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jueves, 11 de diciembre de 2025

La fiebre inversora por el fútbol europeo

Empresarios y Fondos de inversión de EEUU y paises árabes llevan más de una década comprando Clubes de fútbol europeos, un negocio que ya factura más de 43.000 millones de euros al año. La última compra ha sido el Atlético de Madrid, que se suma a otros grandes Clubes europeos con capital extranjero: Inter, Milan, Chelsea, Roma, Newcastle, Manchester City, Arsenal, Olympique de Lyon y de Marsella, PSG, Liverpool…Así, hasta un tercio de equipos de fútbol europeos en manos de inversores extranjeros. Y lo mismo en España, donde el 40% de los Clubes de 1ª y 2ª división tienen dueños extranjeros. Sólo hay cuatro Clubes que dependen de sus socios (Madrid, Barça, Athletic Club y Osasuna) y uno de ellos, el Madrid, estudia también vender un 5% a un inversor extranjero. En todos los casos, estos inversores buscan relanzar los Clubes, invertir en estadios e infraestructuras y ganar millones en unos años, no apoyar el fútbol, que se ha convertido en un gran negocio.

                       El fútbol europeo ingresa 43.000 millones de euros anuales

Hace algo más de una década que los primeros grandes Clubes de fútbol europeos dieron entrada a inversores y empresarios extranjeros. Pero la avalancha de dinero llegó en 2020 y 2021, tras lo peor de la pandemia, que llevó a la mayoría de Clubes a una grave asfixia financiera. Y entonces, los grandes Fondos de inversión y algunos empresarios aparecieron para financiar a los grandes y medianos Clubes europeos, sustituyendo a los bancos. En 2021, grandes Fondos como CVC, RedBird o Sixth Street aterrizaron en Europa, aportando financiación por más de 730.000 millones de euros, a cambio de una parte de los ingresos de los Clubes o participando en su capital. En España, LaLiga firmó en agosto de 2021 un acuerdo con el Fondo norteamericano CVC para recibir 1.994 millones (destinados a la financiación de los equipos, salvo el Madrid y el Barça), a cambio de un 8,2% de los ingresos comerciales de LaLiga durante 50 años.

Tras la pandemia, los equipos de fútbol europeos recuperaron sus ingresos, pero necesitaban dar un salto hacia adelante (estadios, infraestructuras, compra de jugadores), por lo que continuaron las inyecciones de capital extranjero, sobre todo de EEUU y paises árabes. De hecho, el 36% de los equipos de las 5 grandes Ligas europeas está hoy respaldado por inversores extranjeros, que han invertido 22.000 millones de euros. Ha habido 19 cambios de propiedad en los grandes Clubes europeos sólo desde 2023, la mayoría con la entrada de un Fondo de inversión que actúa como “Private Equity”: una forma de inversión que consiste en adquirir participaciones en Clubes que no cotizan en Bolsa, para hacerlos crecer (subir de categoría o ganar torneos, invertir en estadios e infraestructuras) y vender unos años después a otro Fondo con grandes plusvalías.

La última gran operación ha sido la compra, el 10 de noviembre, del 59% del Atlético de Madrid por el Fondo estadounidense Apollo Global Management (a través de Apollo Sports Capital, ASC) por 1.425 millones de euros, dejando al actual presidente y consejero delegado, que se mantendrán como accionistas junto a los fondos Ares Management y Quantum Pacific. El objetivo de la operación es conseguir liquidez .para afrontar la elevada deuda del Club (509 millones) y destinar 700 millones a inversiones en la Ciudad del Deporte y una oferta de ocio en los alrededores del estadio Metropolitano.

Esta venta de parte del Atlético de Madrid se suma a una larga lista de compras de Clubes europeos en los últimos años. Uno de los primeros en venderse fue el Liverpool, en 2010, a un consorcio liderado por el grupo USA Fenway Sports Group (FSP), que pagó 300 millones de libras. En 2011, el París Saint Germain (PSG) fue comprado(el 70%) por el Fondo Qatar Sports Investments por 70 millones de euros, una inyección de fondos que le permitió contratos millonarios de jugadores estrella. En octubre de 2016, el Olympique de Marsella se vendió (95% por 50 millones de dólares) al empresario norteamericano Frank McCourt. En 2018 fue la toma de control de la mayoría del Arsenal (97%, 1.800 millones de libras) por el empresario norteamericano Stan Kroenke, que ya tenía el 67%. En 2019 el Manchester City, controlado por un jeque emiratí desde 2008 (pagó 228 millones), dio entrada al Fondo USA Silver Lake (18%) y a los Fondos chinos Media Capital y CITIC Capital (1%), que gestionan el Club a través de City Holding Group, un holding que dirige más de 10 Clubes en Europa.

Seguimos. En 2020, la Roma fue comprado por el Fondo USA Dan Franklin, por 591 millones de euros. En octubre de 2021, el Newcastle dio entrada a PIF, el Fondo soberano de Arabia Saudí, por 350 millones de euros, En diciembre de 2022 se vendió el 77,49% del Olympique de Lyon, por 900 millones de euros, a Eagle Football, un Fondo USA del empresario John Terxtor. También en 2022 se vendió el control del Chelsea FC, por 2.850 millones de euros, a un consorcio de inversores USA liderado por Todd Boehly, tras haber estado años en manos del ruso Abramovich. Y en 2022 se vendió el 100% del AC Milan al Fondo USA RedBird Capital Partners por 1.200 millones de euros. Y la última operación, antes de la del Atlético, fue la venta, en 2024, del Inter de Milán, por 395 millones de euros, al fondo USA Oaktree, por impagos de su anterior dueño, el grupo chino Sunning.

En España también hay muchos Clubes controlados por inversores extranjeros: participan en el 40% de los 42 Clubes de 1ª y 2ª División. En 1ª, el Valencia CF fue comprado (90,5%) en 2014 por el empresario Peter Lim (Singapur) y su inversora Meriton Holdings. El Girona CF está gestionado desde 2017 por el City Football Group (el mismo que gestiona el Manchester City), que tiene un 47% del Club, junto al 35% del empresario boliviano-estadounidense Marcelo Claure y a Pere Guardiola (16%). El Elche CF está desde 2019 bajo la propiedad (90%, por el que pagó 40 millones) del empresario argentino Cristian Bragarnick. En el Sevilla, el Fondo USA 777 Partners tenía, desde finales de 2021, el 16% del Club, que ahora ha pasado a la aseguradora estadounidense A-CAP. El Real Oviedo se mantiene, desde marzo de 2022, bajo el control (51%) del grupo mejicano Pachuca, que tomó el relevo de Carlos Slim. El RCD Mallorca cuenta desde junio de 2023 con la participación mayoritaria de un grupo de inversores USA liderados por Andy Kohlberg y ACG Legacy Partners. En el Celta de Vigo, el grupo mexicano GES tiene el 75% del Club, junto a empresarios gallegos y el Fondo Real Venture (USA). Y la última operación, en octubre de 2025, ha sido la compra del RCD Espanyol por el Fondo USA Velocity Sports Partners, por 130 millones.

En 2ª División también ha habido compras de extranjeros, Desde 2016, el Granada pertenece (98%) al grupo chino Daxinan, del empresario Juang Lizhan. El Cádiz tiene al norteamericano Ben Harding como accionista minoritario (6,5%). El UD Almería, tras estar controlado por un empresario saudí ha sido adquirido por otro grupo saudí, el SMC Group. El Sporting de Gijón es propiedad (75%), desde el verano de 2022, del grupo mexicano Orlegui Sports, que pagó 47 millones. El Real Valladolid, que fue propiedad del jugador brasileño Ronaldo Nazario, es ahora propiedad del grupo USA Ignite Sports Spain, que ha pagado 50 millones, El Albacete Balompié está participado por el fondo libanés-venezolano Skyline. El Leganés fue comprado en 2022 (39 millones de euros) por el mejicano Jeff Luhnow y su empresa Blue Crow Sport.  A finales de 2023, el empresario argentino Marcelo Figoli tomó el control del Burgos FC. En julio 2024, el empresario venezolano Juan Carlos Escotet (Abanca) se hizo con el control del Deportivo de la Coruña. Y por terminar, incluso un equipo de 1ª Federación (la 3ª de antes), el UD Alcorcón, es propiedad del norteamericano David Blinker…

Ahora, tras la gran operación del Atlético de Madrid, el siguiente en mover ficha ha sido el Real Madrid: su presidente, Florentino Pérez, ha propuesto a los socios vender entre el 5 y el 10% del Club (que valora en 10.000 millones de euros) y que todos los socios (100.000) tengan el resto del capital. El objetivo de esta venta será conocer el valor del Club, recabar nuevos Fondos para nuevas inversiones y, sobre todo, “blindar al Club” con sus socios, para mantenerlo independiente. De hecho, el Madrid, el Barça, el Athletic Club y el Osasuna son los únicos 4 Clubes de 1ª División que son propiedad de sus socios y no se convirtieron en su día en SA Deportivas, como lo son el resto de equipos, controlados por inversores extranjeros, empresarios locales (Sevilla y Alavés), accionistas sin paquetes de control (Real Sociedad) o propiedad de sus presidentes (Betis, Getafe, Rayo, Levante y Villareal).

En cualquier caso, los inversores y Fondos extranjeros van a seguir pujando por los Clubes de fútbol europeos, porque son un impresionante negocio: en esta temporada, los Clubes europeos facturarán más de 43.000 millones de euros, según la consultora Deloitte, la mayoría en las 5 grandes Ligas y en los 20 Clubes europeos más poderosos, que concentran el 55% de los ingresos. El grueso de la facturación (38.000 millones de euros en la temporada 2023-24) procede de las 5 grandes Ligas europeas: la Premier League inglesa (7.350 millones de euros de facturación), la Bundesliga alemana (3.979 millones), LaLiga española (3.764 millones de ingresos), que habrá superado a la alemana en 2024-25, la Ligue 1 francesa (2.600 millones) y la Serie A italiana (2.900 millones). El éxito económico de la Premier League británica, que superará los 8.000 millones de ingresos esta temporada (frente a 4.200 millones LaLiga española) se asienta en sus enormes ingresos por las retransmisiones por TV (que se difunden mucho en cadenas de TV USA, así como en Asia), en los importantes ingresos por patrocinios y compraventa de jugadores (se gastan más que nadie en fichajes) y en los mayores ingresos por entradas.

El interés de los inversores se ha centrado hasta ahora en los grandes Clubes europeos, los que consiguen más ingresos. En 2025, según los datos de la firma Sportico, el Club europeo que más factura (972 millones de euros) y más vale (5.600 millones de euros) es el Real Madrid, seguido de cerca por el Manchester United (717 millones de ingresos y 5.270 millones de valoración), y el Barcelona (690 millones ingresos y 4.950 millones de valoración).  Les siguen en el ranking 2025 el Liverpool (665 millones ingresos y 4.790 millones valoración), , el Bayern de Múnich (711 millones ingresos y 4.480 millones de valoración) el Manchester City (775 millones ingresos y 4.438 millones de valoración), el Arsenal (665 millones de ingresos y 3.861 millones valoración), el PSG (750 millones de ingresos y 3.861 millones de valoración, el Tottenham (560 millones de ingresos 3.165 millones de valoración) y el Chelsea (507 millones de ingresos y 3.070 millones de euros de valoración. Un Top 10 donde 6 de los 10 grandes equipos europeos son de la Premier League inglesa. El nº 11 en el ranking es el Atlético de Madrid (367 millones de ingresos y 1.574 millones de valoración).

A partir de ahora, los expertos creen que los Fondos de inversión y las grandes franquicias de gestión de equipos irán a la caza de equipos más pequeños de 1ª División, también de 2ª e incluso Clubes más pequeños. Porque el secreto del negocio de estos inversores es comprar barato (algo muy difícil ya en los grandes Clubes), invertir en subir al equipo de categoría o en fichajes para conseguir grandes trofeos y también en infraestructuras (estadios, Centros deportivos y de ocio, Centros comerciales anejos), para conseguir aumentar el valor del equipo y poder salirse con importantes plusvalías. Como es obvio, no les mueve el futbol como deporte sino hacer negocio en un sector con ingresos recurrentes asegurados, por la vía de ingresos de TV, patrocinios y entradas.

En España, LaLiga defiende un modelo de negocio diferente a la Premier inglesa (que gasta 18 veces más que la española en fichajes), en la medida que impone límites y controles económicos a los gastos de los Clubes, para evitar que se repitan tiempos pasados: en 2011 había 12 Clubes españoles en concurso de acreedores, 6 de Primera División (ver Blog). De ahí que LaLiga controle desde hace una década las cuentas de los Clubes y fije límites al gasto en salarios y fichajes, límites que pretenden conseguir unos Clubes “más sostenibles”, aunque les resulte difícil competir con Clubes europeos “dopados” por los inversores árabes o norteamericanos. Y también les resulta más difícil competir con muchos menos ingresos por TV (4.036 millones la Premier y 2.020 millones LaLiga), por lo que buscan seguidores en Asia y América. Y tenemos también el hándicap de los menores ingresos por entradas (580 millones de euros frente a 995 millones la Premier inglesa), por menos asistencia a los estadios, ya que las entradas son más caras de Europa.

En paralelo a  esta “movida” de compraventas de Clubes en Europa, sigue pendiente otro movimiento clave, el futuro de la Superliga, una iniciativa del Madrid, el Barça y otros grandes Clubes europeos (sobre todo británicos e italianos) que pretendía crear una nueva competición entre los grandes Clubes, al margen de la UEFA, un “pastel” de 5.000 millones de euros para aumentar aún más los ingresos de los grandes Clubes europeos. De momento, la iniciativa ha contado con el apoyo de los Tribunales, el europeo y la Audiencia de Madrid, aunque el Real Madrid se ha quedado casi solo en su defensa. Pero antes o después, la Superliga resucitará bajo otras formas, porque los grandes Clubes necesitan ingresar más para gastar más en fichajes y proyectos y ser más grandes.

En resumen, la televisión ha convertido al fútbol en un negocio global, sin fronteras, que mueve más de 43.000 millones de euros al año sólo en Europa y que se ha convertido en una inversión apetecible para fondos internacionales y empresarios poderosos, que convierten los Clubes en un negocio más, buscando el beneficio a corto plazo, al margen de la actividad propiamente deportiva y de los aficionados, a los que se ofrecen cada vez más partidos a cambio de cuotas y entradas más costosas para verlos. Y todo ello, al margen del fútbol de base, de los Clubes modestos, con problemas para seguir funcionando.

jueves, 4 de enero de 2024

La Superliga, un pastel de 5.000 millones

Los aficionados al fútbol han vivido estas Navidades otro capítulo del culebrón” de la Superliga, que enfrenta al Madrid y al Barça con la UEFA: una sentencia del Tribunal de Justicia europeo dio alas a la nueva competición europea, acusando al organismo del fútbol europeo de “abuso de posición dominante”, pero les obliga a pactar su futuro con la UEFA. Un empate que tardará en dirimirse y que encubre un problema de fondo: los grandes Clubes de futbol están metidos en una tremenda burbuja de gastos y necesitan urgentemente ingresos. La Superliga les ofrece un nuevo pastel de 5.000 millones y la UEFA promete ampliar la Champions y sus ingresos la próxima temporada. El problema es que los ingresos de los Clubes se estancan y sus costes (sobre todo por fichajes) se disparan, con lo que no les salen las cuentas. Al final, intentan buscar dinero por cualquier vía, que no les estalle "la burbuja", una huida hacia delante que mantenga el negocio, mientras el deporte de base carece de recursos.

                   Enrique Ortega

El fútbol europeo es uno de los grandes negocios del continente. Sólo las 5 grandes Ligas europeas (Premier británica, Liga española, Bundesliga, la serie A italiana y la Ligue 1 francesa) superaron los 17.244 millones de euros en la temporada 2021-22, el 60% de los 29.500 millones de euros que facturaron todas las competiciones continentales, un nuevo récord de ingresos, según el informe anual de la consultora Deloitte. Y los 20 Clubes de fútbol más importante de Europa ingresaron más de 9.200 millones de euros en la temporada 2021-2022, encabezados por el Manchester City (731 millones), el Real Madrid (714 millones) y el Liverpool (701,7 millones), con el Barcelona en 6º lugar (638,2 millones) y el Atlético de Madrid en el puesto 12º del ranking (393,9 millones), según Deloitte.

Los grandes Clubes y Ligas europeas llevan años metidos en una carrera por crecer, para conseguir más ingresos con los que pagar sus crecientes gastos, sobre todo en fichajes. Y en esa estrategia, el 18 de abril de 2021, el Real Madrid, el Barcelona y otros 10 grandes Clubes europeos (británicos e italianos) lanzaron la idea de la Superliga, una competición cerrada para esos 12 Clubes, al margen de la UEFA, con el apoyo financiero del banco de inversión JP Morgan, que prometía buscar inversores y financiación. Para gestionarla, el Madrid y el Barça contrataron (en marzo 2021) a la sociedad A22 Sports, radicada en Madrid y controlada por dos inversores internacionales que habían ayudado al presidente del Madrid, Florentino Pérez, a conseguir un crédito de 370 millones para financiar el nuevo Bernabéu.

Pero la propuesta de la Superliga apenas duró unas horas, porque el carácter cerrado de la competición provocó manifestaciones en contra de aficionados, sobre todo británicos, así como una amenaza del primer ministro, Boris Johnson, de aprobar de urgencia una Ley para “salvar el glorioso fútbol británico”, pionero en el mundo… El resultado fue que los grandes equipos de la Premier británica se descolgaron antes de 24 horas de la Superliga, lo mismo que el Atlético de Madrid, el Inter y el Milan, preocupados por las amenazas de la UEFA de sancionar a los Clubes que se unieran a la nueva competición. El Madrid y el Barça recurrieron a un Tribunal de lo Contencioso en Madrid, que “se quitó de en medio”, reenviando el litigio al Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE).

Ahora, 2 años y medio después, el 21 de diciembre de 2023, el Tribunal Europeo (TJUE)  hizo pública su sentencia, bastante contundente. Señala que tanto la FIFA como la UEFA están “abusando de posición dominantecon respecto a la autorización de la Superliga, al amenazar con sanciones e impedir su lanzamiento. Y además, el TJUE señala que estos vetos “son contrarios al derecho de la Unión Europea y a la normativa europea de la competencia”, porque la organización de competiciones de fútbol y su explotación son “actividades económicas”.

En definitiva que el fútbol es un negocio y la UEFA debe respetar las normas europeas en materia de competencia y libertad de circulación. A cambio, la sentencia reconoce también que la Superliga, como cualquier competición, debe contar con el visto bueno de la UEFA, ya que los Clubes participan en Ligas nacionales y torneos internacionales. En definitiva, el Tribunal defiende la libre competencia pero llama al acuerdo. Empate, aunque ambas partes creen que les favorece. Por un lado, la UEFA (y la FIFA) señala que ya reformó hace un año sus amenazas sobre la Superliga y que no está dispuesta a aplicarlas. Por otro lado, la Superliga ha reformado drásticamente la competición, que ahora abre a 64 Clubes europeos masculinos, en 3 divisiones: Star (16), Gold (otros 16 y Blue (32 equipos, que jugarían en grupos de 8 (a 2 vueltos) y un mínimo de 14 partidos. El nuevo sistema contempla ascensos y descensos entre divisiones  y contempla 20 entradas de nuevos equipos cada año  a la 3ª división (Blue), por méritos en las Ligas domésticas. Y una Superliga femenina.

Además de “abrir la competición” (pero dejando a los grandes equipos en la 1ª y 2ª división, Star y Gold, de esta Superliga), la nueva propuesta viene con un “caramelo” económico para los grandes Clubes: se contempla emitir los partidos por televisión, a través de un nuevo canal en streaming (Unify), de acceso gratuito y financiado con publicidad e inversores europeos y norteamericanos. Y gracias a estos ingresos de emisión, sobre todo en Asia y América, la Superliga ofrece a los Clubes unos ingresos adicionales de 5.000 millones de euros, destinando el 8% de ellos (400 millones) a “acciones de solidaridad”. Y ofreciendo a los jóvenes aficionados ver los partidos gratis (más partidos, ya que se jugarían entre semana y durante todo el año), sin tener que abonarse “a costosas plataformas”. Y a los Clubes, no depender de las telecos para financiarse.

Ahora, la Superliga quiere negociar estas nuevas condiciones con los Clubes en privado (de momento sólo tienen el apoyo del Real Madrid, el Barça y el Nápoles), sin que trascienda, para evitar el rechazo de los aficionados y de las Ligas nacionales, tratando de convencerles de que es una forma de ingresar más. Y en paralelo, la UEFA les promete una nueva Champions para la próxima temporada, con más partidos (189 frente a los 125 actuales) y más ingresos: sumarían 4.400 millones para la temporada 2024-25, entre los ingresos de la Champions, la Europa League y la Conference League, de los que los Clubes se llevarían unos 3.800 millones de euros anuales (frente a 3.238 este año). 

Así que las espadas siguen en alto, a la espera de la sentencia del Tribunal de lo Contencioso nº 10 de Madrid (que tardará) y de las negociaciones (ahora “discretas”) de los Clubes con la UEFA y la Superliga. Pero no se pueden poner “puertas al campo” y los grandes Clubes seguirán buscando fórmulas para ingresar más y afrontar unos gastos disparados. Y la UEFA seguirá defendiendo su poder y su presupuesto millonario, mientras los aficionados asisten atónitos a esta pelea interesada, donde se juegan millones y no deporte. Y otra consecuencia: los jugadores tendrán cada año más partidos y torneos, aumentando las lesiones.

En el fondo, lo que se dirime en esta pelea por la Superliga es el futuro del gran negocio del fútbol, en Europa u en el mundo, sumido en una “gran burbuja” de costes. Los grandes Clubes, como los británicos de la Premier o el Real Madrid y el Barça se enfrentan a unos gastos desorbitados, motivados por una guerra de fichajes y la entrada de Arabia Saudita y otros paises árabes en el negocio. La última década del fútbol europeo se ha caracterizado por unos fichajes desorbitados: los Clubes de la Premier League británica han gastado el verano pasado 2.800 millones de euros en fichajes, cuadruplicando lo gastado en 2013. Y también se han disparado los salarios de los jugadores. Sin embargo, los ingresos por TV se han estancado, lo mismo que los ingresos por entradas y marketing, que no crecen al mismo ritmo que los gastos. Y encima, muchos han tenido que endeudarse para construir estadios faraónicos, que suponen una enorme carga financiera para sus cuentas.

Los grandes Clubes de fútbol europeo tratan de sobrevivir y que no estalle esta burbuja de costes, buscando desesperadamente ingresos. Una vía es la Superliga, salga adelante o no. Y si no, vendrán otras, a costa de internacionalizar la audiencia, de buscar nuevos inversores y telespectadores por el mundo. Pero los ingresos no son fáciles de aumentar y la presión de los fichajes y los sueldos millonarios es imparable. Por eso, hasta la propia UEFA está preocupada por el estallido de la burbuja del fútbol europeo. Ya esta temporada ha impuesto un tope de costes (en fichajes, traspasos, salarios y honorarios de intermediarios), que no pueden superar el 90% de los ingresos totales (y beneficios de la compraventa de jugadores). Y para la próxima temporada, el tope de gastos bajará al 80% de los ingresos y al 70% en la temporada 2025-2026. Esta nueva limitación de gastos de la UEFA preocupa mucho a la mayoría de Clubes, porque los 20 grandes europeos tienen un porcentaje medio de gastos que suponen hoy el 86% de sus ingresos, según la consultora Football Benchmark. Así que la mayoría tendrán que ajustar sus cuentas o buscar desesperadamente ingresos. Por eso asistimos a la batalla de la Superliga y a los cambios de la UEFA.

Mientras los grandes Clubes del fútbol europeo pelean por  su negocio y tratan de evitar que la burbuja que han creado les estalle en la cara, la mayoría de los equipos “normales”, al margen de los grandes, tratan de sobrevivir, sin dinero para grandes fichajes ni estadios, con estrecheces económicas, defendiendo el deporte por encima del negocio. Aplausos a ellos.

jueves, 9 de septiembre de 2021

El rescate del fútbol español

Una de las noticias de agosto ha sido la marcha de Messi del Barça, al no poder pagarle por su penosa situación financiera. Una grave crisis, agudizada por la pandemia, que afecta a todo el fútbol europeo y español: los 42 Clubes de 1ª y 2ª A perdieron 870 millones la pasada temporada (tras 8 años con beneficios) y están aún peor los 102 equipos de 2ªB y los 397 de 3ª división. Por eso, LaLiga ha pactado un rescate con el Fondo británico CVC (el que gestionaba la Fórmula 1), para recibir 2.675 millones en créditos a 40 años a cambio de una parte de los ingresos de patrocinio y TV de los Clubes. El objetivo es sanear sus cuentas en un par de años, gracias a un Plan de reconversión que busca aumentar los ingresos por TV y por el negocio internacional, digitalizando el fútbol con Fondos europeos. Hay que aprovechar la pandemia para racionalizar el negocio del fútbol, evitar que estalle esta peligrosa “burbuja” y lo paguemos todos.

Enrique Ortega 

La pandemia ha pinchado la “burbuja” del fútbol en toda Europa y en España. Ya en la primera temporada afectada por el COVID, la 2019-2020, los equipos europeos perdieron 8.700 millones de euros en ingresos, según la UEFA: -7.000 millones los equipos de las máximas categorías y -1.500 millones las ligas menores. La mitad de esas pérdidas fueron por el cierre de estadios (pérdidas de recaudación entre 3.600 y 4.000 millones), una cuarta parte por la bajada de ingresos por patrocinios (entre 2.400 y 2.700 millones menos) y el resto por la merma en los ingresos de TV (entre 1.200 y 1.400 millones menos). Y en la pasada temporada 2020-2021, la caída de ingresos habrá sido mayor, aunque no dan una cifra. Eso sí, la UEFA advierte que en las dos últimas temporadas, 42 Clubes europeos han suspendido pagos y hay 120 Clubes con Fondos propios negativos, que requieren financiación urgente para seguir funcionando: estiman que necesitan 3.000 millones de capital.

En la primera temporada afectada por el COVID, la 2019-2020, todas las Ligas europeas tuvieron pérdidas, salvo LaLiga española, según un informe de la consultora PwC: la Liga inglesa perdió 1.000 millones de euros, la italiana -750, la francesa -500 y la alemana -210, mientras LaLiga cerraba la temporada con 77 millones de beneficios  (frente a 225 la temporada anterior), gracias al salvavidas de los ingresos por traspasos y al aumento de los ingresos por TV. Pero en la pasada temporada, en 2020-2021, LaLiga entró también en pérdidas: -733 millones de euros, según los datos de LaLiga, que en realidad son -870 millones de pérdidas, al haber subido las pérdidas del Barça. Unas pérdidas que rompen 8 años de beneficios en el fútbol de 1ª y 2ª división, desde la temporada 2012-2013, gracias al Plan de ajuste que se puso en marcha en 2013, para recortar gastos (salarios y fichajes) y aumentar ingresos (TV, patrocinio y negocio internacional).

El impacto de la pandemia en el fútbol español, con el cierre de estadios entre marzo de 2020 y mayo de 2021, ha sido tremendo: los ingresos de los 42 Clubes de 1ª (20) y 2ª división (22) cayeron de 5.043 millones en la temporada 2019-2020 a 3.545 millones en 2020-2021, un 29,7% menos, según LaLiga. El mayor impacto se ha dado en los ingresos por taquilla (caen un -66%: de 796 a 271 millones), al no poder acudir a los estadios las 900.000 aficionados que iban cada semana en 2019. Los ingresos por retransmisiones de TV se han salvado (bajan de 1.770 millones a 1.762) y también los ingresos comerciales por patrocinio (bajan sólo de 987 a 912 millones), mientras caían a menos de la mitad los ingresos por traspasos y otros (de 1.490 millones a 600 millones de ingresos en 2020-2021).

Todos los 42 Clubes de 1ª y 2ªA  han sufrido esta caída de ingresos y las consiguientes pérdidas, pero el peor balance lo tiene el Barça, que reconoce estar en una situación financiera “dramática” (Laporta dixit): tuvo la pasada temporada unas pérdidas de -481 millones de euros y una deuda de 1.350 millones de euros (673 con los bancos y 389 con los jugadores), según los datos del propio Club. Y lo peor: tiene un patrimonio neto “negativo” (-451 millones), lo que sería un motivo de disolución si fuera  una Sociedad Anónima (SA) y no un Club de fútbol. Esta penosa situación financiera ha obligado al Barca a pedir un préstamo de 595 millones a Goldman Sachs y a implantar un Plan de ajuste, con un drástico recorte de gastos, venta de jugadores, rebaja de sueldos y no poder pagar la ficha a Messi.

Otros Clubes de 1ª división con serios problemas financieros son el Valencia, el Betis o el Athletic Club, mientras están algo mejor el Madrid (perdió 70 millones la temporada 2020-21) o el Atlético de Madrid (perdió 50 millones). Peor están los 22 Clubes de 2ªA, que han reducido drásticamente gastos y fichajes. Y se desconoce la situación financiera real de los 102 equipos que integran la 2ªB y, sobre todo, los penosos balances de los 397 equipos de 3ª división, todos ellos mucho más afectados por el cierre de los estadios que los grandes equipos (en 2ª B, los ingresos por abonos y taquilla suponen el 50% de los ingresos, mientras que sólo aportan un 15% del Presupuesto en el caso del Real Madrid).

LaLiga ya puso en marcha, en marzo de 2020, un Plan de ajuste para afrontar la caída de ingresos de la pandemia, actuando en varios frentes. El primero y fundamental, negociar con el Gobierno y los bancos un paquete de créditos ICO de 600 millones de euros, con la garantía del Estado (o sea, de todos los españoles). Y en paralelo, varios grandes Clubes (Atlético, Barça y Real Madrid) solicitaron préstamos a Fondos de capital riesgo nacionales e internacionales. La segunda vía de escape fue solicitar un ERTE para las plantillas de los Clubes de fútbol, que aprovecharon 7 Clubes de 1ª (Barça, Sevilla, Atlético de Madrid, Valencia, Alavés, Espanyol y Osasuna) y otros 10 de 2ªA, más 41 Clubes de 2ª B y muchos más de 3ª división. A la vez, los Clubes pidieron a sus jugadores que se bajaran los sueldos, no sin resistencia, entre el -10% (Madrid) y el 70% algunos como el Barça.

La cuarta vía de recortes se produjo en los fichajes, primero en el verano pasado: el gasto cayó de 1.291 millones gastados por los grandes Clubes en el verano 2019 a los 483 millones (-66%)  gastados en el verano 2020, según la LFP. Un ajuste en fichajes y salarios que LaLiga ha vuelto a exigir a los Clubes esta temporada 2021-2022, con nuevos límites según los ingresos estimados para cada Club. Eso ha vuelto a colocar a la Liga española como la más austera de las Ligas europeas: el gasto en fichajes de los equipos españoles de 1ª ha sido, en la campaña de verano de 2021, de 293 millones de euros, frente a 1.351 millones que han gastado los equipos de la Liga inglesa, los 549 millones de la Liga italiana, los 416 millones gastados en fichajes por la Liga italiana y los 356 de la Liga francesa.

Este mayor ajuste impuesto por LaLiga a los grandes equipos españoles explica que el Barça no haya podido retener a Messi, porque su agujero financiero y los ingresos previstos no permitían pagar su ficha (135 millones). Sorprende que sí la ha podido pagar el PSG  (35 millones anuales por 2 temporadas), cuando el Club francés tiene también problemas financieros y se ha permitido incluso fichar a 6 costosos jugadores (incluidos Ramos y el lateral Achaf, por 60 millones). La explicación es doble. Por un lado, la Liga francesa (Ligue 1) está en una peor situación financiera que LaLiga (lleva 2.600 millones de pérdidas operativas en las 2 últimas temporadas) y aprobó en 2018 límites salariales a los Clubes, pero no entrarán en vigor hasta dentro de 2 años (cuando vence el contrato de Messi con el PSG). Por otro lado, el PSG ha burlado tradicionalmente las normas financieras de la UEFA, que ahora ha suavizado con la pandemia. Y además, el PSG es un Club propiedad de un multimillonario Fondo ligado a la familia real de Qatar, con lo que no tiene problemas para inyectar periódicamente fondos, lo que ha trastocado y trastoca el negocio del fútbol europeo.

Volviendo al fútbol español, la persistencia de la pandemia ha obligado a LaLiga a ir más allá en sus Planes de ajuste y buscar un rescate financiero que asegure el futuro de los Clubes. Y así, tras 10 meses de negociación, LaLiga anunció en agosto un acuerdo con el Fondo británico CVC (que gestionó durante una década la Formula 1) para recibir una inyección de 2.667,5 millones de euros, 2.460 millones para préstamos a 40 años (sin intereses) a los Clubes de 1ª y 2ªA, 100 millones para el fútbol femenino y categorías no profesionales y otros 100 millones para la digitalización de LaLiga. A cambio de este dinero, el Fondo CVC recibirá una parte (11%) de los ingresos de patrocinio y TV de LaLiga en los próximos 40 años (aunque los gestionará solo LaLiga) y será su “socio industrial” para impulsar el desarrollo multinacional del fútbol español.

Este rescate financiero al fútbol español ha sido aprobado en agosto por 38 de los 42 Clubes de 1ª y 2ªA, aunque cuenta con el rechazo del Madrid y el Barca (que creen que pueden financiarse por si mismos y no quieren un Fondo gestionando parte de sus ingresos), el Athletic Club y el Oviedo, que quedarán fuera del acuerdo. Ahora, con ese dinero, LaLiga lo repartirá entre los Clubes, según su tamaño (250 millones le correspondían al Madrid o al Barça, 184 al Atlético de Madrid, 120 al Sevilla, 117 al Valencia, 115 al Athletic o 108 al Villareal). Y les exige un compromiso a la hora de gastarlo: el 70% del préstamo debe ir a infraestructuras (estadios) e innovación tecnológica, otro 15% para compra de jugadores y el 15% restante para reestructurar su deuda financiera.

Este rescate financiero a los grandes Clubes (¿qué pasa con el resto?) trata de asegurar su supervivencia esta temporada, cuando de momento sólo se permite un 60% de público en los estadios. Y en paralelo, LaLiga, la entidad que dirige el fútbol español, sigue adelante con su reconversión profesional de los Clubes, avanzando en tres vías. La primera, aumentar los ingresos que obtienen de las retransmisiones por TV, tratando de que pasen de los 1.800 millones actuales a 2.300 millones en unos años, para lo que quieren negociar con nuevos operadores (Amazon, DAZN) y aumentar las plataformas de emisión de partidos en el extranjero (van a lanzar una aplicación de pago, LaLiga Xtra, en 70 paises). La segunda vía de reforzamiento es aumentar los ingresos internacionales de los Clubes: aumento sobre todo de patrocinios (pasar de 90 a 112 millones y que el 50% de estos ingresos se generen fuera de España), en Africa y Oriente Medio, aunque también en Asia y América.

Pero la gran apuesta de LaLiga es la digitalización del fútbol español, que los aficionados (sobre todo los jóvenes) tengan múltiples plataformas (APPs, plataformas de transmisión por streaming…) para seguir la competición además de acudir a los estados. LaLiga ya ha invertido 200 millones en digitalización desde 2014 y ha firmado un acuerdo con Microsoft para desarrollar soluciones tecnológicas para la retransmisión de partidos. Y ahora, España es el único país que ha incluido el deporte entre los sectores que van a beneficiarse de los Fondos de recuperación de la UE: se van a destinar 300 millones para su digitalización, que se canalizarán a LaLiga y a los Clubes. Fútbol en la nube.

Al final, la pandemia ha desvelado lo vulnerable que es el negocio del fútbol y el grave riesgo de que estalle la “burbuja” económica creada alrededor de este deporte. Pero puede ser también una oportunidad para reconvertir el mundo del fútbol, consiguiendo en unos años sanear las cuentas de los Clubes y asentar sus balances y su futuro. Eso exige mejorar sus ingresos y racionalizar sus gastos, evitando sueldos escandalosos e inversiones faraónicas. Pero mientras haya jeques y Fondos de inversión que trastoquen el deporte en especulación, será difícil conseguirlo. La UEFA habla mucho de “Fair Play Financiero” pero piensa en suavizar sus normas cuando acabe la pandemia. Y LaLiga es hoy la más austera y vigilante, pero está sometida a la presión de la Premier británica y las demás. Así que el ajuste actual puede ser sólo una tregua y quizás no se pinche la burbuja del fútbol. Un grave riesgo, porque si vuelve a haber problemas, quizás tendremos que rescatarlos nosotros.   

jueves, 19 de septiembre de 2019

Crece la burbuja millonaria del fútbol


Vuelve la Champions, tras un mercado de fichajes de verano que ha batido todos los récords: 5.425 millones de euros gastados en la compra de jugadores en Europa, con los equipos españoles como líderes de gasto y fichajes más caros. Y se disparan las cesiones de jugadores, una “trampa” de los Clubes para evadir los controles de la FIFA. Es una muestra de cómo engorda la burbuja económica del fútbol, que mueve 15.000 millones de euros sólo en las 5 grandes Ligas europeas. LaLiga es ya la 2ª que más ingresa, tras la Premier británica, más de 4.500 millones en 2017-2018. El fútbol español es un negocio más saneado, con beneficios desde 2012, gracias al Plan de ajuste, los buenos resultados en Europa y los fichajes, aunque gasta demasiado en salarios y sigue endeudado. LaLiga quiere dar otro salto, multiplicando los ingresos por TV y patrocinio con mayor presencia en China, Asia y EEUU. Mientras, la FIFA prepara un Plan para controlar los fichajes e impedir que estalle la burbuja.


                                                                                                            enrique ortega

El fútbol profesional es una máquina de hacer dinero. Se ve cada temporada, con los fichajes. Este año, en el mercado de verano, que cerró el 31 de agosto, la compra de jugadores movió 5.425 millones de euros sólo en las 5 grandes Ligas de Europa, un 27,64% más que el año pasado y cuatro veces más que hace 9 años, según el informe Football Transfer Review. La Liga que más gastó en fichajes fue la Premier británica (1.516 millones), seguida por LaLiga española (1.319), la Serie A italiana (1.178), la Bundesliga alemana (742) y la Ligue1 francesa (670 millones). LaLiga española fue la segunda donde más crecieron los fichajes (+49%, sólo por detrás del 59% de la Bundesliga) y tres  equipos españoles han sido los tres Clubes europeos que más gastaron en fichajes: Madrid (305 millones), Barça (255) y Atlético de Madrid (243). Y además, los tres fichajes más caros de este verano los han hecho 3 equipos españoles: Joao Félix (126 millones, Atlético de Madrid), Antoine Griezmann (120 millones, Barça) y Eden Hazard (100 millones, Real Madrid).

La locura de los fichajes, que baten récord año tras año, hace que haya ya 27 jugadores de fútbol profesional que ganan más de 100 millones de euros al año, según el CIES Football Observatory. Los encabeza Mbappé, con 252 millones, seguido de Salah (219,6), Sterling (207,8), Neymar (124,7), Hazard (120,7) y Ronaldo (118,1 millones).  Y de estos 27 jugadores “cienmillonarios”,17 juegan en la Premier británica (Manchester City y Liverpool tienen 6 cada uno), 5 en LaLiga española (3 en el Barça), 2 en la Serie A italiana y en la Ligue 1 y 1 en la Bundesliga alemana. El jugador español mejor pagado es Saúl (93,8 millones), que ocupa el nº 33 en el ranking de sueldos, seguido de Rodrigo (88,2), Kepa (87,2) y Asensio (86,3).

Pero la burbuja del fútbol no se ve sólo en los fichajes. La última moda son las cesiones de jugadores, que este verano han superado a los traspasos: 135 cesiones frente a 129 traspasos en la Premier británica o 166 cesiones en LaLiga frente a 159 traspasos. El “boom” de las cesiones se debe a que hay un límite de 23 jugadores por plantilla y muchos Clubes se han dedicado a comprar para aprovechar nuevos jugadores baratos y tienen que “soltarlos”. Las cesiones son también una forma de “burlar” los requisitos económicos de la FIFA, en cuanto al porcentaje de inversiones y sueldos sobre ingresos, rebajando el gasto en plantillas. La ventaja es doble: el Club que cede se quita el gasto de ese jugador y puede subir más sus gastos en jugadores y el Club que toma al jugador cedido se hace con buenos jugadores con menos costes que en un traspaso. Dos ejemplos. Uno: en enero de 2018, el Arsenal ficho a Mjitarian por 35 millones y el 1 de septiembre de 2019 lo ha cedido a la Roma por 3 millones. El otro: el PSG acaba de ceder a Jesé al Sporting de Lisboa, después de haberlo cedido sucesivamente a Las Palmas, Stoke y Betis. Y en su puesto, adquirió cedido por 1 temporada a Icardi (del Inter), por sólo 5 millones de euros (la mitad de su salario).

Traspasos y cesiones engordan la burbuja del fútbol profesional y los presupuestos de las Ligas europeas y los grandes Clubes. Las 5 grandes Ligas europeas facturarán esta temporada 15.000 millones de euros, en un crecimiento económico imparable movido por los ingresos por las retransmisiones deportivas, los premios en las competiciones y, sobre todo, por los ingresos comerciales (publicidad, patrocinios y merchandising), más que por las entradas y pagos de socios (marginales). La Liga líder en gasto, a mucha distancia, es la Premier británica, que ingresó 5.300 millones de euros en 2017, según el último balance de la UEFA. Y le sigue LaLiga española, que hace dos temporadas superó a la Bundesliga, con 2.900 millones facturados en 2017 (frente a 2.800 la alemana). Y luego siguen la Serie A italiana (2.200 millones) y la Ligue1 francesa (1.692 millones).

LaLiga española (20 equipos de 1ª división y 22 equipos de 2ª A) ha dado un gran salto en las últimas temporadas, duplicando sus ingresos en los últimos 5 años, entre 2012-2013 (2.266 millones) y 2017-2018 (4.478,6 millones), según los últimos datos publicados por LaLiga. Ello ha sido posible gracias a los éxitos deportivos de los equipos españoles (en los últimos 5 años, de los 15 grandes títulos europeos, 14 han ido a las vitrinas de equipos españoles), al saneamiento de sus cuentas y, sobre todo, al fuerte aumento de los ingresos por TV (de 844 millones en 2013 a 1.500 millones en 2017, tras la negociación centralizada impuesta en 2015), al tirón de los ingresos por traspasos de jugadores (se duplicaron, de 498 millones en 2016-17 a 1.017 en 2017-2018) y al fuerte aumento de los ingresos por comercialización (de 393 millones en 2013-14 a 837 millones en 2017-18), estabilizándose los ingresos por entradas y socios, dado que la asistencia a los estadios roza el 70% del aforo. Y todavía tiene un alto endeudamiento. Al final, el fútbol español cerró la temporada 2017-2018 con 189 millones de beneficio neto, según LaLiga.

Si LaLiga española ha dado un gran salto económico, parejo a los éxitos deportivos, los grandes Clubes españoles se consolidan como líderes en Europa. Así, los dos Clubes europeos con mayores ingresos son españoles, según el estudio Football Money League 2019 de Deloitte: el Real Madrid (750 millones en 2017-2018) y el Barça (690,4 millones), por delante del Manchester United (666 millones), Bayer Múnich (629,2), Manchester City (568,4), Paris Saint Germain (541,7), Liverpool (513,7), Chelsea (505,7), Arsenal (439,2) y Tottenham (428,3 millones de ingresos). En el puesto 13º del ranking europeo está ya el Atlético de Madrid (304 millones ingresos) y en el 27º el Sevilla (224,4 millones). Al final, los grandes equipos españoles tienen beneficios (42,98 millones el Madrid, 33,69 el Sevilla, 28,77 la Real, 21,04 el Leganés y 20,14 millones el Barça), con pérdidas sólo en el Valencia (-33,74 millones), según Informa. Y en 2ª A, de 22 equipos, 9 tienen todavía pérdidas.

Un panorama económico bastante saneado hoy si tenemos en cuenta que 32 Clubes entraron en suspensión de pagos entre 2003 y 2012 y otros desaparecieron, mientras el futbol español (1ª y 2ªA) arrastró pérdidas de 1999 a 2012. Forzados por la UEFA, los Clubes y el Gobierno Rajoy aprobaron un Protocolo en abril de 2012 para ajustar las cuentas de los 42 Clubes, con una aprobación previa de sus Presupuestos y un control de ingresos y gastos por LaLiga y el Consejo Superior de Deportes (CSD). El resultado es que los Clubes están ahora saneados, con beneficios desde la temporada 2012-2013, aunque es gracias a los ingresos por traspasos (sin ellos, sólo con los ingresos “ordinarios”, los Clubes siguen con pérdidas), según las últimas cuentas (temporada 2017-2018) publicadas por el CSD.  Y tienen menos deuda, aunque aún deben 416 millones de euros a Hacienda (311 los de 1ª y 104 los de 2ªA), otros 10,34 millones a la Seguridad Social y 3.020 millones más a bancos (695,5) y proveedores (2.325 millones), una deuda “manejable” según LaLiga.

El “punto negro” de las cuentas del futbol español siguen siendo los salarios (de jugadores, entrenadores, directivos y personal), que suponen el 65,9% de los gastos (66,6% en 1ª, 2.052 millones en 2017-2018, un 21,8% más que la temporada anterior, y el 58,2% en 2ªA, con 173,3 millones, sólo un 0,3% más), por debajo del tope del 70% que marca la UEFA. LaLiga acaba de publicar los topes de gasto salarial para 2019-2020, en función de los ingresos y gastos estructurales de cada Club (671 millones para el Barça, 641 para el Madrid, 348 para el Atlético de Madrid, 170 millones para el Valencia…). Un intento de “frenar la burbuja de fichajes y sueldos, aunque afecta poco a los Clubes grandes con muchos ingresos (el tope al Barça aumenta un 38%, el del Madrid un 74% y el Atlético un 55%) y mucho a los pequeños o peor gestionados (-0,55% Villareal, -0,72 Leganés, +0,33 Real Sociedad, +2,3 Levante). Y bastante a los de 2ªA: la mitad de los 22 equipos no podrán subir su gasto salarial esta temporada.

Saneados (más o menos) los 42 equipos de LaLiga (1ª y 2ªA), poco se sabe de la situación económica del resto de equipos profesionales: los 80 equipos de 2ªB y los 360 equipos de 3ª división. Todo hace temer que sus finanzas son “penosas”. En 2ª A, se estima que sólo 20 equipos tienen más de 1 millón de euros de Presupuesto y el resto languidece, sin llegar algunos a los 400.000 euros mínimos para sobrevivir. Y en 3ª división, son muchos los que sufren para alcanzar los 100.000 euros anuales para sobrevivir. Por ello, la Federación y los Clubes han intentado en julio (en medio de una gran polémica) fijar unos Presupuestos mínimos para esta temporada 2019-2020: 600.000 euros en 2ªB y 200.000 en 3ª, lo que puede llevar a muchos Clubes pequeños a desaparecer, como pasa desde hace años.

Cara al futuro, LaLiga sigue empeñada en “ganar tamaño” (llegar a los 6.000 millones de ingresos de la Premier británica) y alcanzar 250 millones de beneficios. Para ello, trabajan en dos frentes: conseguir más recursos de las retransmisiones por TV (la Premier británica ingresa 5.000 millones frente a 1.516 millones LaLiga) y aumentar la presencia internacional de LaLiga y el futbol español, siguiendo el modelo de la NBA (baloncesto USA). Y en el camino, atraer inversores al fútbol español, donde ya hay 9 Clubes en manos de extranjeros e inversores interesados en comprar otros 8 equipos españoles (Betis, Sevilla, Getafe, Leganés, Alcorcón, Celta, Eibar y Zaragoza). Al final, LaLiga se guarda la gran jugada para 2020: que 2 ó 3 Clubes de fútbol español salgan a Bolsa, donde ya cotizan hoy 22 Clubes de Inglaterra, Italia, Francia, Portugal, Alemania o Turquía.

El primer gran objetivo de los actuales gestores de LaLiga, responsables del éxito económico del fútbol profesional español, es sacarle más dinero a las retransmisiones deportivas por TV, en colaboración con las telecos (Movistar y Orange), que han apostado por el fútbol en sus ofertas. Y ambos saben que hay margen para ingresar más, porque en Reino Unido, un 70% de los telespectadores pagan por ver fútbol en TV (20 millones de personas), mientras en España sólo lo hacen el 34% (6 millones).Y además, dejan de ingresar 400 millones por la piratería de partidos. Por todo ello, creen que los Clubes podrían ingresar el doble que ahora por el fútbol en TV, hasta 3.500 millones anuales (2.500 millones en España y 1.000 millones en el extranjero).

El segundo objetivo es hacer del fútbol profesional español (LaLiga) una gran multinacional, ampliando su presencia en el mundo, donde LaLiga cuenta ya con 9 oficinas internacionales y 35 delegados. Intentan seguir el ejemplo de la NBA USA o de la Premier británica, cuyos jugadores y partidos son seguidos en todo el mundo, lo que refuerza audiencias en TV e ingresos comerciales por patrocinio y merchandising. El gran objetivo de LaLiga es China (donde el fútbol español es la tercera liga más seguida, tras la propia y la Premier), el resto de Asia, Estados Unidos y Latinoamérica. Para penetrar más en estos mercados,  ya han puesto partidos a horas “intempestivas (a las12, 14 o 16 horas) y han lanzado la idea de jugar partidos de LaLiga en otros paises (Miami), no apoyada por la Federación. Y siguen reforzando la presencia en las redes sociales del fútbol español, que tiene más de 1.700 millones de aficionados en todo el mundo.

Todo esto está muy bien, pero hay que vigilar que la burbuja del fútbol no explote, en Europa y en España. Para eso, debería haber auditorías más rigurosas de los Clubes y que fueran públicas, algo que no es habitual. Y controlar mejor gastos y endeudamiento. Mientras, la FIFA ya ha anunciado que prepara un Plan para “parar el gesto desmesurado de los fichajes” y controlar las cesiones (“hay un exceso de jugadores cedidos”), denunciando que hay un abuso de los agentes (unos pocos controlan y encarecen fichajes) y “una falta de transparencia en el mercado”, que fija un valor aleatorio a los jugadores. La idea de la FIFA es crear un organismo (ligado a un banco de inversión) que controle todos los fichajes y los limite, en base a un algoritmo. Y fijar un tope de 6 a 8 cesiones por equipo. Cambios que quiere aplicar para 2020, aunque hay muchas presiones en contra.

Mientras esperamos que la FIFA y LaLiga impidan que engorde más la burbuja del fútbol profesional, el próximo Gobierno debería implicarse en que el dinero del fútbol de élite (pagaron  3.053 millones en impuestos en 2017-2018) repercuta más en el deporte de a pié, en ese millón de niños y jóvenes federados que carecen de campos, equipación y ayudas, que sólo van a recibir 84,6 millones de la Federación este año 2019, según las cuentas del CSD. Y eso es preocupante en un país donde 6 de cada 10 niños incumple las recomendaciones de hacer ejercicio de la OMS, según el estudio PASOS promovido por la Fundación Gasol, debido al excesivo uso de los móviles y videojuegos. Está bien que España sea una potencia en el fútbol profesional, pero no a costa de sueldos escandalosos y peligrosas “burbujas” económicas. Y ese “poderío” debería ayudar a promover y financiar el fútbol y el deporte entre jóvenes y mayores. Algo que no se hace.