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domingo, 3 de marzo de 2013

Transporte aéreo: la crisis llega a los cielos


Las huelgas de Iberia (que perdió casi 1 millón al día en 2012) son un síntoma de la grave crisis por la que atraviesa el sector aéreo. En todo el mundo, pero más en Europa y sobre todo en España. Aquí, a los problemas de caída de pasajeros, subida del carburante, exceso de aviones y dura competencia de los vuelos low cost se suma un problema propio : las tasas aeroportuarias han subido más de un 50% y eso encarece tremendamente los billetes y hunde más a unas compañías aéreas que han perdido 10 millones de viajeros en 2012. Por eso, las aerolíneas han demandado al Gobierno ante Bruselas. Mientras, todas las compañías españolas están inmersas en una dura reconversión, con despidos y recortes de sueldos, costes y vuelos, para sobrevivir, porque pierden más de 400 millones al año. Es  clave que salgan adelante, porque 8 de cada 10 turistas llegan a España por el aire. Nos jugamos mucho.
enrique ortega

La crisis ha puesto plomo en las alas al sector aéreo en todo el mundo, salvo Asia: caída de pasajeros, subida del carburante (+65% desde 2008), exceso de deuda y aviones (también ha habido “burbuja aérea”), demasiado personal con altos sueldos y un exceso de compañías, que no han aguantado la mayor competencia de Internet (comparadores de precios) y las compañías de bajo coste (low cost). Y han tenido que hacer un aterrizaje forzoso, con duros ajustes, recortes de rutas y fusiones, para intentar remontar el vuelo.

En Estados Unidos, han suspendido pagos 40 compañías desde el 11-S, una de ellas American Airlines (2011), que acaba de fusionarse con US Airways para crear la primera aerolínea del mundo. Con ésta y otras fusiones, cuatro compañías se reparten ahora el 80% del mercado norteamericano, que lleva ya dos años con beneficios. Mientras, en Europa, el sector aéreo perdió 880 millones de euros en 2012, con dos de los tres grandes grupos aéreos en pérdidas: -957 millones (enero-septiembre 2012) el grupo Air France (Air France-KLM) y -39 millones IAG (British Airways e Iberia), mientras ganaba 488 millones el grupo Lufthansa (con Swissair, Austrian Airlines y Brussels Airlines). En Europa, la crisis aérea es más grave porque las compañías sufren dos problemas propios: el elevado coste de operar en los aeropuertos europeos y la ineficacia en la gestión del tráfico aéreo: las compañías tienen que volar en zigzag, por lo nudos de control (hay 67 zonas), al no existir (tampoco) un cielo único europeo (previsto para 2020). Y eso duplica el coste medio por vuelo respecto a EEUU.

En España, la situación es aún peor, porque a los problemas anteriores, las compañías aéreas han de sumar la reciente subida del IVA (que encareció los billetes un 3%) y, sobre todo, la fuerte subida de las tasas aeroportuarias: +5% en 2011, +10,2% de media en julio de 2012 (y mucho más, entre el 12,9% -Palma o Málaga- y el 53,6% -Barajas- en los 7 grandes aeropuertos que tienen las tres cuartas partes del tráfico aéreo) y +6,3% en 2013. Las compañías han presentado una denuncia a la Comisión Europea, argumentando que les toca pagar a ellos (y a nosotros, en el billete) las fuertes inversiones (17.211 millones)  de AENA en la “burbuja aeroportuaria” (47 aeropuertos, 19 sin apenas tráfico), una deuda de 14.000 millones que ahora se quiere enjugar con las tasas. AENA dice que aun así, las tasas aeroportuarias son un 34% más bajas en España, pero el sector (y la industria turística) dicen que no hay que comparar Barajas, Palma o Málaga con Londres o Frankfort sino con Atenas, Estambul, Croacia o Túnez, aeropuertos con menos tasas y que nos quitan vuelos y turistas. Y para colmo, la bajada de tarifas del AVE acaba de dar la puntilla a Vueling e Iberia.

Al final, el resultado es que los billetes suben y con la recesión, se vuela menos, sobre todo en España: en 2012, mientras en Europa aumentaban los pasajeros un 2,9%, aquí se perdieron más de 10 millones de pasajeros (-5%), sobre todo en vuelos interiores (los pasajeros cayeron un 12,5%, a un nivel que no se veía desde hace 10 años). Y en enero de 2013, las compañías han perdido un millón de viajeros más. Con ello, las aerolíneas españolas pierden más de 400 millones de euros (más de 300 Iberia). Y se espera que sigan con pérdidas en 2013 y 2014, en medio de duras reconversiones, acuciadas por la tremenda competencia de las compañías low cost : ya suponen un 36% de todos los vuelos y en 2012 trajeron el 58% de los pasajeros extranjeros, sobre todo británicos y alemanes. De hecho, Ryanair ya transporta 28,91 millones de viajeros (1 de cada 5 que pasan por los aeropuertos españoles), más que Iberia y Vueling juntas.

En este contexto, Iberia ha presentado un Plan de reestructuración para sobrevivir, como han hecho Air France (5.120 despidos) o Lufthansa (3.500 despidos), tras cerrar en 2012 la compañía búlgara Malév. Pretende despedir a un 19% de la plantilla (3.807 despidos), recortar los sueldos del 25 al 35%, vender aviones y sustituirlos por otros de dos motores (A330) que consumen menos, reducir sus vuelos un 15% y centrarse en media y larga distancia, dejando los vuelos nacionales y muchos europeos a su filial low cost, Iberia Express. Todo con el objetivo de abandonar cuatro años de pérdidas (-952 millones entre 2009 y 2012, casi 1 millón de euros al día en 2012) y ser rentable en 2015.

En el resto del sector aéreo español, donde en enero de 2012 desapareció Spanair (con una deuda de 508 millones, tras inyectarle en vano 150 millones de dinero público la Generalitat y el Ayuntamiento de Barcelona), todo son ajustes. Air Nostrum (familia Serratosa), franquiciada de Iberia para vuelos regionales, perdió 40 millones en 2012 y, tras ajustes de líneas y plantilla el año pasado, se plantea ahora recortar salarios del 25 al 50%. Air Europa (grupo Globalia), que perdió otros 38 millones, va a recortar un 15% los sueldos de pilotos y personal, para hacer frente a una caída del 15% en su facturación. Incluso Ryanair, la líder, ha reducido vuelos, al recortarles muchas subvenciones autonómicas (Cataluña y Canarias), mientras Easyjet ha reducido vuelos y abandonado su base de Madrid, por la subida de tasas. Sólo Vueling (46% de Iberia) se salva de la quema, aprovechando el cierre de Spanair: ha casi triplicado sus beneficios en 2012 (28,3 millones) y potenciará sus vuelos en España y centro-norte de Europa.

Un duro proceso de reconversión aérea, donde España se juega la supervivencia de sus compañías aéreas, en especial Iberia. Un sector clave, no sólo para la economía sino sobre todo para el turismo, porque un 80% de turistas llegan a España por avión. España es ya el cuarto país del mundo en tráfico aéreo (tras EEUU, China y Reino Unido). Podemos aprovechar nuestra estratégica posición geográfica, con aeropuertos claves para las conexiones entre América, Europa, Asia y África. Pero para eso, debemos contar con unas aerolíneas saneadas y unos aeropuertos atractivos. Ello obliga al Gobierno a trazar un Plan estratégico de apoyo al sector, con colaboración sindical, rebajando tasas y costes a las compañías, al menos mientras mejora la coyuntura y vuelven los pasajeros. No pueden ponerles  más plomo en las alas. Hay que ayudarles a despegar.

miércoles, 28 de diciembre de 2011

Iberia: aterrizaje forzoso en el low cost

Vuelven los problemas al tráfico aéreo por Navidad, con la huelga de los pilotos de Iberia. Protestan por la creación de Iberia Express, la compañía que van a crear con menos costes (pilotos que ganarán la mitad de sueldo) para competir con Ryanair y otras compañías low cost, que se han llevado la mayoría de los viajeros. Es el camino para que Iberia gane dinero en 2015, en un sector aéreo con graves problemas, en España y toda Europa, por la crisis, la competencia del low cost, las subidas del combustible y la falta de un cielo único europeo. Una reconversión clave para el turismo, nuestra primera industria, ya que 3 de cada 4 visitantes llegan a España por avión.

enrique ortega
España es el paraíso de los vuelos de bajo coste: estas compañías han transportado el 36% de todos los viajeros que han pasado este año por los aeropuertos españoles (69 millones de 191). Y ya vienen más extranjeros en vuelos low cost (57,2%) que en compañías tradicionales. Por ello, la irlandesa Ryanair ha superado a Iberia, transportando 32,2 millones de viajeros hasta noviembre (+33%), mientras la española (22,6 millones) pierde viajeros (-15,8%). Como tercera compañía (16,5 millones viajeros) está Vueling (45% Iberia), otra low cost que crece (+11,6%), mientras caen Air Europa (-2% y 13,1 millones de viajeros) y Spanair (-6% y 11,6 millones), a las que acechan otras dos low cost: la británica Easy Jet (+5,7% y 10,7 millones de viajeros) y Air Berlín (-19,7% y 8,7 millones).

Las compañías low cost crecen por sus bajos precios pero en España hay otra razón: las millonarias ayudas de autonomías y ayuntamientos para que vuelen a sus aeropuertos, 247 millones desde 2007. Sobre todo Castilla y León (84,3 millones), Aragón (34, para Zaragoza, el aeropuerto más subsidiado), Galicia (22,7) y Cantabria (20,7). Ayudas incluso para vuelos a aeropuertos que han cerrado (Ciudad Real) y a compañías que sólo operaron mientras recibieron ayudas (Lagunair o Andalus) o que no volaron pese a cobrarlas (aerolínea Plaza). Ayudas que han beneficiado sobre todo a Air Nostrum (filial vuelos regionales de Iberia) y a Ryanair, que ha presionado a la Generalitat yéndose de Reus y Girona para volver a cambio de 8 millones. Ayudas no autorizadas por la UE y que distorsionan la competencia.

Pero las compañías low cost han venido para quedarse. Por eso, Iberia ha decidido crear una propia, Iberia Express, que nacerá en abril 2012 con gestión separada y nueva plantilla: 500 personas al principio, 150 de ellas pilotos, que cobrarán 6.000 euros/mes frente a los 14.000 de un piloto de Iberia. Y que trabajarán más horas: 900 horas frente a 600 en un A320 de Iberia, con lo que los aviones rotarán más (estarán 35 minutos en tierra, frente a 45/60 ahora). Por eso la huelga. Y con ello, Iberia podrá competir con Ryanair: si ahora un billete ida y vuelta de Madrid a Vigo cuesta 185 euros, el precio para abril (ya está en su web) baja a 73 euros, más barato que Ryanair desde Santiago (116 €). Y así irá haciendo con las rutas de corto y medio radio, empezando con 4 aviones y llegando a 40 en 2015.

El objetivo es que para entonces, estas rutas (70% del negocio de Iberia), con las que ahora pierde dinero, lo ganen. Y así conseguir que Iberia vuelva a tener beneficios en 2015, tras haber vuelto a las  pérdidas en 2011 (-78 millones primer semestre), después de 13 años de beneficios (quitando 2009). Pero no bastará con ganar la batalla del low cost: tendrá que recortar costes (ganando la batalla a los pilotos), digerir la fusión con British Airways (que gana dinero) y aguantar el tirón de la subida del keroseno con 36 aviones A 340 que consumen mucho (4 motores), ya que los primeros A330 (2 motores) no llegarán hasta 2013.

Todo el sector aéreo atraviesa por una grave crisis, salvo en Asia. En EEUU, donde han suspendido pagos 40 compañías desde el 11-S, acaba de hacerlo American Airlines (la 3ª compañía), por problemas de costes y peleas con los pilotos, junto a la competencia del low cost. En Europa, la crisis del euro y la subida del keroseno (40% este año y otro 25% para 2012) hacen que se esperen sólo 300 millones de dólares de beneficios (frente a 2.000 en Norteamérica y 3.300 en Asia). Y la IATA vaticina pérdidas (-600 millones $) en las compañías europeas para 2012, por el escaso crecimiento de la UE y porque es el espacio aéreo más ineficiente del mundo: las compañías tienen que volar en zigzag, por los nudos de control, al no existir (tampoco) un cielo único europeo.

Este panorama enturbia el futuro del sector aéreo español, donde ya han cerrado varias compañías (Air Madrid, air Comet, Futura) y se han producido duros recortes en Spanair, Air Europa, Swiftair y Vueling, con más de 1.000 pilotos en paro. Mientras Iberia reconstruye su futuro, Air Europa está en grave crisis (recortando rutas y con los pilotos en huelgas semanales desde septiembre) y Spanair busca comprador (en Qatar o China) mientras la Generalitat (57%), que cierra quirófanos y no paga a los ancianos, la ha inyectado ya más de 150 millones de euros para que siga llevando pasajeros al Prat. Y todas piden árnica al nuevo Gobierno, para que no les suban en 2012 las tasas aeroportuarias (un 65% más bajas que en Europa) cuando se privatice la gestión de los aeropuertos españoles.

Confiemos que Iberia tenga éxito con su low cost, a pesar de los pilotos, y se encuentre una salida a Spanair y Air Europa (no a costa de los contribuyentes). Es clave que España, el 4º país del mundo en tráfico aéreo (tras EEUU, China y Reino Unido), tenga unas aerolíneas saneadas, que ayuden a la primera industria del país, el turismo: 3 de cada 4 turistas llegan por avión. Y si no somos competitivos, pueden elegir otro viaje. Nos jugamos mucho.