,9%), Madrid (+3,8%), Baleares (+3,7%) y Canarias (+2,8%), mientras crecerá manos el negocio turístico este verano en Aragón (+1,3%), Galicia y Castilla la Mancha (+1,4%), Comunidad Valenciana (+1,5%), Murcia (+1,9%), Cataluña (+1,9%), Asturias y Andalucía (+2,2%).

Los empresarios turísticos son optimistas respecto a la ocupación y los ingresos este verano, pero “con moderación”, según Exceltur, por la incertidumbre económica internacional (que podría retraer al turismo de EEUU, de Alemania y Francia) y por otras tres razones que explicarían un menor crecimiento turístico este verano: el fuerte aumento de precios, la masificación de algunos destinos y el clima, las olas de calor que se esperan en España y que tienen dos consecuencias: hay turistas del norte de Europa que se quedan en su país o viajan a otros paises del norte, con buen clima y menos calor.

El factor clave del menor crecimiento turístico este verano en España (ojo, con cifras récord) es, para muchos expertos, los altos precios, que pueden disuadir a muchos turistas a viajar a otros destinos más baratos (Turquía, Grecia, Europa del este y paises mediterráneos) o venir a España pero acortando su estancia. Los datos son muy reveladores: los hoteles españoles llevan 4 años seguidos subiendo sus tarifas, con un crecimiento acumulado del +55,4%, con lo que los hoteles han triplicado sus ingresos por habitación disponible (de 26,4 euros en mayo de 2021 a 82,9 euros en mayo de 2025). Y sólo en lo que va de 2025, los hoteles han subido un +30,1%, según el IPC de junio (INE). Otro +10,7% ha subido el alojamiento en otros establecimientos (apartamentos turísticos), Y los vuelos nacionales han aumentado un +22,5%. Mientras, bajan los paquetes turísticos internacionales (-4,1%), lo que hace que muchos españoles viajen ahora más al extranjero.

Otro factor que encarece España como destino turístico este verano es la fortaleza del euro frente al dólar, forzada por la loca política económica y comercial de Trump, que asusta a los inversores y deprecia su moneda. El dato es muy claro: el euro cotiza a 1,1616 dólares, frente a 1,036 dólares que costaba un euro el 1 de enero. Eso supone una revalorización de la moneda europea del +12.12%. O sea, que viajar a España para un turista que no sea europeo y pague en dólares le cuesta un 12,12% más caro.

Esta subida de los precios turísticos retrae a algunos visitantes y provoca que otros estén menos días de vacaciones, para compensar las subidas. En mayo, la duración media del viaje de los turistas extranjeros fue de 6,2 días, con un gasto diario que ya era de 209 euros. Con todo, los ingresos por turismo han sido de 46.586 millones de euros entre enero y mayo, un +8,1% que el año pasado: han crecido más los gastos (+8,1%) que los turistas (+5,5% hasta mayo), debido a la subida de precios en hoteles, restaurantes y viajes.

Con otro verano récord de turistas extranjeros (y más gasto de los nacionales), España podría cerrar el año 2025 con otro récord de turistas, rozando la cifra mítica de 100 millones de visitantes extranjeros (frente a 93.799.505 en 2024). Y lo más importante: se podrían gastar 136.500 millones de euros en España (frente a los 126.282 millones gastados en 2024). Con ello, otro año más, el PIB turístico crecerá más que la economía, aunque menos que en 2024, según la previsión de la patronal Exceltur: +3,3% de crecimiento turístico en 2025 (frente al 6,5% que creció en 2024), más que el crecimiento de la economía (+2,4% en 2025). Eso mantendrá al turismo este año como el gran motor de la economía, junto al consumo de las familias y la inversión, aportando más empleos (+55.559 hasta junio), que ahora son menos precarios (el 93,4% son fijos) y mejor pagados (+3,3% suben estos salarios).

A pesar del nuevo récord, de turistas extranjeros y de ingresos, el sector está preocupado por la saturación turística y la masificación en algunos destinos, como Baleares, Canarias, Madrid, Barcelona y algunos puntos de la costa levantina y andaluza. Saturación que empieza en los aeropuertos, se traslada a las carreteras, continúa en los hoteles y playas y sigue en los restaurantes y establecimientos de ocio. Incluso con algunas protestas y manifestaciones de los españoles que viven en esos lugares, por el “aluvión de turistas”, lo que está generalizando el cobro de tasas turísticas en muchos pueblos y ciudades. Tasas que rechazan los empresarios turísticos, que piden medidas contra la proliferación de alojamientos turísticos (hay 339.168 viviendas turísticas, más que hoteles, en las 25 grandes ciudades),muchos ilegales, y un mayor gasto en promoción de destinos alternativos.

Al final, urge un Plan estratégico a medio plazo que ordene el futuro del sector turístico en España, que no puede seguir creciendo sin límites. La oportunidad para hacerlo debe ser la “Estrategia de Turismo Sostenible 2030”, que debía haberse aprobado en el primer trimestre de 2025 y que sigue pendiente. Ahí debería acordarse una “hoja de ruta” para el turismo en lo que queda de década, planteando objetivos, inversiones y medidas. Se trata por un lado de adaptar la oferta, para seguir reconvirtiendo (con los Fondos europeos ya adjudicados) los destinos de sol y playa (en colaboración con los municipios turísticos afectados) y promoviendo los destinos alternativos de turismo de interior, cultural, gastronómico y de ocio, junto al turismo de negocios en las grandes ciudades. Y por otro, reorientar la política de promoción y captación de demanda, para dirigirla a destinos más lejanos (América, Asia), a turistas que gastan más y vienen todo el año.

No se trata de batir el récord de turistas cada año, como si no hubiera tope ni existieran problemas medioambientales y de saturación de infraestructuras. Hay que buscar un turismo de más calidad, no más turistas, que sea compatible con la vida de los pueblos y ciudades donde llegan. Es un difícil equilibrio que exige planificación, inversiones y medidas, pero sobre todo acuerdos entre Administraciones. Hace falta un gran Pacto por el futuro del turismo, para que sea sostenible a medio plazo. Tras tantos récords y ante los 100 millones de visitantes, es hora de parar, sentarse y repensar el futuro del turismo. Por este camino, acabaremos teniendo que sacar ticket de reserva para viajar, ir a un hotel o a un restaurante y bañarnos en la playa…y esperar hasta que haya hueco. Así no compensa viajar.

lunes, 4 de noviembre de 2024

Turismo: más repartido y verano récord

Este verano llegaron a España 31,37 millones de turistas extranjeros, 2,2 millones más que el verano de 2023 y un nuevo récord histórico, sobre todo en septiembre. El 85% de los turistas llegaron de Europa, pero aumentaron más las llegadas desde América y Asia, que gastan más. Precisamente, el gasto turístico también fue récord este verano: 43.411 millones (+12,6% que  el verano anterior) , en parte por la fuerte subida de precios. Con todo, lo importante es que el turismo extranjero ha sido también récord de enero a junio y cada vez aumentan más los turistas que vienen fuera de temporada y de fuera de Europa. Ahora llevamos ya casi 74 millones de turistas y se espera cerrar el año con 93 millones (y llegar a 100 millones en 2025…). Una locura, que colapsa pueblos, ciudades, infraestructuras y servicios. Urge un Plan a medio plazo, para reordenar el turismo y que sea sostenible y aceptable socialmente. Si no, nos cargaremos “la gallina de los huevos de oro”.

                                  Enrique Ortega

El turismo en España ya se recuperó en 2023 de la grave crisis causada por la pandemia en 2020, 2021 y parte de 2022. Así, el año 2023 cerró con un nuevo récord histórico de turistas: 85.169.050 extranjeros, superando ya (+2%) los turistas llegados en 2019 (83,5 millones). Y sobre todo, se dispararon los ingresos por turismo que dejaron en España, alimentados por una fuerte subida de precios en viajes, hoteles y estancias: el gasto turístico fue de 108.789 millones de euros, un +18,36% que en 2019, antes de la pandemia. Pero lo más importante no son las cifras, sino el hecho de que la pandemia ha cambiado el turismo en el mundo: la gente tiene ahora más “ansia” de viajar, de salir, de moverse y los viajes y vacaciones se han convertido en un gasto prioritario, en Europa y en el mundo.

Y esto está beneficiando a España, la 2ª potencia turística del mundo, en turistas (tras Francia) y en ingresos (tras EEUU) y podría ser la 1ª a finales de 2024 o en 2025. Somos líderes en competitividad turística y nos está “beneficiando” el conflicto en Oriente Próximo, que nos prioriza como destino turístico mundial frente a otros paises mediterráneos. Por todo ello, 2024 está siendo un año récord para el turismo en España, incluso “mejor de lo esperado”. La primera sorpresa se dio en el primer trimestre, cuando la llegada de extranjeros dio el primer salto, que continuó en el 2º trimestre. Y con ello, de enero a junio ya se batieron los récord de llegadas de turistas: 42.525.988 extranjeros, casi 5 millones más de turistas (+13,2%) que en la primera mitad de 2023. Y además, se gastaron también mucho más, sobre todo por los altos precios: 55.573 millones de gasto (+20,6%).

La racha de turistas y gasto del primer semestre continuó este verano, según los datos del INE conocidos el jueves: entre junio y septiembre llegaron a España 31.377.058 turistas extranjeros, 2,27 millones más que el verano de 2023 (+7,8%), un nuevo récord histórico, que ha superado el anterior récord de turistas del verano de 2017 (29,76 millones). Aumentaron los turistas en los tres meses de verano, pero sobre todo en septiembre (que cerró con casi 800.000 turistas más que en septiembre de 2023). Este tirón histórico del verano se ha debido al aumento de los turistas europeos (a pesar de la crisis en Alemania y Reino Unido), pero sobre todo a un aumento mayor de los turistas de America (han crecido un +11% en lo que va de año), Asia y el resto del mundo (las llegadas crecen un +21,3%).

Han llegado muchos más turistas este verano y se han gastado mucho más, aunque su estancia media sigue estabilizada (6,7 días de media): los ingresos por turismo han sido de 43.511 millones de euros en los tres meses de verano, un 12,6% más que el verano anterior. Eso significa que el gasto crece más que los turistas (+12,6% frente al +7,8%). Primero porque han subido mucho los precios turísticos de enero a septiembre: un +32,5% los hoteles y un 3,4% los restaurantes y un +6,4% los vuelos internacionales, según el INE). Y segundo, porque aumenta la llegada de los turistas que gastan más, sobre todo americanos y asiáticos: el gasto medio por turista fue de 1.315 euros en septiembre, variando de 891 euros los italianos, 929 los franceses, 1,200 los británicos, 1.256 los alemanes y 1.366 euros los nórdicos a 1.535 euros diarios que se gastaron los turistas llegados de fuera de Europa.

El verano ha sido mejor de lo esperado”, señala la patronal turística Exceltur en su último informe, donde indican los tres factores que han llevado a datos récord: la recuperación de rentas en los paises de origen (a pesar del estancamiento económico en la UE), la estabilidad geopolítica de España (“ayudada” por el conflicto de Oriente Próximo y el tirón de las Olimpiadas de París)  y la elevada competitividad del sector turístico. Las empresas turísticas han aumentado sus ingresos un +6,3% este verano, destacando que los negocios que han ido mejor son las empresas de transporte, alquiler de coches y ocio. Y destacan que el negocio ha crecido sobre todo por los turistas extranjeros, cuyas estancias y pernoctaciones han crecido más que las de los españoles, que han viajado más al extranjero este verano. Y las llegadas e ingresos han crecido más en Baleares, Canarias, Cataluña, Comunidad Valenciana y Madrid, mientras el turismo nacional crecía más en el interior y las costas.

El sector turístico espera que el final de 2024 será también muy bueno para el turismo y que las empresas cerrarán con otro récord de ingresos (207.929 millones de euros), con un PIB turístico que crecerá este año un +6,3% sobre 2023, el doble que la economía (+2,9%). Y con 500.000 nuevos empleos en el sector, que emplea ya a casi 2,9 millones de trabajadores (un 13,5% del empleo total, 1 de cada 7 ocupados). Pero en medio del optimismo, sobre 2024 y 2025, la patronal turística ve “dos puntos negros en el sector: la oleada de protestas contra la masificación del turismo en muchas regiones (Baleares, Canarias, Cataluña) y la competencia desleal de los “pisos turísticos”, que no paran de crecer, disparando una oferta de turismo “low cost”: contabilizan 388.453 plazas en agosto en 25 ciudades, +55.295 que en junio y casi tantas como plazas hoteleras disponibles (420.736).

Con todo, lo más destacable del turismo en España este año es que asistimos a una cierta “desestacionalización” del turismo extranjero: ya no sólo vienen mucho en verano (aunque haya sido récord), sino que vienen también muchos más turistas el resto del año, lo que indica que su “fiebre de viajar” (ahora no sólo en verano) “cuenta con España”, empujados además por los viajes de los jubilados europeos y los teletrabajadores. Los datos de pernoctaciones de extranjeros en hoteles (INE) son muy ilustrativos: crecieron un +11,2% entre enero y junio, aumentando sólo +5,2% en julio, +4,9% en agosto y +4,4% en septiembre. Esto es un buen indicativo de que los turistas extranjeros ya no vienen sólo en pleno verano (incluso en septiembre han llegado más que nunca ese mes), lo que facilita a las empresas mantener su actividad y empleo casi todos los meses, evitando “baches” y cierres.

Otro factor muy positivo es la mayor diversificación geográfica de los turistas que nos visitan, aunque el 85% sigan siendo europeos. Pero crecen los turistas de otros continentes, que hacen viajes largos y con más gasto, fuera del verano y que no buscan sol y playa sino ocio, gastronomía, negocios, deportes o salud. Un ejemplo es el aumento de estos turistas no europeos hasta septiembre: llegaron 3,35 millones de norteamericanos (+12,5%), 3,90 millones de otros americanos (+10,38%) y 4,4 millones del resto del mundo (+21,3%), frente a 8,04 millones de alemanes (+9,3%) o 14,7 millones de británicos (+7,45%).

Lo que no mejora es la excesiva concentración del turismo en sólo una parte de España. Del total de turistas extranjeros llegados a España en 2024 (enero-septiembre), dos tercios de las llegadas (68,76%) se concentran en 4 regiones: Cataluña (21,35% del total), Baleares ( 18%), Canarias (14,84%) y Andalucía (14,57%). Y si añadimos Comunidad Valenciana (12,79%) y Madrid (8,98%), resulta que el 90,53% de los turistas se quedan en 6 de las 17 autonomías que tenemos. Y en cuanto al gasto, estas 6 mismas autonomías se benefician del 92,35% de todos los ingresos que se gastan los turistas extranjeros.

Así que necesitamos avanzar en un turismo más desestacionalizado (menos en verano y más repartido en el resto del año) y menos concentrado en sólo 6 regiones españolas, que se benefician especialmente de sus ingresos y empleos. Pero sobre todo, necesitamos un turismo “más sostenible, porque hay zonas y regiones totalmente saturadas de turistas (extranjeros y españoles). Y estamos alcanzando “una cifra de turistas imposible”. Hasta septiembre nos han visitado ya casi 74 millones de extranjeros (73.903.045 turistas), según el INE. Y si en el 4º trimestre llegan un 10% más que el año pasado (llegaron 18,5 millones de octubre a diciembre), serían otros 20 millones más y podríamos cerrar 2024 con los 93 millones de turistas extranjeros que algunos anticiparon hace meses. Y hay estimaciones de alcanzar los 100 millones de turistas en 2025, más del doble que el año 2.000 (46,4 millones y el triple que en 1995 (32,97 millones). Unas cifras de vértigo…

Es un horizonte turístico insostenible, sobre todo en algunas ciudades y regiones, donde el turismo extranjero (y nacional) ha tensionado precios, alquileres y servicios, reventando las costuras de las infraestructuras, sanidad, seguridad y otros servicios públicos en verano, provocando rechazo y contestación social de los que no viven del turismo. La propia patronal turística Exceltur ha firmado un Manifiesto en defensa del turismo sostenible, donde piden un rediseño de las zonas turísticas, con colaboración pública y privada, para asegurar un control de los alojamientos turísticos y dotar a las infraestructuras turísticas de  recursos humanos y materiales, para evitar aglomeraciones y quejas. Además, piden una mayor adaptación del turismo al cambio climático, una exigencia vital.

Tras la confirmación de este verano récord, hay que huir del triunfalismo ciego: es prioritario que el Gobierno, las autonomías (que tienen la competencia) y los grandes municipios turísticos se sienten con las empresas del sector y los sindicatos para alcanzar un gran Pacto por el futuro del turismo, para conseguir que sea sostenible, social y ambientalmente. Porque no puede seguir creciendo sin control, salvo que queramos “matar la gallina de los huevos de oro”. Hay que regular su crecimiento y su futuro, limitando la afluencia de turistas en algunas zonas y fechas, tratando de diversificar y ampliar la oferta, tanto en origen como en destino, para que no lleguen la mitad de los turistas en cuatro meses, sino más a lo largo del año, de nuevos países y a destinos menos masificados.

En definitiva, el turismo sigue salvando la economía y el empleo en España, pero hay que pensar en el futuro y evitar que la burbuja turística nos coma y reviente. Urge una “hoja de ruta” para planificar el turismo en la próxima década, reconvertir la oferta y hacerla sostenible con el medio ambiente y la sociedad que no vive del turismo y lo sufre. Podemos y debemos ser una potencia turística, pero promoviendo un turismo menos masivo y de más calidad, ” evitando que nuestros aeropuertos, carreteras, trenes, hoteles, bares, restaurantes, playas y monumentos sean “una monumental cola”. Eso no es turismo ni vacaciones ni descanso: es agobio y desencanto. Y se nos volverá en contra. Planifiquen.

jueves, 25 de enero de 2024

FITUR 2024: el turismo supera la pandemia

Esta semana se celebra FITUR, la 2ª mayor Feria del turismo del mundo, tras Berlín. Y el sector celebra un nuevo récord histórico de turistas e ingresos, superando los datos de 2019: más de 84 millones de turistas extranjeros, que gastaron 108.000 millones de euros, con un mayor gasto diario. Todo apunta a que 2024 será aún mejor, otro año de récords, gracias a que viajar se ha convertido en una prioridad en todo el mundo. Pero el propio sector advierte: ojo a “morir de éxito”. Les preocupa la masificación del turismo en algunas zonas y el aumento de las protestas, de la “turismofobia”. Y creen que ha llegado el momento de aprovechar las cifras récord para “reconvertir el turismo”, para lo que piden inversiones y un PERTE, quejándose de que al 40% de empresas turísticas les cuesta encontrar empleados. Y preocupa también el cambio climático y el impacto ambiental. Aseguremos el futuro del turismo, nuestra gallina de los huevos de oro.

                       Enrique Ortega

El turismo ha crecido con fuerza en todo el mundo en 2023, con 1.300 millones de llegadas internacionales, sólo un 12% por debajo del movimiento turístico de 2019, según los datos publicados el viernes por la Organización Mundial del Turismo (OMT). Europa, la región más visitada del mundo, es la zona que está más cerca de recuperar los turistas de antes de la pandemia (en 2023 se quedó sólo un 6% por debajo) y hay 4 destinos turísticos mundiales que ya han superado la pandemia: la Europa mediterránea, el Caribe, América Central y África del norte, junto a todo Oriente Medio. En pernoctaciones (noches de alojamiento), Europa ya ha superado los datos de 2019, gracias a las estancias de los visitantes europeos y de otros continentes: 2.920 millones de pernoctaciones en 2023, 50 millones más que en 2019 (+1,6%), siendo España el país turístico donde más han crecido (+2,8%), frente al +2,5% en Francia o el -0,5% en Italia, según Eurostat.

En este contexto internacional de recuperación turística, la OMT espera superar en 2024 la cifra mundial de turistas de antes de la pandemia. Pero España ya lo ha conseguido en 2023, según el avance ofrecido por el Gobierno (los datos del INE se publican el 2 de febrero): nos visitaron más de 84 millones de turistas extranjeros, un +17,2% que en 2022 (71,65 millones) y medio millón de turistas más que en 2019 (83.509.153 turistas extranjeros), el último año récord. Serían casi el doble de extranjeros de los que nos visitaron en 2014 (57,5 millones) y casi el triple de los turistas recibidos en 1995 (32,9 millones).

Pero hay otro récord que se ha conseguido en 2023, aún más importante: el de ingresos por turismo, según la estimación del Gobierno: 108.000 millones de euros, un +23,9% sobre los ingresos de 2022 (87.138 millones) y un 23,8% más que en 2019, el anterior año récord de ingresos por turismo (91.911,97 millones). Esto indica que no es sólo que hayan venido más turistas extranjeros que antes de la pandemia, sino que se han gastado mucho más, por dos razones: han subido mucho los precios turísticos (sobre todo en 2022 y 2023) y además vienen más turistas de alto nivel adquisitivo, de paises que se gastan más en España. Así, el gasto medio diario (sin contar el transporte) de un turista asiático es de 446 euros diarios, 377 euros el de un sudamericano y194 euros diarios es lo que gasta un turista estadounidense, mucho más del gasto diario de un turista británico (132 euros), francés (130,7), italiano (125,9 euros) o alemán (123,4 euros), según los datos del INE (noviembre 2023).

Con estos datos récord de turistas y gasto, España se consolida como una potencia turística mundial, no sólo en turistas (la 2ª tras Francia, muy igualados con USA y China) e ingresos (la 2ª tras EEUU), sino también en inversiones turísticas: somos el 2º país del mundo que atrae más inversiones hoteleras, tras EEUU, muy por encima de Reino Unido, Alemania y Francia, 4.248 millones de euros en 2023, según la consultora Colliers, cerca ya del récord inversor de 2018 (4.800 millones). El año pasado, hubo compraventa de 171 hoteles en España (21.748 habitaciones) y 34 compras de suelo para uso turístico, sobre todo en Canarias (39 operaciones) y Baleares (39), Madrid (21) y Barcelona (11), destacando las compras de 2 Fondos soberanos de Singapur y Abu Dabi.

Con estos datos de 2023, el turismo se consolida no sólo como la primera industria española sino como el principal motor del crecimiento del país. Así, el PIB turístico afianzó su recuperación en 2023, gracias a un verano récord y a un extraordinario 4º trimestre (por el auge del turismo de invierno), alcanzando unos ingresos de 186.596 millones de euros, un +13,1% sobre 2022 y un +18,6% superior al PIB turístico de 2019 (157.395 millones), según la patronal Exceltur. Con ello, el turismo aporta ya el 12,8% del PIB español, un porcentaje récord, que lo consolida como la primera industria del país y la primera fuente de empleo (2,59 millones de puestos de trabajo, el 17% de todo el empleo en España). Pero lo más importante es que el turismo fue el principal motor del crecimiento de España también en 2023: aportó el 70,8% de todo el crecimiento del país (el 29,2% restante lo aportó el resto de la economía), después de aportar en 2022 el 61% del crecimiento español.

Por 2º año consecutivo, en 2023 crecieron los ingresos de las empresas turísticas, que ya facturan un +16,2% más que en 2019, según Exceltur, una gran parte por la inflación (los precios turísticos subieron un +14,9% entre 2021 y 2023) pero también por el aumento de clientes (nacionales y extranjeros), aunque les han subido los costes (financieros, energéticos y laborales), lo que no les ha impedido volver a mejorar sus beneficios, sobre todo las empresas de mayor tamaño y las que han hecho inversiones para renovar su oferta, según Exceltur. Curiosamente, las empresas turísticas que más aumentaron sus ingresos en 2023 fueron las de Asturias (+26,1%), Baleares (+26%), Galicia (+23,4%) y País Vasco (+21,1%), lo que indica el buen año del turismo en el norte, por la ayuda de su buen clima (apoyado por las olas de calor en el sur y este), su excelente oferta global  y la saturación de los destinos tradicionales de costa.

El tirón del turismo en 2023 ha permitido crear 95.224 nuevos empleos turísticos, porcentualmente más que en toda  la economía (+5% frente al +2,7%), con una cifra récord de afiliados a la SS (2.590.221 trabajadores). La patronal destaca que la reforma laboral ha mejorado la calidad del empleo turístico: un 91,4% de los trabajadores tienen ya un contrato indefinido (15,3% son fijos discontinuos) y casi la mitad son a tiempo completo (45,3%), aunque los sindicatos se quejan del exceso de contratos a tiempo parcial (un tercio) y de los bajos salarios: 1.389,90 euros era el salario bruto en hostelería (2022), casi la mitad del salario medio en España (2.128,4 euros mensuales brutos), según el INE .

La mitad del negocio turístico procede del turismo nacional, que se ha mostrado muy fuerte en 2023, con un aumento del gasto del +22,3% sobre 2019, gracias a la mejora del empleo (más estable y menos precario) y los salarios, pero sobre todo a “la preeminencia de los viajes en las preferencias de gasto de los consumidores”, según Exceltur. A lo claro: los españoles (y el resto de europeos), tras la pandemia, se quitan de otros gastos antes de renunciar a viajar.  Y también ha ayudado al mayor gasto turístico, según Exceltur, la mejora de la oferta de trenes de alta velocidad, la opción por estancias de menos días pero más caras (ganan los hoteles de 4 y 5 estrellas) y el dinamismo de los viajes de negocios.

En la otra mitad del negocio, el turismo internacional, destaca en 2023 la mayor llegada de turistas norteamericanos, latinoamericanos y asiáticos (sobre todo en el 4º trimestre), que están más días y gastan más que los turistas europeos, aumentando sus estancias en hoteles de 4 y 5 estrellas y en destinos fuera de los de sol y playas tradicionales, aunque se ha mantenido el flujo de extranjeros a Canarias, ayudado por la crisis en Palestina y Oriente Medio. Respecto a la llegada de turistas europeos, han aumentando las llegadas de turistas británicos, franceses y portugueses, mientras caen los alemanes, italianos y nórdicos, que se han  compensado con creces con el aumento de turistas centroeuropeos e irlandeses.

Ahora, cara a 2024, todas las previsiones apuntan a una recuperación del turismo mundial y a que España alcanzará un nuevo récord histórico, superando el de 2023 en turistas extranjeros y en ingresos turísticos. La estimación de Turespaña es alcanzar los 23 millones de turistas en el primer cuatrimestre (+10,8% sobre 2023) y 30.000 millones de ingresos (+18,5%). Si extrapolamos ese crecimiento a todo el año, estaríamos hablando de recibir este año 9 millones más de turistas extranjeros, hasta los 93 millones de visitantes. Y en ingresos, supondría conseguir 20.000 millones más (hasta 128.000 millones en 2024).

Los empresarios del sector turístico esperan también un buen año 2024, sobre todo porque ven que se consolida “la tendencia a viajar” de los turistas internacionales y españoles y porque se está moderando la inflación y el precio de la energía, lo que favorecerá la movilidad. Y en el caso de España como destino, nos “ayuda” la tensión en Oriente Medio y la mejora de la oferta turística (por las inversiones realizadas), que “reposiciona” a España como destino del turismo de negocios, deportivo, cultural, gastronómico y de ocio. Por todo ello, Exceltur espera que el PIB turístico crezca un +8,6% (menos del +13,1% de 2023)  y alcance los 202.651 millones de euros en 2024. De ser así, el turismo seguiría siendo clave, porque aportaría el 41,4% de todo el crecimiento esperado en España para 2024 (PIB +1,6%). Es una ayuda mucho menor a la de 2023 (aportó el 70,8% de todo el crecimiento), pero aún así será un motor clave para “tirar de la economía”, junto al consumo, la inversión y las exportaciones.

A pesar de este optimismo generalizado sobre el presente y futuro del turismo, hay un motivo de preocupación: “morir de éxito”. El temor a si España puede soportar 93 millones de turistas extranjeros en 2024. Por eso, destacados directivos turísticos, de Meliá, Barceló o la patronal Exceltur, han mostrado estos días su preocupación por “la masificación del turismo”: alertan de que hay destinos que están al límite (algunas zonas de Baleares y algunos destinos tradicionales de sol y playa) y zonas turísticas donde está creciendo la oposición de los vecinos al aluvión turístico, la llamada “turismofobia”. Y por ello, advierten sobre el riesgo de “morir de éxito”, de que no se puede aumentar año tras año el número de turistas y acercarnos a los 100 millones, porque “puede no ser sostenible”. Y defienden un turismo “sostenible”, que cuente con la ciudadanía y busque más la calidad que la cantidad, menos turistas que gasten más y no un turismo “low cost” masivo.

Por todo ello, el sector turístico ha propuesto en FITUR un Pacto de Estado, entre instituciones y entre el sector público y privado, que afronte los desafíos del turismo a medio plazo, para conseguir un crecimiento sostenible. Y proponen una hoja de ruta a medio plazo que tenga en cuenta las exigencias medioambientales y sociales (contar con la población que vive en las zonas turísticas), que promueva el transporte colectivo y las infraestructuras sostenibles, que reduzca los pisos turísticos (su mayor preocupación para 2024), que atraiga y retenga el talento laboral (el 40% de las empresas tienen problemas para encontrar empleados formados) y, sobre todo, afrontar una profunda  reconversión del sector para renovar la obsoleta oferta turística en muchos destinos de sol y playa. Para ello, piden al Gobierno que apruebe un PERTE turístico (Proyecto estratégico), como se ha hecho con el automóvil, el sector aeroespacial o los microchips. Y proponen planificar entre el sector y las distintas administraciones los cambios del turismo español en las próximas décadas.

En paralelo, los sindicatos han alertado de que hay un abismo entre el récord del turismo español o los beneficios de las empresas turísticas y la situación de los trabajadores del sector, que califican como “el salvaje oeste: horarios disparados (de 12 de la mañana a 12 de la noche y más), horas extras que no se pagan, contratos precarios y parciales forzados y unos sueldos que son de los más bajos del país. “Por eso no encuentran trabajadores, porque les pagan poco y les exigen mucho”, replican los sindicatos, que piden además a las empresas una mayor creación de empleo en el sector, que adolece de falta de personal. El gobernador del Banco de España ha incidido en la excesiva rotación y temporalidad en el sector, que impide que los trabajadores mejoren su formación y su experiencia, lo que explica que la productividad del sector turístico sea inferior a la del conjunto de la economía. Tanto UGT como CCOO están luchando por mejorar la situación laboral del sector turístico, promoviendo el sello “Hoteles justos”, que indica las empresas “laboralmente responsables”.

En resumen, que el turismo español ha recuperado los turistas e ingresos que alcanzó antes de la pandemia y sigue creciendo, hacia los 100 millones de turistas. Pero eso ha disparado el temor a que alcancemos una masificación que retraiga al turismo extranjero (y nacional), que acabemos “matando a la gallina de los huevos de oro”, un motor clave del crecimiento y el empleo. Para evitarlo, los empresarios proponen sentarse y conseguir  un Pacto por el turismo a medio plazo, para que sea sostenible y de calidad. Evitar “morir de éxito”. A ello.