Enrique Ortega
El año 2024 ha empezado como terminó 2023 y los años
anteriores: subiendo los alquileres. En enero, la subida media fue del +1,8%,
según
el portal Idealista, con lo que el alquiler medio alcanza los 12,4
euros/m2, un máximo histórico. Todas las capitales españolas tienen
alquileres por encima de 2008 y en enero, varias capitales alcanzaron precios
históricos del alquiler: Barcelona (20,8 euros/m2), Madrid
(18,3 euros/m2), San Sebastián (17,2), Palma (15,7), Bilbao
(13,8) y Málaga (13,7 euros/m2), mientras en el otro extremo, con los
alquileres más baratos están Zamora (6,3 euros/m2), Ciudad Real (6,7) y Jaén
(6,8 euros/m2). Y son ya 11 las autonomías con sus alquileres en máximos
históricos, según
Idealista.
El problema es que las 11 autonomías del PP (y Vox) rechazan solicitar la
declaración de zona tensionada y del resto, sólo
se aplicará en Cataluña, a 140 municipios (donde viven 6,8
millones de personas, el 80% de los catalanes), sobre todo de Barcelona y
provincia (ver
mapa).
El problema es que este control de alquileres,
estos topes, van a reducir aún más la oferta de alquileres, porque habrá
propietarios que no quieran alquilar y derivarán su vivienda al alquiler
turístico, al alquiler de temporada o la venta. Y así, los topes
conducirán a más subidas de los alquileres, no a que bajen,
como denuncian la mayoría de profesionales del sector, que piden buscar
otros caminos y no “ir contra el mercado”, con un “intervencionismo
contraproducente”, que ya ha restado oferta y la restará más en 2024,
especialmente en Cataluña, donde el problema del alquiler es más grave. Por
eso, la mayoría de expertos apuestan porque los
alquileres subirán en 2024, entre un +5 y un +10%, porque se
reducirá aún más la oferta, crecerá la demanda (por la creación de empleo y
mejora de salarios) y aumentarán las viviendas desviadas del alquiler a la
venta, por la bajada de tipos.