miércoles, 1 de febrero de 2012

Europa : calderilla contra la recesión

Un fantasma recorre Europa, el fantasma de la recesión. Una amenaza que ya está aquí: las principales economías, desde Alemania a España pasando por Italia, Francia o Reino Unido, han decrecido en el último trimestre de 2011.Y el FMI pronostica que Europa caerá en 2012, superando los 25 millones de parados. Este negro panorama ha hecho que la última Cumbre europea haya hablado de crecimiento y de empleo, por primera vez en dos años y 17 Cumbres. Un mínimo avance, ya que los dirigentes europeos se han centrado en aprobar una reforma de los Tratados para prohibir el déficit público en las Constituciones y sólo han dedicado palabras y los restos de los Fondos estructurales a crear empleo. Frente a la recesión, más ajustes y ni un euro nuevo para el empleo.

enrique ortega
Algunos llevamos más de un año diciendo que por el camino de los recortes, impuestos por Merkozy y los conservadores de Bruselas, Europa acabaría estancada y en recesión. ¡Que viene el lobo¡. Y aquí está: España decreció un 0,3% en el cuarto trimestre de 2011, como Alemania (-0,25%), Gran Bretaña (-0,2), Italia, Francia y por supuesto, Grecia y Portugal. Y lo peor: el FMI ha pronosticado que la Europa del euro decrecerá -0,5% en 2012, con caídas fuertes en España (-1,7%), Italia (-2,2%), Portugal y Grecia y crecimientos mínimos para Alemania (0,3%), Francia (0,2%) y  Gran Bretaña (0,9%), recesión que también continuará durante el año 2013 en España (-0,3%) y en Italia (-0,3%). Con ello, el paro en Europa superará los 25 millones de parados a fin de año, 5,8 millones de ellos en España.
Con estos datos sobre la mesa, los dirigentes europeos debían haber centrado la Cumbre de esta semana en cómo crecer y salir del agujero, en cómo crear empleo. Pero no, sólo han hecho declaraciones grandilocuentes a favor del empleo, los jóvenes y las pymes y ni un euro nuevo para reanimar la economía. Sólo van a dejar que se adelante el gasto de los recursos no consumidos del Fondo Social Europeo 2007-2013, unos 22.000 millones, de los que 2.700 corresponderían a España. Servirían básicamente para programas de formación a parados, sobre todo jóvenes. Calderilla para un problema que afecta al 22% de los jóvenes europeos y al 48% de los españoles, que están en paro. Y la misma fórmula, utilizar Fondos estructurales no gastados (otros 60.000 millones), para financiar proyectos de pymes.
Poco y poco concreto. Lo que sí ha sido concreto es el acuerdo para consagrar el ajuste y la austeridad presupuestaria en la Constitución de los 27 (sólo lo rechazan Gran Bretaña y la República Checa): déficit máximo del 0,5% (Rajoy, en España, ha ido más lejos y ha aprobado el déficit cero, rompiendo el pacto constitucional con el PSOE). Y el que no lo cumpla, será sancionado por el Tribunal de Justicia Europeo con multas del 0,1% del PIB (1.000 millones € en el caso de España). Además, sólo los que rebajen el déficit podrán resguardarse bajo el paraguas del nuevo Fondo de Rescate europeo, todavía no aprobado.
El problema es que “hacer los deberes”, reducir el déficit público, es mucho más difícil con recesión, ya que bajan los ingresos y suben las necesidades. Merkel y los conservadores de Bruselas lo saben, pero no quieren suavizar los objetivos, bajar la guardia, aunque los ajustes nos estén llevando a la parálisis. Pero lo tendrán que hacer, porque la realidad es tozuda y muchos países no van a poder cumplir con el déficit del 4,4 % en 2012 y el 3% en 2013. El primero España, que tendría que recortar 38.000 millones en 2012 (o más si entramos en recesión), algo imposible. Tampoco podrán cumplir Grecia y Portugal y por eso han vuelto los ataques de los mercados con la deuda lusa. Y lo tienen muy difícil incluso Italia y Francia, a pesar de sus planes de recortes y aumento de impuestos.
Mal de muchos, podría forzar a Merkel y a los fundamentalistas de Bruselas a suavizar los recortes en la Cumbre de principios de marzo, ampliando un año los objetivos y dejando el 3% para 2014. Eso sería un alivio para unas economías en recesión, pero no resolvería el problema de fondo: hay que crecer y crear empleo. Y sobre todo, lo necesita la Europa del sur, en especial España, que tiene el doble de paro: 22,9% frente al 10,3% de la UE (y el 5,5% de Alemania o el 4% de Austria). Estamos en una situación insostenible, que exige medidas para reanimar la economía europea y española, fomentando el empleo con urgencia, no seguir con los recortes que nos han conducido a la recesión.
Esto pasa por hacer un Plan Marshall en Europa, movilizando recursos públicos para fomentar la contratación, rebaja de cotizaciones, formación, I+D+i, infraestructuras y educación, como ha hecho Obama en EEUU. Hay que mejorar la liquidez y el crédito, para que haya más financiación y más barata. Y los países del norte, con Alemania a la cabeza, tienen que fomentar su consumo y sus importaciones, para tirar de la Europa del sur. Y del resto del mundo, preocupado porque la recesión en Europa nos meta en una recesión mundial.
Los líderes europeos no acaban de ver las orejas al lobo y mira que está cerca. Se han vuelto de Bruselas con su mensaje de austeridad y la palabrería del empleo. Pero ya no sirve. La recesión avanza y basta con ver nuestras tiendas, nuestros bares, nuestras empresas: no hay demanda, no hay ventas. No es un tema de reforma laboral, ni financiera. Es un tema de confianza en el futuro, de decisión para que la política tire de la economía, de medidas de estímulo y no más recortes. Porque el malestar social es creciente, como han visto los líderes europeos con la huelga general en Bélgica. Y ya hay 115 millones de pobres en Europa. Por este camino, vamos de ajuste en ajuste hasta el fracaso final. Los 6 millones de parados.

domingo, 29 de enero de 2012

Vivienda: ayudas a la compra y recortes al alquiler

Ha sido, junto a la subida de impuestos, la decisión más polémica del Gobierno Rajoy: recuperar la desgravación a la compra de vivienda y mantener el IVA superreducido, dos medidas que cuestan 6.000 millones de euros, lo que nos van a subir los impuestos. Y todo para ayudar a las inmobiliarias y a los bancos a vender el stock de 750.000 viviendas. Una decisión contraria a lo que defienden los organismos internacionales y el Banco de España, que proponen ayudar al alquiler, no a la compra. Pero Rajoy ha quitado las ayudas al alquiler a los jóvenes y alquilar desgrava menos que comprar. Con ello, España es el país de Europa con menos alquileres y la mitad de los jóvenes viven con sus padres.

enrique ortega
Comprar un piso tenía ayudas fiscales desde 1.979, lo que ha contribuido a la burbuja inmobiliaria. Zapatero las quitó el 1 de enero de 2011, salvo para las rentas más bajas, y ahora Rajoy recupera la desgravación para la compra de vivienda habitual (desde el 1 enero 2011): se podrá deducir el 15% de la hipoteca (intereses y capital), hasta un máximo de 9.040 euros al año. Una medida que beneficia más a las rentas más altas, las que más pueden invertir y deducirse (hasta 60.266 € al año de pago de hipoteca). Además, el Gobierno mantiene el IVA superreducido del 4% para la compra de cualquier vivienda nueva, sea la habitual o segunda o tercera vivienda, una decisión que ya criticó Bruselas a Zapatero.
Las dos medidas, que benefician a unos 7 millones de españoles que pagan hipoteca, tendrán un coste anual de 6.000 millones de euros (750 la rebaja del IVA y unos 5.200 millones la desgravación), que saldrán de la subida de impuestos aprobada por Rajoy (6.200 millones) y que vamos a pagar este año unos 13 millones de contribuyentes.

El objetivo es conseguir vender más pisos y dar salida al stock de 750.000 pisos nuevos que tienen inmobiliarias y bancos. Pero es dudoso que se consiga así. Primero, porque la desgravación y la rebaja del IVA van a frenar la caída de precios (hasta un 8%, según el Banco de España), ya que con ayudas se puede pagar más. Segundo, porque para que alguien compre un piso necesita tener un empleo y confianza en el futuro: hay 5,27 millones de parados y un 16,9% de los españoles temen perder su empleo este año, según el CIS. Y tercero, porque para comprar un piso hace falta tener un mínimo ahorrado (un 30% para la entrada y gastos, unos 45.000 euros para un piso de 150.000) y que un banco o Caja te den un crédito, algo difícil (por la alta morosidad) y caro: dedicar un tercio de los ingresos a pagar la hipoteca implica ganar unos 2.000 € al mes y dos tercios de los españoles son mileuristas.

En definitiva, que las ayudas son caras y su efecto dudoso, según muchos expertos, como la OCDE, el FMI, la Comisión Europea y el Banco de España, contrarios a las ayudas a la compra de viviendas, porque alimentan la burbuja inmobiliaria y el endeudamiento. Todos son partidarios de fomentar el alquiler, pero el Gobierno Rajoy ha hecho lo contrario, con dos medidas. Una, quitar la ayuda de 210 euros para pagar el alquiler durante 4 años a los jóvenes que ganen menos de 22.000 €, lo que perjudicará a 70.000 jóvenes cada año (los 300.000 que cobran la ayuda la seguirán recibiendo hasta que acaben los 4 años). La otra, quitar la deducción por alquiler (el 60%) a los propietarios que ganen más de 24.107 €. O sea, que para desgravar por compra de vivienda no importa lo que se gane y para alquilar sí.

Además, se teme por el futuro de la Sociedad Pública de Alquiler (SPA), que gestiona 14.000 alquileres de propietarios, a los que ya está endureciendo los contratos, lo que ha provocado una campaña de reclamaciones judiciales de la OCU. Y por el futuro de la vivienda pública en alquiler, que en España es sólo del 2% cuando en Francia o Reino Unido alcanza el 15% de la VPO. Y todo ello cuando estaban aumentando los pisos en alquiler, con la crisis y las mayores facilidades jurídicas al desahucio por impago, bajando los alquileres hasta un 8 % el último año, algo que ahora puede frenarse con estas medidas, que perjudican sobre todo a los jóvenes y a las rentas más bajas.

España es un país de propietarios: 80 % de las viviendas son en propiedad y sólo hay un 16% en alquiler, frente a una media del 40% en Europa (y un 58% de alquiler en Alemania, un 42% en Francia o un 31% en Gran Bretaña, donde más de la mitad de los alquileres son públicos). Una peculiaridad que tiene mucho que ver con la cultura a favor de la propiedad (en 1.970, un 30% de la vivienda era en alquiler), con los tipos de interés bajos y con unas ayudas a la compra más generosas: Alemania o Reino Unido han suprimido la desgravación, Dinamarca o Suecia la han reducido y la mayoría de países OCDE que la tienen sólo desgravan los intereses, no el principal de la hipoteca.

La apuesta de Rajoy por la compra en vez de por el alquiler va en contra de 6 millones de jóvenes que no consiguen irse de casa (el 54,2% vive con sus padres frente a un 46% en Europa), contra la movilidad laboral (clave para reducir el paro) y a favor del endeudamiento de las familias y el ladrillo, dos factores que han causado esta crisis. Por eso muchos expertos critican estas medidas, que nos costarán una subida de impuestos para ayudar a inmobiliarias y bancos a vender sus pisos. Hay que cambiar el chip, apostar por el alquiler y ayudar a los jóvenes a emanciparse. También aquí, vamos por el camino equivocado.

miércoles, 25 de enero de 2012

Un parche de liquidez para las autonomías

Tres semanas ha tardado Rajoy en salir en ayuda de las autonomías, la mayoría gestionadas por el PP. El riesgo de suspensión de pagos de la Comunidad Valenciana ha disparado  las alarmas y se ha aprobado una inyección de liquidez de 11.000 millones, más créditos del ICO. Un parche para pagar nóminas y a algunos proveedores, pero que no resuelve el tema de fondo: poner orden en las cuentas autonómicas. El Gobierno aprueba este viernes una Ley para controlar las cuentas públicas y aplicar sanciones, pero hay que revisar también sus competencias y su financiación. Con todo, las autonomías son culpables del 70% de desviación del déficit y tendrían que recortar 15.000 millones este año. O 20.000 si entramos en recesión. Un recorte imposible.

enrique ortega
Las autonomías engañaron al Gobierno Zapatero, a pesar de las promesas hechas a la ministra Salgado, en julio y en octubre de 2011, de que iban a recortar su déficit. A finales de año, Rajoy se encontró (¿no lo sabía, cuando el PP manda en 11 de 17 autonomías?) con que el déficit público era del 8,2% (en vez del 6%) y que las autonomías eran culpables del 70% de la desviación (15.000 de 22.000 millones). Y nos subió los impuestos a todos. Cuatro autonomías son las culpables de tres cuartas partes de  la desviación: Comunidad Valenciana (21%), Cataluña (15,5%), Andalucía (14%) y Castilla la Mancha (11,4%).
Además de “descubrir” el agujero, el Gobierno se encontró, los últimos días de diciembre, con el SOS de algunas autonomías. La Comunidad Valenciana era un polvorín: no podía devolver un crédito de Deutsche Bank ni pagar las nóminas y ya había aplazado el pago de la Seguridad Social de sus funcionarios, a pesar de un anticipo de 480 millones que les dio Elena Salgado antes de irse. El Gobierno avaló de palabra la refinanciación de la deuda y Montoro adelantó otros 110 millones para pagos urgentes. Baleares también había pedido un crédito para pagar las nóminas. Y Cataluña no ingresó en diciembre ni las retenciones del IRPF ni las cuotas de la Seguridad Social de sus funcionarios.

El Gobierno dejó claro que no iba a dejar caer a ninguna autonomía. Y así, aprobó la semana pasada una inyección de liquidez de 11.000 millones de euros: 8.600 son anticipos de la liquidación que les correspondía en junio y otros 2.400 son efecto de ampliar a 10 años la devolución de deudas con el Estado. Además, se pondrá en marcha en dos meses una línea de crédito en el ICO para que paguen parte de  las deudas a proveedores: 14.000 millones de euros, el 70% con laboratorios y empresas sanitarias.

Dinero contante y sonante y créditos a 5 años (al 3%) para evitar la suspensión de pagos de algunas autonomías. No todas, ya que el problema se concentra en cinco : Comunidad Valenciana (la más endeudada, 19,9% de su PIB, y la tercera con más déficit, un 4,2% según Fedea), Cataluña (segunda más endeudada, 19,7%, y un déficit del 2,4%), Castilla la Mancha (campeona del déficit, un 5,8% del PIB, y con un 18,3% de deuda), Murcia (4,7% de déficit y un 10% de deuda) y Baleares ( 4,1% de déficit y 16,8% de deuda).  

Resueltos los pagos más urgentes, queda hacer frente a la deuda autonómica, 135.151 millones de euros (12,6% PIB). El problema ahora es refinanciarla, a un interés elevadísimo, por encima del 8%. Cataluña y Comunidad Valenciana, las más endeudadas, ya han pedido al Gobierno que les avale o que lance hispabonos, para pagar menos intereses, pero Rajoy se lo está pensando, como Merkel con los eurobonos. También le piden emitir deuda sanitaria, para financiar la sanidad.

El salvavidas del dinero llegará a las autonomías a finales de enero y ahora falta que, a cambio, pongan orden de verdad en sus cuentas. Cataluña es la única que lleva dos años de recortes serios y ha aprobado un Presupuesto 2012, con ayuda del PP, que reduce 1.535  millones entre recortes y subida de impuestos (con tasa turística y euro por receta). La Comunidad Valenciana anuncia un ahorro de 1.075 millones, con recortes a funcionarios y más impuestos. Y Castilla la Mancha ha añadido otra rebaja de 350 millones a los 1.815 anunciados hace cuatro meses y que no se acaban de concretar.
El Gobierno aprueba este viernes una Ley de estabilidad presupuestaria, para controlar el déficit, que incluirá sanciones para las autonomías que incumplan. Y habla incluso de reformar el Código penal para meter en la cárcel a los gestores manirrotos, una “ocurrencia” de cara a la galería, ya que lo que hacen falta son controles previos, que eviten más engaños y “sustos”: el ministro de Economía propone el control previo de los Presupuestos autonómicos, como exige Merkel en Europa para los Presupuestos nacionales.

Más control sí, pero hay que ir al fondo de la cuestión autonómica: cuánto deben gastar y cómo se financian. Definir con claridad sus competencias, suprimiendo duplicidades con el Estado central y los Ayuntamientos (incluida la supresión de la mayoría de sus 2.359 empresas públicas). Y revisar el sistema de financiación, del que se quejan la Comunidad Valenciana y Cataluña (por no primar suficiente la población) y Galicia, Murcia o Aragón, por primarla demasiado, Después, habrá que forzar a las autonomías que quieran gastar más, a pagarlo con más impuestos propios, no que tengamos que pagar los demás la Fórmula 1 o los desmanes urbanísticos de Camps, por ejemplo.
Al final, el problema es que las autonomías, manirrotas o no, van a tener que hacer las tres cuartas partes de los recortes de España en 2012. Tendrán que recortar de sanidad, educación, gastos sociales, infraestructuras y ayudas a empresas y empleo, dos tercios de sus gastos. Unos 15.000 millones para cumplir con Bruselas, que podrían ser 20.000 si entramos en recesión. Una cifra imposible para las autonomías. Eso es lo primero que hay que revisar. Salvo que queramos que cierren.

domingo, 22 de enero de 2012

Ser mujer, un mal negocio en España

Nacer mujer en España es tener muchas papeletas para no trabajar y si lo hace, tener un peor puesto, ganar menos que un hombre y no llegar a directiva, cobrando también menos paro y menos pensión, además de trabajar el doble en casa, según un demoledor informe del Consejo Económico y Social (CES). Las mujeres están sufriendo más la crisis, con más paro y más precariedad. Las políticas de igualdad se han quedado sin Ministerio y sin subvenciones, por los recortes. Y con pocos Planes de igualdad en las empresas, aunque son obligatorios. Pero la igualdad no es un lujo: es un derecho que empieza en casa y sigue en la educación, las empresas y en todo el país.

enrique ortega
El primer problema es que un 48% de las mujeres no trabajan ni buscan trabajo, frente a un 32% de hombres. Muchas de ellas dejaron de trabajar para cuidar a sus hijos o padres y luego no han podido volver. De hecho, un 41,3% de las mujeres españolas no buscan empleo por razones familiares (frente al 3,8% los hombres), cuando en Europa sólo son un 25%.
Pero las que lo intentan, lo tienen más difícil. En España hay 8,2 millones de mujeres trabajando (2 millones menos que hombres) y la mayoría ha tardado más en empezar: los hombres encuentran empleo cuatro meses antes que las mujeres, según el informe del CES. Y eso, a pesar de que las mujeres están mejor preparadas: hay menos mujeres sólo con la ESO, menos abandono escolar femenino, más mujeres en secundaria y más universitarias (45,9% frente a 35,7% varones), que se licencian antes y con más rendimiento. Pero quizás estudian carreras con menos salidas, como Humanidades, Ciencias Sociales y de la Salud, y menos carreras técnicas.

El hecho es que acaban teniendo un menor abanico de empleos: la mitad se concentran en 6 trabajos (14,5% empleadas domésticas y limpieza, 10,1% cuidadoras y servicios personales, 8,4% dependientas comercio, 6,4% gestión administrativa, 6,1% hostelería y 4,6% auxiliares administrativos), cuando la mitad del empleo masculino se reparte en 13 ocupaciones. Y con contratos muchos temporales (26,1 % mujeres frente a 23,9% hombres), sobre todo entre las jóvenes (58,4% temporales), y muchos contratos a tiempo parcial (23,2 % mujeres y sólo 5% hombres), no porque quieran sino porque no encuentran a tiempo completo.

Empleos con poca cualificación (a pesar de su mayor formación) y contratos precarios, junto a la necesidad de atender a sus hijos (jornadas reducidas, menos antigüedad, puestos de menor responsabilidad)  llevan a peores sueldos: las mujeres ganan un 22% menos que los hombres, según la encuesta de salarios 2009. Unos 5.300 euros menos al año, según GESTHA. Y la brecha salarial es mayor entre las mujeres con estudios superiores y directivas (-32%).
Las mujeres, además, hacen peor carrera en las empresas: sólo suponen el 29% de los directivos (35% en la UE). Y en las grandes empresas del IBEX 35, sólo hay un 11% de consejeras, aunque la Ley de Igualdad planteaba el objetivo del 40% para 2015. La Comisión Europea ha dado un ultimátum hasta marzo de 2012 para tomar medidas y conseguir un 30% de mujeres en los Consejos de las empresas europeas para 2015.

Con empleos más precarios, hay más mujeres paradas que hombres: 2.212.621 a finales 2011 (frente a 2.209.738 hombres), habiendo aumentado más el paro femenino, sobre todo entre las jóvenes (+9,48% mujeres frente a +3,52% hombres). Con ello, la tasa de paro femenino (21,5% frente al 20,9% la masculina) es la más alta de toda Europa (9,7% paro femenino frente al 9,3% el masculino). Y lo peor es que, en el desempleo, también las mujeres cobran un 15% menos: 760 € de media frente a 895 € los hombres, por sus menores bases de cotización. Además, menos de la mitad de los beneficiarios del desempleo son mujeres (44,9%, cuando en paro son 50/50) y de los parados que cobran prestaciones contributivas, sólo un 39% son mujeres.

Empezar a trabajar más tarde, con bajos sueldos, contratos precarios y carreras profesionales interrumpidas por la maternidad llevan a que las mujeres tengan también pensiones más bajas: 614,24 €  de jubilación frente a 1.034,15 €  los hombres, que son casi el doble (3,28 millones con jubilación frente a 1,73 millones de mujeres), mientras las mujeres cobran sobre todo viudedad (96%). Y lo peor, un tercio de todas las pensiones que cobran las mujeres están por debajo del mínimo (1,5 millones de mujeres pensionistas). Además, la última reforma de las pensiones perjudica más a las mujeres.

Con este panorama, las mujeres enfrentan peor su vejez, ya que además viven más que los hombres (85 años frente a 78). De hecho, dos tercios de los beneficiarios de las ayudas a la Dependencia (741.713 a finales 2011) son mujeres, que van a sufrir más los recortes y el parón de la Ley. Y con ellas, sus hijas: los mayores de 80 años dependientes son atendidos en un 40,7% por sus hijas y sólo en un 8% por sus hijos. Más mujeres sin poder trabajar.

Al final, la crisis ha frenado los avances en la igualdad de las mujeres. Pero el origen de muchas desigualdades empieza en casa, en la falta de conciliación entre hombres y mujeres: ellos dedican sólo 2,28 horas a las tareas del hogar, frente a 4,25 horas las mujeres. Y en la creencia machista de que los hijos son un tema de la mujer, que es la que pide las bajas de maternidad (sólo 1,8% hombres), las excedencias (hombres 4,5%) o las reducciones de jornada (3,5% hombres frente a 22,7% mujeres). Y si hay que dejar el trabajo por los niños, lo hace la mujer: un 23% lo han hecho, frente a un 4,8% de hombres. También falta un entorno público propicio, con más guarderías y más apoyo público a la familia, que en España es la mitad que en Europa (1% del PIB frente al 2% en la UE).

La igualdad no es sólo cuestión de cuotas y leyes, aunque Bruselas está empeñada en avanzar y queda mucho por hacer en las empresas, donde sólo un 5% de los convenios la contemplan. Es sobre todo un tema de educación y de hechos, compartiendo hijos y tareas. Y peleando en empresas e instituciones, a pesar de la crisis. Hay que conseguir que nuestras hijas y nietas sean más iguales que nuestras mujeres, madres y abuelas. Es lo mínimo.  

miércoles, 18 de enero de 2012

Innovación con recortes y sin Ministerio

La ciencia y la innovación no se han librado de los recortes: 600 millones en una primera tacada, a la espera del Presupuesto 2012. El Gobierno Rajoy ha optado por la economía del ladrillo (recuperando las ayudas a la compra de vivienda) en lugar de apostar por la nueva economía para salir de la crisis. Llevamos ya tres años de recortes, mientras los países punteros de Europa gastan más en innovación. Ahora, la clave es poner en marcha la nueva Ley de Ciencia, aprobada por consenso, y gastar mejor el dinero disponible: uno de cada cuatro euros no se gasta por falta de proyectos. Y es que las empresas, con la crisis, están reduciendo sus inversiones en I+D-i. Nos estamos jugando el futuro.

enrique ortega
                                                                                               
Los Gobiernos no han sabido qué hacer con la ciencia y la innovación desde que en 1998 arrancó el primer Plan nacional de I+D+i. Primero estuvo en el Ministerio de Educación y Ciencia (con Rajoy de ministro entre 1999 y 2000), después pasó a ser de Ciencia y Tecnología (2000), más tarde volvió a ser de Educación e Investigación (2004), con ZP, que  le dio de nuevo autonomía en 2008, llamándolo de Ciencia e Innovación. Ahora ha pasado al Ministerio de Economía y Competitividad, como una Secretaríade Estado de I+D+i, lo que desagrada a la comunidad científica, que teme que se primen los criterios económicos sobre los científicos, la innovación sobre la investigación.
Al margen de la pérdida del Ministerio, la peor noticia ha sido el recorte de 600 millones en el Presupuesto para 2012 (8.000 millones), a la espera de si hay un nuevo recorte en el Presupuesto definitivo de marzo. Con ello, habrá muchos organismos públicos de investigación (como el CSIC o el CIEMAT) que no podrán realizar proyectos y tendrán que despedir a investigadores, reduciéndose subvenciones y créditos a empresas para que innoven. Una opción política que contrasta  con otra decisión del Gobierno Rajoy: recuperar las subvenciones a la compra de vivienda y mantener el IVA superreducido, dos medidas que costarán unos 6.000 millones de euros, casi el presupuesto en I+D+i. Luego se opta por apoyar al ladrillo más que por modernizar la economía.

Con todo, el mayor problema es que Rajoy sigue la senda de Zapatero y ya llevamos tres años de recortes en I+D+i (un 30% entre 2010, 2011 y 2012), tras una congelación del gasto en  2009, después de 16 años de apuesta continuada por la investigación (desde 1992). Con ello, España se ha estancado, dedicando sólo un 1,36% de su PIB a investigación, mientras Europa está en el 2,01% y los países punteros han aumentado estos años su esfuerzo en investigación, tanto Alemania (2,82%) como Francia (2,25%) o Reino Unido (1,87%). Y seguimos en el furgón de cola de la UE: el 6º país que menos apuesta por la I+D+i.
El problema no es sólo que el gasto público en investigación se recorte sino que la crisis ha reducido también el gasto en I+D de las empresas, que sólo financian el 43% de la investigación española, cuando Bruselas planteó en la Agenda de Lisboa 2010 que deberían suponer dos tercios y en los países punteros, como Alemania, las empresas privadas realizan hasta el 70% del gasto en I+D. En España, la investigación depende demasiado del sector público y por eso ahora, con los recortes, la caída es mayor.

De hecho, 5.369 empresas han dejado de innovar en 2010, según el INE, la mitad por el recorte de las subvenciones del Estado y las autonomías y la otra mitad por la crisis y la falta de crédito. Con ello, el porcentaje de empresas innovadoras en España (43,5%) es inferior a la media europea (51,5%) y a países como Alemania (70% empresas). Y las tres autonomías con mayor porcentaje de empresas innovadoras (La Rioja, Navarra y País Vasco) son precisamente las que tienen menos tasa de paro. No es casualidad.

Los recortes y la crisis son un grave hándicap para la investigación y la innovación, pero faltan más proyectos que dinero: 1 de cada 4 euros del Presupuesto del Ministerio de Ciencia e Innovación en 2010 no se gastó, porque empresas y autonomías pidieron sólo el 60% de los créditos públicos disponibles. Y de cada 100 empresas, 34 desaprovechan las ayudas a la investigación, según un estudio de Alma Consulting. Tampoco funcionan los incentivos fiscales a la I+D. Todo porque la crisis hace que las empresas no se metan en proyectos de investigación o innovación ni en créditos que han de devolver.

Ahora, la clave es aprovechar la nueva Ley de la Ciencia, una de las pocas aprobadas con consenso entre PP y PSOE, y relanzar la investigación y la innovación, con recortes y sin Ministerio. Hay tres tareas urgentes. La primera, poner en marcha la Agencia Estatal de Investigación, un organismo independiente (con presidente elegido por 5 años) que debe estar protegido de los vaivenes políticos. La segunda, aprobar un nuevo Plan Nacional de I+D+i 2012-2015, que marque objetivos y prioridades y que consiga aunar los esfuerzos públicos y privados en investigación e innovación. Y la tercera, agarrarse como una lapa a Europa, para aprovechar los crecientes fondos europeos (80.000 millones) y los proyectos comunitarios del futuro programa Horizon 2020, que quiere apostar por relanzar la investigación en Europa, retrasada frente a Estados Unidos y Japón.  

La investigación e innovación no es sólo cuestión de dinero, aunque hace falta más (hay una campaña de firmas para recabar más fondos). Hay que inocular la I+D+i en la educación, fomentarla en las empresas (sobre todo en las pymes), simplificar las ayudas, unificar esfuerzos, potenciar las compras públicas, implicar más a las empresas y a la Universidad, obsesionarse con no perder el tren tecnológico de Europa… Y sobre todo, marcar una estrategia a medio plazo, porque la I+D+i necesita tiempo y estabilidad. Pero hay que apostar por la innovación para salir de la crisis. Como dice Juan Lerma, “hay que hacer más economía con ciencia en vez de economizar con la ciencia”. Amén.

domingo, 15 de enero de 2012

Más seguros médicos privados y más caros

Más de 10 millones de españoles pagan unos 50 euros al mes para tener un seguro médico privado, junto a la sanidad pública. Es el seguro que más crece, por las listas de espera y el temor a los recortes en la sanidad. Las compañías se han lanzado a una guerra de precios para captar nuevos clientes, pero a los que ya tienen les brean a subidas: más de un 10% este año. Y tanto las subidas como los contratos (leoninos) han disparado las quejas de los asegurados. Médicos y hospitales se quejan de las condiciones que imponen a una sanidad privada en crisis, con muchas empresas vendiéndose  a extranjeros. Ahora, las aseguradoras piden al Gobierno que pagar un seguro privado desgrave.

enrique ortega
A pesar de la crisis y de tener una sanidad pública de las mejores del mundo, España es el cuarto país de Europa con más peso de los seguros médicos privados, tras Holanda, Alemania y Francia. Concretamente, 10.677.961 españoles tienen algún tipo de seguro privado de salud :  1 millón son seguros que pagan las empresas (desgravan 500 € por empleado en Sociedades) y otros 2 millones son seguros a funcionarios, que pueden elegir entre ellos o la sanidad pública (el 85% elige los privados). El 70% de pólizas se hacen en Madrid, Cataluña, Andalucía y Comunidad Valenciana, sobre todo los que viven en grandes ciudades. Hay 55 compañías, pero dos tercios del mercado se concentra en las cinco grandes: Adeslas (24%), Sanitas (16,8%), Asisa (13,7%), Mapfre (6,3%) y DKV (6,2%).
El seguro de salud es el segundo que más dinero mueve, tras el de automóviles: unos 6.550 millones de primas en 2011. Y el que más crece (+5,6% en 2010 y +3,5% en 2011). En la última década, las primas se han multiplicado por 2,5 y desde que estalló la crisis hay 1,1 millones de españoles más con seguro sanitario. Se lo hacen por las listas de espera de la sanidad pública, para acudir a algunos especialistas como el ginecólogo (69 días de espera media), el oftalmólogo (63 días), el cardiólogo o el urólogo (57 días) y el traumatólogo (44 días), aunque en la sanidad privada también hay esperas (de 8 a 22 días, según la OCU). También para tener una habitación individual  en el hospital. Pero en el último año y medio han crecido por el miedo a los recortes en sanidad, la tercera preocupación de los españoles, tras la economía y los políticos, según el Barómetro del CIS.

Las aseguradoras han visto el negocio y llevan año y medio lanzadas a una guerra de ofertas y seguros low cost, desde 15 euros por persona si se contrata por Internet. El truco es ofertar pólizas muy básicas (microseguros), adaptadas a un cliente en crisis. Y para bajar precios, se rebajan coberturas, se aumentan los copagos y se multiplican las limitaciones. Todo con tal de ofrecer un precio atractivo que publicitar, como en los seguros de coches. Se trata de robar clientes en un mercado con mucha movilidad: si antes los asegurados estaban 15 años con la compañía, ahora no pasan de tres o cuatro.

El problema es que cuando el cliente ya está dentro, pagando unos 2.400 euros al año por familia, le llega al año siguiente una fuerte subida (en mi caso, +34%). Y después, a poco que se use el seguro, las subidas superan el 10% (en mi caso, este año, +11,2%). Y así seguirán, porque los costes sanitarios (tecnología, material, personal) están creciendo el doble que el PIB en todo el mundo. De hecho, los seguros médicos son de los que tienen menos retorno para las compañías: 7,3% sobre primas frente al 8,5% en automóviles o el 14,8% en multirriesgos.

Los seguros médicos son los segundos con más quejas y reclamaciones, duplicadas en 2010. Y no sólo por las fuertes subidas de precios. Los asegurados se quejan de las condiciones leoninas de los contratos (meses de espera para tener derecho a hospitalización o parto, obligación de estar un año, preaviso de 2 meses para cambiarse, restricciones de atención, copagos, limitaciones de las pólizas) y de que puedan echar a un asegurado por edad, porque usa mucho la póliza o tiene determinadas enfermedades, no cubriendo algunas (VIH, drogodependencias, crónicas).

Otros que se quejan son los 16.000 médicos y 255 hospitales a los que pagan sus servicios las aseguradoras, imponiendo precios y condiciones. De hecho, el 62% de los ingresos de la sanidad privada procede de los seguros médicos (otro 26% de los conciertos con la sanidad pública). Una sanidad privada cuyas cifras impresionan: 483 hospitales (el 51%), 54.000 camas (33%), 253.000 profesionales (56.000 médicos), 31 % de las operaciones y 20% de las urgencias, el 27,5 % del gasto sanitario total. Pero un sector con graves problemas financieros, que han llevado a muchas ventas (1.000 millones en 2011) y que está pendiente de vender grupos tan importantes como USP (13 hospitales y 19 clínicas), Quirón (7 hospitales), Ribera Salud (6 hospitales) o Clínica el Pilar, por los que pujan fondos de capital riesgo británicos, franceses y norteamericanos, que ya controlan gran parte de la sanidad privada española. Su objetivo es ganar tamaño para negociar mejor con las aseguradoras.

Cara al futuro, las aseguradoras han pedido al nuevo Gobierno que permita desgravar el 15% de las primas de los seguros privados a los que ganan menos de 30.000 euros, con lo que captarían otro millón más de clientes. Y si no, piden una ayuda de las autonomías (400 € por asegurado), por descargarles de gastos sanitarios (dicen que ahorran a la sanidad pública 1.448 € por asegurado al año). Lo consigan o no, parece claro que Rajoy y las autonomías van a reducir el actual catálogo de prestaciones de la sanidad pública, con lo que habrá más negocio para la privada. Será más necesario que ahora tener un seguro médico privado. Y será aún más caro. Con la salud si se juega

miércoles, 11 de enero de 2012

Menos Universidades y más ingresos

Las Universidades españolas no se han librado del ajuste y han perdido más del 10% de sus ingresos entre 2010 y 2012, con graves problemas de impagos, falta de inversiones, despido de profesores y endeudamiento. Y eso cuando se ha batido este curso el récord histórico de alumnos: 1.650.000 universitarios. Nuestra Universidad está sobredimensionada, en Facultades, títulos y alumnos, que apenas pagan un 15% del coste de sus estudios. La Estrategia 2015 pasa por subir las matriculas, sobre todo a los repetidores, aumentar las becas, reducir títulos, fusionar Universidades y conseguir más ingresos privados. Los esfuerzos hay que concentrarlos en Formación profesional, Secundaria y Educación infantil, ya que España tiene más universitarios que Europa, con el doble de paro.

enrique ortega
La Universidad se lleva un 20,7% del gasto en educación, unos 10.000 millones al año. Y lleva ya  tres años consecutivos de recortes, un 3% el año pasado (unos 300 millones), siendo España uno de los seis únicos países que recortaron el gasto universitario en 2011 (con Grecia, Irlanda, República Checa, Eslovenia e Italia), mientras crecía en el resto, sobre todo en Francia y Alemania. Este año 2012, las autonomías (que financian el 70% de las Universidades) han vuelto a hacer recortes, entre el 2 y el 5%, con lo que ya se acumulan rebajas de más del 10% desde 2009, sobre todo en Madrid, Comunidad Valenciana, Cataluña, Baleares, Galicia y Navarra. Ello está provocando problemas de tesorería, pago de nóminas, deudas a proveedores, despido de profesores y falta de inversiones y equipamiento.

Esta penuria económica coincide con un récord histórico de alumnos, 1.650.000 este curso, el cuarto que crecen después de ocho de descensos. Y eso, por la crisis, que está llevando a muchos jóvenes sin trabajo a la Universidad. Con ello, se da la paradoja que España tiene tantos universitarios como Francia o Gran Bretaña y casi tantos como Alemania, con mucha menos población. De hecho, hay más estudiantes de Derecho en Madrid que en todo el Reino Unido. Y tenemos un 29% de universitarios, más que Francia (25%), Alemania (25%) y la media de la UE (27%). Eso sí, en cambio, casi la mitad de la población tiene un nivel de formación de la ESO o inferior (48,2% entre 25 y 64 años, frente al 23,2 % en Europa) y  un 22,1% tiene un nivel medio (Bachillerato o FP de grado medio) frente al 48,9 % en Europa.

En suma, que nos sobran universitarios y nos falta formación básica y media, sobre todo en Bachillerato y FP, así como guarderías.Por eso, hay que destinar los recursos escasos a estas enseñanzas y poner orden en la inversión universitaria, aunque todavía es inferior a la europea (1,1% del PIB, como Alemania, pero inferior al 1,4% de Francia o el 1,5% de la OCDE). Una inversión poco rentable socialmente, ya que la crisis ha convertido a la Universidad en una fábrica de parados, titulad@s que reparten pizzas o trabajan de cajeras, con una tasa de paro del 12,4% frente al 6% de desempleo entre los universitarios europeos. Y España es el país europeo con más trabajadores sobrecualificados: 31% (frente al 19% UE) tienen un empleo por debajo de su nivel.

Hay quien dice que sobran Universidades, ya que se han duplicado desde 1985 y tenemos 78 (50 públicas y 28 privadas), con 236 Campus, en casi todas las ciudades con más de 50.000 habitantes. De hecho, en Levante hay tres Universidades (Elche, Alicante y Murcia) a pocos kilómetros de distancia, lo mismo que las 6 de Madrid o las 7 de Barcelona. Con todo, el mayor problema es que todas ofrecen casi lo mismo: las 5 Universidades de la Comunidad Valenciana ofrecen Medicina y hay 41 Facultades para estudiar Periodismo, 19.000 alumnos y 3.000 licenciados al año que van la mayoría al paro. De hecho, se ofrecen 2.338 grados y 2.429 másteres, una oferta tan excesiva que el 47,7 % de las enseñanzas tienen menos de 75 estudiantes nuevos matriculados cada año (y el 28,7% menos de 50 alumnos). Un despilfarro que obliga a tener más profesores que otros países: 9 por cada 100 universitarios en España frente a 6 profesores en Europa. Un extra coste de 2.100 millones al año.

Pero eso no es todo. Un 30% de universitarios abandonan sus estudios y otro 40% son repetidores, lo que cuesta otros 3.000 millones al año. Muchos creen que si pagaran más, se esforzarían más: ahora pagan un 15% del coste de su enseñanza, unos 1.000 euros sobre 8.500 (y 2000 en los Master).Este curso, las Universidades han subido las matriculas entre el 3,6 y el 7,6%, con mayores aumentos para repetidores, lo que ha provocado una oleada de protestas. La Estrategia 2015, apoyada por los Rectores, pasa por actualizar tasas (más a partir de 2013) y que los repetidores paguen del 50% al 100% del coste (3ª vez). A cambio, aumentarán las becas, menores en España (0,08% PIB frente al 0,25% en la OCDE).

Menos títulos, menos profesores, más ingresos de los alumnos que puedan pagarlo y una fusión entre Universidades, con una mayor especialización y más colaboración con los investigadores y las empresas, para conseguir otras fuentes de ingresos, promoviendo los Campus de Excelencia Internacional. Por ahí va la Universidad del futuro, que deberá competir en Europa (Bolonia) y en un mundo global, donde hoy no tenemos ninguna Universidad en el Top 100 mundial (la primera, la Universidad de Barcelona, está en puesto 176 del QS World Universities Ranking).

Apostar por la Universidad es apostar por el futuro y por eso, el nuevo Gobierno y las autonomías deberían suavizar los recortes. Pero hace falta poner orden, fomentar los estudios que tengan salida (hay demasiados alumnos en Ciencias Sociales y Jurídicas y pocos en carreras técnicas), sanear las cuentas cobrando más a los alumnos que puedan pagarlo y consiguiendo más ingresos de las empresas y la investigación. Concentrar los esfuerzos (públicos y privados) en menos Universidades, más competitivas y de más calidad. Y que los universitarios aprovechen mejor su oportunidad, sacando el máximo partido de unos estudios que pagamos todos. Y que han de sacarnos de la crisis.