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lunes, 26 de abril de 2021

Pandemia: UCIs llenas y vacunación desigual

Los contagios han seguido subiendo las 2 últimas semanas y llevamos 40 días de esta 4ª ola, más suave (“olita”), que podría tocar suelo pronto, al agotarse los contagios de Semana Santa. Pero hay dos motivos de preocupación: media España (8 regiones) sufre un nivel de contagios “extremo” (más de 250 casos por 100.000 habitantes) y los hospitales están saturados, sobre todo las UCIs de 9 autonomías: acumulan enfermos de la 3ª y 4ª ola, más jóvenes y con cuadros más graves por la variante británica, que supone más del 70% de los nuevos contagios. Mientras, mejora el ritmo de vacunaciones, pero hay una gran divergencia por edades: falta la 2ª dosis a un 25% de los mayores de 80 años y los de 70 a 79 tienen menos dosis completas que los demás. Habría que completar la vacunación de los mayores de 60 años y asegurar 1 dosis al resto antes de julio. Vacunar a más gente con las vacunas disponibles. Y movernos poco.

Enrique Ortega

La pandemia sigue repuntando en todo el mundo, con un nivel de contagios que ronda los 900.000 diarios, el doble que hace dos meses y el récord desde el inicio del COVID-19. En total, hoy se han contabilizado 147.194.897contagiados en 192 paises, según las estadísticas de la Universidad John Hopkins. El epicentro sigue en América (60.950.456 contagiados), pero se acerca Europa (50.702.775 contagiados), seguidos de lejos por el Sudeste asiático (19.965.648), Oriente Medio (8.822.942), África (3.274.714) y Pacífico (2.336.827), según la OMS. Por países, lidera el ranking de contagios EEUU (32.077.196), pero se han disparado en la India (17.313.163, con un récord de más de 350.000 contagiados diarios) y siguen altos en Brasil (14.340.787 contagios), seguidos de lejos por Francia (5.559.121), Rusia (4.708.640), Turquía (4.629.969), Reino Unido (4.420.443), Italia (3.962.674) y España (3.468.617 contagios, 1,52 millones más que a principios de año).

Los muertos por la pandemia también crecen en todo el mundo, alcanzando unos 14.000 diarios, el nivel más alto desde hace 2 meses. En total, son ya 3.109.444 muertes por COVID-19, habiéndose alcanzado el tercer millón en los últimos tres meses, según la Universidad John Hopkins. Lideran el ranking de muertes América (1.481.263 fallecidos) y Europa (1.061.137), seguidos de lejos por el Sudeste asiático (254.958), según la OMS. Y por paises, destacan EEUU (572.200 muertes), Brasil (390.597), México (214.947), India (195.023), Reino Unido (127.681), Italia (119.238), Rusia (106.017), Francia (103.017), Alemania (81.671) y España (77.591), que es el país 18º del mundo en muertos COVID (163,4 por 100.000 habitantes), por detrás de casi toda Europa, salvo Francia o Alemania.

En Europa han descendido los contagios en la mayoría de los paises, con un 80% de penetración de la variante británica y una media de 426 contagios por 100.000 habitantes (en los últimos 14 días). Sólo tienen una baja incidencia Reino Unido (42,2 contagios por 100.000 habitantes), porque tiene vacunados ya al 60% de los adultos, Portugal (70,6 contagios por 100.000, cuando tenía 427 el 19 de febrero), Irlanda (109,5) Y Rumanía (226,7). Y les sigue España, con 235,5 contagios por 100.000 habitantes el viernes 23 de abril. Están peor  Alemania (348) e Italia (336,9) y sobre todo Francia (700 contagios por 100.000 habitantes, el doble que hace un mes), según los últimos datos de Sanidad. Y tienen un alto nivel de contagios Suecia (806), Polonia (610), Paises Bajos (618), República Checa (427), Bélgica (453), Austria (380) y Suiza (343 por 100.000 habitantes).

España lleva 40 días de aumento de contagios, desde que el 16 de marzo acabó la 3ª ola (con un “suelo de 127,80 contagios/100.000 habitantes). El viernes 23 alcanzamos los 235,5 contagios por 100.000 habitantes (últimos 14 días), tras pequeñas subidas diarias. Pero la situación es muy desigual por autonomías, según los datos de Sanidad. Hay 8 regiones en situación de “riesgo extremo” (más de 250 contagios): País Vasco (523,48), Melilla (454,78), Navarra (400,79), Madrid (398,27), Ceuta (332,53), La Rioja (270,39), Cataluña (278,43) y Aragón (266,21). Y otras 5  autonomías con “riesgo alto” (150-200 contagios): Andalucía (248,78), Cantabria (231,77), Castilla la Mancha (207,65), Castilla y León (203,68) y Asturias (167). En “riesgo medio” (50-150 contagios) están 5 regiones: Extremadura (130,73), Canarias (128,91), Galicia (96,12), Murcia (64,65) y Baleares (60). Y sólo tiene un nivel “bajo” de contagios (25-50) la Comunidad Valenciana (40 por 100.000 habitantes).

España está realizando muchas pruebas para detectar contagios (571.562 PCRs y 301.774 test de antígenos la última semana), con una media de 820 pruebas por 1.000 habitantes, que es menor en Andalucía (566), Castilla la Mancha (563) o Madrid (946) y mucho más alta en Navarra (1.222 pruebas/1.000 habitantes), País Bajo (1.177), la Rioja (1.113) o Cataluña (1.059), que detectan más contagios porque hacen más pruebas. El porcentaje  de positivos ha bajado algo (del 7,76% hace dos semanas a 7,46% el viernes 23), aunque hay 5 regiones con un “riesgo alto” (+ del 10% de pruebas positivas): Aragón (10,95%) Melilla (10,65%), Castilla la Mancha (10,14), Andalucía (10,06) y casi Madrid (9,94%). El problema sigue siendo que no se rastrean bien los contagios, por falta de personal: sólo se detectan 2 contactos por caso, cuando debían ser entre 6 y 7, según los expertos. Y además, se conoce poco el origen (su  trazabilidad): se desconoce el origen del 34,8% de los contagios (el 64,3% en Cataluña, el 64,3% en Baleares y el 21,6 % en Madrid, frente a sólo el 8,4% de casos sin origen conocido en el País Vasco o el 10,2% en Asturias), según Sanidad.

El problema más preocupante de esta 4ª ola sigue siendo que aumentan las hospitalizaciones y los ingresos en UCIs. Las hospitalizaciones han subido de 7.649 (26 marzo) a 9.989 el viernes 23 de abril, un 7,93% de camas ocupadas con enfermos COVID, un “riesgo medio” (5-10% de ocupación COVID), según Sanidad. Pero hay un “riesgo extremo” de ocupación (+15%) en Madrid (15,80%) y el País Vasco (15,77% camas ocupadas por enfermos COVID). Y un “riesgo alto” (10-15%) en Melilla (14,29%), Ceuta (13,07%) y La Rioja (10,37%). En el otro extremo, no hay problema en los hospitales de Baleares (1,81% ocupación camas COVID) y Murcia (1,89%) y un “riesgo bajo” (2-5% ocupación hospitalaria) en la Comunidad Valenciana (2%), Galicia (2,42%), Extremadura (2,89%) y Canarias (4,80%), teniendo un “riesgo medio” (5-10% ocupación) las 8 autonomías restantes.

En  las UCIs es donde más empeora la situación, pasando de 1.830 pacientes (26 marzo) a 2.297 el viernes 23 de abril, con una ocupación media del 22,8% (“riesgo alto”). Y se detecta que los pacientes COVID en las UCIS son más jóvenes  (entre 35 y 55 años) y tienen cuadros más agudos, empeoran rápido y exigen largas estancias, quizás porque la variante británica supera el 70% de los nuevos contagios (y más del 90% en 7 autonomías, según Sanidad).  Lo más preocupante son las 9 regiones con “riesgo extremo” (+25%) en la ocupación de UCIS: Madrid (44,34%), Ceuta (41,18%),  La Rioja (39,62%), Cataluña (37,61%), País Vasco (36,22%), Melilla (29,41%), Castilla y León (226,82%), Navarra (26,28%) y Aragón (25%), según Sanidad. Y otras 5 autonomías tienen “riesgo alto” en las UCIs (15-25% ocupación): Castilla la Mancha (24,18%), Asturias (21,17%), Canarias (17,40%), Andalucía (16,55%) y Cantabria (16,10%). Sólo Murcia (3,50%) tiene “normalidaden las UCIS, mientras las 4 autonomías restantes tienen un “riesgo bajo” (5-10% ocupación).

Y al final están las muertes, que siguen bajando: en las últimas 2 semanas (9-23 de abril) se han producido 1.263 muertes por COVID-19, menos que la quincena anterior (1.318 muertes)  y  la mitad que a mediados de marzo (2.752 muertes), según Sanidad. Pero son una media de 90 muertos diarios, una barbaridad (hubo 148 muertos el miércoles 21). Esta menor cifra de fallecidos se debe a la vacunación en las residencias, que ha permitido bajar drásticamente la mortalidad: de 790 fallecidos a la semana a principios de enero a 7 muertos en la segunda  semana de abril, según Sanidad. También es clave haber vacunado a muchos mayores de 60 años. La mortalidad media es de 163,4 por 100.000 habitantes, pero hay 10 autonomías que la superan, en especial Castilla la Mancha (284,7), Castilla y León (282,3), Aragón (257,7) y Madrid (220,4 muertos/100.000 habitantes), estando a la cola de la mortalidad Canarias (32,98), Baleares (67,15), Galicia (87,7) y Cantabria (94,7).

Tras este balance de contagios, positivos, hospitalizados y camas UCI, los 4 indicadores que vigila Sanidad, el Ministerio resume así (ver mapas) la situación de la pandemia con datos al 22 de abril: hay 8 autonomías en situación de “riesgo extremo”, en alerta 4 (Madrid, Aragón, Cataluña, País Vasco, Navarra, la Rioja, Ceuta y Melilla), más las provincias de Segovia, Guadalajara, Toledo, Palencia y Granada. En alerta 3 hay 5  autonomías: Andalucía, Asturias, Cantabria, Castilla la Mancha y Castilla y León. Y al otro extremo, en alerta 1 (la mejor situación), están otras 5 regiones: Comunidad Valenciana, Baleares, Galicia, Murcia y Extremadura, más Málaga. Y queda Canarias, en alerta 2.

Ahora, todo apunta a que el ritmo de nuevos contagios será menor y que en las próximas dos semanas tocará suelo esta 4ª ola, aunque existe un riesgo por la mayor movilidad en todas las autonomías y la generalización de la variante británica, que es más contagiosa. La clave va a seguir estando en las vacunaciones, que se han acelerado en los últimos días (con varios récords de pinchazos (456.777 el miércoles 20 de abril). De momento, se han aplicado ya (datos del 22 de abril) un total de 14,2 millones de dosis (el 92% de las vacunas recibidas), que han servido para aplicar una dosis a 10.405.863 personas (el 22% de la población) y las dos dosis a 3.862.789 personas (el 8,1%) de los españoles. Vamos mejor, pero quedan 30 millones de pinchazos para cumplir el objetivo de inmunizar al 70% de españoles para finales de agosto. Son 234.375 pinchazos diarios, algo que ahora parece alcanzable.

El debate es si hay que adelantar ese objetivo y tratar de que el 70% de la población tenga pinchada una dosis a finales de junio, dado que aplicar 1 dosis de las vacunas autorizadas asegura un 70% de inmunidad. Es la apuesta que ha hecho el Reino Unido y otros paises. En España, el Consejo territorial de Sanidad acordó la semana pasada no retrasar la 2ª dosis y completarla a los que ya tienen la primera. Puede ser una buena opción para asegurar más la inmunidad de los mayores de 60 años (12.131.055 personas), pero habría que replantearse qué hacer con el resto. Y quizás sería más eficaz, a la vista de las limitaciones en la llegada de vacunas y los medios disponibles para aplicarlas, modificar la estrategia para la vacunación de los que tienen entre 25 y 60 años: intentar que todos tengan al menos una primera dosis a finales de junio, para reducir drásticamente los contagios y tener más garantías de movilidad en julio y agosto, claves para el turismo. Y ponerles la segunda dosis después, en julio y agosto, cuando ya todos tengan la primera.

Es la propuesta que hacen algunos epidemiólogos. Pero antes, hay que poner orden en el calendario de vacunación de los mayores de 60 años, los más vulnerables, que avanza de una forma desordenada, según el ritmo de llegada de las vacunas, los retrasos por las dudas sobre AstraZeneca y Janssen y la estrategia de cada autonomía. Y si no, vean el balance, con los datos de Sanidad a 22 de abril. La vacunación de los mayores de 80 años no está completada: falta inyectar la 2ª dosis al 25%. Y la vacunación de los mayores de 70 a 79 años va más retrasada (al 59% se les ha puesto 1 dosis y sólo el 4,1% tienen las 2 dosis) que la de las personas de 60 a 69 años (42% con una dosis y 5,3% con las dos dosis) y sobre todo de los que tienen entre 50 y 59 años (12,9% con una dosis y 6,2% con dos dosis), porque en estos dos grupos hay muchos trabajadores esenciales. Incluso entre las personas de 25 a 49 años (11,3% con una dosis y 4,7% con dos dosis) se ha avanzado más en completar la vacunación que con las personas de 70 a 79 años. Un sinsentido sanitario.

La prioridad sigue siendo vacunar, vacunar y vacunar, pero debería cambiarse el calendario de vacunación: centrarse los pinchazos en aplicar la 2ª dosis a todos los mayores de 80 años y completar en paralelo la vacunación de los de 70 a 79 años en mayo. Y después, intentar vacunar con 2 dosis a los de 60 a 69 años, para mediados de junio. Y debatir si deben concentrarse el resto de los esfuerzos en pinchar una dosis a todos los que tienen entre 25 y 60 años (23,7 millones de personas, un 12% con una dosis ya aplicada).

Mientras se aceleran las vacunaciones, las autonomías no deben abrir más la mano (como están haciendo) en los confinamientos, toques de queda y aforos y horarios de bares, restaurantes y comercios, al menos mientras tengamos un 23% de las camas UCIs ocupadas por enfermos COVID-19 y no se termine la vacunación de los mayores de 60 años. Eso indica que deberíamos restringir la movilidad hasta finales de junio, lo que va a resultar muy difícil si el Gobierno levanta el estado de alarma el 9 de junio y no se buscan alternativas. Estamos cansados de tantas restricciones, pero algo debíamos haber aprendido: cada vez que se “abre la mano”, se abre la llegada de otra ola de contagios y muertes, que hunden la salud la economía. Seamos sensatos y hasta que no estemos vacunados la mayoría (sólo un 22% tienen una dosis), restrinjamos los movimientos. El virus sigue ahí y, por mucha mascarilla que llevemos, contagia y mata.

lunes, 25 de enero de 2021

Pandemia: confinamiento o 25.000 muertos más


Estamos en el pico de la 3ª ola, con el mayor nivel de contagios de la pandemia: toda España, salvo Canarias, está en “riesgo extremo. Y tenemos el doble de incidencia que Alemania, Italia y Francia, cuando a comienzos de diciembre éramos el 2º país con menos contagios. Todo por “salvar la Navidad”, cuya factura es aterradora: 843.116 nuevos contagios, el doble de hospitalizados y 9.930 muertes entre el 1 de diciembre y el 22 de enero. Ahora, a la vista del altísimo ritmo de contagios (más de 40.000 diarios los tres últimos días) y muertes (400 diarias la semana pasada), muchas autonomías exigen medidas más estrictas, desde el toque de queda a las 8 hasta el confinamiento total. Pero Sanidad no quiere y confía en doblegar la curva con las duras restricciones aprobadas por las autonomías (incluida Madrid). No bastarán: hace falta un confinamiento total o tendremos 25.000 muertes más para el verano. Si los políticos no lo hacen, confinémonos nosotros. Para salvar vidas (y empleos).

 

Enrique Ortega

La pandemia sigue imparable por todo el mundo y mañana día 25 superará los 100 millones de contagios, con una media en los últimos meses de 700.000 contagios diarios, según las estadísticas de la Universidad Johns Hopkins. Hasta hoy se han contagiado 99.195.630 personas en 192 paises, destacando el alcance de la pandemia en América (43.456.972 contagiados) y Europa (32.032.536 contagiados), seguidos de lejos por el sudeste de Asia (12.656.504 contagiados), Oriente Medio (5.507.360), África (2.462.083) y la zona del Pacífico (1.347.874 contagiados), según los datos de la OMS. Por paises, los más afectados siguen siendo Estados Unidos (25.124.954 contagiados) y la India (10.667.736 contagiados), seguidos de Brasil (8.844.577),Rusia (3.679.247), Reino Unido (3.657.857) y Francia (3.112.055), más España (2.499.560 contagiados), que ya supera a Italia (2.466.813 contagiados), así como a Turquía (2.429.605), Alemania (2.147.814), Colombia (2.015.485), Argentina (1.867.223), México (1.763.219) y Polonia (1.475.445 contagiados), según la Universidad Johns Hopkins.

Las muertes por COVID-19 se han acelerado en las últimas semanas, con dos días en enero (12 y 20) que han superado las 17.000 muertes. Y el 15 de enero se superaron los 2 millones de muertes en el mundo por esta pandemia: el primer millón se alcanzó en 9 meses (el 28 de septiembre) y el segundo millón ha tardado menos de 4 meses. Hoy son 2.129,418 fallecidos en el mundo, la mayoría en América (998.894 muertes) y Europa (706.238 muertes), según la OMS. Por paises, destaca la alta mortalidad de Estados Unidos (419.209 muertes), Brasil (217.037), India (153.470 y México (149.614 fallecidos), seguidos por Reino Unido (98.129 muertes), Italia (85.461), Francia (73.190), Rusia (68.397), Irán (57.383), España (55.441 muertos, el doble que en mayo) y Alemania (52.296), según la Universidad Johns Hopkins.

Con este panorama, estamos en el pico de la 3ª ola, sobre todo en Europa, que ha disparado  los contagios, por la Navidad y la proliferación de 2 mutaciones del coronavirus, las variantes británica y sudafricana, que aceleran los contagios (+70%) y muertes (+30%). Estas mutaciones afectan sobre todo al Reino Unido, que bate récords de contagios (37.892 el viernes) y muertes (1.290), con una incidencia disparada: 981 contagiados por 100.000 habitantes los últimos 14 días. Francia mejora tras el último mes de restricciones (389 contagios por 100.000 habitantes), lo mismo que Italia (344 contagios) y Alemania (288 contagios, aunque se han disparado las muertes: casi 1.000 diarias la última semana), según Sanidad. Estos tres paises tienen la mitad de incidencia o menos que España (828 contagiados por 100.000 habitantes en los últimos 14 días), cuando a primeros de diciembre éramos el 2º país europeo con menos contagios. También tenemos más incidencia que Bélgica (249), Austria (264), Polonia (265), Paises Bajos (497) o Suecia (666) y sólo nos superan Portugal (1.349), Irlanda (1.186) y Chequia (1.163), según los datos de Sanidad.

En España, el repunte de contagios se ha agravado en las últimas 2 semanas, duplicando con creces la incidencia acumulada de contagios recientes: se ha saltado de los 350 contagios por 100.000 habitantes el 8 de enero a los 828 contagios de este viernes 22 de enero. Y estamos en el pico de contagios, no sólo de esta 3ª ola (iniciada el 11 de diciembre: 189,5 contagios/100.000 habitantes) sino de toda la pandemia (el anterior récord, el 9 de noviembre, fue de 529 contagiados por 100.000 habitantes). Lo peor es que toda España, salvo Canarias (189 contagios) supera el nivel de “riesgo extremo”, los 250 contagios en los últimos 14 días por 100.000 habitantes. Además, hay 6 autonomías que superan los 1.000 contagios por 100.000 habitantes: Extremadura (1.448), Murcia (1.332), Comunidad Valenciana (1.245), Castilla y León (1.215), la Rioja (1.208), y Castilla la Mancha (1.158 contagiados/100.000 habitantes). Otras 7 autonomías tienen un nivel de contagios muy elevado: Madrid (904 contagios por 100.000 habitantes, frente a 400 el día de Nochevieja y 285 el 20 de noviembre), Melilla (858), Andalucía (799), Aragón (704), Baleares (689), Cataluña (647) y Galicia (630). Y las 5 restantes, que están “menos mal”, superan con creces los 250 contagios del “riesgo extremo”: Ceuta (507), Navarra (448), País Vasco (424), Asturias (412) y Cantabria (380), según los datos de Sanidad del viernes.

El problema ya no es sólo el alto nivel de contagios sino que ahora, que se hacen más pruebas tras las fiestas y la gran nevada (172.398 PCRs y 88.671 test de antígenos el 19 de enero, frente a sólo 88.925 PCRs y 22.089 test el 9 de enero), aparecen más “positivos”, un elevado porcentaje de contagiados: el 17,38% de las pruebas dieron positivo el 19 de enero, frente a sólo el 7,7% el 1 de diciembre. Y toda España supera el nivel de “riesgo extremo” (más del 15% de positivos) en el porcentaje de pruebas positivas, salvo Galicia (riesgo “alto”: 11,2%), Cantabria, Asturias, País Vasco, Navarra y Cataluña (las 5 en “riesgo medio”, con tasas de positividad del 7 al 10%. Y lideran a todas en positivos sobre las pruebas realizadas, Castilla la Mancha (32,77%) y la Comunidad Valenciana (31,26%).

El mayor problema de esta 3ª ola no es sólo el alto número de contagiados y la velocidad de transmisión sino que la pandemia está afectando seriamente a los hospitales, tanto por la ocupación de camas por enfermos COVID como por su concentración en las UCIs, lo que está provocando ya la suspensión de operaciones programadas, sobre todo en la Comunidad Valenciana, Cataluña, Murcia y Extremadura.

El número de contagiados hospitalizados se ha casi duplicado en las últimas 2 semanas, saltando de 14.951 hospitalizados el 8 de enero a 27.462 el pasado viernes, según Sanidad, lo que da un 21,63% de ocupación de las camas (más de 1 de cada 5) por enfermos de COVID. Eso supone que toda España está en “riesgo extremo (más del 15% de camas ocupadas) por este indicador, según Sanidad, aunque por autonomías sólo superan ese nivel la Comunidad Valenciana (39,96%), Castilla la Mancha (32,59%), la Rioja (27,16%), Madrid (25,79%), Murcia (25,44%), Castilla y León (24,30%), Extremadura (22,39%) y Cataluña (19,78%). Y otras 5 regiones tienen un riesgo hospitalario “alto (entre el 10 y 15% de ocupación): Andalucía, Aragón, Cantabria, País Vasco y Baleares), 3 más tienen riesgo “medio (del 5 al 10% de ocupación: Galicia, Asturias y Navarra) y sólo Canarias tiene una ocupación “baja” (5,5%).

Pero el gran problema está en las UCIs: han pasado de tener 2.318 pacientes el 8 de enero a 3.908 pacientes el viernes 22, un 68% más en dos semanas. En toda España, la ocupación de camas UCI por enfermos COVI es ahora del 37,61% (más de 1 de cada 3 enfermos en UCI), lo que supone un “riesgo extremo” (al superarse el 25%), según los baremos de Sanidad. Y lo más preocupante es que hay 11 regiones con ese altísimo nivel de ocupación de las UCIs, en “riesgo extremo”: Comunidad Valenciana (58,6% camas UCI ocupadas por COVID), Melilla (52,94%), Cataluña (49,5%), Castilla la Mancha (49,45%), Madrid (46,2%), Baleares (42,3%), Castilla y León (37,08%), Aragón (32,5%) y Murcia (32,3%). Otras 6 regiones están en “riesgo alto”  por ocupación UCIs (del 15 al 25%): Andalucía, Galicia, Asturias, Cantabria, País Vasco, Navarra y Ceuta. Y sólo se salva, con un riesgo “medio" (10 al 15% ocupación UCIs por enfermos COVID), Canarias (13,3%).

Tras este balance detallado de contagios, positivos, hospitalizados y camas UCI, los 4 indicadores que vigila Sanidad, el Ministerio resume así (ver mapas) la situación de la pandemia: hay 11 regiones en situación de “riesgo extremo”, en alerta 4 (Madrid, Extremadura, Castilla la Mancha, Castilla y León, Murcia, Comunidad Valenciana, Cataluña, Baleares, Aragón, la Rioja y Ceuta), 6 regiones en alerta 3 (Andalucía, Galicia, Asturias, Cantabria, País Vasco y Melilla) y sólo 2 autonomías están en alerta 2 (Canarias y Navarra). Visto a nivel provincial, hay 38 provincias en alerta 4 (la máxima), 11 provincias en alerta 3 (A Coruña, Pontevedra, Asturias, Cantabria, Vizcaya, Álava, Zaragoza, Sevilla, Huelva, Tenerife y Melilla) y sólo 3 provincias en alerta 2, la más baja (Las Palmas, Navarra y Orense). Dicho de otra manera, hay 29.382.285 españoles en alerta 4 por la pandemia, dos de cada tres habitantes.

Y queda lo más trágico del balance de la pandemia, los muertos, que siguen batiendo récords: +2.127 muertes la última semana (viernes 15 al viernes 22), muchos más que la anterior (+1.435 muertes) y bastante más que la primera semana larga del año (+1.037 muertos del jueves 31 diciembre al viernes 8 de enero). La semana pasada, entre el lunes 18 de enero y el viernes 22, se superaron los 400 fallecimientos diarios por COVID-19, el máximo de esta 3ª ola (464 fallecidos el miércoles 20). Al final, hay que contabilizar ya 55.441 muertos oficiales por COVID-19 (30.000 de ellos en residencias de ancianos). Una cifra que se disparó con la 2ª ola (+15.258 muertos entre el 2 de octubre y el 10 de diciembre) y, sobre todo, con esta 3ª ola:+8.097 muertos en los últimos 42 días. Es como si Navia (Asturias) o Padrón (A Coruña) hubieran desaparecido del mapa…

Este dato debería llevar a nuestros políticos a tomar medidas drásticas para frenar radicalmente esta 3ª ola y bajar a un nivel de contagios asumible, como el que conseguimos con el duro confinamiento de marzo a junio (8,3 contagiados por 100.000 a finales de junio). Pero sólo el Gobierno de Castilla y León lo ha pedido, mientras lo sugerían Andalucía y la Comunidad Valenciana. Pero Sanidad y el Gobierno Sánchez no quieren imponer un confinamiento total, como el del 14 de marzo. La razón que da el ministro Illa es que hay que esperar a que las nuevas medidas restrictivas que han impuesto las autonomías, incluida Madrid (ver aquí  las restricciones en cada región) den frutos, en dos o tres semanas. Incluso, Sanidad se niega a adelantar el toque de queda a las 8 de la tarde (ahora se permite hasta las 10 de la noche), como ha fijado unilateralmente Castilla y León y han pedido 10 autonomías más. El argumento que dan, mientras dicen que “lo estudian”, es que se concentraría la movilidad en menos horas y eso en lugar de reducir los contagios podría aumentarlos.

Hay que acabar con los “parches” contra la pandemia. Los expertos han reiterado que sólo se pueden reducir drásticamente los contagios confinando a la gente en casa (salvo para trabajar, estudiar y actividades imprescindibles), entre 4 y 6 semanas. Pero los políticos no se atreven a hacerlo, por miedo a no contar con apoyos políticos (el Gobierno) y por temor a agravar la recesión de la economía. Pero el hecho es que esta 3ª ola y los confinamientos parciales, más el temor al futuro, han evitado la recuperación de la economía en el 4º trimestre. Y el BCE y los expertos temen que no crezcamos apenas este primer trimestre, que el sector turístico da por perdido. El error es volver a plantear el dilema entre salud y economía, porque con elevados contagios no hay salud ni economía. Y sólo saldremos de esta dura recesión cuando se vea el final de la pandemia, gracias a las vacunaciones.

Pero este final de la pandemia queda aún lejos, porque la propia comisaria europea de Sanidad ha dicho que sólo se conseguirá la inmunidad de rebaño cuando se vacunen el 70% de las personas y eso será “a finales de verano”, o sea, en septiembre. O más tarde, si la aplicación de las vacunas se retrasa, como está pasando en España (ver balance) y en casi toda Europa, por mala planificación (la última es que la mayoría de autonomías, con Madrid y Andalucía a la cabeza, no han comprado jeringuillas correctas para poder sacar la sexta dosis de cada vial, a pesar de que lo recomendó Sanidad… en junio).

Siendo realistas, tenemos al menos 7 meses (febrero a agosto) por delante, en que la pandemia seguirá ahí, con fuerza, sobre todo si bajamos los contagios despacio y llegamos a Semana Santa con una incidencia superior a 250, como parece probable ( y entonces nos dirán: “hay que salvar la Semana Santa”, abramos la mano en la movilidad y la economía). Si ahora no tomamos la medida drástica de confinarnos, serán 7 meses de altos contagios y más muertes. ¿Cuántas? Pongamos que son 200 muertes de media los próximos 3 meses (han sido 400 diarias la semana pasada) y 100 muertes diarias (habrá más vacunados) los 4 meses siguientes. Eso son 27.000 muertes más hasta finales de agosto. Pero si nos confináramos, en un mes o poco más podríamos bajar las muertes a 10 diarias (fueron 6 muertos el 22 de junio), con lo que habría 2.000 muertos hasta finales de agosto. Diferencia: 25.000 muertos menos. Como para pensarse la urgencia de confinarse: 25.000 españoles sobrevivirían. Sería como salvar a todo el pueblo de Jumilla (Murcia) o Almansa (Albacete).

Otra vez, el dilema es claro: confinarse o más muertos. “Salvar la Navidad” ya nos ha costado 9.930 muertos desde el 1 de diciembre. Aprendamos de los errores y no esperemos a que lo decidan los políticos: confinémonos en casa, salgamos lo menos posible, como ha pedido Castilla y León a sus ciudadanos. Hagamos un esfuerzo para reducir drásticamente contactos y movilidad, para salvar vidas (quizás las nuestras o de familiares y amigos). Y para salvar empleos. Porque sin salud no hay economía. Quédate en casa.