La Formación Profesional se privatiza
Conocemos bien el auge de la sanidad privada y de la enseñanza
privada en colegios y Universidades, sobre todo en las autonomías
gobernadas por el PP. Se conoce menos la privatización de la Formación
Profesional (FP): un tercio de los alumnos estudian en España
en centros privados, ante la falta de plazas y cursos atractivos en los
centros públicos (faltan más de 100.000 plazas).La FP en centros
privados ha crecido el doble que la pública, sobre todo los cursos a
distancia (online) y tiene un mayor peso en el País Vasco
(43,8% alumnos presenciales en la privada), Madrid (37,6%), Aragón
(35,9%), Cataluña (35,9%) y Andalucía (33,1%). La gran demanda de
FP, porque permite encontrar trabajo mejor, ha atraído al sector a muchas
empresas (1.020 sólo en Madrid) y Fondos de inversión, que en
ocasiones ofrecen “chiringuitos” educativos sin calidad. Por eso,
el Gobierno anuncia un Decreto para reforzar las exigencias a los centros
privados de FP y evitar “chiringuitos”, un Decreto similar al aprobado para
frenar las Universidades privadas.
Enrique Ortega
El salto de la Formación Profesional (FP) en
España durante los últimos 15 años ha sido espectacular, con más del
doble de alumnos estudiando. Así, en el curso 2010-11 había 582.576
alumnos estudiando FP (el 7,5% de todos los estudiantes no universitarios)
y en la década siguiente, en el curso
2021-2022, ya superaban el millón (1.027,367 estudiantes, el
12,4% de todos los alumnos no universitarios). Y han seguido creciendo, hasta
alcanzar en este
curso 2025-26 la cifra de 1.218.347 alumnos en Formación
Profesional (el 14,69% de todos los estudiantes no universitarios), la
enseñanza que más crece.
Los estudios de FP se
reparten entre 4 niveles. El primero, la FP Básica (86,124
alumnos este curso), formación profesional reglada y gratuita de dos años
de duración, diseñada para jóvenes de 15 a 17 años que no han finalizado la ESO
y desean aprender un oficio. Permite obtener un título profesional básico y el
título de Graduado en ESO. El segundo es la FP de Grado Medio (479.864
alumnos este curso), una enseñanza postobligatoria de dos años (2.000
horas) que capacita técnicamente para un oficio. Dirigida a quienes finalizaron
la ESO o FP Básica, combina teoría con prácticas obligatorias en empresas. Al
terminar, se obtiene el título de Técnico, facilitando la inserción laboral o
el acceso a Grado Superior. El tercer nivel es la FP de Grado Superior (642.584
alumnos este curso), una enseñanza profesional de otros 2 años que ofrece el
título de Técnico Superior. Combina teoría y prácticas (FP Dual), enfocada en
alta inserción laboral y permite el acceso directo a estudios universitarios. Y
hay un 4º nivel, los Cursos de especialización (9.765 matriculados
este curso), una especie de “Masters de FP”, que permiten especializarse
(estudios de 300 a 900 horas) en áreas profesionales de alta demanda (inteligencia
artificial, ciberseguridad, IoT o energías renovables).
La FP se ha disparado en España porque muchos jóvenes
han visto que es una enseñanza que ayuda a encontrar empleo
(muchos estudios rozan el 90% de colocados) y porque ha servido para
“recolocar” a jóvenes que habían abandonado los estudios antes de acabar la ESO
o que no quieren estudiar Bachillerato (la FP “gana” al Bachillerato
desde el curso 2014-15 y este curso casi le duplica: 1,2
millones de alumnos en FP frente a 707.778 en Bachillerato). Estudiando FP
hay más hombres (53,5%) que mujeres (46,5%) y casi un 10% de los
alumnos son extranjeros (120.950 este curso). Y dos tercios de todos los
estudiantes de FP se concentran en las 4 autonomías más pobladas: Cataluña
(228.053 alumnos este curso), Andalucía (207.865 alumnos), Madrid
(180.581) y Comunidad Valenciana (134.859).
La mayor parte de estos alumnos de FP estudian
en centros públicos (el 66,1% en el curso 2024-25), aunque lo más
llamativo es el gran salto que han dado los alumnos de FP que estudian en
centros privados (33,9%), ya que la
FP privada ha crecido el doble que la pública, como demuestra este
estudio de CCOO. Este fuerte aumento de la FP en centros privados se debe a
la falta de plazas en la FP pública, que no ha sido capaz de
aumentar su oferta al ritmo de la fuerte demanda. Y además, los centros
públicos de FP ofrecen ciclos formativos más adaptados a los nuevos empleos, mientras mucha oferta de los centros públicos se ha quedado
obsoleta. Y también juega en contra de la FP pública que tiene demasiados
alumnos por clase y que en muchos centros hay problemas para hacer
prácticas, mientras los centros privados suelen estar más ligados a empresas
locales.
Otra razón que explica el auge de la FP privada, según el
estudio de CCOO, es que han apostado por ofrecer FP a distancia, online,
con menos costes y una gran demanda en zonas rurales y ciudades con poca oferta
de FP presencial (en la España “vaciada”), también porque hay menos controles y
exigencias. Por todo ello, lo que nació como una FP complementaria se ha
convertido en una oferta clave. Y una oferta que lideran las empresas
privadas: si en el curso 2018-19 la FP a distancia llegaba sólo a
87.418 alumnos (30.420 en centros privados), en el curso 2024-25, los alumnos a
distancia eran ya 223.300 (2,5 veces más) y la mayoría ahora estaban
matriculados en centros privados (128.971 alumnos, 4 veces más,
frente a 94.323 alumnos online en centros públicos).
El tirón de la FP en centros privados se ha
dado sobre todo en las autonomías con más crecimiento económico y más demanda,
un proceso también amparado por los gobiernos del PP, que no han reforzado la
FP pública. Así, en el
curso 2024-25 había 6 autonomías donde el porcentaje de alumnos
presenciales en centros privados de FP superaban la media española (28,4%
estudian en centros privados presenciales y un 33,9% si contamos toda la FP,
presencial y online): País Vasco (43,8% alumnos presenciales estudian en
centros privados), Madrid (37,6%), Aragón (35,9%), Cataluña (35,6%),
Andalucía (33,1%) y Cantabria (30,2% de los alumnos), según el
estudio de CCOO. Y sólo tienen un bajo porcentaje de alumnos en la FP privada
Canarias (8,7%), Castilla la Mancha (12%) y Extremadura (13,9%).
Esta fuerte presencia de la FP privada se concentra
en las autonomías con más demanda de los jóvenes y donde hay más déficit de
plazas públicas (Cataluña y Madrid), concentrándose además en las dos ramas con
más dinamismo, la FP básica y la FP a distancia. Pero hay otra razón: la FP
privada crece también porque ofrece
una serie de ciclos formativos más atractivos y tienen más
potencial de empleo, estudios que la FP pública apenas ofrece (por falta de
inversión en profesores y ciclos). El estudio
de CCOO cita las 8 titulaciones más atractivas que hacen crecer a la FP
privada porque no las ofrece o faltan plazas en la FP pública: Imagen para el
Diagnóstico y Medicina Nuclear, Radioterapia y Dosimetría, Higiene Bucodental,
Anatomía Patológica, Desarrollo Aplicaciones Multiplataforma, Desarrollo Aplicaciones Web, Educación Infantil e Integración Social.
La FP privada crece buscando la máxima rentabilidad
y para eso se concentra en las autonomías con más demanda (y menos plazas
públicas) y en las zonas rurales y ciudades desatendidas por la FP pública (con
la FP a distancia). Además, buscan concentrar su oferta en estudios ligados a
la industria e innovación (automoción, energía e industria) y a los
estudios más demandados. En Grado Medio, los estudios de Sanidad
(119.085 alumnos, el 50% en centros privados), Administración y Gestión (58.371 alumnos) e Informática y
Comunicaciones (51.235 alumnos). Y en Grado Superior, Sanidad
(108.428 alumnos, el 68% en centros privados), Informática y Comunicaciones
(96.215 alumnos, el 35% en centros privados), Servicios socioculturales
(77.920 alumnos,34% en centros privados) y Administración y Gestión
(76.306 alumnos, 29% en centros privados). Mientras, la FP pública dispersa sus
esfuerzos ofreciendo cientos de estudios, muchos obsoletos y con poca demanda.
La consecuencia de este auge de la FP privada es que las
familias de los estudiantes se ven obligadas a gastar en la formación de
sus hijos, que sería gratis (sólo Madrid y Cataluña cobran 800 euros en los
ciclos superiores de FP) si consiguieran una plaza en los centros públicos. En
los centros privados, el coste
de la FP básica y de Grado medio oscila entre 1.000 y 3.000 euros año
(por 2 años) y en Grado Superior y Especialización, el coste oscila entre
3.000 y 6.000 euros año (por 2 años), lo que retrae a muchas familias con
bajos ingresos (que son las que más apuestan por la FP) o las obliga a
endeudarse.
En definitiva, que la FP crece imparable, porque facilita
encontrar empleo, pero los centros públicos tienen pocas plazas (el
déficit supera las 100.000, la mitad en Madrid) y por eso crecen cada
año los centros privados, que anteponen la rentabilidad a la formación. Y
en muchos casos, según denuncia el estudio de CCOO, con menos exigencia y
controles educativos, sobre todo en la enseñanza a distancia. Así que la FP
ha empezado a ser “otro negocio más”, como la sanidad o la Universidad,
por el que están apostando empresas privadas y Fondos
de inversión, que llevan años desembarcando en España, con un volumen
de inversión en educación de 6.000 millones de euros solo en 2024.
El mayor inversor privado en la FP española es el
Fondo norteamericano KKR, que ha forjado un “imperio educativo en los
últimos años y facturó 174,5 millones en 2022. Opera a través de Educa Holdco y
tiene 17 empresas educativas en cartera, entre ellas Master D, la malagueña
Medac (la
compró en 2021 por 200 millones), Itep Formación, Implika Educación y
Obicex Formación. Otro Fondo, el suizo Crescendo compró el conocido grupo de
formación CCC. Otro gigante de la formación (no sólo FP) es E-Magister,
en manos de un Fondo que pertenece a Educaedu Group. En 2021, Invertindustrial
compró al grupo Planeta las firmas CEAC, Deusto Formación y Deusto Salud.
Otra empresa con cursos presenciales y online es Linkia Talentia, cuyo
accionista mayoritario es el Fondo Q Impact. Otra empresa con cursos de FP, Ilerna,
fue adquirida por el grupo francés Skill&You, propiedad del Fondo IK
Partners. Y Metrodora, que controla varios centros de FP tiene detrás al
Fondo Magnum Industrial Partners.
El problema de estos Fondos es que invierten en FP como
podrían hacerlo en inmuebles, hoteles o empresas tecnológicas, buscando un
beneficio rápido: tratan
de aumentar los alumnos y la facturación, para vender la empresa en unos años
con plusvalías. Por eso, muchos profesionales y expertos piden que se controlen
estas inversiones, dado que están ligadas a la formación y el futuro empleo de
nuestros jóvenes. CCOO
propone reforzar los controles y las auditorias a estos centros
privados de FP, siendo mucho más rigurosos en la autorización de nuevos
centros y ciclos formativos.
Al hilo de esta explosión de centros privados de FP, sobre
todo en Madrid (hay 1.020 empresas que ofrecen ciclos formativos de FP),
Cataluña, Andalucía, Comunidad Valenciana y País Vasco, el propio presidente
Sánchez acaba de anunciar , el 4 de febrero, que el Gobierno “impedirá
la entrada de centros privados de FP sin calidad”. Y para ello, anuncia que se
aprobará en dos meses un
Decreto para frenar la creación de “chiringuitos” en la FP, como se ha
hecho con las Universidades privadas. Su idea es exigir una serie de requisitos
para que se autoricen esos centros en el futuro, una normativa que no necesita
ser convalidada por el Parlamento. Eso sí, lo esperable es que el “Decreto
anti-chiringuitos” en FP sea recurrido ante los Tribunales, como han
hecho los gobiernos de Madrid, Extremadura y Aragón con el Decreto que
establece requisitos mínimos para la apertura de Universidades privadas.
Al final, nos enfrentamos a un problema serio:
la FP ha duplicado con creces sus alumnos pero crece sobre todo por el fuerte aumento
de la oferta privada, porque los centros públicos están faltos de recursos,
medios y profesores y no pueden atender la creciente demanda, lo que alimenta
los centros privados (y su negocio). Urge apostar por los Centros públicos
de FP, aportando recursos y modernizando su oferta, con el apoyo de las
empresas (prácticas en la formación dual). Y eso porque tenemos el
doble de paro juvenil (23,4%) que Europa (14,7%) y
menos peso de la FP, que debe seguir creciendo: en España, sólo el 39%
de los alumnos que han pasado la ESO eligen la FP, frente al 51%
en Europa y el 44% en la OCDE. Para ello, hay que apostar por la FP
pública, dejando la FP privada como complementaria. Es lo mismo que pasa
con la sanidad o el resto de la educación: hay que apostar por lo
público y no permitir que la salud o la educación se gestionen como un
negocio privado más.
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