domingo, 14 de octubre de 2012

La inflación se come los salarios


Los precios llevan tres meses disparados y la inflación ha llegado al 3,4%, el nivel más alto desde hace 16 meses. La subida del IVA en septiembre ha sido la puntilla, tras las alzas de carburantes, luz, alimentos y medicinas. Con ello, pensionistas, parados y trabajadores pierden poder adquisitivo, otro año más: la inflación les quita más de un euro al día. La culpa de las subidas no está en los salarios, que apenas suben, sino en el aumento de los márgenes empresariales y de los costes energéticos y de comercialización. Y en la falta de competencia en algunos sectores que tienen monopolio. Hace falta una cruzada contra la inflación, revisar márgenes y precios y forzar bajadas de precios. Porque recesión y paro con inflación es el peor de los mundos. Sobre todo para los que menos tienen : jubilados, parados y mileuristas.

Los precios rompieron en julio la racha de 9 meses de caídas (hasta el 1,9% en junio, desde el 3,1% en septiembre 2011) y en agosto subieron de nuevo por los carburantes, los alimentos, la luz y los medicamentos. Pero la puntilla fue la subida del IVA en septiembre, que hizo saltar 7 décimas más el IPC, hasta el 3,4% anual. Aunque se estima que sólo el 40% de las empresas han repercutido el IVA a sus clientes, la subida se ha notado en todos los sectores, (muchos por el redondeo) y sobre todo donde el IVA ha pasado del 8 al 21% (cines, teatros, peluquerías, TV digital, servicios funerarios, floristerías) y en la cesta de la compra: 9 de las 12 principales cadenas de supermercados han subido sus precios, un 7% según la OCU, sobre todo las marcas blancas.

La subida del IVA se va a seguir notando en los próximos meses, como otras subidas: enseñanza (guarderías, colegios, material escolar  y tasas universitarias), luz (baja un 2,29% en octubre, pero en los tres últimos recibos del año notaremos el prorrateo del 7% de subida de julio y el alza del IVA, con lo que pagaremos 6,90 euros más en cada recibo), carburantes (han bajado, pero con el invierno subirá el gasóleo) y  transportes, además de las subidas de tasas e impuestos estatales, autonómicos y municipales (otro catastrazo).

Se prevé que la inflación cierre el año cerca del 3,4% actual, quizás en el 3,3%. De ser así, los precios se comerán el poder adquisitivo de la mayoría de españoles. Empezando por  los  pensionistas: les subieron el 1% con lo que si no les revisan las pensiones en enero (costaría 4.600 millones), perderán unos 20 euros mensuales (2,3% en una pensión media de 831,64 €).Siguiendo con los parados, los 3 millones que cobran algo (la otra mitad no cobra nada): los 1.375.000 que reciben una pensión contributiva (864 € de media al mes) perderían unos 20 euros cada mes y los otros 1.600.000 parados que cobran una prestación asistencial (426 € de media) perderían unos 10 euros al mes. Y por último, los trabajadores: si el sueldo medio neto (2010, según el INE) es 1.345,44 euros y la subida media estará por debajo del 1%, perderán unos 30 euros por mes (420 euros al año).

Al final, la inflación se comerá un euro al día o más, sin que podamos hacer mucho para evitarlo. Este año, sólo un 30% de los convenios tienen clausula de revisión salarial y muchos trabajadores han visto reducir su salario o sus ingresos (menos horas y menos complementos), con lo que perderán aún más poder adquisitivo. De hecho, España es el tercer país europeo donde los salarios han perdido más poder adquisitivo entre 2010 y 2012: un 6%, tras Portugal (-10%) y Grecia (-20%), mientras crecía en Alemania (+1,5%).

Pero hay más: la inflación alta no sólo se come nuestros ingresos sino que empeora la recesión y agrava el paro: compramos menos, las empresas venden menos y no se invierte. Y las familias (las empresas y el Estado) con deudas ven como les crecen. Vienen menos turistas porque el país es más caro y tenemos más difícil exportar, porque nuestros productos son más caros: la inflación en la zona euro está en el 2,7% (y el 2% en la OCDE). Inflación con recesión (estanflacion), el peor de los mundos.

¿Quién tiene la culpa de esta alta inflación? Esta vez no son los salarios, que apenas crecen: los nuevos convenios 2012 suben un 0,87% (hasta agosto) y las revisiones un 1,47%. Y los costes laborales por hora trabajada suben un 0,5%, la menor subida de Europa (tras el +0,4% de Irlanda), muy por debajo de Italia (+1,1%), Reino Unido (+1,7%), Francia (+2%), Alemania (+2,5%) o la media UE-27 (+1,8%). Recordemos que el coste laboral en España es ya un 25,3% inferior a la zona euro: 20,6 euros por hora trabajada frente a 34,2 € en Francia, 30,1 € en Alemania o 26,8 € en Italia.

Lo que sí suben son los márgenes empresariales: crecen un 3,5% este año mientras la remuneración de los asalariados cae un 0,6% (INE). Y lo más clarificador: los márgenes empresariales aportan un 2 % a la inflación del primer semestre (deflactor del PIB), mientras los asalariados restan (-1,2%). En definitiva, que los márgenes que las empresas cargan en los precios suben a pesar de la crisis, mientras bajan los salarios reales. Márgenes que suben más en los sectores con menos competencia exterior o donde hay una situación de práctico monopolio: telecomunicaciones, energía y muchos servicios.

Otro factor inflacionista son los costes: energéticos (nuestras empresas pagan una tarifa eléctrica que es la sexta más cara de la UE), financieros (siguen subiendo las comisiones y los tipos de la escasa financiación a las empresas) y de transporte (en España, se transportan por camión el 83% de las mercancías, frente al 45% en UE-27). También están los costes de tener una extensa cadena de comercialización, sobre todo en alimentación. Y luego, el coste de tener un proceso de producción menos competitivo, en innovación y tecnología, producto, organización del trabajo y capacidad de venta y exportación.

Al final, si tenemos los precios más altos es porque nuestras empresas no consiguen producir más barato o si lo hacen, cargan más márgenes. La solución no es sencilla: exige modernizar nuestra economía y hacer que produzca a precios más competitivos. Pero mientras, hace falta un Plan de choque contra la inflación, que contenga costes y márgenes, fomente la competencia y quite privilegios a los monopolios. Una cruzada contra los otros culpables de la inflación, como en su día se hizo (injustamente) contra los salarios. Aunque levante ampollas. Si no, la inflación se comerá nuestros menguantes ingresos.  

miércoles, 10 de octubre de 2012

Generación "ni-ni" : jóvenes sin salida


Uno de cada cuatro jóvenes españoles ni estudia ni trabaja, un 50% más que en la OCDE. Son la generación “ni-ni”: casi 2 millones de jóvenes de 15 a 29 años. Dejaron los estudios con el boom del turismo y la construcción y ahora están sin trabajo y les cuesta volver a estudiar. España tiene la segunda mayor tasa de abandono escolar de la OCDE y la segunda mayor tasa de paro juvenil de Europa. Urgen planes para que muchos “ninis” vuelvan a las aulas, porque tienen menos formación que los jóvenes europeos. Y Bruselas ha pedido a España un plan urgente de empleo juvenil, que no llega. Sólo recortes en educación y en formación a los parados, subida de matrículas y una reforma educativa que va a expulsar a más jóvenes de las aulas. Hay que buscarles una salida ya.

Antes de esta crisis, España tenía menos “ninis” que Europa: un 13,8% (18-24 años) frente al 14,9% de la UE-27. Y eso porque toda una generación de jóvenes españoles habían dejado las aulas para trabajar en la construcción, el turismo y la hostelería, al amparo del boom: en 1.997, un 34% de los jóvenes (15-29 años) trabajaba. Pero, al estallar la crisis, estos jóvenes fueron los primeros que se fueron al paro, al pinchar la burbuja inmobiliaria, ayudados por su baja formación y sus contratos temporales (los tenían el 60%, el doble que en Europa).

Con ello, a partir de 2007, los ninis dan un salto y España se convierte en el quinto país europeo con más jóvenes (18-24 años) que ni estudian ni trabajan: un 23,1% en 2011,  muy por encima de la media europea (16,7%) y sólo por detrás de Bulgaria (27,9%), Italia (25,2%), Grecia (24,4%) e Irlanda (23,9%). Y si abrimos más el abanico de edad (15 a 29 años), España es el segundo país de la OCDE con más “ninis”, tras Israel (27%): un 23,7% en 2010, frente al 15,8% de media en los países industrializados. En total, según el censo 2012, 1.865.000 jóvenes españoles que ni estudian ni trabajan. Un drama para ellos y sus familias. Y para el país.

España tiene más jóvenes “ninis” por dos razones que se suman: más abandono escolar y más paro juvenil. Somos el país europeo con más tasa de abandono escolar, tras Malta (33,5%): un 26,5% de los jóvenes entre 18 y 24 años han abandonado sus estudios, el doble que en Europa (14,2%). Y la situación es más grave en algunas autonomías: Andalucía (32,5%), Ceuta y Melilla (32,2%), Castilla la Mancha (31,6%), Murcia y Baleares (30,7%), resaltando el bajo abandono escolar en el País Vasco (12%), Navarra (13%),Madrid (19,8%) y Galicia (20,8%).

Además, somos el país europeo con más paro juvenil (15-24 años): un 52,9%, sólo por detrás de Grecia (53,8%), frente al 22,5% de paro juvenil en la UE (y el 8% en Alemania). Y lo peor es que tenemos más paro en todos los niveles de estudios, incluyendo entre los universitarios: 12,3% de paro en España frente al 10,4% en Europa y el 4,7% en la OCDE. Tenemos más paro juvenil porque los jóvenes estaban empleados en los sectores que más han sufrido la crisis (construcción y servicios), pero también porque nuestros jóvenes están peor formados que los europeos: tenemos más universitarios (39% entre jóvenes 25-34 años frente al 38% la OCDE), pero también tenemos más jóvenes sin secundaria (29,4% frente al 15,3% la OCDE), menos jóvenes con secundaria superior (57% frente al 77% la OCDE) y menos titulados en Formación Profesional (38% frente al 52% en UE-19).

Al final, es la pescadilla que se muerde la cola: nuestros jóvenes están menos formados pero abandonan más los estudios y eso les complica aún más encontrar trabajo, ya que está demostrado que el paro se ceba más entre los menos formados (36,8% paro entre los que tienen estudios básicos y 12,3% entre los universitarios). La LOE 2006 intentó recuperar a los que salieron de la ESO y la FP, con el sistema de pasarelas, pero no ha dado muchos resultados, aunque el abandono escolar bajó en 2011 (del 28,4% al 26,5%), más por la falta de empleo que por una política de recuperar alumnos en los Institutos, que es donde se van. Los recortes en educación (-6.000 millones desde 2010) han frenado muchos programas de recuperación en las autonomías y también muchos planes de escuelas de adultos. Ahora, el temor es que la nueva reforma educativa aprobada por el Gobierno Rajoy, con su sistema de más pruebas y reválidas, dificulte la recuperación de alumnos y fuerce un mayor abandono escolar de los que tengan problemas. Además, los recortes en medios y profesores o la subida de tasas universitarias no ayudan.

Se impone un Plan específico para reducir el abandono escolar, en línea con Europa, cuyo objetivo es bajarlo al 10% para 2020 (lo tenemos en el 26,5%). Y además de recuperar alumnos, sobre todo para la Formación Profesional, hay que mejorar la formación de los jóvenes parados, con cursos específicos, lo que choca con los recortes en las políticas activas de empleo. Y luego, hay que buscar fórmulas de contratación que liguen formación y empleo. En algunas autonomías (Madrid, País Vasco y Comunidad Valenciana) se han puesto en marcha programas piloto de formación dual: alumnos de FP estudian en un centro (1/3) y hacen prácticas en una empresa (2/3), durante tres años, a cambio de un contrato de formación y aprendizaje en que se le pagan 450 euros al mes. El Gobierno acaba de enviar al Consejo de Estado un Decreto para cubrir   estos contratos de formación-empleo, que podrán utilizar jóvenes de hasta 30 años.

Es un principio que puede dar buenos resultados, como en Alemania. Pero hace falta más. La Comisión Europea acaba de pedir a España (y a los otros siete países con más de un 30% de paro juvenil: Grecia, Irlanda, Italia, Letonia, Lituania, Portugal y Eslovaquia) que hagan más esfuerzos para reducirlo, ya que hay muchos jóvenes en riesgo de exclusión social y pobreza. Urge un Plan de empleo juvenil, un Plan de choque para el que se podrían buscar más fondos europeos. Pero sobre todo, urge cambiar de política : con los recortes se agudiza la recesión, no hay demanda y no hay empleo. Y los jóvenes (junto a las mujeres y los mayores de 55 años) son los que más lo sufren. Sin trabajo y sin ganas ni medios para volver a estudiar. Casi 2 millones de jóvenes condenados cada día a la desesperanza. Una generación perdida.

domingo, 7 de octubre de 2012

Pacto y segundo rescate a las autonomías


Todos han hecho el paripé en la Conferencia de presidentes autonómicos, para tranquilizar a Bruselas y los mercados. El precio ha sido un nuevo rescate a las autonomías, 18.000 millones para tapar sus agujeros más urgentes. Rajoy gana tiempo y las autonomías llegan a fin de año. Pero el problema sigue ahí: las autonomías no tienen recursos suficientes para financiar los servicios básicos, al margen de que gasten mejor o peor. Y el Gobierno les fuerza a recortar el déficit más que el Estado. No salen las cuentas y por eso han necesitado dos rescates en cuatro meses. Y unos duros recortes, que seguirán en 2013. El problema es el reparto de fondos y de poder entre el Estado y las autonomías, cuya solución se retrasa hasta 2014.Pero está ahí y volverá a salir, porque la recesión asfixia a las autonomías. Y a nosotros con ellas.

Entre alfombra roja, banderas y sonrisas, Rajoy y las autonomías han alcanzado un pacto de mínimos: sois buenos y os comprometéis a hacer los recortes que impone Bruselas y a cambio os ayudo a llegar a fin de año, a que paguéis a los bancos los 15.000 millones de vencimientos de deuda que tenéis este trimestre. Y aparcamos para 2014 los dos problemas de fondo: la reforma del sistema de financiación autonómica (que debía entrar en vigor en 2013) y el reparto del recorte del déficit público (menos drástico para el Estado). Para 2013, las autonomías aceptan que del 4,5 % de déficit comprometido por España con Bruselas, 3,8% lo tenga el Estado (unos 38.000 millones) y 0,7% las autonomías (sólo 7.000 millones de déficit, la mitad que este año) . Y  Rajoy acepta cambiar el reparto del déficit 2014, que no es tan problemático: 2,7% para el Estado (27.000 millones) y 0,1 % (1.000 millones) para las autonomías.

Rajoy gana tiempo y vende unidad frente a Bruselas. Y las autonomías consiguen sobrevivir, a cambio de la ayuda del Gobierno. De momento, las dos más contestatarias, han conseguido dos anticipos de urgencia: 560 millones a Cataluña para pagar los gastos más urgentes (y van cuatro anticipos este año) y otros 1.000 millones a Andalucía para vencimientos de deuda. Además, el Gobierno ha abierto la ventanilla para un segundo rescate a las autonomías: un Fondo de Liquidez que va a prestarles 18.000 millones para que paguen sus vencimientos de deuda, a algunos proveedores (sanitarios, farmacias, conciertos educativos y Universidades) y a los Ayuntamientos (les deben 800 millones).

De momento, ya han pedido la ayuda del Fondo 6 autonomías: Cataluña (5.023 millones), Comunidad Valenciana (4.500), Murcia (528), Andalucía (4.906),Castilla la Mancha (848) y Canarias (756), lo que supone el 92 % de los recursos disponibles. A cambio de estos créditos, Hacienda reforzará el control sobre las autonomías y sus planes de ajuste, con “hombres de negro” vigilando sus cuentas (como Bruselas hace con Grecia, Irlanda, Portugal o España).

Es el segundo rescate del Gobierno a las autonomías en cuatro meses, ya que en junio puso en marcha un Plan de créditos para que 14 autonomías pagaran 17.000 millones de deudas a proveedores. Un nuevo parche que no resuelve el problema de fondo: la insuficiencia de fondos de las autonomías y más cuando la recesión les está tirando por los suelos sus ingresos y se les  recorta la aportación del Estado. En los dos últimos años, pero más en 2013: las transferencias del Presupuesto a las autonomías bajarán un 12 % y, lo más grave, la inversión pública que el Estado hace en sus territorios caerá un 16,2%. Perderán 2.065 millones en inversiones públicas, sobre todo Galicia (-397 millones), Comunidad Valenciana (-358), Castilla la Mancha (-243) y Andalucía (-220), aunque en porcentaje las que más inversión pierden son Navarra (-68%), Baleares (-45%) y Aragón (-30%). Y se incumplen los compromisos de inversión de los Estatutos de autonomía de Cataluña (-55% de inversión en 2 años) y Andalucía.

Por eso saltaron las críticas de Cataluña, Andalucía y varios barones del PP, ahora acallados con el segundo rescate. Pero con ese dinero no resolverán su problema para 2013: bajar el déficit autonómico del 1,5% este año (que será más) al 0,7%. Eso les va a obligar a hacer unos Presupuestos 2013 mucho más duros que los de este año, con más recortes y subidas de impuestos. Y no lo tienen fácil. Poco pueden hacer para subir ingresos con los impuestos cedidos, ya que los importantes (IRPF, IVA, especiales, sociedades) están en manos del Estado. Y en los gastos, el 70% van a financiar educación, sanidad, Dependencia y servicios sociales. Aquí han metido ya un buen tajo y poco pueden hacer, aunque darán otra vuelta de tuerca en 2013, en perjuicio de  los servicios públicos, ya muy deteriorados. Y tendrán que hacer un mayor ajuste en el sector público autonómico.

Rajoy se ha comprometido con Bruselas a que las autonomías recortarán 9.500 millones en gasto corriente, por tres vías: recorte de 3.600 millones en gasto de personal (más despidos a sumar a los 176.000 despidos públicos en el último año) y cierre de 127 empresas públicas, recorte de subvenciones (a particulares, empresas y Ayuntamientos) y “reprogramación” de inversiones (en castellano: ni una inversión nueva, a pesar de riadas, incendios y clases en barracones).

En resumen, que los recortes del Estado se agravan para 2013 en las autonomías, que será donde más los notemos los ciudadanos, con una educación de peor calidad, una sanidad menos eficiente y con más listas de espera, menos ayudas a la Dependencia y un drástico recorte en los gastos sociales cuando más se necesitan. Y como la recesión seguirá ahí y a las autonomías les volverá a caer la recaudación, tendrán que hacer nuevos recortes para intentar cumplir con Bruselas y con Hacienda. Y eso conllevará más recesión y más recortes. Un callejón sin salida.

En el fondo, lo que ha pasado es que la crisis ha hecho estallar por los aires el modelo autonómico: España es uno de los países más descentralizados de Europa, donde las autonomías gastan el 37%, frente al 50% de la Administración central (20% el Estado y 30% la Seguridad Social) y un 13% los Ayuntamientos. Y sin embargo, el Estado no les ha transferido ingresos suficientes, con lo que cada año van acumulando déficit y deudas (como le pasa a la Sanidad). Podemos pensar que había que recortar las autonomías. Pero si no se da marcha atrás y se les recorta competencias, hay que darles recursos. Y eso pasa porque el Estado central ceda ingresos. O sea poder. Y claro, se resisten a ceder parte de su pastel. El otro problema es revisar el sistema de financiación y los criterios de reparto del pastel autonómico, que no convencen a la mayoría. Ahora, ambos temas se aparcan: no toca.

Pero el sistema hace aguas por todas partes y saltará de nuevo, harán falta más rescates. Y mientras, los ciudadanos pagaremos las duplicidades de poder, la pelea de dos administraciones por nuestros impuestos y los agobiantes recortes en los servicios públicos. Ellos ganan tiempo, satisfechos con el Pacto, pero los problemas los sufrimos nosotros.

miércoles, 3 de octubre de 2012

Guarderías a precios imposibles


Las familias de los 450.000 niños (0-3 años) que van a una guardería lo han tenido difícil este curso: fuertes subidas (25% de media y hasta el 77%), menos ayudas, menos profesores y más niños por clase. Otros 100.000 niños se han quedado sin guardería, por falta de plaza o porque no podían pagarla y han tenido que quedarse con sus madres o abuelos. Tres años de recortes están afectando gravemente a la educación infantil, aunque está mejor en España que en la mayoría de Europa. El Gobierno Rajoy ha suprimido la construcción de nuevas guarderías, aunque faltan 150.000 plazas. Y ha aplazado la ampliación del permiso de paternidad, mientras las empresas han reducido un 40% sus ayudas a la conciliación laboral. Lo pagan las mujeres, que trabajan menos que en Europa, y los niños, dos palancas claves para salir de la crisis.
enrique ortega

Las guarderías públicas se financian mayoritariamente con recursos de las autonomías y Ayuntamientos, que han recortado drásticamente sus aportaciones en 2011 y 2012, obligando a un mayor pago de las familias. En Zaragoza, por ejemplo, el Ayuntamiento financiaba el 50% de las guarderías municipales, la autonomía el 25% y las familias otro 25%. Este año, el Gobierno regional recorta su aportación un 20% y los padres pagarán hasta 50 euros más al mes. En Cataluña, la Generalitat pagaba un tercio del coste de cada plaza en educación infantil (5.400 euros al año), 1.800 euros en 2.010, repartiéndose los otros dos tercios entre los Ayuntamientos y familias. En los últimos años, el gobierno autonómico ha recortado su aportación, que este curso será de 875 euros por niño, lo que obliga a los Ayuntamientos a subidas en las guarderías del 10% (Barcelona), 40% (Sabadell) y 44% (Badalona).

En toda España, la media de subida en las guarderías este curso se estima en un 25,6%, con grandes diferencias entre Andalucía (+3,5%), Valladolid (+10%), Galicia (+19%, aunque para rentas medias suben el 70,45%), Castilla la Mancha (+42% en algunos municipios) o Murcia (+77% en Cartagena). Pero la subida más llamativa se ha dado en Madrid: para las rentas más bajas, el coste de una guardería pública (con comida) sube de 142,40 a 234,20 euros (+77%), para bebés de menos de un año, por los que ahora cobran una cuota extra de 60 euros. Y los de más renta pasan de pagar 205,40 euros a 334,20 (+62%).

Además de las subidas, las familias se han encontrado este curso con menos profesores, más niños por aula (desde 2008, han subido un 10% en 1-2 años y un 20% en 2-3 años) y menos medios. Y han visto recortadas las ayudas y becas, el cheque guardería y las ayudas al transporte, aunque ya era bastante difícil conseguir plaza en una guardería pública ganando más de 15.000 euros anuales. Además, siguen faltando plazas: 5.300 en Galicia, 25.000 en Madrid o Cataluña, 60% de solicitudes sin plaza en Zaragoza, un 40% en Valladolid… En total, habrán faltado unas 100.000 plazas, según fuentes sindicales, aunque este año, los altos precios y la crisis han bajado sensiblemente la demanda.

Con estos precios, las familias que pueden se han ido a las guarderías privadas, que intentan ajustar precios, entre 400 y 450 euros con comida. Así, más de la mitad de las guarderías (unas 8.000 en total) son ya privadas y en muchas autonomías (Madrid, Valencia, Galicia, Castilla la Mancha) se está privatizando la gestión de las guarderías públicas, dejándola en manos de empresas de servicios y restauración, que ganan concursos por precio frente a cooperativas de profesores, en perjuicio de la calidad. Y proliferan las “guarderías piratas”, aparcaderos low cost de niños sin autorización de Educación.

Al final, las familias echan cuentas y si tener dos niños en guardería o colegio les cuesta 600 euros, la mujer se piensa dejar de trabajar y ahorrarse eso, el transporte y otros gastos (800 €) a cambio de su sueldo mileurista. O dejar al niño con los abuelos: un tercio de las abuelas y una cuarta parte de los abuelos cuidan a sus nietos cada semana. Este abandono de las guarderías tiene dos costes. Uno, educativo: los niños que han ido a preescolar obtienen mejores notas de mayores, según un informe de la OCDE. Y otro, sobre la mujer y la economía: en España, hay un 48% de mujeres que son inactivas (9.197.600 mujeres que ni trabajan ni buscan trabajo), frente a un 42% en Europa. Y el 23% dejaron su trabajo por atender a sus hijos menores de 5 años. Un despilfarro humano y económico, que la situación de las guarderías agrava.

Los ajustes están dando al traste con una educación infantil que tiene en España un peso mayor que en la mayoría de Europa (salvo países nórdicos), gracias al empujón de la última década: se ha pasado de 88.926 niños (curso 1.999-2000) a unos 450.000 este curso. La escolarización es mínima hasta un año (7,6%), baja en un año (27,6%), media en 2 años (44,8%) y muy elevada en 3 años (99,1%), donde superamos con creces la media europea (77,2%), por encima de Alemania (88%) o Reino Unido (79,8%) y sólo por debajo de Francia (100%). El problema son las disparidades regionales: hay diez autonomías con 100% de escolarización a los 3 años, pero otras por debajo del 90% (Madrid, Canarias o Baleares).

Sin embargo, las plazas de educación infantil son insuficientes y en 2008, el Gobierno Zapatero puso en marcha el Plan Educa-3, para crear 300.000 nuevas plazas entre 2008 y 2012, con una inversión de 1.087 millones, financiados a medias entre el Estado y las autonomías. Pero los recortes autonómicos se lo llevaron por delante (el Estado ha aportado sus 100 millones al año) y sólo se han construido 71.000 plazas hasta 2010. Este año, el Gobierno Rajoy ha eliminado el Plan Educa-3 del Presupuesto 2012, quitando los 100 millones para nuevas guarderías. Y además, ha aplazado otro año más, hasta 2013 (Zapatero lo aplazó a 2012) la ampliación de 2 a 4 semanas del permiso de paternidad, en perjuicio de la conciliación y del trabajo de la mujer. Y con la crisis, las empresas, bancos y Cajas han recortado un 40% (unos 85 millones) sus ayudas a guarderías y conciliación laboral, incluyendo menos incentivos en los nuevos convenios.

Al final, el recorte en educación infantil es un suicidio económico y social, que busca ahorrar en dos palancas clave de futuro: los niños y el trabajo de la mujer. Hacer 100.000 guarderías y subvencionar su precio a las familias es una inversión para salir de la crisis. Y costaría unos 500 millones, menos de un tercio del crédito extraordinario (1.782 millones) recién aprobado por el Gobierno para pagar armamentoEstamos perdiendo el norte.

domingo, 30 de septiembre de 2012

Presupuestos 2013: más recesión y más paro


Más de lo mismo. Los Presupuestos 2013 siguen con los recortes y la subida de impuestos: dos medidas que ahogan el consumo y las ventas, no hay inversión, no se crece y sube el paro. Y este sacrificio apenas recorta el déficit público, porque cae la recaudación más que los gastos. Y los mercados siguen temiendo cobrar su deuda. Los Presupuestos 2013 son increíbles, suicidas e inútiles. Increíbles porque la recesión será más profunda en 2013 y harán falta más ajustes para cumplir con el déficit prometido a Bruselas. Suicidas, porque agravarán la recesión y el paro (doble que en Europa) cuando lo urgente es reanimar la economía y crecer. E inútiles, porque mantienen la desconfianza en España, una economía que no ve salida mientras la mayoría sufre con desaliento los recortes. Pero Rajoy se fuma un puro.

Los Presupuestos 2013 parten de unas previsiones increíbles: la economía va a caer más del -0,5% previsto por el Gobierno para el próximo año. Por dos razones. Primera, la subida de impuestos, la moderación de salarios, los altos precios (el IPC está ya en el 3,5%), el creciente paro (y los esperados despidos públicos), más los recortes, van a retraer más el consumo, la demanda y la inversión en 2013. Sin embargo, el Gobierno espera que la economía interna reste menos al crecimiento que en 2012 (-2,9% frente a -4%). Y la otra, que la recesión en Europa (donde van un 74% de nuestras exportaciones) y el menor crecimiento mundial (como augura el FMI) van a frenar el motor exterior, quizás con el problema adicional de un petróleo y un euro altos. Pero el Gobierno cree que el tirón exterior será casi igual (+2,3% frente a +2,5% este año).

Con ello, el “optimismo” del Gobierno apuesta porque la economía caerá -0,5% en 2013 (-1,5% en 2012), algo que no comparte casi nadie, salvo la Comisión Europea (-0,3%): el FMI estimó en julio una caída del -1,2% (va a rebajarla en unos días), la OCDE apuesta por -0,8%, los expertos privados esperan un -1,1% y la patronal CEOE habla de una caída del -1,6% en 2013 (la misma que augura para 2012). Si tienen razón, el Estado (y las autonomías y Ayuntamientos) recaudarían menos de lo previsto, habría menos ingresos públicos. Y para recortar el déficit lo previsto, habría que hacer más recortes de los anunciados o subir más los impuestos. Es lo que está pasando en 2012: la recaudación está cayendo y en agosto ya alcanzamos el déficit previsto para todo el año. Por eso, en julio, el Gobierno subió el IVA y metió más tijera. Y lo tendrá que repetir el verano que viene.

De momento, el Presupuesto 2013 recorta el déficit del Estado en 13.400 millones, algo más de la mitad (58%) recortando gastos y el resto subiendo impuestos, sobre todo el IVA (+6.966 millones), el IRPF (+1.109), la prórroga del impuesto sobre patrimonio (700 millones), haciendo pagar impuestos (20%, 824 millones) a los premios de la Lotería de más de 2.500 € (un 40%), y quitando deducciones a la compra de viviendas nuevas (90 millones) y en sociedades (2.371 millones, aunque las empresas, por la crisis, pagarán 2,9% menos de impuestos.

De los recortes sólo se salvan dos partidas: el pago de los intereses de la deuda (a los bancos alemanes, franceses y españoles, sobre todo), que se lleva 38.590 millones (+9.742)  y las pensiones, que subirán un 1% (la inflación prevista, otro dato increíble). Rajoy no ha querido congelarlas, aunque retrasa hasta después de las elecciones vascas y gallegas la decisión de revalorizarlas con la desviación de inflación de este año, como marca la Ley (lo que costaría entre 4.000 y 5.000 millones). A cambio, ha tomado dos decisiones polémicas: echar mano de la hucha de las pensiones para 2013 (se cogerán 3.603 millones) y dar marcha atrás en su promesa de bajar las cotizaciones (1.115 millones), una medida que podría reanimar las escasas contrataciones. Con todo, las pensiones tienen un problema de fondo y el Gobierno anuncia medidas antes de fin de año, como penalizar la jubilación anticipada y revisar el futuro del sistema.

En el resto del gasto, la tijera se mete a fondo, sobre todo en Sanidad (-22,6%), en la inversión en infraestructuras (-15%), tanto en ferrocarriles (- 26%) como en aeropuertos    (-16%) y carreteras (-6%), en Turismo e Industria (-21,3% el Ministerio), en subvenciones a la Ciencia (-341 millones), en Agricultura           (-13,2 %, destacando los recortes del -20% en obras hidráulicas - ¡luego hay inundaciones¡-  y el -43% en medio ambiente),en  Cultura (- 16%, sumando ya un -70% de recorte en cuatro años) y Deporte, en Educación (-17%) y becas (-47,8 millones)  , en Dependencia (-200 millones en un sector clave para los ancianos y para crear empleo), en transferencias a los Ayuntamientos para servicios sociales (-40%) , en ayudas a la Cooperación al Desarrollo (-23%) y en ayudas a los parados (-6,3%) Y en funcionarios, sus salarios se congelan por tercer año, bajan complementos y no se cubren jubilaciones : se recortan unos 10.000 funcionarios (serán de 480.000)  pero se mantiene el número de altos cargos.

Y faltan los recortes de las autonomías (que deben reducir su déficit otros 8.000 millones en 2013) y los Ayuntamientos (otros 300 millones). En conjunto, menos gasto, más impuestos y eso llevará a menos consumo, menos ventas, menos inversión y más paro. El Gobierno estima que volverá a perderse empleo en 2013, un -0,2% (unas 35.000 personas más), pero cree que el paro bajará algo (del 24,6% al 24,3%), porque habrá más “desanimados” (ya no buscan trabajo). Pero muchos expertos creen que subirá el paro y la patronal CEOE estima que alcanzaremos el 26,5% en 2013, superando así los 6 millones de parados.

Más recortes, más recesión, más paro, el resultado de unos Presupuestos suicidas para el país de Europa con más paro y menos crecimiento. Eso lo ven los mercados (Standard&Poors ha bajado su previsión para España del  -0,6% al -1,4% para 2013) y por eso vuelve la tensión en la deuda. Y más con Rajoy diciendo que supedita el rescate a la evolución de la prima de riesgo: es como enseñarle la sangre a los lobos. La realidad es que estos Presupuestos acrecientan el temor de los mercados a que España profundice su recesión y les sea más difícil cobrar. Y por eso, acelerarán la necesidad del rescate, que Rajoy retrasará (otra vez) por razones electorales, enturbiando aún más la confianza en España. Y con ello, podría verse obligado a ofrecer a Bruselas contrapartidas más duras, a aprobar más ajustes antes de fin de año. Y más al reconocer el Gobierno que no cumplirá el déficit pactado con Bruselas este año (será del 7,4% en vez del 6,3%), al tener que incluir las ayudas a la banca (16.600 millones), la mayoría pérdidas que pagaremos todos los contribuyentes. A ver qué dicen.

Al final, llevamos dos años y medio de recortes, casi 1.000 días, y seguimos en recesión, perdiendo empleo, viviendo peor y sin vislumbrar una salida. Y con los mercados más inquietos, sin haber generado confianza como país. Es el balance del fundamentalismo de los recortes, en Bruselas y en España, que ha llevado también a media Europa a la recesión. Y el Gobierno persevera por ese camino, en lugar de buscar otra vía, como defiende ya hasta el FMI: ajustar por un lado pero reanimar la economía por otro, para salir del agujero. Así no salimos de la crisis, como dice el Gobierno: nos hundimos más. Su ideología les ciega.

 

miércoles, 26 de septiembre de 2012

Los recortes llegan al deporte


Recortes en Educación, Cultura y…Deporte. El Ministerio al completo. El Gobierno ha anunciado a las Federaciones que para 2013 tendrán un 40 % menos de subvenciones, un recorte (40 millones) que se suma al tijeretazo del Estado desde 2008 (otros 74 millones). Eso  obliga a duros planes de ajuste de las Federaciones, con recorte de plantillas, competiciones y gastos, junto a subidas de tarifas a los federados. Además, autonomías y Ayuntamientos, los que más financian al deporte, han recortado un 50% sus ayudas desde 2008. Y sigue cayendo el patrocinio de empresas, bancos y Cajas. España ha recortado a la mitad las ayudas al deporte, lo que complica las Olimpiadas de Brasil 2016 y el deporte de base, desde el escolar al universitario y los clubes deportivos, en un país que practica y gasta menos en deporte que el resto de Europa.
enrique ortega

No hay dos sin tres. Tras los duros recortes hechos (ministro Wert) en educación y cultura, le toca el turno al deporte. El Consejo Superior de Deportes (CSD) ha advertido a las Federaciones deportivas que va a recortarles las subvenciones en 2013 un 40% de media (unos 40 millones). Un tajo que se suma a los recortes del CSD en 2012 (-24,5%) y 2011 (-8%). De hecho, el Estado ha rebajado el presupuesto del Deporte en un 35,6 % desde 2008 (-74 millones de ayudas). Además, el Gobierno va a cambiar el criterio de reparto de las subvenciones: tendrán más ayudas las Federaciones olímpicas y las que consigan mejores resultados en torneos mundiales y europeos.

Con ello, las más afectadas por el futuro recorte serán las  29 Federaciones no olímpicas, en especial las que reciben hoy más subvenciones: kárate (904.246 €, un 62% de su presupuesto), motociclismo (1,5 millones, el 44,6%) y patinaje (1 millón, el 55% de sus cuentas). Y dentro de las 28 olímpicas, las que han sacado peores resultados en Londres, sobre todo atletismo (7,3 millones de subvenciones y ninguna medalla), aunque también están preocupados en natación, gimnasia, hockey, tiro, judo, tenis  y voleibol. Y saldrán mejor parados taekwondo, windsurf y vela, gracias a sus recientes oros olímpicos.

Además, el CSD está pensando en quitar el dinero de las quinielas al fútbol profesional, a la LFP (32 millones en 2012) y destinar este dinero a pagar gastos de las Diputaciones. Una medida que no afecta a la Federación de fútbol, que se autofinancia y devolvió en 2012 su subvención de 3,3 millones (y  lo hará también en 2013). Pero sí a muchos clubs modestos entre los 42 de la LFP, que ven como les caen las entradas y los ingresos por TV.

El Consejo Superior de Deportes ha pedido a las Federaciones que les presenten un plan de ajuste para el 31 de octubre, con un recorte de gastos y un plan de ingresos y financiación alternativa. Esto va a obligar a recortes de gastos (menos directivos, menos sueldos, menos viajes y menos facturas con la VISA federativa...) pero también a despidos, reducción de competiciones (irán menos al extranjero) y subida de tarifas a los federados, además de fusiones entre Federaciones similares (hay 3 en tiro, 4 en lucha y artes marciales, tenis y tenis de mesa…). Y podrían anularse algunos de los campeonatos previstos en España: Mundiales de balonmano y ciclismo de 2013, Mundiales de baloncesto de 2014, Universiada de Granada 2015 o los Juegos del Mediterráneo de Tarragona de 2017.

Entre las 66 Federaciones deportivas (3,5 millones de licencias y 60.000 clubes), las que más sufrirán estos recortes son las 9 a las que la subvención del CSD les supone más de la mitad del presupuesto, las más “dependientes”: remo (2,3 millones de subvención, un 76,95% de su presupuesto), hockey (2,9 y 76,3%), piragüismo (4,2 y 75,4%), natación (6,04 y 74%), gimnasia (3,2 millones y 70,5%), vela (4,4 y 66,2%), judo (2,4 y 64,2%), tiro olímpico (2,6 y 62,4%) y ,sobre todo, atletismo (recibe la mayor subvención, 7,3 millones, un 54,7% de su presupuesto). Pero el recorte no afectará sólo a las Federaciones, aunque un 64% del presupuesto  del CSD va a financiar el deporte de élite: se recortarán las ayudas al deporte escolar y universitario, ya en apuros.

Más grave que este recorte del Estado al deporte es el que han hecho autonomías y Ayuntamientos, las que más ayudan al deporte. Las autonomías gastarán en deporte este año 440 millones (unos 8,42 euros por habitante), un 35,48% menos que en  2011, con fuertes recortes en Madrid y Andalucía, según la revista Deportistas. Y los Ayuntamientos unos 1.475 millones (31,45 € por habitante), un 28% menos que en 2011, con fuertes descensos en las grandes capitales (-98% en Zaragoza, -40% en Barcelona, -49% en Valencia, -47% en Sevilla o -50% en Bilbao), salvo Madrid (-7%). Y lo peor: autonomías y ayuntamientos han reducido sus ayudas al deporte más de un 50% desde 2008.

En conjunto, las subvenciones públicas al deporte rozan los 2.000 millones (un 50% menos que antes de la crisis), un 0,2% del PIB, un gasto inferior a la media europea. Y se agrava por la caída del patrocinio privado, por la crisis en bancos, empresas y Cajas (Obra social): el gasto en patrocinio deportivo fue de 420,9 millones en 2011, un tercio menos que en 2007. Y de momento, el Gobierno Rajoy ha parado la Ley de Mecenazgo (por razones fiscales), que pretendía conceder incentivos al patrocinio cultural y deportivo.

Con este panorama, hacer deporte en los próximos meses tendrá menos ayudas y será más caro, lo que reducirá las fichas federativas (sólo el 24% de españoles hacen deporte en un Club, el 6% en la empresa y el 68% por libre). Habrá menos becas y ayudas para los deportistas de élite y también para los niños y jóvenes que hacen deporte cada semana: sólo el 73% de los niños y el 53% de las niñas, según una encuesta. Y también les costará más a sus padres, que gastan menos y hacen menos deporte que el resto de europeos (lo practican habitualmente el 49% hombres y 31% mujeres).

Si toca hacer recortes (una política que agudiza la recesión y el paro), el deporte no se iba a quedar al margen. Pero hay que valorar las consecuencias, sobre la economía (el deporte aporta el 2% del PIB y del empleo), sobre el turismo (aporta visitantes y divisas), sobre la salud y sobre todo, sobre la educación de niños y jóvenes, a los que el deporte ayuda a formar y a escapar de la marginación, las drogas y la delincuencia.  Un alto precio para tanta tijera.