jueves, 31 de julio de 2014

Vacaciones : otro verano récord de turistas


Empiezan unas vacaciones donde vamos a notar más turistas y precios más caros. Se espera otro verano récord de extranjeros y una recuperación del turismo nacional, después de tres años cayendo. La ocupación hotelera superará el 90%, aunque la crisis hará que muchos españoles escojan la casa de un amigo o familiar, los campings  o un apartamento (muchos, ilegales). Y que recorten su gasto o los días que viajan. Eso, los que toman vacaciones, porque casi la mitad de los españoles no puede tomar ni una semana de vacaciones, según el INE. Con todo, España batirá este año nuevos récords en turismo y el sector crecerá el doble que la economía, creando empleo. Pero el turismo español tiene dos problemas de fondo: está estancado y los turistas gastan realmente menos que en 2000. Además, crecen los negocios “sumergidos” y la precariedad laboral. Se invierte y se renueva poco. Al margen de que hagan su agosto, nuestra primera industria  necesita una reconversión.
 
enrique ortega

El turismo sigue liderando la débil recuperación de la economía, ahora que las exportaciones han pinchado (llevan dos meses cayendo). Ya lo hizo en 2013, cuando el PIB turístico creció un +0,9%, frente al -1,2% que cayó la economía. Y ahora, el sector apuesta por crecer en 2014 un +2,4%, el doble que la economía (+1,2%). En los seis primeros meses, el turismo extranjero llegó con fuerza (más de 28 millones de visitantes, +7,3% sobre 2013), de la mano de británicos, franceses, alemanes, italianos y nórdicos, aunque han caído los rusos y norteamericanos. Y se recupera el turismo nacional, que llevaba tres años cayendo: ha habido más viajes y pernoctaciones en Semana Santa, en mayo y junio y se han hecho muchas más reservas para el verano, que se espera récord, con más de un 90% de ocupación, según los hoteleros.

Este verano se esperan más turistas extranjeros que en 2013, que ya fue récord: 22,70 millones de turistas entre julio y septiembre, frente a los 22,67 del año pasado. Y también, que se gasten más de los 23.000 millones del tercer trimestre de 2013, con un gasto medio que rondará los 110 euros diarios por turista. Han crecido las reservas de británicos, alemanes, franceses, suizos y nórdicos, aunque caen los turistas rusos, por la depreciación de rublo (-8% en los últimos 6 meses). Al no clarificarse la crisis en Egipto, España va a seguir siendo un destino alternativo, sobre todo Canarias, Baleares y la costa mediterránea. También crece el turismo extranjero a Cataluña y a Toledo (año Greco), la Rioja y Navarra, mientras se recupera Madrid. Y del 20 de agosto al 14 de septiembre, el Mundial de Baloncesto atraerá 600.000 turistas a las distintas sedes (Granada, Sevilla, Bilbao, Las Palmas, Barcelona y Madrid).

La otra mitad del negocio turístico, las vacaciones de los españoles, es la gran esperanza para este verano, donde se espera un aumento de viajes y pernoctaciones, que caen desde 2007 (y sobre todo, los tres últimos años) pero que se han recuperado este año. Se esperan más turistas españoles sobre todo en las costas, aunque también viajaremos más al extranjero: se han duplicado las ventas de cruceros y los viajes a Eurodisney. Saldremos más de vacaciones, pero las dos terceras partes gastarán menos por la crisis (entre 1.000 y 2.000 euros por persona), bien recortando el presupuesto o viajando menos días, según un estudio de Fotocasa. El 79% de los españoles se quedarán en España, optando por hoteles (33%), apartamentos (27%, la mayoría dos semanas), casas de familiares o amigos (18%), segundas residencias (15%) o campings (6%). La mayoría decide a última hora y opta por destinos de playa, en la costa mediterránea o andaluza, y menos en Baleares y Canarias, por el coste extra  de vuelos y coches de alquiler.

Claro que casi la mitad de los españoles se quedan en casa sin vacaciones: un 45,8% de los hogares no pueden permitirse una semana de vacaciones al año, según el INE. Son 8,3 millones de familias, más de 20 millones de españoles, 2 millones más que en 2009. Incluso hay 9 autonomías donde son mayoría las familias que no van de vacaciones: Murcia (63,6% no van), Andalucía (57,4%), Galicia (57,2%), Canarias (54,8%), Extremadura (53,4%), Cantabria (51,4%), Comunidad Valenciana (50,8%), Castilla la Mancha y Ceuta (50%). Por el contrario, hay cinco autonomías donde sólo un tercio de familias no se van de vacaciones: País Vasco (26%), Navarra (29,6%), Madrid (33,7%), Aragón (34,5%) y Asturias (34,9%).

Con ello, España es uno de los países europeos cuyos habitantes menos se van de vacaciones: lo hacen un 52,6%, por debajo del 60,8% de media UE-28 (2012), según Eurostat. Quedamos muy lejos de los países nórdicos (más del 85% de la población toma vacaciones) y de Alemania (77,2), Francia (72,2%) o Gran Bretaña (65,5%). Además, las vacaciones están también mal repartidas en España: un 20% de la población concentra el 70% de los viajes totales y un 40% no hace ninguno, según un estudio universitario.

Volviendo a los que sí viajan, este verano se van a encontrar no sólo más turistas (extranjeros y españoles) sino también precios más altos: los hoteles y alojamientos han subido sus precios un 13,2% en el primer semestre de 2014, según el INE. Y aprovechando la alta ocupación, se esperan nuevas subidas en agosto, en hoteles, restaurantes y coches de alquiler, sobre todo en las islas, Cataluña y la costa mediterránea. Con todo, el sector turístico se queja de que los precios están por los suelos y todavía son inferiores a los de 2007.

La previsión del Gobierno es que tras un verano récord, España alcance otro récord de turistas extranjeros en 2014: 63,6 millones, 3 millones más que en 2013, según estimaciones del Instituto de Turismo (ITE). Y dadas las previsiones de aumento del turismo en el mediterráneo, si España mantiene su cuota alcanzaría los 72 millones de turistas extranjeros en 2020, 12 millones más que en 2013. Una “borrachera de éxito” que encubre dos problemas de fondo, como reconocen los profesionales del sector (Exceltur). Uno, que el turismo está estancado desde el año 2.000: genera casi la misma actividad real (descontando la subida de precios) que hace 14 años (índice 102,9 frente a índice 100 en 2.000), mientras la economía ha crecido un 19% (índice 119 frente a índice 100). Y el otro, que si descontamos la inflación, los turistas extranjeros se gastan hoy en España un 34% menos que en el año 2.000: 722 euros en 2014 frente a 1.097 euros en 2000, según Exceltur.

Además, al sector turístico le preocupa el auge de la economía sumergida en el sector, desde los apartamentos ilegales (ya suponen el 13,4% del mercado), a los restaurantes o los autobuses y taxis ilegales. Y exigen una normativa común en todas las autonomías, junto a más inspecciones contra la competencia desleal. Además, piden ayudas fiscales para renovar instalaciones y mejora de las infraestructuras. Por otro lado, la guerra de precios y el auge del turismo low cost está aumentando la precariedad laboral en el sector: exceso de contratos temporales y a tiempo parcial (de los 124.000 empleos turísticos en Baleares, sólo 35.000 son empleos fijos), aumento de la subcontratación, falsos autónomos, exceso de horas extras gratis, menos descansos y libranzas… Una precariedad laboral que atenta contra la calidad del servicio, ya deteriorada por las menores inversiones realizadas con la crisis.

El sector turístico debería afrontar una profunda reconversión, asentada en nuevas inversiones para renovar instalaciones (Canarias ha pedido un Plan Renove para el turismo), diversificación de la oferta (más turismo cultural, gastronómico o deportivo para compensar la estacionalidad del turismo de sol y playa) y diversificación de los turistas (el 91% procede de Europa), con especial atención a China (100 millones de turistas, sólo 180.000 a España frente a 1,2 millones a Francia o medio millón a Italia o Alemania), lo que exige facilitar los visados y promover más vuelos. Además, es clave volcar la oferta a través de plataformas online, para evitar el control absoluto del mercado que tienen los tour operadores extranjeros: entre los 15 grandes, que traen 4 de cada 5 turistas extranjeros, no hay ningún operador español.

En definitiva, otro verano récord, con millones de turistas copando las playas y creando  empleos precarios por unos meses. Y otro récord más que no se aprovechará para consolidar la primera industria del país, para “dar de comer a la vaca” y asegurar sus divisas y empleo en el futuro, cuando no haya conflictos en Egipto o Turquía. No hay que dormirse en los récords.

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