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lunes, 27 de julio de 2026

Vacaciones 2026: otro verano récord y caro

Media España se va de vacaciones estos días y se encontrará con otro récord de turistas, nacionales y extranjeros, por tercer verano consecutivo. Se esperan 43 millones de turistas extranjeros entre junio y septiembre, 1,5 millones más que el año pasado, empujados más hacia España por la crisis de Oriente Medio. Y todos pagaremos más por los hoteles, apartamentos, restaurantes, bares y servicios, con una subida que supera el 60% desde antes de la pandemia. Pero no importa que playas, ciudades y pueblos estén saturados: la fiebre por viajar, aunque sea una semana, no amaina. Y España espera superar los 100 millones de turistas este año, otro récord que puede costarnos caro, porque hay zonas de España (Baleares, Cataluña, Costa del Sol y parte de Levante) supersaturadas y con las poblaciones locales agobiadas por el turismo. Por eso, el Gobierno y el sector tienen una hoja de ruta hasta 2030 para conseguir un turismo sostenible, de calidad, más diversificado y que no destroce los grandes destinos turísticos. ¡Feliz verano!

               Se esperan 43 millones de turistas extranjeros este verano, 1,56 millones más que en 2025

España espera otro verano récord, el 3º consecutivo, tras una primavera que ha sido excelente para el turismo. Sólo en mayo, visitaron España 10.260.000 turistas extranjeros, +9,5% que en mayo de 2025 y el mejor dato de la serie histórica, con un gasto también récord (13.553 millones de euros), según el INE. Y si analizamos los 5 primeros meses de este año (enero-mayo), han visitado España 36.821.120 turistas extranjeros, +5% que en el mismo periodo de 2025. Son 1,8 millones de visitantes extranjeros más, que se han gastado 50.257 millones de euros (+7,78%), un gasto medio de 1.365 euros por turista, aunque han reducido ligeramente su estancia media (a 7 días), por la subida de precios.

Para el conjunto del verano (junio a septiembre), el Gobierno espera que vengan a España 43 millones de turistas extranjeros, una cifra que supone recibir 1,56 millones más (+6%) de visitantes foráneos que el verano pasado (41.432.649 turistas extranjeros). Y lo más importante: se espera que aumente más su gasto (+8%), hasta los 64.000 millones de euros en estos cuatro meses. De momento, los hoteleros hablan de una ocupación media muy alta (90%), no sólo en los hoteles sino en apartamentos turísticos, casas rurales y campings, un aluvión de turistas llegados a España sobre todo por avión, dado que las aerolíneas internacionales han programado 322.500 vuelos de julio a septiembre, un 6,1% más que el verano pasado, a pesar del aumento de precios y el encarecimiento del keroseno.

España es uno de los mayores destinos turísticos del mundo, pero lo será más este verano porque el sector espera recibir turistas que otros años viajaban a Turquía, Egipto o islas del Mediterráneo y que el conflicto de Irán puede desviar a España. Además, creen que también atraerá turistas el eclipse de sol esperado el 12 de agosto, que ha aumentado las reservas en una franja de la España interior, desde Galicia a Baleares. Y también ayudará la ligera revalorización del dólar frente al euro (costaba en enero 1,204 dólares y ahora cotiza a 1,143 dólares), lo que abarata un 5% las vacaciones en España a los que paguen en dólares.

En contra de la llegada de turistas a España juega el bajo crecimiento en algunos paises europeos (sobre todo en Alemania, que no despega), las olas de calor (que facilitan el turismo en el norte de Europa y retrae viajar a la calurosa España), los elevados precios en nuestro país (algunos destinos en Baleares y la Costa del Sol cuestan más que el Caribe o Asia) y la saturación de algunos destinos (Baleares, Barcelona, Costa del Sol), que no olvidan los extranjeros llegados los últimos años.

Quizás el mayor riesgo del turismo, junto a la saturación en algunas zonas de costa, sean las subidas de precios, que también afectan muy negativamente a los turistas nacionales, que optan por tomar vacaciones menos días a la vista de la subida de hoteles, apartamentos, bares, restaurantes y el ocio. Los hoteleros dicen que sus precios sólo van a subir el +5% este verano, pero la realidad es que la alta demanda ha subido los hoteles hasta un 10%. Y los datos del INE (IPC junio) revelan que los hoteles y apartamentos han subido un +11,4% anual (y el 30,4% en lo que va de año), aunque lo peor es que las subidas se han ido acumulando y hoy un hotel cuesta un 63% más que antes de la pandemia (2019). También han subido las tarifas del tren (+6,2% anual), los viajes en autobús (+6,7%), menos los vuelos nacionales (+4,2%), cayendo en el último año el precio de los vuelos internacionales (-2,9%), aunque suben en verano. Y  los restaurantes y cafeterías suben un +4,4% anual.

El sector turístico ha aumentado mucho su facturación en el 2º trimestre (+4,2%) y espera volver a subirla (+3,2%) en el tercer trimestre, empujados por el aumento de turistas y la subida de precios, que justifican por las importantes inversiones realizadas (8.000 millones para mejorar la calidad de los hoteles en la última década). El motor de su actividad este verano será el aumento de los turistas extranjeros, aunque también esperan una mayor afluencia de turistas nacionales, si bien unos y otros reducirán algo su estancia (a 5 días los turistas nacionales y 7 días de media los extranjeros). Los destinos donde más aumentará el negocio turístico, según la patronal Exceltur, serán la Comunidad Valenciana (+12,5% ventas), Murcia (+9,5%) y Cataluña (+5,9%), aunque también aumentará el negocio en los destinos urbanos de Madrid (+7,2%), Extremadura (+9,2%) y Castilla la Mancha (+7,9%), así como algunos destinos de la España verde: Galicia (+5,2%), Asturias (+4,5%) y País Vasco (+3,9%). Y crecerá menos el negocio turístico este verano en las islas (+0,3% Canarias y +0,8% Baleares, muy saturadas), Andalucía (+1%), La Rioja y Cantabria (+1,8%).

Lo llamativo es que, tras este nuevo verano récord, el sector turístico espera un 4º trimestre muy bueno, con mayores llegadas de turistas (y mayor gasto) entre octubre y diciembre, a la vista de que las aerolíneas internacionales han reforzado sus vuelos a España para el 4º trimestre, aumentando también las reservas hoteleras. Por todo ello, el Gobierno espera superar este año 2026 los 100 millones de turistas: el año 2025 llegaron 96.770.515 visitantes extranjeros y si ese número creciera un 5% (como han hecho los turistas entre enero y mayo), acabaríamos el año con 101,6 millones de turistas extranjeros… Y con un gasto turístico que alcanzaría los 121.000 millones de euros (+5,3%). Eso supone que el turismo volverá a ser uno de los motores de la economía, aportando 228.396 millones al PIB (el 12,9% del total) y manteniendo 3 millones de empleos.

España superará los 100 millones de turistas en 2026, pero eso provoca una pregunta: ¿es sostenible esta masificación turística? . Es evidente que hay destinos turísticos saturados y no sólo las costas e islas en verano (Palma ha protagonizado una masiva manifestación contra la saturación turística), también muchas ciudades en cualquier fin de semana (Barcelona, Sevilla, Córdoba, Málaga, Palma, San Sebastián, Toledo, Santiago, Alicante…). Viajar se ha convertido en una “necesidad” tras la pandemia y el turismo (interior y extranjero) colapsa aeropuertos, trenes, carreteras, hoteles, restaurantes, bares y zonas turísticas. Muchos expertos y hasta empresarios del sector creen que ha llegado el momento de parar y reflexionar, de evitar “morir de éxito. Urge perfilar un turismo sostenible, no sólo para los propios españoles residentes sino para los turistas nacionales e internacionales, que pueden buscar otros destinos si se “agobian” en España, si nos identifican con “colas” en aeropuertos, carreteras, playas y restaurantes, con precios superiores a viajar a destinos más exóticos y lejanos…

Esta reflexión sobre el futuro del turismo en España se ha plasmado en la Estrategia España Turismo 2030”, una “hoja de ruta” para el futuro  aprobada por el Gobierno el 21 de octubre de 2025, tras muchos meses de debate con 200 entidades públicas y privadas del sector turístico. El objetivo es “transformar el turismo español hacia un modelo sostenible, equilibrado e inclusivo”, que se pretende conseguir con 5 programas (sobre destinos, empresas, trabajadores, residentes y turistas) que incluyen 15 metas, entre ellas, transformar los destinos turísticos, fomentar el turismo verde y de interior, innovar y digitalizar empresas y aplicar criterios sostenibles para el medio ambiente, formación continua de los trabajadores, armonizar el turismo y la vida local de los destinos turísticos (elaborando un Atlas de “intensidad turística”) y promover un marketing de España como destino sostenible.

Muchas de estas acciones están en marcha dentro de programas turísticos aprobados con Fondos europeos, de los que 3.400 millones se han destinado a la reconversión y digitalización del sector turístico, además de acciones medioambientales y campañas de marketing para conseguir una diversificación geográfica, temporal y motivacional de los turistas, para promover el turismo de negocios, verde, cultural, gastronómico o deportivo, no sólo nuestro sol y playa. En paralelo, las empresas han realizado fuertes inversiones en hoteles, infraestructuras, digitalización, energía y medio ambiente, así como en múltiples ofertas de servicios, lo que permite en muchos casos no cerrar tras el verano y mantener un turismo permanente. Eso sí, el sector se queja de la “competencia desleal” de los pisos turísticos (341.000 en mayo) y pide al Gobierno más inversiones en infraestructuras (aeropuertos, trenes, carreteras y accesos a ciudades, muchos colapsados), una mejora de la formación  y la incorporación de las nuevas tecnologías, incluida la IA.

En definitiva, que volveremos a “sufrir” otro verano de récord, con una saturación de turistas y unos precios disparados no sólo en los destinos de sol y playa sino en muchas zonas del norte de España y la España interior, que ya tampoco son “un refugio”. Y mientras, la industria turística necesita seguir “reconvirtiéndose, buscando mejorar su oferta y sus precios mientras afronta una necesaria diversificación geográfica, en el origen (el 83,2% de los turistas siguen siendo europeos) y en el destino del turismo (el 90,85% de los turistas se concentran en 6 regiones: Cataluña, Andalucía, Comunidad Valenciana, Baleares, Canarias y Madrid), así como una desconcentración temporal (el 43% de los turistas llegan en 4 meses, entre junio y septiembre), algo que ha mejorado sensiblemente este año.

En resumen, no se trata de batir el récord de turistas cada año, como si no hubiera tope ni existieran problemas medioambientales y de saturación de infraestructuras. Hay que buscar un turismo de más calidad, no más turistas, que sea compatible con la vida de los pueblos y ciudades donde llegan. Es un difícil equilibrio que exige planificación, inversiones y medidas, pero sobre todo acuerdos entre Administraciones. Hace falta un gran Pacto por el futuro del turismo, para que sea sostenible a medio plazo. Tras tantos récords y ante los 100 millones de visitantes, es hora de parar, sentarse y repensar el futuro del turismo. Por este camino, acabaremos teniendo que sacar ticket de reserva para viajar, ir a un hotel o a un restaurante y bañarnos en la playa… Así no compensa viajar.

jueves, 22 de enero de 2026

FITUR 2026: llegarán los 100 millones de turistas

Hasta el domingo se celebra en Madrid FITUR, la Feria del turismo más importante del mundo. El sector sigue eufórico, tras batirse otro récord en 2025: 97 millones de turistas (el doble que el año 2000) y 134.710 millones de gasto (cuatro veces más que al principio del siglo). Y el año 2026 ha empezado con fuerza, en reservas de viajes y estancias, con lo que se espera alcanzar los 100 millones de turistas este año, a pesar de los conflictos geopolíticos, el bajo crecimiento europeo y los altos precios turísticos en España. La duda es si esos 100 millones es una cifra “sostenible”, dada la saturación de muchos destinos. Lo positivo es que el Gobierno y el sector han aprobado una Estrategia turística 2030, una hoja de ruta para reconvertir y modernizar el sector, para conseguir un turismo sostenible, equilibrado e inclusivo, para evitar “morir de éxito”. Se trata de transformar destinos, digitalizar la gestión, mejorar la formación y diversificar ofertas y turistas al margen del tradicional sol y playa.

                        FITUR 2026, el escaparate de un turismo que atraerá a 100 millones en 2026

En todo el mundo sigue “la fiebre por viajar”, tras la pandemia: en 2025 se superaron los 1.500 millones de turistas en el mundo, según la Organización Mundial de Turismo (OMT),sobrepasándose por primera vez los turistas que hubo en 2019, antes de la pandemia (salvo en América y Asia Pacífico, que siguen por debajo). Algo más de la mitad de este turismo mundial es de Europa, la región del mundo con más turismo, con 1.200 millones de viajes realizados por los europeos en 2025, según Eurostat. El 71% de estos viajes de los europeos fue dentro de su país, pero un 21% fueron a otro país europeo (sobre todo a España, Italia y Francia) y el 8% restante fueron viajes fuera de Europa.

España se consolida como el 2º destino turístico del mundo, ya cerca de Francia, con 97 millones de turistas extranjeros recibidos en 2025, según la estimación del ministro de Industria y Turismo, 3,2 millones más que en 2024 (93.799.505 turistas). Es un aumento del +3,4%, algo menor que el aumento de 2024 (+10,1%), porque en el verano se ha ralentizado el fuerte aumento del turismo extranjero del primer cuatrimestre, con una ligera caída del turismo francés (-0,5% de enero a noviembre) o belga (-0,1%) y un mínimo aumento del turismo alemán (+0,9%) y nórdico (+1,2%) . Con todo, es un récord histórico de turistas (duplica con creces los 46,40 millones del año 2.000). Y lo más importante: ha crecido mucho más (el +6,8%) el gasto que estos turistas hicieron en España, otro récord histórico: 134.710 millones de gasto turístico, cuatro veces el del año 2.000 (33.000 millones). En definitiva: vienen más turistas y se gastan cada vez más en España.

Además del doble récord, de turistas y gasto, el año 2025 revela que el crecimiento turístico ha sido “más sano”, según el análisis del Gobierno. Primero, porque el turismo ha crecido más fuera de la temporada alta, fuera del verano, en enero (+6,1%), febrero (+7,7%), marzo (+3,8%) abril (+10,1%), octubre (+3,2%) o noviembre (+2,1%), por delante del crecimiento de turistas en julio (+1,6%), agosto (+2,9%) y septiembre (+0,8%), según el INE. Segundo, porque ha habido una cierta desconcentración del turismo, tanto en el origen (los turistas de EEUU, Latinoamérica y Asia han crecido más que los europeos) como en destino (ha crecido más el turismo y su gasto en algunas zonas que no son de sol y playa). Y tercero, porque los turistas que vienen a España se vuelven muy contentos: el 97% se muestran satisfechos (30,9%) o muy satisfechos (66,2%) de su estancia, según la última Encuesta de Satisfacción de Turespaña.

Las empresas turísticas han hecho un balance muy optimista de 2025, aunque el sector turístico ha crecido algo menos que la economía: +2,5%, frente a un aumento del PIB global del 2,9%, tras crecer más que la economía en 2023 (+10,5% frente a 2,5%) y 2024 (+5,5% frente al 3,5% el país). Con todo, el turismo ha facturado 218.459 millones de euros en 2025, aportando el 13% del PIB español, lo que le revalida como la primera industria del país. Y le ha permitido crear 47.815 nuevos afiliados a la Seguridad Social, lo que supone otro récord de empleo: 2,75 millones de personas trabajan en el turismo, el 12,7% de todo el empleo y 375.000 afiliados más que antes de la pandemia. Además, el 80,9% de estos trabajadores del sector turístico tienen un contrato indefinido y su sueldo ha subido más en 2025 (´3,9%) que el del conjunto de trabajadores (+3,4% de subida).

La mayor llegada de turistas extranjeros en 2025 (+3,2 millones) ha compensado el relativo estancamiento del turismo nacional, que creció poco, según la patronal Exceltur. Y gracias a ese mayor turismo extranjero, las empresas turísticas han aumentado sus ventas un +4% (+7,9% el negocio con extranjeros), por el mayor gasto de estos turistas y al aumento de precios. Las zonas con más aumento de ventas para el sector turístico han sido Murcia (+9%), País Vasco (+7,8%), Baleares (+7,4%), Aragón (+7,2%), Madrid y la Rioja (+7% de ingresos), por delante del aumento de ventas en las zonas tradicionales de sol y playa. Y además, las empresas turísticas han aumentado sus beneficios (+5,6%) más que sus ventas (+4%), según Exceltur, sobre todo las de transporte (+13,5%), empresas ligadas al ocio (+7,2%), hoteles de costa(+6,2%) y empresas de alquiler de coches (+4.1%).

Un factor que explica este fuerte aumento de beneficios para el sector turístico es que ha seguido la fuerte subida de precios, iniciada en 2023. Los hoteles han subido un +8,7% en 2025, según el INE, tras una subida de precios del +37.1% desde 2019, con un precio medio de 172 euros por habitación, según Exceltur. Y los vuelos internacionales han subido también un +7,4%, aunque los nacionales subieron sólo el +4,8%, por la competencia del tren. Y los bares y restaurantes, otro gasto turístico clave, han subido una media del +4,2%.Estas subidas preocupan porque España aumenta su “brecha de precios” con otros paises competidores, como Grecia, Turquía, Croacia, Egipto, Marruecos o Túnez.

Otro factor que ha ayudado al buen ejercicio de las empresas turísticas en 2025 ha sido la menor competencia de los apartamentos turísticos, sobre todo tras obligarlos el Gobierno a registrarse en una ventanilla única desde el 1 de julio, lo que ha reducido la oferta, junto al mayor control y las limitaciones de algunos Ayuntamientos y autonomías. El resultado es que en 2025 había 366.000 apartamentos turísticos disponibles en las 25 principales ciudades, 15.963 menos que a principios del año (-4,1%), según Exceltur, con una caída importante de la oferta en Ibiza (-40,8%), Madrid (-7,8%), Santiago (-17,5%) o San Sebastián (-5,7%), aunque subieron en Barcelona (+3,8%).

Tras el nuevo récord de turistas e ingresos de 2025, el sector estima que España conseguirá alcanzar en 2026  los 100 millones de turistas esperados en 2025. A favor está el crecimiento económico esperado en Europa, similar al de 2025 (+1,4% en UE-27) pero con una recuperación esperada en Alemania, Francia e Italia, los tres paises desde los que vienen más turistas europeos. Y como el empleo sigue creciendo y los salarios crecen algo más que los precios, se espera una mejora del consumo, en Europa y en España, que ayudarán a aumentar turistas y gasto. Además, la bajada del crudo puede abaratar los precios del transporte (y los billetes de avión), ayudando también una esperada revalorización del euro, que facilitaría la llegada de turistas con otras monedas. Pero también hay incertidumbres, como los problemas geopolíticos y Trump. Y no ayudarán los precios turísticos al alza.

Con todo, la patronal Exceltur espera que los ingresos del sector turístico crezcan en 2026 como el año pasado (+3,9% frente al 4% en 2025) y los beneficios suban algo más (+5,9% frente a +5,6%), sobre todo en los hoteles de costa, las empresas de ocio y las agencias de viaje. Y esperan una mayor mejoría este año en la Comunidad Valenciana (+9,9% de ventas), Murcia (+9,8%) y Baleares (+6,6%), así como en Castilla la Mancha (+5,5%) y País Vasco (+5,3%), con menores aumentos de ingresos en Madrid (+1,8%), Cataluña (+2,8%), Galicia y Andalucía (+4%), apoyados en las fuertes inversiones hechas estos años en los hoteles, en la mayor digitalización de las empresas, las menores viviendas turísticas, las oportunidades de la Inteligencia artificial y la oferta de calidad y seguridad que ofrece España.

Un elemento clave de futuro es la tremenda fidelidad de los turistas extranjeros que visitan España, según revelan estos datos: en 2024, más del 74% de los turistas internacionales que vinieron a España nos habían visitado ya antes. Y más de la tercera parte de ellos (el 38%) habían venido antes en 10 ocasiones o más, según las Encuestas de Turespaña.  Y por si fuera poco, el 69% de los turistas que nos visitaron en 2024 indicaron que tenían intención de volver a España en los próximos 12 meses

Con todo, España sigue con un problema de concentración turística estructural, tanto porque el grueso del turismo se concentra en los meses de verano, aunque haya mejorado algo (esos 3 meses llegaban el 34,5% de los turistas extranjeros en 2019 y han llegado el 33% en 2025) como por su origen (el 84% de los turistas que vinieron en 2025 eran europeos) y su destino dentro de España: el 90,44% de los turistas y su gasto se concentran en 5 autonomías: Cataluña (19,06%), Baleares (15,51%), Canarias (14,24%), Andalucía (13,77%) y Comunidad Valenciana (11,71%). Y este desigual reparto del turismo agrava los problemas de saturación turística en muchos destinos de sol y playa y en bastantes ciudades, provocando protestas de los residentes y una subida generalizada de precios, además de problemas en las infraestructuras (aeropuertos, accesos, aparcamientos) y en los servicios (agua, saneamiento, basuras, sanidad, policía…).

España roza los 100 millones de turistas para 2026, pero eso provoca una pregunta: ¿es sostenible esta masificación turística? Muchos expertos y hasta empresarios del sector creen que ha llegado el momento de parar y reflexionar, de evitar “morir de éxito. Urge perfilar un turismo sostenible, no sólo para los propios españoles residentes sino para los turistas nacionales e internacionales, que pueden buscar otros destinos si se “agobian” en España, si nos identifican con “colas” en aeropuertos, carreteras, playas y restaurantes, con precios superiores a viajar a destinos más exóticos y lejanos…

Esta reflexión sobre el futuro del turismo en España se ha plasmado en la Estrategia España Turismo 2030”, una “hoja de ruta” para el futuro  aprobada por el Gobierno el 21 de octubre de 2025, tras muchos meses de debate con 200 entidades públicas y privadas del sector turístico. El objetivo es “transformar el turismo español hacia un modelo sostenible, equilibrado e inclusivo”, que se pretende conseguir con 5 programas (sobre destinos, empresas, trabajadores, residentes y turistas) que incluyen 15 metas, entre ellas, transformar los destinos turísticos, fomentar el turismo verde y de interior, innovar y digitalizar empresas y aplicar criterios sostenibles para el medio ambiente, formación continua de los trabajadores, armonizar el turismo y la vida local de los destinos turísticos (elaborando un Atlas de “intensidad turística”) y promover un marketing de España como destino sostenible.

Muchas de estas acciones están en marcha dentro de programas turísticos aprobados con Fondos europeos, de los que 3.400 millones se han destinado a la reconversión y digitalización del sector turístico, además de acciones medioambientales y campañas de marketing para conseguir una diversificación geográfica, temporal y motivacional de los turistas, para promover el turismo de negocios, verde, cultural, gastronómico o deportivo, no sólo nuestro sol y playa. En paralelo, las empresas han realizado fuertes inversiones en hoteles, infraestructuras, digitalización, energía y medio ambiente, así como en múltiples ofertas de servicios, lo que permite en muchos casos no cerrar tras el verano y mantener un turismo permanente.

En resumen, que FITUR 2026 vuelve a ser un escaparate de España como potencia turística, del potencial de nuestra primera industria, que ha sido y sigue siendo el primer motor de nuestro crecimiento y nuestro empleo, junto a los inmigrantes y los Fondos europeos. Pero no podemos dormirnos en los laureles y crecer por crecer, alcanzar los 100 millones de visitantes como si nada: urge una reflexión sobre el futuro y aplicar esa hoja de ruta aprobada, con medidas e inversiones que nos permitan conseguir “un nuevo turismo” para 2030, más sostenible y asumible para españoles y extranjeros. No podemos “morir de éxito”.   

 

lunes, 14 de abril de 2025

Otra Semana Santa récord

No importa si llueve o no: media España ha salido corriendo para pasar esta Semana Santa en la playa, en el interior o en Europa. Este año, la fiesta es más tarde y eso ha disparado los viajes, a pesar de la fuerte subida de hoteles (+16%), apartamentos, bares y restaurantes (sólo bajan los carburantes). La ocupación es muy alta en Andalucía, Levante y las islas, pero también en el norte de España, provocando una contratación récord: 126.000 empleos por la Semana Santa. La previsión es que el récord de turistas y gastos se mantenga en mayo (puente) y junio, como antesala de otro verano récord. La incógnita es cómo afectará al turismo la guerra arancelaria de Trump. Por un lado, bajarán los turistas USA (4,26 millones en 2024, que gastan mucho), a los que perjudica un dólar débil, pero por otro, se espera que aumente el turismo europeo, el 84% de todo el turismo que llega a España. Pero si llega la recesión a Europa, el turismo “pinchará”.

                            Enrique Ortega

El turismo en España ha empezado el año 2025 con fuerza, tras batir todos los récords en 2024 (93,8 millones de turistas y 126.282 millones de euros de gasto). Así, en los dos primeros meses de este año, llegaron a España 10.462.373 turistas extranjeros (+6,9%, 684.892 turistas más que un año antes) y se gastaron 14.392 millones de euros (+8,3% que en 2024), según los últimos datos publicados por el INE. La mayor afluencia de turistas ha llegado de Reino Unido (1,86 millones, +5,3%), aunque el mayor aumento se ha dado en los turistas franceses (1,36 millones, +14,1%), suizos (+10,4%) e irlandeses (+10,1%), estancándose la llegada de turistas alemanes (1,15 millones, +1%) y creciendo poco los italianos (+6%). Madrid (+12,9%, 1,34 millones de visitantes) y Cataluña (+10%, 2,21 millones) han sido las autonomías donde más crecen los turistas, aunque el liderazgo de estos dos primeros meses lo ostenta Canarias (2,8 millones de turistas, +2,8%), según el INE.

En el primer trimestre de 2025, el turismo habrá crecido un +3, 2%, más que la economía, según la patronal Exceltur, que destaca un fuerte aumento de las ventas (+2,7%), a pesar de las lluvias de marzo y el retraso de la Semana Santa a abril . La mayor actividad turística se ha dado en Madrid, Canarias, Costa del Sol y Levante, destacando la mejoría de resultados en las empresas de transporte (compañías aéreas y alquiler de coches), hoteles urbanos, empresas de ocio y compañías que operan en Canarias, con un aumento del gasto turístico de los extranjeros mientras se estabiliza el gasto turístico de los españoles. De hecho, las pernoctaciones de españoles han caído algo este año (-1,9% en enero y febrero), mientras han subido las pernoctaciones de extranjeros (+2,1%), según el INE.

Centrándonos en la Semana Santa, el sector espera otro récord de ocupación y gasto, superando la Semana Santa de 2024, que ya fue récord: Exceltur espera un crecimiento de la actividad turística del +5,3%, con aumentos mayores para el transporte de viajeros (+7,8%) y el alquiler de coches (+8,5%) y menores en los hoteles urbanos (+4,4%), los de playa (+4,1%) y los servicios de ocio (+3,1%). Llama la atención que los mayores aumentos en la actividad turística se esperan en el País Vasco (+6,9%), Madrid (+6,7%), Asturias (+6,6%) y  La Rioja (+5,8%), junto a la Comunidad Valenciana (+5,6%), creciendo menos en Canarias (+4,6%), Baleares (+4,5%) Cataluña (+4,1%), %), Andalucía (+3,9%) y Galicia (+1,3%).

Con todo, se espera un alto nivel de ocupación hotelera (90%) y de los apartamentos turísticos esta Semana Santa, sobre todo en Madrid y Barcelona, Levante y Andalucía (Sevilla y Málaga), más la España verde, Baleares y Canarias (final de la temporada alta). Turespaña espera un aumento del +7,3% de los turistas extranjeros en abril (+700.000 que el año pasado), sobre todo en Canarias, Madrid, Barcelona y parte de Andalucía. En cuanto al turismo nacional, se espera que viajen  esta Semana Santa dos de cada tres españoles, la mayoría a destinos de playa, ciudades y ciudades de interior, pero también a Europa, donde han aumentado las reservas para Londres, París, Roma y Ámsterdam.

Y también se espera que todos gasten más, básicamente porque han subido los precios de los hoteles, servicios, bares y restaurantes. Ya en febrero, el gasto medio por turista extranjero fue de 1.345 euros, con una duración media del viaje de 7,3 días (183 euros de gasto diario). El gasto medio de los españoles esta Semana Santa se estima en 598 euros y muchos han reducido los días de viaje, a 3 y 4 noches, dada la subida de hoteles y apartamentos. La estimación de Booking es que el coste de la estancia subirá un +15,6% sobre la Semana Santa pasada, con un coste medio de 140 euros por noche, que será mucho más alto en Sevilla (246 euros), Málaga, Barcelona, Madrid, Valencia y Benidorm, los destinos más demandados esta Semana Santa. Y también será más caros los demás servicios turísticos, desde bares y restaurantes al ocio o el alquiler de coches. Eso sí, están más baratos los carburantes, tanto la gasolina (1,51 euros/litro frente a 1,67 hace un año) como el gasóleo (1,44 euros/litro frente a 1,55 en abril de 2024).

Esta Semana Santa, la mayoría de los que viajan buscarán un piso turístico (hay 368.295 viviendas turísticas, con 1,85 millones de plazas, según el INE), sobre todo en las ciudades más saturadas y con los hoteles más caros (Barcelona, Baleares, Sevilla, Madrid, Málaga y Tenerife). Y eso dispara los precios en las 10 ciudades con más concentración de pisos turísticos: Alicante (19,9 pisos turísticos/km2, el triple de la media nacional, que es de 6,8), Málaga (19), Madrid (16,1), Las Palmas (15,3), Santa Cruz de Tenerife (14,4), Cádiz (13,9), Barcelona (13,1), Valencia (12,1), Sevilla (12) y Girona (11,3 pisos turísticos/km2). Todo apunta a que serán estas ciudades las más colapsadas por el turismo esta Semana Santa, junto a los habituales destinos de playa y de procesiones.

Este récord esperado de ocupación y gasto ya tiró del empleo en marzo : hubo empresas que anticiparon contratos y se crearon 67.477 empleos en la hostelería más otros 5.000 en actividades de ocio y entretenimiento, según la SS. Y volverá a subir el empleo en abril: la campaña de Semana Santa generará 126.260 empleos, un 5,6% más de los contratos hechos en la Semana Santa de 2024 (119.590), según Randstad, destacando los contratos en transporte, logística, hostelería y entretenimiento. Eso sí, a finales de abril se perderán muchos de estos empleos de Semana Santa y aumentará el paro…

La Semana Santa será otro empujón al turismo en España, pero el sector cree que estamos ante otro año récord, donde el turismo ha crecido otra vez antes de Semana Santa y volverá a crecer después, empujado por “las ganas de viajar” de europeos y españoles, que priorizan este gasto frente a otros y que aprovechan la mejora de poder adquisitivo que supone unos salarios por encima de la inflación (que ha vuelto a bajar al 2,3% en marzo). La patronal Exceltur estima que la actividad turística crecerá un +5,3% en el 2º trimestre, empujada por el “puente” de mayo y la mejora del tiempo. Y apuestan por “otro verano récord”, a la vista de las reservas hoteleras  que se están haciendo y las mayores plazas que están ofertando las aerolíneas para los próximos meses.

Junto a este “optimismo turístico”, mucha gente se pregunta cómo pueden afectar a los viajes y al gasto turístico los aranceles impuestos por Trump. Parece evidente que la subida arancelaria ya en marcha, (aranceles del 25% al acero, el aluminio y los coches, más un 10% de arancel a todo el mundo y un 145% a China), que no suaviza “la tregua” de 90 días de Trump, acabará afectando negativamente, provocando más inflación y debilitando al dólar. Y eso, en principio, debería reducir el número de turistas de EEUU que nos visiten. En 2024 vinieron 4.263.842 estadounidenses, que se gastaron unos 6.000 millones de euros.

En general, los turistas USA gastan más que la media (273 euros diarios, frente a 183 euros), porque se alojan más en hoteles (el 80%), en su mayoría de 4 y 5 estrellas, sobre todo en Cataluña, Madrid, Sevilla, Costa del Sol y Mallorca. Si les sube la inflación por los aranceles, tendrán menos margen para viajar y más si el dólar sigue depreciándose respecto al euro (el viernes cotizaba a 1,135 dólares, una caída del -10,8% desde enero: eso significa que viajar a España les sale ahora casi un 10% más caro…).

El sector turístico español no está de momento muy preocupado, según Exceltur, porque piensan que si perdemos turistas estadounidenses podemos ganar turistas europeos, que son los que ahora más nos visitan (el 84% del turismo en 2024 vino de Europa). Y que puede haber turistas asiáticos (Japón y China) y de Oriente Medio que “desvíen” sus viajes de EEUU a Europa y a España. Por eso, muchos expertos piden campañas de promoción turísticas en esas zonas, así como en Latinoamérica.

En cualquier caso, la incertidumbre geopolítica y económica no ayuda al turismo y puede frenar reservas y viajes en todo el mundo, también hacia España. Por eso, hay que estar atentos ante el flujo de llegadas tras la Semana Santa y cara al verano, por si se detecta una caída de turistas internacionales, no sólo de EEUU. Porque si la guerra comercial no se resuelve en estos 90 días, la inflación y la recesión podría volver con fuerza, en todo el mundo y más en Europa, que ya crece poco ahora. Y eso destrozaría todas las previsiones de conseguir en 2025 otro récord turístico, rozar los 100 millones de visitantes. Hoy por hoy, este objetivo está amenazado por la guerra comercial y los conflictos geopolíticos. Si la incertidumbre no mejora, el Gobierno deberá aprobar un Plan de promoción y apoyo al turismo, porque si “pincha” nos jugamos la cuarta parte del crecimiento económico y mucho empleo.

Mientras, a disfrutar esta Semana Santa, más cara y con más turismo que nunca.

jueves, 23 de enero de 2025

FITUR 2025: a por 100 millones de turistas

Hasta el domingo, se celebra en Madrid FITUR, la 2ª Feria de turismo más importante del mundo. Y el sector está eufórico: 2024 ha sido otro año récord, de turistas (94 millones) e ingresos (126.000 millones de euros), tras el récord de 2023. Además, el turismo creció no sólo en verano, sino mucho más fuera de temporada (récord en el 1º y 2º trimestre), atrayendo a más turistas de EEUU, Latinoamérica y Asia, que no sólo buscan sol y playa sino cultura, ocio, gastronomía y negocios. Y el turismo ha aportado la cuarta parte de nuestro crecimiento en 2024, Ahora, se espera superar los 100 millones de turistas en 2025, una cifra preocupante, por la saturación de turistas en muchas zonas, que ha provocado manifestaciones y exceso de pisos turísticos. Es hora de parar, tras los récords, y trazar una “hoja de ruta” para el futuro: qué turismo queremos y podemos asumir sin costes medioambientales y sociales. Ojo a morir de éxito.

                        FITUR 2025

En vísperas de FITUR (22-26 enero), el Gobierno anticipó el balance del turismo em 2024, cuyos datos oficiales publicará el INE el 3 de febrero: 94 millones de turistas, un +10,72% que en 2023 (85,1 millones), otro año récord histórico y 10,5 millones de visitantes extranjeros más que antes de la pandemia (83,5 millones en 2019). A falta de los datos de diciembre, el aumento de turistas se dio en 2024, sobre todo,  entre los turistas de EEUU (+11,95%), Latinoamérica (+12,01%) y el resto del mundo (+19,38%), aunque también crecieron los turistas europeos (+3,5%, sobre todo los italianos (+12,57%), irlandeses (+11,78%), franceses (+11,47%) y neerlandeses (+10,65%), aunque el grueso de visitantes han sido, como siempre, los británicos (17,5 millones hasta noviembre), franceses (12,2 millones), alemanes (11,3 millones) e italianos (5,06 millones), según el INE.

Este aluvión de turistas extranjeros han ido en 2024 a las 6 autonomías que viven del turismo: Cataluña (18,88 millones de turistas hasta noviembre, +9,93%), Baleares (15,12 millones, +6,10%), Canarias (13,77 millones, +9,56%), Andalucía (12,91 millones, +11,69%), Comunidad Valenciana (11,2 millones, +15,46%, el mayor aumento) y Madrid (8,22 millones, +13,54%), repartiéndose los 8,35 millones de turistas restantes entre  las otras 11 autonomías.

Además, en 2024, el turismo en España ha conseguido otro récord histórico: el gasto de estos turistas extranjeros ha subido a 126.000 millones de euros, un +16% que en 2013, que también fue récord (con 108.789 millones ingresados). Son 35.000 millones más de ingresos por turismo que antes de la pandemia (91.912 millones en 2019. El gasto medio por turista fue de 1.342 euros en 2024 (245 euros más por estancia que antes de la pandemia), debido a que crecen más los turistas que más gastan, los no europeos: 310 euros diarios gasta un turista que viene de Asia (Japón, China o Corea) y 244 un turista norteamericano, frente a 144 euros diarios que gasta un italiano, 139 un francés, 135 un británico, 127 un alemán, 106 un neerlandés o 71 euros diarios que gasta un turista portugués, según el INE.

En paralelo a este aumento récord del turismo extranjero (+10,72%), el turismo nacional ha crecido menos dentro de España (las pernoctaciones en hoteles han aumentado +0,3% y su gasto ha crecido un +3,7%) pero se han disparado los viajes al extranjero (+16%), aumentando mucho los viajes en tren (AVE) y avión dentro de España. En conjunto, los turistas extranjeros y nacionales han permitido que el sector turístico alcance otro año de facturación récord: 207.763 millones de euros, con lo que el sector (PIB turístico) ha crecido un +6,5%, el doble que la economía (3,1%), como viene pasando desde 2021. Y los beneficios del sector turístico han crecido un +8,2%, sobre todo los hoteles urbanos, el ocio y los campos de golf.

Y con ello, el turismo ha vuelto a crear mucho empleo: +72.310 nuevos empleos en 2024, el 96,7% contratos indefinidos, con predominio de los contratos a tiempo completo (el 79%), según la patronal Exceltur. Y si en 2019, 1 de cada 3 contratos turísticos eran temporales, en 2024 lo eran sólo 1 de cada 5. Con ello,  ya hay 2.688.608 personas trabajando en el turismo, casi 1 de cada 7 ocupados (el 12,7%). Y hay que resaltar que 1 de cada 4 empleos creados en España desde 2020 ha sido en el turismo (+493.000 empleos).

El turismo en España no sólo es una fuente de ingresos, actividad y empleo sino que se consolida como el gran motor del crecimiento económico, junto al consumo público y privado y las exportaciones: en 2024, más de la cuarta parte de lo que creció la economía española (el 26,1%) fue por el turismo, según Exceltur, quien estimó en el 70,8% la aportación del turismo al crecimiento de la economía en 2023 y el 68% en 2022. De hecho, el turismo se consolida como la primera industria española, la que más aporta a la actividad económica (el 13,1% del PIB en 2024).

Con todo, el nuevo récord de turistas, ingresos y empleo no es lo único destacado de 2024. El balance del Gobierno destaca 4 datos cualitativos que son muy esperanzadores. El primero y más importante, la “desestacionalización” del turismo que vino a España en 2024: tuvimos un verano récord (31,37 millones de turistas, +7,8%), como es habitual, pero la llegada de turistas creció más en el primer trimestre  (16,1 millones, +17,7%, gracias a que la Semana Santa fue en marzo) y en el 2º trimestre (26,4 millones de turistas,+11,6%). Eso indica que España no es sólo un destino de verano, de sol y playa, sino que los extranjeros hacen “escapadas” a España a lo largo de todo el año, lo que mantiene abiertos hoteles y locales turísticos, los ingresos y el empleo. Un cambio clave.

El 2º cambio del turismo en 2024, ligado al anterior, es “la diversificación” del turismo, que ya no busca únicamente sol y playa sino que viaja a España buscando cultura, ocio, gastronomía, deporte y negocios o sanidad. Y eso lleva al tercer cambio, la “desconcentración” del turismo, que ya no se dirige sólo a la costa y a las islas sino que busca también la España verde del norte (más con las altas temperaturas del verano) o la España interior. Así, los datos de “pernoctaciones” (estancias en hoteles) revelan que el mayor aumento de ocupación hotelera se ha dado, en 2024, en Asturias (+7,1%), Castilla la Mancha (+5,4%), Extremadura (+5,3%), Castilla y León (+4,9%) y Aragón (+4,5%), por encima de Canarias (+3,8%), Baleares (+3,1%), Cataluña (+2,2%), Madrid (+1,3%)  y Andalucía (+1,2%), según datos del INE (pernoctaciones enero-noviembre 2024).

Y el 4º cambio del turismo en 2024 ha sido “la consolidación de nuevos mercados”, el mayor crecimiento de los turistas que vienen de fuera de Europa, sobre todo de EEUU, Asia y Latinoamérica, con 2.192.000 turistas más de estas procedencias en 2024 que en 2019. Un cambio importante (aunque todavía el 84% de los turistas que vienen son europeos), porque gastan más dinero en España y además ocupan hoteles y nos visitan sobre todo fuera de temporada, buscando otro turismo distinto del modelo de “sol y playa”. Y que buscan calidad, seguridad y una oferta diversificada, frente a otros destinos mediterráneos.

El punto negro del balance, para los turistas extranjeros y nacionales, son los altos precios turísticos, que se han disparado tras la pandemia. En 2024, los hoteles moderaron sus subidas (+3,9%), pero fueron muy altas en 2023 (+7,8%), 2022 (+11,8%) y, sobre todo en 2021 (+31,9%), aunque bajaron en 2020 (-18,3%), según el INE. Con ello, las tarifas hoteleras han subido en España +37,1% desde antes de la pandemia, una barbaridad, con lo que el ingreso medio por habitación es de 147,7 euros en Barcelona, 126,2 en San Sebastián, 119,11 en Málaga 117,3 en Madrid, 116,8 en Palma o 102,8 en Sevilla, según Exceltur. Y también han subido mucho en 2024 los vuelos nacionales (+11,3%), los internacionales (+9%) y el precio del transporte marítimo y los cruceros (+13,2%), según el INE.

Ahora, el sector espera que España supere los 100 millones de turistas en 2025. Si este año los visitantes crecieran otro 10% (como en 2024), se cerraría 2025 con 102,5 millones de turistas, casi el doble que en 2012 (57,46 millones). Y sobre su gasto, la previsión es que podríamos ingresar 146.160 millones de euros por turismo en 2025, el doble que en 2016 (77.416 millones).  Con estas perspectivas, el sector espera crecer este año un +6% (+6,5% en 2024) , otro vez más que la economía (+2,5%) . Y que el turismo sea otro año más el motor de la economía española, aportando la quinta parte del crecimiento (el 20,6%) en 2025.

A favor de este nuevo récord esperado para 2025 está que la economía europea crecerá algo más, que los conflictos en oriente Medio perjudican a otros destinos competidores y que España sigue siendo un destino turístico muy competitivo, máxime si este año aumentan menos los precios turísticos y la inflación general. Pero los expertos destacan dos cuestiones preocupantes. Una, el exceso de turismo en algunas zonas de costa e islas, que ya ha despertado protestas y manifestaciones en Canarias, Baleares, Barcelona, Málaga o Valencia. Un problema, la “turismofobia”, alimentado por las quejas de los vecinos ante el exceso de turistas, la subida consiguiente de precios, los atascos en los servicios (sanidad, seguridad, infraestructuras) y la negativa influencia de los pisos turísticos, que han disparado los alquileres en las capitales más turísticas. De hecho, ya hay 396.883 viviendas turísticas en España, según el INE (agosto 2024). Y en 10 grandes ciudades españolas hay más plazas en pisos turísticos que en hoteles (Málaga, Valencia, Sevilla, Alicante, Granada, Córdoba, Las Palmas, Santander, Gijón y Murcia), según denuncia Exceltur.

El otro problema es que llegar a 100 millones de turistas es insostenible para el medio ambiente, desde el consumo de agua o electricidad a las emisiones de CO2 que se generan (la mayoría de los turistas extranjeros llegan en avión y se mueven en coche), más los desechos y basuras. A nivel mundial, el turismo genera un 8,8% de las emisiones mundiales y han crecido un 3,5% anual entre 2009 y 2019, el doble que las del resto de sectores, según un estudio de Nature Communications. Y España ocupa el puesto número 19 en el ranking de emisiones por turista, sobre todo por los vuelos internacionales.

Ahora, cuando España puede saltar de los 100 millones de turistas, la pregunta es obligada: ¿es sostenible esta cifra? Es evidente que hay destinos turísticos saturados y no sólo las costas e islas en verano, también muchas ciudades cualquier fin de semana (Barcelona, Sevilla, Córdoba, Málaga, Palma, San Sebastián, Toledo, Santiago, Alicante…). Viajar se ha convertido en una “necesidad” tras la pandemia y el turismo (interior y extranjero) colapsa aeropuertos, trenes, carreteras, hoteles, restaurantes, bares y zonas turísticas. Hay que poner orden en este crecimiento, si no queremos “morir de éxito”.

La oportunidad para hacerlo es la “Estrategia de Turismo Sostenible 2030, que debería aprobarse en el primer trimestre de 2025, dentro del Consejo Español del Turismo. Ahí debería acordarse una “hoja de ruta” para el turismo en lo que queda de década, planteando objetivos, inversiones y medidas. Se trata por un lado de adaptar la oferta, para seguir reconvirtiendo (con los Fondos europeos 3.400 millones ya adjudicados) los destinos de sol y playa (en colaboración con los municipios turísticos afectados) y promoviendo los destinos alternativos de turismo de interior, cultural, gastronómico y de ocio, junto al turismo de negocios en las grandes ciudades. Y por otro, reorientar la política de promoción, para dirigirla a destinos más lejanos, a turistas que gastan más y vienen todo el año.

No se trata de batir el récord de turistas cada año, como si no hubiera tope ni existieran problemas medioambientales y de saturación de infraestructuras. Hay que buscar un turismo de más calidad, no más turistas, que sea compatible con la vida de los pueblos y ciudades donde llegan. Es un difícil equilibrio que exige planificación, inversiones y medidas, pero sobre todo acuerdos entre Administraciones. Hace falta un gran Pacto por el futuro del turismo, para que sea sostenible a medio plazo. Tras tantos récords y ante los 100 millones de visitantes, es hora de parar, sentarse y repensar el futuro del turismo. Si no, corremos el riesgo de “matar la gallina de los huevos de oro”.

 

lunes, 27 de mayo de 2024

España: crece la "burbuja hotelera"

En 2024 y 2025, se espera abrir en España 1 nuevo hotel cada cuatro días, 260 establecimientos. Este “boom” hotelero se debe a la “fiebre” de los Fondos de inversión, bancos y grupos hoteleros internacionales por invertir en España, debido al récord creciente de turistas y al alto precio de las habitaciones. Ya en 2023, España fue el país europeo con más inversión hotelera, por la alta rentabilidad de los hoteles, que lleva a los inversores a pagar más de 1 millón de euros por habitación en hoteles de lujo. Todas las grandes cadenas, internacionales y españolas, tienen previsto abrir más hoteles en España, a pesar de que crece la competencia de los apartamentos turísticos (que ya ofrecen más plazas que los hoteles). El riesgo es crear una “burbuja hotelera”, un exceso de oferta, porque el turismo no puede seguir creciendo sin límite (hablan de 100 millones de turistas en 2025), por el rechazo vecinal y los problemas de agua y climáticos. Ojo a las aperturas hoteleras especulativas.


España se consolida como la 2ª gran potencia turística mundial, tras dos recientes récords. Uno, los 85,05 millones de turistas extranjeros llegados en 2023, un récord histórico que supera en +1,9% el anterior año récord de 2019, turistas que se gastaron aquí 108.662 millones de euros (+18,2% que en 2019) . Y el otro, un primer trimestre de 2024 donde se ha vuelto a batir el récord de turistas (16,1 millones, un +17,7% más que el año pasado) y de gasto (21.948 millones de euros, +27,2% que al inicio de 2023), a pesar de que las lluvias de Semana Santa impidieron lograr un récord mayor. Y ahora, se espera una ocupación turística récord en primavera y verano, con lo que los expertos y el Gobierno apuestan por cerrar 2024 con otro récord de turistas, en torno a los 90 millones de extranjeros. Y ya se habla abiertamente de que es posible rozar los 100 millones de visitantes extranjeros en 2025.

Este aluvión de turistas extranjeros, al que se suma un aumento de viajes de los españoles, ha provocado un tirón de los precios turísticos, en especial el precio de los hoteles en España: subieron un +16,3% de enero a abril de 2024, según el INE. En el primer trimestre de 2024, el precio medio de una habitación de hotel en España fue de 135 euros (llegando a 171 euros en Canarias), un 12% más que un año antes y el precio más alto en nuestra historia, según el Barómetro del sector hotelero elaborado por Cushman&Wakefield y STR. Y también bate récords el ingreso medio por habitación de hotel (Revpar), que es ya de 92,1 euros, +17,1% que hace un año, siendo mucho más alto en Canarias (144 euros), Barcelona (107,3) y Málaga (104,7 euros). Con estos precios disparados, la rentabilidad de los hoteles en España es muy atractiva para los inversores: 6,25% anual para los hoteles de Canarias y Baleares y un 5,25% de rentabilidad para los hoteles en Madrid y Barcelona, según la consultora CBRE.

Estos dos factores, un creciente récord de turistas y un precio histórico de las habitaciones, han provocado un aluvión de inversores extranjeros y españoles hacia el turismo en España y, en especial, hacia los hoteles. Así, en 2023, España fue el primer país europeo en inversión hotelera, recibiendo 4.248 millones de euros, por delante de Reino Unido, Francia, Italia o Alemania, según la consultora Colliers. Una inversión hotelera que fue la 2ª mayor de nuestra historia (sólo superada por los 4.810 millones invertidos en 2018) y que supone multiplicar por 5,3 las inversiones hoteleras hechas diez años antes (792 millones en 2013). Sólo nos supera en el mundo EE. UU., donde la inversión hotelera en 2023 fue de 21.160 millones euros.

En 2023 se hicieron operaciones de inversión y compraventa en 171 hoteles españoles, afectando a 21.748 habitaciones (frente a 133 hoteles y 17.754 habitaciones en 2022), más 34 operaciones de suelo para futuros hoteles, según la consultora Colliers . Por destino, la mitad de esta inversión hotelera se hizo en Canarias (39 operaciones y 1.175 millones invertidos) y Baleares (39 operaciones y 796 millones), seguidas por Madrid (21 operaciones y 601 millones), Barcelona (11 operaciones y 582 millones) y Málaga (13 operaciones y 560 millones). Las dos mayores operaciones hoteleras las protagonizaron dos Fondos de inversión soberanos (de países): GIC, el Fondo soberano de Singapur, compró por 1.400 millones el 35% de HIP (el brazo hotelero del mayor Fondo del mundo, Blackstone, que tiene 51 hoteles en España) y el Fondo soberano de Abu Dhabi (ADIA) compró por 600 millones 17 hoteles de Equity Inmuebles. Otras operaciones importantes fueron la venta de 7 hoteles de Meliá al Fondo ADIA, por 250 millones), la venta del Hotel Mandarin Oriental de Barcelona (propiedad de Reig Capital) a Olayan Investment, por 200 millones, la del Hotel Sofia de Barcelona (de Brookfield) a Axa y Blasson Ibérica, por 180 millones, la venta del 50% de Only You Hotels (de El Corte Inglés a Palladium, por 130 millones) y la venta de Be Live Hotels (de Globalia) a Bain Capital y Stoneweg, por 83 millones de euros, según Deloitte.

La tendencia a la compra y apertura de hoteles continúa en 2024. En el primer trimestre se han invertido 577 millones de euros en hoteles en España, un +12% que al inicio de 2023 (516 millones), según la consultora CBRE, que detalla el traspaso de 28 hoteles (con 3.000 habitaciones) en estos tres primeros meses, frente a los 19 hoteles traspasados (con 2.900 habitaciones) al inicio de 2023. Las tres cuartas partes de estas operaciones son de inversores y cadenas españolas, la mayoría en Barcelona, Canarias, Baleares y Málaga (en 2023 se concentraron en Barcelona y Málaga). Cuatro operaciones concentraron casi la mitad de las inversiones, siendo la principal la compra por el Banco Santander del 38% de Meliá en tres hoteles de Londres, Tenerife y Menorca (por 300 millones de euros).

La mayor parte de las inversiones hoteleras hechas en este primer trimestre, 473 millones (de 577), se han concentrado en hoteles de alta categoría ( 5 estrellas y 5 estrellas lujo), que son los que “despiertan el mayor apetito de los inversores”, porque su demanda es muy estable y sus ingresos y rentabilidad muy altos. De hecho, el mayor interés de los inversores son los hoteles de lujo en Madrid, que ha superado a París en el interés de los inversores y grandes cadenas internacionales, sólo por detrás de Londres. Y crece el interés por Barcelona, entre las 10 ciudades europeas más atractivas para abril o comprar un hotel de lujo. Esta “fiebre compradora” hace que el precio medio de compra de un hotel haya subido a 182.900 euros por habitación. Y que en Madrid y Barcelona se haya pagado más de 1 millón de euros por habitación en la compra de un hotel de lujo…

La “fiebre compradora” de hoteles va a seguir en 2024 y 2025, en toda Europa y sobre todo en España, según la previsión de la consultora CBRE. Un “boom” que tiene dos causas. Una, las buenas perspectivas para el turismo en los próximos años, dado que “viajar” se ha convertido en “una necesidad” tras la pandemia, lo que dispara los precios hoteleros, que seguirán al alza. Y la otra razón, el cambio en el modelo de gestión de los grandes grupos hoteleros internacionales, en especial los norteamericanos: hasta ahora, alquilaban hoteles, pero eso perjudicaba sus cuentas (el alquiler contabilizaba como deuda) y ahora optan por gestionar hoteles ajenos o entrar en hoteles nuevos para franquicias. Eso está “animando” a las grandes cadenas, en alianza con Fondos de inversión, bancos e inversores particulares, que especulan comprando y vendiendo hoteles y abriendo otros nuevos.

Por todo ello, la fiebre por los hoteles en España va a seguir, con la apertura de 260 nuevos hoteles entre abril de 2024 y diciembre de 2025 (una apertura cada 4 días), según prevé la consultora CBRE. Estiman que la mitad de las nuevas aperturas se harán en Madrid, Málaga, Valencia y Canarias, con dos características nuevas sobre las inversiones hechas antes de la pandemia: un mayor peso de los hoteles de lujo (55 de las 260 aperturas) y una mayor concentración de nuevos hoteles en ciudades (sobre todo en Madrid, Valencia y Málaga), frente a la inversión de décadas pasadas, que se dirigía a zonas de sol y playa.

La apuesta por invertir en nuevos hoteles en España procede de las grandes cadenas internacionales y de los grupos hoteleros nacionales (apoyados ambos por Fondos, bancos e inversores, atraídos por el creciente flujo de caja, la alta rentabilidad y las posibles futuras plusvalías al vender su participación). Veamos primero las previsiones de las grandes cadenas hoteleras internacionales. La norteamericana Marriott, la 1ª cadena hotelera mundial (8.800 hoteles y 1,5 millones de habitaciones en 139 paises), anunció en abril que espera incorporar en Europa 100 nuevos hoteles y 12.000 habitaciones, de ellos una cuarta parte en España (donde ya tiene 98 hoteles y 14.101 habitaciones. La 3ª mayor cadena (tras la china Jin Jiang) es la también norteamericana Hilton (7.530 hoteles y 1,18 millones de habitaciones en el mundo), que espera abrir 18 establecimientos en los próximo 5 años en la Península (donde ya cuenta con 19 establecimientos y 4.546 habitaciones). La 4ª mayor hotelera del mundo, Intercontinental Hotels (IHG, también de EE. UU.) ha optado por ampliar sus franquicias en Europa, incluyendo España (donde tiene 56 hoteles): acaba de abril dos hoteles en Madrid y espera abrir pronto otros en Sevilla, Málaga y Ávila.

La cadena norteamericana Hyatt, la 11ª mayor del mundo (1.310 hoteles y 314.000 habitaciones, es ya la 2ª cadena internacional con más habitaciones en España(donde gestiona 56 hoteles y 12.313 habitaciones). Aspira también a ampliar sus hoteles en Europa, entre ellos nuevos establecimientos en Sevilla, Tenerife y Mallorca. Y la cadena NH, controlada ahora por la tailandesa Minor, que tiene 355 hoteles en Europa (90 en España), América y África, está buscando ampliar su red en Marruecos, Europa (también en España) y Asia.

La apertura de nuevos hoteles no sólo se dirige a los hoteles de lujo, sino también al segmento de los hoteles “low cost”. Un negocio en el que es líder en Europa la francesa Accor, la 7ª mayor cadena hotelera del mundo (5.100 hoteles y 821.000 habitaciones en más de 100 paises), que controla el mercado español de bajo coste, con las tres marcas de Ibis (que tienen 74 hoteles) . Su idea es abrir 79 hoteles en 2024 en el mundo, 3 en España (Barcelona, Valencia y Cádiz), mientras amenaza con arrebatar al grupo Meliá la gestión del icónico hotel de los toreros en Madrid, el Reina Victoria (propiedad del Fondo ADIA, de Abu Dhabi). Su competidor, la cadena británica Travelodge (con 600 hoteles “low cost” en el mundo) ha comprado 6 hoteles en España al grupo francés Louvre Hotels. Y otro grupo del sector “low cost”, la cadena francesa B&B (ahora propiedad del banco Goldman Sachs), tiene 61 hoteles en la Península Ibérica (48 en España) y planea más aperturas.

Las cadenas hoteleras españolas también tienen proyectos para abrir o gestionar nuevos hoteles. El líder por habitaciones, el grupo Meliá, con 92.000 habitaciones operativas, pretende llegar a las 150.000 habitaciones en un plazo de 5 a 7 años, creciendo no sólo en España sino con la gestión de nuevos hoteles en Oriente Medio (Arabia) y Sudeste asiático (Vietnam, Tailandia). Su objetivo es pasar de los 350 hoteles que gestiona hoy a entre 450 a 500 hoteles, con la apertura de 25 a 30 hoteles al año (+7.000/+10.000 habitaciones), sobre todo a través de acuerdos de gestión y franquicia. También Barceló (250 hoteles en 22 paises),  Eurostars (200 hoteles), Iberostar (120 hoteles) y RIU (más de 100 hoteles) han anunciado la apertura o incorporación futura de nuevos hoteles, no sólo en España sino también en Marruecos, Europa, Caribe, Asia y Latinoamérica.

Todo apunta a que el sector hotelero en España (12.494 hoteles y 1.239.000 plazas, según CBRE) seguirá sumando hoteles y habitaciones, de la mano de inversores y grupos hoteleros. Y eso a pesar de que hay un serio competidor que ha disparado su oferta: los pisos turísticos. Ya hay censados 351.389 viviendas de alquiler turístico, con 1.751.263 plazas turísticas, según el último dato del INE (a febrero de 2024), que refleja cómo tienen ya más plazas turísticas que todos los hoteles (sin contar los pisos turísticos ilegales, más de un tercio de los censados). Por autonomías, las 5 autonomías con más turistas ofrecen el 76% de toda la oferta de pisos turísticos: Andalucía (82.000), Comunidad Valenciana (60.000), Cataluña (53.000), Canarias (46.784) y Baleares (25.073), con 16.100 pisos turísticos censados en Madrid capital (más 13.500 ilegales, según el Ayuntamiento).

Cara al futuro, a una posible llegada de 100 millones de turistas extranjeros en 2025 y con los españoles viajando en cada ocasión, la fiebre por invertir en hoteles va a seguir, batiendo récords. La reflexión que no se hace es que el turismo, tal como lo conocemos, puede haber tocado techo y que hay que replantearse el sector, la primera industria española, que lleva años sosteniendo el crecimiento y el empleo. Y eso, por dos razones. Una, porque la avalancha de turistas (nacionales y extranjeros) ya ha provocado protestas en las zonas más colapsadas, como Canarias, Baleares y Cataluña. La otra, porque la crisis climática obliga a replantearse el negocio, por falta de agua y por las olas de calor, que ya están desviando el turismo del pleno verano y el sur a otros meses y a destinos del norte, como advierte un informe del Banco de España. Así que el turismo no puede crecer indefinidamente y tampoco los hoteles, aunque hoy sean un gran negocio. Hay que tener cuidado de no crear una “burbuja hotelera” que en unos años nos estalle encima. Planificar el futuro y no sólo especular.