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lunes, 6 de septiembre de 2021

Pandemia: mejor, pero queda todavía

Seguimos en la 5ª ola de la pandemia, aunque con la tercera parte de contagios (198) que a finales de julio (687), gracias al extraordinario avance de las vacunaciones (7 millones recibieron la 2ª dosis en agosto). Pero el turismo y la gran movilidad han provocado 430.000 nuevos contagios y 2.854 muertes por COVID en agosto. Ahora, con la vuelta a casa, los contagios se trasladarán a las grandes ciudades, empresas y centros educativos, con la mayoría de jóvenes sin vacunar (faltan 5,37 millones). Lo más preocupante es que también están sin vacunar totalmente 2 millones de personas con más de 40 años (834.000 con más de 60), más vulnerables a la variante Delta. No hay que bajar la guardia: el virus sigue ahí, es muy contagioso (incluso para los vacunados) y mata más. Y habrá que pasar del 70% de población vacunada hoy al 90% para inmunizarnos. Es la clave para asentar la recuperación económica iniciada y un empleo que ya iguala al de antes de la pandemia. Hagamos el último esfuerzo.

Enrique Ortega 

La pandemia en el mundo ha acelerado los contagios este verano, pasando de 3,75 millones de contagios semanales a finales de julio a 4,59 millones a finales de agosto, según los datos de la Universidad Jhons Hopkins. Hoy son ya 220,68 millones de personas contagiadas por COVID 19 en 193 paises, un 2,8% de la población mundial. El continente más afectado sigue siendo América (84,5 millones de contagiados), junto con Europa (65,7 millones) y el sudeste de Asia (41,5 millones), seguidos de lejos por el este del Mediterráneo (14,7), el Pacífico (6,7) y África (5,6 millones), según la OMS. Por paises, lideran los contagios Estados Unidos (34,94 millones) e India (33,02), junto a Brasil (20,89), seguidos a mucha distancia por Francia (6,92 millones), Reino Unido (6,91), Rusia (6,91), Turquía (6,42), Argentina (5,20), Colombia (4,91), Italia (4,57), España (4.877.755 contagiados) y Alemania (4,01 millones).

Los muertos por la pandemia se han estabilizado en julio y agosto, en torno a los 69.500 fallecidos cada semana, y hoy se ha alcanzado la cifra de 4.567.387 fallecidos en el mundo por COVID 19 (2,8 millones este año), según la Universidad John Hopkins. Casi la mitad de los muertos se han producido en América (2.112.810 fallecidos), seguida de Europa (1.278.191), sudeste de Asia (650.040), Mediterráneo oriental (269.421), África (136.742) y Pacífico (92.506 muertos), según la OMS. Por paises, encabezan el ranking de mortalidad Estados Unidos (648.472 muertos), Brasil (583.628) e India (440.752), seguidos de lejos por Rusia (183.896), Reino Unido (133.553), Italia (129.515), Colombia (125.278), Francia (115.401), Argentina (112.511), Alemania (92.360) y España (84.795 muertos, de ellos 34.159 este año).

En Europa, los contagios por COVID 19 no se han cuadruplicado en agosto, como vaticinaba en julio el Centro Europeo de Prevención de Enfermedades (ECDC), sino que se han estabilizado, en los 199 contagios por 100.000 habitantes a finales de agosto. Ahora, la previsión del  ECDC es que los contagios se mantengan en las próximas 2 semanas (quedando en 194 contagios/100.000 habitantes el 12 de septiembre) y bajen bastante en Francia (de 403 a 283), España (de 270 a finales de agosto a 142 a mediados septiembre) y Portugal (de 306 a 273), subiendo en Alemania (de 137 a 217) e Italia (150 a 160). De momento, España es el 8º país europeo con más contagios (198,25 por 100.000 habitantes el viernes 3), por detrás de Reino Unido (706), Irlanda (506), Suiza (413), Francia (361), Portugal (293), Bélgica (245) y Paises Bajos (200).Y tenemos más contagios que Alemania (158), Italia (147), Suecia (133) y la mayoría de paises del Este.

En España, el nivel de contagios de esta 5ª ola se ha reducido drásticamente en agosto, bajando de los 700 contagios el 26 de julio (el techo) a 198,25 contagios el viernes 3 de septiembre, según Sanidad. Un nivel de contagios que nos coloca todavía en “riesgo alto” (150 a 250 contagios), aunque la incidencia sigue siendo muy dispar por autonomías. Así, tenemos 6 regiones en “riesgo extremo” (más de 250 contagios/100.000 habitantes): Melilla (428), Ceuta (394), Extremadura (382), País Vasco (267), Cantabria (258) y Castilla la Mancha (251). Otras 11 autonomías están en “riesgo alto”: La Rioja (243), Baleares (240), Galicia (218), Madrid (215), Aragón (214), Navarra (213), Murcia (202), Castilla y León (200), Andalucía (193), Cataluña (162) y Comunidad Valenciana (155). Y sólo 2 regiones están en “riesgo medio” (50-150 contagios por 100.000 habitantes): Asturias (83) y Canarias (125), según Sanidad.

El motor de los contagios en esta 5ª ola siguen siendo los jóvenes, la mayoría sin vacunar (más vulnerables) y con más movilidad y contacto social, especialmente en vacaciones. Con todo, en agosto ha bajado drásticamente su nivel de contagios: entre los adolescentes de 12 a 19 años, la incidencia ha caído de 1.193 contagios por 100.000 habitantes a finales de julio a 364 el viernes 3; entre los jóvenes de 20 a 29 años, los contagios han caído de 1.193,9 a 267; y entre los niños menores de 12 años, de 373 a 240. En el resto de edades, los niveles de contagios son inferiores a la media española (198,25 contagios el viernes), según Sanidad.

En agosto, por las vacaciones, se han hecho menos pruebas COVID (tanto PCRs como antígenos), bajando de 1,2 millones semanales a finales de julio a 741.000 a finales de agosto. Y también ha bajado drásticamente el porcentaje de positivos en estas pruebas: del 16% que salían a finales de julio a un 8,1% de pruebas positivas el viernes 3, todavía un porcentaje alto (“riesgo medio” para Sanidad, que estima no debía superar el 4%). Sin embargo, todavía hay un porcentaje demasiado alto de positivos en Castilla la Mancha (13,08%), Aragón (11,84%), Andalucía (10,40%) y País Vasco (10,09%). Y lo peor es que en agosto, con la gran movilidad de la población, ha sido muy difícil rastrear los contactos: en un 36% de los casos no se han encontrado contactos y cuando se han investigado, la media ha sido de sólo 2 contactos por contagiado, según Sanidad.

Los nuevos contagios se están produciendo, en un 88%, por la variante Delta (India), que es mucho más virulenta y provoca el doble de hospitalizaciones en los no vacunados (o que no hayan completado la 2ª dosis), según un estudio publicado en The Lancet. Por eso han aumentado las hospitalizaciones en agosto, pasando de 7.955 el 23 de julio a un máximo de 10.184 el 4 de agosto, aunque ahora ha bajado a 6.245 hospitalizados (un 5,30% de camas ocupadas por enfermos COVID, un nivel de “riesgo medio”), según Sanidad. Lo más preocupante es que muchos de estos hospitalizados (los mayores de 40 años no vacunados y algunos jóvenes) acaban en la UCI, donde han aumentado mucho los pacientes: de 1.292 el 23 de julio a 2.031 el 9 de agosto y todavía 1.460 el viernes 3 de septiembre. Donde peor están las UCIs (en “riesgo extremo”) es en Madrid (29,5% camas ocupadas por enfermos COVID) y Cataluña (28,10%), estando en “riesgo alto” (15-25% UCIS ocupadas) Navarra (21,31%), Aragón (18,92%), País Vasco (18,59%), Baleares (17,73%) y Canarias (15,69%).

Pero lo peor de la pandemia en agosto han sido las muertes: han saltado de 265 fallecidos la última semana de julio a 785 la primera de agosto, 464 la segunda, 666 la tercera, 1.530 muertos la cuarta semana de agosto (viernes 20 a viernes 27), con un récord de 194 muertos el 31 de agosto, y 795 fallecidos la última semana (27 agosto-3 septiembre). En total, 2.854 personas muertas por COVID en agosto, frente a “solo611 muertes por la pandemia en julio. Y eso se debe a que la variante Delta es más virulenta y ha atacado a mayores vulnerables sin vacunar (e incluso vacunados), volviendo a matar en las residencias de ancianos, donde han aparecido rebrotes más virulentos (de 7 fallecidos semanales a finales de junio a 170 en la primera semana de agosto).

Este negro balance de la pandemia en agosto habría sido mucho peor si no se hubiera dado un gran salto en las vacunaciones: de 26,42 millones vacunados con las 2 dosis el 27 de julio (el 55,7% de la población) se ha pasado a 33,37 millones totalmente vacunados el 31 de agosto (el 70,3% de los españoles). Son 6.956.296 personas totalmente inmunizadas en agosto. Un récord que coloca a España como líder de vacunación en Occidente, sólo por detrás de Portugal (73,6% vacunados) y por delante de Canadá (66,6%), Reino Unido (62,6%), Israel (62,4%), Holanda (62,3%), China (61,1%), Italia (60,5%), Alemania (59,9%), Francia (58,8%), USA (51,7%), Japón (43,5%), y Rusia (24,9%), según Ourworldindata.org.

Pero queda mucho por hacer, dado que la pandemia no se acabado (el nivel de contagios, ahora en 200, debería bajar de 50) y hay todavía muchos españoles sin vacunar, según los últimos datos de Sanidad. El colectivo prioritario siguen siendo los mayores de 40 años sin completar las 2 dosis: eran 2.096.713 personas el viernes 3 de septiembre, tanto entre 70 y 79 años (faltan 60.919), entre 60 y 69 años (faltan 223.606), entre 50 y 59 años (faltan 549.911) y entre 40 y 49 años (1.262.277 no tienen la 2ª dosis). Y en paralelo, hay que vacunar a los menores de 40 años, donde se concentran más los contagios, especialmente  ahora que empiezan los colegios y la Universidad. En este grupo (de 12 a 39 años), faltan de completar la 2ª dosis un total de 5.376.717 jóvenes, alcanzando la inmunidad a dos tercios de los jóvenes (20-39 años), pero sólo a poco más de un tercio de los adolescentes (un 39,4% de los que tienen 12-19 años están vacunados).

Sólo completando la vacunación de los mayores de 40 años (reitero: faltan 2.096.713) y de los jóvenes de 12 a 39 años (faltan de inmunizar 5.376.717) se puede llegar a la inmunidad de rebaño que ahora piden los expertos frente a la variante Delta, el 90% de la población con las 2 dosis de vacunas (los menores de 12 años suponen el 11% del censo). Visto lo conseguido en la estrategia de vacunación, puede conseguirse para finales de octubre, pero requiere planificación sanitaria y convencer a las bolsas de indecisos y negacionistas, obligando a vacunarse si fuera necesario (sanitarios, residencias, empleados públicos…).

En paralelo a completar la vacunación, es importante mantener las actuales restricciones y no bajar la guardia en las medidas de prevención (distanciamiento, mascarilla, controles en ocio y hostelería) hasta que el nivel de contagios baje de 50 por 100.000 habitantes. Y controlar en especial la vuelta a los trabajos y a las aulas, porque un repunte de contagios en la enseñanza sería ahora dramático. Y hace falta un Plan de choque en la sanidad, para reforzar los Centros de Salud y la atención primaria (deben reanudarse las consultas como antes), así como la atención especializada y en los hospitales, con un Plan para reducir las listas de espera, sobre todo en operaciones prioritarias.

No se puede bajar la guardia, porque el virus sigue ahí y pone en riesgo no sólo nuestra salud y nuestra vida (155 muertos por COVID el viernes 3 de septiembre, no lo olvidemos) sino también la salida de la crisis, la recuperación económica, ya iniciada: en el 2º trimestre España volvió a crecer un +2,8% (tras estancarse en el 4º trimestre y caer un -0.4% en el primer trimestre), el mayor crecimiento entre los grandes paises europeos (la UE-27 creció un +1,9%, Francia un +0,9%, Alemania un +1,5% e Italia un +2,7%, según Eurostat). Y la mejora del consumo y la mayor actividad en la construcción, la industria y el turismo han conseguido que el empleo lleve 4 meses con un fuerte crecimiento, con la mayor bajada del paro en agosto de la historia. Y así, en agosto se ha conseguido recuperar el nivel de empleo anterior a la pandemia: 19.477.505 cotizantes a la Seguridad Social (19.479.814 en febrero 2020), aunque todavía hay 272.190 trabajadores “aparcados” en ERTES.

Todo esto se puede poner en peligro si ahora, a la vuelta de vacaciones, relajamos la lucha contra el virus, descuidando las normas de distanciamiento social, y no nos volcamos en vacunar lo antes posible a todos los mayores de 12 años a los que falta poner la 2ª dosis (7.473.230 personas en total) para conseguir ese 90% de vacunación que nos permita lograr la inmunidad de rebaño y estar más tranquilos, salvar vidas y recuperar la economía y el empleo. Es el último esfuerzo, en estos próximos meses, para evitar un repunte de contagios y salvar el futuro. Merece la pena.

lunes, 26 de julio de 2021

Pandemia: 4 veces más contagios en agosto

Los contagios por COVID 19 se han duplicado en dos semanas, siendo  España el tercer país europeo con más incidencia, tras Reino Unido y Paises Bajos. Esta 5ª ola se ceba en las personas de 12 a 40 años (sin vacunar) y toda la Península está en “riesgo extremo”, más grave en Cataluña, Castilla y León, Navarra, Aragón y Baleares. Muchas autonomías reaccionan con más restricciones y toques de queda, algunos anulados por los jueces. Pero la única medida eficaz es reducir drásticamente los contactos sociales (también de día) y vacunar a todos los mayores de 40 años (más vulnerables), porque 4 millones no tienen la 2ª dosis. Y vacunar a los jóvenes, aunque necesitan varias semanas después para inmunizarse. El drama es que la variante Delta irá a más en agosto y Europa prevé que los contagios se cuadrupliquen, saltando en España de 677 hoy a 2.384 el 8 de agosto. Un tsunami para la salud, los hospitales y la economía. Evitémoslo.

Enrique Ortega

La pandemia en el mundo lleva dos semanas al alza, superando los 500.000 contagios diarios y rozando ya los 200 millones de contagiados (2,5 de cada 100 habitantes del Planeta). Hoy son 194,16 millones de personas contagiadas en 193 paises, según la Universidad John Hopkins. El continente más afectado sigue siendo América (75,34 millones de contagiados), junto con Europa (58,74 millones) y el sudeste de Asia (37,30 millones), seguidos de lejos por el este del Mediterráneo (12,03 millones), África (4,72) y el Pacífico (4,13), según la OMS. Por paises, lideran los contagios Estados Unidos (34,44 millones) e India (31,41 millones), junto a Brasil (19,68), seguidos a mucha distancia por Francia (6,05 millones), Rusia (6,04), Reino Unido (5.72), Turquía (5,60), Argentina (4,84), Colombia (4,72), Italia (4,31) y España (4.280.424 contagiados) y Alemania (3,76 millones).

Los muertos por la pandemia se han estabilizado, en torno a los 8.700 diarios, y hoy se ha alcanzado la cifra de 4.159.142 fallecidos en el mundo por COVID 19 (2,4 millones este año), según la Universidad John Hopkins. Casi la mitad de los muertos se han producido en América (1.982.643 fallecidos), seguida de Europa (1.209.595), sudeste de Asia (543.016), este del Mediterráneo (229.078), África (110.958) y el Pacífico (61.215 muertos), según la OMS. Por paises, encabezan el ranking de mortalidad Estados Unidos (610.891 muertos), Brasil (549.924) e India (420.967), seguidos de lejos por Rusia (151.352), Reino Unido (129.446), Italia (127.949), Colombia (118.862), Francia (111.806), Argentina (103.721), Alemania (91.534) y España (81.221 muertos, de ellos 30.384 este año).

En Europa, los contagios por COVID 19 se han triplicado en las últimas dos semanas, pasando de 50 a 150 contagios por 100.000 habitantes, según los datos del Centro Europeo de Control de Enfermedades (ECDC). Y eso por el avance de la variable Delta (india), un 60% más contagiosa, que ha disparado los contagios en Reino Unido (de 507 a 870 el viernes 23), Paises Bajos (de 90,3 a 720) y España (de 316 el 9 de julio a 677,67 contagios por 100.000 habitantes el viernes 23), el tercer país con más incidencia ahora en Europa, muy por encima de Portugal (427,7), Irlanda (252,4), Francia (200,6), Bélgica (153,5) y sobre todo de Italia (58,5 contagios por 100.000 habitantes), Austria (37,5), Suecia (35,9), Alemania (21,8) o Polonia (3,3 contagios/100.000), según los datos de Sanidad.

El problema de esta 5ª ola es que los contagios se han propagado con más rapidez que en las anteriores (de 95 a 677,67 en las últimas 4 semanas) y la incidencia ya supera con creces a “los picos” de la 1ª ola (217,3 contagios el 9 de abril 2020), la 2ª (529 el 9 de noviembre) y la 4ª (235,59 el 26 de abril de 2021), acercándose al pico de la 3ª ola (899 contagios el 27 de enero 2021). Y además, esta 5ª ola es especialmente virulenta entre los menores de 40 años, más vulnerables porque la mayoría no están vacunados: alcanza los 1.883 contagios por 100.000 habitantes (el triple que la media) entre los jóvenes de 20 a 29 años, los 1.623 contagios entre 12 y 19 años y 891 entre 30 y 39 años, según Sanidad.

Con esta incidencia récord de contagios (677,67 por 100.000 en las últimas 2 semanas), España se sitúa muy por encima delriesgo extremo” (más de 250 contagios, según la OMS). De hecho, toda la Península lo supera con creces y sólo están “en riesgo alto” (150 a 250 de incidencia) Ceuta (209 contagios) y Melilla (240), según Sanidad. Dentro del mapa de “riesgo extremo”, hay 5 autonomías en situación más grave, con una incidencia elevadísima: Cataluña (1.184 contagios por 100.000 habitantes), Navarra (983), Castilla y León (890), Aragón (864) y Baleares (784 contagios). Y otras 8regiones tienen una incidencia por encima de 500 contagios: Asturias (658), Madrid (647), País Vasco (645), Cantabria (640), La Rioja (626), Galicia (575), Comunidad Valenciana (559 contagios) y Extremadura (514) Las 4 restantes están algo mejor, pero con una incidencia muy elevada también, “en riesgo extremo”: Andalucía (468), Canarias (413), Murcia (378) y Castilla la Mancha (299).

Otro dato preocupante es que hay un elevado porcentaje de positivos en las pruebas que se hacen en toda España (1.230.419 pruebas semanales, 200.000 más que antes): el 15,74% dan positivo, cuando hace sólo un mes eran el 4%. Eso indica un nivel de contagio “extremo” (más del 15% de positivos), especialmente elevado en Cataluña (20,88% de positivos), Aragón (19,08%), Castilla y León (18,61%), Navarra (17,43), Andalucía (16,32%), Comunidad Valenciana (15,79%), y Baleares (15,44%), según Sanidad. Y lo peor es que la mayoría de contagios no se pueden “rastrear” bien, debido a que la mayoría son de jóvenes que tienen un alto nivel de contactos sin posibilidad de seguimiento. De hecho, ahora, el 59% de los contagios son “casos sin contacto conocido”, según Sanidad, cuando hasta ahora eran el 31%. Y eso implica que sólo se descubran 2 contactos de media por caso y por eso la pandemia crece sin control. Además, muchos contagiados son asintomáticos y no respetan la cuarentena de 10 días al estar de vacaciones, facilitando la propagación del virus.

Al principio de esta 5ª ola, muchos parecían no preocuparse tanto como con otras anteriores porque había menos ocupación de camas y UCIS y menos muertes. Pero en las últimas dos semanas, eso ha cambiado. La ocupación de camas hospitalarias por enfermos COVID se ha duplicado con creces, pasando de 3.121 el 9 de julio a 7.955 el viernes 23. Es preocupante (“riesgo alto”) la situación de Cataluña (10,95% camas hospitalarias ocupadas por enfermos COVID) y están “en riesgo medio” los hospitales de Baleares (8,04% ocupación), Castilla y León (7,58%), Madrid (7,22%), La Rioja (6,83%), Euskadi (6,65%), Canarias (5,97%), Comunidad Valenciana (5,66%) y Andalucía (5,31%). Y aumenta también la ocupación en UCIs, con enfermos COVID de menos de 40 años: se han duplicado, de 627 a 1.292 en las últimas dos semanas. Y hay casos graves, de mayores de 40 años que aún no han completado la 2ª dosis de la vacuna, necesaria para afrontar con garantías la variante Delta.

Las muertes también están creciendo, aunque sean mucho menores que en las olas anteriores, al estar vacunados casi totalmente la mayoría de los mayores de 60 años. En la última semana (16 al 23 de julio) han muerto 125 personas por COVID 19, más que los 93 fallecidos la semana anterior y los 92 de la anterior. Mucho tienen que ver los datos aportados por  Sanidad: un 5,5% de los contagiados en esta 5ª ola son personas vacunadas con las 2 dosis y otro 11,4% son vacunados con sólo 1 dosis, lo que hace que no exista el 100% de seguridad con las vacunas para nadie (un 94,5% de inmunidad es un porcentaje altísimo). Y con ello, algunos mayores con patologías previas y también jóvenes acaban hospitalizados. Y los más vulnerables siguen muriendo, todavía “demasiados”.

Ante esta avalancha de contagios y hospitalizaciones, que tiene colapsados los Centros de Salud (sobre todo en lugares de vacaciones), el Gobierno central sigue con su política de no tomar medidas (salvo aprobar el decreto que suprime las mascarillas en exteriores) y dejar que lo hagan las autonomías, cada una a su manera (ver restricciones). Las que tienen un mayor nivel de contagio, con Cataluña a la cabeza, han optado por reducir los horarios de cierre de bares y restaurantes (eso sí, están abiertos hasta las 12,30 o 1 de la mañana), restringir los grupos (a 10 personas) y establecer toques de queda nocturnos, aunque sólo de 1 a 6 de la mañana, medida que han rechazado los tribunales en  Extremadura, Canarias o Aragón y han autorizado en Cataluña, Comunidad Valenciana, Cantabria y Navarra (aquí solo los fines de semana).

Estas “restricciones” son parches poco eficaces, porque no se limitan los contactos sociales durante la mayor parte del día, con lo que el virus tiene muchas horas y muchas vías para multiplicarse sin cortapisas, salvo la distancia social, la mascarilla y la prudencia de los más responsables. Y las autonomías se ven desbordadas para hacer pruebas, para ampliar seguimientos y rastreos y para obligar a los contagiados y a sus contactos a hacer cuarentena (la Directora de Salud de Baleares ha sido imputada por obligar a hacerlo a un contacto estrecho de un contagiado). Y aunque todas vacunan  a un buen ritmo (de los mayores de Europa), van a tener menos dosis y personal para vacunar en lo que queda de julio y agosto. Y decir que la solución es “vacunar a los jóvenes” es un espejismo: los expertos recuerdan que tardan de 2 a 3 semanas en inmunizarse, con lo que pueden vacunarse y contagiarse. Y contagiar. Ahora y cuando vuelvan de vacaciones en septiembre.

Por eso, la solución no puede ser esperar a vacunar a los jóvenes (no se puede conseguir antes de octubre) sino tomar medidas drásticas para reducir los contactos entre personas: reducción de horarios en hostelería y comercio, limitaciones en playas y lugares de ocio, toques de queda más amplios y cierres perimetrales de las ciudades con más contagios (medida que muchos jueces no autorizan). Y, en paralelo, acelerar la vacunación, pero no de los jóvenes sino de los mayores de 40 años pendientes, ahora más vulnerables en esta 5ª ola, dado que la variante Delta puede atacarles si no tienen la 2ª dosis.

El dato es muy revelador: a 4.089.046 personas con más de 40 años les falta poner la 2ª dosis, según los últimos datos de Sanidad (22 de julio). De ellos, la prioridad deberían ser las personas de 70 a 79 años (84.458 no tienen puesta todavía la 2ª dosis), luego las de 60 a 69 años (a 776.203 les falta la 2ª dosis), después las de 50 a 59 años (923.381 esperan el 2º pinchazo) y por fin las de 40 a 49 años (2.348.486 están sin la 2ª dosis). Sólo después de completar la vacunación de estos 4,08 millones de personas (más complicada ahora por las vacaciones y la menor llegada de dosis), debería empezarse a vacunar a los jóvenes.

El riesgo es que las autonomías no tomen medidas drásticas y traten de “salvar el verano” (para “no poner en peligro” el turismo y la hostelería), como ya pasó el año pasado. Pero esta vez, el riesgo de una 5ª ola descontrolada es mayor, porque en agosto será totalmente mayoritaria en Europa la variante Delta y eso acelerará los contagios (+60%) y las hospitalizaciones. Ya lo ha advertido el Centro Europeo de Control de Enfermedades (ECDC), aunque su informe (ver web) apenas se ha divulgado: los contagios en Europa se van a multiplicar por 4, de 144,6 esta semana a 622,9 que prevén para el 8 de agosto. Y pone los pelos de punta la previsión que hacen para España: de 536 contagios esta semana (serán realmente 677) a 840 la semana que viene, 1.401 contagios el 1 de agosto y 2.384 contagios el 8 de agosto. Será la 3ª incidencia más alta prevista en Europa, tras  Chipre (6.926 contagios) y Holanda (5.956 contagios), nada que ver con la estimada por el ECDC en agosto para Italia (103,1 contagios), Portugal (643,4), Francia (252,2) y Alemania (15,4).

Los expertos europeos nos auguran un tsunami de contagios para agosto (2.384 contagios), aunque ni el Gobierno ni las autonomías parecen haber leído el Informe. Aunque la avalancha de contagios sólo sea la mitad (1.200 contagiados en agosto), es un cataclismo para la salud, para la sanidad pública y para la economía. Esta “5ª ola desbocada” va a provocar la huida de turistas extranjeros (Francia recomienda no viajar a España y Alemania exigirá cuarentena a la vuelta) y que no vengan muchos otros, junto a una estampida de turistas españoles que hoy están de vacaciones fuera de su ciudad (y que, a la vuelta,  volverán a acelerar los contagios en Madrid y muchas otras grandes ciudades). Y con ello y las restricciones al consumo, peligran la recuperación y el empleo esperados para el tercer trimestre, después de haber pinchado en el segundo por la 4ª ola.

Todavía estamos a tiempo de impedir el tsunami de contagios de agosto, si Gobierno y autonomías pactan medidas más drásticas para reducir el contacto social y consiguen el apoyo de los jueces. Pero no parece fácil. Lo más probable es que cada autonomía se busque la vida por su cuenta y con ello el virus tenga vía libre para multiplicarse, dado que todavía hay 22 millones de españoles sin la vacuna completa. Antes se pensaba que en septiembre superábamos la pandemia, con el 70% de españoles vacunados totalmente (hoy son el 54%). Pero ahora, con la variante Delta, los expertos dicen que hará falta vacunar al 80% o incluso al 92%, para conseguir la inmunidad de rebaño. Así que ya no saldremos del túnel de la pandemia hasta fin de año. Por eso, hay que dejar de hablar de “salvar el verano” y pensar en salvar la salud y evitar más muertes. Y afrontar con medidas drásticas y eficaces esta 5ª ola,  no con “parches”, para evitar un tsunami en agosto. Avisados estamos.

lunes, 12 de julio de 2021

Pandemia: la 5ª ola, imparable

Los  contagios llevan casi dos semanas disparados, superando los 316 casos por 100.000 habitantes, por encima del “pico” de la 4ª ola (abril 2021) y de la 1ª (abril 2020). El detonante son los contagios entre jóvenes, acelerados por el auge de la variante india, dominante ya en 4 regiones y en toda España para agosto. Pero esta variante también crece en Europa y los paises tienen muchos menos contagios que España, el segundo con más incidencia, tras Reino Unido, quizás porque los jóvenes tienen aquí más contactos y ocio nocturno. De momento, 8 autonomías están “en riesgo extremo” (las peores, Cataluña, Castilla y León,  Cantabria y Navarra) y varias se plantean restringir el ocio nocturno y controlar horarios, mientras empiezan a vacunar a menores de 40 años. Con este repunte, se arriesga el turismo (Francia y Alemania recomiendan no viajar a España) y la recuperación económica. O se controlan los contagios, la movilidad y el ocio este verano, o no paramos esta 5ª ola hasta septiembre. No aprendemos.

Enrique Ortega

En el mundo, los contagios por la COVID están subiendo ligeramente en las últimas tres semanas, en torno a los 464.000 diarios. Hoy, cumplido el primer año y medio de la pandemia, son ya más de 186 millones de personas contagiadas en 193 paises, según la Universidad Johns Hopkins. El continente más afectado sigue siendo América (73,45 millones de contagiados), pero se acercan Europa (56,73 millones) y el Sudeste asiático (35,72 millones), seguidos a distancia por el Mediterráneo oriental (11,34 millones), África (4,31 millones) y el Pacífico (3,73 millones de contagiados), según la OMS. Por paises, sigue liderando los contagios Estados Unidos (33,8 millones), pero se ha acercado en los últimos meses la India (30,8 millones), seguida de Brasil (19,08 millones) y, a distancia, Francia (5,8 millones), Rusia (5,7), Turquía (5,4), Reino Unido (5,1), Argentina (4,6), Colombia (4,4), Italia (4,27), España (3,97 millones) y Alemania (3,74 millones).

Los muertos por la pandemia siguen bajando, por debajo de los 8.400 fallecidos diarios, aunque el mundo ha superado ya los 4 millones de muertes por la COVID 19 (4.031.711 hoy), de ellas la mayoría en este año 2021 (2,2 millones de muertes desde enero), según la Universidad John Hopkins. Casi la mitad de los muertos se han dado en América (1.930.948) y más de la cuarta parte en Europa (1.194.308 fallecidos), seguidos muy de lejos por la mortalidad en el Sudeste asiático (505.706), el Mediterráneo oriental (221.164), África (101.541) y el Pacífico (57.154 muertes), según la OMS. Por paises, el ranking de mortalidad por COVID 19 lo encabeza EEUU (607.156 fallecidos), con Brasil (533.488) e India (408.764), seguidos de lejos por Rusia (140.635 muertos), Reino Unido (128.691), Italia (127.775), Colombia (111.731), Argentina (98.781), Alemania (91.245) y España (81.003 muertos).

En Europa, los contagios por COVID 19 han subido en la última quincena, por primera vez tras 11 semanas bajando, aunque la incidencia global es baja, 40 contagios por 100.000 habitantes. Pero preocupa el avance de la variante “Delta” (india), un 60% más contagiosa, que será dominante en agosto en el continente. De momento, lo es en los dos paises donde se han disparado los contagios, Reino Unido (507 contagios el viernes, 10 veces los que tenía a principios de junio) y Portugal (254 contagios, frente a 51 a comienzos de junio). Y en medio está España, el 2º país con más contagios de Europa: 316,17 el viernes 9 de julio, un salto desde el “suelo” de 92,25 contagios alcanzado el 22 de junio. Con muchos menos contagios están Francia (51,9), Italia (18,9), Alemania (10,7), Paises Bajos (90,3), Bélgica (87,6), Suecia (34,8), Austria (13,6), Polonia (3,3) y hasta Irlanda (117), según Sanidad.

El problema es que esta 5ª ola ha disparado los contagios muy rápidamente (en 2 semanas se ha pasado de 95 a 316 contagios/100.000 habitantes en los últimos 14 días) y que ya supera el techo máximo de contagios de la 4ª ola, la de Semana Santa (235,59 contagios el 26 de abril) e incluso el techo de contagios de la 1ª ola (217,3 contagios el 5 abril 2020). O sea que estamos ante una “5ª ola disparada, que ha crecido por culpa del auge de la variante Delta (india), dominante ya en 4 autonomías (Cataluña, Madrid, Navarra y la Comunidad Valenciana) y en los cuerpos de los jóvenes, que sufren una incidencia de contagios mucho más virulenta. Así, los jóvenes de 20 a 29 años tenían el viernes un nivel de contagios de 1.047 por 100.000, más de tres veces la del conjunto de España. Y los jóvenes de 12 a 19 años tienen una incidencia de 891 contagios, casi el triple que la media, de la que también suben las personas de 30 a 39 años (392 contagios), siendo mucho más baja en edades más maduras (193 de 40 a 49 años y 107 de 50 a 59 años) y muy baja entre los mayores (93 entre 60 y 69 años, 37 entre 70 y 79 y 45 contagios/100.000 entre los mayores de 80 años).

El detonante de esta 5ª ola ha sido la mayor movilidad de los jóvenes tras el fin de los estudios y la EVAU, lo que ha multiplicado los contactos por toda España y la aparición de brotes, desde Mallorca a Conil o Salou, ligados a la mayor conectividad y el ocio nocturno. Y todo propiciado por el hecho de que la gran mayoría de jóvenes no están vacunados. Tampoco en Europa, pero todo parece indicar que en España tienen una mayor “cultura de ocio compartido”, se concentran más en la calle, playas y botellones, sin precaución suficiente (distancia, mascarillas) y sin que las autonomías lo hayan evitado.

Con todo, esta 5ª ola es muy desigual por autonomías, según los datos de Sanidad del viernes 9. Tenemos un grave problema de contagios en 8 regiones, que están “en riesgo extremo” (más de 250 contagios por 100.000 habitantes): Cataluña (725,59), Castilla y León (488,87), Cantabria (437,98), Navarra (411,22), Asturias (324,80), Aragón (300,14), Baleares (277,41) y Comunidad Valenciana (263).Y están en “riesgo alto” (150-250 contagios) otras 6 autonomías: Andalucía (242), Extremadura (229), País Vasco (226), La Rioja (213,81), Canarias (201,52) y Madrid (179,32 contagios). Además, están en “riesgo medio” (50-150 contagios) otras 4 regiones: Galicia (138,50), Murcia (120,83), Melilla (82,69) y Castilla la Mancha (93,05 contagios). Y sólo existe una, Ceuta (39,19 contagios/100.000) en situación de “riesgo bajo”, el objetivo buscado.

Otro problema de esta 5ª ola es que los nuevos contagios están provocando más hospitalizaciones (la variante delta las aumenta) aunque menos ingresos en UCIs, a pesar de que la mayoría de los contagiados son jóvenes y sin sintomatologías previas, con lo que muchos pasan la COVID con algo de fiebre y dolores de cabeza y muchos son asintomáticos. Pero ojo: el 25% de los hospitalizados COVID en Madrid tienen menos de 24 años y el 40% menos de 35 años. Con ellos, las hospitalizaciones COVID han subido: de 2.366 camas hace quince días a 3.121 el viernes 9.  Eso sí, las camas COVID en UCIs han bajado de 641 a 627 en estas dos semanas, aunque Cataluña y, Madrid siguen teniendo una ocupación de “riesgo medio” (10-15% de camas UCI ocupadas por la pandemia).

El problema se está presentando en los Centros de Salud, a donde llegan las llamadas y los pacientes jóvenes contagiados, para hacerles rastreos y pruebas PCR. Si los médicos de familia y las enfermeras de barrios y pueblos ya estaban superados por la pandemia, ahora están peor, muchos con menos personal por las vacaciones o sin poder librar. Y la mayoría tienen que sacar tiempo para llamar a los pacientes y hacerles un seguimiento. Mientras, las autonomías no dan abasto para “rastrear” los contagios, para seguir los brotes y descubrir los jóvenes que pueden haberse contagiado y dónde están ahora. Hay autonomías, como Mallorca, que han vuelto a pedir rastreadores del Ejército, pero la mayoría de los brotes se rastrean poco y el seguimiento es muy incompleto.

Otra ventaja de esta 5ª ola es que provoca menos muertes, al contagiar a jóvenes, aunque también se están contagiando mayores de 40 años con patologías más preocupantes. Esto ha provocado 252 muertes por COVID 19 en las últimas dos semanas, según Sanidad, todavía “demasiadas”, pero menos que en la quincena anterior (278 muertes) y muchas menos que en las semanas anteriores (576 muertos entre el 21 de mayo y el 4 de junio y 1.201 entre el 23 de abril y el 7 de mayo, por poner dos ejemplos). Ahora , los muertos diarios rondan los 20 (10 el viernes 9) y hay 7 autonomías donde no ha habido ningún muerto por COVID 19 en la última semana (Ceuta, Melilla, Baleares, Castilla la Mancha Extremadura, Navarra y La Rioja), según Sanidad.  Las regiones con más muertes COVID en la última quincena son Andalucía (67), Madrid (60), Cataluña (25) y la Comunidad Valencia (11).

Tras este balance de contagios, hospitalizaciones, camas UCI y muertes, Sanidad resume así la situación de la pandemia hoy (ver mapas): hay 2 provincias, Teruel y Palencia, en “alerta 3” (“riesgo alto”), 2 autonomías (Cataluña y Madrid) y 7 provincias (Ávila, Burgos, Soria, Huesca, Vizcaya, Jaén y Tenerife) en “alerta 2” (“riesgo medio”) y el resto de autonomías y provincias están en “alerta 1” (“riesgo bajo”), porque aunque tengan un nivel alto de contagios, no tienen un problema serio de positivos, hospitalizaciones y camas ocupadas en las UCIS, lo que determina cada nivel de alerta (de 1 a 4).

A pesar de que la mayoría de España esté en un nivel de alerta bajo,  la 5ª ola es preocupante, porque los contagios se han disparado y seguirán aumentando, debido a la enorme movilidad durante estas vacaciones y a que los jóvenes se relacionan mucho entre ellos, muchas veces sin distancia de seguridad y sin mascarilla. Y sobre todo porque el COVID aprovecha que no están vacunados para contagiarles. Veamos la última cifra (8 julio): de 12 a 19 años sólo un 2,3% están vacunados (con una dosis), de 20 a 29 años, sólo el 15,8%, y de 30 a 39 años, el 39,8% (y sólo el 14,3% tienen dos dosis), según Sanidad.

Esto debería llevar a acelerar la vacunación de los jóvenes, pero antes debe cerrarse la vacunación de los mayores, porque un grave riesgo de la variante Delta es que puede contagiar más a las personas que aún no tengan puesta la 2ª dosis de la vacuna. Y al día de hoy (con datos del 8 de julio), todavía falta vacunar con la 2ª dosis un tercio (35%) de los que tienen entre 60 y 69 años, a un 18% de los que tienen entre 50 y 59 años y a un 55% de los que tienen entre 40 y 49 años, tres colectivos mucho más expuestos ahora, con el auge de la variante india y los múltiples contagios entre sus hijos y nietos. Hay que acelerar la aplicación de la 2ª dosis entre los mayores de 40 años, un 30% todavía sin ponérsela. Su vacunación debe ser prioritaria y no debería retrasarse para vacunar a jóvenes.

Ahora, todo apunta a que esta 5ª ola seguirá imparable, aupada por la tremenda movilidad de los españoles y la llegada de turistas extranjeros en julio y agosto. Y no será fácil pararla, aunque hay que intentarlo por varias vías. La fundamental, aumentar el ritmo de vacunación (el 58% de los españoles tienen ya 1 dosis y un 44,3% tienen las 2), lo que dependerá de que lleguen más vacunas y que los servicios de salud puedan inocularlas, ahora que las personas están fuera de su domicilio habitual. Mientras, hay que tomar otras medidas urgentes. La primera, reforzar el personal y los medios de los Centros de Salud, sobre todo en las localidades turísticas, facilitando muestreos de pruebas entre los jóvenes. Y aumentar el número de rastreadores y el seguimiento de los brotes, impidiendo que los contagios se difundan sin control. Pero, sobre todo, hay que controlar la movilidad y el ocio nocturno, para dificultar la propagación de los contagios.

Las autonomías, después de “abrir la mano” sin miedo hace un mes, se ven ahora obligadas a aprobar restricciones (ver Guía por regiones), desde los horarios de la hostelería al ocio nocturno, con los hosteleros y el sector turístico en contra y gran parte de los ciudadanos hartos de limitaciones. Sin olvidar que los jueces no son muy proclives a autorizar restricciones. Pero los gobiernos autonómicos tienen que tomar medidas más duras para intentar frenar el ritmo de contagios, sobre todo entre los jóvenes, aunque sea impopular. Si no lo hacen, la 5ª ola se cargará el turismo (el Gobierno francés ha recomendado no viajar a España y Alemania sitúa a toda España como “zona de riesgo”) y frenará en seco la recuperación esperada para este verano. Otra vez el falso dilema: salud o economía. Sin salud no hay recuperación.

El caso es que, con las vacaciones,  ya tenemos la 5ª ola, como antes tuvimos la 2ª (con el verano pasado), la 3ª (con la Navidad) y la 4ª (con la Semana Santa). No hemos aprendido nada. Deberíamos saber que hasta septiembre no habrá un 70% de españoles vacunados y que por tanto hay que seguir con cuidado, porque el virus sigue ahí y sobrevive atacando a los que menos se cuidan y no están vacunados, los jóvenes. Pero eso trasciende de ellos y pone en peligro al resto del país, al turismo, al consumo, a la economía y al empleo. O se toman medidas serias, para frenar y atajar de raíz los nuevos contagios, o tendremos 5ª ola hasta septiembre. Y se retrasará otro trimestre más la salida del túnel. Aprendamos algo de los errores pasados. Sigamos cuidándonos.