miércoles, 11 de enero de 2012

Menos Universidades y más ingresos

Las Universidades españolas no se han librado del ajuste y han perdido más del 10% de sus ingresos entre 2010 y 2012, con graves problemas de impagos, falta de inversiones, despido de profesores y endeudamiento. Y eso cuando se ha batido este curso el récord histórico de alumnos: 1.650.000 universitarios. Nuestra Universidad está sobredimensionada, en Facultades, títulos y alumnos, que apenas pagan un 15% del coste de sus estudios. La Estrategia 2015 pasa por subir las matriculas, sobre todo a los repetidores, aumentar las becas, reducir títulos, fusionar Universidades y conseguir más ingresos privados. Los esfuerzos hay que concentrarlos en Formación profesional, Secundaria y Educación infantil, ya que España tiene más universitarios que Europa, con el doble de paro.

enrique ortega
La Universidad se lleva un 20,7% del gasto en educación, unos 10.000 millones al año. Y lleva ya  tres años consecutivos de recortes, un 3% el año pasado (unos 300 millones), siendo España uno de los seis únicos países que recortaron el gasto universitario en 2011 (con Grecia, Irlanda, República Checa, Eslovenia e Italia), mientras crecía en el resto, sobre todo en Francia y Alemania. Este año 2012, las autonomías (que financian el 70% de las Universidades) han vuelto a hacer recortes, entre el 2 y el 5%, con lo que ya se acumulan rebajas de más del 10% desde 2009, sobre todo en Madrid, Comunidad Valenciana, Cataluña, Baleares, Galicia y Navarra. Ello está provocando problemas de tesorería, pago de nóminas, deudas a proveedores, despido de profesores y falta de inversiones y equipamiento.

Esta penuria económica coincide con un récord histórico de alumnos, 1.650.000 este curso, el cuarto que crecen después de ocho de descensos. Y eso, por la crisis, que está llevando a muchos jóvenes sin trabajo a la Universidad. Con ello, se da la paradoja que España tiene tantos universitarios como Francia o Gran Bretaña y casi tantos como Alemania, con mucha menos población. De hecho, hay más estudiantes de Derecho en Madrid que en todo el Reino Unido. Y tenemos un 29% de universitarios, más que Francia (25%), Alemania (25%) y la media de la UE (27%). Eso sí, en cambio, casi la mitad de la población tiene un nivel de formación de la ESO o inferior (48,2% entre 25 y 64 años, frente al 23,2 % en Europa) y  un 22,1% tiene un nivel medio (Bachillerato o FP de grado medio) frente al 48,9 % en Europa.

En suma, que nos sobran universitarios y nos falta formación básica y media, sobre todo en Bachillerato y FP, así como guarderías.Por eso, hay que destinar los recursos escasos a estas enseñanzas y poner orden en la inversión universitaria, aunque todavía es inferior a la europea (1,1% del PIB, como Alemania, pero inferior al 1,4% de Francia o el 1,5% de la OCDE). Una inversión poco rentable socialmente, ya que la crisis ha convertido a la Universidad en una fábrica de parados, titulad@s que reparten pizzas o trabajan de cajeras, con una tasa de paro del 12,4% frente al 6% de desempleo entre los universitarios europeos. Y España es el país europeo con más trabajadores sobrecualificados: 31% (frente al 19% UE) tienen un empleo por debajo de su nivel.

Hay quien dice que sobran Universidades, ya que se han duplicado desde 1985 y tenemos 78 (50 públicas y 28 privadas), con 236 Campus, en casi todas las ciudades con más de 50.000 habitantes. De hecho, en Levante hay tres Universidades (Elche, Alicante y Murcia) a pocos kilómetros de distancia, lo mismo que las 6 de Madrid o las 7 de Barcelona. Con todo, el mayor problema es que todas ofrecen casi lo mismo: las 5 Universidades de la Comunidad Valenciana ofrecen Medicina y hay 41 Facultades para estudiar Periodismo, 19.000 alumnos y 3.000 licenciados al año que van la mayoría al paro. De hecho, se ofrecen 2.338 grados y 2.429 másteres, una oferta tan excesiva que el 47,7 % de las enseñanzas tienen menos de 75 estudiantes nuevos matriculados cada año (y el 28,7% menos de 50 alumnos). Un despilfarro que obliga a tener más profesores que otros países: 9 por cada 100 universitarios en España frente a 6 profesores en Europa. Un extra coste de 2.100 millones al año.

Pero eso no es todo. Un 30% de universitarios abandonan sus estudios y otro 40% son repetidores, lo que cuesta otros 3.000 millones al año. Muchos creen que si pagaran más, se esforzarían más: ahora pagan un 15% del coste de su enseñanza, unos 1.000 euros sobre 8.500 (y 2000 en los Master).Este curso, las Universidades han subido las matriculas entre el 3,6 y el 7,6%, con mayores aumentos para repetidores, lo que ha provocado una oleada de protestas. La Estrategia 2015, apoyada por los Rectores, pasa por actualizar tasas (más a partir de 2013) y que los repetidores paguen del 50% al 100% del coste (3ª vez). A cambio, aumentarán las becas, menores en España (0,08% PIB frente al 0,25% en la OCDE).

Menos títulos, menos profesores, más ingresos de los alumnos que puedan pagarlo y una fusión entre Universidades, con una mayor especialización y más colaboración con los investigadores y las empresas, para conseguir otras fuentes de ingresos, promoviendo los Campus de Excelencia Internacional. Por ahí va la Universidad del futuro, que deberá competir en Europa (Bolonia) y en un mundo global, donde hoy no tenemos ninguna Universidad en el Top 100 mundial (la primera, la Universidad de Barcelona, está en puesto 176 del QS World Universities Ranking).

Apostar por la Universidad es apostar por el futuro y por eso, el nuevo Gobierno y las autonomías deberían suavizar los recortes. Pero hace falta poner orden, fomentar los estudios que tengan salida (hay demasiados alumnos en Ciencias Sociales y Jurídicas y pocos en carreras técnicas), sanear las cuentas cobrando más a los alumnos que puedan pagarlo y consiguiendo más ingresos de las empresas y la investigación. Concentrar los esfuerzos (públicos y privados) en menos Universidades, más competitivas y de más calidad. Y que los universitarios aprovechen mejor su oportunidad, sacando el máximo partido de unos estudios que pagamos todos. Y que han de sacarnos de la crisis.     

domingo, 8 de enero de 2012

Gasóleo a precio de gasolina

Más de la mitad de los automovilistas tienen ya un coche de gasoil, porque gasta menos y un carburante más barato. Pero se ha roto la tendencia y el gasóleo ha costado más que la gasolina durante un mes, aunque ahora esté más barato. Y pronto volverá a subir, por la mayor demanda de vehículos y calefacciones. También por los impuestos, que ya han subido el 1 de enero para transportistas y taxis. Bruselas quiere equiparar los impuestos de la gasolina y el gasóleo, que además son más bajos en España. Y penalizar más al gasóleo a partir de 2015, por sus emisiones de partículas, peligrosas para la salud. Quizás haya que ir pensando en volver a la gasolina. O mejor, a los híbridos y al coche eléctrico.

enrique ortega
En la semana del 14 de noviembre, el gasóleo pasó a costar 1,310 €/litro, más caro que la gasolina (1,29 €), algo que no ocurría desde marzo de 2008. Siguió subiendo y con un precio mayor un mes más, aunque ahora esté por debajo, debido a que paga menos impuestos que la gasolina (10 céntimos menos), ya que la cotización internacional del gasóleo lleva subiendo desde abril y sobre todo desde septiembre. Y por eso, el precio del gasóleo subió a los automovilistas en 2011 más del doble que el de la gasolina (10,8% frente a 4,2%).
Del precio del gasóleo en el surtidor, un 42,18% son impuestos (especiales, IVA y el céntimo sanitario autonómico) y algo más de la mitad son los costes de producirlo (46,30%) y los costes de almacenarlo, transportarlo, distribuirlo y venderlo (11,52%). El coste del gasóleo en los mercados internacionales lleva nueve meses por encima de la gasolina debido al fuerte aumento de la demanda mundial, por varias razones. La principal, el mayor consumo de China, India y países emergentes, que usan el gasóleo para el transporte terrestre, marítimo y ferroviario, para la continua mecanización de su agricultura y el creciente parque de automóviles, así como para la industria y generar electricidad. Otra, el cambio en EEUU, donde ha subido la demanda del gasóleo y ha caído la de las gasolinas. La tercera, el aumento de vehículos diesel en Europa (del 25 % de nuevas matriculaciones en 1998 al 50 % en 2010). La cuarta, el invierno, que aumentó la demanda de gasóleo de calefacción. Y como colofón, el cierre inesperado de algunas refinerías, en Asia.  

Más demanda, menos oferta y un gasóleo que hay que importar en buena medida (Europa en un 10% y España un 38%), porque las refinerías no se han adaptado al cambio en la demanda (en España han invertido 6.000 millones para reajustarse). Y eso supone pagarlo en dólares con un euro depreciado (-10% en 2011), lo que aumenta la factura. Al final, el problema es mayor para España, no sólo porque importamos más sino también porque consumimos más: el 80% del consumo de carburantes es gasóleo (en Europa es el 55%), debido a que tenemos más peso del transporte de mercancías por camión (83% en España y 45% en la UE-27) y un mayor parque de vehículos diesel: el 52% frente al 37% en la UE.

La fiebre del diesel en España es relativamente reciente. En 1990, sólo iban con diesel el 10% de los vehículos, básicamente camiones y taxis. En el 2000 se pasó al 29% y ahora es el 52 %, el parque con más diesel de toda Europa, salvo Francia y Bélgica. Y, lo más llamativo: son diesel el 71 % de los vehículos vendidos en 2010. La mayoría ha optado por el diesel porque gasta menos (entre un 10 y un 40%), es un motor más duradero (hasta 400.000 km, aunque ahora, los de gasolina con inyección electrónica llegan a 300.000 km) y era un carburante más barato, lo que compensaba el mayor coste del vehículo (entre 2.000 y 5.000 €) y un seguro y mantenimiento más costosos, siempre que se recorrieran más de 25.000 km al año.

Ahora, esos argumentos pueden cambiar en contra del diesel si, como parece, el gasóleo sigue encareciéndose y vuelve a costar más que la gasolina. Primero, porque la demanda va a seguir alta, al menos hasta primavera, lo que seguirá tirando al alza de los precios internacionales (y más con un petróleo al alza, por  la tensión en Irán e Irak). Segundo, porque importar gasóleo nos costará más euros, al debilitarse la moneda europea en 2012 (hasta 1,20 € por dólar). Y sobre todo, porque van a subir los impuestos del gasóleo.

De hecho, a los 200.000 transportistas profesionales (camiones, autobuses y taxis) les cuesta más caro el gasóleo desde el 1 de enero, al obligar  Bruselas a España a no devolverles los 2,9 céntimos por litro que percibían de bonificación. Además, la Comisión Europea va a imponer una armonización fiscal que, en el caso de España, supondrá subir el gasóleo 8 céntimos por litro (ahora pagamos 13 céntimos menos de impuestos que la media UE). A medio plazo, Bruselas quiere que el gasóleo y la gasolina paguen los mismos impuestos. Además, proponen combatir con más impuestos a los carburantes más contaminantes y el gasóleo se lleva la palma: emite menos CO2 (aumenta efecto invernadero, pero no es tóxico) que la gasolina pero seis veces más partículas PM 2,5 y más óxido de nitrógeno (NO2), ambos muy nocivos para la salud. Y en  2015 entra en vigor una Directiva que limita las emisiones de NO2 de los diesel.

En definitiva, los precios, los impuestos y la contaminación se conjuran contra los vehículos diesel en los próximos años, lo que va a obligar a una difícil reconversión del sector del transporte (más ferrocarril, más barcos y menos camiones) y  a un cambio de mentalidad de los conductores privados, con una posible vuelta a la gasolina, mientras ganan peso (despacio) los híbridos y el coche eléctrico, sobre todo para las ciudades, que van a vetar cada vez más al coche de gasoil. Eso seguro.

miércoles, 4 de enero de 2012

Menos juguetes y de más calidad

Otro año más, las casas se llenan de juguetes, un gasto al que no se renuncia a pesar de la crisis, aunque se gaste menos. Este año, la bajada de precios de los juguetes parece tocar techo, con promociones y vales para comprar el resto del año. A la industria juguetera le están subiendo los costes y ha entrado en vigor una normativa europea de seguridad, la más estricta del mundo. Siguen las ventas de juguetes low cost, la mayoría chinos, pero se valora más el juguete de calidad, que debe competir con los videojuegos. El futuro pasa por comprar menos juguetes (los niños tienen demasiados) pero de más calidad.

La crisis pasa factura a las compras de Navidad, pero menos a los juguetes, que siguen siendo un gasto prioritario de todas las familias, aunque se espera un 5% menos de ventas, por tercer año consecutivo. Dos tercios de las familias gastarán lo mismo y una de cada cuatro gastará menos, con una media de 205 euros por familia, 79 euros menos que las navidades pasadas, según un estudio de Eroski Consumer. Un gasto que es mayor en Andalucía (253 €) y menor en Baleares (188 €), Castilla la Mancha, Galicia y Comunidad Valenciana (190€).
Este año, las compras están siendo más meditadas, según la patronal del juguete: los padres analizan más y comparan, con la ayuda de Internet (aunque sólo un 6% son compras online). Y no sólo miran el precio, aunque todavía dos de cada tres juguetes valen menos de 30 euros. Pero la mayoría siguen siendo de marca (60%), aunque todavía un  tercio de las ventas son juguetes low cost, productos sin calidad y seguridad, la mayoría chinos. La novedad este año son las promociones: la entrega de vales para comprar juguetes el resto del año, en un intento de desestacionalizar las ventas de juguetes, ya que el 70% son en Navidad y Reyes.

Otra clave de este año es la insistencia en la seguridad. El 20 de julio entró en vigor la nueva Directiva europea 2009/48, con objeto de homogeneizar todas las normas de etiquetado y seguridad de los juguetes que se venden con el sello CE (ver vídeo), el más exigente del mundo. Con ello, se crea una red europea de alertas (Rapex) para juguetes inseguros y se establecen unos laboratorios que han de analizar y autorizar los juguetes europeos, entre ellos el español Centro Tecnológico del Juguete. Todo ello, pare evitar la inseguridad actual: sólo en la Comunidad Valenciana se han decomisado esta Navidad cerca de 100.000 juguetes que incumplen la normativa. Y un tercio de los juguetes fabricados en China tienen metales pesados y fallos de seguridad, según un análisis de Greenpeace.

El esfuerzo por la calidad y la seguridad hace que las jugueteras españolas no puedan bajar ya más sus precios, después de la guerra de los últimos años, que, junto a la caída de ventas, ha provocado pérdidas a un 35% de las empresas. El sector juguetero español, el segundo fabricante de Europa (tras Alemania) se ha ido salvando con las exportaciones, un tercio de las ventas, centradas en Europa (80%), sobre todo en Portugal (25,8%), Francia (21%), Italia (10,3%) y Alemania (7,5%). Pero ahora, tienen problemas para seguir creciendo, por tres razones. Una, que les están subiendo los costes: la mayoría fabrica una gran parte de los juguetes en China, con sueldos miserables (menos de 1 euro la hora) pero que crecen un 10% anual, lo mismo que el transporte y las materias primas. La otra, que se enfrentan a unos pocos distribuidores (entre 10 y 15 híper y grandes almacenes), con mucho poder, que les imponen precios y condiciones. Y la tercera, ligada a la anterior, que son  un sector muy atomizado: 221 empresas, la mayoría (86%) pequeñas, con menos de 50 trabajadores.

El futuro de la industria española del juguete, concentrada en la Comunidad Valenciana (43% ventas) y Cataluña (31%) pasa por fusiones e inyección de capital, para invertir en innovación (un tercio de los juguetes son nuevos cada año) y redes para vender más fuera, sobre todo en Estados Unidos y Latinoamérica. No es casualidad que la empresa líder del sector, Famosa, fuera vendida en 2010 a la firma de capital riesgo estadounidense Sun Capital, tras dos años de pérdidas y fuerte endeudamiento. Es un sector que exige más tamaño y fuertes  inversiones. Y también un cambio en la mentalidad de los compradores españoles, que tenemos que valorar más el juguete seguro y de calidad, más caro.

Un tema de fondo es que los niños son niños cada vez menos tiempo: maduran antes y por eso el juguete tradicional, el de las jugueteras españolas, tiene menos demanda. Los más vendidos son los juguetes infantiles (18,6%), las muñecas (16,4%), los juegos (11.7%), los deportivos (11,5%) y las películas. Pero a partir de los 7/8 años, los niños y niñas ya no piden estos juguetes tradicionales, sino los electrónicos y, sobre todo, los videojuegos, dominados por la industria japonesa y norteamericana. Por eso, la industria española y los educadores se han aliado en defensa del lema “aprender jugando”, para apoyar los juguetes educativos, una batalla perdida sin el apoyo de los padres, que hemos de luchar contra tanta maquinita alienante

Otra cuestión es que los niños de ahora tienen demasiadosjuguetes y por eso no los valoran como antes: unos 12 de media al año, 8 de ellos en Navidad. Es el fruto de padres, abuelos y tíos lanzados a la compra de “algo” para cada niño, que acaba en una ristra de juguetes low cost. Como en el amigo invisible, hay que optar por menos juguetes, más seguros y de más calidad, más caros. Juguetes de más valor añadido, que se valoren y duren más, que diviertan y eduquen a la vez. Es una asignatura pendiente de padres e hijos. Hay que pedírselo a los Reyes. Y nuestra industria juguetera nos lo agradecerá.

domingo, 1 de enero de 2012

2012 : Feliz Año peor

El 2012 es bisiesto. “Año bisiesto, año siniestro”, dice el refrán. Y se presenta bastante negro: volvemos a estar en recesión, con menos crecimiento y más paro. Y más con las medidas del Gobierno Rajoy: más recortes y subida de impuestos que retirarán del consumo y la inversión 15.100 millones. Va a ser  también un mal año para Europa, con recesión y nuevas crisis de la deuda. Además, los españoles están muy pesimistas y siguen temiendo por su trabajo, con lo que consumen lo mínimo. Y las empresas, sin ventas, no invierten ni crean empleo. Un círculo vicioso que sólo se puede romper desde el Estado, intentando reanimar la economía. Pero esa no es la opción de Merkozy ni Rajoy, que siguen el camino contrario, el de los recortes. Hasta que el enfermo entre en coma.


enrique ortega
El Gobierno Rajoy ha aprobado los primeros recortes, 8.900 millones en el gasto de todos los Ministerios, sobre todo las inversiones de Fomento (1.612 millones) e Industria (1.091), las ayudas y subvenciones de Economía (1.083) o Exteriores (1.016) y las transferencias a autonomías y Ayuntamientos (1.040). Además, y por sorpresa, ha aumentado impuestos por otros 6.200 millones: pagaremos más en el IRPF (subirán las retenciones en la nómina de febrero), en los impuestos por depósitos o dividendos y en el IBI de la vivienda. En total, 15.100 millones menos de inversión pública y de menor consumo de los particulares, lo que reducirá aún más la actividad económica, aumentando la recesión y el paro.
Además, se vuelve a congelar el sueldo de los funcionarios y el salario mínimo, mientras las pensiones sólo crecerán el 1%, con lo que los pensionistas también perderán poder adquisitivo, ya que la inflación 2012 será al menos del 1,6%. Y si encima el Gobierno y la CEOE fuerzan a una congelación de salarios en 2012, no habrá forma de reanimar el consumo ni la demanda este año. Y así, las empresas no conseguirán remontar sus ventas y crear empleo. Sólo se ha decidido reanimar la vivienda (no renuevan las ayudas a los jóvenes para el alquiler), con ayudas fiscales y un IVA superreducido, pero nadie compra casa si está en paro o teme por su empleo y encima es difícil y caro conseguir una hipoteca.
En definitiva, Rajoy ahonda en los recortes de Zapatero (15.000 millones en mayo de 2010), que nos ha llevado a la actual recesión, como ya reconocen el Banco de España y el propio ministro de Economía. Y todavía habrá más recortes en marzo, con el Presupuesto 2012, por culpa de un posible mayor déficit 2011 (por el agujero de las autonomías): habrá que recortar (y también subir impuestos, quizás el IVA) otros 21.400 millones, otro palo para ahondar más en la recesión y en el paro, el doble que el de Europa.
El mayor problema es que España está estancada en una Europa que tampoco crece. En el tercer trimestre, la zona euro sólo creció un 0,2%, pero la previsión de la OCDE es que haya caído un 1% en el cuarto trimestre de 2011. Y que caiga también en el primer trimestre de 2012 (-0,4%), con las tres grandes economías en recesión, al caer el crecimiento dos trimestres: Alemania (-0,6% y -0,3%), Francia (-0,6% y -0,8%) e Italia (-1,2% y -0,8%). Un mal comienzo para 2012, al margen de los problemas adicionales por la crisis de la deuda.
Con este panorama europeo, todo apunta a que 2012 será un año peor que 2011 para España, con crecimientos negativos quizás hasta el verano, empujados por los recortes, los ajustes salariales y de empleo y la esperada desaceleración de las exportaciones y el turismo, por la recesión europea. La previsión de la UE es que España crezca en 2012 un 0,7% (frente a 0,8% en 2011), pero la OCDE lo rebaja ya al 0,3%. Y entre los expertos españoles, la apuesta media es crecer sólo un 0,2%, la tercera parte que en 2011. Y en todos los casos, apuestan por más paro: subiría del 21,5 al 22,5 %.
Lo peor es la desconfianza de los españoles: el 71,1% cree que la situación económica dentro de un año será igual o peor, según la última Encuesta del CIS. Y el 94% ven lejos la recuperación, según Metroscopia. Así no se va a reanimar el consumo, que aporta más de la mitad del crecimiento. Y más cuando un 17% de españoles ven muy o bastante probable perder su empleo en 2012 (Encuesta CIS). Con este panorama, la mayoría de las empresas prevén seguir reduciendo su inversión y recortando sus plantillas en 2012, según una encuesta de las Cámaras de Comercio. Incluso los autónomos de ATA, que han celebrado la llegada de Rajoy, reconocen que un 80% no contratarán a nadie en 2012.

Con todo, la clave de 2012 no estará en España ni en Rajoy, sino en Europa. Si la zona euro no sale de la crisis y empieza a crecer, difícilmente creceremos nosotros. Y si persisten los problemas, hay un riesgo de contagio a EEUU y a los países emergentes, que nos llevaría a una crisis como la de la Gran Depresión de los años 30, según ha advertido el FMI.
El premio anticipado de la Lotería ha sido la subasta del BCE el 21 de diciembre, que prestó 500.000 millones a los bancos europeos a 3 años. Un respiro de liquidez, aunque de momento los bancos lo han depositado en el BCE y lo usarán este año para devolver su deuda (800.000 millones de vencimientos) o comprar deuda pública antes que en prestárselo a empresas o particulares. Y es que hay un  problema de solvencia: las empresas están muy mal y la morosidad sigue por las nubes, con lo que unos no piden y otros no se atreven a prestarles.

A pesar de este respiro del BCE, el problema de Europa no está resuelto, porque lo que temen los mercados es la recesión, que ya ha llegado a Italia y se anuncia en Francia, país amenazado como otros por las agencias de rating. La clave estará en las elecciones de abril, que podría perder Sarkozy. Con un inquilino socialista en el Elíseo y la presión de la recesión en toda Europa, Merkel y Bruselas podrían verse forzados a reanimar la economía europea, suavizando los ajustes. Es la única esperanza de 2012. Si no, será un año bastante negro.

miércoles, 28 de diciembre de 2011

Iberia: aterrizaje forzoso en el low cost

Vuelven los problemas al tráfico aéreo por Navidad, con la huelga de los pilotos de Iberia. Protestan por la creación de Iberia Express, la compañía que van a crear con menos costes (pilotos que ganarán la mitad de sueldo) para competir con Ryanair y otras compañías low cost, que se han llevado la mayoría de los viajeros. Es el camino para que Iberia gane dinero en 2015, en un sector aéreo con graves problemas, en España y toda Europa, por la crisis, la competencia del low cost, las subidas del combustible y la falta de un cielo único europeo. Una reconversión clave para el turismo, nuestra primera industria, ya que 3 de cada 4 visitantes llegan a España por avión.

enrique ortega
España es el paraíso de los vuelos de bajo coste: estas compañías han transportado el 36% de todos los viajeros que han pasado este año por los aeropuertos españoles (69 millones de 191). Y ya vienen más extranjeros en vuelos low cost (57,2%) que en compañías tradicionales. Por ello, la irlandesa Ryanair ha superado a Iberia, transportando 32,2 millones de viajeros hasta noviembre (+33%), mientras la española (22,6 millones) pierde viajeros (-15,8%). Como tercera compañía (16,5 millones viajeros) está Vueling (45% Iberia), otra low cost que crece (+11,6%), mientras caen Air Europa (-2% y 13,1 millones de viajeros) y Spanair (-6% y 11,6 millones), a las que acechan otras dos low cost: la británica Easy Jet (+5,7% y 10,7 millones de viajeros) y Air Berlín (-19,7% y 8,7 millones).

Las compañías low cost crecen por sus bajos precios pero en España hay otra razón: las millonarias ayudas de autonomías y ayuntamientos para que vuelen a sus aeropuertos, 247 millones desde 2007. Sobre todo Castilla y León (84,3 millones), Aragón (34, para Zaragoza, el aeropuerto más subsidiado), Galicia (22,7) y Cantabria (20,7). Ayudas incluso para vuelos a aeropuertos que han cerrado (Ciudad Real) y a compañías que sólo operaron mientras recibieron ayudas (Lagunair o Andalus) o que no volaron pese a cobrarlas (aerolínea Plaza). Ayudas que han beneficiado sobre todo a Air Nostrum (filial vuelos regionales de Iberia) y a Ryanair, que ha presionado a la Generalitat yéndose de Reus y Girona para volver a cambio de 8 millones. Ayudas no autorizadas por la UE y que distorsionan la competencia.

Pero las compañías low cost han venido para quedarse. Por eso, Iberia ha decidido crear una propia, Iberia Express, que nacerá en abril 2012 con gestión separada y nueva plantilla: 500 personas al principio, 150 de ellas pilotos, que cobrarán 6.000 euros/mes frente a los 14.000 de un piloto de Iberia. Y que trabajarán más horas: 900 horas frente a 600 en un A320 de Iberia, con lo que los aviones rotarán más (estarán 35 minutos en tierra, frente a 45/60 ahora). Por eso la huelga. Y con ello, Iberia podrá competir con Ryanair: si ahora un billete ida y vuelta de Madrid a Vigo cuesta 185 euros, el precio para abril (ya está en su web) baja a 73 euros, más barato que Ryanair desde Santiago (116 €). Y así irá haciendo con las rutas de corto y medio radio, empezando con 4 aviones y llegando a 40 en 2015.

El objetivo es que para entonces, estas rutas (70% del negocio de Iberia), con las que ahora pierde dinero, lo ganen. Y así conseguir que Iberia vuelva a tener beneficios en 2015, tras haber vuelto a las  pérdidas en 2011 (-78 millones primer semestre), después de 13 años de beneficios (quitando 2009). Pero no bastará con ganar la batalla del low cost: tendrá que recortar costes (ganando la batalla a los pilotos), digerir la fusión con British Airways (que gana dinero) y aguantar el tirón de la subida del keroseno con 36 aviones A 340 que consumen mucho (4 motores), ya que los primeros A330 (2 motores) no llegarán hasta 2013.

Todo el sector aéreo atraviesa por una grave crisis, salvo en Asia. En EEUU, donde han suspendido pagos 40 compañías desde el 11-S, acaba de hacerlo American Airlines (la 3ª compañía), por problemas de costes y peleas con los pilotos, junto a la competencia del low cost. En Europa, la crisis del euro y la subida del keroseno (40% este año y otro 25% para 2012) hacen que se esperen sólo 300 millones de dólares de beneficios (frente a 2.000 en Norteamérica y 3.300 en Asia). Y la IATA vaticina pérdidas (-600 millones $) en las compañías europeas para 2012, por el escaso crecimiento de la UE y porque es el espacio aéreo más ineficiente del mundo: las compañías tienen que volar en zigzag, por los nudos de control, al no existir (tampoco) un cielo único europeo.

Este panorama enturbia el futuro del sector aéreo español, donde ya han cerrado varias compañías (Air Madrid, air Comet, Futura) y se han producido duros recortes en Spanair, Air Europa, Swiftair y Vueling, con más de 1.000 pilotos en paro. Mientras Iberia reconstruye su futuro, Air Europa está en grave crisis (recortando rutas y con los pilotos en huelgas semanales desde septiembre) y Spanair busca comprador (en Qatar o China) mientras la Generalitat (57%), que cierra quirófanos y no paga a los ancianos, la ha inyectado ya más de 150 millones de euros para que siga llevando pasajeros al Prat. Y todas piden árnica al nuevo Gobierno, para que no les suban en 2012 las tasas aeroportuarias (un 65% más bajas que en Europa) cuando se privatice la gestión de los aeropuertos españoles.

Confiemos que Iberia tenga éxito con su low cost, a pesar de los pilotos, y se encuentre una salida a Spanair y Air Europa (no a costa de los contribuyentes). Es clave que España, el 4º país del mundo en tráfico aéreo (tras EEUU, China y Reino Unido), tenga unas aerolíneas saneadas, que ayuden a la primera industria del país, el turismo: 3 de cada 4 turistas llegan por avión. Y si no somos competitivos, pueden elegir otro viaje. Nos jugamos mucho.

domingo, 25 de diciembre de 2011

La peor Navidad de la crisis

Ya van cuatro Navidades en crisis. En las primeras (2008) casi no nos enteramos, en las segundas pensamos que era algo temporal y en las de 2010 creíamos que se acababa lo peor. Pero no ha sido así y esta Navidad se presenta aún más gris, con la economía estancada y los españoles más pesimistas que nunca. Con ello, el gasto navideño está muy flojo, a pesar de que muchos comercios han anticipado las rebajas para tratar de salvar ventas. Dos de cada tres familias no consiguen llegar a fin de mes y por eso están mirando con lupa lo que gastan en regalos y juguetes, mientras reducen el gasto en comidas, salidas y viajes.

Las ventas de Navidad y Reyes son claves para los comercios, ya que les suponen el 25% de la facturación anual (y el 75% de los juguetes). Pero este año, la campaña de Navidad es aún más importante, porque las tiendas llevan 16 meses seguidos de caída de ventas. Y la coyuntura no ayuda, ya que la economía no ha crecido nada en el tercer trimestre y podría estar cayendo incluso en el cuarto, por los recortes y la caída del consumo.
Las familias no están por la labor de gastar estas Navidades. Unos, casi 17 millones, porque no pueden: 5 millones de parados, 8,7 millones de pensionistas congelados (de ellos, 5,5 millones que han perdido también 400 euros de poder adquisitivo al no revisarse su pensión con el IPC) y 3 millones de funcionarios con el sueldo congelado. Otros, la mayoría del resto, porque temen por su futuro y se cortan a la hora de gastar, además de que el sueldo les ha subido la tercera parte que los precios. Con ello, dos  de cada tres familias tiene problemas para llegar a fin de mes, según la última Encuesta del CIS.

Esta Navidad ha tenido el peor arranque de ventas de los últimos cinco años, según los comerciantes, que han tratado de paliarlo anticipando rebajas, con descuentos de hasta el 50% en ropa, alimentos e incluso juguetes. Pero no ha surtido mucho efecto: un 45% de los españoles gastará menos esta Navidad, según la CECU. Los mayores recortes se están dando en viajes (tras la escapada del gran puente de diciembre), salidas fuera de casa y ocio. Incluso ha caído la compra de Lotería, a 2.681 millones (- 0,49%), un sueño al que apuestan cuatro de cada cinco españoles (57 € de media).

El presupuesto medio de los españoles para Navidad es de 622 euros (estudio de Kelkoo), ocupando el quinto puesto en el ranking del gasto navideño europeo, tras Reino Unido (784 €), Suecia (648), Alemania (630) y Noruega (629). Algo más de la mitad  del gasto (352 €) se va en comprar regalos, sobre todo “útiles”, con preferencia por los perfumes (56%), ropa y calzado (43%), libros (41%), dispositivos electrónicos, relojes y ropa deportiva. Y por supuesto, los juguetes, que son sagrados  aunque se buscan cada vez más baratos. El segundo bloque de gasto es la comida (200 €), donde baja la compra de marisco o pescado y suben algo las marcas (ya que es una ocasión de tomar turrón o cava, miramos menos el precio). El resto (70 €) se reparte entre ocio y salidas fuera de casa, que se reducirán más este año.

Las cadenas especializadas, grandes almacenes e hipermercados son los lugares habituales de gasto navideño, aunque entre un 9 y un 13% de las compras se hacen ya por Internet, sobre todo los regalos de música, películas, videojuegos y libros. Al final, la contención de las ventas esta Navidad ha llevado a crear poco empleo temporal, un 7% menos que en 2010, según Randstad. Eso sí, ha cambiado el perfil de los demandantes: ya no se trata sólo de jóvenes que buscan sacarse un dinero extra sino de parados de larga duración que buscan un mes de alivio temporal.

Lo peor no es sólo que los españoles no consuman estas Navidades, sino que el consumidor ve con mucha incertidumbre el futuro: el 72% cree que la economía sigue en recesión, frente al 63% de los europeos, según una Encuesta de Deloitte. Y más de la mitad de los españoles (54%) creen que la economía empeorará en 2012. Con este pesimismo, no se ve que vaya a despuntar el consumo en los próximos meses, un requisito básico para que inviertan las empresas, para crecer y crear empleo (junto a la financiación).

Mientras llega ese difícil año nuevo, los españoles trataremos de disfrutar de estas fiestas y olvidarnos de la crisis por unos días, junto a la familia, aunque sea saliendo menos, con cenas más baratas y regalos rebajados. Disfrutemos de lo que tenemos (la salud, la familia, los amigos, la pensión y el trabajo quien pueda…) y descansemos, cargando las pilas y confiando en que la próxima Navidad, la de 2012, sea mejor. Ojalá.

¡Feliz Navidad a todos¡

miércoles, 21 de diciembre de 2011

Los deberes del Gobierno Rajoy

Rajoy sólo debería tener una prioridad: el empleo, ya que el paro es la primera preocupación de los españoles. Pero su prioridad será recortar el déficit, como ha prometido a Merkozy. Y eso le obligará a recortar 27.400 millones en 2012, el doble que Zapatero. O hace un ajuste de caballo o lo suaviza aumentando impuestos, empezando por el IVA. En ambos casos, va a deprimir más la economía, ya al borde de la recesión. Sin consumo y sin inversión, la reforma laboral y el saneamiento de la banca son dos espejismos: nadie pide créditos ni contrata si no hay negocio. La estrategia Rajoy, que ahonda en la de ZP, sólo nos conduce a más paro en 2012. Es un fracaso como país. Hay que reanimar la economía.

La prioridad de Rajoy, reiterada entre sonrisas a Merkozy y ahora en el Pleno de investidura, es recortar el déficit, como alumno aplicado de Bruselas. Y así anuncia que su primera Ley será incluir el déficit cero en la Constitución, como pactó con Zapatero en agosto. Y su primer mensaje, de austeridad: reducir los Ministerios. A partir de ahí, tendrá que aprobar el 30 de diciembre una prórroga del Presupuesto de 2011, donde también enviará “mensajes de austeridad”, a Bruselas, a los mercados... y a millones de españoles: lo que subirán las pensiones, si congela o baja los sueldos de los funcionarios (como ha hecho Cospedal en Castilla la Mancha: -3%), si baja la tarifa del IRPF con la inflación (si no, subiría),los anticipos de las transferencias a autonomías y Ayuntamientos y el "gasto no disponible" para 2012 (primer recorte) Y antes del 15 de febrero ha de decidir si prorroga el subsidio de 400 € a los parados sin desempleo.

Pero el verdadero ajuste vendrá en marzo, cuando presente sus Presupuestos 2012, tras conocer el cierre de las cuentas públicas 2011 (febrero). Tendrá que recortar primero lo que España haya gastado de más en 2011 (si el déficit cierra en el 7%, por culpa de las autonomías, deberá recortar 10.900 millones). Y luego sumar la rebaja pactada con Bruselas del déficit en 2012 (hasta el 4,4%, otros 16.500 millones). En total, Rajoy se verá obligado a recortar 27.400 millones de euros en 2012, el doble que recortó Zapatero en el último año y medio.

Una cifra brutal, que exigirá “recortar en todo salvo  pensiones”, como dijo Rajoy antes del 20-N. Primero las congela, pero seguro que recorta las plantillas públicas (al menos interinos: hay 700.000 eventuales), las empresas y organismos públicos, sanidad, educación, desempleo y Dependencia, en colaboración con las autonomías, que tendrán que hacer un ajuste paralelo. Y volverá a caer la inversión pública en infraestructuras. Sólo habrá algo intocable por Ley (Constitución), el pago de la deuda pública. Y aquí, más que ahorrar, se gastará el doble en pagar intereses: en 2012, las emisiones de deuda serán 150.000 millones frente a 87.200 en 2011.

El ajuste será doloroso, a menos que se suavice con más ingresos, subiendo impuestos, como han hecho Italia, Francia, Gran Bretaña, Irlanda, Portugal y Grecia, con gobiernos conservadores: la mayoría ha subido el IVA (hasta el 23 % mientras España está en el 18%), impuestos especiales (carburantes, tabaco y alcohol) y algunos Renta. Bruselas ya nos ha llamado la atención sobre el exceso de deducciones en Sociedades, con lo que las grandes empresas pagan menos que las pymes. Rajoy dice que no subirá impuestos y quiere bajarlos a emprendedores, pymes, familias, ahorradores y compradores  de vivienda (para comprar un piso hace falta tener empleo y crédito, no sólo pagar menos IVA). Al final, sus propuestas reducirán los ingresos públicos (más recortes).

Hasta aquí, sólo recortes, o sea más paro. Por eso, Rajoy ha lanzado dos espejismos. Por un lado, una reforma laboral que puede concretarse en  un despido más barato (20 días) y contratos basura para jóvenes (400 euros), junto a más flexibilidad de las empresas para organizar el trabajo. Por otro, la reforma financiera, forzando a bancos y Cajas a vender inmuebles y solares, para lo que quizás necesiten más ayudas y fusiones. Pero si no hay crédito es porque los bancos no tienen liquidez (tiene que arreglarlo el BCE, prestándoles a 3 años, y en ello está) y porque hay mucha morosidad y miran con lupa a quien prestan (poco y caro), porque hay poca demanda solvente.

Son dos espejismos porque el problema de fondo no está ahí: aunque el despido y el crédito fueran gratis, una empresa no contrata ni se endeuda si no ve negocio, si no hay actividad. Y la economía está parada, anémica, en la UVI. Hay que reanimar primero la economía y luego facilitarle andar con la muleta laboral y del crédito. No al revés. Y para eso, el Gobierno Rajoy tendría que suavizar los ajustes, aumentar los ingresos y hacer un Plan para reanimar la economía, como Obama, como los conservadores británicos, como incluso Italia. Negociar ayudas con Bruselas, un Plan Marshall de inversiones y suavizar los  ajustes. Aunque “solo” sea porque tenemos más del doble de paro que Europa.

Rajoy va a tener una ristra de sectores haciendo cola para pedirle ayudas. Empezando por las eléctricas, que nos quieren subir la luz un 15% en enero. Siguiendo con el automóvil, que vende la mitad de coches. Las concesionarias de autopistas, algunas próximas a la quiebra. O las constructoras, que piden peajes para mantener obras públicas. Los híper, que quieren libertad de horarios. O los exportadores y empresarios turísticos, afectados por la recesión en Europa. Detrás hay millones de empleos en el aire si no se buscan soluciones (más gasto).

Al final, Rajoy está como ZP en la trampa de Merkozy: o ajusta o nos echan al lobo de los mercados. Y si lo hace sin tocar impuestos, pagarán los más débiles y la economía se estancará más, subiendo el paro. Ya estamos este trimestre en crecimiento negativo, según el Banco de España. Y así podríamos seguir hasta el verano. Incluso Montoro ha reconocido que no se creará empleo en 2012. No podemos decirle eso a 5 millones de parados. Hay que explorar otro camino ya, entre todos. Menos recortes y más empleo.