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jueves, 24 de julio de 2025

EPA junio 2025: 22 millones trabajando

Hoy se ha conocido un dato histórico: España tiene más de 22 millones de personas trabajando: 22.268.700 ocupados a finales de junio. Una cifra nunca vista en España: son 10 millones más trabajando que hace 60 años y 2,3 millones más que antes de la pandemia, gracias al fuerte crecimiento de la economía y a los efectos favorables de la reforma laboral (el 84,6% de los asalariados son ahora fijos). Además, el paro roza el 10% (10,29%), la tasa más baja desde 2008, aunque seguimos teniendo el doble de paro que en Europa y casi la mitad de los parados no cobran nada. Todo apunta a que la creación de empleo seguirá fuerte este año, pero podría “pinchar” a finales de año, por culpa de los aranceles de Trump y la crisis geopolítica. Por eso, urge estar vigilantes y preparar medidas para fortalecer el empleo si hay problemas. Y sobre todo, urge reformar las oficinas de empleo, porque están colapsadas y no recolocan a los parados.

                            Enrique Ortega

El 2º trimestre del año suele ser bueno para el empleo, por la Semana Santa (cayó en abril) y por los contratos previos al verano. Este año 2025, tras un primer trimestre donde cayó el empleo (-92.500), el 2º trimestre ha seguido la tradición y se han creado 503.000 nuevos empleos, según la EPA,  el 2º mayor aumento en este trimestre tras el de 2023 (+603.900 empleos). Con ello, se afianza  la recuperación del empleo iniciada en el verano de 2022, tras la pandemia, y la ocupación en España supera los 22 millones de personas: exactamente, 22.268.700 personas trabajando a finales de junio, la mayor cifra de ocupados de nuestra historia. Y 2.301.800 personas más trabajando que a finales de 2019.

Para valorar el carácter histórico de los 22 millones de ocupados basta hacer un repaso al empleo en los últimos 60 años: en 1965 había 12 millones de personas trabajando en España (12.024.150) y una cifra similar a la muerte de Franco (12.857.720 en 1975), para caer después a un mínimo histórico en 1985 (11.004.200 trabajando, por la reconversión industrial) y remontar a finales de siglo (14.689.830 ocupados en 1999). A partir de ahí, los ocupados crecen, hasta 16,6 millones en 2002, 18,9 millones en 2005 y se alcanza el máximo en septiembre de 2007 (20.753.500 ocupados). Con la crisis financiera, el empleo cae año tras año hasta alcanzar el mínimo en diciembre de 2013 (17.135.200 ocupados). Luego se recupera poco a poco, para cerrar 2019 con 19.966.900 trabajadores. Y la pandemia hunde el empleo a otro mínimo en 2020 (18.607.300 ocupados en junio). Pero a partir de este suelo, el empleo se recupera con fuerza y supera los 20 millones en marzo de 2022 (20.084.799) y los 21 millones en junio de 2023 (21.056.600), para superar ahora los 22 millones de trabajadores, 10 millones más de personas trabajando que hace 60 años.

En el 2º trimestre, el aumento del empleo ha sido gracias a los servicios (+364.800 empleos creados), sobre todo la hostelería (180.500 empleos) y el turismo, pero también han creado empleo la industria (+90.300), la construcción (+45.900) y la agricultura (+2.800 empleos).  El empleo se ha creado básicamente en el sector privado (+480.500 empleos) y poco (+22.900 empleos) en el sector público, por el fin de contratos en enseñanza y sanidad, según la EPA de junio. La creación de empleo se ha repartido casi por igual entre los hombres (+265.800 empleos) que entre las mujeres (+237.500). Y ha sido porcentualmente mayor la creación de empleo entre los menores de 25 años (+136.700 empleos) y entre los mayores de 55 años (+120.100 empleos). Esta vez, la mayoría del empleo creado ha sido para españoles (+356.300 empleos), creciendo menos entre los de doble nacionalidad (+31.500) y extranjeros (+115.600). Por autonomías, donde más creció porcentualmente el empleo fue en Baleares (+91.800), creciendo mucho en Cataluña (+91.800), Andalucía (+70.600) y Madrid (+65.400), cayendo sólo el empleo en Canarias (-2.200).

La importante mejora del empleo en el 2º trimestre (+503.000 empleos) no se traducido toda en una bajada similar del paro (-236.100 parados), porque en paralelo han aumentado los españoles activos, las personas que buscan trabajo ahora: los “activos” han aumentado en +267.200 personas, impidiendo bajar más las cifras del paro. Es un proceso que se ve trimestre a trimestre (hay 381.800 personas más buscando trabajo que hace un año). Y hay un récord histórico de adultos “activos” (trabajando y buscando trabajo): 24.821.800 activos, 1,66 millones más que antes de la pandemia (23.158.800 “activos” a finales de 2019). Todo apunta a que seguiremos así, con lo que en los próximos meses sucederá lo mismo que ahora: el paro bajará menos de lo que sube el empleo.

El  paro ha bajado en el 2º trimestre (-236.100 parados) gracias a los servicios (-178.500 parados), por el tirón en el turismo, la hostelería y el comercio, y a los que perdieron su primer empleo hace un año (-42.100 parados ahora), aunque sube el paro en la industria (+3.800) y entre los jóvenes que buscan su primer empleo (+3.700), según la EPA de junio. El desempleo baja más entre las personas de 25 a 54 años (- 202.400 parados) y sólo aumenta entre los menores de 19 años (+23.200 parados). Y baja algo más el paro entre las mujeres (-129.100) que entre los hombres (-107.000 parados), reduciéndose más entre españoles y con doble nacionalidad (-203.200) que entre extranjeros (-32.900 parados). Por autonomías, baja porcentualmente más en Balares (-44.500 parados), Madrid (-51.800) y Andalucía (-50.600), subiendo el paro sólo en Navarra y Castilla la Mancha (+2.000 parados cada una).

La cifra total de parados EPA roza los 2,5 millones  (2.553.100 parados a finales de junio 2025), un dato que no se veía desde septiembre de 2008 (2.598.800 parados). Y la tasa de paro baja al 10,29%, según la EPA, mucho más baja que antes de la pandemia (13,78% en 2019) y la menor tasa de paro desde junio de 2008 (10,36%). Eso sí, todavía duplicamos la tasa de paro europea (5,9% en la UE-27 en mayo) y cuadruplicamos la alemana (2,9% de paro), según Eurostat. También baja mucho este trimestre la tasa de paro de los jóvenes (menores 25 años), al 24,5% (14,4% en la UE-27).

Hay otros datos preocupantes del paro que también mejoran. El primero, que hay 796.000 hogares con todos sus miembros en paro (86.100 hogares menos que hace un año). El segundo, que seguimos con 8 regiones con más tasa de paro que la media (10,29%) : Melilla (25,91%), Ceuta (23,74%), Extremadura  (15,48%), Andalucía (14,85%),  Canarias (13,33%), Castilla la Mancha (13,23%), Murcia (11,61%) y Comunidad Valenciana (11,52%). Pero hay 11 autonomías con un paro del  8% o menos (7,13% en el País Vasco y 7,41% en Baleares. Y el tercero, que bajan los parados de larga duración, los que llevan más de 1 año sin trabajo: son 991.500, el  38,8 % de los parados (eran el 40% hace un año).

Esto provoca que a muchos parados se les acabe el desempleo y no cobren ya ningún subsidio, pasando a una situación de pobreza extrema. En mayo de 2025, último dato de Trabajo, cobraban alguna ayuda 1.455.261 desempleados: algo más de la mitad (52,5%) cobraban un subsidio contributivo (según lo cotizado) de 1.004,5 euros de media y el resto (47,5%) cobraban un subsidio asistencial de 480 euros. Así que sólo el 60,5% de los parados registrados en las oficinas de empleo (2.405.963 en junio) cobran algún subsidio. Pero en realidad, con los datos del paro estimado hoy (2.553.100 parados), sólo cobran alguna ayuda el  57% de los parados EPA. Eso significa que casi la mitad de los parados reales (47%%) no cobran ninguna ayuda pública, empeorando la cobertura de 2019 (no cobraban el 38,5%). Así que baja el paro, pero también los que reciben ayudas.

Con todo, lo más positivo sigue siendo la mejor calidad del empleo que se crea en España, tras la reforma laboral de 2022. Este primer semestre, el 42,67% de los contratos firmados fueron indefinidos, algo menos que hace un año (42,87% el primer trimestre de 2024) pero un porcentaje muy superior a los de 2023 (38,7%), 2021 (10,9%) y la media de 2014 a 2020 (sólo entre el 6 y el 8% de los contratos eran indefinidos). Con ello, ya hay 16.057.400 asalariados con contrato indefinido, el 84,6% del total, frente al 74,61% de trabajadores fijos a finales de 2021, antes de la reforma laboral). Lo que no mejora son los contratos a tiempo parcial (por horas o días), que aumentan (+151.300 en el último año) y superan los 3 millones de asalariados, sobre todo por las mujeres (el 73,16% de estos contratos), que trabajan a tiempo parcial porque no encuentran trabajos a jornada completa o para cuidar a hijos y mayores.

Ahora, en 2025, el Gobierno y los expertos creen que España seguirá creando empleo, más que el resto de Europa pero menos que en 2023 y 2024, porque creceremos algo menos (+2,6%, frente al +3,2% en 2024). La previsión enviada por el Gobierno a Bruselas, en octubre de 2024, apostaba por crear 1,6 millones de empleos entre 2024 (+556.132 empleos, aunque realmente se han creado +468.100), 2025  (548.645 empleos) y 2026 (494.878 empleos), con el objetivo de que España roce los 23 millones de ocupados (22.989.350 en 2026) y baje su tasa de paro del 10% en 2026 (ahora parece más factible).

Los datos indican que estamos en el buen camino para lograr ambos objetivos. Pero el Gobierno Sánchez no puede “lanzar las campanas al vuelo” con el empleo y el paro, por dos razones. Una, porque seguimos siendo el país de Europa y de la OCDE (36 paises) con la mayor tasa de paro: 10,29 % en España frente al 5,9% en la UE-27 y el 4,9% en la OCDE. Y la otra, porque la tasa de empleo en España es mucho más baja que en Europa: a finales de 2024 trabajaban el 71,4% de los que tienen entre 20 y 64 años, frente al 75,8% que trabajaban en Europa, el 75,1% en Francia o el 81,3% en Alemania, según Eurostat. A lo claro :que España tiene todavía 1,08 millones de personas menos trabajando que las que deberíamos tener si fuéramos como la media europea. Y que trabajan 2,4 millones de españoles menos de los que deberían  trabajar si tuviéramos la tasa de empleo de Alemania.

Ese es nuestro gran reto: reformar la economía para que ofrezca empleo a más gente (entre 1 y 2 millones más) y eso permita reducir la tasa de paro “a niveles europeos”. En eso deberíamos centrarnos a medio plazo, sin regodearnos en los récords. Y eso implica tomar 2 medidas a corto plazo, que exigen (¡ cómo no¡ ) un pacto político económico y social. Una, aprobar un Plan de empleo, para fomentar la contratación de parados mayores de 45 años, mujeres y jóvenes, sobre todo en esas 8 regiones con más paro que la media, canalizando inversiones públicas y privadas  e incentivos a las contrataciones.

Y la otra, reformar de verdad las oficinas de empleo, porque están colapsadas (se tarda días en conseguir que te den por teléfono una cita previa para solicitar el subsidio) y además no ayudan a los parados a recolocarse. Se han cumplido 2 años de la Ley de Empleo (entró en vigor el 2 de marzo de 2023) y no ha funcionado: ni se ha hecho un perfil de los parados ni se les ayuda individualmente a colocarse. De hecho, las oficinas de empleo sólo colocan al 1,9% de los parados y apenas un 10% de los desempleados hacen cursos de formación (largos y poco útiles). Y en la web del SEPE sólo hay registradas 85.786 empresas y 32.827 ofertas de empleo. Urge reforzar la plantilla de la SEPE (con 2.000 trabajadores menos de los necesarios), mejorar su sistema informático (pésimo) y cambiar la operativa de estas oficinas (gestionadas de forma muy desigual según las autonomías), para dedicarse menos a tareas burocráticas y más a recolocar a los parados.

En definitiva, todos debemos alegrarnos porque haya 22 millones de personas trabajando en España, 10 millones más que hace 60 años, pero todavía trabaja menos gente que en Europa (de los que están en edad de trabajar) y muchos empleos son todavía precarios, demasiados a tiempo parcial y con bajos salarios. Y, sobre todo, muchos empleos se concentran en los servicios, con altibajos en las contrataciones, y todavía pocos en la industria, las empresas tecnológicas y exportadoras, que ofrecen empleos más estables y mejor pagados. Además, no olvidemos que hay mucha incertidumbre en la economía mundial, por los aranceles de Trump, y esto acabará perjudicando al empleo. Así que habrá que estar vigilantes y dispuestos a tomar medidas para salvar esos 22 millones de empleos y conseguir que sigan creciendo. Debería ser nuestro gran reto como país.

lunes, 29 de julio de 2024

EPA junio 2024: empleo récord y mínimo paro

En España hay 21.684.700 personas trabajando, la mayor cifra de nuestra historia y 1,1 millones más que en septiembre de 2007, en pleno boom inmobiliario, según la EPA publicada el viernes. El mercado laboral sigue mejorando, por el tirón del turismo, la hostelería y el comercio, aunque también aumenta el empleo en los demás sectores. Y el paro baja al 11,2%, un mínimo histórico desde 2008. Con ello, España ha creado ya 1,7 millones de empleos desde 2019, a pesar de la pandemia, la guerra de Ucrania y la inflación, siendo el país europeo que ha creado más empleo (+9,1% en estos años frente al 5% Italia, +2,3% Francia o el 1,8% Alemania). Y ahora, el Gobierno espera crear 875.000 nuevos empleos entre 2024 y 2025. Con todo, el paro español duplica al europeo y deberían trabajar 2 millones de personas más. Por eso, hay que seguir impulsando la economía y el empleo, no "dormirse en los récords". Y es urgente reformar las oficinas de empleo, que no ayudan a recolocar a los parados.

                       Enrique Ortega

El 2º trimestre del año suele ser bueno para el empleo, por los contratos previos al verano y la Semana Santa, aunque este año cayó en marzo (primer trimestre). Este año 2024, tras un primer trimestre donde cayó el empleo (-139.700), el 2º trimestre ha seguido la tradición y se han creado +434.700 nuevos empleos, según la EPA,  el tercer mayor aumento en este trimestre tras los de 2023 (+603.900 empleos) y 2021 (+464.900 empleos). Con ello, se afianza  la recuperación del empleo iniciada en el verano de 2022 y la ocupación aumenta en 426.300  empleos en el último año, con 21.684.700 personas trabajando en España, la mayor cifra de ocupados de toda nuestra historia (el anterior máximo fue en septiembre de 2023: 21.446.500 ocupados).

En el 2º trimestre, el aumento del empleo ha sido gracias a los servicios (+304.000 empleos creados), sobre todo la hostelería (188.700 empleos) y el turismo, pero también han creado empleo la industria (+63.400), la construcción (+61.100) y la agricultura (+6.100 empleos).  El empleo se ha creado básicamente en el sector privado (+427.100 empleos) y poco (+6.900 empleos) en el sector público, por el fin de contratos en enseñanza y sanidad, según la EPA de junio. La mayor creación de empleo se haya dado entre los hombres (+232.100 empleos, frente a +202.600 entre las mujeres) y entre los mayores de 55 años (+100.400 empleos), los jóvenes de 20 a 24 años (+67.500) y los de 35 a 39 años (+64.100 empleos). Y se ha creado más empleo entre los extranjeros (129.700) y con doble nacionalidad (106.700) que entre los españoles (198.300). Por autonomías, el empleo sólo cayó en Cantabria (-3000 empleos) y Asturias (-1.800), creciendo en el resto, más en Andalucía (+101.200), Baleares (+88.900), Comunidad Valenciana (+78.700), País Vasco (+28.600) y Madrid (+25.500 empleos).

La importante mejora del empleo en el 2º trimestre (+434.700 empleos) no se traducido toda en una bajada similar del paro (--222.600 parados), porque en paralelo han aumentado los españoles activos, las personas que buscan trabajo ahora: los “activos” han aumentado en +222.600 personas, impidiendo bajar más las cifras del paro. Es un proceso que se ve trimestre a trimestre (hay 373.300 personas más buscando trabajo que hace un año). Y hay un récord histórico de adultos “activos” (trabajando y buscando trabajo): 24.400.000 activos, 1,25 millones más que antes de la pandemia (23.158.800 “activos” a finales de 2019). Todo apunta a que seguiremos así, con lo que en los próximos meses sucederá lo mismo que ahora: el paro bajará menos de lo que sube el empleo.

El  paro ha bajado en el 2º trimestre (-222.600 parados) gracias sobre todo a los servicios (-190.500 parados), por el tirón en el turismo, la hostelería y el comercio, y a los que perdieron su primer empleo hace un año (-17.620 parados ahora), bajando también en la industria (- 9.300), la agricultura (- 7.300) y, sobre todo, en la construcción (-12.900 parados), según la EPA de junio. El desempleo baja más entre las personas de 25 a 54 años (-179.000 parados), los de más de 55 años (-49.000) y los jóvenes de 20 a 24 años), aumentado entre los jóvenes de 16 a 19 años (+ 32.100 parados). Y baja más el paro entre las mujeres (-113.400) que entre los hombres (-109.200 parados), reduciéndose el triple entre españoles (-166.900) que entre extranjeros (-55.700 parados). Por autonomías, baja en todas, salvo en Cantabria (+2.600 parados) y Aragón (+1.900), destacando la bajada en Andalucía (-54.100), Baleares (-44.800), Comunidad Valenciana(-42.000) y Madrid (-26.500).

La cifra total de parados EPA sigue muy por debajo de los 3 millones (2.755.300 parados a finales de junio 2023), un dato que no se veía desde septiembre de 2008 (2.598.800 parados). Y la tasa de paro baja al 11,27%, según la EPA, mucho más baja que antes de la pandemia (13,78% en 2019) y la menor tasa de paro desde el verano de 2008 (11,33%). Eso sí, todavía duplicamos la tasa de paro europea (6% en la UE-27 en mayo) y cuadruplicamos la alemana (2,9% de paro), según Eurostat. También baja mucho este trimestre la tasa de paro de los jóvenes (menores 25 años), al 26,58% (14,4% en la UE-27).

Hay otros datos preocupantes del paro que también mejoran. El primero, que hay 868.300 hogares con todos sus miembros en paro (109.000 hogares menos  que el trimestre pasado). El segundo, que seguimos con 6 regiones que tienen una tasa de paro “escandalosa”, aunque en la mayoría sigue bajando: Ceuta (29,55%), Melilla (27,93%), Andalucía (16,27%), Extremadura (15,40%), Castilla la Mancha (13,92%) y Canarias (13,86%), que contrastan con 5 autonomías que tienen una tasa de paro casi europea (7,42% Navarra, 7,95% Baleares, 8,11% el País Vasco, 7,15% Baleares, 8,25% Aragón y 8,46% Cantabria). Y el tercero, que bajan los parados de larga duración, los que llevan más de 1 año sin trabajo: son 1.102.700 parados, el  40,02 % de los parados (eran el 40,29% el trimestre pasado, pero el 43,5% a finales de 2019).

Esto provoca que a muchos parados se les acabe el desempleo y no cobren ya ningún subsidio, pasando a una situación de pobreza extrema. En mayo de 2024, último dato de Trabajo, cobraban alguna ayuda 1.694.609 desempleados: menos de la mitad (43,75%) cobraban un subsidio contributivo (según lo cotizado) de 981,60 euros de media y el resto (56,25%) cobraban un subsidio asistencial de 480 euros. Así que sólo el 65% de los parados registrados en las oficinas de empleo cobran algún subsidio. Pero en realidad, con los datos del paro estimado hoy (2.755.300 parados), sólo cobran alguna ayuda el  61,50% de los parados EPA. Eso significa que más de un tercio de los parados (38,50%) no cobran ninguna ayuda pública, manteniendo la baja cobertura de 2019 (no cobraban el 38,5%). Así que baja el paro, pero también los que reciben ayudas.

Vistos los datos del empleo y el paro en el 2º trimestre de 2024, queda patente que España ha superado con creces las últimas crisis, desde la pandemia a la guerra de Ucrania y la inflación, porque tenemos más ocupados (+ 1.717.800)  y menos parados EPA (- 436.600) que a finales de 2019. Y no sólo tenemos un récord histórico de ocupados en España (21.684.700), sino que también hemos alcanzado un récord de afiliados a la Seguridad Social, tras 50 meses consecutivos de aumento: eran 21.167.154 afiliados a finales de junio de 2024, 1,8 millones más que antes de la pandemia, según la SS.

Además, España es el país europeo donde más ha crecido el empleo en los últimos 4 años y medio, desde antes de la pandemia, según los datos de Eurostat: creció un 9,1%, superando al aumento del empleo de los grandes paises europeos como Francia (+5,2%), Italia (+3,9%), Alemania (+1,9%) o Reino Unido (+0,1%), debido sobre todo a que también llevamos varios años creciendo más que la media europea, por el tirón del turismo, el consumo interno, las exportaciones y los Fondos Europeos (la mitad ya adjudicados).

Con todo, la mejor noticia es que el empleo que se sigue creando en 2024 es menos precario, de más calidad, gracias a la reforma laboral aprobada a finales de 2021. Ahora, con los datos de Trabajo del primer semestre, el balance es espectacular: el 43,56% de todos los contratos firmados de enero a junio fueron indefinidos (3.238.200 contratos), un porcentaje algo mayor al de todo 2023 (42,87% de los contratos hechos fueron indefinidos)  y mucho mayor al de 2022 (38,37% de contratos indefinidos) , pero un porcentaje que cuadruplica  los contratos fijos hechos en 2021 (sólo el 10,9% fueron indefinidos).  Y son 7 veces los contratos fijos hechos entre 2014 y 2020 (entre el 6 y el 8% de los contratos fueron indefinidos). Más de la mitad de los nuevos contratos son a tiempo completo (4.215.500, el 56,7% del total), mientras bajan los contratos a tiempo parcial (2.143.100 hasta junio) y también los fijos discontinuos (1.075.000), sobre todo en turismo y hostelería para trabajadores que son fijos aunque trabajan sólo unos meses al año (y el resto del tiempo no cuentan como parados aunque estén inactivos, una norma que viene de 1985).

Tras esta nueva subida del empleo indefinido en el 2º trimestre, aumentan los asalariados con contrato fijo (indefinido): eran ya 15.498.800 asalariados a finales de junio, el 84,05%      % del total,  2,83 millones de trabajadores fijos más que antes de la reforma laboral (había 12.665.800 asalariados fijos a finales de 2021, el 74,61% del total). Y el porcentaje de trabajadores temporales baja del 25,39% al 15,95% ahora, todavía más alto que la media de temporalidad en Europa (11,6% en 2023).

La OCDE acaba de destacar, en su reciente Informe sobre España (9 julio 2024), “el fuerte dinamismo del mercado laboral español”, destacando que la tasa de empleo está en niveles récord (trabajan el 66,29% de los adultos, frente al 56% que trabajaban en 2012) y también ha caído bruscamente la tasa de paro (del 24,78% en 2012 al 11,2% actual), aunque resaltan que todavía España tiene el doble de paro que Europa y menos tasa de empleo: en la UE-27 trabajaban en 2023 el 75,3% de los adultos de 20 a 64 años (y el 81,1% en Alemania), frente al 70,5% en España, lo que significa que todavía necesitamos que trabajen 2 millones más de españoles (llegar a 23,6 millones de ocupados) para equipararnos laboralmente a Europa. Así que hemos mejorado mucho, pero queda mucho empleo por crear.

Para crear más empleo en los próximos años. España tiene que seguir creciendo y creciendo más que el resto de Europa, como ya viene pasando desde 2021.Este año 2024 creceremos más de lo esperado, según las últimas previsiones del FMI (julio 2024): un +2,4%, frente al 1,9% que vaticinaban en abril, más del doble del crecimiento esperado para la zona euro (0,9%) y mucho más que Francia (+0,9%), Italia (+0,7%) y Alemania (+0,2%). Y siguen pensando en que también creceremos bastante en 2025: +2,1%. Con ello, el Gobierno Sánchez ha enviado a Bruselas unas optimistas previsiones de creación de empleo: +507.000 nuevos empleos en 2024 (se crearon +783.000 empleos en 2023, +278.900 en 2022 y +840.700 en 2021) y +368.000 nuevos empleos en 2025, empujados por el turismo, el consumo interno, las exportaciones y el aumento de población (inmigrantes).

Para conseguirlo, hay que seguir reformando y modernizando la economía, para fomentar la tecnología, la industria y los sectores con futuro, pero sobre todo, hay que cambiar radicalmente la gestión del desempleo, en manos de las autonomías, porque sigue siendo un desastre: las oficinas del SEPE sólo consiguieron recolocar al 1,9% de los parados en 2023, el porcentaje más bajo desde 2015, siendo más bajo en Cataluña, Comunidad Valenciana, Murcia, Galicia, Canarias, Madrid y Baleares. Y eso a pesar de que el Gobierno central les transfirió a las autonomías 2.800 millones para políticas activas de empleo, un dinero que no se sabe cómo se ha gastado (suponiendo que no haya ido a otros destinos , como ha pasado con el dinero para Dependencia o Sanidad.) Hace años que nos “venden” que se va a personalizar la recolocación de los parados, ayudando a cada uno a encontrar trabajo, pero no se hace, por falta de personal, medios y voluntad política, en Gobierno y autonomías (que gestionan el SEPE).

En resumen, debemos felicitarnos porque en España trabaje más gente que nunca, pero todavía tenemos poco empleo y demasiado paro, sobre todo concentrado en los mayores, las mujeres y los jóvenes, que siguen esperando una oportunidad. Esto debería ser una de las prioridades de esta Legislatura. Porque el empleo es la base de todo.

lunes, 29 de enero de 2024

EPA 2023: otro año récord en empleo

En 2023 se crearon +783.000 nuevos empleos, el mayor aumento de la historia salvo 2021 (por el rebote tras la pandemia). Y ya trabajan en España 21.246.900 personas, medio millón más que en 2007. El empleo se crea más entre mujeres, mayores de 50 años e inmigrantes. Y el paro cae también, pero menos, porque aumentan los que buscan trabajo: se consolida por debajo de los 3 millones (2.830.600), la cifra más baja desde 2007. Eso sí, el paro sigue alto entre jóvenes y mujeres, en Ceuta, Melilla, Andalucía, Extremadura y Canarias. Y un tercio de los parados no cobra nada. Tras crearse 1 millón largo de empleos en dos años, el 83,5% de los asalariados tienen contrato indefinido. Ahora, Gobierno y fuerzas sociales no deberían dormirse en los récords: deberían aprobar un Plan de choque para atajar la debilidad del empleo en 2024 y 2025, centrado en jóvenes, mujeres y mayores de 45 años. Asegurar que siga creciendo el empleo, la 1ª preocupación de los españoles. No lo olviden.

                  Enrique Ortega

Las dos últimas Navidades han sido malas para el empleo, porque las compras fueran menores a los años en que salimos de la pandemia. Y así, el empleo cayó en -19.000 personas durante el 4º trimestre de 2023, bastante menos que en el otoño de 2022 (-81.900 empleos). El empleo cayó también al inicio de 2023 (-11.100 empleos en el primer trimestre), pero como fueron excepcionales  la primavera (+603.900 empleos) y el verano (+209.100), el balance final del empleo en 2023 es espectacular: se crearon +783.000 nuevos empleos, según la EPA publicada el viernes, el 2º mayor aumento anual de nuestra historia (el otro, los +840.600 empleos ganados en 2021 fueron algo “extraordinario”, porque salíamos de perder -622.000 empleos en 2020 por la pandemia), tras una subida del empleo de +402.300 ocupados en 2019. Y además, con ello trabajan ya en España 21.246.900 personas, otro récord histórico anual (antes de la pandemia, en 2019 trabajaban 19.966.900 y en junio de 2008, el récord anterior, trabajaban 20.646,000 personas).

El 2023, el aumento del empleo (+783.000 ocupados) se ha dado más entre las mujeres (+437.200) que entre los hombres (+345.800) y sobre todo entre los mayores de 50 años (+425.200 empleos, el 54% del total), seguidos de los jóvenes (+204.400 empleos para menores de 25 años) y los de 30 a 34 años (+103.800), ganando menos el resto de edades y perdiendo empleo en 2023 los que tienen entre 40 y 44 años (-70.000), según la EPA. Un dato relevante es el fuerte aumento del empleo de los inmigrantes (+12,4% frente al +1,85% los españoles), extranjeros que han conseguido casi la mitad de los nuevos empleos (333.700).

Por sectores, el empleo se ha creado sobre todo en los servicios (+629.200), también en la  construcción (+108.300) y mucho menos en la industria (+28.000) y la agricultura (+17.500). Y por autonomías, el mayor aumento porcentual de empleo se ha dado en Cataluña (+5,62%: +197.600 empleos), Madrid (+5,03%: +160.500), País Vasco (+5,02%: +47.700), Cantabria (+4,86%: +11.900), Asturias (+4,56%: +17.400), Aragón (+4,25%: +24.800) y Andalucía (+4,01%: +130.800 empleos). Sólo ha bajado el empleo en 2023 en Castilla y León (-4.400), la Rioja (-2.700), Melilla (-2.000) y Ceuta (-1.400 empleos).

La histórica mejora del empleo en 2023 (+783.000 ocupados) no se ha traducido en una bajada similar del paro, que bajó menos: -193.400 parados en 2023, según la EPA, una bajada superior a la de 2022 (-79.800) pero muy inferior a la de 2021 (-616.000 parados). Ello se debe a que siguen aumentado los “activos”, personas que se “animan” a buscar trabajo y antes no lo hacían (mujeres, mayores y jóvenes). Pasa en los últimos años, pero en 2023 el aumento ha sido espectacular: +682.400 activos, duplicando el de 2022 (+291.700 activos). Y nos coloca por encima de los 24 millones (24.077.400 activos), un tope que nunca se había superado en España. Este aumento de la actividad (+2,51%) es muy llamativo en Cataluña (+4,52%: +176.800 activos), Canarias (+4,61%: +53.500 activos) y Madrid (+2,95%: +106.300). Y con ello, hay 4 autonomías con una tasa de actividad (gente trabajando o  buscando trabajo) que supera  la media de España (el 59% de los que tienen más de 16 años): Madrid (63,6%), Cataluña (61,98%), Baleares (61,05%) y Canarias (60,53%). Esto significa que el paro mejorará menos que el empleo, porque hay muchos buscándolo.

El paro bajó en 2023 (-193.400 parados) más entre los hombres (-100.400) que entre las mujeres (-93.000), precisamente porque ellas fueron más “activas” (+344.200) que los hombres (+254.400). Y sólo bajó entre las personas de 25 a 54 años (-220.000 parados), aumentando el paro en el resto de edades, sobre todo en los jóvenes (+17.300 parados) y mayores (+9.400 parados entre los mayores de 55 años), porque son los grupos más “activos”, que se han lanzado más a buscar trabajo. El paro ha bajado en la industria (-29.900), la agricultura (-21.300), la construcción (-19.100 parados), y, sobre todo, entre los que perdieron el empleo hace más de un año (-108.100 parados) o lo buscan por primera vez (-19.000). Eso sí, subió en los servicios (+4.100 parados). Y hay regiones donde el paro bajó porcentualmente mucho más que la media (-6,40%): Cantabria (-26,45%: -7.400 parados), País Vasco (-25,10%: -22.600 parados),  Asturias (-16,55%: -10.700 parados, Castilla la Mancha (-13,54%: -19.900 parados), Madrid (-13,06%: -54.200) y Galicia (-12,66%: -16.600 parados), siendo mucho menor la bajada en Cataluña (-5,4%: -20.900 parados).

La cifra total de parados EPA se aleja más de los 3 millones y cierra el año 2023 con 2.830.600 parados (que se consideran parados en la Encuesta del INE, aunque sólo 2.707.456 estaban registrados en las oficinas de empleo). Es la primera vez desde 2007 (1.927.600 parados) que España baja un año de los 3 millones de parados EPA: en 2022 se cerró con 3.024.000, en 2020 se alcanzaron los 3.719.800 (por la pandemia), en 2019 había 3.191.900 y hacia atrás llegamos al récord de parados de 2012 (6.021.000, más del doble que hoy), por los efectos de la crisis financiera y los ajustes, después de venir de 3.207.900 parados en 2008. La  tasa de paro (% de parados sobre mayores de 16 años) baja en 2023 al 11,76%, mejor que antes de la pandemia (13,78%) y la mitad que en lo peor de la crisis (25,77% de paro en 2012), está por debajo de la de 2008 (13,79%) y sólo es más alta que en 2007 (8,57%). Eso sí, todavía casi duplicamos la tasa de paro de Europa (5,9%) y casi cuadruplicamos la de Alemania (3,1%). Lo más preocupante, la tasa de paro juvenil (menores de 25 años) también ha bajado, al 28,36% (14,5% en la UE-27 y 5,6% en Alemania).

Hay otros datos preocupantes del paro en España que también mejoran. El primero, que a finales de 2023 había 932.400 hogares con todos sus miembros en paro, -115.100 que en 2022 y bajando por primera vez del millón. El segundo, que seguimos con 7 regiones que tienen una tasa de paro superior a la media (11,76%), aunque mejoró en 2023: Ceuta (28,35%), Melilla (27,42%), Andalucía (17,60%), Extremadura (16,29%) y Canarias (16,19%), sobre todo, aunque también Comunidad Valenciana (12,65% de paro) y Asturias (11,81%). Y que contrastan con las 3 autonomías que tienen una tasa de paro casi europea: País Vasco (6,33%), Cantabria (7,48%) o Aragón (7,85%), aunque también tienen poco paro Cataluña (8,97%), Navarra (9,32%), Castilla y León (9,50%) y Madrid (9,72%), según la EPA. El tercer dato preocupante que mejora es el paro de larga duración: hay 1.140.500 parados que llevan sin trabajar más de un año, 142.300menos que hace un año, aunque todavía suponen el 40,9% de todos los parados (son mayores de 45 años, mujeres y jóvenes).

Este paro de larga duración provoca que a muchos parados se les acabe el desempleo y no cobren entonces ningún subsidio, pasando a una situación de pobreza (lo están el 47,1% de los parados, según el INE). En noviembre de 2023 (último dato de Trabajo) cobraban alguna ayuda 1.824.163 beneficiarios (833.872 cobraban 982,70 euros al mes de subsidio contributivo y el casi millón restante cobraban un subsidio asistencial de 480 euros). Eso supone que cobraban una ayuda el 64,44% de parados estimados por el INE (y el 67,37 de los parados registrados en el SEPE). A lo claro: 1 de cada 3 parados no cobra nada. Una cobertura baja, pero que mejoró en 2023 (cobraban el 58,85% parados en 2022).

Vistos los datos finales de 2023, queda claro que el empleo se mantiene con fuerza, a pesar de que crecemos la mitad (+2,4% este año frente al +5,8%), los altos tipos de interés (los mayores desde 2001), la alta inflación (aunque ha bajado a la mitad, del 8,40% al 3,55% en 2023), las tensiones políticas internas y los conflictos geopolíticos (Ucrania y Palestina). En este complejo escenario, España ha creado 1.280.000 nuevos empleos desde 2019 (antes de la pandemia), y ha reducido el paro en -361.300 parados en los últimos 4 años. Y algo llamativo: España es el país europeo que ha creado más empleo desde 2019, un +7,2%, más que Francia (+5,1%) y mucho más que Italia (+2,7%), Alemania (+1,4%) o Reino Unido (+0,1%). De hecho, casi 1 de cada 3 empleos creados en Europa en 2023 se crearon en España. Son datos, no propaganda del Gobierno Sánchez.

Y lo más importante no es sólo que haya más de 21,2 millones de personas trabajando en España, una cifra nunca vista, sino que los que trabajan ahora tienen empleos más estables y menos precarios, tras la aplicación de la reforma laboral (marzo 2022). En 2023, el 42,87% de los contratos firmados ese año (15,44 millones) fueron contratos indefinidos, por encima del porcentaje de indefinidos firmados en 2022 (38,37%), que suponían un gran salto sobre el bajísimo porcentaje de contratos indefinidos que se hicieron en 2021 (10,9%) y entre 2014 y 2020 (eran entre el 6 y el 8% de los nuevos contratos). Con ello, ya se está notando el efecto en las plantillas: a finales de 2023, el 83,5% de los asalariados (más de 15 millones) tienen un contrato indefinido, cuando en 2021 sólo lo tenían el 74,6%. Ya no es sólo que haya 1.062.900 ocupados  más que hace sólo 2 años, es que ahora hay 2.395.300 asalariados más con un contrato indefinido que en 2021. Ese es el gran cambio.

Ahora, tras este detallado balance de 2023, queda hablar del empleo en 2024. Los “expertos” (que se equivocan cada año con sus previsiones) esperan que España cree menos empleo en 2024 que en 2023 (también se esperaba en 2023 y se ha casi triplicado). Pero sí, parece lógico pensar que si la economía va a crecer menos en 2024 (+1,6% frente a +2,4%), el empleo también crezca menos: entre un +1,4% que estima el Gobierno (supondría crear +300.000 nuevos empleos, menos de la mitad que en 2023), el +1,3% del Banco de España ( +270.000), el +1,2% que prevé la Comisión Europea (+250.000), y el +1% que apuesta el FMI (+210.000). Que se acierte, se supere o se pierda empleo (algo que no pasa desde la pandemia de 2020 y antes, desde 2013) dependerá de que Europa recupere su débil economía y de que España mantenga su mayor crecimiento, para lo que son claves el turismo, la inversión de los Fondos UE, las exportaciones y mantener el consumo, lo que exige mayores subidas de salarios (por encima del 3,5%). Y claro, que no haya más conflictos geopolíticos y no vayan a peor los de Ucrania y Palestina.

Con todo, España no debería dormirse en los récords y el Gobierno y las fuerzas sociales deberían dar un impulso al empleo en 2024. Por dos razones. Una, porque quizás se estén agotando los efectos positivos de la reforma laboral y el tirón post-pandemia, con lo que el mercado laboral tiene ahora menos fuerza. Y la otra, de fondo, porque aún tenemos casi el doble de paro que Europa y mucho menos empleo. Porque aunque hayamos creado mucho estos años (tras dos grandes crisis), el empleo ha crecido menos que la economía. Basta ver este dato: el PIB español aumentó un +28,18% entre 2007 (1.075.539 millones) y 2023 (1.378.690 millones), pero el empleo creció sólo un +2,37%, casi 12 veces menos que la economía. Producimos una cuarta parte más que en 2007 con sólo 493.500 trabajadores más. Eso indica que las plantillas están cortas, que falta personal, lo que ya vemos en muchos sitios. De hecho, en España trabaja menos gente que en Europa: el 65,7% frente al 70,4% en la UE-27 y el 77,3% en Alemania. A lo claro: que si trabajáramos como la media de europeos, tendría que haber 2,2 millones más trabajando en España.

Así que estaría bien que el Gobierno, los sindicatos y la patronal (y la oposición, pero eso parece imposible) acordaran un Plan de choque para relanzar el empleo en 2024 y 2025, sobre tres bases: impulso a la formación y reciclaje de los trabajadores (para ajustar la mano de obra a lo que piden las empresas, que se quejan de no encontrar personal), reforma del desempleo y de las oficinas de empleo  (para que haya más parados cobrando algo más, a cambio de formación y acompañamiento personalizado para recolocarles) y políticas activas para emplear más a  jóvenes, mujeres y mayores de 45 años. Un Plan que exige medios y fondos, pero sobre todo la colaboración de autonomías, empresas y sindicatos. Pero debería ser posible. Porque el empleo sigue siendo la 1ª preocupación de los españoles (no la amnistía ni el politiqueo diario). No lo olviden.