Mostrando entradas con la etiqueta seguro automóvil. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta seguro automóvil. Mostrar todas las entradas

lunes, 22 de abril de 2024

Se dispara el seguro del coche

Si ha renovado su seguro de automóvil en los últimos meses, habrá visto que la cuota se ha disparado, con una subida media del 25% anual. Y si le toca renovarlo próximamente, sepa que continuará la subida, del 15 al 20% en 2024. Las aseguradoras lo justifican en que ahora hay más movilidad y más siniestros, más vehículos y que ha subido mucho el coste de las reparaciones y de las indemnizaciones. Además, un 9% de los asegurados defraudan y lo pagamos el resto. Ahora, las aseguradoras han cambiado de estrategia y ya no se enfangan en una “guerra de precios”, como en 2021 y 2022, sino que vigilan mucho más sus cuentas y costes, tratando de “quitarse” (con mayores subidas) a los clientes que no les interesan por su mayor siniestralidad : jóvenes y moteros. Es hora de que también los clientes analicemos el seguro de coche y moto que tenemos, para no pagar coberturas de más que no usamos. Y para estar bien cubiertos.

                     Enrique Ortega

El seguro del automóvil es el seguro más contratado, dado que es obligatorio: había 33.404.417 vehículos asegurados al cierre de 2023, casi medio millón más que un año antes (+1,51%), según el fichero FIVA. Con ello, se estima que un 79% de los hogares españoles tienen una póliza de seguro de vehículos, por la que las aseguradoras ingresaron 12.108 millones de euros en 2023, un 6,63% más que en 2022, según UNESPA. Así, la recaudación por el seguro de automóvil recupera el bache de la pandemia y las compañías ingresan un 7,1% más que en 2019 (11.307 millones). Y la prima media se sitúa en 362 euros por asegurado, aunque la mayoría paguemos mucho más.

Lo más llamativo del seguro de automóviles es que ha disparado sus precios, sobre todo en 2023, no sólo para las nuevas pólizas sino para la revisión de las antiguas. La prima media del seguro del coche subió un +25% en 2023, según el portal Kelisto.com: pasó de 627 a 785 euros (+158 euros en un año), siendo marzo y agosto los meses de mayores subidas. El mayor aumento de primas se ha dado en las pólizas a todo riesgo, que subieron un +41,7%% (de 1.697 a 2.405 euros de media). Las pólizas a terceros ampliadas subieron un +15% (de 440 a 506 euros) y las pólizas a terceros subieron otro +14,4% (de 361 a 413 euros), según el sondeo de Kelisto.com.

Los datos del INE dan una subida mucho menor en el seguro del automóvil: +6,5% anual en marzo de 2024 (último IPC publicado), aunque es el doble de la subida global de los precios (+3,2% anual). Pero es una subida del seguro que casi triplica la que reportaba el INE en marzo de 2022 (+2,5% anual) y muy superior a las de los años anteriores (en 2021, tras la pandemia, el INE (IPC) señalaba que los seguros del automóvil bajaron un -1,3%, tras una mínima subida del +1,7% en 2022).

Sea la subida del +25% ( Kelisto.com) o del 6,5% (INE), lo que está claro es que el precio de los seguros sube mucho más que la inflación y que nuestros sueldos o pensiones. Las aseguradoras no dan cifras de subidas, pero las justifican con varias causas. La primera, que hay más coches circulando y que ha aumentado la movilidad de esos vehículos tras la pandemia, aumentando los desplazamientos y los siniestros. La segunda, que han aumentado mucho los costes de las reparaciones en los talleres, tanto por el encarecimiento de los recambios como por el mayor coste de la mano de obra y la energía. Y también se han encarecido los baremos de los hospitales e indemnizaciones. Y alegan un tercer factor, del que se habla poco: el aumento del fraude en los seguros de automóviles.

El dato del fraude en el seguro del automóvil es impactante: en el 9% de los partes hay un intento de fraude, según el VII Barómetro del Fraude en Seguros de Auto y Hogar, elaborado por la aseguradora Linea Directa con datos de partes de 2022 y 2023. Ese estudio revela un tremendo aumento del fraude en el seguro del automóvil, ya que ese 9% multiplica por 5 el fraude estimado en 2009. El perfil del defraudador, según el estudio es un hombre, de menos de 30 años, desempleado o con trabajo precario, aunque en los últimos dos años han aumentado los defraudadores de más de 40 años que buscan “ingresos extras”. Las estafas más corrientes, que ahora se detectan mejor gracias al uso de la Inteligencia Artificial (IA) son tratar de incluir daños antiguos en los partes, lesiones falsas y acuerdos entre conductores para dar partes, a veces por medio de “mafias organizadas”. Aunque el importe medio de la estafa detectada ha bajado (de 1.300 euros por siniestro en 2017 a 790 euros en 2023), las aseguradoras reconocen que este creciente fraude lo acabamos pagando el resto de los asegurados, encareciendo nuestra prima para compensarlo.

Al final, la causa principal de que suban los seguros de coche es que a las aseguradoras no les salen las cuentas: se les han disparado los costes y tienen que subir las primas, porque empiezan a tener pérdidas en el seguro del automóvil. Así, el seguro del automóvil ha pasado de un margen bruto (primas menos coste siniestros) de +2.600 millones en 2010 a +1.502 millones en 2023, según datos de Unespa.  La empresa líder del sector, Mapfre, registró pérdidas en 2021 y parece que los reembolsos por partes superan a los ingresos por primas (eran el 100,9% a finales de 2022 y se estima que suponen el 103,6% de las primas a finales de 2023). También Linea Directa habría tenido pérdidas en 2023.

Así que, ante este panorama, las aseguradoras de vehículos han tomado dos caminos. Por un lado, repercutir el aumento de costes en las primas, para tratar de que les salgan las cuentas, olvidándose de la “guerra de precios” que protagonizaron entre 2020 y 2022. Ya no se trata de coger clientes a cualquier precio, sino de pensar en la cuenta de resultados. Y por eso, la mayoría siguen el otro camino: “filtran” clientes, subiendo más la prima a los clientes que no les interesa, los que no les salen rentables, por su potencial de alta siniestralidad : conductores jóvenes y moteros (donde se han concentrado los accidentes).

Y ahora, la mayoría avanza por estos dos caminos (subir tarifas y “filtrar” a los clientes más costosos), lo que pueden hacer más fácilmente porque el seguro del automóvil es un sector muy concentrado, donde las 5 grandes aseguradoras controlan dos tercios de las pólizas. El ranking de 2023 lo encabeza Mapfre, con 2.318 millones en primas (19,14% de cuota), seguida muy de cerca de Mutua Madrileña, con 2.018 millones en primas (16,67% de cuota), la aseguradora del automóvil que más crece (+11,68% en 2023). El tercer puesto lo ocupa Allianz, con 1.450 millones en primas (11,98% cuota), seguida de Generali más Liberty, con 1.097 millones facturados (9,06%) y Grupo Axa, con 1.012 millones en primas (8,35%). En 6º lugar del ranking figura Linea Directa (6,54% cuota), seguida de GCO (5,70%), Reale (5,01%), Zúrich (3,31%) y Grupo Helvetia (2,84%).

En este año 2024 han seguido las subidas del seguro de automóviles. En enero, Kelisto.com detectó una subida del +26% anual en estos seguros. Y a finales de marzo, la subida media de las nuevas pólizas era del +14%, según el comparador Avant2 Sales Manager: +19,4% para los seguros todo riesgo, +3,2% para los todo riesgo con franquicia y +14,65% para los seguros a terceros. Y los expertos creen que los que renovamos el seguro este año tendremos una subida media del +15 al +20%, que se suma a la fuerte subida de 2023. Eso sí, como la mayoría de compañías no informen con antelación de la subida de su póliza, conviene que los asegurados estén atentos a la fecha en que les sube la prima, porque si piensan en darse de baja y cambiar de seguro, han de comunicárselo a su seguro con un mes de anticipación y por escrito (carta o burofax).

Por eso, quizás sea el momento de buscar el último recibo, ver cuando se va a revisar la prima y decidir si se renueva o no y en qué condiciones. Porque la mayoría no conocemos el alcance y las coberturas del seguro de automóvil que tenemos, donde en muchos casos pagamos de más por coberturas que no usamos. Así, por ejemplo, un coche viejo o un conductor joven no deberían contratar un seguro a todo riesgo sino a terceros o, si puede pagarlo, un seguro con franquicia, que es más barato que el todo riesgo normal. Y lo mismo el resto de coberturas, como la de robo si el coche está en garaje (baja el riesgo). Y a la hora de comparar precios, exija que le concreten el precio final, porque a veces las tarifas que aparecen en los comparadores de Internet no reflejan el verdadero precio final. Además, puede ser muy recomendable concentrar los seguros, tener el coche asegurado en la misma compañía donde tiene el seguro de hogar o de vida, pudiendo negociar alguna rebaja.

Entre tanto, las aseguradoras se han lanzado a vender seguros básicos del automóvil por Internet, donde vender 4,5 veces más de pólizas que por otros canales, sabiendo que es una vía de entrada de clientes que luego tendrá que filtrar con su historial de siniestralidad. Y también buscan más clientes a través de las telecos y de los bancos, que buscan con ello diversificar su negocio y conseguir comisiones. En cualquier caso, en 2024, las aseguradoras van a ser muy prudentes, buscando más la rentabilidad que crecer en clientes, intentando en paralelo que se vayan los asegurados que “les cuestan dinero”. Así que es la hora de los buenos conductores, de los que tienen un bajo historial de partes y multas, que deberían conseguir seguros a mejores precios.

Con todo, sepamos que el seguro del automóvil es y seguirá siendo caro, aunque tendremos que asumirlo,  porque aunque nos cambiemos y consigamos un mejor precio inicial, el truco está en las revisiones posteriores, donde acabaremos pagando más. Así que valoremos no sólo el precio, sino sobre todo la atención y el servicio, porque tener el coche o la moto asegurada es y será un servicio caro, además de obligatorio. Pero necesitamos el coche, así que se trata de un gasto imprescindible, como la vivienda, la comida o Internet. Lo importante es conocer bien el seguro que tenemos y el resto de seguros del mercado, sus ventajas e inconvenientes, sus coberturas, el servicio y “la letra pequeña”. A partir de ahí, elegir y pagar lo necesario. Con el coche no se juega.

jueves, 18 de junio de 2015

Nos suben el seguro del coche


Es posible que ya les hayan subido el seguro del coche (como a mí). Si no, tenga la certeza de que se lo van a subir en el próximo año. La excusa es que el Gobierno ha aprobado unos nuevos baremos a pagar en caso de accidente, que encarecen las indemnizaciones. Pero hay otras razones, como que hay más coches, que se usan más, con lo que han aumentado los accidentes. Y encima, los tipos bajos y las mayores exigencias de capital obligan a las aseguradoras a reforzar sus cuentas. Por todo ello, los seguros de coches subirán entre un 10 y un 20% el próximo año, tras haber subido un 6% en 2014, lo que rompió la racha de seis años bajando (entre 2008 y 2013). Sigue habiendo “guerra de tarifas” y muchas ofertas, pero las aseguradoras ya no “tirarán precios”, porque no les salen las cuentas. Y subirán más los seguros a terceros para jóvenes y malos conductores. Prepárese.

enrique ortega


En España, el seguro del automóvil  es el seguro más contratado, el que tenemos 20,5 millones de conductores, que pagamos 9.882 millones en primas (2014), una media de 482 euros por seguro. Y es un seguro que lleva siete años cayendo, desde 2008, por la crisis, que se ha traducido en que los españoles hacen seguros más baratos, por la “guerra de precios” entre las compañías y porque hemos cambiado de los seguros a todo riesgo (más caros) a los seguros a terceros: si antes de la crisis, el 40% de los seguros de coches eran a todo riesgo, ahora no llegan al 30%. Y de los nuevos seguros, la mayoría de los que se hacen son a terceros.

En este panorama, las compañías, sobre todo las más fuertes, aprovecharon la crisis para lanzarse a una “guerra de precios”, rebajando coberturas, que se tradujo en una bajada media de las tarifas del -22% entre 2008 y 2013. Pero en 2014 cambió el panorama y ante una mayor venta de coches y de seguros, las compañías empezaron a subir precios, una media del 6%, según el estudio de Kelisto.com. De hecho, los seguros subieron una media del 3,1% en 2014 cuando la inflación anual, el IPC, bajaba un 1%, según el INE. Y en 2015, sigue la tónica de subidas en los seguros de coches, un 9% en el primer trimestre, según la estimación de Segurojóven.com.

Pero la subida mayor está por venir, a partir de otoño, después de que el Congreso apruebe en septiembre los nuevos baremos que pagan las aseguradoras a los accidentados, baremos que actualizan los de hace 20 años y que elevan las indemnizaciones una media del 50% en caso de muerte (y en algunos casos, del 150% al 200%) y un 35% en caso de lesiones. Además, se incluyen nuevos colectivos a la hora de cobrar (las amas de casa, que ahora van a recibir indemnización por no poder trabajar, y los niños atropellados en  un paso de cebra), trasladando a las aseguradoras todos los gastos sanitarios de los accidentes, los actuales y los futuros (prótesis, rehabilitación, operaciones y consultas futuras…). Al final, las aseguradoras estiman que los nuevos baremos, que ahora se debaten en el Congreso, les costarán 390 millones extras al año. Y saldrán de subir nuestros próximos recibos.

Pero hay más motivos para subirnos el recibo. Por un lado, se están vendiendo más coches, en 2014 (855.308 vehículos matriculados, un 18% más, el mayor crecimiento en 15 años) y en 2015 (443.888 vehículos hasta mayo, un 21% más, a la espera de superar el millón de vehículos vendidos este año). Y por otro, se utilizan más, porque ha aumentado el consumo de carburantes: un 1,4% en 2014 (por primer año desde 2007) y un 4,6% en el primer cuatrimestre de 2015, según datos de AOP: Más coches (la mitad viejos, con más de 10 años de vida) que circulan más son también más accidentes: ha aumentado la siniestralidad y hasta mediados de mayo iban ya 374 muertos en accidentes de tráfico, cuatro más que el año pasado. Y eso son también más costes para las aseguradoras.

Y para rematarlo, dos factores más que también suben los seguros. Uno, los bajos tipos de interés: con los tipos y la deuda pública tan bajos, las aseguradoras tienen más difícil encontrar inversiones más rentables y les cae su rentabilidad, sus márgenes, con lo que tienen “menos pulmón” para aguantar sin subir las tarifas una vez que les suben los costes. Y el otro factor en contra es la nueva normativa europea Solvencia II, que entrará en vigor en enero de 2016 y que obliga a las aseguradoras a tener más capital, concretamente 7.000 millones más para las aseguradoras españolas. Y eso resiente también sus cuentas.

Por todo ello, es impepinable que las compañías nos suban el seguro del coche, entre un 10 y un 20%, sobre todo a partir de otoño, después de que el Congreso apruebe en septiembre los nuevos baremos de indemnizaciones. La subida no va a ser igual para todos, ya que va a depender mucho de la compañía (las más grandes y más saneadas aguantarán mejor y subirán menos, sobre todo los que tengan una cartera de asegurados más saneada: clientes maduros, con menos accidentes, y más pólizas a todo riesgo) y del cliente: van a subir más las pólizas a terceros (obligatorias y con menos márgenes) y los seguros de coches de los jóvenes y de “los malos conductores”, los que tienen más siniestros. De hecho, la mitad de las víctimas de accidentes son jóvenes (entre 18 y 35 años), varones, andaluces (20%) y catalanes (18%), según los estudios de las aseguradoras.

Las compañías deberían avisarnos con tiempo de estas subidas, 2 meses antes de vencernos el seguro, para poder cambiarnos de aseguradora si no nos convence. Pero no lo hacen. Normalmente, nos enteramos de la subida cuando nos llega a casa el aviso de renovación de seguro, donde pone el precio futuro pero no el antiguo con lo que tenemos que buscar el anterior para saber si nos sube o no. Y este aviso, en mi caso sin fecha concreta (solo pone “abril 2015”), suele recibirse cuando quedan menos de 2 meses para el fin del seguro, con lo que ya no podemos cambiarnos, salvo que hagamos una reclamación, que tarda en resolverse. Por eso, la web Kelisto.com ha iniciado una recogida de firmas para obligar a las aseguradoras que informen de las subidas.

A pesar de que la subida del seguro del coche será un hecho, su cuantía va a depender mucho de nuestra compañía y de lo que podamos negociar con ella, sobre todo si tenemos más de 40 años y somos buenos conductores, los clientes que todas las aseguradoras quieren (y a las mujeres). También se puede ahorrar ajustando las coberturas: no compensa tener un seguro a todo riesgo para un coche de más de 5 años y se aconseja mantener tres coberturas además de la responsabilidad civil (obligatoria): asistencia en viaje (barata y muy útil), seguro del conductor (cuesta menos asegurarle que al coche y la indemnización es elevada en caso de accidente) y la defensa jurídica (barata y muy importante). Los expertos  aconsejan no hacer seguro de lunas (muy caro), defensa de multas o retirada de carnet (sólo para profesionales). Y advierten del “seguro a terceros ampliado”, el que más ha crecido con la crisis, porque no incluye de verdad lo que parece.

La ventaja de los seguros es que hay mucha competencia y se pueden analizar precios con los comparadores, aunque hay que ver varios porque muchos no son independientes, están vinculados a aseguradoras. Y casi siempre, las mejores ofertas están en Internet, en las aseguradoras “directas”, con pocas oficinas, aunque a cambio puedan tener menos servicios. Y siempre que pueda, estudie agrupar los seguros, pedir un presupuesto para el coche, la casa y la póliza de salud a la misma compañía, porque suelen conseguirse mejores precios.

El coche es una necesidad y asegurarlo una obligación, así que tenemos que prepararnos a pagar más, porque también nos van a indemnizar más en caso de accidente y porque aumentan los siniestros. Pero podemos aprovechar la subida para revisar nuestro seguro y pagar sólo por lo que necesitamos, negociando la cuota si somos mayores y no tenemos accidentes, porque las compañías no querrán perdernos. Y mirar la letra pequeña y el servicio que nos dan, la atención en caso de avería, accidentes o problemas, no sólo el precio. Porque ya sabemos que, a veces, lo barato es caro. Y con el coche no se juega.