lunes, 12 de abril de 2021

Pandemia: vacunar, vacunar y vacunar


Los contagios continuaron subiendo las últimas 2 semanas y llevamos 26 días en la 4ª ola, que es más una “meseta”, con menos incidencia que las anteriores, aunque faltan las subidas provocadas por la Semana Santa. Lo malo es que sigue avanzando la cepa británica (más contagiosa y letal), mayoritaria en 7 autonomías, y que suben los pacientes (ahora de 50 a 60 años) en hospitales y UCIs, lo que provoca todavía demasiadas muertes (149 el viernes). Y no se aprueban restricciones serias, mientras se quiere terminar el estado de alarma el 9 de mayo, lo que puede ser un caos. La esperanza está en la vacunación, acelerada a pesar de los vaivenes con AstraZeneca. El presidente Sánchez ha fijado un difícil objetivo: vacunar a 33 millones de españoles para finales de agosto. Pero conseguirlo depende de las autonomías, más faltas de medios que de vacunas. Ahí nos jugamos la salud y la economía: o se vacuna la mayoría o no habrá recuperación. Mientras, quédate en casa.

Enrique Ortega

La pandemia ha vuelto a repuntar en el mundo: crecen los contagios desde mediados de febrero y a principios de abril se han superado otra vez los 700.000 diarios, algo que no pasaba desde enero. En total, hoy se han contabilizado 136.046.736 contagios en 192 paises, según la estadística de la Universidad Johns Hopkins. El epicentro sigue en América (57.943.462 contagiados), pero se acerca más Europa (47.558.894), seguidos de lejos por el Sudeste asiático (16.177.826), Oriente Medio (8.057.550), África (3.171.006) y Pacífico (2.707.538 contagiados), según la OMS. Por paises, lidera el ranking de contagios EEUU (31.197.511), seguido de India (13.527.717) y Brasil (13.482.023) . Y a más distancia, Francia (5.119.585), Rusia (4.589.209), Reino Unido (4.384.610), Turquía (3.849.011), Italia (3.769.814), España (3.347.512), Alemania (3.012.152) y Polonia (2.574.631).

Los muertos por la pandemia también crecen desde mediados de marzo, superando los 14.000 muertos diarios el 7 y 8 de abril, lo que no se veía desde principios de febrero. A día de hoy son ya 2.936.364 muertos por COVID-19 en el mundo, según los datos de la Universidad Johns Hopkins, concentrados sobre todo en América (1.404.302 muertos) y Europa, que supera el millón de muertos (van 1.008.023), según la OMS. Por paises, el ranking de fallecidos lo encabeza EEUU (562.066), junto a Brasil (353.137) y México (209.338), seguidos de lejos por India (170.179 muertos), Reino Unido (127.331), Italia (114.254), Rusia (101.282), Francia (98.909), Alemania (78.500) y España (76.328 muertos).

En Europa han aumentado los contagios en la mayoría de los paises, con un 74,6% de penetración de la variante británica y una media de 520 contagios por 100.000 habitantes (en los últimos 14 días). Sólo tienen una baja incidencia Reino Unido (76,8 contagios por 100.000 habitantes), porque tiene vacunados ya al 50% de los adultos, Portugal (62,5 contagios por 100.000, cuando tenía 427 el 19 de febrero) e Irlanda (146 contagios por 100.000 habitantes). Les sigue España, con 182 contagios por 100.000 habitantes el viernes 9 de abril. Está peor Alemania (267), mucho peor Italia (419) y sobre todo Francia (769 contagios por 100.000 habitantes, el doble que hace un mes), según los últimos datos de Sanidad. Y tienen elevados contagios Polonia (908), Suecia (741), República Checa (688), Paises Bajos (569), Bélgica (516), Austria (483) y Rumanía (357 por 100.000 habitantes).

España lleva 26 días de aumento de contagios, desde que el martes 16 de marzo acabó la 3ª ola (con un “suelo de 127,80 contagios/100.000 habitantes). El viernes 9 alcanzamos los 182 contagios por 100.000 habitantes (últimos 14 días), tras pequeñas subidas diarias. Pero la situación es muy desigual por autonomías, según los datos de Sanidad. Hay 7 regiones en situación de “riesgo extremo” (más de 250 contagios): Melilla (495), Ceuta (465,5), Navarra (349,5), Madrid (324,3), País Vaco (295 contagios por 100.000 habitantes), La Rioja (202,2) y Aragón (201,82). Y otras 4  autonomías con “riesgo alto” (150-200 contagios): Cataluña (199,27), Andalucía (190), Castilla y León (187,44), y Asturias (162,74). En “riesgo medio” (50-150 contagios) están 7 regiones: Cantabria (144), Castilla la Mancha (142,58), Extremadura (132), Canarias (126), Galicia (70,29) Murcia (68,16), y Baleares (65,81). Y sólo tiene nivel “bajo” la Comunidad Valenciana (34,92).

España está realizando muchas pruebas para detectar contagios (384.382 PCRs y 226.583 test de antígenos la última semana), lo que equivale a 1.500 pruebas por cada 100.000 habitantes, 1,5 veces las que recomienda la OMS, según Sanidad. Y el nivel de positivos ha aumentado, del 5,56% hace dos semanas a 7,76% el viernes 9, aunque hay 6 regiones con un nivel de positivos de “riesgo alto” (+ del 10%): Aragón (12,48%) Melilla (11,48%), Ceuta (10,47%), Madrid (10,30%), Andalucía (10,19%) y Castilla la Mancha (10,05%). El problema sigue siendo que no se rastrean bien los contagios, por falta de personal: sólo se detectan 2 contactos por caso, cuando debían ser entre 6 y 7, según los expertos. Y además, se conoce poco el origen de los contagios (su  trazabilidad): se desconoce el origen del 31,7%  (el 54,1% en Baleares y el 53,2% en Cataluña), según Sanidad.

El problema más preocupante de esta 4ª ola es que aumentan las hospitalizaciones y los ingresos en UCIs. Las hospitalizaciones han subido de 7.649 (26 marzo) a 9.359 el viernes 9 de abril, un 7,48% de camas ocupadas con enfermos COVID, lo que supone un “riesgo medio” (5-10% de ocupación COVID), según Sanidad. Pero hay un “riesgo extremo” de ocupación (+15%) en Melilla (24,18% camas ocupadas por enfermos COVID) y un “riesgo alto” (10-15%) en Ceuta (14,50%), Madrid (14,42%) y País Vasco (11,30%). En el otro extremo, no hay problema en los hospitales de Baleares (1,85% ocupación camas COVID),  Galicia (1,95%), Comunidad Valenciana (2,22%), Murcia (2,37%) y Extremadura (2,99%), teniendo un “riesgo medio” (5-10% ocupación COVID19) las 10 autonomías restantes.

En  las UCIs es donde más ha empeorado la situación en las últimas 2 semanas, pasando de 1.830 pacientes (26 marzo) a 2.050 el viernes 9 de abril, con un nivel de ocupación medio del 20,48% (“riesgo alto”). Y se ha detectado que baja la edad media de enfermos COVID19 en las UCIS: ahora tienen muchos entre 50 y 60 años, al haberse vacunado ya la mayoría de los mayores de 80 años, que eran antes mayoritarios. Lo preocupante es que hay 3 regiones con un “riesgo extremo” (+25%) en la ocupación de UCIS por enfermos COVID19: Cataluña (38,58% camas ocupadas), Madrid (38,56%) y La Rioja (39,62%), según Sanidad. Y otras 9 autonomías más tienen un “riesgo alto” en las UCIs (15-25% ocupación): Ceuta (23,53%), País Vasco (23,08%), Navarra y Castilla y León (22,63%), Asturias (19,63%), Melilla (17,65%), Aragón (17,24%), Castilla la Mancha (15,55%) y Andalucía (15,15%). Sólo Galicia tiene “normalidaden las UCIS (2,82% ocupación enfermos COVID, mientras las 6 autonomías restantes tienen un “riesgo bajo” en las UCIs.

Y al final están las muertes, que han seguido bajando: en las últimas 2 semanas (26 marzo-9 abril)  se han producido 1.318 muertes por COVID19, la mitad que en la quincena anterior (2.752 muertes del 12 al 26 de marzo) y muchas menos que en las dos quincenas anteriores (3.116 y 4.395 muertes). Y, por primera vez este año, se baja de los 100 muertos diarios: 94 de media en la última quincena, todavía una barbaridad (hubo 149 muertos el viernes 9). Esta menor cifra de fallecidos se debe a la vacunación en las residencias, que ha permitido bajar drásticamente la cifra de residentes muertos: de 790 fallecidos a la semana a principios de enero a 2 muertos en la última semana de marzo (uno en Andalucía y otro en Cataluña), según Sanidad. También es clave haber vacunado a los mayores de 80 años, aunque no tengan todos las 2 dosis hasta mayo. 

Tras este balance de contagios, positivos, hospitalizados y camas UCI, los 4 indicadores que vigila Sanidad, el Ministerio resume así (ver mapas) la situación de la pandemia con datos al 8 de abril: hay 9 provincias en situación de “riesgo extremo”, en alerta 4: Madrid, Segovia, Guadalajara, Palencia, Lleida, Gerona, Granada, Ceuta y Melilla.  En alerta 3 hay seis  autonomías (Aragón, Asturias, Castilla la Mancha, Castilla y León, País Vasco y la Rioja), más Barcelona, Sevilla, Córdoba, Almería y Gran Canaria. Y al otro extremo, en alerta 1 (la mejor situación), están la Comunidad Valenciana, Extremadura, Baleares, Murcia y Galicia, más Albacete, Salamanca, Zamora, Teruel y Málaga, quedando la mayoría de Andalucía, Navarra, Canarias y Cantabria, más Tarragona, en alerta 2.

Ahora, todo apunta a que los contagios seguirán creciendo en las próximas semanas, porque falta “recoger los frutos” de la mayor movilidad que se autorizó en la mayoría de autonomías durante la Semana Santa y que se traduce en más contagios con 10/12 días de retraso. Y eso se notará después en los hospitales y las UCIs, con un posible aumento de muertes para fínales de abril. Con todo, esta 4ª ola será más suave, una “meseta”, con subidas hasta los 230 contagios por 100.000 habitantes (llegando a 400 contagios en las regiones que están peor), una incidencia muy inferior al pico de la 3ª ola, que rozó los 900 contagios por 100.000 habitantes (el 27 de enero). Ahora juega a nuestro favor el alto número de españoles ya contagiados (3,4 millones de contagiados detectados más otros 1,6 millones que se habrán contagiado sin detectarlos) y las personas que han recibido ya una dosis de la vacuna (7 millones) o las dos (3 millones), en total 15 millones de personas que pueden estar “tranquilas” (no al 100%) de que no van a contagiarse ni morir.

Pero quedamos otros 32,5 millones en riesgo, lo que debía llevar a las autonomías a no “abrir la mano” en las restricciones, como están haciendo muchas (Madrid abrió el viernes su confinamiento perimetral”), presionadas por bares y comercios y por el “hartazgo” de sus ciudadanos. Todo apunta a que esta 4ª ola seguirá, aunque sea menos virulenta, con una alta ocupación de hospitales y UCIS. Y con demasiadas muertes: nos hemos insensibilizado, pero ya han muerto 76.328 personas (equivalente a desaparecer la ciudad de Palencia y más que los 68.456 espectadores del estadio Wanda Metropolitano). Y de ellas, más de un tercio (30.817 muertos) han fallecido desde principios de diciembre.

Habría que pensar en esto antes de suavizar las restricciones (las autonomías ya han repetido este error tres veces).Y antes de acabar con el estado de alarma, el 9 de mayo, como ha anticipado el presidente Sánchez, en contra del parecer de varias autonomías. ¿Cómo se va a luchar después contra los contagios y las muertes si no se pueden imponer cierres perimetrales ni toques de queda ni restricciones a la hostelería y los comercios? Es un despropósito no contar con medidas legales para frenar al virus y seguir con un goteo de contagios y muertes que hunden la salud y también impiden recuperar la economía. Sobre todo cuando sigue avanzando la variante británica (más contagiosa y letal), mayoritaria en todas las autonomías y acaparando más del 90% de los contagios en Cantabria, Asturias, Baleares, Navarra y Cataluña, según los datos de Sanidad. Y cuando la gran mayoría de ciudadanos están sin vacunar (incluidos los de 60 a 80 años, muy vulnerables).

La llave para acabar con el coronavirus son las vacunas. Algo se ha avanzado la última semana, con un récord de vacunación el miércoles (453.682 vacunas administradas), pero todavía queda mucho: sólo hay 7.159.716 españoles vacunados con una dosis y 3.072.109 con las dos dosis (datos al 8 abril). Y los vaivenes europeos con AstraZeneca (“ahora sí, ahora no, ahora sólo de 60 a 69 años”…) no ayudan: en Madrid, el 62,8% de los citados el jueves no fueron a vacunarse. Lo positivo es que parece que el suministro de los próximos meses está asegurado. Si no fuera así, el presidente Sánchez no se habría “arriesgado” a comprometer un calendario: 5 millones de vacunados con las dos dosis para el 3 de mayo (posible), 10 millones el 4 de junio (difícil), 25 millones para el 19 de julio (casi imposible) y 33 millones a finales de agosto, cuando cree que podrían estar vacunados el 70% de los españoles (y el 82% de los mayores de 16 años).

Está muy bien que por primera vez haya un objetivo con plazos. Pero el problema es que el Gobierno no tiene los medios para asegurar que se cumple, sólo para que lleguen las 87 millones de vacunas prometidas por Europa. Pero luego hay que ponerlas. Y eso depende de las autonomías, que tienen medios escasos: los centros de salud están colapsados y les falta personal, sobre todo enfermeras (faltan 15.000, según los expertos) porque no se han recuperado de los recortes hechos por Rajoy entre 2012 y 2015, aunque se haga “publicidad política” con lo “vacunódromos”. Así que no parece posible vacunar a los que se promete, sobre todo entre el 4 de junio y el 16 de julio: serían 30 millones de pinchazos en 45 días, una media de 666.666 diarios, un tercio más que el récord de la semana pasada.

Y acelerar la vacunación es clave para la salud y para la economía. No sólo para bajar los contagios, la saturación de los hospitales y las muertes (al ritmo de 100 diarios, habrá otros 14.000 españoles que perderán su vida de aquí a finales de agosto). También las vacunas son clave para recuperar la economía, ahora al ralentí, incluso cayendo: el PIB pudo haber caído un -0,6% en el primer trimestre, según la AIReF). Ya lo han dicho la OCDE, el FMI, el BCE y la Comisión Europea: las vacunas son la clave para recuperar la economía, para salir de esta dura crisis y recomponer las  empresas y el empleo. Así que el único objetivo debe ser vacunar, vacunar y vacunar. Si no, no habrá verano ni turismo ni recuperación. Hay que restringir la movilidad. Hasta que nos vacunen, quédate en casa. 

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