Los aranceles de Trump han provocado, en el último año y medio, que China desvíe cada vez más exportaciones a Europa. Ya en 2025, el déficit comercial de la UE con China creció un +22%, hasta los -371.560 millones de euros, un “agujero” comercial que duplicaba con creces el de una década antes (-150.353 millones de euros en 2015), según Eurostat. En esos 10 años, las compras europeas a China han crecido un +90%, mientras las ventas de la UE al gigante asiático crecieron casi la tercera parte, un +37%. Y este año, con datos oficiales hasta julio, Europa mantiene un déficit acumulado de -238.060 millones de euros. Y todos los meses, el “agujero comercial” con China ha superado los 32.000 millones de euros (-36.565 millones en julio), más de 1.000 millones de euros diarios, una cifra que asusta. Y que contrasta con el superávit que tiene la UE con EEUU (+17.931 millones de euros en julio), Reino Unido (+17.834 millones), Rusia (+608 millones) y Japón (+503 millones), aunque tiene un ligero déficit con Noruega (-5.058 millones), Corea (-1.872) e India (-1613 millones).
El “boom” de ventas de coches chinos, sobre todo en
los segmentos de futuro (híbridos enchufables y eléctricos) se asienta en una
oferta muy competitiva de 37 marcas, con grandes descuentos y unos equipamientos
y extras de serie muy completos, apoyados en una red de concesionarios
cada vez más extensa. En España había en octubre 983
concesionarios de 27 marcas chinas,
destacando los 115 concesionarios de SAIC Motor (MG y 6 marcas más, que
matricularon 35.300 coches hasta septiembre), los 107 concesionarios de BYD
(que matricularon otros 34.385 coches), 105 concesionarios del grupo Chery
(Omoda y Jaecoo), 100 de Ebro, 65 de Changan/Deepal y otros 65 de Leapmotor. Y
la previsión es que para final de año estén abiertos ya 1.200 concesionarios
de marcas chinas, con lo que serán 1 de cada 5 concesionarios de
automóviles abiertos en España (5.600), el doble que en 2025.
