La inversión, uno de los 4 motores del crecimiento (junto al consumo público, el consumo privado y las exportaciones), marca mínimos de una década en Europa. En 2024, la Comisión Europea espera que la inversión caiga un -1,6% en la UE-27 (y un -1,9%, en la zona euro), por la fuerte caída esperada en Alemania (-3%) y Francia (-1,9%), aunque crecerá algo en Italia y España (+2%). Mientras, se espera que la inversión crezca un +4% en EEUU. Es el primer año en que la inversión cae en Europa desde la crisis financiera de 2008-2010 y uno de los factores que explican por qué la economía europea está estancada, con un mínimo crecimiento en la UE-27 (+0,9%), una recesión en Alemania (-0,1% caerá su PIB) y un bajo crecimiento en Francia (+1,1%) e Italia (+0,7%), del que se distancia España (creceremos +3%, según Bruselas, por el consumo público y privado más las exportaciones y el turismo).
Hay
que “mimar” la inversión, canalizar el ahorro, los
beneficios empresariales y los impuestos a proyectos que modernicen la economía
y nos hagan un país más competitivo, con más innovación, tecnología,
digitalización y descarbonización. Urge relanzar la inversión, para asegurar el crecimiento y el empleo futuros.

