España exporta más, pese a Trump
Las exportaciones españolas han crecido este año
(+1,3% hasta mayo), más que las europeas, a pesar de las guerras y los
aranceles impuestos por Trump. Eso sí, han caído las ventas a EEUU
(-2,5%), aunque más las compras (-8,8%), con lo que hemos reducido el
déficit comercial con USA, mientras los aranceles sí han dañado al
conjunto de Europa, que ha reducido a la mitad su superávit con EEUU.
El problema para Europa sigue siendo China, que ha aumentado
su superávit comercial con la UE-27 (160.516 millones de euros, +9,7%) y
con España: tenemos un “agujero” comercial de -17.895 millones,
el 71% de todo nuestro déficit comercial. Ahora, si continúa el conflicto con
Irán y los altos precios de la energía, las exportaciones pueden resentirse
y con ellas, el crecimiento y el empleo. Urge un Plan
para revitalizar las exportaciones europeas y diversificarlas (con acuerdos
como Mercosur). Y promover las ventas españolas en Asia,
Oriente Medio y Latinoamérica, donde ahora caen. Nos jugamos
crecimiento y empleo.
Exportaciones españolas a Europa crecen, pero caen las ventas a Asia y América
Los aranceles de Trump, anunciados
el 2 de abril de 2025 e implantados finalmente el 1 de agosto
pasado, no han sido tan dañinos como se temía. En 2025, el
déficit comercial de bienes de EEUU con el resto del mundo aumentó
incluso un +2,1%, hasta los 1,24 billones de dólares,
una cifra récord. Y este año 2026, el déficit comercial USA se ha
reducido un -31% (-434.600 millones de dólares hasta mayo, frente a
-633.000 millones entre enero y mayo de 2025), pero en mayo (último dato
publicado), el déficit comercial USA ha subido: -105.800
millones de dólares (frente a -91.500 en mayo 2025), el mayor “agujero
comercial” en más de 1 año. Y esa podría ser la tendencia de los próximos
meses, según
los expertos, porque EEUU está aumentando las importaciones de productos
de consumo extranjeros, informática, semiconductores, aeronaves,
generadores industriales y vehículos, a pesar de los aranceles y las presiones
de Trump para que empresas y particulares consuman productos “made in USA”.
En definitiva, lo
que está pasando es que EEUU crece y la inversión de muchas empresas
en tecnología e Inteligencia Artificial (IA) está obligadas a aumentar las
compras en el extranjero de equipos, componentes para Centros de Datos e
infraestructuras tecnológicas, así como coches, bienes de consumo y bienes de
equipo industrial, a pasar de los aranceles. Eso sí, EEUU ha reducido su
déficit comercial con los otros dos grandes bloques comerciales, Europa y China.
En 2025, el retraso en la entrada de los aranceles y
el aumento de las importaciones USA en el primer semestre (para anticiparse a
los aranceles) provocó que el déficit comercial de EEUU con Europa
(UE-27) aumentara incluso, hasta
los 199.600 millones de euros (frente a 198.000 millones en 2024). Este año
2026, las exportaciones europeas sí se han visto reducidas por los
aranceles (sobre todo las ventas de automóviles, acero y aluminio) y, por ello,
el superávit comercial de la UE-27 con EEUU se
ha reducido a la mitad hasta mayo: de +116.999
millones de euros que era el superávit comercial en 2025 a +49.310 en 2026, según
Eurostat. Quien se ha visto menos afectada es China. Si en todo el
año 2025, EEUU tuvo un déficit comercial de -201.500 millones de dólares,
este año lo han reducido a la mitad: era de -58.278 millones de dólares
hasta mayo, frente a -102.310 entre enero y mayo de 2025.
Tras los aranceles y los conflictos geopolíticos (que han
vuelto a disparar el precio de la energía y otras materias primas), Europa
se ha resentido en su superávit comercial con el resto del mundo, no sólo
con EEUU. Ha habido tres meses (enero, abril y mayo de 2026) en que la
UE-27 tuvo déficit comercial con el resto del mundo, cuando antes
siempre tuvo superávit. Y con ello, entre enero y mayo de 2026, Europa
tuvo un déficit comercial con el resto del mundo de -15.905
millones de euros, algo inédito, dado que en esos primeros meses de
2025 (y de los años anteriores) Europa tuvo un superávit comercial de
+70.100 millones, según Eurostat. La culpa es del mayor coste de
las importaciones energéticas, pero también del aumento de las
importaciones de muchos paises, en especial de China. El déficit
comercial con China ha
aumentado mes a mes y en mayo sumaba ya -160.516 millones de euros, +9,7%
más que el déficit de enero-mayo 2025 (-146.346 millones).
España no ha salido tan mal parada como la
mayoría de Europa por los aranceles de Trump y la nueva crisis energética por
la guerra en Irán. De hecho, las exportaciones han crecido hasta mayo, un +1,3%, más
que en todo 2025 (+0,7%) y más que la subida media en la UE-27
(+0,7% aumentaron las exportaciones europeas entre enero y mayo), aunque crecen
menos que las exportaciones de Alemania (+1,7%), Francia (+3,5%) e Italia
(+3,4%) y más que las de Reino Unido (-10,4%), según
los últimos datos de Comercio. Lo que ha “pinchado” este año
son las exportaciones de alimentos (caen -1,4%), productos químicos
y medicamentos (-8,2%), pero crecen todas las demás, incluidos
los bienes de equipo y automóviles. Las
importaciones crecen el doble (+3,1%, más que en cualquier país
europeo), por la mayor factura energética (el coste de las
importaciones de petróleo se duplicó en mayo) y el crecimiento de
la economía y el consumo, que “tiran” de los productos importados más que en
otros paises.
Al crecer más las
importaciones que las exportaciones, el
déficit comercial de España ha aumentado este año, hasta los -25.094
millones de euros en mayo (frente a -21.524,8 millones entre enero y mayo
de 2025). La mayor parte de este déficit comercial se debe al comercio con
Asia (-29.864 millones de déficit), especialmente a nuestro
déficit con China, que crece y supone casi las tres cuartas partes
del total: era de -17.895 millones de euros hasta mayo, frente a
16.533 millones entre enero y mayo de 2025.También son importantes los déficits
comerciales que tenemos con Vietnam (-2.028 millones, algo menos que
en 2025), Japón (-1.786,4 millones, el doble que el año pasado), India
(-1596,4 millones, casi igual que en 2025) y Corea del Sur (-998,3
millones, algo más que en 2025) . Y fuera de Asia, destacan los déficits
comerciales que tenemos con dos paises a los que compramos mucho petróleo y
gas: Nigeria (déficit de -1895 millones) y Argelia (-1.617
millones). Y con Brasil (-1.815 millones de déficit comercial hasta
mayo).
Pero después de China (-17.895 millones), el mayor déficit
comercial lo tiene España con EEUU, aunque se ha reducido este año,
a pesar de los aranceles y críticas de Trump: ha sido de -4.906
millones de euros hasta mayo,
un 16,7% menos que en los cinco primeros meses de 2025 (-5.890,3
millones de déficit). Y ese menor déficit comercial se debe a que han
caído algo las exportaciones a USA, nuestro 6º mayor cliente mundial
(-2,5%), sobre todo medicamentos y productos siderúrgicos, pero han caído
mucho más nuestras importaciones de EEUU (-8,8%), sobre todo de
energía, maquinaria y equipos de transporte. Así que seguimos con déficit comercial
con USA, pero menos que antes de los aranceles. Todo apunta a que las
exportaciones e importaciones de España a EEUU seguirán cayendo, aunque menos
de lo que se temía, sobre todo en medicamentos, bienes de equipo y alimentos.
Junto al aumento del déficit comercial con China y la
reducción con USA, España consigue este año casi mantener su alto
superávit comercial con Europa (+16.148 millones hasta mayo, -5,8%) e
incluso aumentar ligeramente su superávit comercial con la UE-27 (+11.190
millones hasta mayo, +0,38%). A pesar del bajo crecimiento en Europa y los
conflictos geopolíticos que enturbian el comercio mundial, España
dirige el 75% de sus exportaciones a Europa y mantiene superávit comercial
con 13 paises, entre ellos Francia (+7.930 millones), Italia (+1.457
millones) y Portugal (+7.825 millones), más Reino Unido (+5.680 millones)
. Y España mantiene déficit comercial con otros 13 paises UE, entre
ellos Alemania (-3.491 millones), Paises Bajos (-3.823 millones) y Bélgica
(-242 millones).
El dato de que Europa
tiene este año déficit comercial y no superávit con el resto del mundo
debería haber disparado las alertas en Bruselas, porque las
exportaciones son uno de los motores económicos de la UE (sobre todo de Alemania,
Italia, Paises Bajos, Bélgica o Irlanda, también en España). Si estas exportaciones
están en riesgo y se disparan las importaciones (sobre todo de China y el
resto de Asia), los efectos sobre el crecimiento y el empleo serán
inmediatos, en una coyuntura donde la
UE lleva estancada varios años (creció +0,4% en 2023,+1,1% en 2024,
+1,4% en 2025 y lo mismo se espera para 2026).
La Comisión Europea, a
la vista de estos datos, debería aprobar un
Plan de choque para apoyar
las exportaciones europeas, que no sólo chocan con los
aranceles de Trump y el empuje exportador de China sino que sufren un
problema de fondo: una menor
competitividad, por la falta de inversiones estratégicas y tecnológicas
en Europa. Y a la vez, seguir avanzando en la búsqueda de nuevos
mercados, sobre todo en Asia, Oriente Medio, África y Latinoamérica.
Precisamente, acaba de entrar en vigor el
acuerdo con Mercosur (Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay) y en
mayo ya crecieron las exportaciones europeas a estos paises un +4,2% (mientras
las importaciones sólo crecieron un +1,8%).
En el caso de España, aunque estemos saliendo mejor
parados de los problemas geopolíticos y comerciales, también es urgente
tomar medidas para ayudar a los exportadores, sobre todo porque las
exportaciones crecen gracias a que vendemos más al resto de Europa (+2,6% hasta
mayo), a África (+5,5%) y Oceanía (+61,6%), pero han
“pinchado” nuestras exportaciones a
Norteamérica (-0,3%), Latinoamérica (-7,8%), Asia (-7,6%)
y Oriente Medio (-23,1%). Esto exige más medidas y recursos para
promoción, más financiación a los exportadores y una política exterior
volcada en ganar mercados. Algo que nos importa a todos, porque las exportaciones
aportan un tercio del crecimiento y mantienen 4,6 millones de empleos.
Por eso, urgen medidas para apoyarlas en un año crítico.
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