lunes, 27 de julio de 2026

Vacaciones 2026: otro verano récord y caro

Media España se va de vacaciones estos días y se encontrará con otro récord de turistas, nacionales y extranjeros, por tercer verano consecutivo. Se esperan 43 millones de turistas extranjeros entre junio y septiembre, 1,5 millones más que el año pasado, empujados más hacia España por la crisis de Oriente Medio. Y todos pagaremos más por los hoteles, apartamentos, restaurantes, bares y servicios, con una subida que supera el 60% desde antes de la pandemia. Pero no importa que playas, ciudades y pueblos estén saturados: la fiebre por viajar, aunque sea una semana, no amaina. Y España espera superar los 100 millones de turistas este año, otro récord que puede costarnos caro, porque hay zonas de España (Baleares, Cataluña, Costa del Sol y parte de Levante) supersaturadas y con las poblaciones locales agobiadas por el turismo. Por eso, el Gobierno y el sector tienen una hoja de ruta hasta 2030 para conseguir un turismo sostenible, de calidad, más diversificado y que no destroce los grandes destinos turísticos. ¡Feliz verano!

               Se esperan 43 millones de turistas extranjeros este verano, 1,56 millones más que en 2025

España espera otro verano récord, el 3º consecutivo, tras una primavera que ha sido excelente para el turismo. Sólo en mayo, visitaron España 10.260.000 turistas extranjeros, +9,5% que en mayo de 2025 y el mejor dato de la serie histórica, con un gasto también récord (13.553 millones de euros), según el INE. Y si analizamos los 5 primeros meses de este año (enero-mayo), han visitado España 36.821.120 turistas extranjeros, +5% que en el mismo periodo de 2025. Son 1,8 millones de visitantes extranjeros más, que se han gastado 50.257 millones de euros (+7,78%), un gasto medio de 1.365 euros por turista, aunque han reducido ligeramente su estancia media (a 7 días), por la subida de precios.

Para el conjunto del verano (junio a septiembre), el Gobierno espera que vengan a España 43 millones de turistas extranjeros, una cifra que supone recibir 1,56 millones más (+6%) de visitantes foráneos que el verano pasado (41.432.649 turistas extranjeros). Y lo más importante: se espera que aumente más su gasto (+8%), hasta los 64.000 millones de euros en estos cuatro meses. De momento, los hoteleros hablan de una ocupación media muy alta (90%), no sólo en los hoteles sino en apartamentos turísticos, casas rurales y campings, un aluvión de turistas llegados a España sobre todo por avión, dado que las aerolíneas internacionales han programado 322.500 vuelos de julio a septiembre, un 6,1% más que el verano pasado, a pesar del aumento de precios y el encarecimiento del keroseno.

España es uno de los mayores destinos turísticos del mundo, pero lo será más este verano porque el sector espera recibir turistas que otros años viajaban a Turquía, Egipto o islas del Mediterráneo y que el conflicto de Irán puede desviar a España. Además, creen que también atraerá turistas el eclipse de sol esperado el 12 de agosto, que ha aumentado las reservas en una franja de la España interior, desde Galicia a Baleares. Y también ayudará la ligera revalorización del dólar frente al euro (costaba en enero 1,204 dólares y ahora cotiza a 1,143 dólares), lo que abarata un 5% las vacaciones en España a los que paguen en dólares.

En contra de la llegada de turistas a España juega el bajo crecimiento en algunos paises europeos (sobre todo en Alemania, que no despega), las olas de calor (que facilitan el turismo en el norte de Europa y retrae viajar a la calurosa España), los elevados precios en nuestro país (algunos destinos en Baleares y la Costa del Sol cuestan más que el Caribe o Asia) y la saturación de algunos destinos (Baleares, Barcelona, Costa del Sol), que no olvidan los extranjeros llegados los últimos años.

Quizás el mayor riesgo del turismo, junto a la saturación en algunas zonas de costa, sean las subidas de precios, que también afectan muy negativamente a los turistas nacionales, que optan por tomar vacaciones menos días a la vista de la subida de hoteles, apartamentos, bares, restaurantes y el ocio. Los hoteleros dicen que sus precios sólo van a subir el +5% este verano, pero la realidad es que la alta demanda ha subido los hoteles hasta un 10%. Y los datos del INE (IPC junio) revelan que los hoteles y apartamentos han subido un +11,4% anual (y el 30,4% en lo que va de año), aunque lo peor es que las subidas se han ido acumulando y hoy un hotel cuesta un 63% más que antes de la pandemia (2019). También han subido las tarifas del tren (+6,2% anual), los viajes en autobús (+6,7%), menos los vuelos nacionales (+4,2%), cayendo en el último año el precio de los vuelos internacionales (-2,9%), aunque suben en verano. Y  los restaurantes y cafeterías suben un +4,4% anual.

El sector turístico ha aumentado mucho su facturación en el 2º trimestre (+4,2%) y espera volver a subirla (+3,2%) en el tercer trimestre, empujados por el aumento de turistas y la subida de precios, que justifican por las importantes inversiones realizadas (8.000 millones para mejorar la calidad de los hoteles en la última década). El motor de su actividad este verano será el aumento de los turistas extranjeros, aunque también esperan una mayor afluencia de turistas nacionales, si bien unos y otros reducirán algo su estancia (a 5 días los turistas nacionales y 7 días de media los extranjeros). Los destinos donde más aumentará el negocio turístico, según la patronal Exceltur, serán la Comunidad Valenciana (+12,5% ventas), Murcia (+9,5%) y Cataluña (+5,9%), aunque también aumentará el negocio en los destinos urbanos de Madrid (+7,2%), Extremadura (+9,2%) y Castilla la Mancha (+7,9%), así como algunos destinos de la España verde: Galicia (+5,2%), Asturias (+4,5%) y País Vasco (+3,9%). Y crecerá menos el negocio turístico este verano en las islas (+0,3% Canarias y +0,8% Baleares, muy saturadas), Andalucía (+1%), La Rioja y Cantabria (+1,8%).

Lo llamativo es que, tras este nuevo verano récord, el sector turístico espera un 4º trimestre muy bueno, con mayores llegadas de turistas (y mayor gasto) entre octubre y diciembre, a la vista de que las aerolíneas internacionales han reforzado sus vuelos a España para el 4º trimestre, aumentando también las reservas hoteleras. Por todo ello, el Gobierno espera superar este año 2026 los 100 millones de turistas: el año 2025 llegaron 96.770.515 visitantes extranjeros y si ese número creciera un 5% (como han hecho los turistas entre enero y mayo), acabaríamos el año con 101,6 millones de turistas extranjeros… Y con un gasto turístico que alcanzaría los 121.000 millones de euros (+5,3%). Eso supone que el turismo volverá a ser uno de los motores de la economía, aportando 228.396 millones al PIB (el 12,9% del total) y manteniendo 3 millones de empleos.

España superará los 100 millones de turistas en 2026, pero eso provoca una pregunta: ¿es sostenible esta masificación turística? . Es evidente que hay destinos turísticos saturados y no sólo las costas e islas en verano (Palma ha protagonizado una masiva manifestación contra la saturación turística), también muchas ciudades en cualquier fin de semana (Barcelona, Sevilla, Córdoba, Málaga, Palma, San Sebastián, Toledo, Santiago, Alicante…). Viajar se ha convertido en una “necesidad” tras la pandemia y el turismo (interior y extranjero) colapsa aeropuertos, trenes, carreteras, hoteles, restaurantes, bares y zonas turísticas. Muchos expertos y hasta empresarios del sector creen que ha llegado el momento de parar y reflexionar, de evitar “morir de éxito. Urge perfilar un turismo sostenible, no sólo para los propios españoles residentes sino para los turistas nacionales e internacionales, que pueden buscar otros destinos si se “agobian” en España, si nos identifican con “colas” en aeropuertos, carreteras, playas y restaurantes, con precios superiores a viajar a destinos más exóticos y lejanos…

Esta reflexión sobre el futuro del turismo en España se ha plasmado en la Estrategia España Turismo 2030”, una “hoja de ruta” para el futuro  aprobada por el Gobierno el 21 de octubre de 2025, tras muchos meses de debate con 200 entidades públicas y privadas del sector turístico. El objetivo es “transformar el turismo español hacia un modelo sostenible, equilibrado e inclusivo”, que se pretende conseguir con 5 programas (sobre destinos, empresas, trabajadores, residentes y turistas) que incluyen 15 metas, entre ellas, transformar los destinos turísticos, fomentar el turismo verde y de interior, innovar y digitalizar empresas y aplicar criterios sostenibles para el medio ambiente, formación continua de los trabajadores, armonizar el turismo y la vida local de los destinos turísticos (elaborando un Atlas de “intensidad turística”) y promover un marketing de España como destino sostenible.

Muchas de estas acciones están en marcha dentro de programas turísticos aprobados con Fondos europeos, de los que 3.400 millones se han destinado a la reconversión y digitalización del sector turístico, además de acciones medioambientales y campañas de marketing para conseguir una diversificación geográfica, temporal y motivacional de los turistas, para promover el turismo de negocios, verde, cultural, gastronómico o deportivo, no sólo nuestro sol y playa. En paralelo, las empresas han realizado fuertes inversiones en hoteles, infraestructuras, digitalización, energía y medio ambiente, así como en múltiples ofertas de servicios, lo que permite en muchos casos no cerrar tras el verano y mantener un turismo permanente. Eso sí, el sector se queja de la “competencia desleal” de los pisos turísticos (341.000 en mayo) y pide al Gobierno más inversiones en infraestructuras (aeropuertos, trenes, carreteras y accesos a ciudades, muchos colapsados), una mejora de la formación  y la incorporación de las nuevas tecnologías, incluida la IA.

En definitiva, que volveremos a “sufrir” otro verano de récord, con una saturación de turistas y unos precios disparados no sólo en los destinos de sol y playa sino en muchas zonas del norte de España y la España interior, que ya tampoco son “un refugio”. Y mientras, la industria turística necesita seguir “reconvirtiéndose, buscando mejorar su oferta y sus precios mientras afronta una necesaria diversificación geográfica, en el origen (el 83,2% de los turistas siguen siendo europeos) y en el destino del turismo (el 90,85% de los turistas se concentran en 6 regiones: Cataluña, Andalucía, Comunidad Valenciana, Baleares, Canarias y Madrid), así como una desconcentración temporal (el 43% de los turistas llegan en 4 meses, entre junio y septiembre), algo que ha mejorado sensiblemente este año.

En resumen, no se trata de batir el récord de turistas cada año, como si no hubiera tope ni existieran problemas medioambientales y de saturación de infraestructuras. Hay que buscar un turismo de más calidad, no más turistas, que sea compatible con la vida de los pueblos y ciudades donde llegan. Es un difícil equilibrio que exige planificación, inversiones y medidas, pero sobre todo acuerdos entre Administraciones. Hace falta un gran Pacto por el futuro del turismo, para que sea sostenible a medio plazo. Tras tantos récords y ante los 100 millones de visitantes, es hora de parar, sentarse y repensar el futuro del turismo. Por este camino, acabaremos teniendo que sacar ticket de reserva para viajar, ir a un hotel o a un restaurante y bañarnos en la playa… Así no compensa viajar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario