España sigue creciendo (+0,6% el primer trimestre 2026, un +2,7% anual) y 2026 será el 5º año consecutivo en que creceremos más que el resto de Europa (+2,1%, según el FMI. Sin embargo, los españoles no tienen la sensación de que “la economía va bien”: el 52,8% opina que la economía española va “mal” (38%) o “muy mal” (14,8%), según el último Barómetro del CIS (abril 2026). Un porcentaje de “pesimistas” que es mayor al de antes de la pandemia (en junio de 2019, sólo un 39,8% veían la economía entonces mal o muy mal), aunque es mejor que la sensación negativa que tenían tras la invasión de Ucrania (el 72,6% de los encuestados veían la economía “mal” o muy mal” en abril de 2022). Curiosamente, cuando a esas mismas personas se les pregunta cómo es su situación económica particular, son muy optimistas: el 64,7% la calificaban de “buena” (60,7%) y muy buena (4%), el doble de los que pensaban así antes de la pandemia (junio 2019): 32,5% dijeron que “buena” y 1,3% “muy buena”.
Como pasa con los precios, la pérdida de poder
adquisitivo es desigual, según las familias y sus ingresos. Tomando
los datos de 2025 (un año en que se ganó poder adquisitivo:+0,5%), hubo
2 millones de trabajadores en empresas privadas que perdieron poder
adquisitivo (porque su salario subió menos que la media), +3,5%), 4,4
millones que lo ganaron y otros 3,7 millones que lo mantuvieron. Y los 3,1
millones de empleados públicos lo mantuvieron (sin ganar ni perder). Y con
ello, en 2025, España
fue el país europeo donde menos aumentó el poder adquisitivo de los
trabajadores (+0,5%), menos que Francia (+0,8%) o Dinamarca (+0,6%), Italia
(+1,1%), Alemania (+1,4%), Irlanda (+1,8%), Paises Bajos (2,3%), Portugal
(+3,8%), Finlandia (+4,1%), Suecia (+6,6%).